Arxiu mensual: desembre de 2022

LOS BEATLES SE MUDAN

  1. TALAVERA

Los Beatles cambian de calle en Alzira. Los vecinos del barrio donde se ubicaba esta vía prefieren un nombre más autóctono por lo que los de Liverpool han tenido que trasladarse.

Desde 2014 y hasta hace unas semanas la banda británica daba nombre a una pequeña travesía de 55 metros en la zona de la colonia Ana Sanchis. Una vía casi desconocida para la gran mayoría de vecinos de la ciudad ya que no alberga ninguna vivienda, tan sólo los laterales de varias casas, y ni siquiera una placa donde luzca su nombre.

Los residentes de esta zona alcireña presentaron una solicitud ante el Ayuntamiento para que esta travesía recogiera el nombre de la empresa creadora de la barriada, Cartonajes Suñer, que fue la que construyó las actuales viviendas para sus trabajadores. Aunque ya han pasado muchas décadas y esta empresa ya no existe sigue estando muy vinculada a la barriada.

El Ayuntamiento de Alzira aceptó la solicitud y tras pasar por la Comisión de Toponimía se ha acordado que la travesía se llame ‘Personal Gràfiques Suñer’, un nombre diferente al propuesto por los vecinos ya que tenía que cumplir con las reglas establecidas por la Comisión.

De esta forma, los Beatles se quedaban sin ‘hogar’ en Alzira pero por poco tiempo ya que se decidió reubicarlos. El nuevo destino de este grupo tampoco es mucho mejor ya que se trata de otra calle, bastante cercana, que tampoco tiene números sólo algunos garajes. Hasta ahora esta vía se denominaba ‘Gutenberg’ pero la mayoría de residentes en la zona lo desconocían al no haber placa identificativa. Así los Beatles llegan a su nueva casa donde se espera ahora que al menos se coloque su nombre para que se reconozca su importancia.

Desde la Comisión de Toponimia destacan que todo nombre que se propone tiene una razón de ser. También el de los Beatles aunque parezca que poco tiene que ver con la capital de la Ribera Alta.

«En Alzira se celebró en el contexto de las fiestas mayores de 2002 la primera Convención Internacional de fans del grupo fundado en Liverpool, el acontecimiento reunió en nuestra ciudad a seguidores del conjunto musical de Francia, Alemania, Italia, España e Inglaterra y fueron precisamente los fans alzireños quienes solicitaron de viva voz el nombre del grupo para una calle de nuestra localidad», explica el cronista y miembro de la Comisión de Toponimia, AURELIANO LAIRÓN (CRONISTA OFICIAL D’ALZIRA).

Elección de nombres

Alzira cuenta con una Comisión de Toponimia que es el órgano de asesoramiento, consulta y propuesta en materia de fijación de la toponimia local. En el caso de las vías urbanas ya existentes, esto es que ya cuentan con un nombre, aunque sea a título informativo o meramente indicativo, se tiene en cuenta la recuperación y difusión de la denominación tradicional y popular que aquellas han recibido. En el caso de los topónimos se adoptan las formas teniendo en cuenta el criterio de la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Las normas para la elección de nombres son las «que marcan el sentido común», destaca LAIRÓN siempre evitando confusiones o palabras mal sonantes y que los nombres no sean demasiado largos. También si se trata de personas relevantes, se señala antes del nombre y apellidos su oficio, profesión o hecho por el que han destacado. Lairón conoce muy bien este tema ya que desde hace 30 años, antes de crearse la Comisión y por su condición de cronista, ha propuesto el nombre para más de 150 vías urbanas de la ciudad, la mayoría han sido aceptados.

No sólo es importante elegir el topónimo si no también difundir la historia de las calles que es reflejo de la historia de la ciudad. En el caso de Alzira existe un estudio, publicado por el consistorio en tres volúmenes, dando cuenta de las más de 600 vías que conforman el callejero. Un costoso trabajo realizado por AURELIANO LAIRÓN y Rubén Pastor que se ha convertido en una herramienta muy útil.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

ELDA Y LA PURÍSIMA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Mucho antes de que el Papa Pio IX proclamara en 1854 el dogma de la Inmaculada Concepción de María, y en consonancia con la devoción y patronazgo ejercido por la Monarquía Hispánica desde los tiempos de Felipe II, Elda ha estado ligada, de un modo u otro, a la Purísima desde el siglo XVI. Todavía hoy conservamos testimonios de ese vínculo. Hagamos un rápido repaso, en orden cronológico inverso:

Una de las parroquias de la ciudad está puesta bajo la titularidad de la Inmaculada. Fundada la parroquia en octubre de 1952, el templo actual fue inaugurado en diciembre de 1954. La imagen de la Virgen María preside un magnífico y monumental retablo cerámico, verdadera obra de arte contemporáneo salido de las manos del reconocido Arcadi Blasco.

Otra imagen de la Purísima albergada en un altar secundario la encontramos en el templo de Santa Ana. Presencia que se remota a siglos atrás, cuando se documenta un altar dedicado a la Purísima en el lado del Evangelio, flanqueando el presbiterio, que tenía su correspondencia en el lado de la Epístola con el altar de San José. Altar que estuvo vinculado al patronazgo, primero de los condes de Elda y cuando éstos renunciaron al mismo, fue asumido por Pedro Juan y Amat, constructor de la Casa de las Beltranas.

Pocos datos tenemos de la campanas de la antigua iglesia parroquial de Santa Ana fundidas durante la última guerra civil, sin embargo sí que conocemos que una pequeña campana, de 105 libras, fue bendecida con el nombre de la “Purísima Concepción”, siendo colocada en mayo de 1873 sobre el tejado de la sacristía para llamar a misa.

Doscientos años atrás, el 8 de septiembre de 1673, se colocó otra campana bautizada como “María de la Concepción” en la espadaña de la ermita del Hospital de Pobres de la villa. Acto de gran solemnidad al que asistieron todas las autoridades, caso del gobernador del condado, alcaide del castillo, justicia (alcalde) y jurados (concejales) de la villa.

Establecimiento de caridad fundado en octubre de 1584, según voluntad testamentaria de doña Beatriz Corella, hija del conde de Cocentaina y primera esposa de don Antonio Coloma, que fuera II conde de Elda (1586-1619) y que en su manda testamentaria establece que fuera puesto “so la invocación de la Purísima concepción de Nuestra Señora, que se labraría gastándose en él 1000 libras poco mas o menos, y que se le asignaran 200 libras de renta anual”. Hospital de tradición medieval, erigido para asegurar un lugar cristiano a los “pobres de solemnidad” donde pasar sus últimos días y cuya construcción se gestó a partir de 1641, quedando finalizado en 1673.

A escasos metros de este hospital de pobres, encontramos una de las calle con más solera histórica de la ciudad: la calle de la Purísima. Eje urbano, hoy maltratado y poco cuidado, de escasa importancia viaria, que alineado en dirección Este-Oeste, fue uno de los viales articuladores de la trama urbana eldense, posiblemente desde los tiempos fundacionales de la alquería en tiempos andalusíes (siglos XI-XII). El nombre oficial debió ser tomado del nombre popular con el que fue conocida desde los siglo XVII o XVIII cuando debió ser instalado el panel cerámico devocional que hasta hace pocos años todavía podíamos contemplar en la fachada de una de las casas hoy ya derribada.

Y por supuesto, no podemos finalizar este breve repaso por los vínculos de Elda con la Purísima, sin terminar hablando de la manifestación cultural viva más antigua de nuestra ciudad: la feria de la Purísima. Con 556 años de historia, fue creada en marzo de 1466 por privilegio real de Juan II de Aragón para favorecer el asentamiento estable de la población mediante el desarrollo económico. De ámbito e influencia comarcal, inicialmente se desarrolló en octubre (1466-1518) y por privilegio de la reina Juana de Castilla (julio, 1518) su celebración fue trasladada a los primeros días de diciembre, haciéndola coincidir con la celebración de la festividad de la Purísima, de donde tomó la denominación popular.

Evento comercial tradicional que vino desarrollándose hasta principios de los años 70 del siglo XX en las plazas de Arriba (actual Sagrado Corazón de Jesús) y de Abajo (actual Constitución), posteriormente trasladada a la calle Colón (1971-1972) y a partir de 1973 desplazada fuera del ámbito urbano del casco antiguo.

Fuente: https://www.valledeelda.com

“A LA MENUDA”

LLUÍS MESA I REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

Cada dia busquem més economitzar el temps. Les compres de qualsevol classe les fem en grans quantitats amb la intenció de no visitar diàriament les botigues. Atresorem en les nostres cases, sense pensar si verdaderament necessitem tants productes. Hem perdut el plaer de comprar a poc a poc. Per eixe motiu, cal reivindicar la locució ‘a la menuda’ i el seu sinònim ‘al detall’. Amb elles, indiquem que es ven directament a la persona consumidora o en quantitats xicotetes.

Hem de mirar ‘a la menuda’ els esdeveniments que passen al nostre voltant per a tindre en compte els drames que tenim prop. Per exemple, les dones atacades o mortes per la violència no poden ser números. Són realitats concretes i xicotetes que acaben creant una gran història dramàtica que afecta tota la societat. Així que no s’han de realitzar afirmacions relatives a la dona que semblen no tindre importància perquè es fan en un espai reduït, com una xicoteta església de poble. Estes, siguen insignificants o grans, acaben justificant la desigualtat de la dona o unes altres discriminacions. Pense en el rector d’Albalat dels Tarongers que, en un escenari ‘a la menuda’, ha esmentat que les persones homosexuals estan malaltes o que les dones li deuen obediència als hòmens. Més enllà de la veritat o no de les declaracions, hauria de mesurar l’efecte de les seues manifestacions.

Crec que, a voltes, ens encisem per meravellosos escenaris. Oblidem que una xicoteta activitat d’animació lectora infantil tastada ‘a la menuda’ pot ser profitosa. Ho pensava estos dies en l’activitat preparada amb l’estimada Fani Grande a Albalat dels Sorells. Una senzilla proposta, sense grans decorats, va demostrar com els infants valoren l’escriptura.

El patrimoni també hem d’observar-lo ‘a la menuda’. No busquem sols grans monuments. Ja ho escrivia la setmana passada. En una xarrada organitzada pel Col·lectiu del Patrimoni Saguntí, explicava que cal tastar i ser conscient que el patrimoni està fet per a sentir-lo i sentir amb ell. Trobe que no ens fixem excessivament amb el que tenim en els nostres municipis. El patrimoni ha de ser part de nosaltres, de la vida i del futur de cada poble.

En definitiva, hem de viure més ‘a la menuda’. No busquem sempre grans moments per a consumir-los. La mirada d’un simple punt pot escampar-se i fer-nos emocionar més intensament que una gran taca.

‘AIXÍ, AIXÍ’

LLUIS MESA I REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

     No sempre  podem   afirmar  rotundament  que  ens  agrada   una cosa,  ni  que  alguna activitat la tenim enllestida. No obstant això, si volem quedar bé, expressar que no ens desagrada del tot un objecte o que quasi hem acabat una faena, podem pronunciar la locució ‘així, així’. En dir-la, el nostre interlocutor reconeix que mitjanament apreciem un objecte o que una situació està relativament bé.

    ‘Així, així’ és com mirem sovint les persones, quan estem xarrant amb elles. Pense que, si no tens  excessiva  confiança  amb  el qui  parles, una  mirada  fixa pot  resultar angoixosa. Tot i això, esta setmana les paraules de la companya de treball Eulalia m’han fet de pensar. Em deia, mentrimentres gravàvem la representació escènica d’un llibre de Carme Arnau, que quan les mirades duren set segons és perquè ha sorgit una empatia. No necessàriament es tracta d’amor o sexe. Simplement suposa que t’identifiques molt més que ‘així, així’ amb ella. Tal vegada no en som conscients, si ens passa, perquè no resulta massa habitual. Tanmateix, podríem tindre-ho en compte.

    Trobe que la ciutat de València es deixà de mirar ‘així, així’ en publicar-se el llibre “La ciutat  de València”  de Manuel Sanchis Guarner. Això fou fa 50 anys, com ho recorda l’exposició “La ciutat monstre” comissariada excel·lentment per Josep Vicent Boira.  Crec que amb eixe llibre entenguérem que la ciutat, com a símbol patrimonial i identitari, es moria. Va conscienciar-nos que havíem de valorar el que teníem, abans que s’assolara. L’humanista de Sanchis Guarner fou un cas únic. Cal més humanistes en esta societat. Sempre recordaré que la mediocritat de la política franquista i localista, junt amb l’enveja d’algunes persones, van impedir que fora el cronista de la capital. Hem de pensar que som a temps de nomenar-lo a títol pòstum.

   Esta setmana, en una xarrada dedicada al patrimoni del Camp de Morvedre, incidisc en el fet que no hem de mirar-lo ‘així, així’. Hem de recordar que, més enllà d’unes pedres, hi ha uns sentiments i unes maneres d’entendre el món. No sols hem de dedicar- nos a consumir-lo.

   En definitiva, pronunciem sovint ‘així, així’ no per a quedar bé sinó per a exposar que anem   pel   bon   camí   o   que   ens   agrada   qualsevol   cosa.   No   cal   desitjar   sempre l’excel·lència ni acabar-ho tot. Un glop de mitjania i un repte mig enllestit pot donar- nos la felicitat.

CONCEDEN A DON JOSÉ SALVADOR MURGUI (CRONISTA OFICIAL DE CASINOS) LA MEDALLA DEL V CENTENARIO DE SANTA BÁRBARA COMO PATRONA DE ARTILLERÍA

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS y Académico de la Real Academia de Cultura Valenciana, durante muchos años ha estado  investigando sobre Santa Bárbara; Patrona de Casinos y Patrona del Arma de Artillería.

Este año se celebra el 500 Aniversario del patrocinio de Santa Bárbara sobre la Artillería Española y José Salvador Murgui ofreció y puso a disposición de Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Aznárez Cobo, Arzobispo Castrense de España, todas las investigaciones y trabajos realizados que a lo largo de los años ha llevado a cabo sobre la Patrona del Arma de Artillería.

Además de las conferencias dictadas sobre Santa Bárbara, son más de cuatro mil documentos y fotografías los que avalan el Archivo de José Salvador; que durante largo tiempo ha ido aumentando con imágenes procedentes de casi todo el mundo.

Un extenso álbum que recoge la vida y devoción de Santa Bárbara en el mundo.  Imágenes procedentes de España (en todas sus provincias), Europa: Italia, Francia, Portugal, Grecia, Checoslovaquia… En Egipto, también hay lugares donde se le rinde culto a la Patrona y termina el itinerario con fotografías de Puerto Rico, Perú, Costa Rica o Nueva York.

Todo este tiempo de investigación ha hecho posible que José Salvador tenga un conocimiento exhaustivo sobre la Patrona de Casinos, del Arma de Artillería, Mineros, Pirotécnicos y de cuántas personas se ponen bajo la protección de la Virgen y Mártir Santa Bárbara.

En el escrito de concesión de la Medalla, el Excmo. y Rvdmo. Arzobispo Castrense, le comunica a Murgui:

‘Tras recibir de tus manos el libro con tus investigaciones sobre Santa Bárbara, y en atención a lo beneficioso de las mismas para la devoción de la Santa y del propio Arma de Artillería y haciendo uso de las facultades concedidas en el ‘Decreto de Creación’, por iniciativa propia, he tenido a bien concederte, de modo individual y extraordinario, la Medalla Conmemorativa del Quinto Centenario de la Proclamación de Santa Bárbara como Patrona del Arma de Artillería, implorando a la par, con mi oración, la intercesión de la mártir sobre tu persona y familiares.

Recibe un cordial saludo y mi bendición’.

Esta carta está acompañada por un pergamino que recoge la concesión de esta Medalla del V Centenario, que según nos manifiesta José Salvador Murgui: ‘Está medalla la recibo con agradecimiento e ilusión, ya que es un motivo para seguir investigando sobre nuestra Patrona, herencia recibida de nuestros antepasados y fundadores de Casinos, siempre mirando al cielo bajo el patrocinio de tan gran Intercesora.

Le doy al gracias al Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Arnárez Cobo, Arzobispo Castrense de España, por esta concesión y por el interés mostrado al recibir mis humildes investigaciones. Entiendo que este nombramiento no es mío, es para todo el pueblo de Casinos’.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

FERRAN ZURRIAGA (CRONISTA OFICIAL D’OLOCAU), EN EL RECORD

FRANCESC PÉREZ MORAGÓN

Fa temps vaig comprar una capsa de mocadors de tela. Feia molts anys que n’emprava de paper, però no m’hi acostume, quan m’he d’eixugar les llàgrimes. I enguany, entre la cosa fusteriana i els disgustos sobtats, he fet el pas cap al passat i en duc sempre a les butxaques dels dos tipus, els tèxtils i dels de paper.

Si he fet aquesta giragonsa retòrica deu ser per por d’entrar en matèria i d’entristir-me més encara.

Mai no he entès aquella frase de Jesús: “deixa que els morts enterren els seus morts” (Lluc 9: 60). Clar és que Jesús no va patir, que jo sàpia, cap mort d’una persona estimada. La Bíblia no parla del final dels avis Joaquim i Anna (cal pensar que en tindria uns altres dos, però tampoc no en diu res). La mare, Maria, va morir després que el fill. Josep, el fuster, desapareix discretament de la narració. L’Esperit Sant és immortal, per definició, com Javé. En fi, tots els deixebles van sobreviure al mestre que, d’altra banda, feu ressuscitar algunes persones, conegudes seues o no.

En fi, és hora de traure la capsa de mocadors i deixar-la al costat de l’ordinador. L’altre dia va morir Ferran Zurriaga, ferit d’una llarga malaltia, però pensant encara en els llibres i els papers, en les persones volgudes i en el país que havia estimat des que era un xiquet, abans de conèixer Pepa Llidó, la seua companya de fatigues i alegries, el seu millor bé.

Vaig conèixer Zurriaga quan jo encara era un adolescent que començava a aprendre el valencià per una obscura inclinació, alumne de batxillerat a l’Escola Pia, del carrer de Carnissers. Ell vivia en una finca més enllà de la botiga d’estris i mobles de fusta, cap al carrer de Santa Teresa, on encara hi havia el palau dels comtes de Parcent i cap al Mercat Central —nom típic del segle XX, tan ordenancista, quan es podia— i de l’església de Sant Joan del Mercat. I de la Llotja. A cent metres en línia recta del carrer de la Carda, que era el de la meua família.

Però no el vaig conèixer per proximitat geogràfica, sinó per afinitat ideológica, per una retirada valencianista, antifranquista, que m’hi dugué, a través de Vicent Miquel i Diego i la seua germana, Carme, mestra com Ferran, o d’Ernest Sena i de Vicent Garcés i altres persones que hauré de recordar en unes impossibles memòries. Seria cap al 1964 o 1965. Jo tenia, per tant, uns setze anys. Ferran, deu més que jo. Però no hi feia res, perquè tenia una manera de veure les coses, d’expressar-se, que se’t feia pròxima. Mai, llavors, no vaig pensar que hi hagués una distància de temps i d’experiències tan gran, entre ell i jo. Era com un germà gran, però no massa gran. Anys després vaig observar que, amb l’empresari Eliseu Climent, es donaven el tractament de “germà”. No sé per què ho feien, ni els ho vaig preguntar. Devien ser rituals com uns altres. De la mateixa manera que Climent besava a les galtes, generoses, un savi com Enric Llobregat.

Mai no deixàrem de ser amics, Ferran i jo, encara que a temporades ens veiéssem poc. Algunes vegades sabia d’ell i de Pepa per les notícies que me’n donaven Vicent i Matilde, o, abans, Hèctor Garcia, veí seu i antic deixeble d’Antoni Llidó, que havia estat rector a Quatretondeta, el seu poble. O anàrem a Bétera, cap al 1993, a inaugurar amb Ventura una exposició sobre Fuster organitzada per mi.

Els últims anys, m’invitava amb Elena Romero,de Gàtova, i altres amics, a veure l’esplèndida florida dels cirerers, en la primavera brillant dels paratges alts del Carraixet. Dues vegades hi anàrem, Heike i jo, l’última, el 23 d’abril, dia de sant Jordi d’aquest 2022 que ha vist la mort de Ferran. Estava cansat i ens asseguérem a xarrar mentre els altres pujaven al turó on visqueren no sé quins pobladors anteriors a Jesucrist. Heike ens fotografià. Ací reproduesc les imatges. Ferran sembla una mica torbat, però no ho estava. Estava cansat. O ja havia vist massa vegades el famós poblat on, des de lluny, jo veia una senyora vestida com se suposa que anirien les de la tribu  —i ja és suposar— explicant els costums d’aquella gent admirablement remota.  Hi pose una altra, caminant de tornada cap als cotxes, en què se’l veu més relaxat. No recorde de què parlàrem, mentre esperàvem el retorn dels expedicionaris. Del passat, certament, de records compartits o que volíem compartir. No li vaig dir que l’admirava, ni crec que ho hauria admès. Tots dos venim d’una eixutesa en els costums i en l’expressió que, cosa idiota, impedeix aquestes confessions. Ara bé, la intensitat dels sentiments no en pateix. Quan déiem Pizcueta, Fuster o Ventura, estic segur que ho déiem amb la mateixa cordialitat.

Heike i jo el duguérem a casa, a Olocau, on l’havíem recollit a l’anada —havíem arribat puntuals, a l’hora que ens digué, però ja estava impacient a la porta— i abans de tornar nosaltres cap a Godella, entrà i em donà el seu llibre, enciclopèdic, sobre tota aquella banda del Camp de Túria que jo porte en la memòria del cervell, i en la dels peus, des d’una mica abans que ens haguéssem conegut Ferran i jo, en passeigs i tertúlies compartides allà pel 1964 o 1965.

Durant l’excursió dels cirers, em contà com, en una ruta que acabaria a les portes de la cartoixa de Portaceli, Joan Fuster, Vicent Ventura i altres havien dormit a Olocau, i la seua sorpresa perquè una tia seua, habitualment poc generosa, els havia cedit dormitori i espai. Tornant de Gàtova cap al poble de la seua família, ens ensenyà el lloc on Fuster, poc aficionat a aquestes aventures, havia renunciat a continuar per un camí esquerp que eixia cap a l`esquerra de la carretera. I encara em digué que, regirant papers, feia poc, havia trobat algun número de Claustro, en què hi havia articles de Fuster o de Ventura. Me l’envià el 30 de maig. Abans, Enric Alforja, del Centre de Documentació Joan Fuster, li havia fet arribar alguna foto de la Ruta Universitària del març de 1962, que Ferran volia per a algun article. No sé si l’arribà a publicar

Hi ha algun milhòmens que es pensa encara haver descobert el valencianisme, simplement perquè n’ha fet botiga i indústria. En realitat, la  cosa era anterior. I Ferran, com altres pocs de la seua edat, n’era el testimoni. Gent que no venia de l’estraperlo, sinó de la netedat democràtica. La seua activitat enllaçava amb la de Carles Salvador, Enric Soler i Godes o el seu oncle, Ismael Rosselló Zurriaga, abans de la guerra. Amb la d’Adolf Pizcueta, que li regalava llibres en valencià quan Rosselló el duia de la mà, orgullós del nebot, a les tertúlies del Cercle de Belles Arts, a la plaça de la Pilota, recer dels qui quedaven d’Acció d’Art, de la Sala Blava i maniobres escapçades per la victòria franquista. Gent com Ricard Boix. 

Era un valencianisme avançat, europeista i democràtic, republicà, que Ferran contribuí poderosament a modernitzar, portant-lo fins al segle XXI i l’escola dels nostres dies, però que també devia molt a la constància i l’esforç de Nicolau Primitiu Gómez Serrano, d’Emili Beüt, fins i tot de Manuel González Martí, de Gaetà Huguet i Segarra tornat de l’exili —el seu patrimoni fou expoliat per un nebot i, després, per un empresari ambiciós—, perquè les velles reivindicacions vençudes arribassen fins ara mateix.

Dels ensenyaments de l’Escola Pia, amb les amenaces del foc etern si transgredies un o altre manament, m’agrada recordar de vegades, com un consol eventual en el dolor de pèrdues tan dures, tan irrecuperables, l’esperança de retrobar, després de la mort, a l’Infern, al Purgatori o a la Glòria celestial, les persones que admiraves o volies. Tinc una certesa fiable que no ens veurem mai més, Ferran i jo, ni tornarem a parlar del que parlàvem en aquells anys de Franco i de Fraga Iribarne, que no tornarem a caminar per la Calderona ni menjarem els embotits i els dolços ben triats dels artesans de Gàtova o Olocau. Però el seu record m’acompanyarà com una llum en la nit de les hores incertes, fins que jo mateix clouré els ulls. Sense deixar darrere tantes lliçons com ell, però amb l’enorme sort d’haver-lo escoltat en un tros del camí. 

Com diràs això? Ho mig pensava a les quatre de la matinada en escriure aquesta nota. La valentia de Ferran, l’evocació d’una persona amb la qual m’havia lligat per uns vincles que ni ell ni jo hauríem pogut establir sense converses que no tinguérem, m’ha fet véncer la por d’escriure. Li ho agraesc, encara que no ho sabrà, perquè gràcies a ell he estat valent i lliure, a l’hora que em tocaria ser, ni que siga per l’edat, covard i subsidiari.

Fuente: https://www.eldiario.es

SANCHIS GUARNER, CRONISTA DE LA CIUTAT DE VALÈNCIA

LLUÍS MESA (CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA) Y VICENT BAYDAL (CRONISTA OFICIAL DE VALÈNCIA)

La història de les ciutats roman i persistix gràcies al patrimoni que les diferents generacions aporten en el quefer de constituir la memòria i l’espai urbans. Les construccions que resten, les places que sobreviuen o les festes i tradicions que se celebren són elements que acaben per configurar un imaginari col·lectiu i físic en permanent transformació. Però res de tot açò s’entendria si darrere no hi haguera persones esforçades a relatar la importància d’allò que sobreviu en el temps i que la societat va modelant i reconeixent com a seu. Eixes persones narren i recorden el que ha passat, i també omplin d’un valor més gran tot el que veu i sent la ciutadania.

Al llarg de la història de la ciutat de València han sigut moltes persones les que s’han encarregat de difondre o valorar el seu paper dins de l’esdevindre de la humanitat. Es podrien esmentar Miralles, Beuter, Martí de Viciana, Escolano, Diago, Ortí, Boix o Teodor Llorente, per dir-ne alguns. No sempre reberen un nomenament oficial per part dels consells municipals o ajuntaments de cada època, però foren capaços de donar testimoniatge del pas dels anys i els esdeveniments que tingueren la ciutat com a protagonista. Foren escoltats o llegits i sobretot, el més important, els seus escrits han perdurat a través de la història. Amb l’arribada de la societat contemporània, el cronista fou revestit d’un nou reconeixement que pràcticament l’equiparava a les autoritats locals. Però en els nomenaments públics, com en la resta de decisions humanes, no sempre són escollits tots que es mereixen una dignitat. En els últims temps el Cap i Casal tingué dignes cronistes, com ara Ribelles, Carreres, Almela i Vives o Bru. Tanmateix, de segur que a un costat es quedaren personalitats que també hagueren merescut eixe rang i a les quals res no els impedí deixar crònica de la ciutat per a les successives generacions.

En el 2022, en motiu del 50 aniversari de la importantíssima obra La ciutat de València. Síntesi de geografia i història urbana, és adequat rememorar una de les figures que per raons injustificades es quedà sense el títol de cronista de la ciutat de València: Manuel Sanchis Guarner. És evident que el digne professor i investigador no necessitava eixe títol per a demostrar res. Els seus coneixements i aportacions, en forma d’articles, capítols i llibres, a més d’una actitud sempre humanista i favorable al benestar col·lectiu dels valencians, parlen per si soles. El fet que per 15 vots en contra i 10 a favor entre els regidors de la corporació municipal de la capital valenciana en els anys 70 no se’l nomenara com a tal només pot que mostrar la mediocritat de certes posicions polítiques en determinats moments de la història.

La ciutat de València va ser la primera gran obra que sintetitzava la història de la capital no des de l’erudició que havien aportat els autors clàssics, sinó des dels criteris de la interpretació propis de la ciència històrica. Demostrà que es podia descriure el passat tenint en compte els fets que causaven les transformacions i els esdeveniments que feien evolucionar entre etapes històriques. La lectura del llibre permet encara la reflexió en perspectiva i amb una visió crítica i al mateix temps positiva del Cap i Casal. A més, en el seu moment comportà la difusió massiva d’imatges històriques en molts casos desconegudes del que havia sigut l’urbs al llarg de la història. Resulta, de fet, indispensable en qualsevol biblioteca privada o publica preocupada per la història de la ciutat i pel conjunt dels valencians. Més enllà d’un saber enciclopèdic, l’obra aportà una nova manera de conéixer la capital des de la perspectiva de la ciència històrica.

Eixa tasca, plasmada en el llibre i en tantes altres aportacions dedicades a la ciutat i el poble valencià, permet dir que Manuel Sanchis Guarner, a més d’un investigador acurat i d’un personatge permanentment imbuït d’humanisme, era un verdader cronista de València, tot i que, malauradament, no arribà a ser nomenat amb eixe càrrec per part de l’Ajuntament. Els treballs i publicacions que han quedat d’ell, però, el fan ben mereixedor del títol, de manera que ara, cinquanta anys després d’una de les seues obres cabdals sobre la capital, és un bon moment per a recordar-lo i reivindicar la seua tasca i el seu exemple com a ciutadà i historiador. És un bon moment, de fet, per a reconéixer públicament i col·lectivament el desencert de no haver-lo nomenat cronista oficial. Sempre hi ha temps per a superar errades i tindre-les en compte de cara al futur.

Eixa raó fa que des del món dels cronistes reivindiquem amb força la vàlua de Manuel Sanchis Guarner. Toca ja referir-se a Sanchis Guarner no sols com a professor, sinó també com a un dels principals cronistes de la ciutat de València i del poble valencià. El passat està ple de grans cronistes sense nomenaments oficials. I Manuel Sanchis Guarner ho va ser. Encara que siga a títol pòstum, l’Ajuntament podria afegir-se al sentiment dels valencians i de les valencianes i reconéixer el que no va fer en el seu moment: que Manuel Sanchis Guarner, per la seua obra, el seu mestratge fecund i la seua estima a València i la cultura valenciana, mereix ser nomenat cronista de la ciutat.

Fuente: https://www.levante-emv.com

FALLECE MIGUEL MAESTRE CASTELLÓ, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE BIAR

Biar despedirá este lunes a las 16 horas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción a Miguel Maestre Castelló, Cronista Oficial de la Villa, que fallecía el domingo a primeras horas de la tarde

La noticia ha sido lamentada por el Ayuntamiento y también por diversos colectivos culturales y festeros a través de las redes sociales. Miguel Maestre, de siempre ha tenido una activa participación en la vida cultural y social de Biar, implicándose de una forma especial en la historia y las tradiciones, de las que era un apasionado, contribuyendo a perpetuar, recoger y conservar el legado local, señala el Ayuntamiento de Biar

En las primeras reacciones tras conocer la noticia, la Comparsa de Moros Nous recordaba su labor como gran historiador, recopilando la historia del pueblo y también de la Comparsa

Muchos han sido los reconocimientos recibidos por Maestre a lo largo de los últimos años, entre ellos el Premio 9 de Octubre, otorgado por el Ayuntamiento en el marco de los actos del día de la Comunitat Valenciana, y más recientemente el poner, por acuerdo unánime municipal su nombre al Museo Etnográfico de la localidad, proyecto en el que se implicó desde el primer momento

Miguel Maestre, como historiador, estudioso de las tradiciones y también como artista, deja su legado en prácticamente todos los colectivos de la localidad. De la misma forma, formó parte de la coordinación de la revista de fiestas, y ha colaborado en innumerables ocasiones con los medios de comunicación de población y la comarca que se han interesado por las tradiciones locales, poniendo siempre a Biar como referencia por encima de todo.

Miguel Maestre puso su voz y comentarios a muchas de las películas de fiestas realizadas de forma altruista por quienes han colaborado en la pionera tv local Canal3, y para muchos vecinos y vecinas siguen siendo inolvidables aquellas conversaciones telefónicas con quienes llamaban en directo para adquirirla al programa del día después de las fiestas cada 14 de Mayo, a quienes conocía en su práctica totalidad. Gran entusiasta de las fiestas, era sobre todo, de siempre… festero de la Comparsa de Moros Vells.

La localidad pierde a otra de las personas dedicadas a conservar y promover la identidad local. Todo un referente

Miguel Maestre, descanse en paz.

Fuente: https://cadenaser.com

HA FALLECIDO MIGUEL MAESTRE CASTELLÓ, CRONISTA OFICIAL DE BIAR Y POMOTOR DEL MUSEO ETNOGRÁFICO

Miguel Maestre ha sido el mayor impulsor y artífice de la exposición que recoge el legado de la historia , las costumbres y las tradiciones de Biar. Amigo y colaborador de Intercomarcal Televisión y de Canal 3 durante muchísimos años, ha fallecido hoy domingo.

Aunque ha pertenecido a la Comparsas de Moros Viejos, ha desempeñado el cargo de capitán en varias ocasiones en diferentes comparsas. Ha colaborado en más de 20 películas de Canal 3 de Fiestas de Moros y Cristianos y publicado artículos relacionados con éstas.

Miguel siempre ha sido un amante de Biar y devoto de la Mare de Déu de Gràcia.

En el año 2008, fue pregonero de las Fiestas de Moros y Cristianos de Biar.

En diciembre del año 2018 fue reconocido por su labor como cronista oficial de biar y por su labor en la conservación del patrimonio local, recibiendo una condecoración por parte de la Asociación de Cronistas Oficial.

En octubre de este mismo año, la corporación municipal decidió nombrar al Museo Etnográfico de Biar como Museo Etnográfico Miguel Maestre Castelló. Así lo indica la placa de cerámica que plasma el nombramiento en homenaje al mayor promotor de la colección patrimonial de Biar.

Fuente: https://www.intercomarcal.com