Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

JUEVES, 16 DE ABRIL. TRIGÉSIMO TERCER DÍA. EL MONASTERIO DE LA ROQUETA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Entre las obras que el Ayuntamiento ha determinado como más necesarias, y que por lo tanto pueden continuar, hay una de especial interés: las excavaciones arqueológicas del monasterio de San Vicent de la Roqueta. No lo dice expresamente la nota de prensa municipal, pero tengo la impresión de que los trabajos realizados hastala fecha, especialmente las catas del claustro, no se benefician nada del abandono, sobre todo en esta primavera tan lluviosa.

El último día de enero. los periodistas tuvimos la ocasión de visitar las excavaciones en compañía de la concejala Sandra Gómez, y de Vicent Sarriá, el exconcejal del departamento, ahora diputado al Congreso. Se informó del plan de trabajo, que consiste en realizar 21 catas, de las que a estashoras deben estar pendiente poco menos de la mitad. En el curso de la visita vimos los resultados, que son alentadores aunque en modo alguno — se informó– existe el objetivo de localizar, como los más fantasiosos pretenden, la hipotética tumba de San Vicente Mártir. No obstante, el lugar donde en 1985 apareció un sarcófago del Siglo IV no había sido explorado en enero y seguramente debe estar sin trabajar todavía ahora, cuando las obras se reemprendan.

Para los arqueólogos municipales tiene mucho interés, y sentido, comprender bien el funcionamiento de aquel espacio a lo largo del tiempo. Los conventos que allí han funcionado, de monjas en una época, de frailes en otra, pueden aportar muchos datos a la historia de la ciudad. Las catas y trabajos en el recinto están ofreciendo huellas –desde esqueletos completos a piezas cerámicas– abundantes, incluso las del asentamiento militar que hubo allí durante la guerra civil.

¿Puede salir alguna pieza excepcional, un hallazgo espectacular para la historia de la ciudad? Puede salir, pero los profesionales van por otros caminos, menos llamativos pero más científicos. Para empezar, en los pisos disponibles del monasterio, ahora podrán volver a trabajar los especialistas que fotografían, anotan, catalogan y exponen no menos de cien mil piezas cerámicas de todos los tamaños que allí han ido apareciendo. Desde el siglo XV hasta al XX allí está la historia entera de la ciudad a  través de todas las modalidades de ollas, platos, vasijas y tazas.

Todo eso sin contar con los dilemas pendientes. La salvación de un sistema de calefacción de gloria o hipocausto romano, una perfecta calefacción radiante construida en el siglo XV, es una de las decisiones que había que tomar, aún a riesgo de no explorar lo que pueda haber debajo. Seguramente es el único sistema que se podría mostrar completo en la ciudad a los hipotéticos visitantes del conjunto; de modo que los arqueólogos estaban considerando el valor didáctico de la pieza, sobre todo para los estudiantes.

El MSC Eloane, hacia Gdansk

Me pregunta un amigo por el MSC Eloane, el enorme portacontenedores que vimos partir de las inmediaciones de Singapur al principio del confinamiento español. Y puedo informar que hoy lo vamos a encontrar rodeando Jutlandia, para entrar en el Mar Báltico y llegar al puerto polaco de Gdansk el sábado de madrugada. Escribimos sobre él cuando llegó a Algeciras y luego lo dejamos navegar hasta Bremenhaven, al norte de Alemania, donde ha pasado un par de días, algo excepcional, de intensa descarga. Ahora, a buena máquina, el enorme buque va a rodear toda la península de Dinamarca, pasará los estrechos, será visto bajo el enorme puente que une Copenhague y Malmo camino de la mejor entrada que tiene la Europa del Este. El comercio, la vida misma, no puede detenerse.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

SANCHIS MIRA SA: ORÍGENES DE ANTIU XIXONA

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

Este artículo del CRONISTA OFICIAL BERNARDO GARRIGÓS amplía la información de ‘HISTORIA DE XIXONA AL BALCÓ’ capítulo 5. La segunda productora mundial de turrones y dulces Sanchis Mira SA-Antiu Xixona tiene unos orígenes más que centenarios en la ciudad de Jijona. Ahora vamos a repasarlos. Los fundadores de esta centenaria saga de turroneros fueron Vicente Sanchis Monerris y María Teresa Mira

Los fundadores de esta centenaria saga de turroneros fueron Vicente Sanchis Monerris y María Teresa Mira Brotons, la guapa del Molí, quienes en 1863 ya fabricaban su turrón artesanalmente e iban a venderlo a Barcelona, instalándose en un portal de las Ramblas barcelonesas.

Este matrimonio tuvo 6 varones: Vicente, Francisco, Manuel, Rafael, José y Alfredo Sanchis Mira. De todos ellos tenemos la certeza que fueron turroneros: José, Vicente y Rafael.

José Sanchis Mira, a principios del siglo XX, estableció un pequeño obrador en su casa de la calle Santa Ana nº 32 y comercializó sus productos con la marca Tres escudos.

Francisco Sanchis Mira se dedicó al tratamiento de la almendra y el 9 de octubre de 1924 solicitó licencia para instalar un motor de 1 HP y otro motor eléctrico de la misma potencia en su fábrica de la calle Carlos Regino Soler(actual Alcoy) 23 .

Vicente Sanchis Mira comenzó muy joven en el mundo del turrón. Sabemos que en 1880 ya pagaba el impuesto de la matricula industrial como vendedor de turrón domiciliado en la calle la Villa 19

Vicente y Rafael Sanchis Mira en 1885 se fueron a Cuba a vender turrón. Llevan una pequeña cantidad de turrón que venden al personal hispano e isleño en las calles de La Habana, pero constatan que puede ser un buen negocio.

A los dos años Rafael Sanchis Mira se separa de esta primitiva sociedad y emprende negocios por su cuenta, montando una fábrica en la isla antillana. En 1914 se asoció con Antonio Monerris Planelles para vender turrón; pero la sociedad fue disuelta en 1918. En 1919 crea en la Habana la sociedad “Rafael Sanchis”. El 11 de diciembre de 1930 Rafael Sanchis Mira registró en la oficina de patentes y marcas, la marca Fenix para publicitar todos sus turrones y dulces.

Vicente Sanchis Mira continuará yendo a La Habana hasta bien entrados los años 1920. El 5 de mayo de 1888 Vicente se casó con la joven jijonenca Brígida Coloma Morales y de su matrimonio nacieron los siguientes hijos: Demetrio, Vicente, Rafael, Ismael y José Sanchis Coloma y una hermana, Brígida.

Demetrio y Rafael Sanchis Coloma emprendieron la aventura americana y crearon una sociedad en 1920 “Sanchis Coloma Hermanos” para la elaboración y venta de turrones en Cuba. Cuando sus hijos eran adolescentes les abrieron puestos de turrón en Barcelona, primero en la calle Pelayo y años después otro en la Plaza de San Jaime. Al mismo tiempo construyeron su nueva casa en la Avenida de Alfonso XIII, nº 24 y 26 e instalaron la fábrica en sus bajos.

Entre 1927 y 1929 Vicente Sanchis Mira construyó en la zona industrial junto al puente de Alcoy un edificio de planta rectangular de 25 m de fachada a la calle Alcoy y unos 12 m de fondo, con planta baja y primer piso y cubierto con un tejado a doble vertiente. Este edificio se convertirá en la sede de la empresa y funcionará hasta 1994.

Tres Coronas, fue la primera marca que registró Vicente Sanchis Mira en la Oficina de Patentes y Marcas; siendo aprobada el 28 de octubre de 1922. Este nombre recuerda ligeramente a la marca de su hermano Tres Escudos.

Seguidamente registró la marca El Exportador, en una doble vertiente en enero de 1925 obtuvo la autorización para utilizarla en forma de emblema y un mes después en su vertiente textual. Con ello dejaba claro su verdadera vocación empresarial

El 26 de febrero de 1929 el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) publicaba la autorización de la que con el paso del tiempo se convertiría en la marca emblema de la empresa, Antiu-Xixona.

El 4 de mayo de 1932 se constituye la empresa Vicente Sanchis Mira e Hijos, S.L. de la que son socios a partes iguales: Vicente Sanchis Mira y sus hijos Demetrio, Vicente, Rafael, Ismael y José. La sede social se establece en la calle Blasco Ibáñez (hoy carrer d’Alcoi) y sucursal en Barcelona en la calle Escudillers nº 20. Vicente Sanchis Mira transfirió sus marcas: Tres Coronas, El Exportador y Antiu Xixona a la nueva sociedad comercial. A partir del año 1933 se incrementan las ventas en Cataluña y aumenta la exportación a Cuba y Estados Unidos. Vicente Sanchis Mira falleció el 19 de mayo de 1934.

En 1935 adquiere un local espacioso en la Rambla de Cataluña, que se denomina El Turia, dedicado a despacho de turrones al detall y mayor por Navidades y durante el verano a venta de helados. Tras la Guerra Civil continúa su producción adquiriendo gran prestigio su marca Antiu-Xixona.

En 1966 se fusiona con el grupo La Fama permitiendo aumentar su producción y situarse en el primer lugar de las firmas exportadoras del sector turronero y entre las tres primeras en el ranking de ventas en el mercado nacional. El grupo La Fama había nacido en 1963 de la fusión a su vez de otras tres sociedades: Hijos de A. Galiana, Francisco Sala Miquel y J. A. Monerris Llinares y CIA.S.R.C. El 25 de junio de 1964 el Ayuntamiento aprobó al consorcio de empresas Turrones La Fama la construcción de una nueva fábrica en la partida de Segorb, con una superficie de 6.505,86 m2 La nueva factoría se puso en marcha para la campaña turronera 1965/6.

A pesar de haberse fusionado Hijos de Vicente Sanchis Mira S.L. con el grupo La Fama la empresa durante algunos años estuvo compaginando la producción de turrones y dulces en la nueva factoría del polígono de Segorb con sus instalaciones de la calle Alcoy. Poco a poco la elaboración de turrones fue derivando a las nuevas instalaciones, mientras que en la calle Alcoy se fabricaron productos complementarios relacionados con los frutos secos y aperitivos (una especie de Congitos, cacahuetes cubiertos de chocolate, llamados Jaranitos, patatas fritas).

Hacia 1971 la fábrica de la calle Alcoy se destinó a concentrar la producción de frutas glaseadas, garrapiñadas y tostado de almendras.

En 1976 amplían su negocio dedicándose también a la fabricación de helados en su antigua factoría de la calle Alcoy. Sin embargo, no pueden resistir la terrible competencia en el sector y cierra sus puertas en 1994.

Al año siguiente vendió la marca Antiu Xixona para helados a la sociedad Helados Alacant.

En abril de 1996 Sanchis Mira absorbe las empresas La Fama Daltón, Almendras de Jijona, Mazapanes de Toledo, A. Monerris Llinares y Turrones La Fama con la finalidad de reducir coste de gestión y superar la suspensión de pagos presentada en mayo de 1994.

En 1999 se convierte en proveedora de turrones y dulces del Mercadona, empresa valenciana que estaba ampliando su red de distribución con la creación de un buen número de supermercados, bajo la marca Hacendado. En 2010 amplia su relación comercial con este gigante comercial al producir toda su gama de chocolates y al año siguiente construye un gran factoría en el polígono El Espartal III.

En la actualidad ocupa el segundo lugar en el ranking de productores de turrones y dulces.https://madeinjijona.com/cuatro-turroneras-de-jijona-en-el-top-10-de-dulces-navidenos-de-espana/

Fuente: https://madeinjijona.com

ESPECIAL SEMANA SANTA

Aunque los torrentinos y torrentinas han tenido que vivir una Semana Santa atípica y desde sus casas, esto no ha evitado que pudieran celebrar la festividad. Con motivo del Domingo Glorioso, el Ayuntamiento de Torrent emitió un programa especial a través de su página de Facebook con las y los principales representantes de la Semana Santa torrentina con más de 4.000 reproducciones.

Las cornetas y tambores volvieron a sonar en los vídeos que se mostraron a lo largo del especial, dando inicio con un resumen de de la Semana Santa de Torrent y de sus 18 hermandades, con sus tradicionales traslados, encuentros y procesiones de esta festividad que está declarada de Interés Turístico Autonómico.

El programa, además, contó con la participación de la Reina del Encuentro de 2020 y que también será de 2021, Azucena Guimerá Palop; la Reina del Encuentro de 2019, María Silla Mora; del presidente de la Junta Central de Hermandades, José Vicente Yago; el concejal de Fiestas, Pascual Martínez; y el CRONISTA OFICIAL DE TORRENT, JOSÉ ROYO. A lo largo de casi una hora de emisión, los colaboradores pudieron contar, entre otras cosas, la historia de la Carxofa, uno de los elementos protagonistas del Domingo de Resurrección, y su cambio de forma y ubicación, ya que anteriormente se situaba en la puerta de la Casa de la Cultura.

Asimismo, el público pudo revivir el Encuentro del año pasado acompañado de las palabras de María Silla, que representó a Germana de Foix durante ese día. También se hizo un viaje en el tiempo para recordar otros Domingos de Resurrección, como el de 2008 que contó con Teresa Puchades como Reina del Encuentro, o el de 1988 que fue Inmaculada Costa.

El programa puede volverse a ver haciendo clic en el siguiente enlace:

Fuente: https://www.elperiodic.com

15 DE ABRIL. TRIGÉSIMO SEGUNDO DÍA. ÁLBUM DE CHINA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Todos lo estamos haciendo. Arreglamos armarios, repasamos papeles viejos, echamos mano a esos rincones  donde abundan las cajitas, los llaveros inútiles, los folletos de electrodomésticos y una infinita cantidad de bolsas de plástico guardadas para no sé sabe qué…

Entre las tareas impuestas, ordenar las fotos es muy interesante. Se trata, por ejemplo, de pasar cientos de imágenes guardadas en discos dispersos al disco duro. Ordenarlas por años y por meses. Un año, el 2006, me ha entretenido horas imposibles durante cuatro días… Y es ahí donde me he encontrado, puñetera casualidad, con el viaje a China de aquel verano: el que empezó con una tormenta enorme sobre Pekín y una obligada demora del aterrizaje de casi una hora. Y con un comandante simpático, muy simpático, que tuvo a bien advertir que “el único problema, aparte del retraso, es que venimos volando 14 horas, directo desde Madrid, y no tenemos mucho combustible de reserva…”

El avión fue el primero en aterrizar en un aeropuerto con enormes charcos. Viajar a China en verano enseña que allí hay también una cultura de temporales veraniegos y que a los más malos les llaman tifones. De modo que, inundados todos los túneles que comunican con el aeropuerto, nuestro autobús se demoró bastante y el camino desde la terminal hasta el hotel lo hicimos de noche, entre las doce y la una, por una autopista exprés, de “segundo piso”, que en ocasiones tenía un tercer nivel encima. Y por un paisaje de industrias y polígonos cuajados de talleres, empresas y oficinas.

Es la primera lección, la vacuna. Es la visión de un país que no tiene horas. Era la hora de dormir pero por el camino pudimos ver fábricas, talleres, industrias donde el humo no cesaba y la actividad no se detenía. El guía explicó que sí, que se trabajaba por turnos, que trabajar de noche es normal en un país nacido para el trabajo, el esfuerzo colectivo y la producción de infinitas cosas en cantidades siempre infinitas. Millones de bolsos, millones de ventiladores, millones de pastillas, de televisores, de libros…

China es una continuada visión de la grandiosidad. Más que el grandioso Estados Unidos, más que la inacabable Argentina, China transmite la impresión de que el horizonte, geográfico y humano, es allí de otro tamaño. Todo es por miles o por millones, todo es imposible de contar… Como es su historia: en China se entiende enseguida la dimensión nueva de que todo lo hicieron mil o dos mil años antes que cualquier otra civilización del planeta: las cerámicas perfectas, las mayores bestialidades, los grandes logros, la perfección de la escritura y el arte, el refinamiento religioso… China se produjo a sí misma cuando los demás estábamos aprendiendo a juntas las letras.

Hice unas tres mil fotos durante doce días. Ahora he tenido ocasión de pensar y recordar mucho sobre aquel viaje a China. El país que no dudó en encerrar a 60 millones de personas, en una “pequeña” provincia, ante el asombro general. ¿Cómo hacen eso de un modo tan brutal y perfecto? ¿Cómo se cohíben tantas libertades, tantas necesidades, tantas urgencias? Una cosa que se aprende enseguida, yendo a China, es la disciplina y la obediencia ciega al poder. Excepto en tres o cuatro cuestiones: la espera a los peatones en los semáforos, los codazos en las colas y la bonita costumbre de escupir constantemente al suelo…

La cuarta observación, sobre los alimentos, nos la dio el guía antes de desembarcar en un hotel, desde luego de dos mil habitaciones: “Los chinos –dijo– comen todo lo que va por la tierra, excepto los ferrocarriles; todo lo que nada en el mar, salvo los submarinos, todo…”

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

SEGUNDO DÍA DE PASCUA: LA CASA DEL CAMPO

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Este año 2020 a causa del confinamiento que estamos viviendo, tenemos que tomar las meriendas de pascua en casa, como el tiempo es clave para recordar los momentos vividos, hoy segundo día de pascua, volviendo la vista atrás, dejando los años guardados en esa almena vigilante que  su presencia semi destruida nos recuerda el paso de la historia, llegamos al lugar de encuentro donde pasábamos la tarde cualquier día de pascua. Hoy vamos a la CASA DEL CAMP.

Para  hablar de esta Masía, hemos de centrar el estudio en la Cartuja de Porta-Coeli  y en los Apuntes Históricos de Francisco Tarín, en el año 1897, nos hablaba de “El término de Porta-Coeli, enclavado en parte en las estribaciones meridionales de los montes que se desprenden de la Sierra de Segorbe, comprendía unas cuatro leguas cuadradas de extensión. Lindaba con los términos de los pueblos de Serra, Náquera, Bétera, Benaguacil, Olocau y Segorbe. Hacia el mediodía, y como a tres leguas de distancia, distinguía la larga alfombra que forman las dilatadas huertas de Liria, Benisanó, Benaguacil, La Pobla y Ribarroja, y contiguo a ellas el campo de Liria.

Cuatro casas de campo existían dentro de los dilatados terrenos de la Cartuja.  Además de las tierras que poseía el Monasterio, formando su extenso término, era dueño de otras posesiones, que por justos títulos le pertenecían desde tiempos antiguos. Entre estas fincas, era la más rica por la calidad y por la extensión, la magnífica Masía, sita en el Campo de Liria, llamada la Casa de Campo.”

Y sigue Francisco Tarín explicando: “En 1480 había 18 vacas, 14 becerros, 10 bueyes para arar, 100 ovejas, 392 cabras y machos cabríos, más 60 corderillos de las primicias de Liria. En 1487 se contaban: dos mulas para silla, cuatro mulos para tiro y uno joven, dos rocines para la labranza y dos asnos, bueyes para arar diez, y como ganado destinado al pasto, a medias entre el monasterio y los pastores, 13 vacas y 300 cabras.” Esta información  se guarda  en las Notas del Libro de Varios de Porta-Coeli. Ms. en el Archivo de la Catedral de Valencia.

Ya tenemos constancia datada de esta Casa del Campo, nos remontamos al año 1480. Los ganados de esta Cartuja tuvieron mucha importancia, y lo demuestra los privilegios que se extendieron a su favor, ya que tenían la singular franquicia de poder libremente transitar, pastar y abrevar en cualquier término de los lugares del Reino de Valencia, además de que los pastores de la Cartuja podían transitar con los ganados, sin pagar derechos de pasaje, herbaje, portazgos, y en el caso de hacer algún daño, debían indemnizarlo, pero sin ser detenidos ni los pastores del convento ni las bestias que conducían.  Estos privilegios, fueron concedidos  a esta Real Cartuja  en 1340 por el Rey D. Pedro II de Aragón, de D. Juan II en 1450 y del Emperador Carlos I en 1540.

En los apuntes se lee: “Aun existe en Liria la antigua casa procuración de los monjes, con el escudo real del monasterio sobre su puerta. En 1604 el Dr. Pedro Runa, presbítero, cura de la Villa de Cullera, permuto su cargo con Juan Monserrat, vicario perpetuo que era de Lliria, y se obligaba a: <Primo á dir y celebrar cascun dia en dita sglesia de la villa de Liria dos misses segons que los vicaris perpétuos quefins huy son estats en dita sglesia a les han acostumbrades dir y celebrar>” El documento es mucho más largo, solo referencio estas citas, para hacernos una idea  de la importancia de esta Casa.

Esto sería en cuanto a los orígenes de esta Casa, que resumidamente puedo expresar, hay mucha más documentación dispersa y digna de estudio. Estas letras nacen como el recuerdo de aquellas pascuas, y quede constancia  escrita de la antigüedad de esta finca.

En el año 1788 cuando se hace el primer censo de la Parroquia Santa Bárbara de Casinos con el Nº 9, esta  inventariada  la “CASA  DE LOS RELIGIOSOS  DEL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA  DE PORTACELI.” Camino de Alcublas.

“Veintisiete habitantes: Vicente Castelló, Joseph Ferriz, Miguel Masian, Bautista López, Bautista Cathala, Joseph Mengual, Roque Cabavo, Josef López, Bautista Sol, Ygnacio Murgui, Thomas Calbo, Vicente Cibera, Thomas Murgui, Miguel Parcon, Agustín Rubio, Francisco García, Joseph Calvo, Vicente Peris, Joaquín Ponz, Mariano Muñoz, Mariano Cortes, Pasqual Rubio, Manuel Puchol, Salvador Guna, Miguel Fuster Menor, Luis Albano,Thomas Ferrer”.

En el año 1826, el Prior de la Cartuja de Portaceli se llama Antonio Casino, cabe la duda de que fuera oriundo de Casinos y de la familia de Blas Casino, pero según los censos de 1789 a 1803, no hay ningún Antonio Casino, en esta familia(lo cito como una curiosidad.)

El año 1828  se inicia un pleito a causa del aprovechamiento del agua, que tiene el pueblo de Casinos, contra los frailes de la Casa de Campo, que esto sería motivo de otra crónica, en la que hablaríamos del Partidor, del Salt, y de cómo se repartía el agua.

La historia condujo el camino de la Casa del Campo, hasta llegar a la propiedad de D. Fernando Ibáñez Pagés y Dª Matilde Pampló Martín,  que él fue un empresario y político valenciano, miembro del Partido Liberal, escogido diputado por el distrito de Chelva a las elecciones generales españolas de 1901. De junio de 1912 a noviembre de 1913 fue  Alcalde de Valencia. En 1915 fue diputado provincial por el distrito Mar-Mercado de Valencia, y en 1917 fue presidente de la Diputación de Valencia.

Nuestro erudito Miguel Morató le dedica una poesía con motivo de su santo, que entre otras cosas le dice: “Y por la benevolencia, que en el partido ha alcanzado, de Real Orden fue nombrado, para Alcalde de Valencia. Cargo que desempeñó con entera lealtad y a su finalidad, por la gran puerta salió. Es don Fernando a mi ver, un cumplido caballero, de trato noble sincero, con quien le ha de menester. Por eso en Chelva o Villar, goza grandes simpatías y emplea sus energías, en cuanto dice a votar.” 

Es tanta historia la que se encierra en esas paredes, que hay que ir dando saltos en el tiempo, pero si recordar a los buenos hombres de Casinos, que trabajaron en esas tierras, los históricos pastores  que  conocían todos los rincones de los campos, José Hernández, el abuelo,  el decano de esa histórica familia que tanto sabían de ese oficio… los caseros, los labradores, los que al toque de la campana empezaban y acababan.

En 1968-1970, el Instituto Nacional de Colonización de Madrid, abre el expediente de la “Casa de Campo” y en sus antecedentes nos dice que ocupa ciento cuarenta y cuatro hectáreas y que su límite meridional está a un kilómetro aproximadamente de Casinos, y la casa principal a unos dos kilómetros de este pueblo. Dista 17 kilómetros de la ciudad de Liria y 42 de Valencia.”

Era el ocaso de una historia, era el fin de una ilusión. La Casa de Campo, era término municipal de Llíria, tan cerca de Casinos, pero jamás el pueblo disfrutó de su propiedad.  Se puede escribir mucho más, y si tengo salud lo haré, porque la Casa de Campo, es una Masía que no nos deja indiferentes, por ser paso obligado, por ser escenario de momentos vividos, por  ser parte de la vida de Casinos.

Hoy lunes de pascua, nos vemos en la Casa de Campo, beberemos agua fresca de sus cisternas, y si nos dejan, probaremos sus buenos vinos generosos de la bodega.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

LA ESPERANZA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Una de las arias más conocidas y más hermosas de la historia de la ópera es Che gelida manina, la que canta el poeta Rodolfo en el primer acto de La bohème de Giacomo Puccini. En ella, casi al final, el músico de Lucca escribió sobre la palabra La speranza nada menos que un Do sobreagudo, para darle a ese vocablo toda la intensidad del amor y el deseo apasionados, que han nacido en el corazón del escritor romántico al conocer a Mimí. La nota Do genera el acorde de Do mayor ,posiblemente el más expansivo de la música y el que se utilizó como base para crear el modo mayor, dado que es el que tiene menos errores de temperamento y más luminosidad. Esperanza igual a DoM, por más que en el acompañamiento de orquesta en el aria citada, se escriba un acorde octavado de do, con un re de apoyo que es una inarmonía para acentuar una atmósfera de delirante ilusión.

La esperanza, tal vez es la palabra que en estos momentos de confinamiento por la horrorosa pandemia que nos afecta, y debe estar más viva en nuestro interior, con el anhelo de que pronto despertemos de este mal sueño. Con la esperanza se abre la puerta a todo, singularmente a la vida a la que pertenece, por más que Nietzche, Schopenhauer, Ibsen o Voltaire entre otros, le negasen el pan y la sal. En su derecho estaban. Pero el autor de estas líneas prefiere pensar con Machado que hoy es siempre todavía y ello porque uno está felizmente vivo y también el que las lea debe caer en la misma cuenta. Si eso no es algo por lo que sonreír, entonces no sé por qué merece la pena hacerlo. Pensemos con el poeta libanés Kheil Gilbran, que por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. Y con un acorde en DoM, añado yo. La esperanza.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

MARTES, 14 DE ABRIL. TRIGÉSIMO PRIMER DÍA. BUROCRACIA CONTRA NÁUFRAGOS

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Vuelve a llover. Apenas nos interesa el asunto, confinados como estamos. Pero cuando te imaginas en la calle es cuando te percatas de que está siendo una primavera particularmente lluviosa en la que hubiéramos visto aguados los días de Fallas y los de Semana Santa. Y ahora, también, esta semana de la segunda Pascua valenciana, tan a propósito para viajes de primavera.

Pero llueve y hace fresco. Vicente Lladró, en “Las Provincias” del lunes, escribió sobre la climatología de estos meses últimos, especialmente lluviosos, y sobre lo que podemos considerar un cambio de tendencia después de un periodo de sequía. El embalse de Benagéber, decía en su artículo, está tan lleno que rebosa; el otro embalse del Turia, el de Loriguilla, también está al borde de su capacidad técnica y no puede almacenar más agua. De modo que el caudal que sigue llegando a los embalses tiene que discurrir hacia el mar, lo que produce en el nuevo cauce un espectáculo pocas veces visto.

En ese reportaje, Lladró le daba vueltas a un fenómeno de imprevisión política, uno más, que sin embargo causa poco escándalo social y periodístico. Sin contar con que el embalse de Villamarchante debería haber sido construido en los años sesenta, ocurre que el de Loriguilla tiene problemas técnicos y no lo dejan llenar a su máxima capacidad; de modo que es una instalación desaprovechada e incompleta. Un ejemplo de falta de acción que los gobiernos se han ido transmitiendo desde hace décadas.

Imprevisiones. Un mes. Treinta y un días, uno tras otro, encerrados con el mismo juguete. Recordar lo que hicimos en las primeras jornadas de confinamiento, repasar lo que dijimos antes, comprobar nuestras primeras impresiones de alarma, quizá ayuda a poner marco al paisaje de las imprevisiones. ¿Cuándo me percaté de que el problema era grave y podía afectarme personalmente? ¿Qué estaban haciendo los responsables de la administración en esos momentos? ¿Todos fueron sorprendidos de forma repentina o unos lo fueron menos que otros? Es interesante para matar el tiempo; es como hacer crucigramas. Aunque la realidad indica que incluso los muy precavidos no pueden realizar sus sueños: la realidad de la burocracia puede con todo, y ataca primero que a nadie a los soñadores.

Uso como ejemplo el de ese valencianos que el día 14 de marzo, al ver las órdenes de confinamiento del Gobierno, decidió irse con su barco a la isla de Espalmador, junto a Formentera, donde echó el ancla y se puso a sí mismo en cuarentena. Tenía a bordo todo lo que podía necesitar para un par de meses y estaba decidido a no molestar para no ser molestado. Pero no le han valido coplas: la delegación del Gobierno en Baleares le ha dado puerta, lo han sacado del lugar y la han hecho volver al Náutico de Valencia, donde desembarcó el domingo de Pascua. Él piensa, y lo ha dicho, que todo es ridículo, que en medio del mar estaba mucho más seguro que ahora en tierra, donde puede ser contagiado o contagiar. Pero la burocracia se ha de meter en todo, controlarlo todo y se muestra incluso contra los autoconfinamientos, contra los ermitaños voluntarios, contra los náufragos a su placer. Contra lo que era un inquietante atisbo de libertad, vaya…

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LUNES,13 DE ABRIL. TRIGÉSIMO DÍA. A LAS BARRICADAS

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La gente saca enseguida lo que lleva dentro. Esos alcaldes que, por ejemplo, han dado orden de levantar barricadas para que nadie pueda entrar en la fortaleza de su pueblo han dejado muy claro el disparatado personaje que llevan dentro. Daoíz y Velarde, Agustina de Aragón, Sagunto y Numancia… Uf!

No debe ser fácil trabajar con ellos, no. No debe ser cómodo soportar a un tipo que ordena poner barreras de cemento, o acumular una duna de metro y medio para que nadie “de fuera” entre en su pueblo. Donde a lo mejor tiene una casa, o un apartamento, por el que paga religiosamente todos los impuestos que el ayuntamiento pone al cobro y todas las tasas de servicios que el municipio y la Diputación se inventa, sobre agua y depuración, sobre basuras y restos de poda, aun a sabiendas de que hay quien vive allí 365 días y hay quien no acude más a allá de cien.

Sí, lo tengo claro: el decreto dice que hay una primera y una segunda residencia y la norma señala que donde hay que confinarse –no sé por qué– es donde uno está empadronado. También está claro que hay que ser rigurosos en el confinamiento para que el virus no se extienda. Pero esos gestos de algunos alcaldes no me gustan un pelo. Como no me gusta, pero nada, el clima social que los protege. Porque nos muestra que hay docenas de municipios, en la costa y en el interior, donde el turista es considerado como un molesto virus siempre, en Pascua y en verano, cuando aguarda turno en las tiendas y cuando pide mesa en el bar. Yo he visto a vecinas habituales de un pueblo pedir prioridad sobre los turistas o no empadronados en una carnicería…

Estos días se está hablando mal, incluso en los medios más serios, de la segunda vivienda. Esa especie de resentimiento social que hay en España contra el que tiene dos casas, o contra el que dispone de una casa grande, aflora estos días sin que nadie lo pueda evitar. Y la modalidad más común consiste en cargar contra los que han querido ir a sus casas, en la playa, el campo o la montaña, no para instalarse durante la cuarentena –!vaya una pretensión!– sino solo para echar un vistazo rápido.

Pero no se puede. O eso dicen. No está permitido ver si el riego está conectado o se ha roto una brida en alguna parte; no se puede confirmar si han saltado los plomos y la nevera hiede con todo podrido dentro; es imposible confirmar si aquella gotera del techo ha ido a más durante las lluvias o cerrar la llave de paso para que cese el goteo inútil de aquel grifo. Tampoco puede uno cosechar sus verduras, ver cómo han ido las habas y hacer planteles de tomateras. Toda la actividad de jardín y huerto durante los días de primavera ha quedado congelada. Esos alcaldes, tan cansinos con la ecología que ayer daban la tabarra con las bondades de los huertos urbanos, son los que ahora han puesto barricadas contra los apestados de la ciudad. O los que han consentido que la concejala de turno haga la tontería de repartir monas de casa en casa. A los empadronados, claro; a los de la segunda vivienda ni hablar.

Con todo, no se descuiden, que la gente toma buena nota. La gente aprende y tiene muy buena memoria. Incluso esos tontos de la ciudad.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

EPIDEMIAS Y PANDEMIAS

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

    Preámbulo y terminología

Un lazareto es una instalación sanitaria, más o menos aislada, donde a lo largo de la historia se han tratado enfermedades infecciosas. Históricamente se han utilizado para enfermedades como la lepra, la tuberculosis o la fiebre amarilla, y se solían instalar en los puertos de las grandes ciudades costeras para tener en cuarentena a las embarcaciones o personas procedentes de otros países contaminados o sospechosos de contagio. Hoy, en plena pandemia de Corvid-19, se les ha rebautizado con el nombre de ‘Arcas de Noé’, aunque siga teniendo la misma utilidad. En otras épocas se han llamado salas de infecto-contagiosos o habitaciones de aislados. Aquellas instalaciones contaban con un amplio equipo médico que debía cuidar de los enfermos, aunque en muchas ocasiones, y debido al contacto directo, el propio equipo médico también caía enfermo. Vemos actualmente no han cambiado tanto.

Si atendemos a la palabra “confinado”, se dice de la persona condenada a vivir en una residencia obligatoria. Obligada a residir en una residencia y dentro de unos límites. Es una pena por la que se obliga al condenado a vivir temporalmente en libertad, en un lugar determinado, bajo la vigilancia de la autoridad.

En 1971, los sentenciados a confinamiento serán conducidos a un pueblo o distrito situado en la Península o en las islas Baleares o Canarias, en el cual permanecerán en libertad, bajo la vigilancia de la autoridad, incurriendo en la pena de confinamiento los que promovieren, dirigieren o presidieren manifestaciones u otra clase de reuniones al aire libre en los alrededores del Palacio de las Cortes cuando estén reunidas; siendo considerados como promovedores o directores de dichas reuniones o manifestaciones los que por los discursos que en las mismas pronunciaren, impresos que publicaren o en ellas repartieren, por los lemas, banderas u otros signos que ostentaren o por cualesquiera otros hechos, deban ser considerados como inspiradores de los actos de aquéllas. Esta pena estuvo en el código penal hasta entrada la era democrática.

Si atendemos al término “cuarentena” tiene su origen porque consiste en el aislamiento de un enfermo durante un plazo de cuarenta días. aislamiento de un enfermo durante un plazo de cuarenta días. La razón, sin embargo, de este plazo de tiempo dista de tener fundamento científico: se escogió simplemente porque fueron los días que Jesucristo pasó de ayuno en el desierto y vivió el episodio en el que fue tentado por el diablo, así como fueron también los días de diversos eventos de los libros sagrados.

Torrevieja perteneció a la zona abarcada por el Lazareto de Mahón, y por donde pasaban los marineros que llegaban por el mar aquejados de algún tipo de infección.

    Cólera de 1834

Durante la epidemia de cólera de 1834 el puerto de Torrevieja gozó la prerrogativa de no tener una defunción producida por esta enfermedad, aunque sí que se presentaron algunas disenterías que cedieron con lo medios comunes de curación utilizados entonces: limonadas, emulsiones, bebidas frías anisadas –palomas y canarios-, dieta vegetal y baños templados.

    Cólera de 1850

En el año de 1850 se expandió desde Argel un brote epidémico que produjo una mortandad numerosísima. La beneficencia francesa establecida en su colonia africana abrió una suscripción para socorrer a las familias necesitadas, distribuyendo en menos de un año 1.499 francos. De estas familias 45 eran españolas, participando de la caridad pública en las mismas proporciones que las francesas y las indígenas argelinas. Según el monitor de la colonia de Argel, durante el segundo trimestre del año 1850, la población europea tuvo un aumento de 6.812 almas, de las cuales 4.516 eran españolas; desembarcando la mayor parte en la provincia de Orán, procedentes de Murcia, Torrevieja y Alicante. En aquellos momentos los residentes españoles en Argelia superaban los 45.000.

Trasmitida y declarada la epidemia en la vega del Segura se tomaron medidas con el consiguiente revuelo, prohibiendo la huida de las personas para evitar la propagación. En Orihuela, un grupo de concejales y funcionarios escaparon refugiándose en Torrevieja.

El 29 de agosto se publicó una real orden destituyendo a todos de los cargos desempeñados por los huidos, debiéndose entregar a los tribunales para ser juzgados, con arreglo al código penal, todos aquellos miembros del Ayuntamiento y empleados dependientes del ministerio de la Gobernación que abandonaron Orihuela, marchándose a Torrevieja, no presentándose en aquella ciudad, pese a tener noticias haber sido invadida por el cólera, faltando al cumplimiento de los deberes de socorrer con sus intereses y animar con su presencia a los afligidos vecinos, que se vieron abandonados por aquellos que poseyendo cargos no los supieron desempeñar.

Los ediles testificaron ante la justicia el haberse ausentado de Orihuela con el fin de reponer la salud tomando baños en Torrevieja, alegando haber pedido permiso y creyéndose pagados con donativos Matías Sorzano, Manuel Pastor Orsusan, Manuel Pastor Arbuxel, Andrés y Santiago Rebagliato, Mariano Casanova, Nicolás Pastor, Pedro García de Burunda, Francisco Moreno y su hijo Vicente. Además, con igual designio, distribuyeron otras cantidades entre viudas, pobres, vergonzantes, ancianos y demás personas necesitadas de Orihuela. Mientras, en Torrevieja hubo gran alarma producida por unos cuantos enfermos, no falleciendo ninguno.

    El cólera del año 1884

Volvió el sobresalto sanitario en junio de 1884 y las precauciones contra el cólera se extremaron en Torrevieja, Mazarrón y otras localidades con contactos en Argelia, cercanamente amenazada por la enfermedad epidémica.

Conociendo los focos de infección y declaradas las procedencias sucias y sospechosas se establecieron lazaretos y cordones sanitarios. Tanta fue la confusión que reinó en los centros oficiales que, a vueltas de un sinfín de órdenes y contra órdenes, acabaron muchas veces por dejar que hicieran lo que quisieran.

En Torrevieja se cumplieron las medidas sanitarias con mucho rigor, tanto las autoridades como los vecinos. Con referencia al puerto, no se hizo el más ligero abuso, no permitiéndose a un vecino la entrega a su mujer del dinero del sueldo para el sustento del resto de la familia, sin antes haber sufrido la cuarentena.

El miedo al contagio hizo previsora a Torrevieja, agudizándose el celo de las autoridades; habiendo, entre el uso legítimo de la propia defensa y el abuso de la autoridad, una línea que algunos trataron de romper.

Una familia torrevejense, integrada por 13 personas, que había logrado entrar en Murcia, fuera conducida al lazareto de Espinardo; siendo más tarde dadas de alta por haber cumplido cuarentena. A mediados de septiembre, el director del lazareto de Espinardo informó a que la salud allí era excelente, excepción hecha de una mujer que padecía intermitente franca, y de un individuo que sufría dispesia flatulenta.

Estuvo Torrevieja limpia de la enfermedad colérica, aunque presentándose un buque a cargar sal para Alicante, el director de Sanidad lo despidió para el lazareto de Mahón. El consignatario reclamó contra esta medida, y la autoridad del ramo resolvió el asunto dejando en libertad al director de Torrevieja para que lo admitiese o despidiese.

La cancillería alemana declaró sospechosas de cólera los puntos comprendidos entre Torrevieja y Altea, sometiendo sus procedencias –aunque fuese sal- al tratamiento de observación que prescribía el reglamento sanitario. A finales de septiembre, el ministro de la Gobernación telegrafió al gobernador de la provincia de Murcia para que mandara retirar inmediatamente el cordón que había establecido en esa provincia por la parte de Torrevieja.

    El cólera del año 1885

Al siguiente año, en junio de 1885, al declararse la epidemia de cólera en Murcia, el pánico que se dejó sentir fue grande, dirigiéndose muchas familias a Torrevieja, no encontrándose en la villa marinera ninguna casa sin habitar.

Con motivo de la epidemia se volvieron a establecer cordones sanitarios, no teniendo los habitantes de Torrevieja mucha tranquilidad, en su puerto se refugiaron muchos de los que habían huido de Cartagena y se temían que pudieran portar el vibrión colérico. El miedo a la expansión de la epidemia hasta Torrevieja impidió que los vecinos de Murcia y otros pueblos tomaran baños de mar que aquel verano, al suprimirse además las líneas de trenes.

No faltaron casos de abandono impío por miedo al contagio. En el mes de julio llegó a Torrevieja un hombre y una mujer, no permitiéndoles las autoridades la entrada, teniéndose que irse a habitar una cueva donde poco a poco enfermaron y murieron los dos. Nadie se atrevió a enterrarlos, hasta que dos hombres se comprometieron a ello y arrojaron los cadáveres a un pozo de 50 metros de profundidad.

Todo gira y da vueltas. Ahora, no es que estemos en las mismas, estamos en una de las peores epidemias: el coronavirus o la llamada pandemia corvid19.

Fuente: https://torreviejaresiliente.es

12 D’ABRIL, 30É DIA DE CONFINAMENT

DANIEL ALFONSO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

El Diumenge de Pasqua enguany no ha començat amb el cant de de la despertà pels nostres carrers, però punxant ací podeu escoltar l’àudio que li vam gravar al cor d’Otos. Un enregistrament de fa anys amb un radiocasset que no pensàvem que serviria per recordar algunes celebracions al no poder eixir de casa per una pandèmia en ple segle XXI.

Però hui no és dia de tristeses i cal valorar, dins del que cap, allò que hem aprés o que hem retrobat  gràcies al confinament. Aquelles coses bones que estem podent fer com ara aprendre a cuinar millor, contactes pendents amb familiars o amics per videocridada o alguns treballs i reflexions que estaven aparcats per falta de temps. Molts canvis no tindran remei i altres ens resultaran gratament positius i després direm això ho vaig fer quan al coronavirus.

Hui ens menjarem i compartirem la mona que és símbol de fertilitat, d’esperança i de renaixement. Les dels xiquets són menudetes i redones amb un ou cuit en el centre o també tenen forma d’un savatxo amb la boca oberta on es troba l’ou. Les dels adults a Otos no tenen ou i la seua forma és la típica redona i unflada amb caramull damunt, però també poden ser rotllos o trenes. Mentre que hi ha territoris més llunyans com el Matarranya on són salades i tenen insertats un ou bollit, costella de porc i embotit. I a Catalunya solen ser de xocolate i les regalen els padrins als seus afillats.

Tant la mona com l’ou han tingut un gran significat en moltes cultures anteriors a la nostra, per tant hui i demà són dies de menjar-los encara que enguany siga en companyia dels veïns des del balcó de casa. Perquè almenys estem millor que en la postguerra quan van passar molta fam i, en lloc de cantar la tarara, a La Casita de Papel li van aplicar la següent lletra: “que felices seremos los dos/ sin aceite ni harina ni arroz,/ pasaremos la Pascua sin mona/ por culpa del señor gobernador”.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/