PAPER BLANC MIRANT AL VIRUS

LLUÍS MESA I REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

És difícil escriure estos dies sobre fons blanc. Eixe infinit, amb el qual ens enfrontem els articulistes, simbolitza hui encara més un espai il·limitat. Quotidianament, quan agafem el teclat, es transforma en files negres fins a generar un discurs que expressa, amb major o menor encert, les nostres reflexions. És clar, que no sempre ixen iguals ni són capaces de comunicar amb la mateixa precisió. No obstant això, acaben eixint fins al punt que la plana apareix plenament ocupada.

Esta setmana el blanc imperant és especialment incert. Està impregnat de dos sentiments: la por i el desconeixement. Els escriptors i les escriptores, mirant la realitat, pensem que ens trobem més segurs al costat de les nostres obres acabades. Amb elles, sentim la certesa que no ens proporciona la realitat. Este matí, obrint el meu llibre de Francesca d’Estivella, veig a aquella noble nascuda a finals del segle xvii. Me l’intente imaginar amb els avanços de principis del segle xxi: mòbils, internet i cotxes. Estic convençut que no hi sabria com reaccionar. Nosaltres, malgrat tots els invents que controlem i el temps passat, tampoc sabem a hores d’ara com actuar ni quin futur ens espera. Tal vegada, hui som com la baronessa d’Estivella Francesca de Monsoriu: persones desorientades. Tanmateix en els llibres, ja enllestits i amb un final, trobem la quietud que en uns altres àmbits no existix. En el 2008, quan vaig escriure la novel·la, a mida que avançava, els personatges marcaven el camí. No sabia ben bé què anava a passar però no tenia por escènica. Gaudia de la sorpresa que ells m’infonien. Ara realment, mirant des de la porta de casa la pluja o el silenci, no trobe la quietud que altres voltes m’infon la caiguda de l’aigua en la meua vorera.

Veig la passera de persones que entren al forn o esperen. No hi ha cotxes situats provisionalment en doble fila en l’antiga plaça de la Tenda Vella. El forn no s’ompli. La cua al carrer és respectuosa. La porta de l’església no s’obri. Les taules del bar al carrer estan solitàries i la persiana tancada. Les quadrilles de dones esmorzant o de treballadors són invisibles. No és el símptoma d’un dia festiu, de ponent o de pluja extrema. El personal envolta la farmàcia però guarda les distàncies. En el Centre de Salut, les cadires estan buides. El volteig a migdia del rector busca encoratjar el veïnat però sona estrany. La saviesa dels majors, tan útil per a contar-nos com es vivien situacions extremes en temps passats, aprofita de ben poc. No hi ha res comparable. Les epidèmies que curaven els nostres patrons sant Blai o Sant Roc eren diferents.

En eixe context, sols hi ha dos pautes que poden consolar-nos: el llibre i la família. En la primera trobarem pistes, personatges i accions desconcertants. Però arribarem a un final. Ens agradara o no però, més de l’últim full, no hi haurà res. Al costat de la família cap cosa ens fallarà. Podrem enfadar-nos, discrepar però també compartir. Amb el seu suport, tot serà més fàcil.

Així que visquem els dies de la millor manera. Intentem protegir-nos i orientar-nos. La lectura, el joc familiar, les reparacions domèstiques o la tertúlia casolana són bones iniciatives. Ens queda encara camí. No ens desesperem. Arribarà el dia que ens desplaçarem des de les Baronies a Sagunt o a les Valls pel plaer de retrobar-nos amb amistats, compartir algun acte, arribar a un centre comercial o anar simplement pel plaer de caminar. No perdem l’esperança i despullem-nos, a poc a poc, de la inseguretat. D’estos temps eixirem amb força i ganes de retrobar-nos i sentir-nos hòmens i dones que compartixen els carrers del Camp de Morvedre.

Fuente: https://eleconomico.es

LUNES, 23 DE MARZO. NOVENO DÍA. UN BARCO EN EL MAR, EL ELOANE

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Es lunes y, desde la pantalla, le doy un vistazo al puerto. Catorce barcos trabajando, y cinco o seis en espera es mucho más de lo que podríamos imaginar para un país en cuarentena. Significa que en nuestro puerto, desinfectado y limpito, hay más de doscientas personas dando el callo, desde los amarradores a los administrativos, desde los prácticos a esos operadores de grúa que ven la ciudad entera desde una cabina que se mueve a más de sesenta metros.

El mar del mundo sigue lleno de barcos que navegan uno detrás de otro. El mar no se para y el canal de Suez está atestado, como el estrecho de Bab el Mandeb, el Paso de las Lamentaciones, que une el Mar Rojo con el Índico. Barcos y más barcos, me voy a Singapur, que a estas horas es un enjambre de cientos de navíos de todas las banderas; y después a Hong Kong, donde el agua está llena de toda clase de rutas y colores: mercantes verdes, petroleros rojos, buques de pasaje azules, pesqueros color crema… La cuarentena del mundo ha parado aeropuertos y aviones, pero el mar, amigo, es mucho más difícil de parar.

En busca de distracción me acuerdo de un barco enorme, el MSC Eloane, que batió récord en Valencia, en el año 2018 y volvió después, en 2019, como Pedro por su casa. ¿Dónde estás Eloane? ¿En qué lugar del mundo navegas? La aplicación me lo da en un segundo: el monstruo –400 metros de eslora y 58 de manga– se mueve a 16 nudos por el estrecho de Malaca, entre Sumatra y Malasia, y mantiene un rumbo que le ha de llevar a Suez por el sur de las islas Nicobar, por el sur de Sri-Lanka y la India. Tiene que estar en la entrada del Canal el 3 de abril, porque esa es la fecha convenida. Y es más que probable que luego ponga rumbo a Valencia y Barcelona porque es por aquí donde recala en sus viajes entre Oriente y Occidente. Más tarde llegará a Rotterdam.

Veinte días máximo. Salió de Ningbo, en la China, donde estuvo tres jornadas cargando. Ha hecho escala en Tanyung, en Indonesia, a cuatro pasos de Singapur. Y es fácil imaginar que va hasta los topes de contenedores; porque este “trasto”, de la clase Triple E, fue durante unos meses, en 2018, el buque de carga más capaz del mundo y puede llevar 19.462 teus, un volumen imposible de abarcar, algo así como diez estadios de fútbol.

No más de treinta tripulantes, todos bien protegidos, le bastan. Con una persona en el puente, estos barcos no necesitan más para navegar en la noche. Bandera de Liberia. Y una velocidad de 30 “kilómetros por hora”, veinticuatro horas al día. Igual es el primero que entra en puerto cuando se levante el confinamiento, hacia el 11 de abril. Igual es el que trae –inmenso bazar a flote– todo lo que ahora echamos en falta: televisores de plasma y minerales raros, bolsos de marca y miel falsificada, motores de precisión y … mascarillas sobrantes.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

HOMENAJE A 40 AÑOS DE INVESTIGACIÓN DE L’ALCORA


El cronista, junto al presidente y el director de la Caixa Rural. – NOMDEDEU

La Caixa Rural prepara un reconocimiento al cronista oficial de la villa, José Manuel Puchol.

JAVIER NOMEDEU

Toda una vida dedicada a la investigación tendrá su reconocimiento. La Caixa Rural de l’Alcora prepara un homenaje al CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE L’ALCORA, JOSÉ MANUEL PUCHOL, por su labor desinteresada de asesoramiento histórico y cultural con la entidad. El acto se llevará a cabo –una vez pase el confinamiento por la alarma sanitaria decretada en todo el país por el covid-19– en el Auditorio, y el tributo se materializará con la entrega de una placa conmemorativa y la medalla de la entidad.

En el transcurso del evento está prevista la actuación de la Rondalla l’Alcalatén y el Grup de Danses Font d’Aixart, que están preparando un espectáculo extraordinario para la especial ocasión.

Desde setiembre del 2006, PUCHOL ES CRONISTA DE LA VILLA DE L’ALCORA, título honorífico que comparte con el de presidente del Consejo Local de la Tercera Edad y miembro de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. Lleva cuatro décadas dedicándose con ilusión y entrega al mundo de la investigación histórica. Especialmente en lo referente a las raíces del municipio, así como el patrimonio cultural de l’Alcora y de la comarca de l’Alcalatén. Asimismo, es autor de diversos libros y artículos publicados, algunos relacionados con la Caixa Rural como los de sus últimos almanaques.

Cabe destacar que PUCHOL elaboró los expedientes para lograr los BIC y siguientes méritos de la Romería del Rollo y la Rompida de la Hora de l’Alcora, así como también de la Recua Arriera y de l’Albà, si bien estas dos últimas se encuentran pendientes de reconocimiento.

Entre sus libros figuran De Urrea a l’Alcalatén, editado por la Diputación en el 2007, El IV Centenario de la Inauguración de la Ermita de San Vicente Ferrer, y San Cristóbal de l’Alcora, editados por Papelería Salvador en el 2009 y el 2012, y el Callejero de l’Alcora, en el 2018.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

DOMINGO, 22 DE MARZO. OCTAVO DÍA. LAS HABAS ¿COMPRENDE USTED?

FRANCISCO PÉREZ PUCHE CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Planté las habas, como está previsto, en la luna llena de octubre, cuando la Virgen del Pilar, que es precisamente la patrona de la Guardia Civil. Y ahora, las habas están en flor y tengo que ir a verlas…

Ante el espejo, repito el argumento que utilizaría en el caso de que me parara un control de tráfico en la carretera. Tengo que ir a ver las habas, a ver cómo está todo, es cuestión de humanidad. Porque las habas se plantan en octubre, arrancan con el frío, y la última vez que las vi estaban en flor, y es ahora, cuando empieza la primavera, cuando cuaja el fruto y tienes habitas tiernas para la Pascua. ¿Recuerdan? Mona de Pascua, longaniza, huevo duro, cebolletas y habas tiernas. Que se comen crudas, a veces con vaina y todo, porque son como agua…

Pero no hay manera. No me han dejado salir de casa, ni siquiera bajar y sentarme en el coche para agarrar el volante un rato, con fuerza, y hacer brum, brum como los niños. No sé cómo le va a sentar a ese coche un mes de parada forzosa. A mí fatal, sin duda alguna. No sé qué va a ser de las lechugas y las patatas, de los canónigos y la rúcula, tras un mes de abandono. No sé qué puede pasarle a unos pimientos, a unas acelgas, si los dejas sin atención, sin quitarles las malas hierbas, sin comprobar siquiera si el riego –madre mía, la birria de programador que tengo– está cumpliendo con las previsiones que dejé.

Con esto de las habas me vienen a la cabeza preguntas de mucha trascendencia. ¿Cuánto duran las cosas sin nosotros? Quiero decir: cuando encuentran una villa romana con mosaicos y los arqueólogos dicen mira, aquí tenían la bodega, aquí dormían, ¿qué pasó? ¿Cuántos años dejaron la casa cerrada y vacía? ¿Y por qué se fueron? ¿Los romanos cerraban la llave de paso del agua antes de dejar la casa? Si tenían calefacción radiante, porque eran muy listos, seguro que tenían muchas cosas más: llaves y llaveros, para empezar. Si tenían vino es porque eran sabios.

No puedo ir a ver las habas ni terminar de plantar los geranios. Planté unos rosales en un lugar nuevo y tengo dudas sobre si les da el sol. Y mientras yo sé que hay algunos afortunados que tienen el huerto al lado mismo de la casa, o sea que viven en el campo aunque estén en una ciudad, yo voy a estar un mes entero sin ver mi montaña y mi castillo, los pinos y las adelfas, y seguro que me voy a mustiar. Algo que el presidente del Gobierno debería tener en cuenta, ahora que se tiene que ocupar de todos los problemas. Algo que debería tenerse en cuenta, después de la tabarra que algunos han dado con lo de los huertos urbanos…

Vuelvo a ensayar ante el espejo, ahora con voz muy cariñosa. Mire usted, señor agente, la lechuga de hoja lisa no crece siempre igual que la de hoja rizada; y eso es, precisamente, lo que yo quisiera comprobar un ratito, apenas media hora, echando un vistazo nada más… (Llueve. Y hoy tocaba regar)

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

SABADO, 21 DE MARZO. SÉPTIMO DÍA. EL PARQUE DEL VIEJO CAUCE

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

Tengo la suerte de vivir frente al viejo cauce del Turia. Tengo el parque frente a la ventana, lo estoy viendo de reojo mientras escribo. Y andaba pensando escaparme, pese a la prohibición, para verlo vacío, vaciado como la España interior, durante estos días de confinamiento general por la epidemia. Pero ya no hace falta ese riesgo tonto: Txema Rodríguez, el periodista de “Las Provincias”, ha hecho el trabajo por mí, ha paseado el parque del Turia; lo ha hecho con licencia de informador y nos ha dejado un precioso reportaje en las páginas del periódico: “El viejo cauce del Turia sin nosotros”.

Compren el periódico. Búsquenlo en la red cuando esté disponible. Es un testimonio del gran esfuerzo que están haciendo estos días los amigos del primer parque de Valencia; los protagonistas del voluntario encierro y cambio de costumbres al que nos estamos sometiendo todos porque es necesario para ganar esta batalla.

Acabo de poner sobre la mesa un libro que editó en facsímil “Las Provincias” por el año 1972. Se titula “Murs i Valls” y es la recopilación que hizo Josep Llop, en el siglo XVII, de las normas, reglamentos, trabajos y gastos de una institución llamada precisamente así: “Murs i Valls”, Muros y Valladares, una especie de consellería de Obras Públicas, en este caso municipal, que se nutrió durante siglos de cobrar impuestos sobre las carnes que Valencia consumía para realizar la obra fabulosa de los puentes y los pretiles.

Ese libro editado por el periódico fue la mecha de la traca de una campaña que se desarrolló, cuando el franquismo se apagaba, en favor de que el cauce del Turia no fuera autopista, como estaba previsto, sino una zona verde susceptible de transformarse en parque. El Rey emérito, ahora en desgracia, firmó en Valencia, en 1976, la donación de los inmensos terrenos por parte del Estado a la ciudad, algo insólito porque el Estado nunca regala nada, como es su obligación.

Y luego vino la transformación, la conversión en parque, en medio de discusiones, como es costumbre de la casa. Algo que, por encima de partidismos, han entendido todos los ayuntamientos que se han ido sucediendo en las últimas décadas. Y que formalmente no ha terminado,  porque está pendiente de cambio el tramo final, hasta el encuentro del Turia con el puerto.

En el reportaje del fotoperiodista –no se lo pierdan– el parque del río está, en medio de su soledad, hermoso, vivo, pendiente de un poco de sol para mostrar su perfecta belleza. No tiene ciclistas, no tiene runners, paseantes de perros, niños con familias y viejos que estiran las piernas. Pero aguarda sin prisa el momento del reencuentro, la necesaria reconciliación de todos los días del año. Para que confirmemos que aquella fue una aventura, nacida del impulso del periódico, que tomó la construcción de un cauce alternativo para dar sentido cívico al cauce viejo. Una aventura que terminó por germinar y cambió el rumbo de la ciudad. Para siempre.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

GULA POLÍTICA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Hay una anécdota del emperador Carlos V y rey de España con el número uno de tal nombre, que es referida por Jean B. Blanchard en su libro L’ecole des moeurs de 1775 y con más extensión por Jacques Collin de Plancy en el suyo Légendes des origines de 1864. El Habsburgo pidió al multimillonario armador Juan Daens un préstamo de tres millones de florines para costear su campaña de África. Tras cerrar el trato, el prestamista invitó al monarca a un banquete en su casa de Amberes, que Collin de Plancy refiere con todo lujo de detalles. La cena que se sirvió contó con innumerables viandas y uno piensa si es que nuestros antepasados de hace cinco siglos eran unos tragaldabas de tomo y lomo, o es que el menú era solo de ligeros platos de degustación. Hagámonos a la idea: Arroz, potaje de vaca, bistecs, salchichas, jamón cocido, arenques, sardinas, salmón, perdices, faisanes, tortas, gofres, confituras, mantequilla de nieve y vinos de Hainaut, Lieja y Champagne.

Al finalizar la opípara comida, Juan Daens puso sobre la mesa una bandeja con varios trozos de madera perfumada que encendió y en su llama quemó el recibo del préstamo, diciendo: «Gran señor, después de hacerme el honor de comer en mi casa, nada me debéis». Muy hábil el comerciante, pues en solo diez años, Amberes contó con 200.000 habitantes, por el incremento de su actividad comercial, favorecida por los privilegios reales otorgados concedidos por el rey y emperador.

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DESDE CASINOS: NUESTROS AGRICULTORES, PROTAGONISTAS DEL DÍA A DÍA, AL DESINFECTAR LA LOCALIDAD PARA COMBATIR EL CORONAVIRUS

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El día 20 de marzo del año 2020 pasará a la historia como el día que empieza la primavera de este año, cargada con una fuerza especial y diferente. Este día los agricultores de Casinos, han desinfectado con sus tractores todo lo que había que desinfectar a causa de la pandemia que estamos atravesando.

El hecho en sí, es importante, saber que hay personas capaces de salir de casa cumpliendo las medidas sanitarias adecuadas, para dejarnos en su conjunto un pueblo limpio, es algo digno de reconocimiento y agradecimiento, por la solidaridad demostrada y la fuerza que impulsa el trabajar por el bien común desde el anonimato.

Una vez más a lo largo de la historia, nuestros agricultores han demostrado su generosidad con Casinos. Esta crónica, se podía terminar aquí, con la expresión de Séneca en sus “Cartas” cuando dice: “Nullus agenti dies longus est” que la traducción bien a ser:” Ningún día es largo para aquel que trabaja,” y más cuando el trabajo se invierte por nuestro pueblo, el pueblo donde todos vivimos. La gratitud creo que debe ser unánime.

Estos días largos, dan tiempo para mucho, si sabes organizarte el tiempo pasa veloz y puedes sacarle rendimiento. Son días en los que puedes pensar. Estas preso de muchos mensajes, de muchas “fake news” las famosas noticias falsas, otros mensajes propicios para crispar y sembrar malestar. Modestamente pienso que no es la hora, es la hora de la salud, de salvar vidas. Por eso el ejemplo de los agricultores, que se han visto por Casinos y en otros pueblos de la Comarca, me han impulsado a dejar constancia de lo ocurrido.

Me he acordado que el pasado mes de febrero, estos agricultores que hoy nos han auxiliado, salieron a la calle pidiendo pacíficamente que la agricultura y los AGRICULTORES tuvieran su merecido reconcomiendo. En este mismo Periódico se publicó la visita de Anseprim al Congreso de los Diputados en Madrid, donde nuestro vecino Casinos y sus compañeros Directivos fueron muy contundentes a la hora de expresarse diciendo: “Nosotros damos de Comer a toda Europa, porque aplicamos la Normativa Europea, que crea trabajo y productos de calidad.” En definitiva, como decía mi abuela “Todo sale de la tierra.”

He hecho memoria de aquellas familias de Casinos, que han sido agricultores desde siempre, que supieron luchar (por citar algunos momentos, hay muchos más) contra el Mildiu desde 1912 hasta 1926; que tuvieron que hacer frente a muchos años de sequias, de heladas, de pedriscos… y que fuertes cual muralla, supieron sobrevivir en unas condiciones paupérrimas, logrando salir adelante.

He recordado a aquellos agricultores que en 1952 fueron capaces con mínimos recursos de fundar una Bodega Cooperativa que fue una de las empresas más potentes del siglo XX en nuestro pueblo, con la única finalidad de que nuestros agricultores pudieran defender mejor sus intereses, fruto de aquel esfuerzo hoy aún permanecen vivas las Secciones necesarias y de rabiosa actualidad en el siglo XXI, como es la venta de vinos y aceites, la Almazara ecológica, Frutos Secos, almacén de abonos y esa atención personal y cuidad a los socios.

Me acuerdo los hombres y mujeres que al final de la década de los años setenta, tuvieron que hacer realidad esa transformación agrícola de nuestros campos, pasando de ser tierras resecas y sin agua a estar en regadío, teniendo que modernizarse adaptándonos a los nuevos cultivos, las nuevas acequias y el nuevo horario para regar.

No me pasa por alto la recordada “Guerra de la Cebolla” en el año 1977, pidiendo lo mismo que ahora… los precios por el suelo, las cosechas en el campo y las pérdidas considerables para el bolsillo del productor.

Nuestros vinos ocuparon páginas de prensa, para proclamar lo que era nuestro: “Para aceites y vinos la Cooperativa de Casinos.” Recuerdo aquel Suplemento Semanal de 1988, que nos hablaba de que se extendía la autoprotección rural en la Comunidad Valenciana y el titular era:”Patrullas de vecinos contra los ladrones de alcachofas.””Hasta hace unos meses, Casinos era un pueblo valenciano que en poco se diferenciaba de los pueblos de los alrededores. De ese tiempo a esta parte, la misma localidad ha visto cambiada su rutina a causa de su deseo de auto defenderse de una serie de robos que estaban causando graves perjuicios a los habitantes…”

Es un corto resumen de una larga historia, Casinos es un pueblo de hondas raíces agrícolas, ese espíritu es el que nos ha dado un nombre y nos ha impulsado a llevar una importante evolución… desde ser tierras besadas por el tiempo y sus inclemencias, hasta disfrutar del más moderno goteo.

Fuimos capaces de llenar una piscina con quinientos mil litros de vino en el año 1965, y también hemos sabido pulverizar el pueblo en el año 2020 con agua, lejía y lo que sea necesario para salvaguardar la salud de todos.

Como estas letras son un homenaje a nuestros agricultores que a lo lardo de los años, han puesto en alza a Casinos, copio las letras que hay escritas en el cuadro que situado en la entrada de la Bodega que dicen así: “Viva Rafael Muñoz, gran Cristiano de Casinos, que con su humilde constancia, enseño a hacer buenos vinos.

Sigue a Rafael Muñoz, guardando el día festivo y vendimiando las viñas, tendrás paz y buenos vinos. No se cansó Rafael, luchando en campal batalla, poniendo grados al vino, contra quienes hiel y agua.

Varios viticultores de Casinos dedican esta humilde memoria a su convecino Rafael Muñoz Murgui, como principal autor del rico vino de dicha población y parte de sus contornos, solo por haber adivinado y enseñado, con su pacifica constancia, el tiempo oportuno de su recolección, precisa condición, vilmente atropellada por los hombres de mala fe.” (Cuadro donado por la Viuda de José Muñoz Aparicio.)

Gracias en nombre propio a TODOS, desde el primero hasta el último, por hacer que esta lucha quede en nuestra vida como un recuerdo, pudiendo superarla lo antes posible.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

DESDE CASINOS, DIARIO DE UNA EPIDEMIA. ADVOCACIONES AL CIELO

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Un nuevo día ilumina la vida. El reto es ir pasando los días, andar es fácil, correr tiene sus complicaciones, pero admitamos que no requiere de gran destreza… pero volar es otra historia. Estamos en casa confinados horas y horas, por prescripción facultativa y porque nos dicen que es la única forma de parar la pandemia. Nuestra mente vuela a más velocidad que la luz eléctrica.

El otro día, uno de los más decanos Cronistas del Reino de Valencia, en uno de esos grupos de las redes, comentó que no quería oír más noticias. Misión imposible estos días, cuando a cada momento hay algo nuevo, que no entro a valorar la maldad o la bondad de la noticia, me quedo con lo preocupante del tema, aunque mi amigo el Cronista, hombre curtido en la información y documentación, lanzo una expresión que me impulsó a escribir la presente crónica, que dedico a todos los lectores y especialmente al buen amigo Alfons Rovira de Alzira.

Concretamente y ante la magnitud de los hechos que estamos viviendo, exclamó, que aún no ha salido nadie, escribiendo un “Gozo” para éste trágico momento; para los que no lo saben copio del Diccionario la definición:”Gozos: Composición poética en loor de la Virgen o de los santos, en la que se repite un mismo estribillo al final de cada copla.”

Casinos, nuestro pueblo, desde que se funda la Parroquia Santa Bárbara en 1788, tiene por Patrona a Santa Bárbara, en sus gozos, hay una estrofa que dice: “De tu ruego los acentos, angelical voz declara, espere quien te invocara, no morir sin sacramentos, si tan extraños portentos, afirman esta verdad: ¡Socorrednos por favor, Bárbara en la tempestad!”

El Patrón es el Santísimo Cristo de la Paz, al que se invoca diciendo “La peste y la sequía, pedriscos y tronadas, por ti son rechazadas, viniendo a visitar, vuestra sagrada imagen que es todo nuestro encanto y del infierno espanto, el Cristo de la Paz.” Estos dos cantos, expresan, la angustia de los pueblos en momentos puntuales y la súplica de protección.

Otra de las estrofas al Patrón dice: “Cerca del fin lastimado en desamparos atroces ¡Dios mío! dijiste a voces, “¡¿Por qué me has desamparado?! En ti por nuestro pecado, se ve el castigo severo.” En otros gozos más antiguos, que seguramente hace años pasaron a la historia, nos recuerdan: “Pues de Dios, fuiste enviado, para salvar a tu pueblo, ¡Sois de la Paz padre amado, dadnos salud y consuelo! En las grandes sequedades que han afligido el lugar, todos claman sin cesar, que os sacaran por las calles, y han sido vuestras bondades, la lluvia del gran consuelo. De esa cólera furiosa, que ha habido en todas partes, siempre señor nos librasteis, pues aquí nunca fue cosa, vuestra piedad amorosa, nos cuida con gran consuelo.”

Hay otra historia, con lagunas sin documentar, sobre la imagen de la Virgen de los Desamparados, que regaló a la Parroquia de Casinos el Alcalde Juan Rocher, esa imagen estuvo en Madrid, para ser devuelta a Casinos. En la letra de sus gozos se lee: “Ya que volvéis a Casinos, en vuestra fiesta triunfal: Sednos siempre nuestro Amparo, en esta vida mortal. Hace cerca de tres siglos, te marchaste de esta Villa, y morabas en Madrid con familia distinguida, y os devuelven a Casinos, a vuestro pueblo natal. Ya que tenemos la dicha, de ampararnos siempre a vos, Madre no nos desampares y siempre ampáranos, te lo pedimos tus hijos, que de ti esperamos tal.”

Otro de los cantos autóctonos dedicado a la Inmaculada dice: “Ya que sois la Madre amada, de la raza pecadora: Sed María Inmaculada de Casinos protectora. El escapulario santo, que llevamos en Casinos, es una prenda de encanto, a los favores divinos, es joya muy estimada, de este pueblo salvadora.”

Por otra parte, hemos celebrado el Año Vicentino, San Vicente también tiene su canto “Sednos padre defensor, sacro apóstol valenciano. Ángel, profeta y doctor, anunciador del juicio, sed con Valencia propicio, de quien sois lustre y honor, y alcanzadnos del Señor, la salud por vuestra mano.” Estos gozos, en la década de los años sesenta del pasado siglo, vino Don Vicente Giner Boira desde Valencia a Casinos, a grabarlos y copiar la letra, ya que musicalmente son una joya.

Un repaso por los cantos de Casinos, nos llevan a este resumen, aunque el protagonismo lo adquiere San Roque, con los cantos que hace unos días referí en otro artículo y que se publicaron en el libro “San Roque un vecino de Casinos desde 1885” que editó la Generalitat Valenciana en el año 2003 y cuyos textos fueron aportados por un servidor.

Reflexionando, sobre las invocaciones para obtener la protección de los santos a los pueblos en una de las oraciones que se recita en la Novena de San Roque se dice diariamente: “Aplaca Señor tu ira, tu justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi vida, misericordia, Señor.” En el verso que se dedica el último día de la novena a San Roque en su ermita en el monte de Chiner, se le dice: “Aunque en el monte te quedas, te quedas acompañado, de Santa Bárbara hermosa, y Antonio por otro lado. Santa Bárbara nos libre de malas pestes y rayos, y el glorioso san Antonio de los testimonios falsos. Y tú glorioso san Roque, que adiós todos te decimos, tú te quedas en tu casa, y nosotros a Casinos!

En este viaje musical de la historia de nuestros cantos, se aprecia ese sentimiento fervoroso de los pueblos hacia sus patronos, existe una relación orante que en ocasiones la tradición sepulta y con el tiempo se olvida. Siempre me gusta recordar de dónde venimos, quien nos enseñó, y a veces pensar en “que” final nos espera. Hoy es un final insospechado. Si hace más de tres siglos una imagen de la Virgen de los Desamparados fue a Madrid y volvió a Casinos, sin duda alguna sería por algo

Desde ese respeto, ese silencio, ese saber meditar en el paso de las horas que llenan estos días, creo que es interesante, recordar estas letras, no olvidar a nuestros antepasados que las escribieron, por ejemplo José Muñoz, que fue uno de los compositores de letras y músicas, que hoy tiene una calle en Casinos, y desde ese prisma de la historia, mirar en el transcurso de nuestra vida, lo que hemos hecho, o lo que hemos dejado de hacer, porque al fin y al cabo, somos todas y todos, herederos de un pasado glorioso. Añado la última estrofa de los Gozos de san Roque escrita en 1885 y con una profunda actualidad: “No abandonéis este pueblo, miradnos con compasión, vuestros devotos confían tener en vos protección. Defendednos de epidemias, de todo mal y dolor”

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

JUEVES, 19 DE MARZO. QUINTO DÍA. LOS CHINOS SOLO HAN PARADO UN 11 %

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Ahí estamos: ante un día de San José sin mascletà en Obispo Amigó y sin homenaje al maestro Serrano; sin esa visita que hacíamos, codo con codo, a una plaza de la Virgen atestada de flores y más flores. Y sin las lágrimas de la fallera mayor durante la Cremà, una pieza insustituible en el repertorio de una fiesta que acababa –¿nos acordamos o no?– con tres compases del Himno Nacional que siempre silbaban los mismos.

!Qué tiempos! Parece que fue hace mil años. Y aunque muchos decíamos que no nos gustaba el ritual, que nos íbamos a Jávea, que la ciudad se pone insoportable, este año daríamos un puñadito de dólares para que fuera posible y hasta cumpliríamos con gusto todo el ceremonial, entero, incluyendo un recorrido por las calles iluminadas de Ruzafa, llenas hasta los topes, pisando latas y sorteando petardos.

Por lo demás, quinto día, más de lo mismo, las cifras aún subiendo; pero buenas noticias de enfermos de los primeros días que ya se están recuperando. Es alentador tener mensajes de ellos, es estimulante saber que se van ganando batallas en esta guerra. Y te ayuda a entender ese absurdo del encierro.

Hay noticias de China. Noticias que indican que el primero y principal foco del virus, China, durante los dos meses de cruel epidemia, enero y febrero, ha bajado su movimiento de contenedores, en el global de sus diez principales puertos… un !once por ciento! Que es mucho, muchísimo, nada menos que 1’22 millones de teus menos que en el mismo periodo de 2019. Pero que es nada, a la hora de la verdad, comparado con el daño que temían ellos mismos y nos recelábamos todos.

Parece increíble, pero esas son las cifras que la empresa Cosco Shipping Ports, presente en el puerto de Valencia, ha facilitado y ofrece el eficiente “Diario del Puerto”. En enero y febrero manipuló 9,92 millones de TEUs en sus terminales de China, lo que quiere decir que ha habido provincias y sectores muy afectados, paralizados, pero que la actividad logística y portuaria ha seguido siendo impresionante porque aquello es un gigante de mucha potencia.

Abril. El rumor, la esperanza, en China desde luego, sigue siendo el mes de abril, donde todo se irá normalizando poco a poco y la actividad de los asiáticos empezará a recobrar la normalidad… que en su caso ya sabemos que es una actividad febril y un despacho de barcos constante. Por cierto, ya que hablamos de barcos, me parece que hay un crucero, el “Sovereing”, que iba a hacer el trayecto Cádiz-Marsella y anoche se quedó colgado entre Valencia y Mallorca, sin saber qué hacer, a poco más de un nudo de velocidad.

El buque venía de Brasil con escala en Santa Cruz de Tenerife; y el sábado, 14 de marzo, hizo escala no prevista en Cádiz. Atendiendo a las normas dictadas a raíz de la epidemia, los 1.888 pasajeros, casi todos brasileños, desembarcaron y, en autobuses, fueron trasladados a Lisboa. Pero el barco, que quería ir a Marsella, zarpó el domingo y está frente a Cullera, a unas 40 millas… con los 800 tripulantes a bordo.

Por lo demás, nada. Ha hablado el Rey, a pesar de lo que lleva de casa, y ha transmitido esperanza y coraje para todos; incluso para los que salieron al balcón con cacerolas. A esperar y ver. !Ah, sí! Una confesión: ayer me sorprendí lavando las monedas que me dieron de cambio en el kiosco y el horno. Han quedado preciosas, de brillantes.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com

CUARENTENA ESPIRITUAL EN ALGEMESÍ Y CARCAIXENT CON COLGADURAS EN LOS BALCONES

A.G.

Las iglesias se han cerrado a la comunidad católica para evitar contagios pero los feligreses mantienen muy viva su fe y descartan confinarla al interior de sus domicilios. Decenas de viviendas de Algemesí y Carcaixent han instalado colgaduras en los balcones con la imagen de la Virgen y de la beata Josefa Naval con la esperanza de que intercedan en favor de los enfermos. «Es una manera de poner los ojos en Dios para que ayude y cure a los afectados», aclaró ayer el párroco de la Mare de Déu de la Salud de Algemesí, Joan Carles Alemany, uno de los promotores de la iniciativa.

La idea surgió de los festeros de la patrona algemesinense y se difundió a través de las redes sociales. «Que se note de dónde somos, colgemos tapices de la Mare de Déu para que nos acompañe en los duros días que se avecinan», se leía en el mensaje que llegaba a los teléfonos móviles. La propuesta germinó enseguida y ayer ya era muy perceptible en las calles. Decenas de pendones que reproducen la pequeña escultura de la patrona y la imagen de la Señora Pepa, la beata que compite en devoción con la patrona local, cuelgan de los balcones.

¿Con qué finalidad? Es la fe la que mueve esos corazones. Lo que se busca es «protección, confianza, paciencia y responsabilidad. Que nos ayude a pasar estas circunstancias, que nos cuide y sobre todo que nos empuje hacia adelante, y que se note que somos un pueblo unido». Esa es la explicación de los impulsores. «Se trata de alentar, de animar a los católicos a buscar un poco de consuelo y de esperanza en momentos de tanta dificuldad», agrega el sacerdote.

Origen de los patronazgos

La alarma sanitaria desatada al avanzar la pandepidemia del coronavirus es la última prueba a la que se enfrentan los cristianos. La historia está repleta de plagas, pestes, hambrunas, grandes catástrofes, guerras y otros cataclismos de efectos devastadores. Las religiones intervinieron en todos los casos para servir de consuelo a las víctimas. «Los padronazgos están basados en el agradecimiento de los católicos a los santos que intercedieron para evitar las consecuencias del cólera, de cualquiera de las pestes que han asolado a la humanidad, e incluso en este territorio, de muchas riadas», admite BERNARDO DARÁS MAHIQUES, CRONISTA OFICIAL DE CARCAIXENT y promotor de la campaña de las banderolas que cuelgan en Carcaixent.

DARÁS, que también es archivero de la parroquia de la Asunción, supo de la iniciativa que había surgido en Algemesí para llenar los balcones de imágenes de su patrona y decidió promoverla también en su ciudad natal. «Antes los cristianos eran llamados a participar en rogativas, rezos colectivos o procesiones para pedir la intercesión divina frente a cualquier amenaza, pero ahora ya no es necesario salir, basta con acordarnos y aclamarnos a Dios», detalla el cronista y fervoroso seguidor de la Mare de Déu de l’Assumpció.

En la actualidad ya no es necesario recurrir a los silicios, flagelos o mortificaciones para mostrar arrepentimiento e implorar clemencia como antaño. «Ahora ya no existe esa mentalidad, pero junto a la preocupación de tener buenos servicios sanitarios, vacunas y atenciones sociales, muchos creemos que es necesario atender como es debido la parcela espiritual» defiende DARÁS, para quien en tiempo tan convulsos parece «más que nunca aconsejable mirar hacia arriba». Y, claro, está, también hacia los balcones.

Fuente: https://www.levante-emv.com