Arxiu mensual: juliol de 2022

LA SOCIEDAD DE CAZADORES LA PELADILLA ORGANIZA UNA JORNADA ECOLÓGICA EN CASINOS

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Un año más está Sociedad que preside Andrés Castro Marmol y su Junta directiva que aúna las aficiones de más de 250 socios en Casinos ha llevado a cabo una jornada matinal para limpiar parte de los montes del término municipal. El domingo día 12 de junio se dieron cita en la Plaza Mayor del municipio las personas que participaron en la limpieza de monte en  la partida  “Caña la grama”, donde más de treinta cazadores y amigos de la naturaleza procedieron a la limpieza.

Casi mil kilos de escombro y restos de material depositado en el campo, particularmente plásticos, fue el contenido que llenó el remolque utilizado para recoger estos materiales que dañan la naturaleza.

A mitad de la mañana para descansar tuvo lugar un almuerzo de hermandad sufragado por la Sociedad y como agradecimiento a todos los participantes, que no solo disfrutaron del encuentro, sino que tanto beneficio producen al campo, al limpiarlo.

Esta acción ecológica se desarrolla durante los dos últimos años y que se espera continuar, como algo institucional que promueve la Sociedad de Cazadores la Peladilla a mediados de junio cada año.

El presiente Andrés Castro, agradece desde estas líneas del Periódico de Aquí, la presencia de todos los voluntarios que hicieron posible esta jornada, a la vez que invita a los cazadores y aficionados a mantener el monte limpio, aprovechando para anunciar nuevas actividades de cara a la próxima temporada de caza.

Las sociedades de cazadores son muy importantes por el trabajo que hacen manteniendo el sistema ecológico, además del buen ambiente que se crea entre los asociados. Enhorabuena por mantener este deporte de gran tradición y afición.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

DE TURCAS, CURDAS Y PÍTIMAS

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Me gusta el verano, aunque me están jeringando, no poco, los días bochornosos que estamos padeciendo últimamente. Tampoco me entusiasma el hecho de que cuando salgo a cenar, con algunos amigos, nos tropezamos al regreso, con pandillitas de adolescentes que están empinando el codo en los oscuros muretes que bordean la playa. La avaricia con que beben, justifica el que algunos, bastante achispados, lleven encima una turca, una pítima, una curda o una mona… que, en ese menester, nuestro idioma es una fuente inagotable de sinónimos.

Coger una turca es beber vino de raza no bautizado. Así lo refiere Cervantes en su Rinconete y Cortadillo, por la razón de que, obviamente, los islámicos no habían recibido las aguas de cristianar. La misma razón tiene el apelativo curda, tan usado por Valle Inclán en Luces de Bohemia, en referencia al pueblo curdo que mantiene una íntima vecindad geográfica con el SE de Turquía. Tanto es así que a no pocos de los miembros de esta civilización, también se les denominaba turcos, por estos pagos, en los tiempos de Lepanto. Otras fuentes justifican estos apelativos, por la razón de que otomanos y curdos, cuando se saltan el precepto coránico, beben con tanta rapacidad y anhelo, que se embriagan de un modo estrepitoso y vocinglero. La mona, como apelativo de borrachera, Covarrubias dixit, proviene de las monadas o aspavientos que llevan a cabo los ebrios y, por último la pítima viene del latín epithema, o sea una cataplasma compuesta de vino y hierbas, dado que al primero se le otorgan poderes reconfortantes. De aquí que, por ironía, se la sinonimizó como cogorza, melopea o moña… y no acabar.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

SEGUNDA CARTA A UN GORRION: ESTA DE ESPERANZA

JOSE APARICIO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

Como recordareis, sé que tenéis buena memoria, hace algún tiempo os escribí la primera, más bien de tristeza y lamentación, porque tanto quien os escribe como los que me pueden leer manteníamos la misma opinión, vuestra población había ido disminuyendo paulatinamente y, nosotros, los humanos, lo percibíamos y lo sentíamos.

Porque vosotros, gorriones, los” passer domesticus” de la taxonomía científica al uso, los gorriones de la España castellana, los tolainos de mi pueblo en la zona interior valenciana, Anna, los teulains en la Lengua Valenciana de buena parte del Reino de Valencia, estabais en franca decadencia numérica.

Durante cientos de años habíamos convivido y, aunque causabais muchas molestias, con vuestros gorgojeos al amanecer o al acudir a las siembras para alimentaros con el grano de nuestros cultivos, en cuanto comenzasteis a desaparecer notamos el vacío que originabais en nuestras vidas diarias, algo parecido al vacío que deja un familiar o un vecino querido.

Dejamos de cultivar cereales en los campos próximos al pueblo, se terminaron los gallineros en los corrales de las casas donde disputabais el pienso a gallinas y gallos, incluso os arriesgabais a entrar en las cambras de las casas para buscar el grano almacenado. De insectos nada.

Y os advertí, os dije que debíais adaptaros al cambio alimenticio, si no lo hacíais desapareceríais, que nos tomarais como ejemplo. El cambio para los humanos también se estaba produciendo y nosotros nos estábamos adaptando. Seguíamos creciendo pues y, hoy, con los nuevos cambios que nos sacuden intentamos adaptarnos a pesar de las dificultades.

Pues bien, la esperanza del encabezamiento la ha originado al ver, en la calle de La Palanqueta, cerca de mi casa en Anna, un grupo vuestro revoloteando por las proximidades de un bar, con mesas en la calle, sin duda buscabais residuos alimenticios como hacen las palomas en Valencia en las proximidades de la Plaza de la Virgen, y otro grupo en la Avenida de la Diputación, lo que no se veía meses atrás. También he observado más ranas de lo habitual en los últimos tiempos por las acequias e, incluso más abejas.

Por el contrario los insectos, especialmente rantellas (rantelles en Lengua Valenciana) y mosquitos, nos achicharran en el campo y la ciudad, especialmente el negro, el llamado Tigre.

La felicidad completa, al parecer, no es posible. Por lo menos, con vosotros, un consuelo.

Hasta otro rato y gracias.

FOTOGRAFIES ANTIGUES…I D’ABANS (Gata en el record, foto 1.849). PUJADA DEL CRIST, PROCESSÓ 1963? *COMENCEM AMB LES FOTOGRÀFIES DE LES FESTES*

MIGUEL VIVES SIGNES, CRONISTA OFICIAL DE GATA

(NOTA: Abans d’explicar aquests fotografia, animar-vos -hui que comença la novena a l’ermita- a que si teniu alguna fotografia antiga…o d’abans relacionada amb les festes, ja que no les tenim enguany amb la realitat a cuasa del COVID-19, sí tindre-les en el record. Podeu fer-me-les pel facebook o pel correu electrònic i aniré publicant-les cada dia, fins el 8 d’agost). 

Dit això, comence amb una clàssica de les festes. La fotografia que tot “soldat” (jove gater que ha fet el servei militar i ja ha tornat al poble “llicenciat”) té a sa casa, entre els seus àlbums. Baixant o pujant al patró el Crist del Calvari. En aquest cas i mirant les cases del carrer Teulada, es tracta de la pujada cap a l’ermita. Seria l’any 1963?, 1964?.

Identifique’m a Bernardo Mulet Pedrós a la part esquerre de la imatge processonal, si mirem de cara la foto. Portant la crosa està Benito Mestre. La casa és la que fa cantó amb el carrer Lluna. El rector era Don Vicente Llopis Bertomeu. Si identifiqueu algú més podeu comentar-ho.

Fuente: http://cronistadegata.blogia.com

“MEMORIA DE BENIDORM Y DEL REINO DE VALENCIA”; PRESENTADA LA BIOGRAFÍA DE PERE Mª ORTS Y BOSCH

Antonio Bravo, su autor, destaca su gran labor de mecenazgo y de investigación histórica centrada en Benidorm y en la Real Senyera.

Como la “biografía de un singular y polifacético personaje escrita por un asturiano enamorado de Benidorm” definió el profesor Francisco Amillo, introductor de la presentación del libro ‘Pere María Orts i Bosch 1921-2021 Memoria de Benidorm y del Reino de Valencia, el trabajo de Antonio Bravo, profesor que fuera de la Universidad de Oviedo y afincado ya 18 años en Benidorm, que con el patrocinio de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Benidorm era presentado ayer noche en el Salón de Actos municipal e integrado en la celebración del Año PERE MARÍA ORTS (CRONISTA OFICIAL DE BENIDORM, ya fallecido), con motivo de su centenario.

Con asistencia del concejal de Cultura Jaime Jesús Pérez y otros miembros de la Corporación y ante un público expectante por el nuevo contenido documental, Bravo anunció que ya hay en marcha una segunda edición.

Destacó que ORTS “es importante por su obra y no por su vida” incidiendo en su mecenazgo, “en todas las artes, especialmente en la puntura”, has el extremo de considerarlo un de los más importantes de España: más de 200 pinturas, de reputados pintores, objetos suntuarios y de arte, 11.000 libros y más porque, dijo, aún quedan 65 cajas en la Biblioteca Nicolau Primitiu Gómez con materiales y documentación aún no catalogada.

Bravo destacó su obsesión por la memoria histórica de los valencianos, el arte y por la pureza de la lengua que le llevó a la Academia Valenciana de la Lengua, de un hombre “que no esperaba vivir tanto tiempo” pero que lo aprovechó al máximo investigando sobre Benidorm, la lengua y la bandera desde una óptica de “un conservador de ideas progresistas culturales” que afrontó la Historia de la Senyera al País Valenciá o sus referencias a la Memoria histórica de los valencianos.

Respecto a Benidorm, Bravo señaló el compendio de artículos sobre la historia local, plagada de detalles, y en especial, por sus trabajos y publicaciones sobre la imagen de la patrona, la Verge del Sofratge, y la Carta de Poblament, destacando un amplio repaso a la colección de tapices que se exhiben en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Benidorm, “compendio de 500 años de historia del Reino de Valencia”, entre los siglos XIII y XVIII, de sin par riqueza historicista que fueron encargados y sufragados por PERE MARÍA ORTS y realizados por la Real Fábrica de Tapices de Madrid; “una colección única e incomparable”.

Concluyó Bravo recordando su labor de investigador histórico y sobre la toponimia de las tierras valencianas, sus colaboraciones enciclopedistas, prólogos y novelas, incidiendo en su profunda religiosidad, su trayectoria vital, en la que no se podía dejar de citar a su hermana Josefina, y por sus anécdotas.

Fuente: https://benidorm.org

ENTREVISTA A FRANCISCO SALA, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA (TORREVIEJA, 10-SEPTIEMBRE-1956)

La historia, dicen, es cíclica. Nada sucede por vez primera, sino que todo se repite una y otra vez con la única variación del contexto de los tiempos en los que se producen. Eso es algo que saben bien en las ciudades costeras y portuarias, que han visto como durante siglos sus villas han sido invadidas por incursiones que llegaban del mar, ese mismo mar del que también llegaba la riqueza.

Así, donde antes se temía al pirata berberisco, ahora se busca al turista europeo. Y donde antaño se calaban redes, ahora huele a bronceador. Los tiempos y los usos cambian, pero todo ha sucedido ya y nada mejor para saber cómo afrontar las crisis y las oportunidades presentes que conociendo bien el pasado, algo para lo que el trabajo de José Sala, cronista oficial de la ciudad, es fundamental.

¿Cómo llega usted a ejercer como cronista oficial de la ciudad de Torrevieja?

A principios de los años 80 vino un profesor de historia al Instituto de Torrevieja y vio que aquí no había cronista oficial. Él se llamaba José Martínez Ortiz y era cronista oficial de Utiel. Fue quien le propuso al entonces concejal de Cultura que me nombrasen.

Imagino que para que Martínez Ortiz pusiera su nombre sobre la mesa, usted ya tendría algún tipo de bagaje previo que le convirtiera en el candidato ideal para el puesto.

La afición por la historia de Torrevieja es algo que me viene de pequeño. Tanto mi padre como mi madre son de la ciudad y siempre les gustó mucho saber cosas de Torrevieja y estaban, además, muy metidos en el tejido social. Mi padre, de hecho, formó parte de la primera Comisión de Festejos cuando comenzó a hacerse el Certamen de Habaneras. Mi abuela, por su parte, era de las que guardaba todo lo relativo a la población.

Por lo tanto, de pequeño siempre viví en ese ambiente conectado al pasado. Mi propia afición por la Historia apareció a los 14 años, cuando me propusieron escribir en el semanario local de Vistalegre. Eso despertó en mi la necesidad de querer saber más y me fui metiendo en la investigación en distintos archivos.

Supongo que eso le ha llevado a contar hoy en día con su propio archivo.

Aquello me llevó a escribir algunos libros y artículos y, efectivamente, hoy en día tengo un archivo, que quizás está mal que lo diga, pero es una colección de documentación muy importante sobre Torrevieja. Recopilar y organizar toda esa información es algo a lo que le dedico mucho tiempo.

¿Cree que como ha sucedido con otros importantes destinos turísticos cercanos como la ciudad de Benidorm, el desarrollo social y económico de Torrevieja durante la segunda mitad del siglo XX provocó que durante varias décadas se dejara de lado el estudio y recuerdo de la propia historia?

Sí, pero eso también ha dado pie a historias curiosas. En l’Alfàs del Pi, cerca de Benidorm, existe una importante colonia de noruegos y uno de ellos me contó que Torrevieja es muy importante en una ciudad de Noruega como es Kristiansund, que es un puerto que se dedicaba a la industria del bacalao y de la salazón. Los barcos venían a cargar sal a Torrevieja y allí existen fiestas que tienen su origen en Torrevieja.

Son noruegos que vieron que aquí se hacía el cocido con pelotas y al volver lo transformaron en las albóndigas de bacalao. Hacen cabalgata de Reyes Magos porque lo vieron en Torrevieja. Además, tal y como me contó este hombre, el cementerio nuevo de Kristiansund está en suelo de Torrevieja.

¿Cómo?

Los barcos, cuando descargan, tienen que cargar tierra como lastre para garantizar la estabilidad del buque. Así pues, cuando viajaban de Torrevieja a Kristiansund sin cargamento, la llevaban en la bodega y con esa tierra se allanó el terreno para hacer el cementerio.

¿Qué otras historias curiosas le han llamado especialmente la atención en relación a la historia local?

Hay muchas y es complicado elegir. Una de ellas es que Torrevieja nace por las salinas, pero eso era un trabajo de temporada porque cuando en septiembre llovía, ya no se podía seguir extrayendo. Esas personas que trabajaban de temporeros en las salinas tenían que seguir trabajando el resto del año y eso hizo que se dedicaran al contrabando, sobre todo, con la costa de Argel.

Había mucho tráfico, sobre todo con Orán, de sedas, tabaco… Hay que tener en cuenta que Torrevieja está más cerca de Orán que de Madrid y para ir a Madrid había que ir en carro por unos caminos muy malos, pero el mar era una autopista. En poco más de 30 horas podías estar en Orán. Eso es algo que se aprovechó para el comercio y el contrabando.

El Certamen de Habaneras de Torrevieja, ¿nace como una respuesta a la conexión marítima entre la ciudad y América?

En la historia de Torrevieja, Cuba y la Habanera hay, por así decirlo, una historia de mercadotecnia turística. El certamen nace en el año 55 tras una posguerra y en un momento en el que se pretendía atraer a veraneantes a la zona. Para ello, se inventó ese concurso de habaneras que unos años antes ya se había hecho en Crevillente y eran canciones populares en Elche o Totana.

En realidad, han sido muy pocos los barcos de Torrevieja que fueron a Cuba, pero se aprovechó sí existía una afición por la habanera para crear el certamen. Se quería hacer un concurso de serenatas, pero a propuesta del entonces director general de prensa, Juan Aparicio, la primigenia idea se transformó en un certamen nacional…

O sea, que es algo casi tan turístico como el ya desaparecido Festival de la Canción de Benidorm.

(Ríe) Sí, algo así.

Dicen que el pasado siempre vuelve. Como buen conocedor de la historia de la ciudad, ¿se atreve a pronosticar como será la Torrevieja de dentro de cien años?

(Suspira) Es algo muy difícil y que dependerá de muchas cosas, pero creo que seguirá siendo como siempre ha sido, desde que se formó hace poco más de 200 años, con gente venida de otros muchos lugares. Será una ciudad multicultural y muy enriquecida por todo lo que aportan los llegados de otros países.

FOTOS: Francisco Sala Aniorte, cronista oficial de Torrevieja. / Alicia y Oriol Delgado

FUENTE: ‘Aquí en Torrevieja. Por Nicolás Van Looy. Número 55. julio de 2022.

Fuente: https://www.facebook.com

RÀDIO I TELEVISIÓ COMARCAL

LLUIS MESA REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

Un territori existix perquè viu i perquè se sap que té vida. Per eixa raó, l’existència de mitjans de comunicació comarcals és essencial per a pensar en el futur del Camp de Morvedre. Sortosament tenim una premsa consolidada. El cas del EPDA és modèlic. També la situació d’uns altres periòdics demostra que cada publicació té el seu espai. Però el món de la ràdio i de la televisió és diferent. Comptem amb les extraordinàries veus i el bon treball de Palmira Benajas i María José Gimeno. Tenim a Enrique Rey a les Valls. Tanmateix no hi ha cap televisió que informe del que passa ni tampoc ràdios municipals. En este temps de recuperació per part dels municipis, amb diversos projectes en marxa com els relacionats amb el turisme, alguna cabuda haurien de tindre les ones i les imatges públiques locals. Ara per ara, no és tan complicat entrar en els aparells de ràdio i en les televisions. Sols falten ganes i creativitat per a  fer-ho possible. Trobe que, si tinguérem eixos mitjans, la vertebració del nostre territori faria uns pasos de gegant. Seríem conscients que de veres era una necessitat i que amb ella tindríem un destacat servici públic. Notaríem prop les festes. Sentiríem de forma més pròxima la informació i sobretot ens coneixeríem millor. No es tracta que la ràdio i televisió arriben immediatament però almenys que comence a pensar-se en el projecte. Les alcaldesses i els alcaldes, juntament amb les mancomunitats, tenen la primera paraula. També la nostra capital, amb més potencial, podria plantejar-s’ho. No resulta tan complicat. En eixe procés, no sols guanyaria la comarca sinó la nostra llengua i la cultura. Últimament han sorgit moltes idees. Els mitjans de comunicació locals ajudarien a la seua expansió. Seria una bona oportunitat i una gran ferramenta.

En definitiva, no deixem passar el temps. Imitem unes altres comarques. Posem a treballar la nostra iniciativa. Pensem que les ràdios i les televisions de proximitat ajuden a reconéixer-nos millor i sentir de manera destacada que vivim i estem ací.

LA PÓLVORA EN LAS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS, UNA PONENCIA DE VICENTE VÁZQUEZ EN SAX

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Dentro de los actos del quinto congreso de los Moros Viejos y Fundadores celebrados en Sax, con la organización de la Comparsa de Moros, en el escenario del Teatro Municipal Cervantes, tenía lugar la ponencia dedicada a la Pólvora, donde el CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA, VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ, dedicó a todos los presentes, el sábado 9 de julio.

Reproducimos un interesante resumen de la primera parte de la ponencia.

El uso tradicional de la pólvora como elemento festivo una de las características de los territorios de los antiguos reinos de Valencia y Murcia, que ha desembocado en muchos lugares, con el paso de los siglos, en las Fiestas de Moros y Cristianos, donde la pólvora sirve para festejar esta guerra incruenta y puramente conmemorativa.

Esta tradición festera, transmitida de padres a hijos durante generaciones, ha sido objeto en los últimos años de estudios e investigaciones que han traspasado el ámbito local para llegar a los estudios universitarios.

En el año 2016, la UNDEF organizó el IV Congreso Nacional y I Internacional sobre “Moros y Cristianos: un patrimonio mundial”, con una gran participación de festeros e investigadores, donde se habló de los antecedentes de la fiesta y de la problemática de la pólvora.

Y estos historiadores coinciden en señalar la relación entre el uso de la pólvora y las fiestas desde la Baja Edad Media. En los fueros municipales del siglo XV, aparece la obligación expresa de realizar prácticas de pólvora y arcabuz, debido al constante peligro representado por las incursiones y razzias en las zonas fronterizas. Esas prácticas militares con uso de pólvora se denominan “alarde”, “muestra”, “mostra”, etc. Todavía en la actualidad perdura en la Fiesta de Moros y Cristianos la denominación de “alardo”.

En el siglo XVI se oficializa el “alarde de armas” que celebraban las milicias, donde el capitán pasaba revista a los soldados para que tuvieran el armamento en buen estado, se celebraban ejercicios militares en los que se ensayaban las tácticas, se adiestraba a los soldados y también se celebraba un desfile delante del capitán en el que la compañía de arcabuceros marchaba al son de la música de pífanos y tambores.

Durante los alardes, generalmente los domingos, también se realizaban concursos de tiro, con sus correspondientes premios (“joyas”), documentados en Alcoy y Sax, donde en las cuentas de propios de 1575 tenemos el siguiente apunte:

… pagó por libramiento, 20 reales al mejor tirador con arcabuz de joya, como Su Majestad y el señor gobernador lo mandan.

Los alardes debieron ser un espectáculo muy atractivo para la población por su propia vistosidad y al celebrarse en días festivos debieron contar con público que también quería verlos participar en los acontecimientos y fiestas de la población, tales como la llegada de personalidades o celebraciones religiosas.

De esta forma, la obligación de ejercitarse en el manejo de las armas de los hombres entre 18 y 50 años, que componían la milicia, era recompensada con su participación en fiestas, tanto las profanas como las religiosas.

En el caso de Sax, este uso militar-festivo de la pólvora está documentado en el Archivo Municipal desde 1543, a través de las cuentas de propios del concejo, donde aparece reflejada la compra de pólvora y arcabuces para el alarde que realizaban los soldados, posteriormente encuadrados en las Milicias Provinciales o Concejiles, y que continuaron durante el siglo XVII.

Así, en las cuentas de 1559 aparece la siguiente anotación:

“Se pagó a las trompas y dolçainas y atabales y en pólvora que se dio a los arcabuceros, porque es costumbre que el día de resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, se hace antes de día una prosisión con la lumbraria de Nuestra Señora, pidiéndole albricias y sale aquel día la bandera desta villa…”.

Otro claro ejemplo de las salvas de arcabucería en las fiestas religiosas lo proporcionan las cuentas de propios de 1567:

“Pagó por mandado de los oficiales 13 reales y medio a Martín de Ganga, maeso de hacer pólvora, de 6 libras y doze honças de pólvora que dio a los arcabuceros que acompañaron la prosesión del día de Nuestra Señora de Agosto porque es costumbre antigua en esta villa que salen arcabuceros acompañando la prosisión…”.

En el siglo XVII también abundan los ejemplos de alardes con motivo de los recibimientos a diferentes personalidades.

Las cuentas de propios de 1635 dan testimonio de la fiesta que se hizo al Conde de Elda, cuando vino a Sax:

“… pagó ciento y veinte y siete reales a Gaspar Esteban, vecino desta villa, que se le pagaron por la pólvora que se gastó en la fiesta que se hicço quando pasó el señor Conde de Elda por esta villa”.

En mayo de 1699, con motivo de la visita del obispo de Cartagena, el cabildo de Sax acordó que “…se le festexe a Su Ilma. con artillería para su entrada y tiros de pólvora y que dichos Comisarios asistan a dicho Sr. Obispo…”.

También durante el siglo XVII, los arcabuceros de las milicias siguen participando en las procesiones, como vemos en las cuentas de propios de 1662:

“Recibésele en data treçientos reales que pagó a Francisco Alonso, vecino desta villa, y Gaspar Nabarro, polvorista de Elda, por el preçio de quatro arrobas de pólbora y cuerda para alcabuses que se gastó en la fiesta de la Puríssima Conzepción de la virgen nuestra Señora”.

Estos ejemplos, extraídos del Archivo Histórico de Sax, sirven para todas las poblaciones de la comarca, pues tal era la costumbre tradicional.

El siglo XVII es el siglo de oro de la cultura española, tanto en literatura como en arte, pero es también el siglo de oro del uso de la pólvora en las fiestas de pueblos y ciudades.

Para nuestra comarca lo fue, sin duda, por tener varios molinos de pólvora al alcance de la mano. Hemos visto citado en 1662 a “Gaspar Nabarro, polvorista de Elda”, pero no es el único del que tenemos referencias, pues desde 1668, el polvorista eldense Luis Juan se ganó el apreció de la ciudad de Alicante al proveerla de la pólvora producida en los tres molinos de pólvora que tenía en la villa de Sax.

Autores como Pérez Medina nos explican la existencia de molinos hidráulicos de fabricar pólvora durante el siglo XVII en Monóvar, Elda, Petrer, Sax y Villena.

Pero durante el Barroco, esta costumbre, esta moda, de solemnizar los actos con salvas de arcabucería, tanto como homenaje a las personalidades, como en las procesiones religiosas, no se limita a España, pues es también una práctica que se extiende a Europa. Si levantamos el foco de nuestras comarcas, y lo ampliamos a otros países, podemos comprobar que las salvas de arcabucería como elementos festivos eran habituales en la Europa occidental.

Lo podemos comprobar en esta pintura, “La Procesión de la Liga de 5 de junio de 1590”, con los propios frailes disparando los arcabuces por las calles de París.

Otro ejemplo es este gran cuadro, titulado “El Ommenganck en Bruselas. 31 de mayo de 1615. Los altos gremios”, donde podemos observar a las milicias de la ciudad desfilando y disparando los arcabuces.

En el museo de Dunquerque (Francia) hay cuadro de la escuela flamenca, del año 1633, donde vemos el desfile, con el estandarte desplegado, de los miembros de la cofradía o guilda de Santa Bárbara, patrona de los artilleros y arcabuceros. Podemos apreciar a los capitanes, con la banda en el pecho, acompañados por su familia (mujer e hijas), de una forma que nos recuerda a nuestras comparsas, con sus capitanes, capitanas y pajes.

Una de las obras más famosas de Rembrandt, el gran pintor holandés, es “La Ronda de Noche”. El título correcto es el de “La Compañía del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willem van Ruytenburch”. Representa la compañía de arcabuceros en el momento de salir para recibir el cortejo de María de Médicis, reina de Francia, en el instante en el que el capitán indica a su lugarteniente que dé la orden a la milicia de iniciar la marcha desde las puertas del cuartel, a orillas de uno de los canales.

Rembrandt pintó el cuadro en 1642, cuando las sociedades de tiro de Amsterdam deciden encargar cuadros que las representen en las ceremonias que organizaron para recibir en la ciudad a la reina de Francia, en 1638.

La genialidad del artista es pintar a la compañía en el momento previo a su formación. Podemos observar el mismo ambiente de euforia, alegría y confusión que en nuestras comparsas en los instantes previos al inicio del desfile, la bandera por un lado, los músicos por otro, los arcabuceros preparándose y el paje correteando por en medio del tropel, hasta que el sonido del bombo pone orden y la disciplina festera se impone.

Y es que mi hipótesis considera que la niña del cuadro es el paje del capitán, representado por una niña, con mucha probabilidad hija o nieta suya, que en desfiles o recibimientos daba mayor categoría y vistosidad al rango del burgués que imita a la nobleza y realeza. Todavía en la actualidad es costumbre que una niña entregue un ramo de flores a las personalidades que visitan una ciudad.

Las milicias urbanas, burgueses en su mayoría, copian e imitan a la nobleza y realeza en diversos aspectos, como las fiestas reales. Por eso, los pajes de rodela, ayudantes del capitán, que vemos en las Compañías de los tercios o de las milicias provinciales, se transforman en niñas de corta edad, que imitan a las meninas de la Corte.

El siglo XVIII trajo a España una nueva dinastía, los Borbones, y tras la Guerra de Sucesión, Felipe V y sus sucesores inauguran una política de reorganización administrativa y propician la modernización de España.

La nueva dinastía toma una serie de medidas que inciden en la fabricación de la pólvora y en su uso festivo. La corona tenía el monopolio de la venta de pólvora y fijaba su precio. Y los corregidores debían velar que los vecinos no cometiesen fraude al fabricar pequeñas cantidades de pólvora.

De estos primeros años del siglo XVIII hay referencias a alardes, y en 1714, para festejar el paso por Sax de la Reina Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, en su viaje de Alicante a Madrid, se acuerda “prevenir dos arrobas de pólvora, y lo demás que convenga…”.

Esta fiesta evolucionó a lo largo del siglo XVIII y se transformó en “soldadesca”, donde los vecinos, vestidos de soldados, disparaban salvas de arcabucería en rogativas públicas y fiestas locales, como las patronales, imitando compañías de arcabuceros, utilizando los cargos militares de capitán y alférez.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, siguiendo la política del Despotismo Ilustrado de modernizar la sociedad, Carlos III prohibió por Real Cédula de 15 de octubre de 1771, el uso de armas de fuego, aún con pólvora sola, atribuyendo al Consejo de Castilla la autorización individualizada de las distintas fiestas de arcabucería a partir de 1785. Banyeres de Mariola lo consiguió en 1786.

Tal vez pudo pesar en el cambio de política, autorizando el uso de la pólvora, el consejo de Gaspar Melchor de Jovellanos, quien en su “Memoria sobre Espectáculos y diversiones públicas” elevada al Consejo de Castilla en 1791, proponía que “… las soldadescas y comparsas de moros y cristianos y otras diversiones generales son tanto más dignas de protección cuanto más fáciles y menos exclusivas, y por lo mismo merecen ser arregladas y multiplicadas”.

En el siglo XIX sigue la utilización de la pólvora mediante salvas de arcabucería para festejar y homenajear la llegada de visitas ilustres, documentadas en Sax durante los viajes de Carlos IV en 1802 e Isabel II en 1858, o con motivo de celebraciones cívicas, como la proclamación de la Constitución de Cádiz en 1812, o el nacimiento del heredero de Isabel II en 1851.

También Mesonero Romanos, al relatar la entrada triunfal de Fernando VII en Madrid el 24 de marzo de 1808, nos habla del disparo de cohetes y salvas de arcabuz.

En los primeros años del siglo XIX, el alardo o soldadesca evoluciona a las Fiestas de Moros y Cristianos, y se van extendiendo por nuestras comarcas como una mancha de aceite, coincidiendo con la etapa liberal que se inicia en España a partir de la Constitución de Cádiz de 1812.

Bernardo Herrero, en su Historia de Sax, nos deja constancia de la importancia de la pólvora en las Fiestas de Sax, y del recuerdo de las del año 1838 en la fértil memoria de Emilio Castelar, que las había vivido de niño:

“Pero el estruendo del combate y el humo de la pólvora no enardece sólo al fiero campeón, que empuña las armas y toma parte principal en la refriega que cual barrunto de la realidad llega al alma de las muchedumbres, que se entristecen cuando el sarraceno vence, y jóvenes y viejos, niños y mujeres, ven desaparecer mortal pesadumbre al retornar la alegría con la victoria de los nuestros. D. Emilio Castelar, que tantas veces durante su niñez había visto en Sax las fiestas de moros y cristianos, y que no nos visitaba una sola vez sin enterarse de las novedades de la fiesta, pintó como él sólo sabía hacerlo, hasta qué punto llega la ilusión de las masas populares, en estas comedias representadas al aire libre”.

De las fiestas de Elda, además de las referencias de Emilio Castelar, disponemos de la descripción de Lamberto Amat en 1877, del que señalamos este párrafo sobre los disparos:

“Sabido es que, en tres días, particularmente los dos primeros, el lujo, el lucimiento, la grandeza de los festeros consiste en quien de aquellos ha hecho más fuertes disparos de arcabuz…”.

También aparece documentado el uso de la pólvora con arcabuces en las Fiestas de San Blas, incluso en momentos tan difíciles y revueltos, como la sublevación de Boné en 1844, cuando Sax consiguió permiso para celebrar fiestas con disparo de arcabuces, el 3 de febrero, aunque suprimiéndolos cuando sea anochecido: “Enterado del oficio de V. en que solicita la autorización para los fuegos de las fiestas de San Blas, le contesto que, aunque está prohibido en el estado de guerra hacer disparos en las poblaciones, teniendo presente, sin embargo, la lealtad de sus vecinos, les autorizo para que por todo el día de hoy continúen las fiestas, aunque suprimiendo los disparos en cuanto sea anochecido, para evitar las alarmas que pudieran producirse”. La batalla, en los campos entre Elda y Petrer, tuvo lugar el 5 de febrero.

A mediados del siglo XIX, el desarrollo económico propiciado por la industria textil en Alcoy, y la exportación de vino en las comarcas del Vinalopó, propiciaron la expansión de las fiestas de moros y cristianos, creando nuevas comparsas, lo que hizo posible una mayor participación en las fiestas.

Y en esos años, como ocurrió en otras poblaciones, Agost intentó introducir en sus tradicionales Fiestas de San Pedro a los Moros y Cristianos. Unas cartas escritas desde Agost y dirigidas al alcalde de Sax, aportan luz sobre un primer intento por introducir la Fiesta de Moros y Cristianos en Agost en fecha tan temprana como mayo de 1852.

En la primera de ellas, fechada el 18 de mayo, Rafael Castelló le dice al alcalde de Sax:“Amigo Pascual: los vecinos de ésta tratan de hacer la función de Moros y Cristianos a las Fiestas del Patrón San Pedro, y como se les quiere complacer, espero tenga la bondad de facilitarme la embajada, por 5 o 6 días, intentaré que un escribiente las copie, que se devolverán al momento.

Mis dos hijos mayores quieren ser otros de los que contribuyan a la función, y últimamente les proporcioné dos alcabuces buenos, un vestido de Moro para el mayor y otro vestido de Cristiano para el 2º…”.

Aquí vemos los elementos imprescindibles para unas Fiestas de Moros y Cristianos: los trajes, las embajadas y los actos de arcabucería.

En la segunda mitad del siglo XIX disponemos de más documentación sobre las Fiestas de Moros y Cristianos. En el Archivo Municipal de Sax se conservan varios oficios de la Delegación de Hacienda dando instrucciones en 1861 y años siguientes para evitar el fraude de la pólvora:“Próxima la función de alardo que según costumbre se efectuará en esa villa en los primeros días del próximo venidero mes de febrero, y siendo en tales casos en las que circula el fraude en el artículo de pólvora…”.

Para entender estas repetidas referencias al fraude de la pólvora, debemos conocer que en el siglo XIX la pólvora continuaba siendo un monopolio del Estado, de carácter estratégico, pero también recaudatorio.

El único requisito para la celebración de las Fiestas era la autorización del Gobierno Civil. Y de fecha 30 de enero de 1869 es el oficio del Gobierno Civil, recordándole al alcalde de Sax que, de acuerdo con la nueva ley municipal, el Ayuntamiento puede autorizar las fiestas bajo su responsabilidad.

Pero con la nueva Constitución de 1876, base de la larga etapa de la Restauración borbónica, hay que volver a solicitar la autorización al Gobierno Civil. De estos años disponemos también de los programas de fiestas, donde están reglamentadas las procesiones de arcabucería y los simulacros de combate, que debemos entender por alardos y guerrillas.

En el caso de Sax se conservan varios arcabuces de la época. Por ejemplo, del año 1875 es el arcabuz con la siguiente inscripción: “Soy de D. Diego Torreblanca, Defensor de San Blas de Sax, Año 1875”.  Y de 1877 es el arcabuz infantil de Joaquín Valdés Alpañés. Los dos festeros de la Comparsa de Moros.

O la fotografía de la Comparsa de Moros realizada el 2 de febrero de 1899, donde los festeros posan con sus arcabuces en la mano.

Desde comienzos del siglo XX, las autorizaciones del Gobierno Civil de Alicante incluyen la adopción de las medidas necesarias en el control de la pólvora y los fuegos artificiales, como podemos comprobar en el oficio de 1925, de fecha 30 de enero al Ayuntamiento de Sax: “a condición de que por esa Alcaldía se dicten las disposiciones oportunas a las diferentes comparsas que integren la fiesta de moros y cristianos, para que al hacer las salvas de costumbre adopten las precauciones necesarias que tiendan a evitar accidentes y desgracias a las personas que presencian los festejos”.

La pólvora y la música continúan siendo el eje de la fiesta a lo largo del siglo XX, como recoge el artículo del periodista José Alfonso, publicado en la revista madrileña Mundo Gráfico el 17 de junio de 1931: “Las fiestas de Sax podrían denominarse las fiestas de la pólvora… Son innumerables los disparos de las comparsas …

… En uno de estos desfiles litúrgicos, las comparsas van “sin disparar”, y en otros “disparando”, pero no pueden hacer disparos contra objetos y personas, que puedan causar daño, ni apuntar a las paredes. Los capitanes de las comparsas, seguidos por tres “cargadores” que municionan sus arcabuces, van disparando sin cesar. En una procesión, un capitán efectúa más de 1.400 disparos”.

Fuente: https://saxdigital.com

LA PRIMERA ALCALDESA DE PETRER

MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Tal día como hoy de hace ahora cinco años, el 8 de julio de 2017, se produjo un hecho excepcional por lo que respecta a las alcaldías de Petrer. Por primera vez en la historia, una mujer, Irene Navarro – Alcaldesa de Petrer, ocupó el cargo de alcaldesa. Irene era la segunda candidata elegible en la lista que había presentado el PSOE a las elecciones celebradas el 24 de mayo de 2015 y pasó a ocupar el cargo, tras la renuncia a la alcaldía de Alfonso Lacasa, el 29 de junio de 2017.

Hablar de la participación de la mujer en la política municipal de Petrer es remontarnos en el tiempo y ver como hemos pasado de la nada a una paridad real y consolidada. Concretamente fue durante la Segunda República cuando por primera vez en la historia dos mujeres entraron a formar parte del gobierno municipal. Las dos primeras concejalas que participaron en el Ayuntamiento de Petrer lo hicieron en 1938, en plena Guerra Civil, y fueron las hermanas María y Josefa Soriano Beltrán, nacidas en Yecla, vecinas de Petrer y militantes de las Juventudes Libertarias de la CNT. Para conocer la trayectoria personal y política de estas dos mujeres os invito a que os descarguéis en bibliopetrer.petrer.es el trabajo de Boni Navarro y Fernando Tendero publicado en la revista Festa 2014.

Este hecho singular no se volvería a repetir hasta el año 1974 ya que durante el franquismo la participación de las mujeres en el gobierno municipal fue casi nula. Fue ese año cuando Pilar Perseguer fue nombrada por el Tercio Sindical para ocupar la concejalía de Asuntos Sociales, dejando su cargo en los primeros años de la transición.

No será hasta la llegada de la democracia cuando se produzca la incorporación de la mujer en la política. En el recuerdo de muchos de nosotros están Magdalena Aliaga Sanbartolomé y Concepción Cantó Pellín que formaron parte del primer ayuntamiento democrático constituido el 19 de abril de 1979. En la segunda corporación democrática tan solo volvieron haber dos mujeres, Magdalena que repitió por el PSOE y Julia Díaz Martínez que fue cabeza de lista del Partido Comunista, dejando el acta de concejala el 27 de diciembre de 1984 siendo sustituida por Jose Hidalgo Lopez. En la siguiente legislatura (1987) tan solo una mujer Reme Vera Poveda  por Alianza Popular y dos años después, en 1989, se incorporó Magdalena Aliaga, tras la renuncia de Manuel Bravo.

Paulatinamente se observa un crecimiento significativo en el número de mujeres, y en la siguiente legislatura (1991) entran a formar parte del gobierno municipal, un total de cinco frente a dieciséis hombres. El número de mujeres va creciendo progresivamente conforme van avanzando las legislaturas y por poner tan solo unos ejemplos en las elecciones de 1999, la candidatura del PP incorpora cinco en los diez primeros puestos y Esquerra Unida incluye en su lista de electos para los comicios del 13 de junio un porcentaje de mujeres que alcanza el 43%. En las elecciones celebradas en mayo de 2007 otra mujer Pilar Brotons encabezó la lista del PSOE y en las de 2015 Silvia Rodríguez la de Compromís. Y llegamos a la actual corporación elegida democráticamente el 26 de mayo de 2019 en la que por primera vez en la historia cuatro mujeres encabezan candidaturas, Irene Navarro por el PSOE, Pepa Villaplana por el PP, Silvia Rodriguez Olivares, por Compromís, y Carmen Herrero  por Podem, logrando representación municipal sólo las dos primeras. El número de concejalas crece exponencialmente diez mujeres y un total de once hombres, aunque tras la dimisión de una de ellas en la actualidad son nueve. Y como culmen de toda esta vorágine que habla de igualdad y nos hace ser más justos y democráticos en todos los aspectos vitales, nos encontramos en el pleno de constitución del último Ayuntamiento, celebrado el 15 de junio de 2019 cuando, por segunda vez en la historia, una mujer, la cabeza de lista por el PSOE, resultó elegida para gobernar el municipio.

Irene Navarro Díaz (Petrer, 1982), la primera alcaldesa de Petrer, es diplomada en Óptica y Optometría por la Universidad de Alicante y, desde 2017, está al frente del gobierno municipal. Ella siempre pone de manifiesto “la suerte que tiene de poder asumir la función de trabajar por mi pueblo y mejorar la vida de todos los vecinos y vecinas de Petrer, algo que intento hacer cada día en el Ayuntamiento”. Es una mujer cercana, que ama y se preocupa por conocer la historia, las tradiciones, la fiesta y todo lo que implica el pueblo. También  por el bienestar de todos los ciudadanos que lo conforman y  le dan identidad, participando y velando siempre por el bien común y por los asuntos que son importantes para Petrer.

Desde estas líneas quiero lanzar el deseo de que sigan siendo muchas las mujeres que nos representen en todos los ámbitos de la política y que sus inquietudes y su saber hacer redunden siempre en beneficio de nuestro amado Petrer.

Fuente: https://www.facebook.com/hashtag/cronistapetrer

EL GRAFITI DEL CENTRO DEL CARMEN DIVIDE AL CONSELL DE CULTURA

MAR GUADALAJARA

El grafiti del Centro del Carmen ha dividido al Consell Valenciano de Cultura (CVC) después de la sentencia que condena al director del Consorcio de Museos, José Luis Pérez Pont. El pleno del CVC de este mismo organismo en 2019 reclamó a la Conselleria aclarar si hubo o no autorización para realizar el mural en el claustro considerado Bien de Interés Cultural (BIC) y en la reunión de este lunes se ha vuelto a plantear esta cuestión sin que prosperara.

En 2019, hace tres años, el asunto no era más que una polémica y a la petición de solicitar el expediente de la autorización a la Conselleria de Cultura y Patrimonio, hubo acuerdo. Se aceptó por el propio presidente del CVC, Santiago Grisolía, y se comprometió a demandar una copia del documento. Esa copia nunca salió a la luz.

Ahora tras la condena por un juez por lo ocurrido, el mismo miembro del Consell de Cultura que lo solicitó hace tres años lo ha vuelto a reclamar. El catedrático y arquitecto José Maria Lozano hace diez días que solicitó por la vía legal comprobar dichas comunicaciones entre el presidente del CVC y la propia Conselleria. Además, este lunes pidió llevar al orden del día del pleno la petición. Pero se rechazó. Según Lozano, se está evitando que la la Dirección General de Patrimonio den las pertinentes explicaciones al respecto.

El secretario del organismo, JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA), justifica que se ha rechazado llevarlo al pleno por no haber seguido el procedimiento debido. Sin embargo, en otras ocasiones, remarca Lozano, sí se han aceptado cuestiones en el orden del día del pleno, tal y como lo hizo Lozano.

La división es latente. Lozano confirma que tras conocer la condena hará todo lo necesario para conseguir que se haga pública esta información: «¿Hubo o no hubo autorización por parte de Patrimonio?». Esa es la cuestión que preocupa al arquitecto y miembro del CVC, que reconoce que ha sido paciente y no ha querido «hacer el ridículo»; por lo que se ha esperado al pronunciamiento de un juez antes de reclamar responsabilidades.

Lo que para Lozano son «largas» y «excusas» para esquivar las explicaciones, para otros miembros del Consell es sólo una cuestión de tiempo en los trámites. Huguet lo explica así: «todo requiere de unos procedimientos que se deben seguir». Según el secretario no se ha rechazado nada, sino que se debe reclamar por los cauces correctos.

Lo cierto es que han pasado tres años desde que se solicitó está misma información y ahora se ha reabierto la reclamación. Y algunos de los miembros de la institución se plantean seguir hasta el final.

José María Lozano recuerda otro caso que ha saltado en el pleno de este mismo lunes cuando se ha informado de que el Tribunal Superior de Justicia ha dado un plazo de 20 días del presidente del CVC, Santiago Grisolía, para presentar otro expediente, esta vez en relación a cómo se resolvió la cuestión de elegir la vicepresidencia de la institución.

Lozano explica que fue él junto a otros cinco consellers quienes solicitaron en reiteradas ocasiones esa información y al no recibirla abrieron un recurso interno que fue ratificado por la propia institución. Tras estos intentos llegaron a abrir un contencioso administrativo que se ha resuelto de este modo. Por ello no descarta recurrir a los mismos cauces ni a la vía judicial hasta conseguir una explicación.

Fuente: https://www.lasprovincias.es