Arxiu mensual: març de 2020

DOMINGO, 22 DE MARZO. OCTAVO DÍA. LAS HABAS ¿COMPRENDE USTED?

FRANCISCO PÉREZ PUCHE CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Planté las habas, como está previsto, en la luna llena de octubre, cuando la Virgen del Pilar, que es precisamente la patrona de la Guardia Civil. Y ahora, las habas están en flor y tengo que ir a verlas…

Ante el espejo, repito el argumento que utilizaría en el caso de que me parara un control de tráfico en la carretera. Tengo que ir a ver las habas, a ver cómo está todo, es cuestión de humanidad. Porque las habas se plantan en octubre, arrancan con el frío, y la última vez que las vi estaban en flor, y es ahora, cuando empieza la primavera, cuando cuaja el fruto y tienes habitas tiernas para la Pascua. ¿Recuerdan? Mona de Pascua, longaniza, huevo duro, cebolletas y habas tiernas. Que se comen crudas, a veces con vaina y todo, porque son como agua…

Pero no hay manera. No me han dejado salir de casa, ni siquiera bajar y sentarme en el coche para agarrar el volante un rato, con fuerza, y hacer brum, brum como los niños. No sé cómo le va a sentar a ese coche un mes de parada forzosa. A mí fatal, sin duda alguna. No sé qué va a ser de las lechugas y las patatas, de los canónigos y la rúcula, tras un mes de abandono. No sé qué puede pasarle a unos pimientos, a unas acelgas, si los dejas sin atención, sin quitarles las malas hierbas, sin comprobar siquiera si el riego –madre mía, la birria de programador que tengo– está cumpliendo con las previsiones que dejé.

Con esto de las habas me vienen a la cabeza preguntas de mucha trascendencia. ¿Cuánto duran las cosas sin nosotros? Quiero decir: cuando encuentran una villa romana con mosaicos y los arqueólogos dicen mira, aquí tenían la bodega, aquí dormían, ¿qué pasó? ¿Cuántos años dejaron la casa cerrada y vacía? ¿Y por qué se fueron? ¿Los romanos cerraban la llave de paso del agua antes de dejar la casa? Si tenían calefacción radiante, porque eran muy listos, seguro que tenían muchas cosas más: llaves y llaveros, para empezar. Si tenían vino es porque eran sabios.

No puedo ir a ver las habas ni terminar de plantar los geranios. Planté unos rosales en un lugar nuevo y tengo dudas sobre si les da el sol. Y mientras yo sé que hay algunos afortunados que tienen el huerto al lado mismo de la casa, o sea que viven en el campo aunque estén en una ciudad, yo voy a estar un mes entero sin ver mi montaña y mi castillo, los pinos y las adelfas, y seguro que me voy a mustiar. Algo que el presidente del Gobierno debería tener en cuenta, ahora que se tiene que ocupar de todos los problemas. Algo que debería tenerse en cuenta, después de la tabarra que algunos han dado con lo de los huertos urbanos…

Vuelvo a ensayar ante el espejo, ahora con voz muy cariñosa. Mire usted, señor agente, la lechuga de hoja lisa no crece siempre igual que la de hoja rizada; y eso es, precisamente, lo que yo quisiera comprobar un ratito, apenas media hora, echando un vistazo nada más… (Llueve. Y hoy tocaba regar)

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

SABADO, 21 DE MARZO. SÉPTIMO DÍA. EL PARQUE DEL VIEJO CAUCE

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

Tengo la suerte de vivir frente al viejo cauce del Turia. Tengo el parque frente a la ventana, lo estoy viendo de reojo mientras escribo. Y andaba pensando escaparme, pese a la prohibición, para verlo vacío, vaciado como la España interior, durante estos días de confinamiento general por la epidemia. Pero ya no hace falta ese riesgo tonto: Txema Rodríguez, el periodista de “Las Provincias”, ha hecho el trabajo por mí, ha paseado el parque del Turia; lo ha hecho con licencia de informador y nos ha dejado un precioso reportaje en las páginas del periódico: “El viejo cauce del Turia sin nosotros”.

Compren el periódico. Búsquenlo en la red cuando esté disponible. Es un testimonio del gran esfuerzo que están haciendo estos días los amigos del primer parque de Valencia; los protagonistas del voluntario encierro y cambio de costumbres al que nos estamos sometiendo todos porque es necesario para ganar esta batalla.

Acabo de poner sobre la mesa un libro que editó en facsímil “Las Provincias” por el año 1972. Se titula “Murs i Valls” y es la recopilación que hizo Josep Llop, en el siglo XVII, de las normas, reglamentos, trabajos y gastos de una institución llamada precisamente así: “Murs i Valls”, Muros y Valladares, una especie de consellería de Obras Públicas, en este caso municipal, que se nutrió durante siglos de cobrar impuestos sobre las carnes que Valencia consumía para realizar la obra fabulosa de los puentes y los pretiles.

Ese libro editado por el periódico fue la mecha de la traca de una campaña que se desarrolló, cuando el franquismo se apagaba, en favor de que el cauce del Turia no fuera autopista, como estaba previsto, sino una zona verde susceptible de transformarse en parque. El Rey emérito, ahora en desgracia, firmó en Valencia, en 1976, la donación de los inmensos terrenos por parte del Estado a la ciudad, algo insólito porque el Estado nunca regala nada, como es su obligación.

Y luego vino la transformación, la conversión en parque, en medio de discusiones, como es costumbre de la casa. Algo que, por encima de partidismos, han entendido todos los ayuntamientos que se han ido sucediendo en las últimas décadas. Y que formalmente no ha terminado,  porque está pendiente de cambio el tramo final, hasta el encuentro del Turia con el puerto.

En el reportaje del fotoperiodista –no se lo pierdan– el parque del río está, en medio de su soledad, hermoso, vivo, pendiente de un poco de sol para mostrar su perfecta belleza. No tiene ciclistas, no tiene runners, paseantes de perros, niños con familias y viejos que estiran las piernas. Pero aguarda sin prisa el momento del reencuentro, la necesaria reconciliación de todos los días del año. Para que confirmemos que aquella fue una aventura, nacida del impulso del periódico, que tomó la construcción de un cauce alternativo para dar sentido cívico al cauce viejo. Una aventura que terminó por germinar y cambió el rumbo de la ciudad. Para siempre.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

GULA POLÍTICA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Hay una anécdota del emperador Carlos V y rey de España con el número uno de tal nombre, que es referida por Jean B. Blanchard en su libro L’ecole des moeurs de 1775 y con más extensión por Jacques Collin de Plancy en el suyo Légendes des origines de 1864. El Habsburgo pidió al multimillonario armador Juan Daens un préstamo de tres millones de florines para costear su campaña de África. Tras cerrar el trato, el prestamista invitó al monarca a un banquete en su casa de Amberes, que Collin de Plancy refiere con todo lujo de detalles. La cena que se sirvió contó con innumerables viandas y uno piensa si es que nuestros antepasados de hace cinco siglos eran unos tragaldabas de tomo y lomo, o es que el menú era solo de ligeros platos de degustación. Hagámonos a la idea: Arroz, potaje de vaca, bistecs, salchichas, jamón cocido, arenques, sardinas, salmón, perdices, faisanes, tortas, gofres, confituras, mantequilla de nieve y vinos de Hainaut, Lieja y Champagne.

Al finalizar la opípara comida, Juan Daens puso sobre la mesa una bandeja con varios trozos de madera perfumada que encendió y en su llama quemó el recibo del préstamo, diciendo: «Gran señor, después de hacerme el honor de comer en mi casa, nada me debéis». Muy hábil el comerciante, pues en solo diez años, Amberes contó con 200.000 habitantes, por el incremento de su actividad comercial, favorecida por los privilegios reales otorgados concedidos por el rey y emperador.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

DESDE CASINOS: NUESTROS AGRICULTORES, PROTAGONISTAS DEL DÍA A DÍA, AL DESINFECTAR LA LOCALIDAD PARA COMBATIR EL CORONAVIRUS

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El día 20 de marzo del año 2020 pasará a la historia como el día que empieza la primavera de este año, cargada con una fuerza especial y diferente. Este día los agricultores de Casinos, han desinfectado con sus tractores todo lo que había que desinfectar a causa de la pandemia que estamos atravesando.

El hecho en sí, es importante, saber que hay personas capaces de salir de casa cumpliendo las medidas sanitarias adecuadas, para dejarnos en su conjunto un pueblo limpio, es algo digno de reconocimiento y agradecimiento, por la solidaridad demostrada y la fuerza que impulsa el trabajar por el bien común desde el anonimato.

Una vez más a lo largo de la historia, nuestros agricultores han demostrado su generosidad con Casinos. Esta crónica, se podía terminar aquí, con la expresión de Séneca en sus “Cartas” cuando dice: “Nullus agenti dies longus est” que la traducción bien a ser:” Ningún día es largo para aquel que trabaja,” y más cuando el trabajo se invierte por nuestro pueblo, el pueblo donde todos vivimos. La gratitud creo que debe ser unánime.

Estos días largos, dan tiempo para mucho, si sabes organizarte el tiempo pasa veloz y puedes sacarle rendimiento. Son días en los que puedes pensar. Estas preso de muchos mensajes, de muchas “fake news” las famosas noticias falsas, otros mensajes propicios para crispar y sembrar malestar. Modestamente pienso que no es la hora, es la hora de la salud, de salvar vidas. Por eso el ejemplo de los agricultores, que se han visto por Casinos y en otros pueblos de la Comarca, me han impulsado a dejar constancia de lo ocurrido.

Me he acordado que el pasado mes de febrero, estos agricultores que hoy nos han auxiliado, salieron a la calle pidiendo pacíficamente que la agricultura y los AGRICULTORES tuvieran su merecido reconcomiendo. En este mismo Periódico se publicó la visita de Anseprim al Congreso de los Diputados en Madrid, donde nuestro vecino Casinos y sus compañeros Directivos fueron muy contundentes a la hora de expresarse diciendo: “Nosotros damos de Comer a toda Europa, porque aplicamos la Normativa Europea, que crea trabajo y productos de calidad.” En definitiva, como decía mi abuela “Todo sale de la tierra.”

He hecho memoria de aquellas familias de Casinos, que han sido agricultores desde siempre, que supieron luchar (por citar algunos momentos, hay muchos más) contra el Mildiu desde 1912 hasta 1926; que tuvieron que hacer frente a muchos años de sequias, de heladas, de pedriscos… y que fuertes cual muralla, supieron sobrevivir en unas condiciones paupérrimas, logrando salir adelante.

He recordado a aquellos agricultores que en 1952 fueron capaces con mínimos recursos de fundar una Bodega Cooperativa que fue una de las empresas más potentes del siglo XX en nuestro pueblo, con la única finalidad de que nuestros agricultores pudieran defender mejor sus intereses, fruto de aquel esfuerzo hoy aún permanecen vivas las Secciones necesarias y de rabiosa actualidad en el siglo XXI, como es la venta de vinos y aceites, la Almazara ecológica, Frutos Secos, almacén de abonos y esa atención personal y cuidad a los socios.

Me acuerdo los hombres y mujeres que al final de la década de los años setenta, tuvieron que hacer realidad esa transformación agrícola de nuestros campos, pasando de ser tierras resecas y sin agua a estar en regadío, teniendo que modernizarse adaptándonos a los nuevos cultivos, las nuevas acequias y el nuevo horario para regar.

No me pasa por alto la recordada “Guerra de la Cebolla” en el año 1977, pidiendo lo mismo que ahora… los precios por el suelo, las cosechas en el campo y las pérdidas considerables para el bolsillo del productor.

Nuestros vinos ocuparon páginas de prensa, para proclamar lo que era nuestro: “Para aceites y vinos la Cooperativa de Casinos.” Recuerdo aquel Suplemento Semanal de 1988, que nos hablaba de que se extendía la autoprotección rural en la Comunidad Valenciana y el titular era:”Patrullas de vecinos contra los ladrones de alcachofas.””Hasta hace unos meses, Casinos era un pueblo valenciano que en poco se diferenciaba de los pueblos de los alrededores. De ese tiempo a esta parte, la misma localidad ha visto cambiada su rutina a causa de su deseo de auto defenderse de una serie de robos que estaban causando graves perjuicios a los habitantes…”

Es un corto resumen de una larga historia, Casinos es un pueblo de hondas raíces agrícolas, ese espíritu es el que nos ha dado un nombre y nos ha impulsado a llevar una importante evolución… desde ser tierras besadas por el tiempo y sus inclemencias, hasta disfrutar del más moderno goteo.

Fuimos capaces de llenar una piscina con quinientos mil litros de vino en el año 1965, y también hemos sabido pulverizar el pueblo en el año 2020 con agua, lejía y lo que sea necesario para salvaguardar la salud de todos.

Como estas letras son un homenaje a nuestros agricultores que a lo lardo de los años, han puesto en alza a Casinos, copio las letras que hay escritas en el cuadro que situado en la entrada de la Bodega que dicen así: “Viva Rafael Muñoz, gran Cristiano de Casinos, que con su humilde constancia, enseño a hacer buenos vinos.

Sigue a Rafael Muñoz, guardando el día festivo y vendimiando las viñas, tendrás paz y buenos vinos. No se cansó Rafael, luchando en campal batalla, poniendo grados al vino, contra quienes hiel y agua.

Varios viticultores de Casinos dedican esta humilde memoria a su convecino Rafael Muñoz Murgui, como principal autor del rico vino de dicha población y parte de sus contornos, solo por haber adivinado y enseñado, con su pacifica constancia, el tiempo oportuno de su recolección, precisa condición, vilmente atropellada por los hombres de mala fe.” (Cuadro donado por la Viuda de José Muñoz Aparicio.)

Gracias en nombre propio a TODOS, desde el primero hasta el último, por hacer que esta lucha quede en nuestra vida como un recuerdo, pudiendo superarla lo antes posible.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

DESDE CASINOS, DIARIO DE UNA EPIDEMIA. ADVOCACIONES AL CIELO

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Un nuevo día ilumina la vida. El reto es ir pasando los días, andar es fácil, correr tiene sus complicaciones, pero admitamos que no requiere de gran destreza… pero volar es otra historia. Estamos en casa confinados horas y horas, por prescripción facultativa y porque nos dicen que es la única forma de parar la pandemia. Nuestra mente vuela a más velocidad que la luz eléctrica.

El otro día, uno de los más decanos Cronistas del Reino de Valencia, en uno de esos grupos de las redes, comentó que no quería oír más noticias. Misión imposible estos días, cuando a cada momento hay algo nuevo, que no entro a valorar la maldad o la bondad de la noticia, me quedo con lo preocupante del tema, aunque mi amigo el Cronista, hombre curtido en la información y documentación, lanzo una expresión que me impulsó a escribir la presente crónica, que dedico a todos los lectores y especialmente al buen amigo Alfons Rovira de Alzira.

Concretamente y ante la magnitud de los hechos que estamos viviendo, exclamó, que aún no ha salido nadie, escribiendo un “Gozo” para éste trágico momento; para los que no lo saben copio del Diccionario la definición:”Gozos: Composición poética en loor de la Virgen o de los santos, en la que se repite un mismo estribillo al final de cada copla.”

Casinos, nuestro pueblo, desde que se funda la Parroquia Santa Bárbara en 1788, tiene por Patrona a Santa Bárbara, en sus gozos, hay una estrofa que dice: “De tu ruego los acentos, angelical voz declara, espere quien te invocara, no morir sin sacramentos, si tan extraños portentos, afirman esta verdad: ¡Socorrednos por favor, Bárbara en la tempestad!”

El Patrón es el Santísimo Cristo de la Paz, al que se invoca diciendo “La peste y la sequía, pedriscos y tronadas, por ti son rechazadas, viniendo a visitar, vuestra sagrada imagen que es todo nuestro encanto y del infierno espanto, el Cristo de la Paz.” Estos dos cantos, expresan, la angustia de los pueblos en momentos puntuales y la súplica de protección.

Otra de las estrofas al Patrón dice: “Cerca del fin lastimado en desamparos atroces ¡Dios mío! dijiste a voces, “¡¿Por qué me has desamparado?! En ti por nuestro pecado, se ve el castigo severo.” En otros gozos más antiguos, que seguramente hace años pasaron a la historia, nos recuerdan: “Pues de Dios, fuiste enviado, para salvar a tu pueblo, ¡Sois de la Paz padre amado, dadnos salud y consuelo! En las grandes sequedades que han afligido el lugar, todos claman sin cesar, que os sacaran por las calles, y han sido vuestras bondades, la lluvia del gran consuelo. De esa cólera furiosa, que ha habido en todas partes, siempre señor nos librasteis, pues aquí nunca fue cosa, vuestra piedad amorosa, nos cuida con gran consuelo.”

Hay otra historia, con lagunas sin documentar, sobre la imagen de la Virgen de los Desamparados, que regaló a la Parroquia de Casinos el Alcalde Juan Rocher, esa imagen estuvo en Madrid, para ser devuelta a Casinos. En la letra de sus gozos se lee: “Ya que volvéis a Casinos, en vuestra fiesta triunfal: Sednos siempre nuestro Amparo, en esta vida mortal. Hace cerca de tres siglos, te marchaste de esta Villa, y morabas en Madrid con familia distinguida, y os devuelven a Casinos, a vuestro pueblo natal. Ya que tenemos la dicha, de ampararnos siempre a vos, Madre no nos desampares y siempre ampáranos, te lo pedimos tus hijos, que de ti esperamos tal.”

Otro de los cantos autóctonos dedicado a la Inmaculada dice: “Ya que sois la Madre amada, de la raza pecadora: Sed María Inmaculada de Casinos protectora. El escapulario santo, que llevamos en Casinos, es una prenda de encanto, a los favores divinos, es joya muy estimada, de este pueblo salvadora.”

Por otra parte, hemos celebrado el Año Vicentino, San Vicente también tiene su canto “Sednos padre defensor, sacro apóstol valenciano. Ángel, profeta y doctor, anunciador del juicio, sed con Valencia propicio, de quien sois lustre y honor, y alcanzadnos del Señor, la salud por vuestra mano.” Estos gozos, en la década de los años sesenta del pasado siglo, vino Don Vicente Giner Boira desde Valencia a Casinos, a grabarlos y copiar la letra, ya que musicalmente son una joya.

Un repaso por los cantos de Casinos, nos llevan a este resumen, aunque el protagonismo lo adquiere San Roque, con los cantos que hace unos días referí en otro artículo y que se publicaron en el libro “San Roque un vecino de Casinos desde 1885” que editó la Generalitat Valenciana en el año 2003 y cuyos textos fueron aportados por un servidor.

Reflexionando, sobre las invocaciones para obtener la protección de los santos a los pueblos en una de las oraciones que se recita en la Novena de San Roque se dice diariamente: “Aplaca Señor tu ira, tu justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi vida, misericordia, Señor.” En el verso que se dedica el último día de la novena a San Roque en su ermita en el monte de Chiner, se le dice: “Aunque en el monte te quedas, te quedas acompañado, de Santa Bárbara hermosa, y Antonio por otro lado. Santa Bárbara nos libre de malas pestes y rayos, y el glorioso san Antonio de los testimonios falsos. Y tú glorioso san Roque, que adiós todos te decimos, tú te quedas en tu casa, y nosotros a Casinos!

En este viaje musical de la historia de nuestros cantos, se aprecia ese sentimiento fervoroso de los pueblos hacia sus patronos, existe una relación orante que en ocasiones la tradición sepulta y con el tiempo se olvida. Siempre me gusta recordar de dónde venimos, quien nos enseñó, y a veces pensar en “que” final nos espera. Hoy es un final insospechado. Si hace más de tres siglos una imagen de la Virgen de los Desamparados fue a Madrid y volvió a Casinos, sin duda alguna sería por algo

Desde ese respeto, ese silencio, ese saber meditar en el paso de las horas que llenan estos días, creo que es interesante, recordar estas letras, no olvidar a nuestros antepasados que las escribieron, por ejemplo José Muñoz, que fue uno de los compositores de letras y músicas, que hoy tiene una calle en Casinos, y desde ese prisma de la historia, mirar en el transcurso de nuestra vida, lo que hemos hecho, o lo que hemos dejado de hacer, porque al fin y al cabo, somos todas y todos, herederos de un pasado glorioso. Añado la última estrofa de los Gozos de san Roque escrita en 1885 y con una profunda actualidad: “No abandonéis este pueblo, miradnos con compasión, vuestros devotos confían tener en vos protección. Defendednos de epidemias, de todo mal y dolor”

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

JUEVES, 19 DE MARZO. QUINTO DÍA. LOS CHINOS SOLO HAN PARADO UN 11 %

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Ahí estamos: ante un día de San José sin mascletà en Obispo Amigó y sin homenaje al maestro Serrano; sin esa visita que hacíamos, codo con codo, a una plaza de la Virgen atestada de flores y más flores. Y sin las lágrimas de la fallera mayor durante la Cremà, una pieza insustituible en el repertorio de una fiesta que acababa –¿nos acordamos o no?– con tres compases del Himno Nacional que siempre silbaban los mismos.

!Qué tiempos! Parece que fue hace mil años. Y aunque muchos decíamos que no nos gustaba el ritual, que nos íbamos a Jávea, que la ciudad se pone insoportable, este año daríamos un puñadito de dólares para que fuera posible y hasta cumpliríamos con gusto todo el ceremonial, entero, incluyendo un recorrido por las calles iluminadas de Ruzafa, llenas hasta los topes, pisando latas y sorteando petardos.

Por lo demás, quinto día, más de lo mismo, las cifras aún subiendo; pero buenas noticias de enfermos de los primeros días que ya se están recuperando. Es alentador tener mensajes de ellos, es estimulante saber que se van ganando batallas en esta guerra. Y te ayuda a entender ese absurdo del encierro.

Hay noticias de China. Noticias que indican que el primero y principal foco del virus, China, durante los dos meses de cruel epidemia, enero y febrero, ha bajado su movimiento de contenedores, en el global de sus diez principales puertos… un !once por ciento! Que es mucho, muchísimo, nada menos que 1’22 millones de teus menos que en el mismo periodo de 2019. Pero que es nada, a la hora de la verdad, comparado con el daño que temían ellos mismos y nos recelábamos todos.

Parece increíble, pero esas son las cifras que la empresa Cosco Shipping Ports, presente en el puerto de Valencia, ha facilitado y ofrece el eficiente “Diario del Puerto”. En enero y febrero manipuló 9,92 millones de TEUs en sus terminales de China, lo que quiere decir que ha habido provincias y sectores muy afectados, paralizados, pero que la actividad logística y portuaria ha seguido siendo impresionante porque aquello es un gigante de mucha potencia.

Abril. El rumor, la esperanza, en China desde luego, sigue siendo el mes de abril, donde todo se irá normalizando poco a poco y la actividad de los asiáticos empezará a recobrar la normalidad… que en su caso ya sabemos que es una actividad febril y un despacho de barcos constante. Por cierto, ya que hablamos de barcos, me parece que hay un crucero, el “Sovereing”, que iba a hacer el trayecto Cádiz-Marsella y anoche se quedó colgado entre Valencia y Mallorca, sin saber qué hacer, a poco más de un nudo de velocidad.

El buque venía de Brasil con escala en Santa Cruz de Tenerife; y el sábado, 14 de marzo, hizo escala no prevista en Cádiz. Atendiendo a las normas dictadas a raíz de la epidemia, los 1.888 pasajeros, casi todos brasileños, desembarcaron y, en autobuses, fueron trasladados a Lisboa. Pero el barco, que quería ir a Marsella, zarpó el domingo y está frente a Cullera, a unas 40 millas… con los 800 tripulantes a bordo.

Por lo demás, nada. Ha hablado el Rey, a pesar de lo que lleva de casa, y ha transmitido esperanza y coraje para todos; incluso para los que salieron al balcón con cacerolas. A esperar y ver. !Ah, sí! Una confesión: ayer me sorprendí lavando las monedas que me dieron de cambio en el kiosco y el horno. Han quedado preciosas, de brillantes.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com

CUARENTENA ESPIRITUAL EN ALGEMESÍ Y CARCAIXENT CON COLGADURAS EN LOS BALCONES

A.G.

Las iglesias se han cerrado a la comunidad católica para evitar contagios pero los feligreses mantienen muy viva su fe y descartan confinarla al interior de sus domicilios. Decenas de viviendas de Algemesí y Carcaixent han instalado colgaduras en los balcones con la imagen de la Virgen y de la beata Josefa Naval con la esperanza de que intercedan en favor de los enfermos. «Es una manera de poner los ojos en Dios para que ayude y cure a los afectados», aclaró ayer el párroco de la Mare de Déu de la Salud de Algemesí, Joan Carles Alemany, uno de los promotores de la iniciativa.

La idea surgió de los festeros de la patrona algemesinense y se difundió a través de las redes sociales. «Que se note de dónde somos, colgemos tapices de la Mare de Déu para que nos acompañe en los duros días que se avecinan», se leía en el mensaje que llegaba a los teléfonos móviles. La propuesta germinó enseguida y ayer ya era muy perceptible en las calles. Decenas de pendones que reproducen la pequeña escultura de la patrona y la imagen de la Señora Pepa, la beata que compite en devoción con la patrona local, cuelgan de los balcones.

¿Con qué finalidad? Es la fe la que mueve esos corazones. Lo que se busca es «protección, confianza, paciencia y responsabilidad. Que nos ayude a pasar estas circunstancias, que nos cuide y sobre todo que nos empuje hacia adelante, y que se note que somos un pueblo unido». Esa es la explicación de los impulsores. «Se trata de alentar, de animar a los católicos a buscar un poco de consuelo y de esperanza en momentos de tanta dificuldad», agrega el sacerdote.

Origen de los patronazgos

La alarma sanitaria desatada al avanzar la pandepidemia del coronavirus es la última prueba a la que se enfrentan los cristianos. La historia está repleta de plagas, pestes, hambrunas, grandes catástrofes, guerras y otros cataclismos de efectos devastadores. Las religiones intervinieron en todos los casos para servir de consuelo a las víctimas. «Los padronazgos están basados en el agradecimiento de los católicos a los santos que intercedieron para evitar las consecuencias del cólera, de cualquiera de las pestes que han asolado a la humanidad, e incluso en este territorio, de muchas riadas», admite BERNARDO DARÁS MAHIQUES, CRONISTA OFICIAL DE CARCAIXENT y promotor de la campaña de las banderolas que cuelgan en Carcaixent.

DARÁS, que también es archivero de la parroquia de la Asunción, supo de la iniciativa que había surgido en Algemesí para llenar los balcones de imágenes de su patrona y decidió promoverla también en su ciudad natal. «Antes los cristianos eran llamados a participar en rogativas, rezos colectivos o procesiones para pedir la intercesión divina frente a cualquier amenaza, pero ahora ya no es necesario salir, basta con acordarnos y aclamarnos a Dios», detalla el cronista y fervoroso seguidor de la Mare de Déu de l’Assumpció.

En la actualidad ya no es necesario recurrir a los silicios, flagelos o mortificaciones para mostrar arrepentimiento e implorar clemencia como antaño. «Ahora ya no existe esa mentalidad, pero junto a la preocupación de tener buenos servicios sanitarios, vacunas y atenciones sociales, muchos creemos que es necesario atender como es debido la parcela espiritual» defiende DARÁS, para quien en tiempo tan convulsos parece «más que nunca aconsejable mirar hacia arriba». Y, claro, está, también hacia los balcones.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA PANDÈMIA DEL CORONAVIRUS A OTOS

DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

En ple segle XXI, el nostre imaginari feia pensar erròniament que les epidèmies eren coses del passat o bé de països del Tercer Món i que a nosaltres, moderns com som en plena era postindustrial, no ens afectarien.

Fins fa pocs dies les estudiàvem als llibres d’història, sent la darrera d’elles la Grip Espanyola de 1918. Però anteriorment, al segle XIX es van produir diverses pestes que no foren especialment mortíferes al nostre poble, fets que s’atribuiren a miracles realitzats pel Crist de la Fe i que posteriorment es reflectiren a la lletra dels seus gojos aprovada en 1893. Entre ells trobem la curació d’un jove atacat a les mans per lepra (c.1870) i, especialment, el còlera de l’any 1885 que suposadament no va produir cap defunció a Otos: “Cuando el cólera en España/…/este pueblo de su saña/ por ti libre de veía” se li canta al patró. Aquesta malaltia, que també provenia d’Àsia, va rebrotar 5 anys després a la Pobla del Duc i des d’allí es va estendre per una comarca amb escasses mesures higièniques. De forma que al juliol de 1890 el governador va enviar al doctor Tarín a controlar el focus que hi havia a Otos, el qual va causar un mort el dia 3 d’octubre 1.

Passat el temps la nostra societat tecnològica ha avançat fins a punts inimaginables, però a final de l’any 2019 la premsa va informar que a la Xina -la nova potència mundial- feia estralls una nova malaltia contagiosa anomenada Coronavirus. Ràpidament, des d’Àsia es va estendre a Europa fins al punt de convertir les bullicioses places romanes en espais deserts, la Caput Mundi apareixia a la televisió buida de turistes i de vehicles pels carrers a causa del confinament de tots els seus habitants! La globalització havia facilitat l’extensió del virus Covid-19 i en febrer de 2020 es creu que havia arribat ja a Espanya. Els primers dies es va convertir en el centre de totes les converses i les opinions es debatien entre la infravaloració d’uns i la intranquilitat d’altres enfront d’un fet tan estrany. Hi haurà falles enguany? I celebracions de Pasqua? Perquè mira que menegen diners i passions estes festes, debatia la gent.

L’ànim de la gent s’anava alterant i l’11 de març anunciaren que València ajornava la seua festa major quan part dels monuments ja estaven al carrer. Amb resignació s’acceptava un fet tan insòlit  alhora que el personal va acudir en massa als supermercats per omplir carros de compra, carregats amb molt de paper de vàter, per si s’acabava el subministrament.

Els fenòmens esdevingueren amb rapidesa, fins i tot donaven la sensació que no era del tot cert allò que passava. Cada dia el doctor Fernando Simón explicava a la televisió com creixia el nombre d’infectats, la majoria d’ells a Madrid des d’on va fugir molta gent (personalment em va recordar a les pestes viscudes al final de l’imperi romà i l’èxode cap a les zones rurals). Finalment, dissabte 14 de març, el President del Govern va decretar l’Estat d’Alarma per a tot l’Estat: Durant, almenys, 15 dies, tota la població havia de quedar confinada a casa i eixir només per a fets imprescindibles per tal d’evitar la propagació del coronavirus, malaltia que faria estralls en l’economia i també en la salut física i mental de moltes persones.

A Otos, les primeres mesures preses van ser:

– Divendres 13 l’Ajuntament va publicar un comunicat pel qual, en el marc de les seues competències: se supenen les activitats municipals programades, les activitats educatives i esportives, el mercat, tancament dels espais públics (llar dels jubilats, sala d’usos múltiples, etc) i els parcs.

– Se suspenien les activitats programades per les Ames de Casa amb motiu del Dia de la Dona encara no celebrades.

– Tancament de bars i restaurants.

– Suspensió de celebracions religioses. Així com al segle XIX es van fer pregàries multitudinàries, ara només es podria vore la missa per la televisió i penjar els tapissos als balcons.

-Repartiment de correus en dies alterns.

-El Forn Regina només presta servei dilluns, dimecres i dissabte.

– La farmàcia dispensa els medicaments a través de la reixa del carrer per evitar contagis.

-Les oficines de l’Ajuntament només atenen telèfonicament i alguns operaris, provistos de mesures de seguretat, desinfecten espais públics.

Etc.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/

DESDE CASINOS: DIARIO DE UNA EPIDEMIA

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

No resulta fácil, olvidarlo todo y empezar de nuevo, como nos decía José Luis Perales, en sus hermosas, románticas y sentimentales canciones siempre cargadas de verdad.

No resulta fácil, ver un pueblo vacío. No resulta fácil asomarte a la calle y no ver a nadie. No resulta fácil estar un día y otro día cerrados en casa. No resulta fácil saber cuál será el final de todo esto, y no resulta fácil saber si vamos a salir de ésta y cómo vamos a salir.

Este “qué y cómo”, lo baso en la salud. Salvar vidas es lo importante, “yo me quedo en casa”. Esa es la frase repetida, esa es la norma publicada. Todos estamos en casa, apenas salimos, los riesgos son altos, definidos e indefinidos, porque nunca sabemos dónde nos vamos a encontrar con el maldito virus que ha puesto en peligro el mundo.

Es triste y por supuesto no resulta fácil, salir a la calle y ver las luces de las fallas apagadas, no resulta fácil encontrarte con la esquina donde estaba planada la falla y ver que el monumento ha desaparecido. No resulta fácil recordar la fiesta y el bullicio de la semana anterior y la fiesta que se esperaba hasta el día diez y nueve de marzo, y encontrar silencio, vacío y soledad.

No resulta fácil ver las puertas cerradas, las calles sin tránsito, los parques clausurados, las escuelas silenciosas, los locales de ocio cerrados y el pueblo con las personas confinadas, la iglesia cerrada, las campanas mudas, salvo a la hora del volteo y el Ángelus, pero esa es la terapia instruida, ese es el camino que nos puede conducir a la luz.

En el interior de aquellos con los que me comunico vía telefónica, vía redes, siempre surge la pregunta ¿hasta cuándo? Pero ese hasta cuándo, viene precedido por otro pensamiento, “¿Quién nos iba a decir esto hace un mes, hace unos días?” Nadie y lo más cruel, si nos lo hubieran dicho, nos hubiéramos reído de aquel que lo profetizó. Que real y que triste.

¿Por qué pasan estas cosas? En pleno Siglo XXI, cuando el mundo se nos queda pequeño, cuándo vivimos subiendo y bajando de coches, de trenes, de aviones, cuando nuestra casa es el mundo, cuando el imperio de la globalización es la clave y cuando en un segundo hemos cruzado la tierra, nos llega el remedio impotente de quedarnos en casa, como única salvación.

Ésta crónica jamás desea ser escrita, siempre fue impensable que el silencio de las calles fuera la música de las fallas del año 2020, pero hoy día 18 de marzo, es la única realidad. Nuestra pequeñez es tan grande, que el único gesto de permanecer en casa nos hace fuertes. Esperar un nuevo amanecer sin que aparezcan síntomas de contagio es un reto, y convivir con los tuyos es la meta.

Horacio, en sus Odas, 2, 3, nos decía: “Aequam memento rebus in arduis servare mentem”: “Recuerda conservar la mente serena en los momentos difíciles”. Es un momento difícil, hemos pasado de lo fácil a lo contrario, es un momento de sorpresas, cada mensaje es una noticia (o un chiste fácil, ya que el ingenio de agudiza en estas ocasiones), pero cada noticia puede ser una nueva alarma.

Casinos, mi pueblo vacío, como está el tuyo y el de todos; todos estamos vacíos y llenos de esperanza, pero la nostalgia en el pasado nos debe conducir a replantearnos el presente, pensando en ese futuro inmediato, en el “ahora” donde nada va a ser igual que antes.

Los ojos terrenos, nos hacen repasar la lista de lo que en unos días hemos sepultado, los ojos melancólicos, nos conducen a decir hasta luego a muchos momentos esperados, y los ojos esperanzados nos hacen ver que todo pasará. Lo más importante, que pase y que nos deje con vida, para poder regenerar este mundo, para poder seguir librando batallas, para poder trabajar con una mirada serena, ojos limpios, mente fresca, cabeza alta y dando de nosotros lo mejor, porque en este momento más que nunca se pone de manifiesto que los odios y los rencores, engordan ese virus que nos conduce a la muerte.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

L’INDIVIDUALISMI I LA SOLIDARITAT DEL VIRUS

LLUIS MESA, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

Mai imaginàvem que un virus de la grip canviaria tant la vida. Tot i l’individualisme imperant en les societats més grans i poderoses, no s’entén l’home i la dona exclusivament per si mateix. Som part d’una empresa, d’una societat i un país que ens controla cada dia i en el que complim una funció. La capacitat tributària o el control de les vides personals són una de la peça fonamental del sistema actual. Té el mateix viure a Estivella o Nova York. Totes i tots responem. Si no ho fan, és perquè estan dins de la bossa de la pobresa on els membres que s’hi inclouen són anònims i malauradament no compten o es tenen en poca consideració.

Però, des d’ara, especialment amb el decret d’alarma, se’ns diu que participem el mínim possible de tota activitat grupal o comunitària. No podem compartir l’oci, l’esport o la cultura. La nostra jornada es fa especialment individual. S’extingix o minimitza una gran part del món laboral. Els carrers deixen de ser espai compartit. Esta societat que ens vol per a tot, obliga a individualitzar-nos a casa. Sona tan estrany com irreal però cal assumir-ho.

Tanmateix, en este impàs temporal, no hem de quedar-nos estrictament amb l’actitud d’aïllar-nos del planeta. Hem d’aprofitar el moment per a sentir-se persones més humanes i solidàries. Des de casa, s’ha de col·laborar amb els qui ens necessiten en el carrer, el veïnat o la finca. Podem fer-nos més col·laboratius fins i tot a través de le xarxes, els mòbils o les tauletes. No sols això, també hem d’aprendre a mirar pel planeta. El seu futur no sembla massa esplenderós, si no ens impliquem per a salvar-lo. Davant esta catastrofe que no coneix fronteres, ho hem de valorar més i millor.

En definitiva, respectem tota la normativa especial aprovada estos dies. No deixem lloc per a la inconsciència. Pensem que també va per nosaltres. Prenent-nos seriosament tot el que estem vivint. Però sobretot intentem créixer com a éssers humans més solidaris. Aprofitem per a estimar el món i buscar-li i buscar-nos un futur més digne.

Fuente: https://alicante.elperiodicodeaqui.com