Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

EL COVID NO PODRÁ CON MIS RECUERDOS


Sábado Santo, 1958. Momentos antes del pasacalle del Caballero Cubierto. Colección A.L.Galiano.

ANTONIO LUIS GALIANO/CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En el “Diccionario de Autoridades” del siglo XVIII encontramos la diferenciación que existe entre las mayúsculas y las minúsculas, de manera que las primeras las define como letra grande para escribir los nombres propios, ya sean de persona, ríos, lugares o montes, e incluso para comenzar los capítulos, párrafos o un periodo nuevo. Por el contrario, a la hora de definir las segundas, simplemente nos dice que se aplica a la letra pequeña y regular, para diferenciarla de la grande.

De esta forma, espero que comprendan porqué en el título he preferido tratar al dichoso virus con minúscula, y sin los dígitos que lo apellidan, debido a que considero que no se merece él, ni aquellos presuntos humanos que lo hayan podido parir en laboratorio, unas letras mayúsculas. Máxime teniendo en cuenta que, aunque sirvan para iniciar “un periodo nuevo”, éste no creo que sea tal para nuestros recuerdos.

Así, dicho lo anterior, tengo la certeza que lo minúsculo no podrá vencer lo grandísimo y enorme de los recuerdos que atesoramos de pasadas vivencias, que nos fueron forjando en nuestra forma de ser y de pensar. Y, hablando de recuerdos, desempolvemos algunos de la niñez y de la recién nacida adolescencia sobre la forma de vivir y sentir la Semana Santa de nuestra tierra, de la que en este año nos hemos quedado huérfanos físicamente y no de corazón ni espiritualmente.

Corrían los años cincuenta y llegábamos a 1960, en el que cursaba cuarto de Bachillerato con trece años, y hacía mis primeras incursiones en lo literario, y emulando aquel “Romance de la Semana Santa” de Buenaventura Cumella Orozco iniciaba mis ripios así: “La Semana Santa se acerca,/ y con ella mi ilusión,/ el vestir túnica larga/ y también un capuchón”.

Y, tal vez, vivía una Semana Santa avanzada cuando en la iglesia de la Merced se celebraba el día de San José la fiesta anual de mi Cofradía de siempre, la del Ecce-Homo. Al concluir la misa que presidía el hermano mayor D. Modesto Díaz Zudaire, en la sacristía se ofrecía un sencillo aperitivo que según recuerdo lo preparaban mis padres y les ayudaba a llevarlo desde mi casa hasta allí.

Una vez llegadas las vacaciones, la cita la tenía en el Círculo Católico junto con otros niños, donde ayudábamos a Fernando Verdú a arreglar los cirios de la Cofradía, que eran anunciados como “de estilo renacimiento español”. También acudía a la iglesia de San Gregorio, sede de la Cofradía del Perdón considerada por la del Ecce-Homo como hermana en el Martes Santo, enriqueciendo ambas la Semana Santa de Orihuela bajo el nombre de “los de la plata”.

Allí, más de una vez auxilié dentro de mis posibilidades a D. Antonio García-Molina Martínez a trasladar las imágenes desde el camarín del altar mayor donde se encontraban todo el año, hasta situarlas sobre el rico trono que se elaboró en 1929. Recuerdo a Julita Gilí vistiendo a María Santísima del Perdón y haber portado entre mis manos a las de la imagen de Quintín de Torres. El Lunes y Martes Santo por la mañana la ocupaba en la iglesia de la Merced limpiando y sacando brillo a la plata del trono del Ecce-Homo trabajado por el orfebre valenciano Orrico.

Así, despertándonos en horas avanzadas de la noche de la Semana de Pasión, al escuchar a los Cantores que dirigía Pepe Rodríguez, llegábamos a la Semana Santa, con el Domingo de Ramos, cuando se hacía efectivo el dicho “el que no estrena no tiene manos”, y de año en año, con unos calcetines, una camisa y algún traje nuevo, acudía a la bendición de las palmas de hosanna y a su procesión con largas filas de seminaristas, sacerdotes, beneficiados y canónigos, presidiéndola el afable y comunicativo Don José García Goldáraz, hasta su promoción al Arzobispado de Valladolid.

La tarde de ese día, el blanco de las palmas se tornaba de luto con las Mantillas en su procesión y al concluir ésta hasta la salida de la iglesia del Carmen de la Cofradía de los Azotes, me acuerdo del desfile de tropa de Caballería haciendo sonar cornetines por las calles de Orihuela. Y la llegada del paso de la Coronación de Espinas del que se esperaba su bendición y estreno en un año y tuvo que posponerse hasta el siguiente. Y momentos antes de la procesión, en la confluencia de las calles Alfonso XIII y Arzobispo Loazes, tres o cuatro trompetas de los “Armaos” interpretando “arroz con col”, y entre ellos Paco “el Turro”que vivía en la calle de Arriba y era novio de mi chacha María, que era vecina del Rabaloche, en una casa casi pegada a la sierra.

Como siempre, la bocina tocada por “el Perejilero” y la Convocatoria encabezaba la procesión, vestidos de blanco y negro hasta que cambiaron la indumentaria por los colores que hoy portan, con la novedad de llevar medias capas los tambores que fueron cosidas por mis tíos Luis y Jesús Pérez. Así, con el reiterado “a Jesús lo van a matar”, con el abrazo de los palillos, con “el Saturnino Calleja mató a su mujer” o “te tengo, te tengo, te tengo que dar”; seguían los días grandes.

El Lunes Santo; el blanco y amarillo de la Cofradía de la Samaritana, el carmín y gris plata del Prendimiento y el verde y blanco de la Oración en el Huerto, a los que les siguió, en 1958, la Negación de San Pedro de Coullaut-Valera que aquel primer año fue acompañada por sólo seis u ocho nazarenos de blanco y fajín rojo. La curiosidad y la expectación fue grande por saber quiénes habían sufragado las imágenes, ya que sus nombres se podían leer en los bordes de las ropas de las imágenes, y en el gallo, el de Luis Boné Rogel que era emperador de la Centuria Romana del Prendimiento.

Tras el paso de la procesión del Lunes Santo por la puerta del Casino, acudíamos a la iglesia de la Merced varias familias de la Cofradía Ecce-Homo para trasladar el paso y la Cruz hasta la iglesia de San Gregorio, donde permanecían hasta la noche del día siguiente. Las mujeres llevaban las tulipas, los hombres empujábamos el paso o portábamos la Cruz.

El Martes, ya con los bajos de la vesta y la capa sacados, con los caramelos preparados, esperábamos el pasacalle del Caballero Portaguión del Perdón y la visita a Palacio para hacerle entrega al obispo de los primeros caramelos, después de que los clarines cuyo toque es original de Emilio Bregante Palazón, sonaran en el zaguán avisando al prelado que se iba a visitarlo y pedirle permiso para sacar la procesión a las calles.

Y llegamos a la nuestra, esperando junto a la Glorieta que la escuadra de Caballos del Perdón comenzaran el despeje, y tras ellos la Convocatoria, después el Ecce-Homo, la Verónica, la Caída custodiada por los “Armaos” y cerrando el cortejo María Santísima del Perdón. Con el Ecce-Homo salíamos tres o cuatro niños, entre ellos Raúl Rodríguez, Luis Miguel Ros y el hijo de Manuel Escamilla que era fabricante de maletas.

Y llegaba el Miércoles Santo, y a primeras horas de la tarde la bocina de la V.O.T. avisaba por las calles a los mayordomos de Nuestro Padre Jesús para la procesión que desde San Francisco llegaba como hoy hasta el Santuario de Nuestra Señora de Monserrate. En la que “El Abuelo” permanecía hasta la procesión general del Viernes Santo, en compañía de la Patrona de Orihuela y de las también Patronas, Santas Justa y Rufina, entronizadas en el altar mayor.

Por la noche, desde capuchinos la Cofradía de la Cena, cuyo paso algunos años llevaba un altavoz con las palabras de Jesús en el cenáculo. En su trayecto, a la bajada del Puente de Poniente se incorporaba la Cofradía del Lavatorio, con el incienso de los pebeteros de los pajes, con “Tosca” y con San Pedro el Arrepentido. Y al acceder al Santuario de Monserrate, la interpretación del “Oriamendi”, que para las gentes jóvenes es el “Himno Carlista” que empieza “Por Dios, la Patria y el Rey”.

Oficios de Jueves Santo en el Colegio Santo Domingo, visita a los Monumentos, olor a aceite quemado de los buñuelos por las calles, luces apagadas, y Silencio, mucho silencio, y el Cristo del Consuelo iluminando con su reflejo las paredes de las casas. Y desde un balcón de la calle Alfonso XIII, los Cantores de la Pasión que acompañaban con sus voces roncas a la imagen desde que se la veía aparecer por la esquina de Teléfonos frente a mi casa hasta que giraba por la de Ramoné, enfilando hacia el Puente de Levante.

Aquella noche tras la procesión, recuerdo a Pepito que había trabajado en la sastrería de mi abuela María, que era hijo de Pepa que tenía la panadería en la Corredera, amasando las monas, para dejarlas “dormir”. Mi padre, esa noche preparaba las viandas que se les entregaban a los “empujaores” de los pasos del Ecce-Homo y del Perdón, cuando la procesión general salía en la madrugada del Viernes Santo. A la llegada de dichos pasos a la calle Alfonso XIII, y en la puerta de mi casa se levantaban las faldillas de los tronos y se les hacía entrega a los sufridos “empujaores” de panes con sardinas y bolsas de caramelos.

Recuerdo aquellas procesiones de madrugada, precedidas del barullo callejero de las gentes que no dormían esperándolas tomando chocolate con mona o con buñuelos. Un año, siendo muy niño me encontraba enfermo y la pude ver desde el mirador de la casa de mi abuela, uno de los lugares más privilegiados para presenciar nuestros desfiles pasionarios. A primeras horas de la mañana, volvíamos a ver la procesión en la Plaza de Santa Justa y tras la llegada a Monserrate, esperábamos la retirada cada cofradía hacia su iglesia. Después, desde el cambio de la Liturgia de Semana Santa, allá por 1956, la procesión general pasó a la tarde del Viernes Santo. Un año, 1957, en dicha procesión cuando la Cruz del Ecce-Homo era llevada por dos nazarenos, en el turno que terminaba en la puerta de la tienda de las “Coeas” en la calle del Ángel, no llegaba el relevo y vi como mi padre la portó él solo algunos metros: la procesión debía de continuar. Otro año, se corrió el rumor de que el obispo Barrachina había prohibido que salieran mujeres vestidas de nazareno, y recuerdo a mi hermana Mary y a otras chicas ir hasta el Santuario de Monserrate con el capuchón puesto para salir en procesión general. Por supuesto que todo el mundo al verlas cubiertas en dirección al templo de la Patrona supondrían que eran del sexo femenino.

La tarde del Viernes Santo, hasta el cambio de Liturgia, era para el Caballero Cubierto y la procesión del Entierro, en la que no se daban caramelos. Viene a mi memoria el deslumbrante uniforme de Caballero de la Orden de Malta de Juan Manuel Pardo-Manuel de Villena; Fernando Suárez de Tangil, Conde de Vallellano y ministro de Obras Públicas; Fernando Pardo Manuel de Villena y Egaña, marqués de Rafal. Y no se me olvidará nunca, 1958, en fue nombrado Caballero Cubierto mi primo hermano (yo le decía tío, por la diferencia de edad) José Antonio García Galiano, director de la Caja de Ahorros de Nuestra Señora de Monserrate, al que acompañé llevando las borlas de la bandera, junto con su hijo José Ángel y su sobrino Angelito García Penalva.

Y llegó la Resurrección, y el Sábado era día de trabajo y la banda de los “Armaos” con aquellos trajes granates, medias a rayas y cascos con penachos de papel recorrían las calles y plazas de Orihuela, mientras que desde algunos balcones como los del domicilio de Rocío y Marianela Caparrós se arrojaban algunos trastos y monedas a la calle.

Ha transcurrido seis décadas y recuerdo el final de aquellos ripios que escribí en 1960: “La Semana Santa ha pasado/ la Semana Santa pasó/ y mi ilusión se fue perdiendo,/ y como el viento se esfumó”.

Sin embargo, aquella Semana Santa no se ha perdido, no se esfumó de mi memoria, y ni siquiera el covid podrá sustraerla de mis recuerdos, a la espera que al año próximo nuestras calles y plazas se llenen de imágenes, de nazarenos y de música envueltas en el azahar de nuestra huerta.

Amén.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

MIÉRCOLES, 8 DE MARZO. VIGÉSIMO QUINTO DÍA. EL CRISTO DE ATOTONILCO, SIN PROCESIÓN

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La Hermandad del Señor de la Columna del Santuario de Atotonilco, en el estado mexicano de Guanajuato, tomó la dolorosa decisión el pasado 19 de marzo, día de San José: a causa de las medidas preventivas contra el coronavirus, este año no se celebraría la procesión nocturna de la imagen de Cristo hasta la ciudad de San Miguel de Allende. Estaba prevista para el 29 de marzo, con asistencia de miles de peregrinos de toda la región y de los estados colindantes; pero José Luis Malagón y Josué Pablan, los responsables de la Hermandad, de acuerdo del señor obispo, tomaron la decisión por razones de elemental prudencia.

Curiosamente, fue la peste la que dio origen a uno de los ritos de Semana Santa más piadosos y coloristas de México. La epidemia del año 1823, cuando la vida independiente de España no había hecho más que comenzar, hizo que la dolorosa imagen del Cristo atado a la Columna se trasladara hasta la ciudad en demanda de curaciones. Desde entonces se sigue celebrando con enorme devoción dos semanas antes de la Pascua; aunque este año ha sido preciso cancelarla, con gran dolor de los fieles y no poca preocupación para todo el sector de la hostelería de Guanajuato, que vio en ello una funesta señal de crisis.

Dos semanas después se ha hecho patente. El Cristo no tuvo procesión nocturna de peregrinos y la Semana Santa entera ha sido cancelada por prudencia. Muchos bares y restaurantes de San Miguel de Allende están cerrados y otros se presentan con la mayor parte de las mesas sin clientes. La hostelería está a menos del 40% de ocupación en una preciosa ciudad colonial que suele recibir anualmente más de un millón de visitantes, sobre todo norteamericanos, atraídos por la belleza de calles, patios y plazas, en un clima social de seguridad y buena receptividad hacia el turismo.

El Santuario de Atotonilco fue declarado Patrimonio de la Humanidad junto con toda la ciudad de San  Miguel, que llevaba el apellido de Grande hasta que en 1826 le pusieron el de Allende, en memoria del líder de la independencia nacido allí. Ignacio Allende (1769-1811) es, junto con Aldama, el gran padre de los momentos iniciales de insurrección de la Corona española que finalmente aglutinó el cura Hidalgo. Allende pagó con su vida el levantamiento: lo fusilaron los realistas y colgaron su cabeza de una de las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas, uno de los edificios coloniales que subsiste en la ciudad. Pero en 1826, tras la peste, consolidada ya la naciente nación mexicana, Allende recibió todos los honores de padre de la patria, el primero el cambio de nombre de la ciudad.

Una ciudad que había sido fundada por frailes franciscanos, concretamente por fray Juan de San Miguel, en el año 1555. La zona tenía abundantes manantiales que bajaban de la sierra hacia el río Laja. Y estaba en el camino real, la vía que comunicaba ciudad de México con Zacatecas. A solo 76 kilómetros, la ciudad de Guanajuato era, y siguió siéndolo durante muchos años, una zona minera de enorme importancia, capaz de producir más plata que la que se extraía en el Perú y en el Potosí boliviano. Entre Zacatecas, Guanajuato, San Miguel y México capital, la Ruta de la Plata conectaba con el puerto de Veracruz; era una vía estratégica, fundamental para el mantenimiento del imperio español durante los siglos XVII y XVIII.

La principal mina de Guanajuato, la que aún funciona y ofrece vetas generosas de plata, es la del conde de la Valenciana, un caballero que llegó a tener 3.000 personas trabajando en las entrañas de la tierra hasta dejar la ciudad como la vemos ahora, horadada por túneles por donde transitan cientos de vehículos al día, camiones y autobuses incluidos.

El santuario de Atotonilco, de donde tenía que haber salido la procesión del Cristo flagelado, presume con razón de ser “La Capilla Sixtina” de América. Desde que cruzas la puerta, todo, hasta el más mínimo rincón, está decorado con pinturas barrocas que rellenan bóvedas y cúpulas de figuras y de una espesa vegetación. En una de las alegorías, Europa, figurada por un rey que parece Carlos III, mira con respeto a América. Pero las visitas, este año, son escasas y raras: aunque no hay órdenes taxativas, como en Europa, la gente de América se está mirando en el espejo del otro lado del mar y se queda en casa por prudencia.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

EL PERIODISTA Y CRONISTA DE SEGORBE, RAFAEL MARTÍN, SERÁ ENTREVISTADO EL MARTES EN ‘GAIBIEL EN DIRECTO’

El productor gaibialense, Ximo Pérez, artífice de la ‘Alquería Blanca’, junto a su cuñado Paco Gascó; su hijo, Carlós Pérez; y su sobrino, Javi Gascó, pusieron en marcha el pasado 24 de marzo una iniciativa novedosa echando mano de las nuevas tecnologías para tener informados y entretenidos a los vecinos de Gaibiel.

Todos los días a las doce del mediodía emiten ‘Gaibiel en directo” a través de la página de Facebook ‘Memorias de Gaibiel” y a fecha de hoy ya han sido 32 personas las entrevistadas por Javi Gascó. Además en el espacio también se informa de todo lo que acontece en Gaibiel, así como en la Comarca del Palancia.

El martes en ‘Gaibiel en Directo’ el entrevistado será RAFAEL MARTÍN, CRONISTA DE SEGORBE, periodista y redactor del Periódico de Aquí y del periódico Mediterráneo para la comarca del Alto Palancia. Él contará las últimas noticias de la comarca. Seguidamente, Alberto Pérez Bonet, gaibielano y con residencia ahora en Castellón de la Plana, será el segundo invitado del día. Él ha sido protagonista de un sinfín de imitaciones que ha ido colgando en Memorias. Y alguna sorpresilla más.

Entrevistas a personajes de Gaibiel y el Alto Palancia, así como famosos de todos los ámbitos. Raquel Coloma, Nacho Mañó, Alfonso López, Rubén Cañizares, Héctor Giner, Reyes Delgado, Pili Gimeno, Miguel Barrachina, Paula Sanz, Ricardo Gómez, Natalia Granell, Guillermo Domingo, Eduard Forés, Jorge Coloma, Carolina Ferre, José Domenech, Leire Gimeno, María Sánchez, Bea Coloma, Sofía Palomar, Irene Calvo, Vanessa Puig, Joan Oliveres, Javier Felis, Mateu Lahoz, Toño Bermudéz, Vicente Fayos, Manu Gimeno, Juan Antonio Calvo, Rafa Calvo, Esther Giralte y Rocío Ibáñez.

Fuente: https://cronicasdelpalancia.blogspot.com

EL CASINOS DE HACE CINCUENTA AÑOS

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Es bueno recordar los trazos de historia que nos deja la historia de nuestros pueblos y más cuando la vives en primera persona, y el paso de los años, te hace recordar aquellos momentos. El hecho de ser protagonista, hoy te envuelve en la nostalgia y en el saber expresar lo que de pequeño has vivido.

En cuanto a noticias de prensa, el Levante-emv recogía entre otras noticias, que el domingo, día 18 de enero se iniciaba la temporada de Automovilismo en nuestra región, con el IV Trofeo Autocano, puntuable para el Campeonato Regional de conductores de rallies. El recorrido del “rallie”, con un total de 250 kilómetros, es el siguiente: Valencia, Burjasot, Godella , Betera, Serra, Liria, Casinos, Chulilla, Chera, Requena, La Portera , Los Pedrones, Dos Aguas, Real de Montroy , Montroy-Monserrat, Torrente y Valencia. Era un motivo para que Casinos pudiera un domingo del mes de enero salir a la carretera Comarcal 234, a ver pasar el rallie, todo un acontecimiento.

El treinta de enero, el Ayuntamiento de Casinos, celebra sesión plenaria, siendo presidida por el Alcalde, Custodio Latorre Rocher.

El domingo 1 de febrero, realizó la visita, pastoral a nuestra parroquia el señor Arzobispo, don José Mará García Larguera, al que acompañó don Eduardo Margarit, vicario episcopal de la zona Noroeste, siendo el cura párroco de Casinos don José Formentín. A las doce de la mañana, hizo entrada en la población, siendo recibido por las primeras autoridades civiles y religiosas, fuerzas vivas de la localidad, banda de música y numeroso público, que exteriorizó su gran afectó por el prelado. Desde allí se internó en el Barrio Nuevo, donde realizó una visita a todos los enfermos del mismo, y de allí la comitiva se trasladó al nuevo templo parroquial, donde a las doce y media, se celebró una solemne misa en la que administró el Sacramento de la Confirmación recibiendo dicho Sacramento de manos de nuestro prelado, ciento cincuenta niños y niñas, que fueron apadrinados por seis matrimonios de Acción Católica, la Santa Misa fue cantada por la escolanía, y el señor Arzobispo, con tal motivo, dirigió una bella y sentida plática a todos los feligreses que llenaban el templo.

A las dos de la tarde, tuvo una reunión con los maestros, después marchó al Cenáculo de las Obreras de la Cruz, pronunciando una emotiva plática a las religiosas allí congregadas. A las cuatro de la tarde, tuvo una reunión en el nuevo templo con los ancianos de la parroquia, y acto seguido desfilaron ante su presencia besándole la mano y recibiendo del mismo un pequeño obsequio. A las cuatro y media, tuvo una reunión con los padres de los alumnos de la Academia parroquial continuando con la visita al Club Juvenil ” La Bodegueta”, donde fue obsequiado con dos piezas musicales y dirigiéndoles seguidamente unas palabras, invitándoles a continuar por el camino emprendido.

Desde allí se trasladó al Centro de la Unión Musical Casinense, donde tuvo un cambio de impresiones con la Junta Directiva (pues el Sr. Arzobispo es un músico consumado), a quienes dirigió la palabra, haciéndolo a continuación a los Socios en general, que llenaban por completo el Casino, pues era la hora de tomar café, y el Presidente de la Unión Musical don Ismael Murgui Pomer, le ofreció al Sr. Arzobispo el nombramiento de Socio de honor de dicha Entidad.

No faltó la visita a varios enfermos imposibilitados hasta la hora de la misa que concelebró con todos los sacerdotes de la comarca. Después se reunió con los sacerdotes de comarca, la Junta parroquial, Junta nuevo templo, prometiéndoles la ayuda del Arzobispado; con las señoras de Acción Católica, con el grupo que forman el Movimiento familiar cristiano, teniendo un cambio de impresiones con el Presidente de la Asociación de Cabezas de Familia, y por último visitó el edificio del Ayuntamiento, donde le esperaban las Autoridades locales con las que habló tranquilamente hasta la hora de su partida hacia la capital, cerca de las diez de la noche, resultando en síntesis una Jornada de trabajo muy apretada en la que nuestro prelado demostró ser el buen Pastor que quiere entrañablemente a sus ovejas.

El templo en aquel momento era el Nuevo Templo Parroquial, la vieja iglesia ya no estaba y las obras avanzaban poco a poco para construir una iglesia nueva, moderna, según las líneas que marcaba el Concilio Vaticano II y que se bendijo en 1993… ¿Quién nos lo iba a decir el 1970?

El día 6 de febrero se reúne en Valencia la Junta provincial de la Lucha Contra el Cáncer, en su sesión presidida por el señor Marqués del Turia, para tratar sobre un extenso orden del día y entre otros temas anunció que Casinos había contribuido a esta Asociación, con la aportación anual en 1969 de 3.576,00 pesetas, cantidad superior en más de un vente por cien a los resultados del año anterior. La Junta acordó por unanimidad expresar su gratitud a todas las juntas locales por tan generosas aportaciones.

El día cuatro de abril, el Pleno del Ayuntamiento de Casinos se reúne a las trece horas bajo la presidencia de D. Bernardo Felipe Gil en calidad de Delegado del Gobernador Civil, para la toma de posesión del nuevo Alcalde, ya que con anterioridad había presentado la dimisión que fue admitida don Custodio Latorre, que había desempeñado este cargo desde el 10 de junio de 1962, al que en este acto y con un Oficio de Gobierno Civil de fecha 13 de marzo de 1970, le agradecían los servicios prestados, y nombraban para sustituirle en el expresado cargo, al vecino de Casinos Don Francisco Yerbes Mañes.

Estos son algunos de los recuerdos de aquel año. Solo han pasado cincuenta años, pero pervive en nuestras memoria y el recuerdo aquellas personas que trabajaron con ilusión por dejarnos un Casinos mejor. ¡Que el olvido no sepulte la historia.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

MARTES, 7 DE ABRIL. VIGÉSIMO CUARTO DIA. EL REGRESO DEL ANTONOV

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

No pude verlo. Metidos como estamos todos, cada uno en su agujero, casi nadie vio llegar, lento y pesado, a este singular avión de carga, el Antonov-124-100, uno de los cargueros aéreos más grandes y poderosos del mundo. Que en la batalla contra la epidemia, traía a Valencia, por cuenta de la Generalitat Valenciana y desde China, 65 toneladas de equipamiento: 506.800 mascarillas, 994.500 guantes, 216.860 equipos de protección individual (EPI) y 60.000 gafas de protección ocular.

Los aficionados a fotografiar las llegadas y despegues de aviones raros o espectaculares no han podido estar al pairo, como es su costumbre, en la senda de planeo de Manises. Se han perdido el espectáculo. Pero tampoco es grave porque este avión no es la primera vez que viene a Valencia: en este mismo blog hay una entrada del año 2012 que cuenta su misterioso viaje, en el mes de marzo, quizá para traer motores de coche que Ford necesitaba, en un momento de bache, para no dificultar su producción.

Estos cargueros de diseño y construcción rusa son unas máquinas singulares. Tienen un compartimento de carga enorme, de hasta 1.050 metros cúbicos, que se puede presurizar igual que el espacio de pasajeros de cualquier avión. Pero lo excepcional es que, para cargas tan enormes, el avión   –de 24 ruedas en total– despega con gran facilidad en pistas muy reducidas, lo que le hace ideal para estas situaciones de emergencia. El que ayer llegó a Valencia pertenece a la compañía Volga Dnepr, especializada en transportes de mercancías con aviones muy capaces; de modo que estos días están haciendo parte de los vuelos internacionales con material sanitario que necesita el mundo agobiado por la epidemia.

En Manises, como las fotos muestran, la descarga se hizo por la cola, usando las rampas de las que el avión está dotado. Pero si hubiera hecho falta, esta ballena del aire hubiera abierto la boca para descargarse: en su interior tiene grúas puente de 30 toneladas de fuerza. La máquina, que llegó desde China haciendo escala en Moscú, fue descargada a lo largo de la tarde de ayer, momento en que se inició una labor de distribución del material que necesitan los hospitales y colectivos que trabajan contra la epidemia en las tres provincias valencianas.

Las 65 toneladas de material de este vuelo se suman al casi millón de mascarillas, los 10.031 equipos de protección individual (EPI) y las 10.000 gafas de protección ocular, que llegaron a Zaragoza y Barcelona el martes 31 de marzo, y a las 3.800.000 mascarillas, 5.000 monos de protección y 200.000 guantes que también llegaron al aeropuerto de la capital aragonesa el pasado 25 de abril. A este material hay que añadir el procedente de numerosas donaciones de empresas y particulares que ha sido puesto a disposición de las autoridades sanitarias.

Al material sanitario que ha llegado este lunes en el avión procedente de China hay que añadir el enviado por el Gobierno de España, compuesto por 620.000 guantes, 336.470 mascarillas quirúrgicas, 90.050 mascarillas FFP2, 13.380 mascarillas FFP3, 26.800 buzos y 4.400 soluciones hidroalcohólicas.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LA HISTORIA SE DESTAPA EN VILLAR

AMPARO SORIA

Se cerró en 1939, pero en 2020 será el año en que vuelva a entrar la luz en uno de los refugios antiaéreos de Villar del Arzobispo. En concreto, el de la calle Las Solanas, cuyo proyecto de limpieza y acondicionamiento comenzó en enero y debía estar terminado en abril. Ahora, además de algunos trámites administrativos, queda la parte de consolidación, por lo que cuando todo vuelva a la normalidad, habrá un mes de trabajo por delante, según los cálculos de la arqueóloga Ana Sabater antes de poder ser abierto al público.

Sabater cree que el refugio debió ser construido en 1937, cuando se produjo una reunión en los cines La Paz de Villar del Arzobispo donde se decidió comenzar a ejecutar estas obras. En tota, hay 20 refugios en la localidad serrana, aunque solo se conocían 13, hasta que el CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA, CÉSAR SALVO, descubrió 7 más. «NO se sabe por qué no estaban localizados, supongo que porque cuando termina la guerra, la gente solo quiere olvidar y empezar de nuevo», sostiene la arqueóloga.

La veintena de refugios supone una gran apuesta por parte de la localidad. Villar era un área estratégica por ser la retaguardia del frente de Teruel y por ello disponía de un hospital de campaña, una escuela de aviación, un polvorín, y un aeródromo repartidos por el término municipal. «El casco urbano nunca fue bombardeado, pero sí los exteriores», señala.

La cultura minera que existe en Villar del Arzobispo dio a los vecinos y vecinas ventaja. Siempre han tenido minas, por lo que hacer refugios era «relativamente» fácil. El de la calle Las Solanas, de hecho, no está construido, sino excavado en la tierra bajo un antiguo cementerio, aprovechando el desnivel de la calle y sin necesidad de cavar hacia abajo. Muestra del trabajo manual que se llevó a cabo con los piquetes son las marcas de los golpes en la pared.

La arqueóloga ha sido la responsable de acometer la excavación y limpieza inicial del espacio, donde se retiró todo el material que se había utilizado para sellar las dos puertas que dan acceso a la calle Solanas. En la entrada norte el acceso se produce con escalones, mientras que en la sur se solucionó con una rampa, todo excavado en la tierra. Entre las dos entradas discurre una galería con bancos para que las personas pudieran sentarse durante la espera: en total, cerca de 60. «Hay dos hornacinas que rompen la línea recta para atenuar la onda expansiva en caso de explosión», señala Sabater.

En este trabajo le acompañó el arqueólogo Juan José Ruiz, quien encontró un casco casi entero tipo Adrián, un modelo de acero francés utilizado en la I Guerra Mundial, reutilizado en la Guerra Civil y vuelto a ver en la II Guerra Mundial «La prisa era tanto que se compraban cascos de segunda mano», señala.

No solo se encontró un casco: según Sabater, también aparecieron restos de huesos humanos al retirar las tierras de la entrada, pero poco o nada tienen que ver con la guerra: «Debieron utilizar tierras del cementerio de arriba o de la necrópolis visigoda que se encontró justo enfrente de la puerta» sostiene la arqueóloga.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LUNES, 6 DE ABRIL. VIGÉSIMO TERCER DIA. CECILIA BARTOLI, OTRA VEZ SERÁ…

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Ahora que me acuerdo, ayer, domingo, teníamos entradas para un concierto de Cecilia Bartoli, en el Palau de las Arts. Nos las regaló mi hija por Reyes, un detalle de afecto y buen gusto que se ha quedado en el varadero, como tantos otros planes, ilusiones y proyectos en medio de este drama conmovedor.

¿Qué más da? Solo era un concierto. Devolverán el dinero… Parece el discurso más sensato: resignarse y aceptar la realidad. Pero no es ese, el del conformismo pasivo, el camino más correcto. Si cancelamos algo, que sea de forma momentánea, sin perder la esperanza de que lo vamos a poder recuperar después de la cuarentena. Si estamos dejando atrás todo el andamiaje previsto para la Semana Santa –el viaje que proyectábamos, la reunión familiar, la escapada a la caseta– que no sea para olvidarlo sino para recuperarlo. Que no sean estos días una cadena malhumorada de cancelaciones. O de fracasos de los que hay que culpar a alguien, como suele pasar.

Me pongo de psicólogo aficionado y de vía estrecha, lo sé. Pero es lo que sale al hilo de estas frustraciones, por otra parte ridículamente pequeñas comparadas con el desastre mundial. Aunque, una pregunta: ¿Dónde estará refugiada Cecilia Bartoli estos días? No es fácil saberlo aunque lo más probable es que esté confinada, la pobre, en un apartamento de Montecarlo: si en noviembre del año pasado la nombraron directora de la Ópera de la capital del principado, es probable que tenga allí un pisito con piano de cola e incluso una cuenta corriente, cosa normal.

Su página oficial, bajo el logotipo de Rolex, su patrocinador, informa de que “debido a las normas en torno al COVID-19 mis actuaciones previstas han sido canceladas o pospuestas. Por favor consulte las webs de los promotores. Espero verles pronto de nuevo!. Mientras tanto sigan sanos y cuiden de sí mismos!”

Donde consulto luego, una página que vende entradas para las mejores salas de ópera del mundo, sale una advertencia cariñosa “sobre estos días de desconcierto universal” y la información de que la mezzosoprano, por ahora, tiene previsto actuar el 25 de abril en el teatro Príncipe Regente de Munich (entradas a 146 euros agotadas) y el 27 el Viena, en el Music Verein, con todo el aforo vendido ya… La primera reflexión es que por ahí fuera cuesta el doble escucharla que en Valencia, algo que habitualmente olvidamos. Pero la segunda, y más potente, es que el mundo sigue, que hay más días que longanizas y que en alguna parte habrá ocasión de oír de nueva a la diva. Para empezar, en Valencia mismo, cuando los programas ahora descalabrados se puedan reconstruir.

Eso, y la Semana Santa, las Fallas, les Fogueres, la playa, el viaje, aquella excursión… El futuro se presenta agotador.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LA CALZADA QUE TRAZÓ JAUME I

JULIO BADENES | CRONISTA OFICIAL DEL PUIG

Patrimonio. La aparición de unas ruinas en el Camí del Plans, situado en la zona de playa y marjal del Puig de Santamaría, dentro de los trabajos de campo para documentar el patrimonio bélico republicano, ha motivado que el investigador y cronista de la población lance la hipótesis de que puede ser parte de la estructura del puerto que reconstruyó Jaume I, al que se accedía por la calzada que trazó.

El hecho de que el mar estuviese próximo al castillo del Puig constituía un factor estratégicamente importante para Jaume I. Por ello, entre finales de junio y los tres primeros cuartos del mes de julio de 1237, tras haber concluido la reconstrucción del castillo, al que dedicó todos los recursos para terminarlo lo antes posible, ordenó construir una calzada para poder transitar sin problemas hasta el mar, cuando llegaban las naves cargadas de vituallas o de todo aquello que necesitase la hueste (Jaume I, Fets, cap. 212).

Además, este embarcadero al que arribaban los barcos constituía una alternativa a la Vía Augusta, controlada hasta Burriana por los musulmanes. Así, partiendo del atracadero, la calzada rodeaba las montañas de la Pedrera o Cantera, la más cercana al mar (Fets, cap. 212), y la de Santa Bárbara (Beuter, 1551, pp. LXXXVIII-LXXXIX), para dirigirse, finalmente, a la cima del cerro de la Patá en donde se encontraba el castillo.

Este camino se seguía utilizando 300 años después, por eso el cronista Beuter, asiduo visitante del Puig de Santa María, como testigo de su existencia y de su trazado, afirma que «mando el Rey despues de hecho el castillo que se hiciesse una calçada del castillo hasta la mar por las haldas (faldas) del Poyo (Puig o altozano) llamado Santa Barbera» (Beuter, 1551, pp. LXXXVIII-LXXXIX). Incluso, en 1551 se conocían los descendientes del constructor del camino, pues Beuter afirma que fue !un ciudadano de la villa de Cathaluña llamada Granolles, y diole el Rey casa y heredades en aquel lugar, que hasta oy poseen sus descendientes»(Beuter, 1551, p. LXXXIX).

Y la razón por la cual se construyó la desvela Beuter al comentar que «en invierno con las lluvias se hazia tan mal camino por allí de estacadores y malos charcos de agua, siendo todo aquello Almarjales, que no podían las azemilas, ni otras animalias y por allí a traer las provisiones que venían por mar» (Beuter, 1551. P. LXXXIX). De hecho, hasta el siglo XX, en toda la zona costera de marjal se cultivó arroz. Y, en la actualidad, aún se detectan las características que posee una zona pantanosa.

El embarcadero fue utilizado durante los siglos siguientes (Badenes, Julio; Montero, Lluis, El Castell de la Patà i el naixement del Puig, pp. 142,143). y la calzada se sigue usando en la actualidad, pues estamos hablando del Camí dels Plans. Y no es una casualidad que ya en un documento del 30 de mayo de 1368 aparezca «lo camí dels Plans del terme del dit loc del Puig». Por lo que podemos afirmar que esta calzada, construida por el ejército de Jaume I, fue bautizada, como camí dels Plans, en el siglo XIII, pues en el XIV ya se llama así.

Pero, ¿por qué construye, realmente, Jaume I este camino? Porque al final de dicha calzada, existía un puerto o embarcadero, posiblemente iberorromano, que utilizaron tanto los pobladores del yacimiento ibérico de la Cantera como los productores de la villa romana del Puig de Santa María, localizada, no por casualidad, al inicio del Camí dels Plans. Por tanto, este puerto (grau) o embarcadero que utilizó Jaume I, seguramente, ya existía, pues en su Cronica afirma que hizo el camino «per a la gent dels vaixells que arribaven per mar[€], per la qual cosa es podía pasar a la mar quan venien naus» (Fets, 212). Para realizar este puerto-embarcadero, ya iberorromanos ya medievales, aprovecharon la restinga o cordón litoral que existía, que partía de la costa saguntina, y que también posibilitó la construcción del Grau Vell, iberorromano, de Sagunt. Jaume I lo que hizo es reconstruirlo al igual que ocurrió con el castillo árabe.

Recientemente hemos hallado en el Puig unas ruinas al final del camí dels Plans, justamente a escasos 20 metros del bunker de la Guerra Civil. Es muy probable que correspondan a este embarcadero. Por ello es necesario que, si se realiza cualquier proyecto urbanístico, vaya acompañado por el preceptivo seguimiento arqueológico, pues ¡ ya hemos perdido demasiado patrimonio histórico en el Puig de Santa María!

Fuente: https://www.levante-emv.com

DOMINGO, 5 DE ABRIL. VIGÉSIMO SEGUNDO DÍA. PALMAS Y RAMOS DE OLIVO

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La imagen del Cristo crucificado llegó al Grao el 15 de agosto de 1411. Y en la parroquia de Santa María del Mar, junto al puerto, recuerdan todos los años el milagro de una imagen protectora de marineros y pescadores. El templo, que tiene en el exterior la primera fuente de agua potable que usaron los vecinos del Marítimo, está estos días especialmente dolido: no se pueden celebrar los actos de la Semana Santa Marinera, suspendida por la epidemia reinante.

Cerca, muy cerca, hay un buque de la Armada, el “Castilla”, que está haciendo tareas de aprovisionamiento de mercancías. Estos días va con frecuencia de Valencia a las islas, donde los militares están dando lo mejor que tienen, su organización y sus ganas de trabajar. Palma e Ibiza, La Savina y Mahón. Los puertos están activos y los buques rolón de línea no paran, no pueden parar ni de día ni de noche.

El vaivén de los barcos no se ha detenido, no puede hacerlo. Mercadona carga camiones todos los días. Todas las cadenas de suministro están activas para que nada falte: ni frutas, ni verduras, ni agua mineral ni el imprescindible papel higiénico… La naviera Armas, propietaria ahora de Trasmediterránea, informó esta semana de que ya ha movido más de 13,000 camiones entre la península y las islas, tanto las Baleares como las Canarias. Tampoco ha cesado el imprescindible trajín entre los puertos del sur y las ciudades de Ceuta y Melilla.

En Mahón, según estoy viendo, la Policía Portuaria le hizo una fiesta a un chavalín que vive en el puerto mismo y cumplía tres años. Los coches, dos o tres, fueron a llevarle una tarta con las sirenas en marcha y las luces prendidas; el pequeño no salía de su asombro. Nos olvidamos demasiado de las islas, de las Canarias y las Baleares; vivimos como si no hubiera gente más allá de la Malvarrosa, como si el problema propio no fuera problema de todos.

Pero hace falta que el “Castilla” de apoyo a los soldados que han ido o están establecidos en las islas. El sábado, con sus mascarillas, los miembros de una unidad básica de Zapadores y de Desinfección de Veterinaria Militar del Ejército de Tierra de la Comandancia General de Baleares empezaron a desinfectar a fondo el puerto de Ibiza. También trabajaron en el aeropuerto y en la residencia de mayores de Cas Serres. En La Savina, el puerto de Formentera, hubo desembarco también: se dio un buen repaso preventivo a todas las instalaciones de la estación marítima, las dos zonas de embarque y los muelles de pasajeros.  Lejía y agua, como en los viejos tiempos, obran milagros en todas partes. Aplicadores de vapor y sprays, higienizan todos los rincones. El jefe de la unidad llegada a la isla, Xisco Garcia Fluxà, explicó que la desinfección se iba a aplicar “en zonas susceptibles de estar afectadas por coronavirus”.

La imaginería clásica pinta a Jesús entrando en Nazaret a lomos de un borriquillo. Jesús fue recibido como un salvador: las palmas, y los ramos de olivo, son viejos símbolos de bienvenida y paz. La Semana Santa católica se inicia con rituales cargados de metáforas  que se traducen en convicciones y gestos: muchos guardamos todo el año la palma, o el ramito de olivo, bien en el balcón o en la entrada de la casa, como señal de reconciliación y buena ventura.

Todo pasará. En la red me encuentro que una muchacha, Sonia López, ha colgado una foto del puerto de La Savina, en Formentera, con un arco iris colosal; para ella, para millones, es el mejor augurio de que la tormenta va a pasar.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

MARÍA GASCH SERÁ LA NUEVA REINA DE LAS FIESTAS DEL CRISTO DE L’ALCORA

JAVIER NOMDEDÉU

L’Alcora, a pesar del difícil momento por el que atraviesa ante la pandemia del covid-19 y el confinamiento, mira hacia el futuro y ya tiene nueva reina y damas de las próximas fiestas del Cristo, a finales del mes de agosto.

Sin necesidad de tener que realizar sorteo, ya que de las tres solo una de ellas quería ser reina, ya está definida la nueva corte alcorina. La reina de las fiestas 2020 en la localidad será María Gasch Ruiz, y ejercerán de damas de honor las jóvenes Ana Seguer Beltrán y Laia Moreno Falcó.

Estas chicas sustituirán a la reina 2019, Eva Zafra Porcar, y a sus acompañantes Gemma Olivas Granell, María García Sánchez y Sonia Puchol Sancho. Las hasta ahora representantes no se han podido despedir de sus cargos, como es habitual, en el Pregó de la Magdalena ni en las próximas fiestas de Semana Santa y Pascua –con actos como la Festa del rotllo o la Romeria de Sant Vicent y su mocadorà–, pues estos actos han quedado suspendidos ante la crisis sanitaria internacional.

El CRONISTA OFICIAL DE L’ALCORA, JOSÉ MANUEL PUCHOL, informa de que María Gasch será la 62ª reina de la historia de las fiestas de l’Alcora. La reina que cumple 50 años desde su nombramiento es Sari Velez Aicart y la de hace 25 será Sandra Catalán Nebot.

El alcalde, Samuel Falomir, asegura que al finalizar el confinamiento organizarán un acto de bienvenida a las nuevas representantes de las fiestas.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com