FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
Esa portada, la de ‘The New York Times’ del domingo último,
conmociona y conmueve con su dolorosa simplicidad; la lista de mil muertos que
llena la página, nombres y un par de datos personales, ha pasado a la historia
del periodismo en un minuto y le ha dado al presidente Trump una bofetada para
la eternidad.
«Todas las noticias que merecen ser publicadas», dice el
lema editorial del diario. Antes, el 10 de mayo, ‘O Globo’ de Río de Janeiro
había sido pionero a la hora de hacer una portada con fallecidos; fue un
desesperado guantazo al presidente Bolsonaro, más negacionista aún que Trump.
Pero este domingo, el diario brasileiro ya iba por otros rumbos: las
confesiones apesadumbradas de los médicos que tenían que seleccionar pacientes
y decidir -¡qué reportaje el de Paco Ricós, en nuestro periódico del domingo!-;
y también el escándalo de las franquicias de chocolate de un ex asesor
presidencial, que en dos años ha acrecentado un 860% su negocio.
De las fosas comunes de Brasil te enteras por la portada del
mejicano ‘La Jornada’; pero de los muertos en Tijuana, del caos hospitalario de
Acapulco, los que informan son los periódicos de California. Esta es una
epidemia global pero conviene leer las portadas de los países vecinos, como
cuando en Europa se hablaba de «gripe española». Un solo tema para miles de
diarios, una sola angustia en todo el planeta. En ‘Los Ángeles Times’ andan
trabajando sobre el consumo de animales «insólitos» en Oriente: por ejemplo, el
mercado de la carne de perro en Indonesia. La prensa de México, sin embargo,
dice que al país le faltan «insumos», por lo que te acabas enterando de que es
una palabra preciosa que quiere decir «bienes de producción». «Rabia detrás de
la máscara. Se discuten las ayudas del corona», dice el ‘Frankfurter’. ¿Para
hablar de la batalla entre sus lander y el gobierno federal o de la guerra
entre Merkel y Macron? Da igual, es lo mismo. Los surfistas de California le
han puesto mascarilla al monumento del inventor de la tabla y la palabra
terraza se hace internacional y se consagra como mito. La mitad norte del
planeta abre librerías, ensaya comer al aire libre y pisa de nuevo la playa;
pero la mitad sur ve llegar el invierno con mucho más que prevención: «La
cuarentena va a durar lo que deba durar», dice el presidente argentino en la
portada de ‘La Nación’. Y ante una afirmación así hay que caer rendido y
aceptar que, mires donde mires, (excepto en China, claro) el juego de la
epidemia es idéntico y se repite: se enteraron tarde, lo estamos pasando mal y
el gobierno tiene la culpa.
Foto de una de las casas más antiguas de la Plaza./ Archivo JSM
JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS
¿Qué es un Villazgo?
Para que el lector entienda este término debemos comprender
cuál era el sistema castellano de rangos municipales. El sistema valenciano
estuvo vigente desde el siglo XIII hasta principios del siglo XVIII, momento en
el que se unificó la administración de todo el estado.
En el rango valenciano estaban clasificados de menor a mayor
“Lloch” (Lugar); “Universitat”; (Comunidad vecinal);
“Vila” (Villa) y finalmente la “Ciutat” o Ciudad. El rango
castellano utilizado en las tierras valencianas en la época que estudiamos era:
Aldea, Villa y Ciudad.
Según la Academia de Autoridades, dependiente de La Real
Academia Española en 1739 nos define en su primera entrada el término
“Villazgo” como: “Calidad o privilegio de villa”.
El término villa tiene básicamente una sola acepción, si
bien con alguna variante producto de matices históricos. Una villa es un núcleo
de población de una cierta entidad. Se trata de una gracia concedida, a menudo
como respuesta positiva a una petición de la población interesada. En el ámbito
de la organización administrativa, una villa es una población con un tamaño
intermedio entre una aldea y una ciudad, dotado de una economía que comienza a
tener cierta importancia.
¿Cuál es la definición de aldea y pueblo? Una aldea, es un
asentamiento humano comúnmente localizado en áreas rurales. Es generalmente de
tamaño y población menor que un pueblo. Las aldeas han sido la unidad
fundamental de las comunidades humanas en la mayoría de las áreas del mundo a
lo largo de la historia. Se mantienen en zonas de población dispersa. El pueblo
(del latín populus) es el conjunto de personas de una nación, aunque también
puede entenderse como el de parte de un país, el de una región o el de una
localidad, o incluso asimilarse al mismo concepto de país o de localidad
(especialmente para una población rural). Según la Academia de Autoridades,
dependiente de La Real Academia Española en 1739 nos define en su segunda
entrada el término “pueblo” como: (Del lat. popŭlus).”Población
de menor categoría”.
¿Por qué Casinos solicita el villazgo?
A la vista de las anteriores definiciones y si nos
remontamos al origen de nuestro municipio debemos advertir que Casinos comenzó
siendo una pequeña masía (más de Casinos) antes de la llegada de Mosén Juan
Murgui y la construcción del ermitorio y el pozo. A partir de éste momento y
debido al crecimiento demográfico que se inicia a finales del siglo XVII a
nivel del Reino de Valencia, comprobamos como se instalan un buen número de
familias en lo que es el Más de Casinos y alrededores que crean un núcleo de
población nuevo.
¿Cómo se produce esta proyección poblacional? Después de la
expulsión de los moriscos en 1609, hecho que produce un vacío demográfico -un
tercio de la población valenciana fue expulsada-ocasionó una crisis económica y
demográfica que ha venido a denominarse la “Crisis valenciana del siglo
XVII” aunque realmente estamos ante una reestructuración de la población.
De ahí que tierras que posiblemente estuvieran ocupadas marginalmente por
población morisca (Orán, Charco del moro, Ceuta…) en este momento pasan a ser
trabajadas por nuevos pobladores.
Lo que ocurre en Casinos en este momento puede parecer un
hecho un tanto insólito, porque tras la citada expulsión morisca y después de
la recuperación poblacional que se produce a lo largo de los siglos XVII y
XVIII el modelo poblacional cambió a favor de una mayor concentración
demográfica. Casinos muestra el modelo contrario de ahí su excepcionalidad. Por
una parte se trata de un pueblo creado “ex novo” y sin precedentes más
allá del seiscientos y por otra es el ejemplo de un modelo de disgregación
poblacional.
Estamos ante un hecho probado de cómo aumenta el censo en el
Mas de Casino, también vemos cómo crecen las diferentes ramas familiares unas
más acomodadas que otras y sobre todo a través de los diferentes pelitos
detallados en otros estudios sabemos los enfrentamientos globales entre ambos
municipios el primero llamado Liria y el segundo el emergente e imparable
Casinos, así como otros frentes conflictivos.
¿Qué impulsa a los vecinos del Más de Casinos a dar ese paso
adelante? Sencillamente pienso que el motivo que más puede justificar esta
voluntad es el sentirse un pueblo independiente, un pueblo que puede
autogobernarse. De hecho los diferentes pleitos ocurridos y narrados con todo
detalle en “Casinos del Siglo XVII a 1815” nos hacen ver el mal trato
que recibe el “más” de su pueblo matriz Liria, y de algunos sectores
y órdenes eclesiásticas. Por eso una vez la vida comienza a desarrollarse con normalidad
en Casinos, es cuando aquellos moradores comienzan a moverse para conseguir la
independencia y ser un pueblo autónomo.
Según Benedict Anderson nos explica en su libro “La
comunidad imaginada” (1983) que una nación o pueblo es una comunidad
construida socialmente. Es decir, imaginada por las personas que se perciben a
sí mismas como parte de este grupo. Esta definición, salvadas las distancias y
la época nos sirve para explicar lo que ocurrió en Casinos.
¿Cuál es el primer paso que se da en firme?El Arzobispo de
Valencia Francisco Fabián y Fuero atiende las necesidades de esta
“familia” de vecinos y funda la Parroquia, dando así un primer paso
en aras a conseguir la pretensión. 1788 Fundación de la Parroquia; Damián
Fuster. Primer Vicario. Vicente Adsuar (Vicario perpetuo). Y ya lo manifiesta
en los escritos fundacionales con estas palabras:
“Aldea, que se compone de ciento cincuenta vecinos y su
localidad y terreno fructífero facilitaron, en pocos años, su población y
aumento considerable anual, por lo que, aquel Arzobispo, convencido de los
perjuicios que experimentaban de estar sujeta a la parroquia de Liria, la
constituyó en parroquia y dotó un cura, causa por la que han sufrido toda clase
de vejaciones de dicha villa de Liria, que haciéndose intolerable para redimirlas
y poner término a ellas, adoptaron el único y más suave medio cual fue el de
solicitar el privilegio de villazgo.”
El más de Casinos, busca ser la Villa de Casinos y de mano
de Juan Rocher y la familia de Andrea Murgui Muñoz, consiguen llevar a puerto
el buque insignia bautizado con el nombre de Casinos.
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
En 1829, el diario “El Correo” de Madrid informó de que “los
señores Ampion, Bordalonga, Calvet, Tabuenca y Miquel han establecido en
Valencia cinco nuevas fábricas de hilado de seda, y han puesto en uso en ellas
el ventajoso y económico método de calentar el agua de las calderas o perolas
por medio del vapor, lo que al paso que evita a los operarios la incomodidad
del calor del fuego, precave del humo y polvo que despedían las hornillas, lo
cual causaba un daño irreparable a la seda”. El periódico, que cada día
dedicaba una sección al progreso de la industria y el comercio, escribió que
“desearíamos que el método de calentar el agua por medio del vapor se
generalizase”.
Pero seguía siendo agua calentada y poco más… Hasta que
llegó la gran innovación: una industria textil llamada la Batifora. En el
polideportivo de Patraix tenemos la casa donde se hizo el milagro industrial; y
si no los han quitado, hay unos paneles que lo recuerdan. En ese edificio, el
joven empresario Santiago Dupuy de Lome, que poco antes había ganado un pleito
sobre la propiedad de una fábrica textil de nombre la Batifora, aplicó la
primera de vapor conocida en Valencia que, además de calentar agua, aplicó
fuerza a todos los ejes, poleas y mecanismos que movieron un moderno taller de
hilatura. En una carta dirigida a los Amigos del País informaba e invitaba a
comprobar los avances: “Una gran mejora –decía—he introducido en la fábrica
llamada de Batifora. Ya estamos hilando desde junio en 80 perolas calentadas
por el vapor de una máquina (bomba de fuego), que al mismo tiempo da movimiento
a las correspondientes ruedas o tornos de torcer, y que tienen fuerza para
llenar el servicio de 400 perolas”.
Era octubre de 1837. Los sesudos comisionados por la
Económica fueron de visita y, en efecto, certificaron los avances conseguidos a
través de un extenso informe, que se conserva. “La comisión que hemos tenido el
honor de ser nombrada para visitar la fábrica llamada de Batifora, a invitación
del dueño de la misma don Santiago Dupuy de Lome, ha verificado su encargo y
pasa a manifestar a V.I. el resultado de sus observaciones, y de los datos que
ha tomado al pie de aquellos”, dice el documento, dedicado a “la máquina de
vapor establecida últimamente para dar movimiento a todos los trabajos de la
fábrica”. “Esta máquina –dice el
memorándum—lo es de alta presión, construida en París el pasado año 1836 por
Farcot y según sistema de Maudslay con algunas ligeras variaciones”.
Era lo último que se estaba construyendo en Paris y Londres.
Y de lo primera que se instaló en España. A la hora de valorar los méritos de
la instalación la comisión escribió al presidente de la Económica: “El señor
Dupuy dice en su escrito que su máquina es la primera de alta presión
establecida en nuestro país; y la comisión, en efecto, no tiene noticia de
ninguna otra, exceptuando las de algunos de los barcos de vapor que de poco
tiempo a esta parte surcan los mares de nuestra Península”. Era una caldera que
“no tiene más que un cilindro. Este cilindro es vertical. No tiene balancín
arreglándose el curso del émbolo en la dirección dicha por dos poleas que se
mueven en bastidores colocados simétricamente respecto del cilindro. Tiene un
moderador que arregla la entrada del vapor en el cilindro. El diámetro de este
es de 14 pulgadas: la longitud del curso del émbolo de 37 y el número de golpes
por minuto 70. Estos datos han permitido a la comisión calcular la presión del
vapor en la caldera aproximadamente en 22 libras castellanas por pulgada
cuadrada: la velocidad del émbolo en 370 pies por minuto”.
En resumen, una maravilla: “De todo esto resulta, respecto
del dueño, que los gastos que la máquina le economiza, y la ganancia que le
proporciona, le compensa bien pronto las cantidades invertidas en su
plantificación y conservación; y respecto de la fabricación, que una seda
trabajada con tanta igualdad de calor y movimiento conserva toda la limpieza y
brillo que en vano se procuraría obtener por otro procedimiento, y que unida
esta circunstancia al natural nervio de la seda de nuestro país la harán,
continuando el sistema de mojado que ha establecido el Sr. Dupuy, la primera seda
de Europa. Las madejas que este Sr. ha puesto a disposición de la comisión para
presentar a V.E. y los baúles que en su fábrica conserva atestados con cerca de
dos mil libras de seda de la misma calidad, digno premio de sus desvelos, son
las mejores garantías de los asertos de esta comisión”.
Hicieron socio de mérito a Dupuy, como se hacía con todo el
que anualmente traía avances a las artes, la industria y el comercio de
Valencia. Y le dieron la medalla de oro de primera clase. Desde junio de 1837,
una máquina comprada en París el año anterior cambió la industria textil
valenciana a mejor. Como recuerdo nos quedan unas naves que albergan gimnasios
y piscina. Desde entonces, las chimeneas humeantes se convertirían en el
símbolo de una Valencia industrial en progreso.
Vagón ferroviario empleado por la familia real durante el viaje inaugural de la línea Madrid-Alicante en mayo de 1858.
Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER
Tal día como hoy, pero de hace 162 años, un 25 de mayo de
1858, el pueblo de Petrer acudió a una cita con la historia de la provincia de
Alicante, e incluso de España. Ese día la reina Isabel II, acompañada del rey
don Francisco de Asís, de la infanta Isabel y del príncipe de Asturias,
inauguraron oficialmente la línea ferroviaria Almansa-Alicante que permitió por
primera vez comunicar Madrid con un puerto de mar.
Las obras de construcción de la línea férrea habían dado
comienzo en 1853 dándose por concluidas a finales del año 1857. En enero de
1858 el primer convoy ferroviario circuló entre Almansa y Alicante, entrando en
funcionamiento el 15 de marzo de ese mismo año. Pero como hemos dicho no sería
hasta el 25 de mayo de 1858 cuando se procedió a su inauguración oficial.
El vecindario de Petrer, presidido por su Ayuntamiento y
demás autoridades, caso del clero, militares y personas invitadas, se desplazó
hasta Elda para ver pasar y saludar a los reyes. Como en el proyecto inicial no
se contempló la construcción de estación en Elda, la autoridades y vecinos de
ambos pueblos se dirigieron a un punto situado a la salida del túnel que cruza
la sierra de la Torreta, disponiéndose a ambos lados de la vía para saludar a
la familia real. Allí, los eldenses habían levantado un arco triunfal, a modo
de arquitectura efímera, decorado con ramas verdes de taráis, flores y banderas
nacionales.
La comitiva de Petrer, acompañada de música y arcabucería,
tenía dispuesta a las comparsas de Moros y Romanos preparadas para realizar una
salva de saludo con arcabuces en honor a los augustos monarcas. Sin embargo,
por orden expresa del gobernador civil de la provincia, y para evitar posibles
accidentes, la salva regia de arcabucería fue prohibida taxativamente.
Aun así, el pueblo de Petrer que portaba numerosas banderas
nacionales, saludó a la familia real y miembros del gobierno que acompañaban a
los reyes. Desde que el convoy real apareció por la boca del túnel de la
Torreta el tronar de morteretes acompañó el paso de la comitiva hasta que
desapareció en la lejanía camino de Monóvar. Por cuestión de protocolo y de
cumplimiento de la agenda, el tren aminoró la velocidad, pero sin detenerse,
para que los reyes y la infanta Isabel pudieran asomarse por las ventanillas
del vagón real y saludar a las corporaciones municipales y vecinos de Petrer y
Elda dispuestas a ambos lados de la vía.
La línea de ferrocarril Madrid-Alicante, inaugurada hoy hace
162 años, supuso el principio del desarrollo económico de la provincia de
Alicante. Gran parte de las industrias actuales de la provincia son deudoras de
aquel revolucionario medio de transporte que permitió mover grandes cantidad de
mercancías a largas distancias. Desde los productos agrícolas, el aceite, el
trigo, la almendra u otros alimenticios, caso del vino y pescado, hasta el
calzado, los juguetes, productos manufacturados de esparto, cordelería de
cáñamo, piedra de las canteras, etc. Alicante es Alicante gracias al
ferrocarril. ¡Y Petrer estuvo allí!
Recepción de SS.MM. los reyes doña Isabel II y don Francisco de Asís en la ciudad de Alicante, tras el viaje inaugural de la línea férrea entre Madrid y Alicante.
GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA
Un martes 25 de mayo, hoy hace 162 años, se inauguró
oficialmente el tramo de ferrocarril Almansa-Alicante, que permitió la
comunicación directa de Madrid con el mar. Línea férrea que cruzó y sigue
cruzando de Norte a Sur el término municipal eldense a lo largo de casi 9 km, y
que permitió, por primera vez, que la Villa y Corte tuviera acceso directo y
rápido (entre 16 y 12 horas de viaje) a un puerto marítimo. De ahí la
importancia de esta línea y de aquella inauguración.
Los trabajos de construcción habían dado comienzo un 29 de
marzo de 1853 y finalizaron en diciembre de 1857. Si bien el primer viaje tuvo
lugar un 4 de febrero de 1858 no sería hasta cuatro meses más tarde cuando se
procedió a su inauguración oficial. Por su importancia, fueron los reyes de
España, doña Isabel II, y don Francisco de Asís, acompañados por la infanta
doña Isabel y el príncipe de Asturias, don Alfonso, junto a miembros del
gobierno, quienes realizaron aquel viaje inaugural el 25 de mayo de 1858.
El convoy no pudo parar en Elda por no disponer la villa de
estación ni apeadero. No obstante, ello no fue obstáculo para que una gran
cantidad de eldenses, que las crónicas estiman en más de 3.000 personas,
encabezados por su ayuntamiento, presidido entonces por el alcalde Francisco
Javier García, concejales, clero, la banda municipal de música y demás vecinos
se dispusieran a ambos lados de la vía a la salida del túnel de la Torreta,
para saludar y presentar honores a tan augustos viajeros.
En aquel punto la villa de Elda erigió un arco triunfal,
obra del maestro Francisco Coronel, flanqueado por cuatro banderas con los
colores nacionales de España y decorado con otros emblemas y adornos, con una
gran inscripción en la que se leía “Elda a su reina: a Isabel II,
protectora de las artes”.
Multitud de asistentes a los que se sumaban también los
vecinos de Petrer, quienes con su Ayuntamiento y demás autoridades
eclesiásticas y militares habían acudido a saludar a los reyes en su paso hacia
Alicante.
Nada más salir el convoy real de la oscura boca del túnel,
los acordes de la Marcha Real interpretada por la banda municipal eldense
anunciaron a todos los presentes la llegada a Elda de SS.MM los reyes de
España. Por cuestión de seguridad y de la agenda de protocolo el tren no pudo
parar, pero sí aminoró la velocidad para que los reyes y la infanta Isabel
pudieran recibir la aclamación de los vecinos de Elda y Petrer allí presentes,
a la que correspondieron saludando desde las ventanillas.
La línea de ferrocarril Madrid-Alicante, inaugurada hoy hace
162 años, supuso el principio del desarrollo económico de la provincia de
Alicante. Gran parte de las industrias actuales de la provincia son deudoras de
aquel revolucionario medio de transporte que permitió mover grandes cantidad de
mercancías a largas distancias. Y en lo tocante a Elda, primero fueron las
producciones agrícolas de su fértil huerta, sus cosechas de vino, aceite y
frutales; a las que siguieron los productos manufacturados de esparto, caso de
esteras, persianas y sogas; y por último se incorporó la producción artesanal
de zapatos. Elda no sería zapatera sin el tren. Sin ferrocarril no se hubiera
desarrollado la producción industrial del calzado a gran escala, tal y como se
hizo a partir de la última década del siglo XIX. Sin ferrocarril Elda no habría
sido la Elda que conocemos.
JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS.
El proyecto nació en 1963 cuando el Sr. Presidente expone a los
reunidos en la Junta del 26 de julio de ese año que “que tiene en estudio
la Junta Rectora de ésta Sección, un proyecto que consiste en llamar a un
Arquitecto y sobre el solar que tiene en la Plaza Mayor Nº 10 de ésta
población, propiedad de ésta Caja Rural hacer un plano para la construcción del
nuevo edificio social y oficinas.
Se harán por el momento la planta baja y un piso, la primera
será todo un salón sin ningún departamento y el piso será ya montado con
arreglo a las necesidades de ésta Caja Rural y en el cual se instalarán las
oficinas de la misma. Los pilares que cimentarán este piso serán en vistas para
construir un edificio de cuatro o cinco pisos de altura, que en su día podrán
ser construidos si las necesidades de la Sección lo obligan.”
El 2 de febrero de 1964 en la Sesión extraordinaria de la
Junta General de la Sección Caja Rural realizada en el local Social de la Calle
Pelayo Nº 2 y ocupando la presidencia el Jefe de la Junta Rectora D. Vicente
Rodríguez Murgui y el Sr. Alcalde D. Custodio Latorre Rocher, el Delegado
Sindical local, Miguel Cabo Usach y el Presidente de la Hermandad Sindical de
labradores y ganaderos D. Silverio Gómez Rodrigo así como los demás miembros de
la Junta Rectora y Consejo de Vigilancia, tomaron el acuerdo que consistía en
la “Propuesta de construcción (de) total o parcial del nuevo edificio social
de la Sección Caja Rural.”
Primeramente y por el Secretario es leída la Memoria del
proyecto confeccionada por el arquitecto D. Andrés Herruzo para la construcción
del edificio para la Caja Rural la cual va con todos los detalles, y una vez
terminada la lectura de la misma, el Sr. Presidente expone a los allí reunidos,
el proyecto de la Junta Rectora sobre éste asunto, el cual consiste en edificar
y en una sola vez todo el edificio en cuestión, consistente en planta baja,
primer piso destinado a oficinas, segunda sala de actos y tercera vivienda para
el conserje.
Expone las razones que han movido a la Junta Rectora para
tomar tal determinación, tales como la solidez del edificio y economía de mano
de obra, ya que de hacerse en dos periodos y a la marcha ascendente de los
jornales es de suponer que en los años venideros estos hayan ascendido un
porcentaje bastante elevado.
La Junta General, tras un amplio cambio de impresiones por
unanimidad aprobó el proyecto de que se construya todo el edificio en una sola
vez y que las obras empiecen lo más rápidamente posible.”
El 20 de marzo de 1965, es la última Junta que se celebra en
la sede social de la Calle Pelayo 2 de Casinos, y el Sr Presidente D. Vicente
Rodríguez, “También manifiesta que estando terminadas las obras del nuevo
edificio social sito en la Plaza Mayor Nº 10 de esta localidad proceda acordar
la inauguración del mismo.
Los reunidos tras breve deliberación acuerdan que la
inauguración del nuevo edificio social se realice el día once del próximo mes
de abril a las 12 de la mañana, invitando a dicho acto a las Jerarquías
Provinciales de Sindicatos, al Director General de Cooperación, Unión
territorial de Cooperativas del Campo, Autoridades, Jerarquías Locales, y
Rectores de Cooperativas y Cajas Rurales de los pueblos limítrofes.”
El día 28 de marzo de ese año, en el Nº 13 de la hoja que
publica la Parroquia Santa Bárbara de Casinos, dice textualmente: “A las
Autoridades, Junta Rectora, Socios de la Cooperativa… Todos: Muchas veces me
han hablado de la necesidad e importancia que el Cooperativismo tiene dentro de
la vida agrícola de nuestros pueblos. Conocía la <Cooperación> a través
de los libros pero no me di cuenta de su significación hasta el año 1951, al
visitar Bélgica. Allí mi ilusión fue creciendo en progresión geométrica al
conocer detalladamente las grandes ventajas que en el orden social reporta.
Durante cuarenta días visité casi todo el país…Bruselas, Gante, Ostente,
Brujas, Lieja… por primera vez vi el funcionamiento de una Cooperativa de
Producción… de Crédito de Consumo. En materia social son los belgas
maestros… pero como ha podido comprobar… también son maestros en estas
lides los Casinenses.
Veo con una inmensa alegría y satisfacción la obra de la
Cooperativa. Pregunto y me hago esta interrogación… ¿QUIÉNES FUERON LOS
ARTIFICES DE ESTA MAGNA OBRA?…Un pequeño grupo de hombres dirigido por D. Joaquín
Pérez. Vaya, pues, mi afecto y gratitud a todos ellos por el bien económico y
social que han promovido. Que les llegue el fervor y homenaje de un pueblo
agradecido con motivo de la Inauguración del Nuevo Edificio Social.
¿Qué hacer?… A los Sres. Rectores y Socios de la
Cooperativa, a las dignas Autoridades tocará el planificar y decidir… a todos
colaborar.
Al pergeñar estas líneas por medio de la “Voz de la
Parroquia”, intento despertar la conciencia de todos los casinenses y
haciéndome eco de su misma voz pido: Que se nombren “HIJOS PREDILECTOS DE
CASINOS Y PRESIDENTE Y SOCIOS DE HONOR A PERPETUIDAD DE LA COOPERATIVA A D.
JOAQUIN PEREZ Y A SUS PRIMEROS COLABORADORES”.
Al lanzar esta idea cumplo con un deber de estricta justicia
que espero sea comprendido y llevado a la práctica. Fdo. José Formentín
-Cura-.” Son los testimonios de aquel año.
Casinos empezó una gran obra en 1952, obra madre llamada
Cooperativa vinícola Santa Bárbara de Casinos; muchas han sido las secciones
que han crecido bajo su amparo, hoy la obra sigue viva, hoy podemos presumir de
ser un pueblo agrícola, un pueblo con un excelente aceite de oliva virgen, un
pueblo que está al lado de los agricultores y de la tierra, un pueblo que sabe
de vinos, mistelas, naranjas y de modernos sistemas agrícolas, un pueblo que
gracias a su Cooperativa, y a los abnegados sucesores que desde Joaquín Pérez
Sancho hasta hoy, han luchado por mantener viva la Cooperativa, y han procurado
siempre mantener el listón de la calidad en el más alto nivel. Que estas
pinceladas de recuerdos, sirvan para legar a las generaciones venideras de
Casinos, la historia de la que somos herederos.
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
Así me gusta, sin prisa alguna. Es probable que haya
sectores de la economía que sufran un poco más, que haya más gente que se
sienta incómoda; pero presentarse ahora como una región prudente es la mejor
garantía, el mejor ejemplo posible en medio del caótico concurso de prisas,
trampas, angustias y zancadillas políticas en que se ha convertido el hipódromo
de las autonomías españolas en dos meses. Esperar una semana más, o el tiempo
que sea, es seguir dando al gobierno de Pedro Sánchez una manija que
seguramente no se merece; pero es también, o a mí me lo parece, una forma
medianamente coherente de lograr que España siga pareciendo un lugar del mundo
medianamente presentable.
Los más asustadizos, yo mismo, nos dejamos engañar. Antes
roja que rota. Pero ante la amenaza de un batiburrillo en el que se interfieren
diecisiete caos en competición abierta por el aniquilamiento, he estado
pensando que prefiero ese caos único y asimétrico que ofrece el Gobierno: es el
desastre conocido desde el principio, la genuina incoherencia del otoño pasado.
Cuando chocan socialistas y podemitas a costa de la reforma laboral, cuando
dentro del propio socialismo vemos que el gabinete tira para un lado y el grupo
parlamentario está en otra onda, lo entendemos sin pestañear porque habíamos
generado anticuerpos.
Prorrogar esa situación excepcional del estado de alarma es
probable que no sea jurídicamente saludable. Pero es reconfortante en tanto que
parece que aleja del precipicio. Nos retrasará un poquito, siquiera sea una
semana, de lo que da miedo de verdad, que es la ola de frivolidad que cabe
esperar y temer de los gobernantes regionales, provinciales y locales. Y de esa
parte frívola del público en general que se ha tomado esto como una competición
y ha vuelto a los corros cerveceros de las terrazas como si tal cosa.
La economía está muy-muy grave, lo sabemos todos. Pero nos
consolamos con la ‘cervecita’ y las playas con doble carril hasta el agua.
Nunca vamos a saber -en España nunca se sabe- ni el número de contagiados ni el
de víctimas. Nunca vamos a conocer si el daño económico es por el confinamiento
prolongado o por la prolongada ausencia de un gobierno de concentración capaz
de inspirar confianza. Así las cosas, vamos a un verano de playas parceladas y
enfermizas ganas de tomar el baño. El verano del botijo llama a la puerta: la
mecedora vuelve a ser patrimonio de la humanidad y el modesto botijo con
cazalla está siendo exhumado en esas visitas de preparación de la casa del
pueblo. ¿Era aquí donde la abuela se ponía a la sombra?
1906 Banda Música de Casinos en el corral de Juan Manuel en la C. San Miguel.
JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS
La historia nos indica que 1906 fue un año intenso en
acontecimientos. Con unas pinceladas diré algunos datos que nos harán
comprender la importancia de 1906, aunque otros datos importantes queden
guardados en el arcón de la esperanza para que vean la luz próximamente.
Por una parte hemos leído durante dos días la excursión que
hicieron los niños alumnos de la Escuela y que ha relatado Crescencio Rodilla.
¿Quién es Crescencio Rodilla? Crescencio es hijo de José
Rodilla y María Patrocinio matrimonio de Casinos, censado en el año 1888 de 31
y 30 años de edad, vivían en la Calle San Roque, y en aquel momento tenían dos
hijas, María y Josefa de cinco y un años, Crescencio nació el 10 de marzo de
1891.
En el libro de “Fiestas Patronales de Quart de Poblet
de septiembre de 1977” en el Capítulo de “Hombres de ayer, hombres de
siempre” Amador Griño y Guzmán, Cronista Oficial de la villa, escribe
sobre Crescencio Rodilla Patrocinio, y entre otras cosas nos dice: “El 10
de marzo del año 1891, cuando el invierno daba sus últimos coletazos, nace en
Casinos (Valencia). La laboriosa población de la Serranía, incrustada en la
Comarca “Camp del Turia”, ofrecía a la vida su cotidiano himno de
amor. Había nacido un niño que, naturalmente como todos los demás niños, cruza
las circunstancias y contingencias que la propia vida le lleva al encuentro y
responde a ese deseo noble, noble deseo, de combatir con las disciplinas de la docencia,
actitud que conllevó el joven maestro con estética valiente en su terreno.
Cursa enseñanza primaria en su pueblo natal, y los estudios
de magisterio los hace libres, siendo la escuela normal de Valencia, la que le
expide el título que acreditará su condición de Maestro; pero el factor
importante que impulsa a sus padres, humildes trabajadores, decidan apoyarle en
la continuidad de sus estudios es el profesor D. José Ruano, de quien después
se convertiría en su ayudante.
Y va trascurriendo la vida, y así después de haber cumplido
con sus deberes militares en África, ejerce en su pueblo natal hasta el año
1925 en que decide trasladarse y se instala en Cuart de Poblet. Han pasado los
años precisos para sentirse desde sus horizontes y desde luego con alegría,
maestro que se ofrece y se entrega y con plenitud se consagra cada día a la
finalidad de su misión, a la que se va dando a retazos y sin reservas con
cuerpo y alma. Allí en la calle que hoy se rotula con su nombre, chaflán a la
del gran Doctor Gómez Ferrer, estaba su casa en la que instaló su centro de
trabajo. Un sencillo rótulo de azulejos colocado en la fachada sobre la puerta
de entrada, la diferenciaba de las demás…”
Crescencio se casó con Isabel Esteban Benavent, y era el
Clavario mayor del Santísimo Cristo de la Paz de Casinos para las fiestas que
nunca se celebraron el día 5 de diciembre de 1936. Está es una parte del perfil
aproximado del protagonista de la redacción del viaje.
Volviendo a 1906, hay que dejar constancia que para realizar
esta excursión, los alumnos de la escuela escribieron esta Instancia al entonces
Señor Alcalde de Casinos:
“Día 8 de Abril de 1906: Carta al Sr. Alcalde
Presidente del Ayuntamiento y Junta local de 1ª Enseñanza de este pueblo de
Casinos.
M. I .S.: Los que suscriben, alumnos de la Escuela Pública
de niños de este pueblo, á V. S. con el más profundo respeto exponen. Que
desean visitar los museos, gabinetes, y edificios de estudio que contiene
Valencia y particularmente el anfiteatro romano que existe en la heroica ciudad
de Sagunto, con objeto de estudiar en ellos los méritos artísticos que
contienen y la parte histórica que atestiguan.
Como los solicitantes no disponen de las cantidades que se
necesitan para sufragar los gastos que el viaje ocasiona y pensando que vuestra
magnanimidad no dejará desatendida nuestra justificada demanda.
Suplican a V I: Se digne acordar que del capítulo de
imprevistos del presupuesto de gastos municipales ó transfiriendo algún otro
gasto de dicho presupuesto les sufrague los gastos del viaje referido, para el
número de alumnos que tenga por conveniente y con dicha determinación reportará
un inmenso beneficio a los firmantes, que por ser niños no podrán recompensar
ahora de otro modo, que grabando en los corazones tiernos el nombre de vuestra
digna autoridad junto con el favor recibido, para que dure eternamente el sello
de la gratitud.
Gracia que esperan merecer de V. S. en bien del pueblo que
administra.
Casinos 8 de abril de 1906.
Firman: Vicente Esteban, Salvador Genovés, Crescencio
Rodilla, Miguel Espinosa, José Mª Usach, Rogelio Muñoz, Juan Martínez,
Francisco Murgui, Salvador Llavata, Saturnino Llavata, Francisco Constancio,
Miguel Murgui, Roberto Plaza Usach, Casimiro Usach, Salvador Murgui, José Mª
Gómez, José Sancho, Salvador Casinos, Enrique Rodilla, José María Muñoz,
Arsenio Gómez, José Asensi, Genaro Merino, Miguel Peña, Carlos Ibáñez, Agustín
Murgui, Tomás Murgui, Salvador García, Salvador Murgui, Saturnino Nacher,
Vicente Bea, Bernardo Nacher, Vicente Usach, Julio Hernández, Manuel Jarrín,
Julián García, Cándido Cibera, Samuel García, Enrique Genovés.”
Por otra parte, para poder participar en esa excursión hay
un alumno que tiene que pedir un permiso especial y que transcribo a
continuación:
“Día 9 de Abril de 1906: Premiso dirigido al Sr.
Director y Fundador de la Banda de Música de este pueblo de Casinos.
Francisco Murgui Muñoz, primer clarinete de la Banda de
Música de esta población, á V. atentamente expone: Que desea ausentarse de ésta
por los días de viernes y sábado santo para asistir a la excursión escolar que
desde aquí se dirige a Sagunto con objeto de estudiar allí todas las
antigüedades romanas; y como pudiera V. necesitar de los servicios que en la banda
le presta el exponente =
Suplica a V, se digne dar su superior permiso al que
suscribe, para realizar el viaje mencionado en el cuerpo de este escrito.
Gracia que espera alcanzar del bondadoso corazón de V. cuya
vida que, G. Dios, m. a.
Casinos 9 de Abril de 1906. Francisco Murgui.
Contestación:
Conforme en todo lo que pide el interesado. Pero esperando
regrese del proyectado viaje tanto y todavía más músico que lo es ahora.
El Director: Joaquín Ripoll.
Los Testigos: José María Murgui García (Barítono), Joaquín
Muñoz (Oboe), José Mª Sancho (Bajo 1º) Germán Martínez (Dulzainero) José Mª
Tomás (Clarinete Pral.), Salvador Murgui (Flauta 1ª), Eusebio Muñoz (Tromba),
Roberto Usach Bombardino y etc. etc. etc.”
Por tanto, Casinos ya tenía banda de música, el Director y
fundador fue D. Joaquín Ripoll Monerris, vicario de la Parroquia Santa Bárbara
de Casinos.
Día 29 de Noviembre es el primer año que se celebra en
Casinos la fiesta a Santa Cecilia y aparece reflejado así: “Misa con
Orquesta por la Sociedad Musical de la misma. Misa 3 pesetas 50 céntimos (perdonados
de cobros parroquiales)”.
Es el cura Párroco D. Vicente Matías Noguera; El Alcalde
Juan Murgui Rocher y el Maestro de la Escuela D. José Ruano.
El recién nombrado general de división José Riquelme y López-Bago (Tarragona, 1880-París, 1972) a su llegada a Capitanía General, en Valencia, el 16 de abril de 1931, recién nombrado capitán general de la III Región Militar por el gobierno provisional de la República.
GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA
El mes de mayo de 1931 fue bastante agitado, tumultuoso e
incluso trágico en nuestra ciudad. La conflictividad laboral unida a la
agitación política de corte anarcosindicalista motivó que a la recién nombrada
autoridad militar de la Tercera Región Militar no le quedara más remedio que
proclamar el estado de guerra en Elda.
La pastoral promonárquica del cardenal Segura el 2 de mayo
de 1931 y los disturbios acaecidos en Madrid el domingo 10 de mayo durante la
inauguración del Circulo Monárquico de la calle Alcalá tuvieron una rápida
repercusión en ciudades del sur y el este peninsular. Madrid, Valencia,
Alicante, Murcia, Córdoba, Granada, Sevilla, Jerez, Cádiz, Málaga y Algeciras
vieron como entre los días 11 y 12 de mayo se desató una oleada anticlerical,
siendo asaltadas y quemadas iglesias, conventos y otros edificios religiosos.
En Elda durante la jornada del 10 de mayo de 1931 Francisco
Alonso Rico, concejal electo del ayuntamiento de Elda por la candidatura
monárquica, que había ostentado en varias ocasiones la alcaldía, y don Luis
Abad Navarro, cura párroco de la iglesia de Elda, fueron paseados violentamente
por las calles de Elda, siendo objeto de burlas, insultos y violencia física.
Hechos que tuvieron continuación en la jornada siguiente con el asalto y conato
de incendio de la iglesia de Santa Ana y que acabó con la expulsión de Elda del
cura párroco y el cierre del colegio de las Hermanas Carmelitas y su huida
nocturna por tejados y azoteas hasta poder escapar de Elda en tren.
A esta violencia anticlerical y antimonárquica se le sumó
una serie de huelgas en varias fábricas eldenses que elevaron la tensión social
entre obreros y empresarios, por un lado; y, por otro, entre las recién
nombradas autoridades republicanas y el movimiento anarcosindicalista que
amenazaba con declarar una huelga general.
Ante el incremento de la tensión social con los intentos del
sindicato cenetista de sublevar a los obreros de las fábricas y en previsión de
una mayor escalada de violencia generalizada con más asaltos e incendios, el
recién nombrado capitán general de la III región militar, general José Riquelme
y López-Bago, declara el estado de guerra en Elda y aplica la ley marcial en
toda la ciudad.
Tras su entrada en vigor a partir de las 17:30 h. del sábado
23 de mayo de 1931, la aplicación del toque de queda y la llegada de tropas del
ejército, más un considerable incremento de las fuerzas de la Guardia Civil, la
tranquilidad llegó a la ciudad. Pacificación manu militari que permitió a los
efectivos de la Benemérita practicar la detención de una veintena de líderes y
cuadros anarquistas.
Aquellos sucesos acaecidos en Elda, ahora hace 89 años,
tuvieron un amplio eco a nivel regional. Todas las fuerzas republicanas,
agrupadas en la conjunción republicano-radical-socialista victoriosa en las
elecciones de abril de 1931, los pusieron como ejemplo de lo que no se debía
consentir ni de lo que debía ser la República recién proclamada.
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
En la localidad de Vinalesa, en la Huerta del norte de la
ciudad de Valencia, hay una enorme instalación, antes industrial, dedicada
ahora a sede municipal y museo de la industria de la seda. Por uno de sus
costados discurre la poderosa acequia de Moncada; y en la pared de puede
encontrar fácilmente el lugar donde antiguamente instaba instalado el eje de
una enorme rueda de paletas que daba movimiento a todo el ingenio industrial
interno. En 1794, el botánico Cavanilles pasó por allí y se informó de todos
los detalles de una instalación fabril modelo.
Cavanilles, que escribe “Bilanesa” como entonces se llamaba,
dice que el pueblo “solamente tenía 35 casas a finales del siglo XVI, las que
hoy llegan a 129, y sus frutos con corta diferencia son los mismos que en
Bonrepós y Mirambell; pero la útil fábrica, introducida de unos 25 años a esta
parte, ha dado nueva vida al pueblo, y ocupación a mucha gente”. Trabajaban, en
efecto, cientos de mujeres de todas las edades. Y se ocupaban de atender a las
máquinas de hilar y devanar más modernas que había en Europa en aquellos
momentos. “Sirve aquella fábrica
–escribe– para hilar, devanar y torcer de diferentes modos la seda, y
prepararla para los usos correspondientes. Recibe el impulso general de las
aguas que corren por la acequia, las cuales mueven una rueda de 104 palmos de
diámetro, y ésta a varias máquinas distribuidas en salas espaciosas. Para el
torcido se han dispuesto 22 máquinas, y en ellas 48 ruedas, moviendo cada rueda
cuatro husos”.
La industria de la población huertana llevaba 25 años
funcionando con privilegio real concedido en 1769. Aunque habitualmente no se
sabe, Guillermo Reboul implantó en aquella industria el torno inventado por el
francés Jacques de Vaucanson, una revolución tecnológica que hacía rico a quien
podía aplicarla. Asociado a Joseph Lapayese, otro industrial francés que
trabajaba en el círculo de innovadores de la Real Sociedad de Amigos del País
de Valencia, hicieron que la prosperidad fluyera por los pueblos de la huerta
en un trabajo que siendo penoso, era mil veces más confortable que el de las
minas inglesas de carbón, donde se empleaban miles de mujeres y niños en
aquellos tiempos industriales.
“Catorce de dichas máquinas sirven para torcer la seda a un
cabo o hilo solamente, siete para torcerla a dos, y la última para tramas. En
otra pieza hay también 22 máquinas, las 19 para devanar, y cada una pone en
movimiento 36 madejas, que cuida con comodidad una sola muchacha; las tres
restantes sirven para doblar, y ocupan seis mujeres, cuidando de treinta
rodetes cada una, cuando en las máquinas ordinarias, llamadas vulgarmente
rodines, una mujer no puede cuidar más que de un solo rodete”. Cavanilles quedó
admirado: los promotores tenían una Escuela de aprendizaje del oficio de la
hilatura, especial para niñas desde los once años.
En Vinalesa, millones de capullos de seda cultivados en las
alquerías y barracas de la huerta eran cocidos en perolas calentadas por
hornillos de carbón y leña. El hilo de seda se convertía en rodetes y madejas,
torcida a un cabo primero y luego a dos mediante calentado al vapor. Las
madejas eran la materia prima que alimentaba a los telares. La habilidad de
Lapayese, unida a los ingeniosos inventos de Vaucanson dio como resultado
calidad: los capullos eran perfectos y el hilo no salía tostado por el exceso
de calor; tampoco solía tener las imperfecciones de hollín que muchas ves
contagiaba a las perolas desde el hornillo que ardía debajo. Cuarenta mil
libras de seda torcida al año fue una producción que admiró a todos los especialistas.
“Cada torno de hilar se componía de 248 husos, de los cuales 168 estaban
destinados a la torsión de la seda a un cabo y los 72 restantes para torcerla a
dos cabos”, dice un estudio sobre la empresa que hizo Martínez Aloy.
Con todo, a esa industria modelo que se servía de la fuerza
generada por la acequia de Moncada, le faltaba añadir la fuerza motriz del
vapor. Y eso ocurrió muy pronto, según Pascual Madoz, gracias a los nuevos
propietarios de la industria. “Mejoraron sus condiciones, en 1821, los señores
Combe y Compañía, estableciendo en medio del hilador una caldera de vapor, para
comunicar a las 80 que contenía el calórico necesario para esta operación, con
lo que se perfeccionaron sus sedas extraordinariamente”. Las ochenta perolas de
cocer y devanar capullos de seda ya no tenían sucios hornillos debajo. El agua
caliente llegaba a ellas desde una caldera general, de modo que el hilo de seda
no recibía impurezas y las docenas de operarias respiraban, de paso, algo
mejor.
Alta y esbelta como un obelisco, la chimenea de ladrillo
todavía sobresale en el perfil del pueblo de Vinalesa. Pero hacía falta un
siguiente paso industrial: conseguir que el calor no solo calentara agua para
las perolas sino que fuerza capaz de mover toda los tornos y husos de la
hilatura.
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