Arxiu diari: 22 d'abril de 2020

¿CUÁL ES SU GRACIA?

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

La reclusión a la que nos obliga la pandemia del coronavirus tiene, entre otros muchos inconvenientes, la imposibilidad de convivir con personas capaces de aportar no pocos argumentos para estos textos que se escriben siempre con un afán ilustrativo y didáctico. Pero bueno, también incita la creatividad y la acción de reinventarse para superar la clausura sin subirse por las paredes. En ese menester, creo que ya he significado me está ayudando mucho a llenar mi tiempo (que ahora sí que lo es mío) el dedicarme a escribir una novela con argumento histórico en la que hay que documentar hasta las comas.

El otro día, buscando expresiones habituales en la España del rey Felipe II, me tropecé con una que aun llegué a escuchar en mi niñez, pero que ahora está completamente en desuso. Se trata de la expresión interrogativa «¿Cuál es su gracia?» Tratando de garantizarme la veracidad del olvido de la frase, hice algunas llamadas telefónicas a gente de la generación de mis hijos y, por supuesto, a ellos también y todos entendieron que esa pregunta venía a significar algo así como alcanzar la forma de ser de una persona. ¿Qué habilidades, qué agudezas, qué tretas, o, incluso, qué tejemanejes tiene? Pues no, no van las cosas por ahí. La locución lo que viene a inquirir es el nombre que uno tiene. En otras palabras, significa lo mismo que ¿Cómo te llamas?. La explicación es muy sencilla; históricamente, como es sabido, el nombre se recibía en el sacramento del bautismo, que confería la gracia santificante de entrar en el seno de la iglesia. Por por eso la frase completa vendría a decir algo así: «¿Qué gracia (que nombre) le pusieron a usted al bautizarle?» Bueno, esa ya se ha perdido, ahora vamos a por el usted.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

MIÉRCOLES, 22 DE ABRIL. TRIGÉSIMO NOVENO DÍA. CONTAMINE UN POCO, POR FAVOR

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

Los precios a futuro del petróleo se han desplomado y cunde la preocupación en la economía mundial. Eso no es normal, eso no es bueno, dicen todos, incluso los que advertían del peligro de agotar los combustibles fósiles. El mundo se ha frenado en seco: cien mil aviones han dejado de volar y 200 millones de coches se han parado. Existe la inquietante sensación de que el planeta puede salirse de su eje. Las consecuencias económicas se presumen tan graves que están preocupados incluso los ecologistas radicales, los que hace tres meses clamaban contra la contaminación del tráfico aéreo y aplaudían el viaje en barco de vela de aquella niña, ¿la recordáis?, que se llamaba Greta Thumberg.

Pero ahora hay prioridades y da menos apuro aplicarlas. Curiosamente, ahora ya no hay en la sociedad tanto odio al plástico. La mayor parte de las piezas que ayudan a respirar a los enfermos, la totalidad de los equipos que protegen a médicos y enfermeras, son de plástico. Plástico para los tubos de ensayo y para las pipetas, para las bandejas que sujetan los cultivos, para las fundas que logran que todo esté estéril con seguridad. Para las gafas y las viseras, para las jeringuillas y las torundas, para las batas y los guantes. Látex de alta resistencia, mamparas de metacrilato para los comercios, plásticos de todas las estirpes y grosores. Miles de máquinas impresoras de plástico se han convertido en auxiliares eficaces… Millones de bolsas de basura están haciendo estos días una tarea que con papel o con trapos nunca hubiera sido posible. Dirán lo que dirán, pero el plástico –derivado del maldito petróleo a fin de cuentas– ha hecho más bien que mal a la humanidad. Y estos días se está ganando un respeto que estaban a punto de quitarle.

Es otro de los aspectos del mundo en los que es posible que haya un viraje en el futuro, un cambio de orientación de las ideas. Es verdad que usamos mucho plástico y que deberíamos procurar reciclar mucho más. Pero donde hay que trabajar es en la invención y desarrollo de plásticos más fácilmente degradables no en su prohibición. Hagamos aviones que pesen menos para consumir menos combustible, pero no es preciso demonizar a los aviones.

El petróleo West Texas no es que esté bajando sino que el lunes cotizó en negativo. Hay tanta producción acumulada que empieza a ser un agudo problema seguir con una extracción que no se puede detener. De modo que, en la Bolsa ha empezado a cotizar del revés, en negativo. Los productores, aterrorizados por la posibilidad de colmatar sus depósitos, pagaban a los compradores para que se llevaran el producto.

De la censura a la bonificación. De ser un malvado agente depredador a ojos del mundo ecologista, a ser la causa de un problema que va a traer la ruina a millones de familias. Pronto, antes de lo que suponemos, se regulará la necesidad de que los coches vuelvan a circular. De hecho, ya son muchas las ciudades donde se está repensando el concepto de transporte colectivo en un mundo lleno de aprensivos cautelosos. ¿No habrá que volver a dar sentido al odiado coche? Porque la individualidad de la bicicleta está probada pero el problema es que no sirve para todas las edades.

El simpático concejal Grezzi recuperará su papel social a base de organizar una salida ordenada de los garajes de confinamiento: el coche, como los niños, no será autorizado sino más bien obligado a circular. Contamine un poco, señor; por el bien de la economía, consuma algo de combustible.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

22 D’ABRIL, 40É DIA DE CONFINAMENT

Fa 40 dies, concretament el dissabte 14 de març, es decretava l’estat d’alarma a Espanya i s’iniciava un període incert de confinament. La quarentena s’ha complit com si d’una llarga quaresma es tractara amb la privació d’eixir de casa més enllà de per complir les obligacions essencials. Tancats, els mitjans de comunicació ens estan informant -en ocasions recorrent al sensacionalisme, a la poca ètica professional o al politiqueig- de com es va succeint la pandèmia al món. I especialment es fan ressò de les seues víctimes, els milers de persones que continuen morint pel coronavirus i el dolor que deixa al seu costat entre els familiars i amics que ni tan sols poden despedir-los públicament. I també  tracten el sofriment econòmic de les empreses i treballadors que s’han quedat sense faena i ara encaren un futur ben difícil ple d’interrogants.

Però esta gran crisi econòmica, sanitària, social i emocional també ha mostrat una altra cara de la moneda més positiva. La solidaritat entre les persones, especialment amb les més necessitades, o la importància de tindre uns sistemes econòmic i sanitari més sòlids i sostenibles amb menor dependència exterior. També ha fomentat l’enginy i gràcia de molta gent des del seu balcó, el redescobriment de les relacions familiars entre aquells que passaven moltes hores al carrer, el recolzament al xicotet comerç, la importància de molts treballadors invisibles i la davallada del consumisme innecessari amb el respir que ha tingut la natura i que hui celebra el 50é Dia de la Terra.

Amb tot, encara que ja s’estan concretant aspectes del procés de desconfinament com l’eixida dels menors de 14 anys a partir de dilluns 27, l’estat d’alarma s’allargarà almenys fins el 9 de maig. La conjuntura actual ha portat a mostrar la cara amable de moltes empreses i persones que per a uns representa la seua faceta real i per a altres simple postureig de fàcil oblit. I quan tot passe ens acostumarem a una nova realitat i, amb la perspectiva de les coses que aporta el pas del temps, podrem traure bones conclusions i lliçons. Perquè després serem nosaltres els protagonistes que haurem viscut un moment històric i contarem anècdotes del coronavirus, entre les que sempre ens quedaran aspectes alegres com este recull fotogràfic de xiquets i xiquetes d’Otos amb les mones confinades de Pasqua.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/