Arxiu mensual: març de 2021

ARMAR EL TACO

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

El otro día hablé por teléfono con Rodrigo Vélez, con quien, comparto labores de crítica musical en la prestigiosa revista Opera World. Aproveché la ocasión para que me explicitase más el comentario que había hecho sobre mi admirado amigo, el maestro Ramón Tebar en su Don Pascuale de la ópera de Viena. Después de pormenorizarme, como solo él sabe hacerlo, diversos momentos de la ópera y las esmeradas soluciones que prodigó su batuta, concluyó su relato al referirme las ovaciones al remate de la representación que realizó, con un: «chico, de verdad, armó el taco».

Es esta una expresión muy castiza singularmente en el mundo taurino, pero con un origen en verdad muy incierto. Diré a título de curiosidad que la palabra taco es una de las más polisémicas del castellano, pues el diccionario de la RAE, registra nada menos que 27 expresiones distintas. Dicho esto señalemos que la frase «armar el taco» casi siempre hace referencia a jaleo, alboroto, algarabía, con sentido exitoso y ello aventuro que puede proceder de una significación que deja muy clara la Real Academia en su diccionario, en una de sus referidas acepciones, señalando taco como «cilindro de trapo, estopa, arena u otra materia a propósito, con que se aprieta la carga del barreno o de un arma de fuego». En efecto, no hay celebración por estos lares hispanos que no se celebre con el disparo de salvas, cohetería o arcabuzazos, que generan estruendo, batahola y estrépito y ello con propósito de encomiar y celebrar un triunfo o un festejo. Espero que quede claro, como también espero y deseo que Tebar siga «armando el taco» en todas sus actuaciones.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

MÁS CERCA

ANTONIO LUIS GALIANO, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Hace poco, apenas quince días, en que recordaba algunas de mis vivencias sobre la Semana Santa de Orihuela. Son muchas más las que se agolpan en mi memoria, pero hay una de ellas que fue para mí, tal vez la más importante, aunque vivida con la ausencia de seres queridos. Me estoy refiriendo al 6 de abril de 1996, en que se materializó el encabezar la procesión del Santo Entierro de Cristo y cruzar por el interior de nuestra Catedral con la cabeza cubierta. Me llenó de satisfacción cuando una tarde, vísperas del cuarto Viernes de Cuaresma, me llegaba la noticia que se me iba a proponer por el Excmo. Ayuntamiento de Orihuela como Caballero Cubierto. Recuerdo las muchas atenciones por parte de las cofradías, hermandades y mayordomías, felicitaciones de mucho oriolanos, la visita en Alicante de la Comisión de Festividades acompañada por el Grupo de Cantores de la Pasión con José Víctor Rodríguez al frente, la preparación de toda la intendencia, e incluso del obsequio que iba a entregar en la recepción que fue un pequeño cuadro con un dibujo a plumilla de mi hijo Antonio, en el que se veía mi casa de Orihuela y en el balcón del segundo piso, a mis padres, y en suelo a «La Diablesa» alejándose.

Y llegó el Sábado Santo, un poco nublado. Me acuerdo que Atanasio Díe Marín, jefe de Protocolo, me había citado para que por la mañana fuera al Palacio de Rubalcava para concretar algunos detalles de la recepción. Me dijo textualmente: «Hoy esta es tu casa, ¿necesitas algo?». Por gastarle una broma le contesté: «Me gustaría que cambiaras las cortinas, que no me gustan». Me miró fijamente, y me replicó «no fastidies». Al margen de anécdotas, poco antes de la recepción comenzó a lloviznar, comenzando a caer «agua, Dios y misericordia». Y con un gran aguacero comenzó aquella con muchos paraguas e invitados que se habían mojado. Tras darse lectura al nombramiento por María Encarna Galiano Escudero, presidenta de la Comisión de Festividades, comencé mis palabras de agradecimiento. No soy de los que les gusta improvisar, pero en aquella ocasión rompiendo el protocolo fue uno de los momentos en que lo hice, y rememoro que dije: «Creo que merece dar gracias a Dios por esta lluvia tan beneficiosa para estas tierras. Creo que es un buen día para llover en Orihuela». Tras concluir estas palabras cesó la lluvia milagrosamente, concluyendo la recepción con normalidad. Se pudo efectuar el pasacalle y celebrar la procesión y, cuando la cabeza de la misma se encontraba en la puerta del Palacio Episcopal, escuché la voz de Emilio Bregante Palazón que iba detrás de mí que me decía: «Muévete chiguito que nos mojamos». El resto del cortejo se salvó del agua, excepto la Soledad y la Presidencia.

En aquellos años cursaba Historia en la Universidad de Alicante y en mis ratos libres fuera del trabajo y del estudio iba recopilando notas sobre Orihuela. En esas fechas reuní algunos datos sobre la Semana Santa de 1887, en la que la meteorología acechaba, hasta el punto que la Procesión de Misión del 3 de abril, Domingo de Ramos en su tarde, debido al mal estado de las calles por la lluvia caída en la mañana se suspendió, celebrándose la predicación en la Iglesia de Santiago. La primera procesión que se celebró fue la del Martes Santo, bajo el patronato de Concepción Megías, viuda de Rebagliato. Salió como era costumbre desde la Iglesia de San Gregorio y fue la primera vez que pasó por el nuevo Puente de Levante recién construido. Muchos de los pasos estaban bajo el patronato de algunas familias o particulares, tales como San Pedro Arrepentido por el heredero de Cirila Escoubet y Ferrández, que salió sin adornos por el fallecimiento de dicha señora el Martes Santo, y el Ecce-Homo por María Hernández de Muñoz y hermanas. Paso que estuvo a punto de caer al suelo en los Hostales, en la procesión del Viernes Santo por la mañana.

Desde la capilla de Loreto, salió la procesión del Entierro el Viernes Santo por la tarde, con un tiempo desapacible, con poca afluencia de alumbrantes por falta de cera y encabezada por el Caballero Porta-Estandarte Francisco Ballesteros Villanueva.

«Tempus fugit». ¡Cómo pasa el tiempo!: 1996 y 1987.

Fuente: https://www.informacion.es

EL GRUP DE DANSES “LA SOLANA” D’ALGAR

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

El grup de danses La Solana d’Algar es va constituir formalment el 28 de juliol de 2011, si bé va donar els seus primers passos a partir de l’any 2009, amb motiu de la celebració del 400 aniversari de la repoblació del poble per 26 famílies de cristians vells l’any 1610, després de l’expulsió dels moriscos del regne de València decretada pel rei d’Espanya Felip III, de la Casa d’Àustria.

                Segons ens diu la seua presidenta, Mercedes Lostado Bojó, es va decidir que el grup s’anomenara “La Solana” perquè eixe és el nom d’un bonic i natural lloc del poble, la muntanya de la Solana, que s’aconsella visitar a tots aquells que vénen a Algar.

                El grup de danses La Solana el formen homes i dones i també xiquets i xiquetes del poble, i, baix la direcció del saguntí Eduard Caballer, gran investigador del folklore valencià, ve recullint i interpretant una àmplia mostra de balls de les diferents comarques de la Comunitat Valenciana i el seu recorregut al llarg del temps. Tant la música com els balls estan dins, en general, del folklore mediterrani. Els balls més característics, així com la indumentària, són dels segles XVII i XVIII, amb música de corda i passos comptats. També es conserven manifestacions molt antigues que representen rituals ancestrals i que van ser incorporats a les festes, les processons religioses i altres celebracions col-lectives.

                Un dels balls que ha recuperat este grup de danses és l’anomenat “ball de l’arenilla d’Algar”, que va ser interpretat pel última vegada a principis de la dècada dels anys 70 del segle XX, acompanyat aleshores pels dolçainerse de nom “Los diablos”, del poble d’Almedíjar (Alt Palància). Es tracta d’un ball rodat, sembla que original de La Plana de Castelló (hui encara es balla pel grup de danses de Borriana en les festes de la Mercé), que en Algar es solia ballar durant les festes de bous d’agost, en la coneguda com la “vuitava de bous”. Durant estes festes havia el costum que, lamentablement, s’ha perdut i que cal que el grup de danses La Solana el recupere, de que els i les joves del poble acudien, al so de la dolçaina i tabal, a la Plaça Major, amb una llumenera que es deixava al centre de la plaça i al voltant de la qual es ballava l’arenilla. El ball es repetia dues voltes i les evolucions eren pròpies de la jota, molt senzilles. El ritme del tabal és semblant al de les danses però es balla amb valseig. Este ball el va aprendre i el va divulgar el grup de danses de Morvedre a partir d’una pel-lícula en Super 8 dels últims balladors del poble. La música la va proporcionar José Ramón Soriano, descendent d’Algar i professor en Algímia d’Alfara, que la va gravar en Algar una de les últimes vegades en què es va interpretar. Posteriorment, també es va gravar en la fonoteca de materials.

                El grup de danses  La Solana organitza diverses activitats al llarg de l’any, com  cursos de dansa folklòrica per adults i menuts, a més de participar en tota una sèrie d’actes i esdeveniments, com la dansà en la processó de la Mare de Déu de la Mercé, patrona d’Algar, en la Setmana Cultural a la Plaça Major, en les Falles de València, en Sagunt, havent participat inclús en el poble d’Algar, de la província de Cadis, junt al Grup de Sevillanes local, etc.

                Com ens reitera la directora del grup, Mercedes Lostado Bojó, l’objectiu principal del mateix és fomentar i donar a conèixer el ric folklore valencià entre les persones menudes, joves i majors del nostre poble, així com facilitar  que tots i totes els que ho desitgen i vulguen puguen aprendre els balls típics de les diferents comarques valencianes, amb el convenciment de que, amb l’esforç que s’està fent, es puga també rescatar una part important de la memòria del poble d’Algar i poder mantenir-la per sempre.

LOS DIFERENTES NOMBRES DEL CARRER ALCOI DE XIXONA

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

La actual calle Alcoi nació con vocación de carretera. Fue la construcción del nuevo trazado de la carretera de segundo orden que unía Alicante-Játiva pasando por la Carrasqueta en la década de 1870 la que permitió disponer de un espacio paralelo a la calle Mare de Déu de l’Orito que pudiera ser urbanizado. Inicialmente se intentó solucionar la falta de una zona para organizar el mercado semanal de los martes, puesto que la calle el Vall era inadecuada, especialmente ahora que pasaba a ser oficialmente parte del trazado de la nueva carretera. Es por ello que se buscó urbanizar el espacio existente entre las calles El Vall de Dalt y Mare de Déu de l’Orito y el nuevo trazado de la carretera.

Este proyecto fue tomando cuerpo a lo largo de la década de 1870 y comenzó oficialmente el 22 de julio de 1883 cuando se acordó crear una nueva calle entre el espacio que  media entre la propiedad de Fernando Planelles y las tierras de Marcos Aracil Eiximeno. Este será el origen de la Plaça, la principal y más emblemática calle de la ciudad.

Por otro lado hay que tener en cuenta que hacia 1877 ya se había construido el puente de Alcoy y sobre el plano existía un trazado que uniría la calle El Vall y dicho punto. El pistoletazo de salida de este proyecto urbanístico se produjo con el derribo de los edificios de los números 27 y 29 de la calle El Vall para comunicar con la actual calle Alcoi.

La urbanización de la calle se producirá desde la calle El Vall hasta el puente de Alcoi.

El acuerdo plenario para rotular las actuales calle Alcoi, Avinguda de la Constitución y Nicolas Verdú no se tomaría hasta 8 de mayo de 1887 recibiendo los nombres de Casino, Plaza de Alfonso XIII y Plaza de las Monjas, respectivamente.

El 8 de mayo de 1900 el industrial y concejal Manuel Sirvent Miralles propuso cambiar el nombre de la calle pasando de ser del Casino por calle de la Industrial, debido a que algunos empresarios estaban construyendo en esta vía sus fábricas.

Este cambio apenas duró un año puesto que el 16 de julio de 1901 el concejal Severino Picó pensó que la calle limitada al sur por el Barranc de la Font y al Norte por el barranc dels Terradets paralela al Convento de Santa Ana que se había trazado al construirse en el huerto de las monjas la fábrica de la luz (actual calle Alicante- tramo desde su unión con la calle Torre de les Maçanes i Terradets) debería llamarse calle de la Industria y nuestra calle volvió a recuperar el nombre de calle del Casino.

Este nombre tampoco perduró mucho en el tiempo puesto que el 22 de agosto de 1905 el concejal Luis Planelles García propuso al pleno sustituir el nombre de calle del Casino por calle de Don Carlos Regino Soler Mora. De rancio abolengo Carlos Regino Soler nació en y encaminó sus estudios hacia la política, llegando a ser el cacique que controlaba el distrito electoral de Xixona. Por eso al ascender en el escalafón administrativo, el 31 de agosto de 1903 fue nombrado Director General de Contribuciones e Impuestos y Rentas, había que congraciarse con él, por si en alguna ocasión hubiera que recurrir a las altas esferas, como así se indica en el acta plenaria: “ha demostrado en diferentes ocasiones, sin apartarse de las mas estricta justicia, su interés por los generales de esta población”. Esta gracia se completó con el nombramiento por unanimidad de Hijo Predilecto y “que su retrato en tamaño natural sea adquirido y colocado en el salón de sesiones de esta Casa Consistorial”. Posiblemente en aquel tiempo se había construido por el lado de la derecha hasta la casa de Juan Bautista Llorens y por la izquierda con entrada a la Plaça hasta .

En 1924 la Sociedad de Socorros Mutuos El Trabajo había adquirido el antiguo huerto de Don Marcos Aracil Eiximeno , una parcela inmensa cuyos límites eran hacia el Norte el Convento de la Mare de Déu de l’Orito; por el Oeste la acera de la izquierda de la calle Mare de Déu de l’Orito, por el Este el espacio que media desde dicha sociedad hasta el puente de Alcoi (en concreto la acera de la izquierda hacia el Norte). El objetivo era parcelarlo y ofrecerlo a sus asociados. Urbanísticamente permitió prolongar la Avinguda de la Constitució, trazar una calle paralela (actual calle Marcelo Mira ), dibujar tres calles perpendiculares a la plaza (Carrer Tomás Domínguez, Carrer Pescateria y escales del Pixador y carrer Abad Joan Andrés) e urbanizar definitivamente la acera de la izquierda (número impares) del carrer Alcoi hasta el puente de Alcoi.

Estos cambios urbanísticos provocaron que se produjera un cambio en la denominación de la calle. Así el pleno municipal del 10 de mayo de 1926 aprobó por unanimidad que la calle “que principiará en la casa que se construye en el solar adosado a la casa de José Cremades Coloma, en la calle de Carlos Regino Soler, y por frente en la vivienda del Salón Mundial y termina en el puente de la carretera de Alcoy” se llamará de Felipe V. El tramo desde la calle el Vall hasta el Salón Mundial seguirá llamándose Carlos Regino Soler.

Con la llegada de la II República se produjo un cambio en un buen número de calles cuyos nombres recordaban a la depuesta monarquía. El 23 de abril de 1931 se acordó por unanimidad cambiar el nombre de la calle Felipe V por calle de Blasco Iváñez. Dos semanas después el 4 de mayo el Ayuntamiento acordó sustituir el nombre de Carlos Regino Soler por calle de (Emilio) Castelar.

Tras la guerra civil y la victoria de las fuerzas franquistas se produjo un nuevo cambio en la nomenclatura de las calles. Había que borrar el rastro republicano. Se decidió unir las calles El Vall, Carlos Regino Soler y Felipe V y crear una vía que iba desde el puente de Alicante donde estaba el número 1 hasta el puente de Alcoy donde se hallaba el número 109. Esta calle se llamó Generalísimo Franco y fue la vía más larga de la ciudad del turrón.

Con la llegada de la Democracia la calle volvió a cambiar de nombre y fue dividida en dos tramos que responden al trazado tradicional, así recuperaron su nombre las calles El Vall y Alcoi. Este cambio se produjo en 1982.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

DE CASINOS A VALENCIA, FALLES 2021

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Tradicionalmente, la música de Casinos, como la de tantos pueblos y ciudades de la Comunidad Valenciana, tomaba las calles de Valencia el día 16 de marzo, a la hora de la diana para seguir con los actos de entrega de premios, pasacalles y actos falleros.

Nuestros pueblos quedaban circundados, por el ruido de los petardos, el olor a pólvora y buñuelos, las luces que iluminaban hasta el alba, y las verbenas de la noche que llenaban de sinfonía festiva el eco hasta el amanecer.

Vino el año 2020 y Valencia fue la primera en guardar silencio, las fallas fueron sepultadas, las banderas de la calle y gallardetes, empapadas por los aplausos de la noche, los hermosos trajes dorados, blancos, plateados fueron devueltos a sus arcones de madera, a sus cajas de cartón junto a manteletas, peinetas, y esa sinfonía de lazos de colores, que realzan más si cabe la belleza de la mujer valenciana.

Como dice la canción: “Ya todo aquello pasó, todo quedó en el olvido…” Pero los valencianos somos de otra pasta, los valencianos estamos hechos de fuego, y no nos da miedo la pólvora. Llegó marzo del 2021, Valencia, volvía a guardar silencio, Valencia estaba callada, Valencia estaba expectante.

El día 15 de marzo, casi por sorpresa, desde su vehículo la Mare de Deu dels Desamparats, empezó a recorrer la ciudad, no cesó en su empeño de llegar a todos los rincones de Valencia. ¡Cuántas gracias hay que darle a nuestro Cardenal Arzobispo de Valencia, don Antonio Cañizares, por ser el motor de esta aventura, que ha hecho posible junto a la Real Basílica de la Virgen y la Hermandad de Seguidores , que nuestra Patrona estuviera cerca de todos sus hijos, de los más Desamparados de la Ciudad que ella es madre y patrona.

El 17 de marzo, primer día de la Ofrenda, desde buena mañana, la Plaza de la Virgen ha sido el escenario donde muchas mujeres y hombres, vestidos con el atuendo fallero, se acercaran hasta la Virgen ha obsequiarla con su ofrenda floral. No era preciso ir con el traje típico, también de forma particular, con blusones, polares falleros, y con normal vestimenta, el personal de forma ordenada llegaba hasta la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados.

¡Salve, Reina del Cel i la terra!, era impresionante ver como el corazón de Valencia, latía al compás del silencio, es maravilloso ver entrar en esa plaza a tantas personas que vienen desde diferentes puntos de la ciudad y de pueblos, con las flores en sus manos para depositarlas en el camarín de la Patrona. Es el fervor del pueblo valenciano hacia la Virgen de los Desamparados, es la sensibilidad del pueblo valenciano con floristas, modistas, zapateros, artesanos, porque cada vez que salimos a la calle representando lo que es nuestro, estamos fomentando el consumo, estamos haciendo funcionar la economía, y estamos levantando Valencia.

Al ver ese desfile en la Plaza de la Virgen, todos pensábamos, “esto se mueve”, y así es. Aunque el silencio impere, las mascarillas sean el complemento necesario, la distancia sea la adecuada, y la ciudad quede desierta a la hora marcada, el sol ilumina los bellísimos trajes valencianos, la alegría silenciosa reina en las calles, las miradas sonrientes adornan el entorno, y Valencia empieza a marchar.

18 y 19 de marzo, días grandes, días de silencio, días de nostalgia, de quietud, de serenidad y de esperanza, días que en el corazón ahogamos un grito por segundo año consecutivo ¡JA ESTEM EN FALLES!, pero días que el pueblo Valenciano, está sacando sus mejores galas, para empezar a dar vida a aquello que estaba muerto.

Aunque no oigamos la música, aunque no tiemble la tierra por el eco del tronet, aunquen no hayan luces o banderas, aunque vivamos ilusionados esperando esos momentos mágicos que oigamos “Senyor pirotècnic, pot comensar la mascletá”, vivamos el hoy con intensidad, y seamos de donde seamos, guardando las distancias, cumpliendo con las normas, tomemos ejemplo de todas esas Falleras y Falleros, valencianos de corazón, que acuden a los pies de la Patrona, a darle las gracias, a suplicarle, o a poner en sus manos de madre a los seres que ya partieron de este mundo.

Valencia en Fallas… 2022, esperanza renovada, ilusión acentuada, abrazo de paz y armonía que merece el pueblo valenciano. Enhorabuena y gratitud a quienes han hecho posible unas fallas mejores que las del 2020.

Y ahora sí: ¡Ja estem en Falles!

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

L’ANIVERSARI DE L’ESGLÈSIA D’ESTIVELLA

LLUIS MESA REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

L’aniversari d’una església sembla ser exclusivament reservat a la devoció religiosa o ser considerat com una data del calendari litúrgic. No obstant això, el fet que un temple de la comarca faça 341 anys un 24 de febrer significa molt més que una data. En este cas és el resultat del treball de l’investigador Josep-Maria Blasco, el qual, després de molts anys d’estar perduda la datació, va trobar-la en la secció de batejos del Quinque Libri. Suposa també la investigació en l’Arxiu Municipal fins a trobar l’explicació a una partida econòmica que es dedicava pel mes de febrer als actes de l’aniversari del temple. Sense aquell estudi inicial i l’extraordinari descobriment del natalici mai no s’haguera celebrat un Any Cultural dels Joans.

Este va ser tot un programa d’activitats i de publicacions que ajudà a recuperar la memòria històrica del poble entre 1999 i 2000, és a dir 325 anys després de la benedicció. Amb tot el que es va traure a la llum en aquell gran projecte que ara complix 15 anys, fa tan sols dos anys, el cronista oficial va publicar una comunicació que identificava l’acabament del temple amb el mestre d’obres Albentosa.

El record d’eixa data fundacional a més significa el naixement del gran bé col·lectiu dels estivellencs i estivellenques, per damunt de les seues creences i pensament. Eixe gran contenidor d’art i historia no és casual que tinga una Col·lecció Museogràfica reconeguda per la Generalitat Valenciana.

Així que el fet de comptar anys és un bon moment per a recordar tot el patrimoni que ha sobreviscut al llarg del temps. Cadascú és fruit d’anys i d’un context irrepetible. En molts casos amaga les històries i fins i tot les vides de moltes generacions. En definitiva, la celebració d’este aniversari no és tan sols un episodi religiós o local. Significa que s‘ha mantingut en el temps una part del patrimoni de la comarca.

Per tant, aprofitem esta datació per a recuperar també les d’uns altres temples del Camp de Morvedre i per a investigar-les, si encara no es coneixen. El passat de les esglésies és molt més que una història d’espiritualitat. Suposa una part important del que va ser la comarca i que no hem d’oblidar.

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

EL AYUNTAMIENTO DE ALZIRA SUBVENCIONA EL NUEVO LOCAL DE ENSAYOS DE LA SOCIEDAD MUSICAL DE ALZIRA

ALFONSO ROVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

Desde el mes de septiembre del 2020, la situación sanitaria ha impedido celebrar con normalidad los ensayos de la banda que la Sociedad Musical de Alzira celebra en su local en la calle Hort dels Frares.

Dadas las circunstancias y atendiendo a la recomendaciones de Salud Pública, la Asociación trasladó al Ayuntamiento la problemática y la determinación de suspender temporalmente durante el pasado mes de enero, las clases colectivas con el mayor número de alumnos, por motivos pedagógicos y logísticos. Las restricciones han impedido realizar ensayos a las diferentes agrupaciones de la Sociedad Musical de Alzira por aforo máximo permitido de personas y las dimensiones del local que impiden realizar las actividades cumpliendo con las normas.

La Junta Directiva, que preside Camilo Mascaell, con el soporte del Ayuntamiento, ha buscado un local amplio para poder ensayar y, desde el pasado mes de octubre, se ha formalizado un contrato de arrendamiento, con opción a la compra, el local de la antigua tienda de muebles Puchalt, ubicada en la Calle Naranjo, 23, con una área de 564 metros cuadrados, necesitándose realizar obras de acondicionamiento para la actividad académica, así como la instalación de aseos.

El Ayuntamiento de Alzira, mediante la regiduría de Fiestas, ha otorgado una subvención por valor de 10.000 euros, para arrendamiento y adecuación del nuevo local de la Sociedad Musical de Alzira. Había que estudiar las nuevas posibilidades para poder accionar la actividad con las mayores garantías. Se trata de la principal entidad cultural de la ciudad y, desde la concejalía correspondiente, han colaborado para dar una solución tan pronto como sea posible, según ha explicado el concejal de fiestas, Xavier Pérez, por otra parte, veterano músico de la banda.

Los directores de las distintas agrupaciones musicales han agradecido la colaboración al Ayuntamiento de Alzira, que siempre ha estado al lado de la cultura para que, en este caso, la actividad musical no se detenga. Así mismo han comunicado que cuando sea posible se dará a conocer la fecha de la inauguración del nuevo local de ensayos, que posibilitará que las agrupaciones musicales puedan dar comienzo a los ensayos con todas medidas de seguridad.

La actual situación sanitaria ha cambiado la realidad cultural de la ciudad, que ha impedido que la Sociedad Musical celebre los conciertos y actuaciones previstos anualmente. Únicamente se han podido realzarse diversos conciertos de los grupos de cámara al aire libre, como el concierto de “Sant Bernat”, -en las fiestas patronales de julio- y la adaptación del Festival Spanish Brass; el concierto del 9 de Octubre; el concierto de las fiestas patronales a la Virgen de Lluch o las actuaciones dentro de la “Campaña Municipal de Navidad”.

Enhorabuena a la Sociedad Musical de Alzira y, gracias a nuestras autoridades locales, por esta a la altura de la cultura de su pueblo.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

EL MAL DE LA PIEDRA

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Por las oscuras razones que sean, la pandemia está siendo propicia para el encuentro con el pasado y Valencia se ha puesto a buscar sus viejas piedras. Armados de una cámara, los sabuesos de lo antiguo se desperdigan por solares y vertederos en busca de sillares y columnas, de arquitrabes desviados en etapas de la civilización donde solo había interés por lo nuevo. Y aparecen las preguntas: ¿Qué ocurrió con las diez columnas que adornaron en semicírculo el monumento playero a Joaquín Sorolla?

Los arqueólogos del abandono escrutan archivos y echan mano de viejas fotos. Don Paco Mora y don Javier Goerlich compraron en un derribo palaciego de Madrid una colección de fustes que pensaban ubicar en un Palacio de Exposiciones que nunca fue realidad y terminaron por darles utilidad en el monumento a Sorolla del Cabañal, inaugurado el último día del año 1933 entre señeras y música. En materia pétrea, el reaprovechamiento es una virtud. Don Carlos Soler, en 1963, reutilizó sillares del monumento al pintor que la riada de 1957 descompuso; pero las columnas pasaron al panteón del olvido en algún descampado. El monumento a Sorolla que ahora tenemos es el tercero; y don Joaquín está enmarcado por las piedras de la puerta del Banco Hispano que don Paco Mora levantó en la calle de las Barcas, lo único que pudo salvarse.

Ripios, residuos del pasado, huellas fósiles de un tiempo de dinosaurios. ¿Veis? Esto era una pared y aquí dentro dormían. Después de haber estado años mirando al mar, algunas columnas de las que hicieron compañía a don Joaquín reaparecen como acusadores de la desidia municipal de todo un siglo. Los ojeadores de ocasión, con el georadar en marcha, apartan hierbajos para intuir la presencia de capiteles y cenefas junto a latas de aceite de motor. Son restos de la Tortada pétrea de la plaza del Caudillo, lo confirma una foto en la que una niña con coletas aparece dando de comer a unas palomas, en 1946. Pero, atención a lo último, porque Paiporta resulta tener a la vista, en un paseo y en el cementerio, las migajas de caliza que la ciudad de Valencia olvidó. Escuche, Watson: si no hubo donación, si no hay factura de venta, hubo descuideros sin licencia…

Habrá que abrir una investigación. Y preparar brigadas especializadas en husmear fósiles de lo que fuimos. La Tortada, las columnas del hospital, los bancos del Turia, los puentes desdoblados… Valencia lleva a cuestas la fama de haber usado como abrevadero el sarcófago de su protomártir y desde entonces arrastra una especie de maldición: víctima del mal de la piedra, investiga fracasos y olisquea ruinas.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LA PANDÈMIA DEL CORONAVIRUS A OTOS, UN ANY DESPRÉS

DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

El 14 de març de 2020 vam entrar en shock. A gran escala perquè el món estava immers en una gran pandèmia de la que es parlava en tot moment als mitjans de comunicació i a les tertúlies del carrer i per combatre-la, el Govern havia decretat l’Estat d’Alarma amb un dur confinament domiciliari que ens obligava a quedar-nos tancats a casa trencant així la nostra rutina habitual. I a nivell personal ens havíem d’adaptar immediatament a un escenari nou inèdit i incert que no sabíem quant de temps duraria ni com ens acabaria afectant.

Fa un any ens vam tancar a casa. Les notícies eren confuses i alarmants, la gent es comunicava a través de les noves tecnologies que substituien el contacte físic, Fernando Simón es va convertir en el protagonista de la televisió i ens familiaritzàvem amb la terminologia mèdica que popularitzava paraules com la incidència, els tests de detecció i els necessaris respiradors a les UCIs.

La vida a Otos també es va haver d’adaptar a la força. De forma que el divendres 13 de març l’Ajuntament va publicar un comunicat pel qual, en el marc de les seues competències, se suspenien les activitats municipals programades, les educatives i esportives, el mercat, procedien al tancament dels espais públics (llar dels jubilats, sala d’usos múltiples, etc) i dels parcs. També s’anul·laven les activitats programades per les Ames de Casa amb motiu del Dia de la Dona encara no celebrades. Es tancaven bars i restaurants. Es van suspendre també les celebracions religioses i el repartiment de correus seria en dies alterns. El Forn Regina només prestaria servei dilluns, dimecres i dissabte. La farmàcia va començar a dispensar els medicaments a través de la reixa del carrer per evitar contagis i les oficines de l’Ajuntament només atendrien telèfonicament i alguns operaris, provistos de mesures de seguretat, començaren a desinfectar els espais públics com si d’una pel·lícula de por es tractara. A més, un grup de persones voluntàries posaren el marxa el grup “Tot anirà bé” per ajudar solidàriament a les persones que ho necessitaven i molts balcons s’ompliren de pancartes colorides amb missatges esperançadors. Els rellotges continuaren marcant les hores però sense turistes que els fotografiaren perquè el temps real continuava passant però el nostre tràfec diari s’havia detingut abruptament.

L’escenari era ben estrany i personalment vaig començar a treballar telemàticament des de casa. De forma que, entre classe i classe, vaig començar a redactar les impressions i les notícies d’un fenomen que ens marcaria i el dimarts 17 de març, quart dia del confinament, vaig publicar la primera entrada de “La pandèmia del Coronavirus a Otos, crònica d’un confinament” en la que podem llegir:

“Quant de temps durarà la situació? Com aguantarem tancats a casa? I les persones amb maltractaments familiars com ho viuran? Quan es podran celebrar les festes ajornades? Algun familiar o amic es vorà greument afectat per la pandèmia? Quants coneguts no tindran ingressos per no poder treballar? Quants canvis momentanis vindran per a quedar-se? Hui és 17 de març, quart dia de confinament, i els dubtes són molts i variats. Amb la perspectiva que proporcionarà el temps i la informació que tindrem, podrem respondre a moltes preguntes que ara ens fem.”

Ha passat un any i ja podem respondre a molts dels dubtes inicials però encara ens en queden alguns per resoldre com els primer d’ells Quant de temps durarà la situació? Sabem que hem passat per moltes fases de tancaments i d’obertures, de millores sanitàries en que la falsa confiança unida a l’intens debat entre la salut i l’economia han portat noves onades obligant a retrocedir passos, clar que a bou passat tots són toreros. Molta gent s’ha angoixat psicològicament i en l’altre extrem trobem persones negacionistes. Però com a resultat tenim que Simon i la tia Regina ja no estan amb nosaltres, els exemples més pròxims dels milers de persones que han perdut la vida en les fredes estadístiques. Hem tingut temps per a reflexionar, per a fer de cuiners a casa i per aplaudir al balcó durant mesos a les 8 de la vesprada mentre sonava la cançó Resistiré. No vam tindre falles ni Pasqua en 2020, pocs actes hi haurà en 2021 i no sabem quan tornarem a l’anyorada vella normalitat.

Aquella crònica la vaig continuar escrivint durant dos mesos fins el dia 18 de maig quan ja estàvem a meitat de les fases del desconfinament. Òbviament han passat més coses de les allí plasmades, però vaig tractar de combinar tres aspectes: en primer lloc com es vivia l’Estat d’Alarma a Otos. Quines notícies generals contextualitzaven la nostra realitat local i, finalment, alguns aspectes culturals o patrimonials locals que explicaven celebracions que haveren tingut lloc durant els dies de tancament amb la doble intenció d’informar i de trencar la monotonia informativa que provocava l’anomenada fatiga pandèmica. Tornar-ho a llegir un any després ens trasllada a un escenari passat però no tan llunyà i que a moltes persones les ha marcades per sempre.

Diuen que les crisis són oportunitats i que cal aprofitar-les com han sabut fer els fabricants de les mascaretes que ara són una peça imprescindible quan eixim al carrer. A més, cal plantejar-nos seriosament quines són les vertaderes necessitats i les prioritats que tenim enfront dels aspectes secundaris que poden distorsionar-nos la mirada, ja que la memòria és fràgil i els temps canvien.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/

EMPOBRECIMIENTO

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

He recibido muchos pésames, con motivo del fallecimiento de mi esposa, que agradezco sinceramente conmovido, puesto que quienes me los refieren lo hacen de corazón. La gran mayoría de las personas que bien por la calle (por más que son las menos porque salgo muy poco) o por teléfono, me ofrecen sus condolencias, son amigos de luenga fecha. Algunos me llaman, reiteradamente, con el propósito de animarme y darme conversación. El primordial referente de diálogo es Marisa , para la que tienen muy obsequiosas palabras. De hecho, con cierta frecuencia, me refieren muchas de las cualidades que atesoraba. Sin ir más lejos, Rafa Peña me dijo, la semana pasada, «que tenía estilo y clase para parar un tren». Hermoso halago muy de la agudeza sandunguera de mi querido maño. Dejando aparte que fuera cierto (que para mí sí lo era) vino a llamarme la atención el uso del verbo parar como sinónimo de llenar y no de detener. Es esta una expresión coloquial bastante en desuso ahora que ni siquiera considera la RAE.

Parar, sin duda, significa detener, acabar, poner, ordenar, habitar, hospedarse, fenecer… pero también colmar, atestar, saturar, abarrotar… Y la razón nos la ofrece su etimología que proviene del latín parare : preparar. De hecho con ese significado utilizamos la palabra aparador, que tiene la misma raíz. Así entendemos que este mueble siempre aparece repleto de cristalerías, cubiertos, vajillas, manteles, servilletas, y un largo etc. de utensilios para proveer, servir o parar la mesa.

Ayyyy, ¡cuánto vocabulario estamos perdiendo! Es muy lamentable, el empobrecimiento del lenguaje que sufrimos en nuestros días. Y al parecer, sin remedio. H

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com