EL AYUNTAMIENTO DE CASTELLÓ CONSIDERA ARTE EFÍMERO UN MUSEO AL AIRE LIBRE DE 40 AÑOS DE HISTORIA

CARMEN TOMÁS

La concejalía de Cultura de Castelló considera como arte efímero un museo al aire libre de 40 años de historia. El informe técnico de este área publicado ayer por Mediterráneo encargado por Urbanismo después de que los vecinos del número 6 de la plaza de la Paz solicitaran una licencia de obra para reparar las filtraciones en la fachada de la finca calificaba así el mural de Juan Ripollés que ha sido borrado como resultado de dicha intervención, con el permiso de Urbanismo del Ayuntamiento.

Lo cierto es que este mural formaba parte de la historia de la capital de la Plana. Así, en su Crónica de Castelló, su CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ, ANTONIO GASCÓ, explica que el plan general del alcalde Antonio Tirado, en 1984 establece «una disciplina urbanística seria y severa (…). Para resolver muchos de los problemas de las diferencias de alturas entre las viviendas del centro, se buscó la solución de encargar a reconocidos artistas locales, la pintura de las paredes medianeras estableciendo un referente plástico de museo al aire libre».

«Se pensó embellecer estas calles con obras de los más grandes artistas y más importantes del momento de Castelló, para que tapasen estas paredes. En el proyecto participaron artistas como Prades, Ripollés, Tasio, Traver Griñó, Vidal Serrulla, Romualdo Gil Arabí, Perla Flors, Paco Colom, Salva Gallén, y Sebastián Planchadell». Así lo explica una publicación de la Conselleria de Educación, en referencia al Museu al Aire Lliure de Castelló 1983-86.

Castelló fue pionera en la provincia al impulsar en los años 80 el arte urbano. Además de Fanzara, otros municipios como Torreblanca, Vinaròs, Benicarló o Vila-real están convirtiendo en la actualidad en referentes piezas de street art que ponen en valor la arquitectura urbana. Sin embargo, lo que en otros municipios, como Fanzara, se pone en valor como reclamo turístico para atraer visitantes y convertirse en referente del arte urbano, en Castelló languidece. Así, el propio informe de Cultura argumenta que de los 11 murales que lo componían cuatro ya han desaparecido. Uno de ellos, en la calle Enmedio por reparaciones la misma situación que los Titiriteros.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

DE RUTA POR LOS 5 EMBARCADEROS DE L’ALBUFERA

CLARA ALFONSO

Una de las principales fotografías que se muestran en nuestra mente al pensar en Valencia es protagonizada sin duda alguna por el Parque Natural de l’Albufera. Sus aguas, sus colores, su fauna y sobre todo su historia, convierten este paraje en un auténtico paraíso para los sentidos.

A tan solo media hora en coche desde Valencia, l’Albufera ofrece lugares donde aparcar para dejar el coche y pasar una velada diferente. Pero si hay algo que destaca y que se ha convertido en un reclamo para naturales y turistas, son los paseos en barca por sus mansas aguas. Una actividad que tiene como punto de partida cada uno de sus embarcaderos: el Port de Catarroja, el Port de El Palmar, el Port de Silla, el Port de El Saler y el Portet de Sollana.

Port de Catarroja

Ubicado en el sector norte del Parque Natural de la Albufera, el Port de Catarroja tiene su origen en un antiguo puerto romano. Desde su nacimiento, fue muy importante como motor de la economía local y por el interés que suscitaba entre los pueblos colindantes hasta mediados del siglo XX.

A finales del siglo XIX, comenzó a usarse como punto de partida de barcas destinadas al transporte de pasajeros y mercancías tales como el correo de la época, productos agrícolas y de pesca, así como la producción de arroz de l’Albufera. Asimismo, el Port de Catarroja fue todo un referente en el oficio del ‘Calafat’: maestros carpinteros encargados de la construcción y mantenimiento de los ‘Albuferencs’, las embarcaciones típicas de l’Albufera.

Dependiendo del uso de estas embarcaciones, se construían distintos tipos de barcas, como el ‘barquerot’, el ‘barquet’ o el ‘ravatjol’, denominación que recibía la barca de vela latina que hacía el recorrido hasta El Palmar y El Perelló y que, a su vez, se convirtió en el medio de comunicación más importante del siglo XX.

Hoy en día, es posible dar un paseo en barca partiendo desde el Port de Catarroja hasta llegar al canal de l’Albufera, mientras disfrutas de la puesta de sol o de una comida en medio del precioso lago.

Port de El Palmar

Perteneciente al distrito de los Poblados del Sur y situada a orillas de l’Albufera, El Palmar es una pedanía que posee uno de los puertos más pequeños e históricos del lugar.

El embarcadero se encuentra ubicado junto a la ‘Trilladora del Tocaio’, una de las construcciones históricas relacionadas con el cultivo del arroz más atractivas de El Palmar. Antiguamente, las barcas transportaban las gavillas de arroz hasta el embarcadero, donde una novedosa maquinaria se encargaba de separar los granos de arroz. Esta trilladora, funcionaba a partir de una máquina de vapor que se alimentaba de paja.

En la actualidad, aunque se le conoce fundamentalmente por su exquisita gastronomía, su carácter pesquero sobrevive a través de la Comunidad de Pescadores, que utiliza este puerto para descargar sus capturas. Asimismo, en sus canales aún se pueden ver los afamados ‘barquets’, pequeñas embarcaciones (5 metros aproximadamente) sin quilla, que se mueven con el uso de una ‘perxa’ (pértiga).

Desde el Port de El Palmar se puede alquilar una embarcación a remo privada o bien, dar un paseo didáctico a bordo del clásico ‘albuferenc’ de 12 metros de eslora, de la mano de ‘Albufera Parc’.

Port de Silla

Situado a 2 kilómetros de la localidad de Silla, en el límite de la huerta y los arrozales, se encuentra un auténtico referente paisajístico en pleno parque de l’Albufera, tanto por su relevancia histórica como por su entorno: el Port de Silla.

Aunque resulta complicado hablar con exactitud de su antiguo emplazamiento, se cree que el primer embarcadero se ubicaba en el entorno del camino del Saladar, por la cantidad de sillares que hasta hace unos años se podían encontrar en la zona.

Actualmente hospeda al Club de Piragüismo de Silla y al Club Deportivo el Saladar. También recibe la actividad de la ‘Associació Vela Llatina de Silla’, fundada el 21 de mayo de 1988, siendo quien conserva y respeta el sistema de navegación en barca y vela latina propio de l’Albufera.

Port de El Saler

En el pueblo de El Saler, se localiza un puerto que viene ejerciendo actividad desde hace varios siglos: el port de El Saler. Las primeras referencias que se conocen de El Saler datan de la época de Jaime I, precisamente del privilegio otorgado en Morella en 1250, por el cual el monarca retenía para sí y su familia, los ingresos provenientes de la producción de sal, así como la regularización de su venta, circulación y precio.

Las salinas, se encontraban a unos 5 kilómetros del pueblo, donde está hoy la Reserva Natural del Racó de l’Olla. Estas salinas eran las encargadas de abastecer de sal a toda la ciudad de Valencia y tras ser transportada en barca hasta El Saler, era allí donde se almacenaba hasta ser trasladada a la capital. Esta era una preocupación constante sobre todo para las autoridades reales, ya que la explotación de la sal ofrecía beneficios a través de arrendamientos.

Tras la dulcificación del entorno allá por el siglo XVII, la actividad del puerto se centró en el traslado de mercancías, personas o de arroz de la trilladora, ubicada a 200 metros.

No muy lejos del puerto, se encuentra también la ‘Casa de la Demanà’, donde se subastaban los puntos de caza de l’Albufera hasta el siglo XX. El Port de El Saler era el lugar de embarque para los cazadores, que siempre iban acompañados de buenos conocedores del entorno y las aves acuáticas.

En la actualidad, se puede dar un paseo guiado en barca por 6 euros reservando en ‘Visit Albufera’, que se puede combinar con la puesta de sol por 8 euros.

Portet de Sollana

Posiblemente el puerto menos afamado de los 5 que tiene l’Albufera. Conocido como ‘el motor de bala’, según JUAN MOLERES, CRONISTA OFICIAL DE SOLLANA (ya fallecido) en su libro ‘Historia de Sollana’, «se tiene constancia de este puerto desde 1579, aunque se prevé que existiera desde antes». En aquel momento, era un l ugar de encuentro entre pescadores, agricultores, terratenientes y cazadores.

El Portet de Sollana se utiliza para la práctica deportiva de Vela Latina.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

FALLECE LA VIUDA DE ROSAS


Fotografía de doña María Amat Vidal, viuda de Rosas, realizada por su yerno Oscar Porta.

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Quizás sea una de las mujeres más destacadas de la Elda de las décadas centrales del siglo XX. Pero a la vez su nombre y su identidad permanece cuasi oculta para el gran público que solo la conoce por el sobrenombre de su estado civil: viuda. Condición matrimonial que llevó, por recuerdo y amor a su marido, durante la mayor parte de su vida. Su memoria histórica y social ha quedado perpetuada por la vivienda que adquirió en la calle Nueva y que hoy alberga la sede de la Junta Central de Moros y Cristianos de Elda: la casa de la Viuda de Rosas.

Doña María Dolores Amat Vidal nació en Elda un 6 de marzo de 1894, hija de Joaquín Amat y Josefa Vidal. Tras el pronto fallecimiento de los progenitores, las hermanas Mª Dolores y Teresa quedaron bajo la tutela de dos tíos sacerdotes, uno de los cuales era el confesor de la reina gobernadora Mª Cristina de Habsburgo-Lorena, madre de Alfonso XIII. Un hecho que condicionó, tanto a ella como a su hermana, una esmerada formación religiosa en Valencia, donde residieron internas largos años hasta completar su educación.

En junio de 1918, con 24 años, contrajo matrimonio con Norberto Rosas Sabater. De exquisita y cuidada educación, amante de la música, Norberto Rosas regentaba un negocio de almacén de curtidos en la Elda de principios del siglo XX, dedicando parte de su negocio, y dada la escasa presencia de entidades bancarias de principios del siglo, al préstamo de capitales a particulares. Esta actividad constituyó la primera célula bancaria en Elda del llamado Banco Popular de los Previsores del Porvenir, más tarde denominado Banco Popular.

Tras la boda, instalaron el domicilio conyugal en un chalet en las afueras de la ciudad, sobre un pequeño cerro junto a la Estación. Allí nacieron las dos hijas fruto del matrimonio, Celia y Laura; y, allí, falleció el 12 de junio de 1922, a los 33 años, Norberto Rosas, dejando a su esposa con dos pequeñas criaturas de 3 años y 8 meses, respectivamente.

Tras el fallecimiento de su marido, Mª Dolores, conocida familiarmente como María, decidió, con 28 años y con extraordinario espíritu emprendedor, continuar con el almacén de curtidos de la “Viuda de Norberto Rosas”, abandonando el negocio de la Casa de Banca.

Estas decisiones conllevaron el traslado de su residencia a la ciudad, donde pudo atender de forma conveniente su negocio. Estas circunstancias explican la compra, en 1923, de la casa del que fuera alcalde de Elda, José Catalán Gras (1914-1916), en la calle Nueva.

En este inmueble se construyó “la casa de la Viuda de Rosas”, como vivienda familiar, al tiempo que el lugar acogió el negocio de pieles. Así, mientras que en la primera planta instaló la residencia familiar, en la planta baja quedó radicado el almacén de curtidos, donde ella poseía su propio despacho, desde el que atendía personalmente su negocio, con oficinas para el administrador, el contable y todo el personal a su cargo; quedando la segunda planta, a la que se accedía por la puerta lateral derecha, destinada a albergar tres viviendas de alquiler.

El segundo lustro de la década de los años 20 y primero de los años 30 fueron años de un esfuerzo empresarial continuado, en especial los años 1930-1936 dada la inestabilidad social y política del país. A pesar de lo cual doña María continuó, de forma personal, al timón del negocio, engrandeciéndolo y acumulando un buen número de bienes raíces.

Su dedicación empresarial, su familia y su devota religiosidad católica fueron los tres pilares fundamentales sobre los que giró la vida de Mª Dolores Amat Vidal. Creencias religiosas y posición social que le acarrearon, durante la Guerra Civil un rosario de penalidades que estuvieron a punto de costarle la vida.

Señalada, desde el primer momento del golpe de estado, por los comités de las dos principales organizaciones anarcosindicalistas como objetivo prioritario a eliminar por su presunta afinidad con el bando sublevado. En agosto de 1936, ante la detención de numerosas personas y ejecución de otras, y avisada por uno de los integrantes de estos grupos que al día siguiente se iba a proceder a su detención, Mª Dolores y sus dos hijas huyeron, esa misma noche, ocultas en un camión hacia la Algueña, desde donde se trasladaron a Alicante.

En 1938, a consecuencia de los cada vez más frecuentes bombardeos de la ciudad por parte de la aviación sublevada, la viuda de Rosas decide refugiarse en Benidorm, donde también estaba refugiada parte de la familia Porta, allí pasaron los últimos meses de la guerra.

En abril de 1939, Mª Dolores Amat y sus hijas regresan a Elda, recuperando su vivienda, que había sido destinada a acoger la sede del Socorro Rojo Internacional. Sacando fuerzas del desaliento, y haciendo gala de la fortaleza de espíritu que marco toda su vida, la Viuda de Rosas rehizo su vida familiar y emprendió la reconstrucción de su negocio de curtidos, participando activamente en la recuperación de la normalidad social y económica de la vida social eldense.

Así, el domingo 27 de agosto de 1944, la vimos participar en la ceremonia de bendición y coronación de las nuevas campanas de la torre de la iglesia de Santa Ana. En reconocimiento de su posición social, poder económico y estrecha relación con la reconstrucción del templo parroquial, amadrina, junto con el alcalde D. José Martínez González, la campana mayor denominada Santísimo Sacramento.

Su estrecha vinculación con la iglesia manifiesta en el desempeño durante casi 40 años del cargo de camarera mayor de la Virgen de la Salud. Doña María fallecería a los 85 años de edad, un 1 de agosto de 1979. Desde entonces, si bien su memoria, como ya hemos indicado, ha quedado perpetuada en la casa que ella construyó. Se hace necesario perpetuar su recuerdo en el acervo popular de nuestra ciudad mediante un merecido reconocimiento en el callejero eldense, a la que por méritos cabe considerar como la primera mujer empresaria de Elda.

Fuente: https://www.valledeelda.com

CRONISTAS OFICIALES: REFLEJO DE LA PASIÓN Y LA HISTORIA DE SUS LUGARES

Los cronistas son personas que demuestran el amor, cariño y afecto que tienen por las localidades a las que están ligados. Vamos a hacer un diferencial de cronistas, que nos lleva a conocer a los más veteranos, a los más jóvenes, a los mexicanos y a los españoles.

Saludamos al CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA (Alicante), presidente de la Asociación Española de Cronistas Oficiales y docente universitario, ANTONIO LUIS GALIANO, quien ha explicado cuál es el trabajo que desarrolla: “El trabajo de un cronista tiene muchas facetas. En primer lugar, es dejar constancia de lo que está ocurriendo pero sin llegar a interpretaciones. Lo más importante, es el asesoramiento a las corporaciones municipales sin olvidar, tampoco, la investigación histórica”, ha destacado.

También hablamos con el Cronista Oficial de Madrid, Enrique de Aguinaga López, que a sus 98 años de edad, ha asegurado que no quiso ser cronista de Madrid sino que lo nombraron: “El director del periódico donde trabajaba me destinó a la información municipal y debí ejercer esa función con algún acierto porque como consecuencia de ello, el Ayuntamiento me propuso para cronista oficial”.

Nos ubicamos en Zacatecas, en el centro norte de México, para charlar con el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Cronistas Mexicanos, Manuel González Ramírez, quien ha contado que en su país, ser cronista, no es un cargo honorífico y ha querido resaltar las cuatro funciones que realizan los profesionales: “Los cronistas damos cuenta de los hechos de los que nos toca ser testigos. Para consignar algo, nos convertimos en investigadores buscando luces en el pasado. También somos difusores y defensores de la historia y del patrimonio cultural de nuestros pueblos”, ha reivindicado.

Finalmente, completamos el recorrido con PASCUAL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE BIGASTRO (Alicante). Durante años, ha compaginado su dedicación a la investigación de la historia bigastrense con sus obligaciones académicas y laborales, con importantes logros y méritos académicos y profesionales. Segura ha destacado que ser cronista es un oficio pasional: “La pasión por el pueblo y la historia se lleva dentro”.

Fuente: https://www.ondacero.es

CIEN AÑOS DE BRU I VIDAL, EL INTELECTUAL DISCRETO


Santiago Bru i Vidal, en una imagen de archivo. | KAI FORSTERLING/LEVANTE-EMV

MÓNICA ARRIBAS

Historiador y poeta, el Premi de les Lletres Valencianes del año 2000 ha dejado un vasto legado que Sagunt quiere seguir poniendo en valor.

Pasión por la historia, la poesía y el valenciano. Todo esto, unido a un tesón sin límites, llevó a SANTIAGO BRU I VIDAL (CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA I SAGUNTO, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE CRONISTAS, YA FALLECIDO) a convertirse, de forma discreta, en todo un referente de trabajo constante y riguroso para arrojar luz sobre el pasado, dignificar el valenciano y tender puentes entre sectores que parecían irreconciliables. Premi de les Lletres Valencianes en el año 2000 e hijo predilecto de Sagunt desde 1988, BRU I VIDAL es sin duda el intelectual saguntino de más peso de la posguerra, con una implicación cultural que trascendió lo local y a su condición de cronista oficial tanto de València como de Sagunt. Consciente de ello, el ayuntamiento de su ciudad natal va a dedicar todo un año a reivindicar y divulgar su figura con motivo del centenario de su nacimiento.

Fue un 29 de julio como hoy, de 1921, cuando nació el que con el tiempo sería un destacado humanista en sentido amplio, autor de numerosos libros sobre la historia de València y Sagunt, miles de artículos y una obra poética que firmaba como JAUME BRU I VIDAL; una producción donde el valenciano tuvo un papel muy presente.

Activo desde bien joven, estudió Magisterio y llegó a ser doctor en Filosofía y Letras en 1957 mientras participaba en la dinamización social y cultural a través de vías muy diferentes: Poeta y miembro del Grupo Torre, puntal del valencianismo cultural, también fue cronista oficial de Sagunt desde 1952 e integrante de la ‘Penya Esvaradora’, un grupo que emitía un programa semanal de radio en valenciano en Sagunt de tono desenfadado y humorístico.

Además de ejercer de profesor en distintos centros, fue técnico en el servicio de investigación Prehistórica de la diputación mientras sacaba tiempo para dirigir el boletín municipal ‘Sagunto’ y seguir escribiendo libros de historia e infinidad de artículos en revistas y periódicos, muchos de ellos en valenciano. A ello sumó su trabajo como Inspector Jefe de Archivos, Bibliotecas, Museos y Monumentos de València en 1975, poco después de ser nombrado CRONISTA OFICIAL DEL ‘CAP I CASAL’ y cuando ya era miembro desde hacía tiempo de Lo Rat Penat y de dos prestigiosas instituciones: La Real Academia de la Historia de Madrid desde 1966 y la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos a partir de 1970.

Esa vinculación con las letras nunca la eliminó a nivel laboral, pues llegó a ser jefe del Servicio Municipal del Patrimonio Histórico y Cultural de València hasta que se jubiló en 1986, siempre sin dejar de cultivar sus otras facetas pues asumió diversos cargos entre los Cronistas Oficiales del Reino de Valencia, fue integrante de la Real Academia de Cultura Valenciana e incluso presidente del Centre d’Estudis del Camp de Morvedre.

Un año de actividades

«Es un intelectual de peso. Por eso queremos dedicarle un año de actividades para dar a conocer su vida, su obra y su archivo personal, que nos cedió su familia en 2001», adelantaba a Levante-EMV la edil de Cultura de Sagunt, Asun Moll, pues la intención municipal es dar a conocer toda la programación el próximo otoño.

Lo que sí es seguro es que en estos actos no faltarán actividades entorno a la ruta literaria que el autor tiene señalizada en Sagunt desde 2017 por lugares representativos e incluso citados en sus poemas. Se trata de un itinerario planificado por la profesora Olga Gargallo, con códigos QR que permiten aproximarse a ese prolífico Brú i Vidal; un hombre que fue «profeta» en su tierra y no solo fue admirado por los poetas saguntinos. También recibió un inolvidable homenaje en vida que incluyó la rotulación de una importante vía con su nombre y la publicación por parte de Caixa Sagunt de sus obras completas; todo un respaldo a ese intelectual discreto que falleció en noviembre del año 2000 y da nombre al Premi de Poesia Ciutat de Sagunt, pero con su firma de poeta: JAUME BRU I VIDAL.

Intimidad con Joan Fuster hasta en forma de cuadro

La poesía de BRU I VIDAL está enraizada en la generación valenciana de 1950 y la editorial Torre. De ahí, llegó a ser amigo íntimo de Joan Fuster y cultivó una relación epistolar revelada por Juan Antonio Millón en el monográfico que la revista Abalorio dedicó a Bru i Vidal en 1999, con una original portada: El cuadro que Fuster pintó, le regaló por su boda y conserva la familia del autor saguntino.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA EXCAVACIÓN “ABRIC DE L’HEDRA” ENCUENTRA INDICIOS DE RESTOS LÍTICOS ASOCIADOS A LOS NEANDERTALES

El equipo de la excavación arqueológica de la cueva y el “Abric de l’Hedra” (en la Sierra de la Solana de Ontinyent) ha encontrado indicios de restos líticos de mayor antiguedad que los que se habían descubierto inicialmente, y que podrían datar el yacimiento en el Paleolítico Medio, la época del “homo neandertalensis”, hace más de 40.000 años. Así lo explicaba el equipo de investigación esta semana al alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, y el de l’Olleria, Ramón Vidal, que coincidían en destacar “el gran interés de unos trabajos nos permitirán saber más sobre cómo eran los primeros pobladores de la zona, unos descubrimientos de un valor enorme tanto científico como histórico”.

En la visita, en la que también participaban los concejales de Cultura (Àlex Borrell) y Museos (Ferran Gandia), así como el CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT, ALFRED BERNABEU, los directores del equipo investigador (el arqueólogo municipal, Agustí Ribera, y las doctoras del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Hª Antigua de la UV, Margarita Vadillo y Cristina Real) daban detalles sobre los nuevos hallazgos a los que se ha accedido al proseguir la excavación. Margarita Vadillo confirmaba que “bajo el sondeo inicial que habíamos hecho y que se databa en el Paleolítico Superior, hemos encontrado un paquete que, por las características de los restos líticos, nos apunta al Paleolítico Medio, hace más de 40.000 años, algo que se ha de concretar con el análisis que haremos en los laboratorios de la Universitat de València”, señalaba. “De estos momentos también se registran ocupaciones en la Cova Negra de Xàtiva”, añadía.

Hay que recordar que la excavación en la cueva y el “Abric de l’Hedra” se inició el pasado mas de abril con una primera fase de sondeo financiada por el Ayuntamiento de Ontinyent, que dio pie a la reanudación de los trabajos con el actual segunda fase que finanza la Universitat de València y que se prolonga hasta este viernes 30 de julio. En ella, a los elementos del Paleolítico Superior encontrados inicialmente, que incluyen piezas líticas (piezas de piedra) y restos de fauna como ur (antepasado del buey), conejos y caballos, se añaden ahora elementos de mayor antiguedad, que abren las puertas a una tercera fase de trabajos en la que ya es, como mínimo, la ocupación humana más antigua jamás encontrada en La Vall d’Albaida.

Fuente: https://www.elperiodic.com

PRESENTACIÓN DE LAS OBRAS DE RECONSTRUCCIÓN DEL CASTILLO DE XIXONA

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

El jueves 5 de noviembre de 2020 en la iglesia del convento de la Mare de Déu d’Orito el Ayuntamiento de Xixona presentó el resultado de los trabajos realizados durante la primera fase de la reforma del castillo.

Esta primera fase comenzó en noviembre de 2019 y ha terminado en octubre de 2020 y ha consistido en la consolidación y restauración de dos elementos emblemáticos de la fortaleza de Xixona: la Torre Grossa y la alcazaba. Las obras realizadas por la empresa DYALCO han contado con un presupuesto de 528.000€, que han sido financiados por la Generalitat Valenciana, que ha aportado el 50% a través de fondos FEDER europeos del proyecto 2014-2020, y el Ayuntamiento de Xixona.

Al acto asistieron los concejales del consistorio jijonenco y representantes de algunas de las entidades locales que llenaron la sala y siguieron el protocolo anti COVID-19.

El azar quiso que esta actividad importante para la vida de la ciudad más dulce del mundo se programara en la iglesia del convento de la Mare de Déu d’Orito en un día que se conmemoraba el 425 aniversario de la colocación de la primera piedra de este cenobio franciscano.

En el acto intervinieron: Leonor Lavado, diseñadora y autora del nuevo logo del castillo; Bernardo Garrigós, cronista oficial de Xixona; Gabriel Segura, arqueólogo, Santiago Varela, arquitecto codirector del proyecto; Antoni Such, director general de Administración Local de la Generalitat Valenciana e Isabel López, alcaldesa de Xixona.

La primera en intervenir fue Leonor Lavado, quien junto con su hermana Ana, han sido las diseñadoras de la marca que a partir de este momento quiere identificar a la fortaleza de Xixona. Leonor expuso que buscaron su inspiración para identificar a un castillo de raíces almohades construido a finales del siglo XII e inicios del siguiente en el arte característico de este periodo, que era el arte románico en transición hacia un nuevo estilo, el gótico. Es por eso que el anagrama pretende simbolizar una vidriera gótica con un cierto aire románico al presentar un dibujo plano, sin relieve construido mediante una sola línea que lo une completamente y que representa la nueva silueta del castillo tras su restauración.

En cuanto a la tipografía se ha apostado por unas letras rotundas y con carácter, elegante y bonita y para darle dinamismo se ha jugado con la diferencia de grosor. En cuanto al color se ha utilizado unas tonalidades representativas e identificativas de la ciudad de Xixona, puesto que el tono elegido es el característico del turrón de Jijona y “que recordaba el color de la Torre Grossa cuando le da la luz del atardecer”. Para potenciar la nueva marca del castillo de Xixona se le ha añadido un eslogan: “El futuro de nuestra historia”.

En segundo lugar intervino BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA DE LA CIUDAD quien resumió el contexto histórico en el que se construyó la fortaleza.

El cronista de Xixona indicó que el castillo tiene su origen en la llegada de un grupo de almohades procedentes de la Frontera Superior a finales del siglo XII o inicios del siglo XIII, que se establecen en una zona deshabitada con el objetivo de controlar el acceso desde la zona costera alicantina al interior montañoso. Estos nuevos pobladores traen consigo un nuevo tipo de fortaleza de planta poligonal, con fuertes muros y poderosas torres que se asienta sobre un gran crestón calcáreo de difícil acceso y protegido por una gran torre al norte, su vertiente más débil.  Con la firma del tratado de Almizra el 26 de marzo de 1244 Xixona pasó a formar parte de la zona fronteriza entre Castilla y Aragón, pasando a ser puerta de entrada y salida al nuevo reino de Valencia. Xixona se convirtió en una de las llaves del reino, como así se visualiza en el propio escudo de la población. Con la conquista de Biar en 1245 el rey Jaume I declaró finalizada la conquista del reino musulmán de Valencia, pero la sublevación de Al-Azraq señor de un amplio territorio montañoso del interior de la actual provincia de Alicante le devolvió a la dura y cruel realidad. La sublevación de este caudillo no finalizó hasta 1258.

El dominio efectivo de la zona jijonenca no se produjo hasta 1258. El rey para consolidar esta zona fronteriza tomó una serie de medidas, como: el otorgamiento a Joan de Mur de la alquería islámica de Nutxes, la expulsión de los musulmanes del interior del castillo, el reforzamiento de la torre norte del castillo y así es como nació la famosa Torre Grossa y la concesión de la fortaleza a su primer alcaide, Pelegrí Baldoví.

A pesar de todas esta medidas la frontera no estaba totalmente consolidada y tras la sublevación de los musulmanes del reino de Murcia (1264-1266) Jaume I volvió a tomar nuevas medidas, así concedió el 10 de marzo de 1267 a Beltran de Vilanova el castillo y la villa de Xixona con la obligación de construir un alcázar en la zona más alta de la fortaleza. Este sería el nacimiento de la actual construcción como así han demostrado las evidencias arqueológicas tras su excavación. Para garantizar la llegada de repobladores otorgó el 28 de abril de 1268 una carta de franquicia a los nuevos jijonencos liberándoles de algunas cargas fiscales y posibilitando su asentamiento en el interior de la fortaleza a cambio de garantizar su defensa.

El cronista indicó que con la firma del tratado de Torrella en 1304 y el pacto de Elche en 1305 y la incorporación al reino de Valencia de la zona Sur alicantina  Xixona dejó de ser frontera directa con Castillo y el protagonismo del castillo y su valor militar y estratégico comenzó a disminuir. Finalmente será la conquista del reino de Granada en 1492 y la unificación de las coronas de Castilla y Aragón hará que el castillo de Xixona pierda su protagonismo y comience el proceso de deterioro y abandono.

Por último, Bernardo Garrigós expuso que los jijonencos llevan en lo más profundo de su corazón la fortaleza jijonenca, puesto que fue el punto de arranque de la actual ciudad, es propiedad de todos ellos por privilegio de Felipe V del 20 de junio de 1708 y además existe una marca de turrones: El Castillo de Jijona, una marca de bebidas carbónicas: La Torre Grossa y una marcha mora del compositor Ricardo Planelles Torregrosa: El encanto de la Torre Grossa.

Después del cronista de Xixona participó el arqueólogo Gabriel Segura quien destacó que se han cumplido los objetivos que se trazaron en el proyecto al documentarse el origen de la Torre Grossa y se han confirmado los datos documentales sobre la construcción de la alcazaba, que fue edificada a finales del siglo XIII bajo dominio feudal como un elemento fuerte del castillo. Además se ha podido constatar el proceso de abandono de la alcazaba a principios del siglo XVI, debido a que el reino nazarí de Granada fue conquistado en 1492 y España fue unificada bajo el yugo de los Reyes Católicos, ahora el principal enemigo de la monarquía hispánica eran los piratas berberiscos y turcos que llegaban por mar a nuestras costas. Es por ello que este castillo situado en el interior, apenas tiene ya valor militar. Entonces comienza un proceso de abandono paulatino que viene acompañado por el saqueo de todos los restos materiales que había en él y en la alcazaba sólo se salvó una escudilla escondida en un rincón, y descubierta nuevamente en el proceso de excavación por un trabajador jijonenco, Antonio López Juan, Marina. La escudilla fue producida en los talleres de Manises entre 1480 y 1520 y sirve para constatar el abandono de la fortaleza.

Otro hallazgo material destacable de la alcazaba fue el descubrimiento de una cisterna que fue hallada el último día de la excavación arqueológica. Se trata de un aljibe construido en la parte superior de la alcazaba en el momento fundacional de este recinto para dotarla y proveerla de agua y así resistir los asedios. Curiosamente esta cisterna no aparecía en la documentación conservada. De momento simplemente está documentada y faltaría un nuevo proyecto para excavarla e integrarla en el futuro a lo que serían las visitas a la alcazaba.

Santiago Varela Botella, codirector arquitectónico de la intervención, valoró muy positivamente la intervención en el castillo de Xixona. El objetivo básico era la restauración y consolidación de la Torre Grossa y la alcazaba “a partir de los elementos existentes y en el caso de la Torre Grossa (…) completarla con la debatida cuarta pared que estaba documentada en distintos textos (…) y que con los resultados de la excavaciones estaban allí sus restos y el objetivo era completar la cuarta pared con un elemento que se distinga materialmente y visualmente y que en cierto modo, y si algún día fuera procedente desmontarla tenga una relativa fácil actuación de desmontar”.

En relación a la alcazaba Santiago Varela indicó que se ha pretendido recuperar los elementos existentes, “elevar en cierta altura sus elementos constituyentes: cortinas y torres, dando importancia a la torre del Homenaje”. Otro de los objetivos era hacer visitables la Torre Grossa y la Torre del Homenaje mediante la construcción de una escalera interior que permitiera alcanzar su techo desde el que los visitantes pudieran ver la ciudad de Xixona y gran parte de su término y así tener la misma visión que sus constructores en el siglo XIII contemplaron.

Santiago Varela destacó que uno de los principales valores de la fortificación jijonenca era el amplio campo visual que se controlaba al contemplarse desde la zona costera alicantina hasta el interior montañoso y además su potente imagen sobre un peñón calcáreo disuadía a los posibles atacantes.

Seguidamente fue el turno de Antoni Such, director general de Administración Local de la Generalitat Valenciana, quien anunció el compromiso de la institución valenciana para potenciar subvenciones con fondos europeos para poder continuar con las labores de recuperación del patrimonio valenciano. A estas ayudas podrá presentarse el Ayuntamiento de Xixona, quien desea proponer una segunda fase de reconstrucción del castillo. En ella es objetivo prioritario la reconstrucción de la muralla y la antemuralla con sus torres, con ello el castillo estará completamente restaurado y habrá recuperado su auténtica presencia en el valle del río Coscón. Antoni Such resaltó que es fundamental que el patrimonio cultural se recupere, pero también que se utilice y disfrute por la ciudadanía por lo que hay que crear rutas turísticas que atraigan a visitantes.

La alcaldesa, Isabel López Galera destacó en su intervención que la fortaleza “estaba en un momento crítico y era urgente porque se corría el riesgo de perder cualquier vestigio de la alcazaba”. La alcaldesa se mostró especialmente feliz, puesto que “hoy es un día muy especial, un día que forma parte de los sueños de cualquier jijonenco o jijonenca y que por fin vemos como se ha podido actuar y llevar adelante un proyecto de estas características”. Seguidamente expresó su deseo para que este proyecto “sirva esta recuperación del patrimonio artístico como un recurso turístico más que ayude también  a generar actividad económica en el municipio(..’) y que podamos utilizarlo para conocernos mejor a nosotros mismos (…) y a nuestra historia”. La alcaldesa también indicó que el Ayuntamiento está ultimando ya las primeras visitas guiadas a esta fortaleza.

Tras las palabras de la alcaldesa se dio por terminado el acto y los asistentes se trasladaron al castillo donde Santiago Varela explicó las principales características de las obras que han devuelto a la ciudad más dulce del mundo la silueta de su fortaleza.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

LOS ORIGENES DE NUESTRAS CIUDADES EN EL REINO DE VALENCIA. LOS ORÍGENES DE GANDÍA

JOSE APARICIO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

La investigación arqueológica, de la comarca que hoy presiden Gandía y Oliva como poblaciones de mayor entidad, conocida durante muchísimos años como Huerta de Gandía y anteriormente como Vall de Bayrén, comenzó a finales del siglo pasado con carácter personal y en 1929 institucionalmente al iniciarse las excavaciones en la Cova del Parpalló desde el S.I.P. de la Diputación Provincial de Valencia. Esto dio ocasión a la exploración de la comarca; después de la mano de los colaboradores del S.I.P. Srs. Gurrea Crespo, Sancho Santamaría y Climent Mañó.

La intensa actividad exploradora permitió descubrir numerosísimos yacimientos, centrados especialmente en el Paleolítico, Mesolítico y Neolítico, que a partir de 1975 pudimos excavar y estudiar desde el S.I.P. y desde el Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Valencia a través de un estructurado plan de investigación paleoecológica y antropológica.

Fruto de la dedicación fue conocer la intensidad del poblamiento comarcal desde los viejos tiempos paleolíticos, favorecido por un medio óptimo que permitió también un favorable poblamiento vegetal y animal, con lo que la cadena trófica se cerraba interactivamente.

Sin embargo, Gandía ciudad quedaba siempre en la penumbra, cuando no en la oscuridad. A lo sumo se le postulaban orígenes medievales, resultado del traslado de la población desde la vecina Bayrén como consecuencia del abandono de ésta.

En la crónica de la conquista aparece Bayrén con especial significación, entre otras razones por su importancia estratégica ya que era la llave de la comarca, de tal manera que al rendir ésta Abencedrel, su alcaide, se rinden a Jaime I todos los castillos del interior.

A partir de ese momento Bayrén va sufriendo un abandono progresivo, trasladándose la población a otros lugares, hasta quedar aquella desierta o poco menos.

Coincide esto con la importancia creciente de Gandía, a la que, como consecuencia, se le supone origen inmediato, a raíz del traslado de la población de Bayrén a este lugar, donde a lo sumo habría una alquería. Y este es el origen postulado para una de las ciudades más importantes y populosas del Reyno.

Sin embargo, el hecho de que en 1248 ya Jaime I reparta cincuenta casas a otros tantos repobladores cristianos, indica que la población era bastante más que una alquería, incluso que era una población de cierta importancia, lo que corrobora el hecho de que comience su amurallamiento con su hijo Jaime II, en 1305.

Todo lo expuesto nos obliga a presumir un origen más antiguo que el supuesto y una importancia mayor que la prevista.

Todo lo dicho hasta el momento sobre el origen de Gandía por historiadores y estudiosos ocupados del tema, han sido simples suposiciones formuladas al azar y con mejor voluntad que datos, los cuales eran, por otra parte, inexistentes por cuanto no se habían agotado todas las posibilidades que ofrece la investigación.

En efecto, siendo la documentación escrita parca sobre la materia que nos ocupa, sólo la excavación arqueológica podía arrojar luz al respecto. Pero la excavación arqueológica sistemática en el área urbana es reciente, a partir de la dotación suficiente para la creación de un servicio arqueológico local, creado con los fondos aportados, entre otros, por los Srs. Sancho Santamaria y Gurrea Crespo, y dirigido desinteresadamente por este último durante varios años.

Las excavaciones obligatorias y constantes en el subsuelo del casco urbano, realizadas durante los últimos años ordenada y sistemáticamente, han resultado sorprendentes, abriendo perspectivas ciertamente insospechadas.

Así, en el subsuelo de un solar situado entre las calles Mayor y Beneficencia apareció un silo relleno con material heterogéneo, la mayor parte del s. XV, pero también un lote de cerámicas hechas a mano claramente prehistóricas, una punta de sílex, dos conchas y un fragmento de molino también a mano. Cerámicas, sílex, molino y conchas nos hablan de un asentamiento correspondiente al Eneolítico o a la Edad del Bronce Valenciano (3.000/1.000 a. de C.).

Más tarde en el subsuelo del Hospital de San Marcos aparecieron restos ibéricos, considerados, con dudas, como correspondientes a una necrópolis ibérica. De confirmarse la consideración de necrópolis necesariamente hay que suponer un hábitat inmediato, probablemente en el mismo centro histórico de la población, en caso contrario corresponderían al propio poblamiento ibérico, en la llanura aluvial y junto al cauce del río.

Por ello, habría que ir pensando en un origen prehistórico e ibérico como hipótesis, cuya continuidad hasta tiempos medievales, es decir durante toda la antigüedad, quedaría establecida a través de los restos romanos localizados, especialmente en sus inmediaciones.

La antigüedad y la importancia de los restos islámicos quedaría, a su vez, atestiguada por los abundantes hallazgos de los últimos tiempos, constituyendo una sorpresa los del subsuelo de las actuales Escuelas Pías, antigua Universidad de Gandía fundada por el Santo Duque San Francisco de Borja el año 1547 sobre las ruinas de antiguas y nobles estructuras. Si la escasez de las fuentes escritas sólo permitieron postular un origen musulmán reciente, con acrecentada importancia por el abandono de Bayrén. Las recientes investigaciones atisban un remoto origen que podemos situar en época ibérica y antes del nacimiento de Cristo, 2.000 años por dar una fecha provisionalmente por lo menos hasta que nuevos datos nos permitan mayor exactitud.

LOS SECRETOS OCULTOS DEL MAR DE L’HORTA

A 10 minutos navegando desde el puerto deportivo de La Pobla de Farnals, entre las playas de Massalfassar y Massamagrell, se encuentra hundida una draga. Su historia comienza durante la guerra civil española, el buque estaba amarrado en el puerto de Valencia cuando le cayó una bomba y se hundió.

“Al tiempo, se reflotó y pasó a convertirse en buque de la armada que hacía las labores de transporte de mercancías. Con los años, un empresario gallero lo adquirió y trabajando en las aguas de la comarca el barco se hundió de nuevo, primero parcialmente y luego completamente”, explica Ricardo Giménez, responsable del club Buceo Valencia.

Desde entonces permanece en las aguas de la comarca y se ha convertido en un reclamo para buceadores, “es impresionante el barco sobre todo por la vida que habita en él. Hay muchas especies, se ha convertido, con el paso de los años, en un arrecife artificial”.

El barco tiene una longitud de 60 metros, pero está fraccionado en tres partes. “Toda la zona ocupa una extensión de 150 metros”.

Desde la lejanía de la playa, una boya negra indica que el barco está justo debajo. Su cubierta está a una profundidad de 4,5 metros mientras que la profundidad máxima del buque es de 11 metros.

“A la gente le encanta ver el barco, sobre todo por las especies que habitan. Hay hasta estrellas de mar. Por eso nosotros hemos pedido a las administraciones que lo declaren reserva natural porque algunos barcos se ponen justo encima del buque para pescar”.

Este no es el único barco que se encuentra en las playas de la comarca, entre Puçol y Sagunto, descansa en el fondo del mar SS Coila. “Ahora se cumple 104 años hundido”, explica Ricardo Giménez, “fue un submarino alemán y está totalmente cerrado. Se encuentra a 30 metros de profundidad”.

Ánforas

“La costa de la comarca se encuentra entre dos puertos históricos: el puerto de Valencia y el puerto de Sagunto es por eso que es habitual encontrar ánforas o cuellos de botellas”, explica Ricardo Giménez.

Hace tres años un grupo de buceadores sacaron de la playa del Puig un ánfora ibérica en perfectas condiciones. Se trata de una zona donde, según el historiador del Puig, JULIO BADENES (CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG), se encontraba también el puerto que Jaime I utilizaba para abastecer a sus tropas cuando estuvo en el castillo de la localidad.

Búnker

Otra de las curiosidades del mar del Puig es el búnquer de la guerra civil española que con el aumento del nivel del mar se ha quedado totalmente cubierto a unos 30metros de la orilla. Está ubicado frente a la urbanización Plans Mar.

Muchos tesoros ocultos que como insiste el buceador, Ricardo Giménez, “lo que está en el mar, pertenece a él, y no se debe sacar, solo bucear y contemplar”.

Fuente: https://www.elmeridiano.es