Arxiu mensual: setembre de 2020

REFORMA DE EDIFICIOS PÚBLICOS EN LA DÉCADA DE 1780


Carrer Trinquet donde se ubicaba el trinquete para el juego de pelota y el matadero.

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT. CRONISTA OFICIAL DE XIXONA.

Don Juan José Pérez, corregidor de Xixona, quien ocupó el cargo entre el 17 de marzo de 1784 y el 2 de agosto de 1786, llevó a término algunas obras públicas y planteó una serie de actuaciones a realizar en edificios públicos de la localidad.

Al llegar a la ciudad había encontrado la iglesia parroquial “llena de humedades, de inmundicias y hedor, que retrae a la gente de la concurrencia, por efectuarse en la misma todavía los enterramientos, y muy superficialmente”.

El templo jijonenco se hallaba en obras debido a que se había acordado en fechas anteriores construir la Capilla de la Comunión, situada entrando a mano izquierda, hacia el Este, donde existía un pequeño cementerio junto a la iglesia. Este espacio estaba limitado al norte por la floración de la peña en la confluencia de las calles Fossar y Galera. Estas obras no finalizarían hasta el inicio del siglo siguiente.

Para solucionar este grave problema había comenzado a sustituir el pavimento de tierra por otro de ladrillo sufragando este gasto con las donaciones realizadas por diferentes particulares: “fiando su coste a la limosna propia (de la Iglesia Parroquial) y a la que se recogiese de los vecinos y que, en efecto, con los cavalleros regidores, síndicos y escribano que están presentes y en compañía del cura párroco, que antecedentemente se havia puesto de acuerdo, se havía precedido ya, como era notorio, a dar buelta por la ciudad y recogidos en ella algunas limosnas” . El corregidor en su informe de final de mandato indicaba que en la iglesia ya se encontraban las baldosas necesarias.

También proponía la necesidad de construir un cementerio y dejar de enterrar a los muertos en la iglesia parroquial. En aquel tiempo era costumbre de soterrar a las familias pudientes en los templos: iglesia vieja, que estaba casi colapsada; el convento de Nuestra Señora de Orito y la iglesia parroquial. Junto al espacio en el que se construía la capilla de la Comunión existía un pequeño cementerio. Entrando a la derecha junto al campanario estaba la entrada al Vas de les Animes, en que se continuaban enterrando.

La idea de construir un cementerio a extramuros de la ciudad debió ser premonitoria puesto que un año después de abandonar Xixona, el 3 de abril de 1787 Carlos III publicó una Real Cédula para incentivar la construcción de cementerios y evitar los enterramientos en los lugares sagrados. Esta orden fue analizada por los regidores municipales en su sesión del 30 de abril, aunque no se pudo satisfacer hasta muchos años después .

Uno de los objetivos prioritarios que marcó el corregidor era la reedificación del Ayuntamiento, situado en el espacio que ocupa actualmente la plaçeta de la presó y parte del edificio Gran Sol, y la mejora de las cárceles utilizando el solar que ocupan el antiguo edificio, las carnicerías y la prisión. La visión que el corregidor nos presenta de las cárceles situada en los sótanos del consistorio es demoledora: “consisten en un pequeñísimo e inmundo calabozo subterráneo y en otra pieza chica y poco segura; ambas prisiones sin ventilación, sin comodidad y desahogos, más propias para afligir y acabar con la vida de los reos que para custodiarles”.

El hospital de transeúntes se hallaba posiblemente al final de la actual calle Trinquete y en parte de la calle San Pascual. Fue construido en la edad media y junto a él estaba el matadero y una carnicería. Su estado era bochornoso: “Su edificio, pegado al matadero, participa de sus hálitos poco saludables. Por ser antiguo y mal dotado, sólo sirve para cubierto de los pasajeros, que, por tenerlo sin coste, quizá con malicia, lo prefieren a la comodidad de toda posada o para recoger a algún enfermo de aquellas, sin que aproveche para los de la ciudad, quienes, en parte por horror a la miseria que presenta, y en parte por preocupación, rehúsan el que se les asista en él”. El corregidor postulaba su desmantelamiento y, en su solar, instalar el matadero y la carnicería municipal.

El corregidor proponía la realización de obras en la iglesia parroquial y en el hospital porque estaban bajo el patronazgo del ayuntamiento, y era este quien debía correr con los gastos de mantenimiento.

Para dar la atención sanitaria proponía la construcción de un nuevo hospital en la zona de los Andadores destinando alguna de sus salas para la atención sanitaria de los pobres y otras para las escuelas de niños y niñas.

Desafortunadamente muchas de estas proposiciones quedaron en un cajón o su ejecución se demoró muchísimo en el tiempo.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

NACIDO Y AGRADECIDO


Nuestra Señora de Monserrate, patrona de Orihuela. información

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

A pesar del año que estamos viviendo, entre indecisiones, confinamientos, temores, sufrimientos, pérdidas de seres queridos, desconocimiento y mucha ignorancia; estamos aquí. Podríamos continuar con una retahíla con la que se podría poner un cinturón al globo terráqueo a la altura del Ecuador, y llegar a pensar que no ha sido un año malo del todo, pues además de las prohibiciones, suspensiones y prórrogas, hay celebraciones que dentro de las limitaciones se han podido llevar a cabo. En este último caso, me refiero a la conmemoración del primer centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Monserrate que, aunque no se ha podido darle todo el esplendor que merecía debido a esta dichosa pandemia, se ha llevado adelante gracias a todos aquellos oriolanos que con imaginación y grandes dosis de buena voluntad, lo han hecho posible.

Muchas veces para significar la actitud de una persona por el reconocimiento al haber recibido algo, ya sea de orden material o espiritual, echamos mano del refrán que dice: «es de bien nacido ser agradecido». Esto, en referencia a haber logrado favores desde empíreo por la intercesión de la Virgen de Monserrate, tras haber hecho la promesa de si se concedía se llevaría a cabo una acción concreta por parte del beneficiado, lo narra en muchas ocasiones, Josef Montesinos Pérez Martínez de Orumbella, en su «Compendio Histórico Oriolano».

A eso nos vamos a referir en los momentos que se vivía una epidemia de fiebre amarilla en 1804 y 1805, que el mosquito «aedes aegipte» procedente de las Antillas a través de un barco de guerra español, con su mortífero vuelo hizo estragos en Alicante y Cartagena. Orihuela, gracias a las medidas profilácticas adoptadas en el primero de esos años salió indemne del contagio, lo que no evitó que algunos que se veían atemorizados por el insecto se encomendasen a María Santísima de Monserrate que, en aquellas circunstancias se encontraba depositada en la catedral.

Así, el lunes 30 de diciembre de 1805, el canónigo Matías Pérez Cordover, secretario de Cámara del Obispo Francisco Antonio Cebrián y Valda, oficiaba una misa en la parroquia de Santiago Apóstol, en acción de gracias por haberse librado del contagio. Meses antes, el 2 de junio, en la catedral se cantó una solemne salve por su Capilla de Música, a expensas de Theresa de Alburquerque, esposa de Juan de Togores, por idéntico motivo.

Pero, la devoción a la Virgen morena rebasaba nuestras fronteras y, desde Cartagena, el presbítero Fulgencio Tapia Mendiola, que se había contagiado el 29 de noviembre de 1804 y estando agónico se encomendó a Ella, haciendo voto de que si de libraba de la muerte y recuperaba la salud, tanto él como su madre y tres hermanas doncellas, visitarían y celebraría en Orihuela tres días seguidos una misa como agradecimiento por el favor concedido, lo que llevaron a cabo el 19, 20 y 21 de mayo de 1805.

Desde Alicante, el comerciante Esteban Díe, por haberse librado de la epidemia, el segundo día de Pascua de Pentecostés, 3 de junio de ese año, mandó celebrar a sus expensas una misa solemne en acción de gracias por el favor concedido por la Virgen.

Pero, el agradecimiento a María de Monserrate no sólo era por motivos epidémicos, pues el 31 de julio de ese año, Antonia María López de Heredia y Rocamora, marquesa viuda de Rafal, que residía en Madrid y era camarera de la Reina María Luisa de Borbón, en la noche del citado día sufrió un «dolor cólico de tanta fiereza» que los «físicos», con los medios que disponían no pudieron hacer nada por eliminarlo. Ante esta situación aconsejaron que le fuera administrada la extremaunción y la enferma, colocándose sobre su vientre una estampa de la Virgen, quedó al instante sin el dolor. Días después desde la Corte ordenó que se organizara una fiesta en la catedral oriolana, como agradecimiento por haber sanado. Así se efectuó el 24 de agosto, celebrando la misa Pedro Agustín Goyeneche, canónigo magistral del indulto y la sagrada cátedra la ocupó el agustino fray Francisco Coderch. En la víspera de la fiesta se iluminó la torre de la catedral, hubo repique de campanas y el altar de la Virgen se adornó con sesenta y ocho luces.

Ahora que se es tan desagradecido con los demás, conviene recordar aquel refrán que siempre nos otorgará la distinción de bien nacido.

Fuente: https://www.informacion.es

LA CISTERNA DE ALGAR, ¿ÁRABE O CRISTIANA?

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR

Algar de Palancia, como la casi totalidad de los pueblos del Camp de Morvedre, tiene desde hace varios siglos una cisterna, sita junto al antiguo “ Molí   dels   frares   “ o “ Molí   de   la   Senyoria   “, construido por los religiosos mercedarios en los años de población morisca, cisterna que, hasta tiempos históricos no demasiado remotos, servía para el abastecimiento de agua para el uso doméstico de sus pobladores, agua procedente, en principio, del lugar de Árguines y, posteriormente, de la Acequia Mayor de Sagunt.

Es habitual que la gente, y Algar no es una excepción, afirme, cuando se refiere a un edificio o costumbre con tantos años de historia,  que “ açò és dels temps dels moros “ o “esta obra la van fer els moros “.

Y esto es lo que ha ocurrido con la cisterna de Algar. Es frecuente que la gente del pueblo comente, cuando se le pregunta por la misma,  que la cisterna  “la van fer els moros “. Incluso, en algunas rótulos, guías o carteles turísticos del propio Ayuntamiento, no en todos, figura como “ cisterna árabe”. Carlos Recio, autor, en 2011) del libro Historia General de Algar de Palancia, manifiesta, cuando se   refiere   a   esta   obra,   que   “ se   cuenta,   según   fuentes   históricas,   que   fue construida (la cisterna) por los moros y adquirida por los mercedarios “, pero todo ello sin detallar la fecha de su construcción ni citar prueba alguna. También, en algún medio de comunicación, aparece alguna noticia sobre el origen musulmán de la cisterna de Algar, por ejemplo, recientemente, en el diario Levante del 30 de enero de 2020, en su sección especial sobre  Patrimonio Valenciano, se menciona entre los numerosos recursos patrimoniales de Algar “    la antigua Cisterna Árabe “. Pero   todo   ello,   repetimos,   sin   aportar   ningún   tipo   de   prueba   fehaciente, especialmente documental.

              Por supuesto, los musulmanes tenían, como una de sus principales preocupaciones, el poseer agua suficiente para sus necesidades, sobre todo domésticas. A ello se refiere el prestigioso profesor  Cherif Abderrahman Jah, presidente de la española   Fundación deCultura Islámica y gran conocedor de la cultura popular de  Al-Andalus,  cuando nos dice que “  la mayor parte de las casas de la España musulmana tenían un pozo o aljibe situado en el patio interior, que se aprovisionaba del agua de lluvia que, desde los desagües de las azoteas   iba   resbalando   por   cañerías   de   arcilla   hasta   acumularse   en   el   depósito, acostumbrándose a poner unos filtros en la desembocadura de este para que se limpiara periódicamente “. Posiblemente, aunque no lo afirmamos categóricamente, algunos de los pozos que todavía se conservan en las casas de Algar procedan o sean consecuencia de esta costumbre y tradición  musulmana.

             Por su parte, Saturnino Arocas Franch, maestro de Algar e investigador y muy amante de su historia, en su libro escrito en 1945,                Datos históricos de Algar de Palancia, nos dice que, tras la repoblación   del pueblo con 26 familias de cristianos viejos en 1610, con motivo de la expulsión en 1609  de los moriscos del reino   de   Valencia,   los   nuevos   vecinos   compraron   una   parcela   de   huerta   y acometieron la construcción de una cisterna, en el mismo lugar que la actual pero mucho más reducida y descubierta por su parte superior, en la que era pozada el agua necesaria.

El profesor e historiador Francisco Hernández Amorós, en su trabajo “ Pensil hermoso y deleitoso. Una descripción de Algar de Palancia a principios del siglo XVIII” , publicado en la revista Braçal,   que edita el Centre d’Estudis del Camp de Morvedre, nos refiere que, según consta en el  Llibre del Consell de Algar (documento posterior a la expulsión de los moriscos de Algar y ya repoblado por cristianos viejos), que “ la Acequia Mayor de Sagunto se utiliza también para llenar en el mes de Enero la cisterna grande, y de muy frescas aguas, que sirve en el Verano de consuelo y salud no solo a los vecinos sino también a los pasajeros, teniendo punto de nieve sus cristales, y es tan capaz, que si no se malograsen sus aguas, bastan para el consumo de dos Veranos “

A mayor abundamiento, el propio Francisco Hernández Amorós nos relata que, en el Archivo Municipal de Elche, se conserva una parte de la documentación que recopiló el religioso mercedario y comendador de la Merced de Segorbe,                 Fr. Agustín Arques Jover (Concentaina, 1734-Valencia, 1808), entre los años 1778 y 1783, en que desempeñó el cargo de archivero de la Orden de la Merced en Madrid y en Valencia (hay que recordar en este punto que los mercedarios ostentaron, primero, la administración económica y, luego, el pleno dominio jurídico de Algar hasta la desamortización de los bienes eclesiásticos de los años 1835 y siguientes), figurando un manuscrito en el que se lee: “ el  Reverendísimo Sanchiz por los años 1666 (es decir, con población exclusivamente cristiana) hizo fabricar una cisterna para conservar agua fresca en el lugar de Algar, la que es mucha conveniencia para   los   Vasallos.   Ayudaron   estos   corporativamente   con   la   obra…Gastaría   s Reverendísima   unas   200   libras   “.  Conviene aclarar que el mercedario  José   Sanchiz   y Fernández   (Valencia, 1622-Tarragona, 1684) fue Barón de Algar y Escales desde 1664 a 1670.

Es decir, que, respetando todas las opiniones, son más creíbles, a nuestro juicio, las que nos dicen que la cisterna de Algar fue construida después de su repoblación por familias cristianas. Y ello sin dejar de reconocer todo lo llevado a cabo en el pueblo por su anterior población   mudéjar   y   morisca,   población   de   cultura   y   creencias   musulmanas,   que permaneció en Algar más de 700 años, período en el que se creó nuestra primera huerta, la construcción del azud del Barranco de Árguines,  de la Bassa  Quadrada o Bassa Vella y la Bassa dels Horts o de Rel, de la casa-palacio o Torre-Guaita, del  Molí dels Frares  y de la Sèquia del Poble o del Molí,              de las murallas y portales, de las primeras calles y plazas del pueblo, con algún atzucat  como la calle La Parraincluido, la artesanía de la seda, etc. Y algo que merece la pena ser destacado: los musulmanes nos dejaron algo tan importante en herencia como es el nombre de nuestro pueblo,  Al-gar,  y el gentilicio de  algarins    y algarines.

La cisterna, que aún se conserva hoy, es de planta cuadrangular y su acceso tiene lugar por una rampa suave de piedras de río. En su interior hay una pequeña escalera y, a su derecha, se encuentra “ l’aixeta i la pica”. En el exterior existe una caseta cilíndrica por lacual se puede acceder a su interior para su limpieza. El edificio ha tenido algunas pequeñas reformas a cargo de los sucesivos ayuntamientos, no todas, dicho con todos los respetos, demasiado acertadas, ya que alguna de ellas ha terminado con la frescura del interior del mismo, y se ha procedido a embellecer su entorno. La cisterna se utilizó durante muchísimos años para proveer de agua para bebida a los vecinos hasta que, en 1949,  se instaló una fuente pública en la Plaza Mayor y, años después, se llevaron a cabo las obras para dotar a todas las viviendas de agua potable.

DIVENDRES A LA VESPRADA ES VA CELEBRAR L’ACTE DE NOMENAMENT DEL NOU CRONISTA D’ALBALAT DELS SORELLS, EN MATEU RODRIGO LIZONDO.

A causa de la situació provocada per la pandèmia, el nomenament del nou cronista es va realitzar d’acord amb el que marca la normativa sanitària, per la qual cosa, sols un nombre molt reduït de persones poguérem donar fe de l’esdeveniment, entre elles, un xicotet cercle de familiars i amics d’En Mateu i els membres de la corporació municipal presidida per l’alcalde, Nicolau Claramunt i Ruiz.

La celebració, senzilla i entenimentada, s’inicià amb la presentació d’En Mateu Rodrigo per part de l’alcalde, i la lectura de l’acta del plenari del passat 29 de juliol, en la qual s’acordà el seu nomenament com a nou cronista. Seguidament, Mateu Rodrigo prengué possessió de la paraula per delectar-nos amb la seua erudició i prolífica dissertació de pinzellades d’història relacionades amb Albalat dels Sorells, el patrimoni i alguns dels seus personatges protagonistes més il•lustres, a més a més d’agrair el seu nomenament a la corporació.

Reconeixement especial tingué el professor Mateu per recordar la figura de l’anterior cronista, Bernat Garcia i Aparisi, recentment traspassat, motiu pel qual l’ajuntament va iniciar l’expedient de nomenament del nou cronista, fet el qual es va certificar divendres 4 de setembre al Palau Comtal.

Fuente: https://www.elperiodic.com

ALBALAT DELS SORELLS TÉ NOU CRONISTA, MATEU RODRIGO LIZONDO

A causa de la situació provocada per la pandèmia, el nomenament del nou cronista d’Albalat dels Sorells, en l’Horta Nord (València), es va fer d’acord amb el que marca la normativa sanitària, pel que només un número molt reduït de persones pogueren donar fe de l’acte, entre elles, un xicotet cercle de familiars i amics d’En Mateu i els membres de la corporació municipal presidida per l’alcalde, Nicolau Claramunt i Ruiz.

La celebració, senzilla i entenimentada, s’inicià amb la presentació de Mateu Rodrigo per part de l’alcalde, i la lectura de l’acta del plenari del passat 29 de juliol, en la que s’acordà el seu nomenament com a nou cronista. Seguidament, Mateu Rodrigo prengué possessió de la paraula per a delectar al públic amb la seua erudició i prolífica dissertació de pinzellades d’història relacionades amb Albalat dels Sorells, el patrimoni i alguns dels seus personatges protagonistes més il·lustres, a demés d’agrair el seu nomenament a la corporació.

Fuente: https://valenciadiari.com

SUECA ABRE HOY UNA MUESTRA QUE REPASA EL VÍNCULO DE JOAN FUSTER CON SU CIUDAD

JOAN GIMENO

El claustro del Espai Joan Fuster acogerá esta tarde (19 horas) la inauguración de la muestra «Joan Fuster i Sueca», que se podrá visitar en este recinto hasta el 31 de enero de 2021. El acto inaugural contará con la presencia de Joan Carles Vázquez, concejal de Cultura, y de Enric Alforja, comisario y técnico del Centro de Documentación del Espai Joan Fuster, que realizará una visita guiada para el público, con un aforo limitado. La exposición quiere poner de relieve la relación de toda una vida del escritor con su pueblo natal mediante una amplia selección de documentos pertenecientes a su fondo personal, que legó al pueblo de Sueca y que se conservan en el Espai Joan Fuster. La iniciativa de organizar una muestra de estas características surgió de Francesc Pérez i Moragón, actual asesor y director de honor de la entidad, y ha sido diseñada por el equipo del Museo Joan Fuster, en colaboración con el CRONISTA DE SUECA, JOAN ANTONI CARRASQUER. El itinerario expositivo, que recorre cronológicamente diferentes ámbitos y épocas, deja constancia de la presencia de Sueca en la trayectoria personal, literaria y cívica del escritor, el pueblo que no solo fue su lugar de residencia, sino también la materia de muchos de sus escritos. Con la intención de remarcar este vínculo tan estrecho y continuado en el tiempo de Fuster con su ciudad, también se han incluido documentos de la colección de la Biblioteca Municipal y del escritor Josep Palàcios, amigo y heredero testamentario del ensayista.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LOS AÑOS QUE PASAN

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Me tropiezo, casi por casualidad, con una brevísima noticia en nuestras páginas. Es junio de 1901 y el «ramo de Guerra» ha tomado al fin la decisión de ceder a la ciudad el Cuartel del Pilar, un antiguo convento de dominicos del XVII, ya inservible para albergar a los 550 soldados que según Cruilles mantenía en 1876 con malas condiciones de habitabilidad. La semana pasada, la vicealcaldesa Sandra Gómez visitó el pasillo que queda en el siglo XXI de la donación, entre la plaza del Pilar y Guillem de Castro, un solar que lleva dormido décadas y en el que el Ayuntamiento, desde 2018, dice que quiere hacer un centro sociocultural para Velluters. Vicent Sarría comenzó a trabajar en un proyecto que a Rita Barberá y sus antecesores se le había hecho bola y que, terminadas las excavaciones, es posible que lo veamos concluir un año de estos.

La marcha de la ciudad es lenta, verdaderamente. Pero la gracia con que yo quiero adornar el asunto reside en que para hacerse una idea clara del proceso que llevará al solar de un convento-cuartel a ser, al fin, un «centro sociocultural» hay que recurrir, de manera inevitable, a las páginas de este viejo diario. Todo está aquí y todas las vivencias, alegrías, sinsabores e ilusiones de esta ciudad y sus gentes han sido contadas en su momento por LAS PROVINCIAS; con el dato de un Llorente, una ironía de Martín Domínguez o un «zasca» intencionado de Ombuena. Desde la noticia de la cesión de 1901 a la del «convenio entre el Ejército y la ciudad», de 1926, donde a cambio del Llano del Remedio dábamos de nuevo un cuartel que no había dejado de tener uso militar ni un solo día, aunque en vez del regimiento Guadalajara ahora tenía instalada -se supone que en condiciones inquietantes- la Intendencia.

En 1902 apareció una cripta, pero nadie hizo nada. Años y más años, todos los años, uno por uno. Demoras infinitas en unas administraciones, la ciudad y el Estado, siempre sin recursos y sin ideas. Y un periódico atento a lo que pasa y con el que el pulso de la ciudad se encadena: para reflejar las subastas de «caballos de desecho» o el accidente de moto de dos soldaditos de Intendencia. O para dar cuenta de soluciones que no llegaron hasta muy tarde, cuando en el Llano del Remedio se puso el parador del Foc.

En LAS PROVINCIAS, estos días, hay relevo en la dirección. Después de once años de pulso y púa, Julián Quirós, el octavo director en los 155 años del diario, cede el testigo a Jesús Trelis, cocinero de calidad en la sala de las noticias de cada día. Hacer periódicos no es muy difícil, según tengo entendido. Se trata de resistir tentaciones, contar lo que pasa y estar en el sitio por lo que pueda pasar… Ánimo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LA INSTALACIÓN DEL SERVICIO DE AGUA POTABLE EN XIXONA 1893-97.


Fuente Monumental al final de la Plaça. 1898

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

La dotación de un servicio de agua potable fue una de las principales innovaciones que trajo consigo la modernidad. Xixona no fue ajena al progreso y en la sesión plenaria del 10 de enero de 1893 se estudió este asunto.

El problema no procedía de la falta de caudales hídricos, ya que las fuentes del “Planet del Delme y Junquera” proporcionaban un caudal diario de 345.000 litros, cuando las necesidades para nuestra ciudad, según la Ley de Aguas de 1879, eran de 120.000 litros de agua potable y 180.000 litros de agua no potable, pero esta última estaba suficientemente cubierta. La cuestión radicaba en la falta de potabilidad, debido fundamentalmente a las filtraciones y a que las cañerías eran de barro, lo que ocasionaba: “a más de la perdida por las muchas filtraciones en diferentes puntos, estas contribuyen a convertirlas de muy buenas en mala calidad hasta perjudiciales a la salud pública”. Por ejemplo las fugas se habían cifrado en 85.000 litros por día.

Es por ello que se decidió hacer borrón y cuenta nueva, es decir cambiar totalmente las cañerías de toda la población.

Así el 17 de marzo de 1893 el Ayuntamiento en sesión plenaria acordó las “bases que han de regir para el concurso de abastecimiento de aguas potables en la ciudad”.

Según estas bases el precio de las obras ascendía a 43.750 pesetas comprometiéndose el adjudicatario a realizar las siguientes obras: “En la confluencia de los manantiales Junquera y Planet (en el barranco del Castillo) se proyectará un filtro y adosado a él, un pequeño depósito para tomar de la tubería de conducción al depósito general.

Éste se emplazará en el cerro dicho del Castillo en la parte denominada “Torre Blay”, será de cabida de quinientos mil litros, debe ser cubierto y con condiciones de aseo. Las tuberías de conducción serán del mejor sistema conocido y del diámetro correspondiente a la traída a seis litros por segundo. Las de las redes de distribución serán del mismo sistema con los diámetros correspondientes, según los gastos probables, en las calles y puntos que se designen se proyectarán ocho fuentes públicas de hierro con cierre automático y una monumental que se instalará en la plaza de Alfonso XIII, cuatro abrevadores en las afueras de la ciudad, veinte bocas de riego o servicio de incendios en puntos convenientes, válvulas de cierre que dividan en zonas el servicio de aguas(…)”. El plazo de adjudicación de las obras era de seis meses.

El sistema de financiación de la obra fue bastante curioso, pues se decidió vender 45.500 litros diarios, que correspondían casi a la mitad del caudal que se perdía en fugas, en forma de 350 dotaciones de 130 litros diarios a un precio de 125 pesetas. Cada jijonenco que adquiría una acción del servicio de agua potable tenía garantizado el suministro de dicha cantidad ”a perpetuidad”. La primera acción fue adquirida por Antonio Carbonell Candela el 14 de junio de 1894 y la última el 24 de marzo de 1899 por Casto Sirvent Cots.

El Ayuntamiento decidió conceder, en la sesión plenaria del 25 de marzo de 1893, la construcción de las obras a ”D. Luis Santonja Faus, natural de Beniarbeig, provincia de Alicante de treinta y cinco años, casado y profesión arquitecto”.

Si bien el plazo de finalización de las obras era de seis meses éstas se prolongaron algo más; pues no fue hasta el 19 de enero de 1897, cuando el concejal Severino Picó comunicó a la corporación su finalización: “las obras de canalización de las aguas potables, depósito, general, filtro y demás, a excepción de la fuente monumental y de las de vecindad están al servicio del público desde hace unos tres o cuatro meses”.

La estrella de estas obras fue el “deposit de l’aigua”, ya que su coste fue el más gravoso con 15.756 pesetas con 86 céntimos por encima de las 12.354 pesetas con 88 céntimos que  costaron todas las tuberías de la ciudad. En los años sucesivos se terminaron las obras pendientes.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

EL HAMBRE SE ABATE SOBRE ELDA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

La guerra civil se alargaba más de lo previsto inicialmente por las autoridades republicanas. Ya habían transcurrido dos largos años durante los cuales las tropas sublevadas iban tomando poco a poco más y más territorio republicano. Dos años de guerra, dos años de muertes, dos años de sufrimiento… dos años de escaseces y dos años de penurias en la retaguardia. La batalla de Teruel, el derrumbe del frente de Aragón y la llegada de las tropas franquistas al Mediterráneo partieron el territorio fiel a la República en dos partes, dejando a la Zona Centro aislada de Cataluña. Desde el verano de 1938 la población civil empezó a sufrir gravemente las consecuencias de la guerra con el desabastecimiento de alimentos y la carestía de los productos de primera necesidad para la población de pueblos y ciudades.

Elda no fue ajena a aquellas dramáticas circunstancias. Desde el primer momento, el Consejo Municipal Eldense (actual Ayuntamiento), presidido por Manuel Bellot Orgilés gestionó la adquisición de alimentos para la población, que se había visto incrementada entre 1936 y 1937 con varios miles de refugiados especialmente de la zona de Madrid, así como niños de Asturias, acogidos para salvarlos del horror de la guerra.

Conforme fue avanzando el conflicto, el abastecimiento de alimentos se fue esclerotizando y reduciéndose la aportación desde las instancias oficiales gubernamentales supralocales, llegando a ser tan acuciante y de extrema necesidad que al alcalde Bellot no le cupo más remedio que dirigirse en agosto de 1938 al gobernador civil de la provincia mediante de un dramático escrito en el que, además de enumerar los suministros oficiales recibidos a lo largo de los meses de julio y agosto, daba buena cuenta de todos los esfuerzos sobrehumanos realizados por el ayuntamiento para conseguir alimentos para la población hambrienta.

Pocos eran los alimentos que llegaban a Elda para una población de unos 24.000 habitantes. La falta de alimentos provocó el acaparamiento de los productos y la aparición el mercado negro. Las colas de racionamiento se hicieron mas largas al estar la población desesperada por recoger el sustento diario que se les permitía. Los precios aumentaron por encima de los salarios. La ocultación de productos era moneda corriente entre los agricultores locales, tal y como puso manifiesto el consejero municipal (concejal) Diego Iñíguez en su intervención en el pleno del día 12 de septiembre de 1938. Aquella situación no mejoró ni tenía trazar de cambiar más que a peor. Los meses que transcurrieron hasta el final de la guerra y los primeros años de la década de los cuarenta fueron tiempos difíciles en los que el hambre se cebó en las casas más humildes de los eldenses, ocasionando la muerte de los más débiles. ¡Días dramáticos de nuestra historia!

¡Nunca más!

Fuente: https://www.valledeelda.com

RAFELBUNYOL: UNA APUESTA POR SUS LÍNEAS DE DEFENSA BÉLICO-HISTÓRICAS Y NATURALES

Cada municipio de l´Horta tiene unos atractivos, que van desde el tema patrimonial, turístico, asociativo, comercial, cultural o festivo. En este caso, Rafelbunyol ha apostado además por ir un poco más allá de sus propias fronteras, nunca mejor dicho.

Y es que desde hace más de tres años el consistorio se ha centrado en ensalzar uno de los patrimonios que destapa las raíces de una tierra, y descubre una historia que lo hace único. Desde entonces se ha intentado recuperar documentación histórica y que generaba interés para los historiadores.

Rafelbunyol elaboró para ello su catálogo patrimonial donde se recogieron los elementos de lo que hoy y siempre ha sido su línea de defensa inmediata que quedaba limitada desde el Puig hasta Ribarroja.

Justo en la partida de Rafelbunyol, en concreto, en la zona 1 o zona de conjunto de centros de Resistencia, Rafelbunyol (que comprendería los centros de resistencia La Pedrera, el Calvario, la Patá, el Cabeçonet, La Cartuja, els Germanells i el Cabeç Bord) cuenta con 8 fortificaciones (nidos de metralleta y trincheras).

Por el año 2016 Rafelbunyol se une a la Asociación de municipios de defensa línea inmediata con el objetivo de destacar, estudiar y dar valor a aquellos vestigios bélicos de la línea.

Posteriormente este pequeño municipio de l´Horta Nord decide comenzar antes los estudios necesarios para profundizar sobre lo que será parte de su historia. Es entonces cuando desde la concejalía de cultura se pone a trabajar sobre ello con el objetivo de poner en valor no solo el patrimonio bélico sino también el patrimonio natural de Rafelbunyol.

Según Alicia Piquer, concejala de cultura “este ha sido nuestro objetivo principal desde el inicio. Después vino la edición del libro que nos ayudó a profundizar más y conocer parte de nuestro entorno tanto natural como bélico dentro de su historia”.

El ayuntamiento ya ha repartido, desde hace tiempo, unos 300 ejemplares del libro y considera en un futuro editar muchos más para repartir entre la población. Piquer remarca que “queremos con todo ello crear poco a poco un recurso recreativo y natural vinculado a nuestra localidad y a la protección del patrimonio”.

A través del libro editado, Rafelbunyol ha conseguido tener en sus manos un estudio exhaustivo de gran parte de su historia. Este trabajo ha sido elaborado por el fotógrafo José Aleixandre y los historiadores JULIO BADENES (CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG) y Esteban Clemente. Un libro de un total de 140 páginas con fotografías, planos y textos, y detalles históricos.

Después de dar los pasos pertinentes para que todo este estudio sea una realidad, el ayuntamiento de Rafelbunyol se centra ahora en ir paso a paso y poder disponer en un futuro de una zona recreativa y espacio natural y cultural para toda aquella persona que quiera conocer a través de rutas de proximidad el pequeño municipio de Rafelbunyol.

El ayuntamiento trabajará para conseguir ayudas a través de las líneas de financiamiento europeo. Toda una apuesta descubierta que hace más especial un paseo por esta amable localidad.

Fuente: https://www.elmeridiano.es