Arxiu diari: 5 d'abril de 2020

LA CALZADA QUE TRAZÓ JAUME I

JULIO BADENES | CRONISTA OFICIAL DEL PUIG

Patrimonio. La aparición de unas ruinas en el Camí del Plans, situado en la zona de playa y marjal del Puig de Santamaría, dentro de los trabajos de campo para documentar el patrimonio bélico republicano, ha motivado que el investigador y cronista de la población lance la hipótesis de que puede ser parte de la estructura del puerto que reconstruyó Jaume I, al que se accedía por la calzada que trazó.

El hecho de que el mar estuviese próximo al castillo del Puig constituía un factor estratégicamente importante para Jaume I. Por ello, entre finales de junio y los tres primeros cuartos del mes de julio de 1237, tras haber concluido la reconstrucción del castillo, al que dedicó todos los recursos para terminarlo lo antes posible, ordenó construir una calzada para poder transitar sin problemas hasta el mar, cuando llegaban las naves cargadas de vituallas o de todo aquello que necesitase la hueste (Jaume I, Fets, cap. 212).

Además, este embarcadero al que arribaban los barcos constituía una alternativa a la Vía Augusta, controlada hasta Burriana por los musulmanes. Así, partiendo del atracadero, la calzada rodeaba las montañas de la Pedrera o Cantera, la más cercana al mar (Fets, cap. 212), y la de Santa Bárbara (Beuter, 1551, pp. LXXXVIII-LXXXIX), para dirigirse, finalmente, a la cima del cerro de la Patá en donde se encontraba el castillo.

Este camino se seguía utilizando 300 años después, por eso el cronista Beuter, asiduo visitante del Puig de Santa María, como testigo de su existencia y de su trazado, afirma que «mando el Rey despues de hecho el castillo que se hiciesse una calçada del castillo hasta la mar por las haldas (faldas) del Poyo (Puig o altozano) llamado Santa Barbera» (Beuter, 1551, pp. LXXXVIII-LXXXIX). Incluso, en 1551 se conocían los descendientes del constructor del camino, pues Beuter afirma que fue !un ciudadano de la villa de Cathaluña llamada Granolles, y diole el Rey casa y heredades en aquel lugar, que hasta oy poseen sus descendientes»(Beuter, 1551, p. LXXXIX).

Y la razón por la cual se construyó la desvela Beuter al comentar que «en invierno con las lluvias se hazia tan mal camino por allí de estacadores y malos charcos de agua, siendo todo aquello Almarjales, que no podían las azemilas, ni otras animalias y por allí a traer las provisiones que venían por mar» (Beuter, 1551. P. LXXXIX). De hecho, hasta el siglo XX, en toda la zona costera de marjal se cultivó arroz. Y, en la actualidad, aún se detectan las características que posee una zona pantanosa.

El embarcadero fue utilizado durante los siglos siguientes (Badenes, Julio; Montero, Lluis, El Castell de la Patà i el naixement del Puig, pp. 142,143). y la calzada se sigue usando en la actualidad, pues estamos hablando del Camí dels Plans. Y no es una casualidad que ya en un documento del 30 de mayo de 1368 aparezca «lo camí dels Plans del terme del dit loc del Puig». Por lo que podemos afirmar que esta calzada, construida por el ejército de Jaume I, fue bautizada, como camí dels Plans, en el siglo XIII, pues en el XIV ya se llama así.

Pero, ¿por qué construye, realmente, Jaume I este camino? Porque al final de dicha calzada, existía un puerto o embarcadero, posiblemente iberorromano, que utilizaron tanto los pobladores del yacimiento ibérico de la Cantera como los productores de la villa romana del Puig de Santa María, localizada, no por casualidad, al inicio del Camí dels Plans. Por tanto, este puerto (grau) o embarcadero que utilizó Jaume I, seguramente, ya existía, pues en su Cronica afirma que hizo el camino «per a la gent dels vaixells que arribaven per mar[€], per la qual cosa es podía pasar a la mar quan venien naus» (Fets, 212). Para realizar este puerto-embarcadero, ya iberorromanos ya medievales, aprovecharon la restinga o cordón litoral que existía, que partía de la costa saguntina, y que también posibilitó la construcción del Grau Vell, iberorromano, de Sagunt. Jaume I lo que hizo es reconstruirlo al igual que ocurrió con el castillo árabe.

Recientemente hemos hallado en el Puig unas ruinas al final del camí dels Plans, justamente a escasos 20 metros del bunker de la Guerra Civil. Es muy probable que correspondan a este embarcadero. Por ello es necesario que, si se realiza cualquier proyecto urbanístico, vaya acompañado por el preceptivo seguimiento arqueológico, pues ¡ ya hemos perdido demasiado patrimonio histórico en el Puig de Santa María!

Fuente: https://www.levante-emv.com

DOMINGO, 5 DE ABRIL. VIGÉSIMO SEGUNDO DÍA. PALMAS Y RAMOS DE OLIVO

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La imagen del Cristo crucificado llegó al Grao el 15 de agosto de 1411. Y en la parroquia de Santa María del Mar, junto al puerto, recuerdan todos los años el milagro de una imagen protectora de marineros y pescadores. El templo, que tiene en el exterior la primera fuente de agua potable que usaron los vecinos del Marítimo, está estos días especialmente dolido: no se pueden celebrar los actos de la Semana Santa Marinera, suspendida por la epidemia reinante.

Cerca, muy cerca, hay un buque de la Armada, el “Castilla”, que está haciendo tareas de aprovisionamiento de mercancías. Estos días va con frecuencia de Valencia a las islas, donde los militares están dando lo mejor que tienen, su organización y sus ganas de trabajar. Palma e Ibiza, La Savina y Mahón. Los puertos están activos y los buques rolón de línea no paran, no pueden parar ni de día ni de noche.

El vaivén de los barcos no se ha detenido, no puede hacerlo. Mercadona carga camiones todos los días. Todas las cadenas de suministro están activas para que nada falte: ni frutas, ni verduras, ni agua mineral ni el imprescindible papel higiénico… La naviera Armas, propietaria ahora de Trasmediterránea, informó esta semana de que ya ha movido más de 13,000 camiones entre la península y las islas, tanto las Baleares como las Canarias. Tampoco ha cesado el imprescindible trajín entre los puertos del sur y las ciudades de Ceuta y Melilla.

En Mahón, según estoy viendo, la Policía Portuaria le hizo una fiesta a un chavalín que vive en el puerto mismo y cumplía tres años. Los coches, dos o tres, fueron a llevarle una tarta con las sirenas en marcha y las luces prendidas; el pequeño no salía de su asombro. Nos olvidamos demasiado de las islas, de las Canarias y las Baleares; vivimos como si no hubiera gente más allá de la Malvarrosa, como si el problema propio no fuera problema de todos.

Pero hace falta que el “Castilla” de apoyo a los soldados que han ido o están establecidos en las islas. El sábado, con sus mascarillas, los miembros de una unidad básica de Zapadores y de Desinfección de Veterinaria Militar del Ejército de Tierra de la Comandancia General de Baleares empezaron a desinfectar a fondo el puerto de Ibiza. También trabajaron en el aeropuerto y en la residencia de mayores de Cas Serres. En La Savina, el puerto de Formentera, hubo desembarco también: se dio un buen repaso preventivo a todas las instalaciones de la estación marítima, las dos zonas de embarque y los muelles de pasajeros.  Lejía y agua, como en los viejos tiempos, obran milagros en todas partes. Aplicadores de vapor y sprays, higienizan todos los rincones. El jefe de la unidad llegada a la isla, Xisco Garcia Fluxà, explicó que la desinfección se iba a aplicar “en zonas susceptibles de estar afectadas por coronavirus”.

La imaginería clásica pinta a Jesús entrando en Nazaret a lomos de un borriquillo. Jesús fue recibido como un salvador: las palmas, y los ramos de olivo, son viejos símbolos de bienvenida y paz. La Semana Santa católica se inicia con rituales cargados de metáforas  que se traducen en convicciones y gestos: muchos guardamos todo el año la palma, o el ramito de olivo, bien en el balcón o en la entrada de la casa, como señal de reconciliación y buena ventura.

Todo pasará. En la red me encuentro que una muchacha, Sonia López, ha colgado una foto del puerto de La Savina, en Formentera, con un arco iris colosal; para ella, para millones, es el mejor augurio de que la tormenta va a pasar.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/