Arxiu mensual: abril de 2020

ELDA ESTRENA HIMNO


Banda Primitiva de Lliria, dirigida por el maestro Soler Villalba.

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

No fue precisamente en Elda el lugar de estreno del que fuera primer himno de nuestra ciudad, sino la valenciana ciudad de Lliria. Y no pudo tener mejor estreno que su interpretación a cargo de una de las más prestigiosas y antiguas bandas civiles de música de la Comunidad Valenciana: La Primitiva, de Liria, cuando por primera vez, un domingo 25 de abril de 1926, se estrenó en primicia el himno a Elda compuesto por Francisco Santos Amat (1875-1949).

La partitura fue adaptada a banda por el maestro Félix Soler Villalba, a la sazón director de la Primitiva (1924-1928), siendo dirigida por el maestro Santos, al que acompañaron para la ocasión don José Lorenzo Rodríguez, cura párroco de Santa Ana; Pablo Guarinos, teniente alcalde del Ayuntamiento y Teófilo Romero, que será quién con posterioridad le pondría letra.

Meses más tarde, y con motivo de las Fiestas Mayores de ese año, el día 8 de septiembre de 1926, día de la Virgen de la Salud, la banda de Liria en un concierto en el Teatro Castelar la volvería a interpretar por primera vez en Elda.

El advenimiento de la República favoreció que fuese considerado como himno oficial de Elda, siendo interpretado como tal la noche de la Alborada como preludio de las Fiestas Mayores de los años 1931, 1932 y 1933.

La propia dinámica de la guerra civil, el nuevo régimen y el fallecimiento de Francisco Santos trajeron el olvido oficial para aquel pretérito Himno a Elda. Décadas más tarde, con motivo de la celebración del centenario de la concesión del título de ciudad en el año 2004 el músico y compositor saguntino Juan Enrique Canet Todolí compuso un nuevo Himno a Elda, al que Antonio Porpetta puso letra.

Fuente: https://www.valledeelda.com

DOMINGO, 26 DE ABRIL. CUADRAGÉSIMO TERCER DÍA. LOS NIÑOS, OH LOS NIÑOS…

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

A las nueve y treinta y cuatro minutos, hora del meridiano de Greenwich, he visto pasar por la acera de la casa donde vivo una niña de unos ocho años que circulaba impulsando con el pie derecho su patinete. Iba debidamente acompañada de un adulto, sin duda su papá, que la seguía a un metro sesenta y dos centímetros de distancia. Lo escribo para que conste en acta en el libro de esta historia de unos hechos singulares; y para que las autoridades competentes tengan claro que el protocolo de desconfinamiento se está siguiendo, como ha dicho el señor presidente, de una manera “gradual, asimétrica y coordinada por el Gobierno central”.

Los niños, unos 700.000 en la Comunitat Valenciana, ya pueden salir de casa hoy, domingo. Pueden hacerlo si tienen menos de 14 años, un límite que ha sumido en el desconsuelo y el desconcierto a una familia que yo conozco, donde el chico tiene trece años y pico, y ha podido salir, y la chica, que nació primero sin que le preguntaran, tiene quince y un poco más, y no ha podido salir de casa.

Ella quería salir, tenía ilusión. Pero se ha conformado, la pobre, en la tarea de bajar la basura hasta el contenedor de la urbanización. Haber nacido cuando lo hizo la sitúa en el mundo de los adultos y sometida a sus reglamentos y normas. Su hermano pequeño, sin embargo, está inserto en ese mundo de los niños que hoy sale del encierro; lo que ocurre es que ha salido de casa sin ganas, forzado por el padre: preguntó si los amigos podrían verse, se formuló un escenario ideal que le volvía a situar jugando al baloncesto con sus compañeros, y al comprobar que eso no es posible, que por ahora le dejan pasear acompañado y en un radio de menos de un kilómetro, puso cara de decepción y se quedó como todos los demás, frustrado por el maldito virus que le impide soñar con las proezas de LeBron James o cualquier otro de sus ídolos de la canasta.

Mal si ando y mal si no ando. En este mundo de desdicha, nadie está contento… Es lo que tiene la necesidad administrativa de acotar y deslindar, de  decir hasta aquí se puede, de estar en el poder y tener que ejercerlo: que no contentas a nadie aunque tú, en realidad, quieres ser bueno con todos. Hasta los catorce eres un niño que sale acompañado y enmascarado, y un día después estás en otra galaxia, la de los mayores, y te hasta de mover en la galaxia de los bajadores de basura, los compradores de pan y los paseantes de perro.

Por cierto ayer vi a una mujer que paseaba el perro… pero en brazos; era un perrillo mínimo, una cosa inverosímil que sin duda no podía caminar más de cien pasitos sin desvanecerse. Pero como es natural llamé a autoridad para denunciar la escandalosa infracción administrativa: detuvieron a la señora y tiraron al perro a un contenedor.

Mundo adulto, mundo infantil. Separados, discriminados, condenados por algo tan volátil como la fecha de nacimiento. Por cierto, es el punto adecuado para poner el acento en que esa división, la de los 14 años cumplidos, es la única que hay. Mayores y menores de catorce años. Lo digo porque es muy fácil que estos días, a los que llevamos canas a cuestas, nos digan eso tan lindo de “bueno y vosotros…”. No, no hay distinciones, al menos por ahora. Ni “grupos de riesgo” ni pepinillos en vinagre. Con las normas vigentes en la mano, lo que queda por desconfinar es el grupo de los mayores de catorce años, todos juntos. Que pueden ser autorizados a salir de paseo, o a hacer deporte, el próximo 2 de mayo, fiesta de la Independencia por más señas. Que no les vengan los cuarentones con distingos ni comentarios ridículos: o todos o nadie.

Aunque, claro, si los bares van a están cerrados, si no va a estar en marcha la freidora de calamares, si no va a haber palmadota en la espalda y hueso de aceituna en el suelo, si va a faltarnos el ruido de antes y la mugre de siempre… si los bares no van a ser bares y no vamos a poder hacer ese deporte del levantamiento de vasos con los amigos, nos va a pasar como al adolescente del baloncesto: ¿para qué coño salir de casa…?

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

“CASINOS MAYO DE 1970, FIESTAS EN HONOR A LA INMACULADA”

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Las firmas colaboradoras.

Con ese título las Clavariesas de las Hijas de María de hace cincuenta años, presentaban su Libro de fiestas que habían preparado para los días 1 al 10 de mayo. La portada del programa, era la misma imagen que presentaban en la estampa que repartieron el día 10 de mayo como recuerdo de la fiesta: el altar de la Inmaculada de la iglesia antigua desaparecida a finales de 1969.

En esta crónica, voy a relacionar los anuncios o guía comercial de Casinos que presentaba éste libro. Anuncios a página entera:Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia, contraportada interior y el anuncio era: “Con nuestras actividades Económicas, Sociales, Culturales y Benéficas, buscamos el bienestar y prosperidad de nuestra zona de influencia.” Miguel Espinosa,distribuidor de Cementos Turia y Materiales de Construcción: Cantera y fábricas de yesos Domeño; Yeso crudo para enmiendas de tierra, Yeso especial para lucidos, Exposición y almacén Avda. Valencia 75, teléfono 68.Estación de Servicio Amado: Gasolina, Súper, Gasoil, Gasoil Centrifugado, Lubricantes, Propietario Amado Villar Pérez, Carretera de Valencia Ademuz S/N.Unión Levantina, Sociedad Anónima de Seguros; Seguros que practica: Accidentes individuales, Incendio, Automóviles, Cinematografía, Transportes Vida, Responsabilidad Civil y Pedrisco; Agente en Casinos: D. Salvador Usach Murgui. Cooperativa vinícola y Caja Rural “Santa Bárbara”en la contraportada interior, y en la contraportada exteriorCementos Turia S.A. “El prestigio está a la vista, solo oculta su calidad”, Distribuidor Miguel Espinosa.

Anuncios de medía página:Peluquería de Señoras Maribel, Pelayo S/n Casinos.Bar Casinos, Fábrica de Peladillas y turrones, especialidad en tapas de Cocina, Avda. Valencia 17.Carpinteria Mecánica Antonio Cardo,Cervantes 13 Godella. Materiales de construcción, Hijos de Terencio Fernández,Distribuidor de Cementos Rafe y Yesos Bomba; Especialidad en toda clase de ladrillos cara vistas, prensados para chimeneas, tejas, celosías vierteaguas, rasillas, saneamiento, azulejos, grifería, pisos de terrazo, viguetas, bovedillas, tela asfáltica; Gómez Ferrer 18 Casinos.Marqués Merino. Carpintería, trabajos esmerados en puertas, Calle Colón 20 Casinos.Ultramarinos Dolores Murgui, Distribuidor exclusivo de piensos Fasa, Calle San Vicente 22 Casinos.

Con seis anuncios de página entera y otros seis anuncios de medía página aquellas Clavariesas, fueron capaces de montar un libro de fiestas, libro humilde y sencillo, pero que dejó constancia de su paso y su trabajo por la fiesta. Muchos de aquellos comercios, no ofrecían su número de teléfono, seguramente porque no lo tenían instalado, los comercios del pueblo que lo ofrecían eran de dos cifras, estaba la Central Telefónica recién estrenada en la Plaza del Rosario, esquina con la calle de San José, y para hacer las llamadas de unos números a otros tenías que pasar por la centralita.

Casinos y su juventud, esperaban ansiosos estas fiestas del mes de mayo, era el momento del reencuentro después de la pascua, ese año las fiestas de mayo prometían mucho. Eran diez días los que Casinos tenía desfiles de modelos, cabalgata, música, truenos, campanas, misa, procesión, baile y poder salir de casa a disfrutar de una perfecta programación. Casinos en el recuerdo, Casinos en la historia festiva de hace cincuenta años.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

SABADO, 25 DE ABRIL. CUADRAGÉSIMO SEGUNDO DÍA. REMEMBER ALMANSA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Almansa, tíos. ¿Que ya no os acordáis? Hoy es 25 de abril. Y la costumbre, la obligación del nacionalismo valenciano era, y sigue siendo, la de recordar la famosa batalla de Almansa (25.04.1707), la de la guerra de Sucesión –no, de Secesión no–, aquella que los partidarios del archiduque Carlos de Austria –no, don Carlos de Borbón el de los carlistas, no, ese era otro– perdieron frente a los partidarios de Felipe, el nieto del rey Sol, que terminó siendo rey de España y cuelga retratado boca abajo en Xàtiva porque realmente fue infame en el castigo posterior a aquella población.

Aquella fue una guerra europea. Como España, después de aquel memorable Carlos II no tenía sucesor al trono, pugnaron dos candidatos. Y se armó una buena guerra entre ellos, con apoyos de distintos países, deseosos todos de aprovechar lo que quedaba de España, aquí y en las colonias. En Almansa combatieron entre 50.000 y 60.000 soldados y mercenarios, unos cuantos más del lado franco-español que pugnaba por el Borbón, que de la coalición austracista formada por Inglaterra, Portugal y los Países Bajos. Cincuenta batallones de infantería frente a 42; ochenta batallones de caballería frente a sesenta, más o menos.

¿Y valencianos? ¿Dónde estaban los valencianos? Pues por lo que voy leyendo solo hubo unos 300, a las órdenes del coronel Riera… que formaron en el ejército vencedor, el de Felipe V no deseado por los partidarios de la defensa de los Fueros Viejos. Y eso obedece a diversas razones: la primera que la burguesía borbónica local financió ese modesto batallón. Y la segunda es que el pretendiente Carlos de Austria estaba lejos, porque antes de que se hablara de la llegada de los borbónicos a Fuente la Higuera tuvo a bien dejar la ciudad, desarbolada y sin virrey, y trasladarse a Barcelona.

En cuanto a Juan Bautista Basset, el héroe valenciano del momento, el militar que más había apoyado la causa de don Carlos, estaba en prisión desde el año anterior y no pudo hacerse cargo de nada. Quedó en libertad después de la batalla. Y es que, como pasa con mucha frecuencia, el héroe popular se puso al lado de los agricultores y los pequeños propietarios y en contra de la nobleza y los grandes propietarios, lo que dio paso a una guerra de clases no disimulada que resultó muy inquietante para su jefe, el Archiduque, que mandó meterle en la nevera.

Remember Almansa, así, en inglés. La batalla duró de tres a cinco de la tarde, más o menos, del 25 de abril de 1707. Los dos ejércitos formaron en líneas enfrentadas a lo largo de seis kilómetros, y después de darse estopa con la Artillería empezó a trabajar la Caballería para dar paso al final a la fiel Infantería. Con un resultado de varios miles de muertos, heridos y prisioneros; una carnicería estúpida como pasa en todas las guerras.

Perdieron los del Archiduque Carlos, que tiene una calle notable en Valencia, y ganaron los del rey Felipe V de Borbón, que no tiene calle ni se la van a dedicar porque lo que hizo con los vencidos, especialmente Xàtiva, no tiene nombre. O sí: se llama masacre, con incendio y cambio del nombre de la ciudad incluido, porque la rebautizaron como San Felipe. El resto de cuanto hizo es el origen del lamento nacionalista; anuló los Fueros y privilegios del antiguo régimen fundado por Jaume I y en España se impuso el modelo centralizado francés de jurisdicción y el nuevo concepto de estado sin distinciones regionales.

El resultado es que el nacionalismo se siente cómodo en la actitud doliente del perdedor y añora el pasado perdido. Y que los valencianos tenemos dos fiestas de significación oficial: la conquista de la ciudad por Jaume I (9 d’Octubre) y la pérdida del modelo de Reino que implantó, que es este 25 d’Abril, mucho menos seguido por la mayoría del pueblo que el otro, aunque muy valorado, ya digo, por la minoría nacionalista.

Y no mucho más: en los telediarios sigue el desfile de las playas vacías de España. Eran la esperanza de una temporada de turismo que fuera capaz de recuperar los negocios del daño aquel olvidado, el de la DANA. Los ayuntamientos pelearon para reconstruir los daños, se gastaron lo que quizá no tenían y esperaron unas ayudas oficiales que en muchos casos ni se han visto. Todo ha sido inútil: un mes antes de la Semana Santa hubo que pararlo todo a cuanta de la epidemia y las playas, la mayoría reparadas, están ahora desiertas, esperando inútiles, si acaso, la oportunidad del mes de junio. O de julio y agosto. Quién sabe…

Mañana, domingo, los niños podrán salir de casa. Los viejos todavía no: somos “población de riesgo”, aunque no dicen para quién…

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

CORONAVIRUS: CASTELLÓN CELEBRA SANT VICENT EN CASA

Vecinos de la Vall d’Uixó, Nules, l’Alcora, Borriol o Xilxes honran al santo desde el confinamiento.

«El precioso manantial/ del pozo de vuestra casa/ concede salud sin tasa/ al que bebe su cristal/ quedando con tal favor/ de todo mal libre y sano/ sednos padre y defensor/ Santo Apóstol valenciano». Este es uno de los versos de els gojos a Sant Vicent Ferrer que este lunes volvieron a entonar sus devotos en la Vall d’Uixó, aunque desde su casa; pero con un sentimiento compartido en muchos municipios de la provincia, para que quien fuera conocido por sus milagros y por su intercesión en epidemias históricas termine con la que golpea ahora a Castellón.

A nadie le pasó desapercibido que este lunes era el día grande de las fiestas patronales de la Vall y así lo pregonaron las campanas de la iglesia de la Asunción y de la ermita del santo, llamando a los vecinos a la participación en una celebración virtual que, como tantas y tantas otras celebraciones desde que se decretara el estado de alarma, está viviéndose de la mejor manera posible cuando el confinamiento es norma e imposición.

La de Sant Vicent es una celebración que se vive en muchos municipios como la Vall d’Uixó, Nules, l’Alcora, Borriol o Xilxes, entre otros. Y como suele suceder en un día tan señalado, se conjugaron las celebraciones estrictamente religiosas con otras más populares. Ese es el caso de Nules, donde a pesar de no tener pasacalle –una de las fiestas más coloristas y participativas de la localidad, declarada de interés turístico–, no hubo resignación y las diferentes quintas salieron a los balcones al son de Paquito el Chocolatero, logrando que por momentos las calles reprodujeran el mismo jolgorio que las habría caracterizado de no estar la práctica totalidad de los vecinos luchando contra el coronavirus en casa. Quedará por ver qué solución se dará al hecho de que los organizadores de esta festividad cambian cada año y de forma sucesiva desde hace décadas, coincidiendo, desde su origen, con el 25 aniversario del paso de los mozos por el servicio militar.

En Borriol, este lunes también fue un día trascendente y esperado, que se vivió con el ánimo que imponen las circunstancias. Ha habido dos fechas claves en la historia de su romería a la ermita de Sant Vicent que impidieron su celebración: en 1887, por una intensa nevada y la segunda, a medias, en 1994. La del 2020 engrosará ese listado por ser la que se vivió de manera virtual. A puerta cerrada, se celebró una misa retransmitida por la cuenta de Facebook del Ayuntamiento, que se completó con una mascletà casera con instrumentos de cocina. Informa HENRI BOUCHÉ (CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL).

Y como hay tantas citas como costumbres, las expresiones de amor tomaron los balcones y ventanas de l’Alcora en su tradicional mocadorà, recuperada en el año 2002 por parte de los barrios y la Coordinadora d’Associacions Culturals de la Comarca de l’Alcalatén. Los vecinos reprodujeron la tradición de que los hombres regalaran a su amada dulces y confites después de la romería, en el entorno de la ermita, en un particular San Valentín alcorino que este año se tuvo que vivir dentro de casa. Informa Javier Nomdedeu.

En Xilxes, los pañuelos se transformaron en instrumentos en una jornada marcada por el pasodoble interpretado por la Unió Musical Santa Cecília, cuyos miembros tocaron desde sus respectivos domicilios.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

VIERNES, 24 DE ABRIL. CUADRAGÉSIMO PRIMER DÍA. ALEMANIA Y ESPAÑA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En un viaje oficial a Alemania, lo primero que me preguntaron los periodistas que trabajaban para el Ayuntamiento de Mainz (Maguncia) era si en España se podía conducir borracho. Les expliqué que no era conveniente, pero ellos insistían: sabían de buena tinta que en España no había entonces una ley concreta que delimitara la tasa de alcohol en sangre, sabían que la policía española no tenía detectores de alcohol, y lo que querían era mi confirmación, para que los dos incrédulos del grupo quedaran convencidos de lo que los otros dos pensaban: que a falta de ley, norma, organización, estructura y medios, España era lo que en realidad los cuatro soñaban desde adolescentes: un paraíso para los bebedores, un oasis permisivo en medio de la Europa reglamentada. Porque todo alemán –o así lo vi yo entonces– es un ser nacido para obedecer pero lleva dentro un caballo dispuesto a desbocarse en las exóticas praderas sin reglas del sur.

Los periódicos empiezan a llevar estudios donde se puntúa la gestión de la crisis del coronavirus en los países europeos. Se intenta saber quién estuvo más atento, quién estaba más preparado, quién tomó antes medidas eficientes para combatir la pandemia. Y sale lo que era de esperar: Alemania es la mejor puntuada, seguida de Suiza, Austria y los bálticos; y los peor puntuados, Italia y España, somos los de ese sur edonista y anárquico donde la gente habla a voces y tiende ropa de un lado a otro de la calle.

Son los tópicos, siempre acuñados desde una realidad sobradamente demostrada. Es el sentido de la obediencia y la colectividad, la renuncia al individualismo, la abnegada aceptación del sentido de Estado que es, también, sentido de batallón, de escuadra, y gusto por el desfile exhibicionista.

¿Hay leyes en España contra los conductores bebidos? En aquel momento, expliqué, todavía no había una estructura preparada para hacer soplar a los conductores a la salida de una boda; pero eso no implicaba que España fuera la selva, como ellos pretendían. No hubo manera de hacerme entender: se necesita que haya una ley y que esté desarrollada a través de ordenanza, reglamento, horario, organización y equipo material de aplicación a los casos de infracción… El resto, ay, es ese dorado anarquismo del sur que en el fondo persigue todo alemán… para probarlo al menos un par de veces antes de llegar a  viejo.

Colectivismo e individualismo. Organización y pequeño caos. China, Singapur, Corea, Japón, Taiwán, al otro lado del mundo, reproducen con facilidad modelos colectivistas que en esta parte comparten Finlandia, Noruega, Austria y Alemania. Viene de lejos, de muy lejos. Viene del carácter, de las formas religiosas, del concepto de libertad y burguesía, de lo que se escucha en casa y se aprende en la escuela. Y todo eso, ahora, configura el ambiente con el que Europa tiene que elaborar un plan destinado a salir de la peor crisis a la que se ha enfrentado desde que la última gran guerra.

El liderazgo lo va a tener Alemania, como es de temer y desear. Francia se ha quedado atrás y, una vez más, es la anticipación, la preparación, la previsión organizada de los alemanes la que se presenta con fuerzas y recursos para hacerlo. Y como es normal, lo hará imponiendo sus reglas y controles.

En el año 1918, cuando los médicos valencianos empezaron a trabajar en serio en el problema de una gripe que se extendía, se dieron cuenta enseguida de que el bacilo que estaba causando estragos era “el de Pfeiffer”. Es decir el que había descrito en 1892 Richard Pfeiffer para las enfermedades gripales y respiratorias: el “Haemophilus influenzae”. Pfeiffer –¿les suena ese nombre asociado a medicamentos?– había sido el mejor alumno del profesor Robert Koch, el mejor estudioso de Alemania y el que detectó el origen de la tuberculosis. Es decir que si el carácter colectivo configura un perfil y la organización estatal genera un sistema, basta con dejar que los científicos desarrollen sus cualidades investigadoras con el debido apoyo financiero. Si uno tiene en su tradición  científica a Pfeiffer y a Koch tiene mucho adelantado…

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

JUEVES, 23 DE ABRIL. CUADRAGÉSIMO DÍA. CERVANTES, EL QUIJOTE Y VALENCIA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En el Día del Libro ¿cómo no recordar a Cervantes y el Quijote? En este mismo blog lo hemos hecho todos los años, entre 2012 y 2016. Basta con que el lector busque las fechas. El pasaje cervantino sobre el famoso “escrutinio de los libros” (23.04.2015) es una de las entradas con más seguidores de este blog. También el 15 de abril de 2015 se publicó una entrada sobre el rodaje en el Saler de la película que Rafael Gil dedicó a don Quijote. Ahora añadiremos otra: es sobre el homenaje que Valencia rindió a Cervantes en 1905, en el 3º Centenario de su edición valenciana del Quijote. Se publicó en “Las Provincias” el 18 de abril de 2016.

El 7 de mayo de 1905 es una fecha para recordar en Valencia. Porque en ella comenzó a celebrarse, con toda solemnidad, el III Centenario de la publicación del Quijote, el más destacado libro de la literatura clásica española. En su honor, y en el de Miguel de Cervantes, ese domingo fue una fiesta de exaltación cultural en la que, para empezar, estuvo presente la Real Senyera, llevada por el alcalde de la ciudad.

La idea de la celebración del Centenario de la publicación del Quijote salió de la tertulia que el fundador de este periódico, Teodoro Lllorente, sostenía semanalmente en su pequeño despacho de la sede del diario en la calle del Mar. El cónclave de cultos amigos se propuso que los actos a celebrar en Valencia no fueran de menos calidad que los que estaba preparando Madrid en honor de Cervantes y su novela. Entre otras razones porque tanto en la edición de la primera parte del libro como en la segunda, muy poco después de salir y triunfar la edición de la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, el autor había propiciado una segunda edición en Valencia.

La cuna de la imprenta española, Valencia, tenía un enorme prestigio editorial a principios del siglo XVII: buenas manos, buenas máquinas y, sobre todo un ambiente culto y exigente, hacían que en Valencia hubiera muy buenos impresores, entre los que destacada Pedro Patricio Mey, autor de las dos segundas ediciones quijotescas. Eso bastaba para Llorente y sus colegas, aunque lo que se estaba subrayando era que donde hay buenas imprentas suele haber buenos lectores y coleccionistas.

Todo eso bastó para que los “conjurados” cervantinos se pusieran en contacto con la alcaldía, que en este caso facilitó mucho las cosas: el clima de exaltación festiva que se dio en el mes de abril, cuando el rey Alfonso XIII visitó la ciudad como monarca coronado por vez primera, continuó en el primer domingo de mayo.

El caso es que hasta la Senyera dejó su Archivo, fue descendida con solemnidad por el balcón municipal de la calle de la Sangre y se sumó al cortejo festivo que, con las autoridades y corporaciones se dirigió a la calle de San Vicente número 5, esquina a la plazuela de San Martín. Allí fue descubierta una placa conmemorativa del lugar donde estuvo la imprenta de Mey: en “el carrer de Sent Martí a Santa Tecla”, cerca de la “Pelleria Vella, carrer dels Joffrens i Traveça”.

Si en 1605 era un dédalo de callejuelas, en 1905 ya era la hermosa calle de San Vicente, próxima ya a la plaza de la Reina. Allí, junto a la Isla de Cuba, tenía su tienda el señor Settier, que además de comerciante era un gran divulgador de la cultura llamado a ser el exitoso hombre de prensa y promoción de la Exposición Regional de 1909. Habló desde el balcón de su casa y elogió a la imprenta de Mey y los impresores ates de que se descubriera una placa, que el Ayuntamiento limpió el año 2005, para evocar el nuevo Centenario.

Colegio y monumento

Entre músicas, la comitiva marchó hasta el actual Colegio Cervantes, en la calle de Guillem de Castro, donde se estaba derribando el viejo matadero, sustituido ya por el nuevo, en el paseo de la Pechina. En ese hermoso solar, el Ayuntamiento de Valencia quería desplegar el proyecto de levantar unas escuelas graduadas que fueran ejemplo de modernidad y que habrían de llevar el apellido Cervantes. Ese 7 de mayo de 1905 se colocó, con todas las bendiciones, la primera piedra en una sala de despiece del viejo “escorxador”. Dentro de ella estará un ejemplar de nuestro periódico de ese día y algunas monedas con el perfil del rey Alfonso. El monarca, en 1909, cuando inauguró la Exposición Regional, pasó antes a ver el Colegio recién terminado, y saludó a la chiquillería.

La nueva escuela, que se basó en la didáctica más moderna e importó pequeños muebles escolares desde Alemania, fue un referente nacional. Obedecía al proyecto del delegado regio de Instrucción, José E. Serrano Morales, uno de los promotores del homenaje a Cervantes. Coleccionista de libros, regaló al Ayuntamiento toda su biblioteca, que se conserva intacta en el palacio de Cervellón. Él fue el orador principal que glosó las relaciones entre Valencia y Cervantes en un discurso magistral que pronunció en los jardines de Guillén de Castro todavía semiocupados por corralones de los almacenes municipales.

En lo que se deseaba que fuera un jardín en homenaje al escritor se había ubicado un boceto, remitido por Mariano Benlliure, de la escultura en homenaje  a Cervantes: don Quijote mostrando al mundo el busto de su creador. Lo que ocurre es que –cosas valencianas– la estatua final de Benlliure fue colocada en la plaza del Picadero y no aterrizó en los jardines de Cervantes, de verdad, hasta 1931.

Las celebraciones duraron semanas y pueden seguirse al detalle en la colección de LAS PROVINCIAS, que editó un número extra, el 10 de mayo, con excelentes colaboraciones. La Universidad y Lo Rat Penat, los vecinos de la calle de Cervantes, los institutos y academias, todos los estamentos, cultos y populares, se sumaron al homenaje. Si en la Catedral se celebraron exequias por el escritor, en la Universidad se celebró una exposición que se repite ahora en la Biblioteca Valenciana, con todas las ediciones del Quijote y de los libros de Caballería de su tiempo. Y con la primera edición de esa obra ejemplar, la mejor biografía de Miguel de Cervantes, que hizo un valenciano, Gregorio Mayans i Ciscar.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

ESCUELAS Y MAESTROS


Niños de Torrevieja. Foto A. Darblade – Colección de F. Sala

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Mi esposa y mi hija se dedican al magisterio, hecho que me conduce trazar unas leves pinceladas por las miserias en la enseñanza y la educación en épocas de apreturas y recortes escolares, más aún en tiempos de confinamiento por la pandemia del COVI-19 y las clases vía “on-line”, telemáticas, por correo electrónico y por video conferencia.

Adentrándonos en el pasado observamos la falta de recursos del Ayuntamiento de Torrevieja, en 1870, haciendo que se suprimieran las escuelas, el alumbrado público y los vigilantes nocturnos, al no poder o hacer frente a sus gastos.

En 1874, el inspector provincial de Primera Enseñanza realizó visita a las escuelas encareciendo a los maestros la necesidad del aprovechamiento de la educación y a los niños en que redoblaran sus esfuerzos en la preparación para su futuro. Reunido con la Junta Local de Enseñanza expuso con claridad el estado de cada una de ellas, indicando las medidas que debían adoptar para su reforma, expresando su satisfacción por los progresos y adelantos que advirtió en los niños. Los profesores salvaban con incansable laboriosidad las aflictivas circunstancias financieras y económicas. El estado ruinoso de la enseñanza y la educación quedó patente nuevamente.

En la noche del 6 de diciembre de 1889, abrió la escuela de la ‘Sociedad Cooperativa de Obreros’, lo que hoy sería el equivalente de E.P.A. (Educación Permanente de Adultos) que por entonces estaba bajo la dirección de don Antonio Capellín, prestaba clases nocturnas a los trabajadores. No eran obligatorias las escuelas de adultos, pero pasaron por ella más de doscientos los alumnos. Todo un logro para aquella época.

Las niñas estaban relevadas del conocimiento escolar, cebándose los recortes sobre ellas. En 1893, el Ayuntamiento, la Junta Local y los mayores contribuyentes, elevaron una instancia al director general de Instrucción Pública, solicitándole la suspensión de una de las escuelas de chicas, alegando que era innecesaria. El gobernador provincial, en una visita realizada a las todas las escuelas públicas de Torrevieja observó que no eran lo amplias, altas y ventiladas que la higiene exigía.

En la memoria de los vecinos estaban los nombres de maestros excelentes: don José Sánchez, don Pascual Capellín, don Antonio Pallarés, doña Dolores Rovira, doña María Galiana y doña Socorro Gilabert. En ellos se tuvo ejemplo honradez y laboriosidad, dándose buenas y constantes pruebas. Después de ellos se notó un vacío en el adelanto de la infancia, que pagó las consecuencias sin encontrar quien, ni en donde se debían de satisfacer su constante anhelo de saber, ni cuando volvería el día en que fueran tratados con el cariño y la consideración que aquellos maestros tuvieron a sus discípulos. Fueron esclavos de su deber y, aunque con sueldos mezquinos satisfechos de tarde en tarde, permanecieron impasibles, llenos de abnegación difundiendo la cultura; como vicio notable únicamente el juego del ajedrez, todo su esfuerzo y ocupación consistió en propagar la enseñanza. Aquellas escuelas modelo sobrepasaron en más de setecientos niños y niñas.

El siglo XX se inició con la apertura de una escuela de niñas puesta en funcionamiento y regida por las hermanas carmelitas, venidas a Torrevieja para encargarse del cuidado de los enfermos del ‘Hospital de Caridad’, ocupándose también de instruir a niñas de la clase acomodada de la población. En agosto de 1907, organizaron una exposición de labores donde las jóvenes alumnas demostraron su adelanto educacional bajo la dirección de las monjas: cubiertas, papeleras, mantelerías, cubre bandejas, juegos de cama y pañuelos; todo fue artísticamente expuesto, luciendo bordados muy delicados y preciosamente realizados, recordando con sus colores, imitando con sus realces y filigranas a trozos de mantones de Manila.

En 1907, doña Cruz Figueroa Pérez fue nombrada maestra para la escuela de niñas, desplazándose hasta Torrevieja procedente de Los Navalmorales (Toledo), donde hasta entonces había ejercido.

Las escuelas no marchaban muy bien; en 1908, pasaron de ochocientos vecinos los firmantes de una exposición que se elevó al ministro de Instrucción Pública, suplicándole que hiciera cumplir su cometido a los maestros. Los alumnos que concurrían a las escuelas oscilaban entre ciento ochenta y doscientos cincuenta para las clases de día. A las escuelas nocturnas, solamente iban ocho alumnos. El material estaba antiguo, barato y destrozado.

En las escuelas públicas que había agua para los niños, se daba en un vaso de lata viejo y sucio. Las gorras y abrigos se colocaban en cualquier parte porque no había perchas. La calle era la escuela más concurrida: discordias, voces pedradas y blasfemias que tenían amedrentados a los vecinos, no sabiendo dónde pedir una solución. Los niños, inclinados al juego y al ejercicio, y estando los padres ocupados en ganar un salario no podían reprimir esos esparcimientos, corriéndose el riesgo de tener fatales consecuencias para el niño, la familia y la sociedad.

En 1908 se establecieron otras escuelas privadas, estando las primeras enseñanzas de los niños en manos mercenarias sin preparación alguna. Únicamente impartía una buena educación la escuela dirigida por don Antonio Capellín, persona respetada y con conducta ejemplar, ensalzado por muchas personas que le debían las posiciones que en su edad adulta ocuparon; su establecimiento funcionaba dentro de la ley, estando considerado como ‘una escuela modelo’. En el lado contrario estaba la ‘escuela de niñas’ dirigida por Juana la mondonguera, la misma que su marido abandonó por escándalos públicos, lugar donde Petra -la novia de Juan, un criado-, daba clases de costura y labores.

Silverio, pobre de Torrevieja, al preguntarle por la escuela a que asistía su hijo, declaró: “Yo no mando a mi hijo a ninguna parte. Comenzó a ir a una del Gobierno y a los dos o tres días vino diciendo que no iba más, que a él no le mandaban al corral mientras que a otros les daban sitios preferentes y que no le daban lección mientras no se comprara un libro, pero es porque el maestro quien los vende. Lo saqué de allí y lo mandé a otra, y todos los días holgaba. Al preguntarle, me contestó que el maestro estaba fuera y no vendría hasta el verano para bañarse. Le di dos mojicones creyendo que sería mentira. Lo cogí de la mano y lo llevé a la puerta de la misma escuela comprobando que tenía razón el chico. Desesperado, lo mandé desde entonces a casa de Fabián, un tunante, y estoy temblando a que le enseñe a todos sus vicios.”

En julio de 1908, se procuró mejorar la enseñanza en la villa, nombrándose maestra interina a doña Cruz Martínez Pujol; y, en 1912, fue destinada a Torrevieja como maestra doña Remedios Sevilla. Mientras, las autoridades se mostraban indiferentes en materia de enseñanza motivando que las escuelas estuvieran vacías. ¡La crisis hacían mella en aquellos tiempos!

Fuente: https://torreviejaresiliente.es

LAS FIESTAS DE MAYO DE 1970 EN CASINOS, “PRIMER GRAN FESTIVAL DE LA MODA”

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Estamos en la última semana de abril, y el viernes de la próxima semana entramos en mayo. Volviendo la vista atrás, el mayo de 1970, no tenía nada que ver con los meses de mayo de estos últimos años. Cincuenta años son muchos años, para mantener las fiestas que se celebraban entonces.

Aquellos años las tradiciones eran algo sagrado, tenían no solo que mantenerse, sino que superarse cada año y las fiestas se sucedían con asiduidad, de hecho el aliciente para la juventud femenina era ser Musicales y Clavariesas, fiestas que se celebraban en mayo. Hay que tener presente que en aquellos años, la gente joven no cursaba tantos estudios universitarios como se cursan ahora, aunque ya empezaba a notarse la presencia femenina en institutos y facultades, que ha ido incrementándose poco a poco, hasta llegar a un nivel considerable afortunadamente.

Podemos calificar que aquellos eran otros tiempos. Diferentes. Nuestras jóvenes señoritas empezaban a trabajaban en aquella fábrica de “Lois en Villamarchante”, que iban y venían en un autobús, otras trabajaban en el taller de las Obreras de la cruz en Casinos, y otras aprendían a ser buenas amas de casa, alternando las labores del hogar con las del campo. Lo cierto es que el aliciente era ser cuando por edad te tocaba, musical y clavariesa. En 1970 las Clavariesas empezaron su fiesta el día 1 de mayo.

Ese año, las Clavariesas creo que por primera vez en la historia de la fiesta,(otros años, se había el programa en un díptico) pero en 1970 prepararon un Libro de Fiestas, tamaño cuartilla, con artículos relacionados con la fiesta, la programación y horarios de los actos, anuncios comerciales y como no podía faltar en las primeras hojas, el Saluda institucional de las Autoridades civiles y eclesiásticas. Como el Alcalde estaba recién estrenado, se recoge en el libro, la salutación o despedida del Alcalde saliente: D. Custodio Latorre, y los objetivos del Alcalde entrante D. Francisco Yerbes.

En uno de los párrafos el Sr. Alcalde Custodio Latorre, les dedica a las Chicas unas palabras interesantes: “…que Ella (la Virgen) las colme de bendiciones y felicidades sin fin, en compañía de sus familiares, sin olvidarse de una pequeña recomendación para que San Antonio (que también a él le rezan las chicas) las atienda en sus “necesidades” que lo “cortés no quita lo valiente.”(Es costumbre rezar a San Antonio de Padua para conseguir novio…).

Lo más importante y novedoso, es que ese año el día 1 de mayo a las 19 h. y a las 23 horas, en el salón de arriba del Bar Musical, se celebraba un Pase de Modelos a cargo de las Señoritas Clavariesas, patrocinado por la firma comercial Rey Don Jaime de Valencia, alternándolos con actuaciones especiales. Ese mismo pase, se repetía el día 2 sábado con la actuación especial de “María Consuelo y de Carlos, representantes de la Nova canço.”

Era un acontecimiento para Casinos, organizar y poner en escena, aquel “Primer Gran Festival de la Moda” que patrocinaba aquel importante comercio de Valencia, con la colaboración de Óptica Calvet y Brocal, alta Bisutería. Entregaron a cada espectador un programa de mano, en el que se podía leer: “En nuestro establecimiento Rey Don Jaime, y en las casas colaboradoras Óptica Calvet y Brocal, alta bisutería, a al presentación de éste carnet, y durante todo el mes de mayo, les obsequiaremos con un especial descuento.”

Los modelos que presentaron desfilaron fueron sesenta, muchos de ellos con nombre italiano: Tintoreto, Valentini, Góndola, Tempo, Giorno, Brioni, Stefan, Bresto, Pisa, Florencia o Milán. Otros nombres eran Acapulco, Picasso, Cannes, Oxford, Sahara, Sajonia, Mónaco, Hamburgo, France… Ocho modelos de trajes de Primera Comunión (estábamos cerca de la fiesta que se celebraba el domingo de la Santísima Trinidad) y los dos últimos modelos presentados llevaban por nombre” Ilusión” y “Casinos.”

En 1970 y 1971, se hicieron estos desfiles de moda, después hubo otras actividades dentro del programa, pero queda el recuerdo ese año que fue el primero en estrenar este maravilloso FESTIVAL DE LA MODA.

Ya mayo florido asoma, cual ardiente hermoso sol, los campos engalanados, de flores, luz y verdor… son recuerdos de hace cincuenta años, son el reflejo del despertar de un Casinos a la modernidad, actualidad y diversión… era la felicidad de hacer de lo cotidiano una gran fiesta en la que todos colaboraban, participaban y disfrutaban.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

¿CUÁL ES SU GRACIA?

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

La reclusión a la que nos obliga la pandemia del coronavirus tiene, entre otros muchos inconvenientes, la imposibilidad de convivir con personas capaces de aportar no pocos argumentos para estos textos que se escriben siempre con un afán ilustrativo y didáctico. Pero bueno, también incita la creatividad y la acción de reinventarse para superar la clausura sin subirse por las paredes. En ese menester, creo que ya he significado me está ayudando mucho a llenar mi tiempo (que ahora sí que lo es mío) el dedicarme a escribir una novela con argumento histórico en la que hay que documentar hasta las comas.

El otro día, buscando expresiones habituales en la España del rey Felipe II, me tropecé con una que aun llegué a escuchar en mi niñez, pero que ahora está completamente en desuso. Se trata de la expresión interrogativa «¿Cuál es su gracia?» Tratando de garantizarme la veracidad del olvido de la frase, hice algunas llamadas telefónicas a gente de la generación de mis hijos y, por supuesto, a ellos también y todos entendieron que esa pregunta venía a significar algo así como alcanzar la forma de ser de una persona. ¿Qué habilidades, qué agudezas, qué tretas, o, incluso, qué tejemanejes tiene? Pues no, no van las cosas por ahí. La locución lo que viene a inquirir es el nombre que uno tiene. En otras palabras, significa lo mismo que ¿Cómo te llamas?. La explicación es muy sencilla; históricamente, como es sabido, el nombre se recibía en el sacramento del bautismo, que confería la gracia santificante de entrar en el seno de la iglesia. Por por eso la frase completa vendría a decir algo así: «¿Qué gracia (que nombre) le pusieron a usted al bautizarle?» Bueno, esa ya se ha perdido, ahora vamos a por el usted.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com