Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

SÁBADO, 4 DE ABRIL. VIGÉSIMO PRIMER DÍA. LA GUERRA DE LA MASA MADRE

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Dice la radio que lo que se agota ahora en los supermercados es la levadura. Aburrida, la gente ha echado mano de recetas de internet y está dando la batalla de la panadería y la bollería. La Batalla de la Masa Madre.

Es como aquella vieja Madre de Todas las Batallas, pero menos cruenta. Solo que deja el suelo y los muebles de las cocinas cubiertos de harina y churretones de huevo. En muchas casas huele a chamusquina. Los niños protestan porque el pan que llega a la mesa “está negro”. Y los padres horneros se inventan mentiras truculentas sobre las propiedades de lo que acaba de salir del horno, pasado de horas y con una corteza que parece de carbón vegetal. “¿Tú has oído hablar del pan de centeno de Lituania, so bobo? Pues aquí lo tienes… lleno de vitaminas. Los niños esquivan la cara de asco y se guardan su ración bajo la camiseta; luego, sigilosamente, la dejarán en un armario, sepultada bajo las piezas del Lego. El heroico padre respira orgulloso: “Muy bien, te lo has comido todo… Así me gusta”.

Tengo un amigo que se hace el pan en casa desde hace años. Tiene huerto también. A Paco, todo esto del aislamiento y el autoconsumo le ha pillado más preparado que a los demás, pobres rémoras de la ciudad, esclavos del carrito. Mi amigo tiene recursos: conservas y frutos secos, harina y almendras, semillas, limoneros, gallinas y abono natural. Dueño de mil recetas de la Marina, Paco hacía compost antes de que se pusiera de moda. Y conocía el arte de hacer arroz con la más humilde compañía; unas pieles de bacalao y unos garbanzos dan con él mejores resultados que cualquier otro manjar. Pero ocurre que mientras los demás estamos huérfanos sin Consum o Mercadona, él sabe injertar y podar, conoce el calendario secreto de las alcachofas y cuándo se tienen que preparar los planteles de las tomateras.

La música de “Resistiré” le resulta familiar, porque su estilo de vida, por placer y por convicciones personales, era una suerte de resistencia contra el consumo sin motivo, contra el despilfarro de los bienes de la tierra. ¿Hacer pan? Eso es de párvulos para Paco. Poseedor de secretos que ahora le hacen más fuerte, Paco, estoy seguro, sabría hacer jabón si hiciera falta. No lo duden: él sabe dónde podría ir a buscar barrilla… si no le parara algún guardia con malas pulgas. Seguro que conoce dónde hay, en la Marina, un saladar donde crece la planta de la que hace doscientos años todo el mundo sacaba la sosa para hacerse el jabón en casa.

Grasa más sosa, igual a jabón más glicerina. Ya está. “Chupao”. Las bisabuelas, en el pueblo, hervían y removían una poción mágica de la que salía un estupendo jabón de “resistencia”. Paco, mi amigo, seguro que sabría si llegara el caso…

Por lo demás, nuestro barco, el MSC Eloane, entró ayer en el Mediterráneo por Port Said y poco después se puso a navegar a toda máquina con rumbo oeste. Ahora sí, declaró el puerto de destino: Algeciras. Tiene previsto llegar el jueves, día 9 de abril. Jueves Santo.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LA PANDÈMIA DEL CORONAVIRUS A OTOS, CRÒNICA D’UN CONFINAMENT

DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

Hui és Divendres de Dolors i molts són els dolors que estos dies conviuen entre nosaltres. En primer lloc el dels difunts i malalts causats pel COVID-19, però també el del bar Paradís i Ca les Senyoretes que no podran obrir en estos dies de temporada alta com tots els altres bars, restaurants i hotels. I este dolor porta al de totes les persones que han sofrit un ERTO a les seues empreses i no saben quan tornaran a treballar ni en quines condicions. I també dolor pateixen tots els xiquets i majorets que esperaven uns dies de vacances per Pasqua i es quedaran tancadets a casa sense visitar a familiars, amics o realitzar viatges ben interessants.

Però a Otos, a més, hui és la festa de la Mare de Déu de l’ermita i també tindran dolor aquelles persones que no poden participar ni esta ni altres celebracions. I si ens remuntem en el temps, sembla que a esta imatge s’aclamaven els antics otosins per demanar-li ajuda per combatre epidèmies i altres desastres quan la medicina estava poc desenvolupada i els nostres avantpassats només podien recórrer a la fe i l’esperança per lliurar-se del desastre i continuar vivint. Estes són les paraules que va escriure Terencio Seguí l’any 1916 en l’èpíleg del seu llibre:

“Que sirva [este libro] de recompensa para nuestros antepasados, cómo gratitud á las sanas costumbres (…) invocando la protección de la Santísima Virgen de los Dolores, que con tanta devoción veneramos en nuestra pintoresca Ermita, á la que siempre hemos aclamado en las epidemias, calamidades y tribulaciones en los azares de nuestra vida hemos encontrado su poderoso consuelo.”

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com

VIERNES, 3 DE ABRIL. VIGÉSIMO DÍA. LA TRAVESÍA DE SUEZ

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Tal y como tenía previsto, el buque que estamos siguiendo en estas notas diarias, el MSC Eloane, está atravesando hoy el Canal de Suez. Cuando me conecto, me lo encuentro ya, navegando a ocho nudos, cerca del Pequeño Lago Amargo.

El Canal es una fila de hormigas que navegan despacio. De norte a sur hay una hilera que ha entrado desde el Mediterráneo, en Port Said; de sur a norte van avanzando los que proceden del Mar Rojo. En los lagos salados, y en las zonas del Canal donde hay dos “carriles” de navegación, los técnicos organizarán los necesarios cruces. Es sencillo, es como ordenar el paso de vehículos por una calle estrecha; pero aquí estamos hablando de petroleros con una carga enorme, de buques de crucero para miles de turistas, de barcos contenedores de cuatrocientos metros de largo, como este MSC Eloane, que no cabría, ni de ancho ni de largo, en nuestra calle de la Paz.

El Pequeño Lago Amargo no es tan pequeño, tiene varios kilómetros, aunque es obviamente menor que el Gran Lago Amargo, que está al norte. Al trazar y construir el Canal, en el siglo XIX, Fernando Lesseps se apoyó en estos dos lagos, extremadamente salinos, para facilitar su proyecto. El resultado fue que sus aguas, setenta años después, ya no eran casi salinas porque recibieron aguas de los dos mares comunicados. Los expertos dicen que eso no fue tan malo: la extracción de sal, que se practicaba quizá desde los tiempos de los faraones, casi se perdió; pero las aves, que rehuían unos lagos sin vida, aprendieron pronto a usarlos en sus migraciones norte-sur.

El MSC Eloane navega detrás de un enorme petrolero, sin prisa. Usará casi todo el día de hoy en pasar al Mediterráneo, por Ismailía y Al Qantara el Sharqiyya. Un poco más al norte hay un buque turístico, el crucero Columbus, y el Emma Maersk, otro grande del transporte de contenedores, de casi 400 metros de eslora. El CMA CGM Vela, veterano también del puerto de Valencia, les sigue de cerca; todos van alternados con buques de menos porte que marchan despacio, atentos a la radio y a los sistemas de posición, a los remolcadores que esperan para los tramo difíciles.

En el Gran Lago Amargo, a bordo de un acorazado, se reunieron el presidente Roosevelt y el rey Saud de Arabia, en 1945, cuando la guerra estaba terminando. Los intereses del petróleo del mundo libre se afirmaron sobre un pacto para la historia. Según leemos, el Pequeño Lago Amargo se hizo famoso en la Guerra de los Seis Días, la de aquel general Moshe Dayan que llevaba un parche en un ojo. Catorce barcos se quedaron metidos en la ratonera del lago y allí tuvieron que seguir varios años, hasta que en 1975 se organizó una “operación salida” de buques que ya eran chatarra semi oxidada, cubiertos de una capa de arena de medio metro.

MSC Eloane saldrá al Mediterráneo esta tarde, por Port Said. Y entonces es posible que establezca su rumbo y su destino, seguramente Rotterdam, quizá antes algún puerto español. ¿Qué lleva en sus bodegas? De todo. Todo lo que se fabrica en China y en Singapur, todo lo que procede de las fábricas y talleres de Oriente viaja en unas bodegas casi infinitas; él solo lleva la carga de diez mil caravanas de los tiempos de Marco Polo. desde mascarillas a televisores, desde libros a motores… Todo estará en su destino, hacia el 12 de abril, cuando la Europa frágil empiece a salir de su confinamiento después del atroz paso de la pandemia.

Mientras tanto, aquí, las cosas siguen como sabemos. Confinamiento y desconcierto. Los más sabios, los rectores de las Universidades españolas, los que suponen que tenían que ser prudentes consejeros de la sociedad, no se han puesto de acuerdo con el modelo a aplicar a sus estudiantes. El curso ni se sabe cuándo acabará ni cómo se dará por concluido. Otro fracaso a apuntar en el libro triste de esta tragedia.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com

ÁNGEL PESTAÑA EN ELDA


Momento de la intervención de Angel Pestaña en el TEatro Castelar, de Elda, el sábado, 1 de abril de 1933

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Como importante núcleo industrial del Levante, desde la segunda década del siglo XX vemos desfilar por Elda a un buen número de políticos de diversa ideología y filiación política, unos, liberales y conservadores, vinculados al sistema turnista de la monarquía alfonsina siempre lo hacían en vísperas de los procesos electorales; otros, sin embargo, vinculados a los movimientos obreros, caso de republicanos, socialistas y anarquistas, realizaban periódicas giras de concienciación de la clase obrera.

Dinámica que se vio acrecentada con el advenimiento de la República. La ampliación del espectro político y la entrada en juego de nuevas fuerzas, especialmente republicanas, hizo que los líderes y personajes más destacados de unos y otros partidos tuvieran en Elda un lugar de visita donde acudir a “pescar votos” o apoyos a sus proyectos.

Será este el caso de la visita protagonizada un sábado, 1 de abril de 1933, por Ángel Pestaña (1886-1937), uno de los líderes de la CNT, quién en el Teatro Castelar impartió la conferencia “Antes y después de la guerra”, refiriéndose al panorámico político en Europa sobrevenido tras la Gran Guerra, conocida posteriormente como la I Guerra Mundial y alertando contra el auge del fascismo en Italia, Francia y Alemania.

Según nos cuentan las crónicas, Pestaña fue escuchado con respeto durante dos horas, siendo aplaudido por el aforo completo del teatro. Tras su finalización, el sindicalista local Expédito Durán pasó al escenario y con gran vehemencia señaló las contradicciones en las que, a su modo de ver, había incurrido el orador.

Pestaña, con gran serenidad, contestó al espontáneo orador, produciéndose en el gallinero del teatro un conato de protesta de la mano de algunos de los espectadores que, puesta en pie, prorrumpieron en vivas a la FAI y a la anarquía. Finalizando el acto de forma pacífica y sin incidentes.

En este sentido hay que recordar que Ángel Pestaña se convirtió en uno de los líderes principales de la CNT tras el asesinato en 1923 de Salvador Seguí, llegando a ocupar hasta marzo de 1932 el cargo de secretario general de la organización cenetista, cuando fue desplazado, por su talante reformista, en favor de personas de tendencia faista; llegando a ser expulsado en diciembre de la confederación.

Será en esas circunstancias cuando venga a Elda y a otras poblaciones, a sondear a las diferentes agrupaciones cenetistas para conocer los apoyos con los que podía contaba de cara a un proyecto político diferente. Con posteridad, ya en 1934, fundará el Partido Sindicalista, como escisión de la CNT con el que pretendía contribuir al movimiento obrero dotándolo de un partido político que sin inmiscuirse en la labor de los sindicatos colaborase con los mismos pero con plena autonomía.

Fuente: https://www.valledeelda.com

TIEMPO AL TIEMPO

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Lo echo en falta, pero llegará. Algún día habrá alguien con valor para decir que aquel loco proyecto de Paco Camps, el de construir un enorme centro sanitario llamado a sustituir al antiguo hospital La Fe, no fue un empeño loco sino una previsión bastante razonable. Como algún día habrá alguien con valor para reconocer que el gobierno de Rajoy, a finales de 2012, no estuvo fino cuando congeló el desarrollo de la Ley General de la Salud Pública, promovida por Zapatero, que hizo previsión de organismos especiales que, en caso de necesidad, hubieran aglutinado un sistema sanitario público partido en trozos autonómicos.

Un trabajo de Milagros Pérez Oliva, en ‘El País’, ha refrescado estos días la memoria, sin duda «histórica», de decisiones que no se tomaron y ahora hubiera venido como un guante. Claro que aquel era un país vapuleado por la crisis de 2008 y tenía otras prioridades. Y no se quería herir una sensibilidad autonómica ahora bien visible, cuando Urkullu y Torra aceptan las medidas unificadoras a regañadientes, protestando por una supuesta invasión de competencias.

Los muy autonomistas temen, con razón, que venga una contracción autonómica, una recentralización. Pero no se dan cuenta, imbuidos «en lo suyo», que tampoco se están viendo movimientos de solidaridad de las sanidades «regionales» hacia las autonomías necesitadas de una mayor colaboración. Solo el Ejército, con la UME, solo la Guardia Civil y la Policía, se nos han presentado, en estos días terribles, como organizaciones globales, federales diríamos, dispuestas a servir a todos y a cada uno.

Como es natural, tampoco estamos viendo, ni de lejos, que la agobiada sanidad española haya recibido apoyos de la portuguesa o la de Irlanda, de la austríaca o la holandesa. Igual que el regionalismo se ha hecho egoísta en cuatro días, Europa se ha hecho nacionalista radical para poner de manifiesto su completa desnudez. Incluso, en días de mucho apuro, sufrimos comentarios impresentables nacidos de los Países Bajos, una nación incapaz de tomar medidas mientras sus inversores buscan oportunidades de negocio en el río revuelto de un mundo en crisis.

Aprenderemos. Tiempo al tiempo: es cuestión de perder para asimilar lecciones. Incluso puede que, con el paso de los días, empecemos a cuestionarnos si una teoría de hace un par de décadas, la de hacer que las residencias de mayores fueran competencia directa de Sanidad y no de Bienestar Social, no era la idea más adecuada. ¿Pero quién propuso en su día aquel traspaso? Lo recuerdo sin rubor: Rafael Blasco Castany.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

JUEVES, 2 DE ABRIL. DECIMONOVENO DÍA. EL PLAN NUESTRO DE CADA DÍA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Una distracción interesante consiste en consultar la agenda y ver lo que había previsto en ella para el día. A las ocho menos diez de la mañana, el teléfono me ha avisado de una reunión que tenía prevista para hoy. Ni me acordaba ya. Pero el caso es que en la otra agenda, la clásica de papel en la que cada día tiene su página, también está anotada la hora, y el asunto de una reunión que ni siquiera se ha desconvocado…. Todos los concernidos estamos en la misma.

Es una solemne bobada. Pero entretiene esa mirada sobre lo que estaríamos haciendo en el caso de que hubiera “normalidad”. Es ameno reconstruir lo que hubiéramos hecho tal día como hoy, después de las Fallas, en el camino decidido de la Semana Santa. Reuniones, tareas, calendario de ocupaciones, planes, nos hablan del añorado modelo de vida “antiguo”, donde había montones de ocupaciones que ahora parecen ridículas y lejanas, incluso increíbles. Es jueves, y todos los jueves un grupo de amigos teníamos la sana costumbre de reunirnos a comer para contarnos las últimas novedades, para hacer las críticas de rutina contra el Gobierno o el Ayuntamiento, compartir chistes y rumores, confidencias y planes.

El plan nuestro de cada día, dánosle hoy. Que no nos falten iniciativas, aunque estemos entre cuatro paredes; ahora toca gimnasia de pasillo,  lectura de libros olvidados, repaso de inglés, arreglo de un armario… Hartos ya de noticias adversas, nos estamos haciendo de una dureza nunca imaginada. Empezamos a ver el periódico de modo superficial y sabemos el minuto exacto en que hay que abandonar el telediario porque no nos interesa lo más mínimo saber si hay o no hay determinados protocolos en vigor para los viejos, comportamientos para esta o aquella situación.

Lo que sí que consigue enfadarme, sin embargo, es el comportamiento de algunos alcaldes con los agricultores. Que en pueblos esencialmente agrícolas se estén prohibiendo las tareas del campo es, además de suicida, decididamente memo. Porque denota que esas autoridades no solo desconocen que las normas de excepción sí permiten salir de casa para esas tareas, sino que ignoran de qué ha vivido y vive la gente del pueblo.

Habrá tiempo para todo. No me las doy de adivino pero si apartas un poco la maleza del momento se ve muy clara la caída estrepitosa de este o aquel político, la llegada de una barrida general de figuras, figurines y figurones como fruto de sus actuaciones de hoy.

Por lo demás, tenemos varios buques de crucero turístico con problemas, dos de ellos en aguas de Florida, porque tienen enfermos a bordo y llegar a puerto requiere una compleja operación sanitaria. Y hay también una movida enorme, por parte de la Marina de Estados Unidos, para evacuar y estudiar el estado de miles de tripulantes del portaviones “Teodoro Roosevelt” que descubrió la enfermedad a bordo y e acercó en cuanto pudo a la isla de Guam. Son situaciones asombrosas e insólitas, como la llegada de un avión, cargado de mascarillas y material sanitario, obsequio de Rusia a la ciudad de Nueva York.

También he de comunicar que esta mañana se han cerrado las visitas turísticas al Gran Cañón del Colorado… Y que hoy es mi santo.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com

HOY COMO AYER

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

N o hay nada nuevo bajo el sol. Al releer viejos documentos de nuestra historia, uno toma cuenta de que esta situación de horror que estamos viviendo a causa de una pandemia, no es nueva.

En noviembre de 1647, con la peste bubónica rondando la villa de Castelló, se acuerda tapiar todas las puertas de la muralla, a fin de aislarla del contagio, a excepción de la del Agua, donde se pusieron vigilantes que hicieran sobrellevar, a cualquier sospechoso de infección, un periodo de aislamiento en la ermita de la Magdalena. Pero pese a las prevenciones, el mal cruzó las defensas de la localidad, por lo que hubieron de extremarse las medidas sanitarias con la construcción de un hospital de apestados, conocido como la Casa Blanca, que se emplazó bien lejano de la muralla norte, en el área del Pla, donde dos años más tarde, se levantaría una ermita dedicada a San Roque, el Santo pestífugo por excelencia.

Hoy no se conserva este pequeño templo ubicado entonces donde hoy se encuentra la plaza de Teodoro Izquierdo. Allí ejercían su labor, los médicos Miguel Mur y Miguel Birlo, quienes se vieron desbordados en su labor, al extremo de solicitar del consistorio la compra de algunas casas aledañas del Pla, para destinarlas a hospital de convalecientes, a fin de que éstos no estuvieran en contacto con los apestados y pudieran recuperarse mejor. Dos galenos beneméritos de los que la historia se ha olvidado, pero que fueron cardinales para vencer la epidemia, como hoy lo son, asimismo, los heroicos sanitarios que combaten, a riesgo de sus vidas, el malhadado coronavirus. Quede en los anales el reconocimiento a todos por su valerosa entrega.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

MIÉRCOLES, 1 DE ABRIL. DECIMOCTAVO DÍA. LA GIMNASIA DE ESCRIBIR

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Escribo cuando no tengo otra cosa mejor que hacer. O sea que me paso casi todo el día escribiendo. Es una forma de hacer gimnasia como otra cualquiera. Lo que ocurre es que no sé de qué escribir. Sin embargo, ahí afuera está en marcha una guerra, con demasiados muertos, en la que batallamos contra una curva estadística. Nos hemos hecho especialistas en “el pico”, en “la meseta” y “la bajada”. Nos hemos hecho expertos en interpretar una contabilidad de asombro, a sabiendas de que cuando hay una guerra la primera que muere es la señora Verdad y luego aparece el juego de manos de la estadística.

Tengo una suerte que no conviene olvidar: tengo enfrente el parque del Turia que ahora, tras los chaparrones, está limpio y brillante. Solo se oye a las palomas, un arrullo rítmico y repetido, una llamada no sé si desesperada pero bastante exasperante desde fuera. Dicen los periódicos que esto que pasa es bueno para el asunto de las palomas; que cuando escasee la comida que les da la gente cada día, la comida que se nos cae de las manos por descuido, los animalitos irán a los comederos oficiales — que no sabíamos que existían– donde les estará esperando una dosis de esterilización.

Es posible, no lo sé. En todo caso me pregunto si a los humanos encerrados no nos pasa algo parecido: que vamos a los comederos oficiales, picoteamos lo que nos cuentan y acabamos un poco más adormecidos e incautos, algo más dóciles también.

Ahora hay calma en el parque. No hace viento aunque se esperan nuevas lluvias. Así es que intento imaginar cómo estarán, en este preciso instante, algunos sitios que he visto. La bandera imponente en medio de aquella plaza de ciudad de México, o el café de la Ópera de Viena; la estación Gran Central de Nueva York o las calles empinadas de Albarracín. Todo, me temo, son ahora paisajes vacíos, lugares sin sentido. Vacíos de gente, solitarios, los espacios de las ciudades van siendo tomados por los animales de la vecindad: hay vídeos de piaras de jabalíes, de pumas con cara de apetito, de ciervos mucho menos huidizos…

El periódico dice hoy que el Gobierno está pensando en usar la geolocalización de nuestros teléfonos móviles para comprobar que estamos quietos y tranquilos, en casa como se ha ordenado. Era lo previsible, el primer paso dentro del proceso de pérdida de autonomía y libertades que esta crisis nos va a traer en cuanto nos descuidemos, o sea ya. Con todo, hay un país, no me pregunten cuál, uno que antes estuvo en la Unión Soviética, donde el gobierno ha prohibido la palabra “coronavirus” para dejar las cosas claras desde el primer momento.

Y nada, a continuar. De las ofertas que he recibido en las últimas horas, selecciono unas pocas… No se pierde nada probando.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com

ESENCIAL E IMPRESCINDIBLE

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Estando las cosas como están lo primero que me viene a la cabeza es escribir que esenciales somos todos, incluso aquellos ascensoristas con guantes que había antiguamente en los hoteles para apretar el botón del piso correspondiente. Pero no está el horno para roscas y todos hemos entendido que sí, que hay trabajos que se pueden parar, que hay tareas que se pueden hacer desde casa y que hay personas que hoy harán cosas heroicas e increíbles, trabajos inenarrables y no solo en los hospitales. Por poner un ejemplo: para que yo pueda escribir estas líneas hay gente esencial que se ha puesto un mono y está de buena mañana en las tripas de la central nuclear de Cofrentes.

Esencial es todo en este complejo entramado de la civilización. El bienestar del siglo XXI existe porque hay ciclistas esenciales, los esclavos con mascarilla de nuestro tiempo, que llevan pizzas a la gente que se aburre: acabo de ver pasar uno bajo mi ventana. Pero se podría decir que en algunos momentos hay, dentro de lo esencial, tareas que son imprescindibles. Que son las que, en estos momentos tan duros, ha tenido que poner el gobierno en una lista para conseguir que unos paren, aunque no quisieran, y otros sigan trabajando, aunque bien merecerían un descanso porque se lo han ganado.

¿Y la prensa, presidente? La prensa es imprescindible. Y también los kioscos que la venden, los distribuidores que reparten y los impresores que manejan las rotativas… Incluso los periodistas lo son. La nevera es esencial, ha pasado a ser un objeto de culto. Y en un armario olvidado hemos encontrado un frasquito de alcohol que ahora es un bien imprescindible…

El campo, la agricultura, creo que ahora debería convertirse en un sector imprescindible dentro del catálogo de lo esencial. ¿Dos millones de personas? Como mínimo. Otra cosa es que «cuando esto pase» ellos sean capaces de creérselo, para hacerlo saber y para que los demás lo reconozcamos. Porque el consumidor, siempre egoísta, no sé si va a aceptar así como así que falten tomatitos cherry.

Esencial es que tengamos en la industria gente ingeniosa y adaptable, gente creativa capaz de inventar un respirador, improvisar batas clínicas en un taller de camisería y fabricar mascarillas con máquinas para coser velas de barco. Como lo es, sobre todo, construir una economía española menos incauta y confiada, menos dada a ese recurso facilón que consistía en comprarlo todo fuera -desde los espárragos a las segadoras- en vez de fabricarlo en casa, como antiguamente se hacía. Por si acaso.

Manías de ricos, que decía mi abuelo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL SANATORIO DE NUESTRA SRA. DEL CARMEN • LA PLAYA DE LOS LOCOS

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE TORREVIEJA

    La playa del Salaret

Todos conocen la Playa de Los Locos, pero quizás algunos de ustedes no sepan el origen de este nombre, denominada en un principio ‘Playa del Salaret’. Con este apelativo aparece en ‘Plano de la Ensenada y cargador de Torre Vieja’, trazado en el año 1806 por los delineantes Francisco Catalá y Gaspar Massa; se le nombra como ‘Ensenada del Salaret’ en una carta náutica anónima trazada en 1813. Posteriormente, en 1835, el teniente de navío Francisco de Paula Amieba traza un nuevo plano que abarca desde el cabo Cervera hasta cabo Roig, apareciendo nuevamente el topónimo Punta del Salaret, señalando el saliente existente al final del arenal, igual que en el mapa de la provincia de Alicante del diccionario de Pascual Madoz, trazado en 1859, en el de Juan de Arrambide, de 1861, y en otros posteriores.

    El doctor Ruiz Cánovas

A comienzos del siglo XX una familia procedente de Madrid, de origen murciano, decide instalar un establecimiento psiquiátrico en este lugar, frente a aquella apartada playa: el ‘Sanatorio del Carmen’. Origen del topónimo actual de este lugar.

Don Mariano Ruiz Cánovas, era murciano y había sido ayudante durante dieciocho años de los doctores Simarro, Esquerdo y Vera. En 1899 había fundado en Madrid la ‘Casa de Salud Nuestra Señora del Carmen’, para el tratamiento de las enfermedades nerviosas y mentales, de un modo moderno y científico, métodos que lo diferenciaban de los manicomios antiguos.

    El Sanatorio de Ntra. Sra. del Carmen

En 1908, tenemos noticias en la prensa de la época de los veraneos del notable doctor Ruiz en Torrevieja, acompañado de su distinguida familia y de algunos de sus enfermos internos y que venían con él desde Madrid, pero no fue hasta el año 1910, cuando fundó una sucursal de su sanatorio en Torrevieja, frente a la Playa del Salaret, cuando pasó a conocerse como Playa de Los Locos.

El 16 de julio de 1910 tuvo lugar el acto solemne de la inauguración de este magnífico ‘Sanatorio del Carmen’, al que asistió numerosa y distinguida concurrencia torrevejense y personas de relevancia que se hallaban pasando el verano en esta villa marinera, siendo todos ellos obsequiados con gran esplendidez.

En julio de 1914, ocurrió un grave suceso en las proximidades del ‘manicomio’ del señor Ruiz Cánovas. Cayó al mar ahogándose uno de los dementes internados en el centro. Un joven, que se dio cuenta del suceso y acudió para intentar salvarle al darse cuenta del hecho, tuvo que ser rescatado por un guardia civil del puesto de la playa. Por este hecho humanitario se le otorgó al referido guardia una recompensa por su meritoria acción. Otro año, uno de los enfermos mentales internados en el establecimiento se escapó, siendo hallado ahorcado en la rama de una higuera cercana a la finca. Fueron dramáticos hechos excepcionales, siendo lo cotidiano que los enfermos menos afectados vinieran con cierta frecuencia a pasear por la población y disfrutar de sus atracciones veraniegas.

    Fiestas en honor a la Ntra. Sra. la Virgen del Carmen

En 1919, llegado el día 16 de julio, con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, siguiendo la costumbre de su director, don Mariano Ruiz tenía establecida, se celebró una gran fiesta en el sanatorio. Comenzó por una misa solemne cantada por bellas señoritas y acompañadas al armónium por la meritísima artista torrevejense María Gil Vallejos. El señor cura párroco don Benito López Gil pronunció una sentida plática con admirable expresión y sentimiento que le caracterizaban. Alrededor de dos amplias mesas y bien presentadas mesas tomaron asiento numerosos invitados para los que los distinguidos dueños de la casa tuvieron infinitas atenciones. Terminado el banquete la juventud se dedicó al baile y al canto, celebrándose un ‘garden party’, durando la agradable fiesta hasta las últimas horas de la tarde.

El 25 de julio de 1923, el diario ‘El Liberal’ de Murcia se hace eco de las celebraciones en honor de la Virgen del Carmen en templo parroquial de la Inmaculada Concepción, en Torrevieja, describiendo como, después de su novenario, el día 16, festividad de la Virgen del Carmen, se celebró una función en la iglesia, siendo la misa cantada a gran orquesta, dirigida por don José Viudes Sévila, director de la Banda de Música Municipal; el sermón estuvo a cargo del joven literato y muy culto presbítero, don Evaristo Falcó y Esteve, que consiguió atraer la atención de los fieles desde el primer momento, exhortándoles a no abandonar jamás el ‘Santo Escapulario’. Los cultos brillaron aún más con la intervención de la camarera, la virtuosa y distinguida señora doña Carolina Casciaro de Picó.

También, ese año, como todos, el rector del ‘Sanatorio de Ntra Sra. del Carmen’, don Mariano Ruiz Cánovas con su distinguida familia, organizaron con entusiasmo la fiesta a la patrona del citado establecimiento, en el que se veneraba la Virgen del Carmen en una lujosa capilla. La fiesta se celebró con mucha animación. El jardín estaba iluminado a la “veneciana”, disparándose cohetes ‘voladores’ en gran número, y los asistentes fueron obsequiados con dulces, habanos y licores, terminando con una gran buñolada a la madrileña. Todos los actos fueron amenizados por una orquesta. Entre los concurrentes estuvieron, entre otras, las distinguidas señoritas Esperanza García Alegre, Maruja Mínguez, Julita Castell, Angelita Solano, Conchita Torres, Pilar y Virginia Ballester, Anita Martínez, Consuelo Gallud, Luisita y Manolita Llanos, Conchita Moreno, Josefina Moscardó, María Monge, Carmencita Ballester, Josefa, Gloria, Asunción y Antonia Martínez, y Conchita Celdrán.

En 1926, hay referencias de otra de las fiestas celebradas en el ‘Sanatorio del Carmen’, el día 16, festividad de la Virgen del mismo nombre. Por la mañana se ofició una gran misa cantada. De don Benito López, párroco de Torrevieja, recibiendo la primera comunión el niño Mariano Ruiz Eguía, nieto del doctor propietario del establecimiento, e hijo de don Mariano Ruiz Rey, doctor en Medicina, que con este fin se desplazaron desde Madrid dos días antes. A las dos de la tarde se reunieron en un banquete al que asistieron numerosos invitados de la localidad y de la colonia veraniega, siendo servido con gran esplendidez. En todo el día no se cesó de disparar tracas, truenos y cohetes ‘voladores’, reinando una gran animación en todos estos esparcimientos. A las fiestas de la Virgen del Carmen celebradas en el sanatorio todos los 16 de julio hay que añadir las despedidas de temporada, a finales de agosto, reuniéndose en el establecimiento de los señores Ruiz Cánovas algunas de sus relaciones en amistosa “soiré”.

A principios de la década de los años sesenta del pasado siglo, durante el mandato del alcalde Juan Mateo García, se tuvo a bien denominar a la vía que cruza toda la playa de Los Locos como Avenida del Doctor D. Mariano Ruiz Cánovas, en recuerdo de este distinguido médico.

Fuente: https://torreviejaresiliente.es