- LA HISTORIADORA ENCARNA SANSALONI documenta la existencia de Domingo Giménez Quintana, Raboseta, un personaje vinculado al atentado contra el general Prim que acabó refugiándose en la Valldigna.
ENCARNA SANSALONI MARTÍ es historiadora y la CRONISTA OFICIAL DE TAVERNES DE LA VALLDIGNA y, como cada año, ha escrito su artículo en el libro de las Fiestas Mayores. Este año, su texto habla sobre Domingo Giménez Quintana “Raboseta”, un personaje que siempre ha estado en la memoria colectiva del municipio y en torno al cual giran diversas leyendas.
En Hoy por Hoy Gandia, Sansaloni nos explica que “el apodo de Raboseta se le dio porque vivía en la montaña, escondido en las cuevas, y se dejaba ver muy poco”. Indagando en los archivos, la historiadora afirma que Raboseta existió de verdad y que, de hecho, “existe documentación archivística, fuentes orales y restos materiales de su existencia y de su estancia en las montañas del municipio”.
¿Quién fue Raboseta?
Se dice que los motivos que llevaron a Domingo Giménez Quintana a Tavernes de la Valldigna están estrechamente ligados a su participación en el atentado mortal contra el general Joan Prim y Prats, asaltado la tarde del 27 de diciembre de 1870, y muerto a consecuencia de las heridas tres días después, el 31 de diciembre.
Según este relato, después del atentado, Domingo Giménez Quintana habría vivido unos años escondido en Toledo hasta que, diecisiete años más tarde, apareció en la Valldigna. En un primer momento se habría refugiado en la cueva de Colom, situada en el paraje del Massalari (entre los términos de Favara y Tavernes), para ir desplazándose progresivamente hacia lugares más recónditos hasta establecerse, finalmente, en los alrededores de las Fontetes de Cantus.
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