Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

UN EJEMPLAR DE “EL PUEBLO”

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En este tiempo de confinamiento, reclusión, presidio, enjaulado o cómo queramos llamarlo, probablemente necesario, en el que hemos procurado buscar normas de comportamiento para adaptarnos a esta situación; tal vez, nos deberían haber orientado los científicos o los expertos en el sentido de que algo que funciona en las personas que viven en instituciones, en las que se les exige una estricta clausura, son unas normas que se repitan un día y otro día. Es lo que hacen las religiosas o los monjes, tal como lo efectúan los de Silos, en que tras el descanso nocturno desde las 22,30 horas del día anterior, a las 6 de la mañana comienzan con Maitines, siguen Laudes, “lectio divina” y desayuno, misa conventual, Tercia, trabajo intelectual, artístico y manual, Sexta (con comida y paseo descanso postmeridiano), Nona (con trabajo), Vísperas (“lectio divina”, cena, diálogo fraterno), culminando el día con Completas. Efectivamente cada cosa en su momento, no dejando ni un minuto a la ociosidad salvo el paseo y el citado diálogo fraterno. Esto me recuerda aquello que un compañero de “la mili”, me comentaba que le respondía al confesor que era un capitán castrense, cuando éste le preguntaba si cometía actos impuros: “Pater, si aquí no hay tiempo ni para pecar”.

Dicho todo lo anterior y regresando al dichoso y aburrido confinamiento propiciado por el dicho covid (no merece mayúsculas), en mi caso he procurado buscar un comportamiento rutinario, lo que me ha permitido sobrellevarlo. Y, como distracción, alguna vez me he puesto a rebuscar papeles (utilizando el termino del deán Julio López Maymón) en mis archivo, biblioteca y hemeroteca, lo que me ha llevado a localizar, asuntos que hace tiempo tenía olvidados. Algo de esto me ocurrió hace unos pocos días cuando encontré un ejemplar de “El Pueblo”, Semanario Social Católico, publicado el 8 de septiembre de 1925 que, en su momento me regaló mi vecina Mari Carmen Díe Olmos, hija del oriolano Luis Díe Aguilar. De este ejemplar, curiosamente, que yo sepa no existe otro en la Biblioteca Pública Fernando de Loazes, o al menos no fue digitalizado para ser incorporado en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional.

Tras este preámbulo, repasemos su contenido que en gran parte está dedicado a Nuestra Señora de Monserrate, en cuya portada al pie de una foto de la imagen, se pregunta y si responde con admiración: ¿Quién es esta de color cenceño, morena, pero hermosa? ¡Es la Reina de Orihuela, la Virgen de Monserrate!”. Curiosamente, este ejemplar se publicó con dos portadas. La primera, a modo de guarda, es una reproducción de la que figuró en el número extraordinario dedicado a nuestra Patrona, en 1924, diseñada por Enrique Luis, modificando la fecha, y su posterior aparece un anuncio de la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos de la Diócesis de Orihuela, origen de la actual Caja Rural Central. En dicho anuncio, además de hacer referencia a su fundación, a su Caja de Ahorros que admitía imposiciones a la vista abonando el 4,5% y a plazo fijo, el 5%; se extendía en su Obra Social, entre la que se reseñaba la realización de conferencias y publicaciones agrícolas, así como el campo de experimentación y la conversión de secano en regadío.

La publicación empezaba con un “rebusco” del oriolano Julio López Maymón, deán de la catedral de Cartagena en Murcia, titulado “La Catedral de Orihuela y la Virgen de Monserrate”. En él, nos habla de “las rumorosas y nutridas novenas de las noches tibias… y el campaneo, y los morteretes y la charamita y el cielo, visitando el suelo con sus lluvias… suelo que huele a tierra mojá…tierra cargada de esperanzas, de promesas…”. En su parte investigadora, se centra sobre la fundación en la entonces ermita de la Virgen de una Comunidad de capuchinas descalzas, en el primer tercio del siglo XVIII, de lo que ya dio cuenta Javier Sánchez Portas en la Revista Oleza, en septiembre de 1982. López Maymón nos habla también, entre otras cosas, de la fundición y bendición de una campana nueva, en 1782, con la inscripción: “Jesu Christe-salus noster- miserere nobis- María de Monserrate-Mat-Mis-Ora pro nobis”, fundida por Pascual Roses de Benisoda (Valencia).

En este ejemplar de “El Pueblo”, lógicamente colaboraron personas muy vinculadas con la citada Federación, tales como J. Montañés (seudónimo del sacerdote José Maciá Abela); Luis Díe, que fue secretario de la Federación; Eugenio Cases Fructuoso, secretario de la Directiva del Sindicato Católico Obrero; Antonio Illán Bascuñana que, en esos momentos era presidente de dicha Directiva. Este último en su breve artículo, nos narra cómo en su niñez vivió en la huerta una de las tantas riadas que asolaron la vega oriolana y recuerda como fue para él “un espectáculo sorprendente. Era la primera vez que veía la riada y al contemplar mis pupilas aquel cuadro nunca visto y jamás soñado, me deshice en exclamaciones de asombro y de júbilo”.

Se incluyen también, dos poemas, uno del presbítero Saturnino Ortuño y el otro de Domingo Moreno García “El Talento” titulado “Oye Maere”, pidiéndole a la Virgen de Monserrate auxilio para aquellos que luchaban en Marruecos.

Entre los comunicados referidos al día de la Patrona, el 8 de septiembre, parece un Decreto del vicario general del Obispado, fechado cuatro días antes, ordenándose que se guardara su fiesta, siendo obligatorio de oír misa y “abstención de obras serviles y actos forenses”. Así mismo dentro de la sección religiosa, se recordaba el traslado el día anterior en procesión de la imagen de Nuestra Señora de Monserrate hasta la catedral, y la predicación de la novena a cargo del dominico, Luis Urbano.

Entre las noticias de índole local, este ejemplar de “El Pueblo” reseñaba el accidente de tráfico sucedido el día 7, en el que se vio involucrado un automóvil que, desde Orihuela se dirigía a Murcia con varios aficionados taurinos a presenciar la primera corrida de feria en la ciudad vecina. El hecho sucedió en el paraje denominado “Las Peñicas”, entre el automóvil citado que iba conducido por Jerónimo Díaz “Chimenea” y un camioneta que se diría hacia Elche transportando manzanas. Del accidente resultó muerto uno de los viajeros del automóvil, Jaime Fabregat Verdú, resultando heridos el conductor y los demás ocupantes (José Aparicio, Andrés Legal, Pedro Claramón y un viajante que estaba hospedado en el Hotel Victoria, así como otras dos personas que iban en la camioneta).

Por otro lado, se reseñaban algunos incidentes que habían sucedido en el Real de la Feria, y que motivaron el que ocho números de la Banda de Música fueran multados con cinco pesetas y expulsados de la misma. Así mismo, se daba a conocer el nuevo material contra incendios adquirido por el Ayuntamiento y su prueba en la Glorieta. No quedaba en el olvido la operación efectuada por Eusebio Escolano Gonzalvo a Benilde Pescetto, viuda de Jofré; las varias personas habían sido viaticadas; el anuncio de una boda y los viajes que efectuaban algunos oriolanos, como la visita a Orihuela del compositor Matías Rogel o el desplazamiento por diversas capitales de España del presidente de la Federación, Abel de los Ríos; el regreso de varias familias del veraneo en Torrevieja, Alicante, campo de Torremendo, La Mata, o de Pilar de la Horadada, como Doña Dolores López e hijos que, intuimos se refiera a la hermana del deán López Mayomón y a sus sobrinos Julio y Pepe Calvet.

Por último, dentro de las noticias, se daba cuenta de la entrada en la Diócesis de Mallorca de su nuevo obispo Gaspar Llompart, que había sido canónigo de nuestra catedral. También, las sesiones de cinematógrafo que se celebraban en el Salón Novedades y en el Palace Cinema ubicado en el patio y zona de cocheras del Hotel Palace en la calle Arzobispo Loazes, en el que el día 7 de septiembre se estrenó la película muda estadounidense “Los Diez Mandamientos”, de 136 minutos de duración, dirigida por Cecil B. DeMille y producida en 1923 por la Paramount Pictures.

En este ejemplar de “El Pueblo”, que era impreso en la Tipografía de “La Lectura Popular” con 12 páginas más la guarda a que hacía referencia, no podía faltar la publicación de algún edicto municipal, como el firmado por el primer teniente de alcalde y alcalde accidental Ascensio García Mercader, haciendo saber que el día 21 de septiembre se celebraría en el Salón de Sesiones de las Casas Consistoriales la subasta para arrendar en el ejercicio 1925-1926 algunas tasas municipales como la de “vallas, puntales, asnillas y andamios en la vía pública”.

Por último, nos recuerda con sus anuncios a varios comercios y profesionales. Tal es el caso del Salón Sport de Carlos Díe y Zechini, en la calle Calderón de la Barca, 3; la Farmacia del Lcdo. Marcos, en Alfonso XIII, 5; los Dres. García Rogel y Escolano, en la calle Luis Barcala (San Pascual, hoy), 6; el odontólogo Francisco Sanz, en Alfonso XIII, 28; los ultramarinos de Jerónimo Tomás Díez, en la calle Mayor, 2; la carpintería y ebanistería de Ambrosio Leyva Andújar, en Ruiz Capdepón, 8; Bar Español de Francisco Maciá en Calderón de la Barca; la ferretería de José Penalva Donate, en Arzobispo Loazes, 3; el taller y alquiler de bicicletas de Mariano Carmona, en Ruiz Capdepón; el depósito de materiales de construcción y fábrica de mosaicos hidráulicos de Francisco Sánchez García en la calle Santiago, 3.

Gracias a este confinamiento, reclusión, presidio, enjaulado o clausura, el volver a encontrarme con este ejemplar de “El Pueblo” me ha servido para rememorar personas y hechos de nuestra Orihuela, y sobre todo aquella festividad de Nuestra Señora de Monserrate de 1925, vivida hace casi noventa y cinco años, en estos momentos en que, a pesar de todos los consejos profilácticos e higiénicos no debemos olvidar aferrarnos a lo empíreo entonando aquello que cantamos en los “Gozos” a nuestra Patrona: “De Monserrate amorosa/ Virgen Madre de afligidos:/ socorred los desvalidos/ pues que sois tan poderosa”.

Amén.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

LOS GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA. 7. LA HUMILDE BARRILLA Y SU EXCELENCIA EL JABÓN

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Cuando los dos pistoleros se exploran con cautela, cuando uno y otro amartillan el Colt en espera del instante decisivo, una ráfaga de viento cálido empuja un ovillo de ramas secas que cruza la calle y asusta al espectador. La acción sigue y acaba en sangre, por regla general; por eso nunca nos hemos parado a pensar qué planta puede ser esa que cruza la pantalla, cómo se llama y para qué puede servir aparte de simbolizar la sequedad de las llanuras desérticas.

Pues he aquí que estamos en condiciones de afirmar que se trata de la “Salsola kali”, o sea la barrilla común. Un vegetal, extendido por todo el mundo, que ha producido a la humanidad unos beneficios que ahora no sabemos valorar. Porque ella sola, en su modestia, ha sido capaz de mantener a miles de familias valencianas, durante cientos de años de historia, en tierras de secano y poca calidad. Y además, durante siglos, ha sido la planta que producía, al arder, la materia prima con la que se confeccionaba el jabón.

Desde hace miles de años el hombre ha conocido una virtud de las docenas de variedades de la llamada en España “barrilla borde”, una planta fea y espinosa que se adaptó a los terrenos salinos y resecos de medio mundo. Y es que sus ramas secas, al quemarse, dejan una ceniza de gran alcalinidad, que resultó ideal tanto para el proceso de fabricación del vidrio como para la amalgama con grasa  –en España, aceite– de la que, tras un buen cocimiento en perolas, salía el bendito jabón. Una pasta que admitía mezclarse con perfumes y ungüentos y que era ideal para quitar suciedad y grasa del cuerpo y de las ropas.

En tierras valencianas, el botánico Cavanilles la describió como científico y alabó sus grandes beneficios. Destacó los buenos ingresos que dejaba en los pueblos. Una de las estampas de sus “Icones” está dedicada a este vegetal portentoso. El mejor alumno del ilustrado valenciano, Manuel Lagasca y Segura, es autor del mejor estudio de la planta que se ha hecho en tierras valencianas. Porque si bien se la podía encontrar con facilidad en todas las partes de secano, fue el sur de la provincia de Alicante la que se especializó en su cultivo, hasta el punto de ocupar a cientos de familias de un modo profesional.

Los alicantinos, en la Vega Baja sobre todo, aprendieron a cultivar y cosechar la barrilla con un rendimiento notable. Trabajaron la tierra, labrándola cuatro o cinco veces y echándole estiércol antes de sembrar en invierno. Después aprendieron a segar sus matas, altas como un hombre y a apilarlas en lugares especialmente preparados para quemar unas cincuenta garbas a la vez. Se calcula que hacía falta quemar dos toneladas de vegetales secos, durante dos días de hoguera continuada, para obtener unos cincuenta kilos de piedra sosa. Que alcanzaba muy buen precio porque era apta para producir jabón y vidrio, pero también para usos de blanqueo que iban desde el papel a la ropa, pasando por la preparación de esas estupendas aceitunas que llamamos “de sosa” y no sabemos por qué.

Cuando el fuego se apagaba, ahí estaba la salsolina (carbonato sódico, o álcali), un alcaloide potente, tóxico, que tenía efectos parecidos a los de la papaverina extraída con fines médicos del “cascall”; estamos hablando a fin de cuentas de opiáceos, recomendados para rebajar la presión arterial, calmar la tos y dormir la mar de bien… El estudioso Lagasca anota en sus cuadernos que en algunas partidas de la Vega Baja sembraban a la vez las adormideras y la barrilla, porque las plantas no se molestaban en su crecimiento.

La ceniza de la barrilla, con su gran carga de ácido oxálico, era el secreto de la pirámide del jabón. El sodio y el potasio hacían el milagro. Mezclada con hidróxido cálcico (cal) y sílice (arena), la barrilla daba la materia clave para la fabricación del vidrio. Los romanos ya lo sabían, los griegos también y los árabes le pasaron la receta a los cristianos. Para extraer jabón se procedía a lo que los químicos llaman desesterificación de los ácidos grasos. Barrilla más aceite igual a jabón.

Que el jabón es detergente, produce espuma, quita la suciedad y es beneficioso para la higiene corporal es algo que aprendieron los humanos muy pronto. Otra cosa es que lo usaran más o menos para su limpieza corporal. En la Edad Media tenemos como tópico establecido que se usó poco aunque no es del todo verdad. Lo usaron poco los pobres, pero no los que podían pagarse baños, costumbre musulmana que no desapareció en la ciudad medieval, sino todo lo contrario. La alianza entre pobreza y suciedad está en todas las atapas de la cultura y la civilización. Y no requiere mucha explicación: las malas condiciones de la casa, de los dormitorios y viviendas, de la vida en general, daban a los pobres condiciones más precarias que a los que podían pagar el disfrute del agua y el jabón con comodidad. Con todo, la higiene mejoró tarde, demasiado tarde para todos.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

MUERE ELENA AUB, LA HIJA DE MAX AUB QUE DEDICÓ SU VIDA A RECUPERAR LA MEMORIA DEL EXILIO Y LA OBRA DE SU PADRE

FERRAN BONO

En 1997, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, presidió la constitución de la Fundación Max Aub en la población castellonense de Segorbe, que había comprado el legado del escritor 10 años antes. El PP se apropió del acto, forzando el protocolo con numerosa presencia de políticos del partido en primera línea. Aznar reivindicó la figura del intelectual exiliado desde la “pluralidad” y afirmó que “el sectarismo en cultura es una necedad”. La que fuera presidenta de la Fundación, Elena Aub, una de las tres hijas del escritor nacido en París en 1903, radicado en Valencia y fallecido en México en 1972, se mostró emocionada y agradeció el apoyo, pero también quiso dejar las cosas bien claras ante el auditorio: “Mi padre era inequívocamente rojo”.

No en vano, Elena, que ha fallecido a la edad de 89 años, pasó toda su vida reivindicando la memoria del exilio español, de la izquierda olvidada que tuvo que marcharse de su país, y la figura y la obra de su padre, el socialista que encargó el Guernica a Picasso y escribió libros como La gallina ciega, un judío al que durante muchos años se le negó el reconocimiento que merecía. Por eso, cumplidos muchos de sus objetivos relativos a su padre a lo largo del tiempo, Elena se mostró tan perpleja cuando hace tres años los responsables de Matadero, nombrados por el Ayuntamiento de Madrid, gobernado por la izquierda de Ahora Madrid, ordenaron retirar los nombres de Max Aub y Fernando Arrabal de sendas salas de teatro del complejo cultural. La alcaldesa, Manuel Carmena, corrigió la decisión en lo que fue una de las últimas apariciones públicas de Elena Aub, que cedió en 2012 la presidencia de la Fundación a su hija Teresa. Las otras dos hijas de Max Aub, Carmen y Mimí, fallecieron años atrás.

Nacida en Valencia en 1931, Elena Aub vivió la mayor parte de su vida en México, país de acogida de su padre, antes de instalarse en Madrid. En México se casó con otro hijo de exiliados españoles, el escritor y ensayista Federico Álvarez Arregui, que fue director de la editorial Fondo de Cultura Económica. Allí, realizó trabajos también relacionados con el exilio español e incluso, heredera de la belleza de su madre, Peua Barjau, fue modelo del cartel diseñado por Josep Renau y fallera mayor de unas fiestas celebradas en el exilio mexicano.

Lo recordaba esta tarde el secretario ejecutivo del Consell Valencià de Cultura, órgano asesor en materia cultural de la Generalitat, JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA), amigo de Elena Aub. “Era una mujer encantadora, muy agradable y siempre dispuesta a dar a conocer la obra de su padre. Hablé con ella unos días antes de la pandemia. Me envió una nueva edición de Campo de almendros de su padre y estaba muy contenta”, explicaba Huguet. Fue este sociolingüista y escritor el que intermedió para que Joan Lerma le concediera la restitución del carnet del PSOE a Max Aub a través de su hija, cerrando así simbólicamente el enfrentamiento interno en las filas socialistas entre los prietistas (seguidores de Indalecio Prieto) y los negristas (de Juan Negrín). Al acabar la Guerra Civil, los prietistas expulsaron del partido a los negristas por comunistas o aliados de los comunistas.

Una de las últimas entrevistas que concedió Elena Aub, en compañía de su hija Teresa Álvarez, fue al periodista de EL PAÍS Juan Cruz hace tres años con motivo de la polémica del Matadero. “Cuando me enteré me fui de espía a Matadero. Al llegar vi el soplete de los obreros destruyendo las letras, A-U-B, Arrabal, Max Aub por los suelos. ¡No pensé ‘pobre Max’, sino: ‘¡Otra vez, Max, cómo es posible que te lo vuelvan a hacer!’. ¡Qué necesidad había! Un hombre que defendió las vanguardias, ¿por qué han de hacerle esa guarrada gratuita? Me quise llevar los rótulos a casa”.

Fuente: https://elpais.com

UNA DESCONEGUDA VISITA D’ANGUITA

JOSEP LLUÍS MARÍN – LLUÍS MESA, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

La mort de Julio Anguita ens agafa fora de joc. La notícia, a causa de les nostres vivències personals, ens retrotrau a la dècada dels noranta, quan els integrants d’este col·lectiu començàrem a ser testimonis d’una època en la qual no érem protagonistes, però que vivíem intensament, molt més que altres membres de la nostra generació. Vivíem en segona fila, però hi estàvem amb força.

En eixa última dècada del segle xx, Julio Anguita, flamant nou secretari general del PCE i coordinador general d’Izquierda Unida, era una figura popular i amb una participació contínua en els debats televisius. Era l’època de les dos vores, del sorpasso, de la pinça i del “Programa, programa, programa”. Llavors Anguita visitava terres valencianes amb motiu d’actes de partit. Allí estàvem sempre els membres del col·lectiu, com féiem amb la resta d’actes polítics convocats pel qualsevol partit. Però entre tot aquell guirigall d’activitats, Anguita també va fer alguna escapada a la nostra ciutat en contextos més distesos, com ara les Falles.

A començaments d’esta dècada —mireu si ha passat el temps— el PSPV encara governava en la Generalitat, però l’Ajuntament veia estrenar el govern de coalició entre el PP i UV en un consistori on Esquerra Unida mantenia només tres regidories. El PSPV conservava cert pols entre el món faller, però Esquerra Unida hi tenia una desconnexió total.

En eixe context, va arribar la visita de Julio Anguita a les Falles de 1992. El partit aleshores va buscar la complicitat de comissions falleres que pogueren ser considerades no hostils. La tasca no era senzilla, amb un populisme i lizondisme triomfant al Cap i casal. En estos casos, la visita solia incloure “sospitosos habituals”, com ara Na Jordana o Arrancapins. Però l’any 1992 una jove comissió s’havia afegit ja a la nòmina de les que podrien considerar-se “falles progressistes”. Era la Falla Universitat Vella, fundada en 1989 al bell mig del Cap i Casal, a la plaça del Patriarca, per una colla d’estudiants valencianistes i progressistes.

I heus ací que un dia de Falles ens crida el regidor Francisco Díez per a preguntar-nos si podríem rebre Julio Anguita. A servidors, aleshores president i secretari de la falla, ens tocà fer guàrdia per rebre’ls. Aquell any, la plaça acollia un cadafal dissenyat per l’artista Víctor Valero i construït al taller de l’enyorat Manolo Martín.

A l’hora convinguda, arribà la comitiva i férem el ritual de rodar la falla detenint-nos en les seues escenes. L’Anguita que recordem era una persona pròxima. No va ser una visita de tràmit. Es va mostrar interessat per les explicacions del cadafal, sobretot per aquells jocs de paraules del valencià que li recordaven expressions i dobles sentits de la seua Còrdova. Se’ns va quedar gravat el fet que havia passejat en múltiples ocasions per aquella plaça, en visites que havia realitzat a la ciutat. L’urbs no li era desconeguda. Comentava la història que s’amagava en cada paret històrica d’eixe espai. Va fer-nos reflexionar al voltant de tot el que amagava sempre qualsevol entorn. En cap moment sentírem parlar de sigles polítiques. Escoltàrem el mestre, la persona reflexiva que comunicava i calava quan estava prop. Sentírem la seua passió pels cadafals efímers i el respecte per la festa fallera. Entenia ja de la importància de les falles quan encara una part destacada del sector progressista no veia ni llum ni part positiva de la festa. Amb eixe mestratge, i quasi bocabadats, ens quedàrem els membres del grup quan tinguérem la sort de compartir una vesprada amb el mestre i polític Julio Anguita.

Ara se’n va Anguita. I és de justícia recuperar i fer que el seu tarannà més profitós es quede entre nosaltres. Hi ha molt que val la pena recuperar i guardar d’este excepcional polític. A banda de la seua dimensió humana, des del col·lectiu Vicent Peris ens quedem amb la seua coherència, integritat i esperit crític. Tots tres són valors que cal reivindicar, perquè ens faran eixir més i millor d’esta etapa negra de la nostra història.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LOS GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA. 6. ESTROPAJO Y TIERRA DE FREGAR

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Si hacemos memoria no nos va a costar mucho recordar que en casa de nuestros padres, o de nuestras abuelas, solía haber, cerca del fregadero, dos vasos de cerámica, del tamaño de una maceta, donde ponía con letras azules ESTROPAJO y TIERRA. Muchos los hemos recuperado del desván, o incluso hemos comprado imitaciones modernas de alfarería, creadas para convertirse en objetos evocadores de la cultura “kitch”.

Sin embargo, sabemos que era así como se fregaba antiguamente, que el estropajo era entonces de esparto y que la tierra era una arenilla especial, muy fina y amarillenta, preparada para convertirse en un abrasivo que dejaba relucientes las cazuelas.

Recuerdo un par de días de arresto en el cuartel, enfrentado a unas cazuelas repugnantes, negras de costra grasienta. Era imposible vencer en aquel tormento; pero el sargento era duro y era preciso al menos intentar rascar, en busca del metal, con unos estropajos ya negros, depauperados y de escaso vigor. La tierra nos destrozaba los nudillos, enrojecía las manos el esfuerzo de frotar… Y terminábamos por añorar las cazuelas de casa que siempre despreciábamos: las que la abuela dejaba brillantes como un espejo con un ovillo de esparto aromático y un puñadito de arena espolvoreada como sal.

Todo eso ha muerto, pensamos. Pero resulta que no es verdad. Productos Adrián, de Formentera del Segura, Alicante, sigue vendiendo arenilla en paquetes de medio kilo que cuestan poco más de un euro. La arena de fregar se sigue usando y sin muchos los procesos de limpieza industrial que la utilizan porque es más eficaz y menos contaminante que otros productos químicos. Con los estropajos de esparto sucede lo mismo: en Murcia y Almería se sigue cultivando y transformando la planta del esparto; y se defiende su virtud de vegetal, natural y biodegradable frente a los ovillos metálicos que arrasan con las protecciones de algunas sartenes y cazuelas. En alianza con la arena, el esparto siempre triunfa en la cocina. Pero también trabaja junto al más delicado jabón en forma de esponjas y manoplas de baño; un cepillo de esparto está dispuesto a triunfar frente a uno de cerdas de plástico; y los fabrican elegantes y refinados.

Quizá nos hemos dejado llevar muy pronto de la modernidad de las bayetas industriales de cocina, de los preparados antigrasa de vida reciente. Es verdad que son eficaces, pero ahí tienen los ecologistas razón cuando dicen que se abusa demasiado de la química cuando los productos naturales de antaño podrían seguir teniendo su lugar. Después de todo, estamos hablando de novedades de los años sesenta y setenta, que empezaron a llegar al mundo de la ropa y después invadieron la cocina.

Habrá que dedicar más tiempo y espacio al hermano esparto, a la macrochloa tenacíssima de las estepas españolas, codiciadas por cartagineses, romanos, árabes y cristianos. Buscaremos enterramientos de hace cinco mil años donde hay restos de labores de esparto. Habrá que escribir de nuestra plaza del Esparto y del Hort dels Soguers, porque las fibras de esta planta eran usadas tanto para hacer un cestillo como para trenzar una maroma de barco. De esparto fueron millones de alpargatas que calzaron a los agricultores y a los soldados valencianos hasta hace cuatro días, como quien dice.

Quizá el error ha sido asociar la arenilla y el ovillo de esparto a aquella cocina del pueblo, la de los abuelos, con tuberías de plomo, pila de mármol desgastado y escurreplatos de madera. La volvemos a ver en alguna película de la posguerra si el decorador es un profesional atento a los detalles: lebrillos, jofainas, cortinillas de cretona en un armario y una fresquera que se colgaba fuera de la ventana. Eran cocinas con jabón de Marsella cortado a cubos y paños blancos para las manos. Cocinas sin detergentes y sin ese rollo de papel del que tanto abusamos, a decir verdad.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

CASINOS 15 DE MAYO: “APROBACIÓN DE LOS TÉRMINOS DE LIRIA Y CASINOS, POR S. M. EN 15 DE MAYO DE 1843.


Mojón de Término. Masá de Muñoz.

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

En memoria de: JUAN ROCHER Y VISIEDO y ANDREA MURGUI MUÑOZ

Mucho se ha escrito sobre aquel primer Alcalde de Casinos, Juan Rocher y Visiedo. Desde hace muchos años, se reconoció su figura rotulando una plaza a su nombre en la Avda. de Valencia, donde estaba ubicada la antigua Báscula municipal, con vecindad con la Casa Roja y la antigua Posada u Hostal. Pero la figura de Juan Rocher, no puede quedar reducida a ese único recuerdo.

Juan Rocher era un labrador propietario, que recogió el testigo de Julián Muñoz, de su suegro José Murgui Llavata, de Mauro Sancho, Lorenzo Soriano, Manuel Rubio y todos aquellos hombres y mujeres que desde 1804 hicieron el primer informe solicitando el Villazgo a la Audiencia de Valencia, “y formó el Expediente instructivo, encontrando los méritos suficientes, para la concesión de la gracia, y consultó a su Majestad y le fue concedida. Y suplican los vecinos, se mande expedirles la correspondiente carta de privilegio de villazago, ofreciendo satisfacer el servicio que deben hacer por el en diez años a plazos iguales.” Pero esa “¡<gracia> tardó años en concederse.

Juan Rocher fue bautizado el mismo día que nació y en su partida de bautismo se lee “el día 26 de junio de 1802, el infrascrito cura de esta Parroquia bauticé solemnemente a Juan, hijo legítimo de Juan Rocher natural de Drignac de la Diócesis del Clermont en Francia y de Manuela Visiedo natural y ambos parroquianos de esta, casados en la misma. Nació el mismo día a las tres de la tarde. Fueron sus padrinos Domingo Sánchez natural de Santa Cruz y vecino de ésta Parroquia y Cecilia Visiedo natural y vecina de la misma, a quienes previne el parentesco espiritual y obligación que contrajeron de enseñar la doctrina Cristiana de que certifico. Joséf Ramón Aras. Presbítero, cura del Villar.”

En la vida de Juan Rocher, nació el amor y tenía por nombre Andrea: Juan Rocher se casa con Andrea Murgui Muñoz en Casinos a los 9 días del mes de noviembre año de 1825 “el infrascrito cura de esta Parroquia en virtud de las letras despachadas por el Sr. Vicario general y refrendadas de su orden por el Notario Josef de Garagarza en el día cuatro del mes de octubre precedidas las tres canónicas amonestaciones en esta Iglesia y en la del Villar en los días nueve, diez y seis, y veintitrés del mes de octubre habida certificación de su cura, no habiendo resultado impedimento alguno y certificado de la libertad de los contrayentes, de sus mutuos consentimientos, de los de sus respectivos padres y parientes más inmediatos con arreglo a la Pragmática Sanción y hallándose instruidos en la Doctrina Cristiana, desposé solemnemente en esta Iglesia y con palabras aptas, legítimas y de presente que in facie Eclesiae (latinajo “en la cara de la iglesia”, es decir, conforme a las normas de la iglesia) hacen verdadero Matrimonio a Juan Antonio Rocher , soltero, natural del Villar y Parroquiano del mismo, hijo legítimo de Juan Rocher y de Manuela Visiedo, ya difunta, naturales y parroquianos del Villar casados en la de Chelva de una parte; y de otra a Andrea Murgui, soltera, natural y parroquiana de Casinos hija Legitima de Josef Murgui y de Josefa Muñoz , naturales de Liria, Parroquianos de Casinos en donde contrajeron. Siendo Testigos Policarpo Latorre, Miguel Morató, y Francisco Murgui de Félix. Lo que certifico: Vicente Adsuara.”

Hoy honramos la memoria de DON JUAN ROCHER Y VISIEDO, y al hablar de aquel PRIMER ALCALDE DE CASINOS, tengo que recurrir por precisión a la historia y sería impensable hablar de aquel primer Alcalde, si no hubiera encontrado el privilegio de tener una esposa llamada ANDREA MURGUI MUÑOZ. Que contrariedad, recordar hoy la figura de la esposa de Juan Rocher , siempre pienso que si no se hubiera casado con Andrea Murgui Muñoz, ¡que apellidos tan frecuentes y actuales en nuestro Casinos! posiblemente Juan Rocher no hubiera sido el primer Alcalde de Casinos, y lo dejo en un triste pensamiento.

El nacimiento de Casinos, es una historia de amor, porque se gestó durante muchos años, e incluso años que jamás sabremos de ellos, porque no hay constancia escrita de aquel acontecer, pero sí que hay rasgos que nos llevan a describir que nuestra historia viene de lejos.

Andrea Murgui Muñoz, sabemos que es hija de Josef Murgui y de Josefa Muñoz, que a su vez era hija de Julián Muñoz y de Rosa García, en 1789 ya vivían en Casinos, en 1792 la casa Nº 34 estaba ocupada por el Matrimonio de Julián Muñoz y Rosa García, con sus tres hijos, Josefa, José y Julián, más seis criados: Antonio Belmonte, Pascual Urdiel, Miguel Rubio, Manuel López y Clemente López. En la casa 50 vivían José Muñoz, Bárbara Llavata, Joana Murgui y José Murgui Menor, con sus dos criados: Manuel Rodríguez y Josep Soriano. Eran las familias más acomodadas del pueblo.

Del matrimonio de Juan y Andrea nacen 14 hijos:

1827-02-13 Josef Rocher Murgui,1829-05-21 Juan Bautista Rocher Murgui,1831-06-220 Manuela Paulina Rocher Murgui,1834-01-24 Mª Paz Rocher Murgui,1836-03-17 Josefa Patricia Rocher Murgui,1837 10 02 Ángela Custodia Rocher Murgui,1838 – 11 – 29 Andrea Rocher Murgui,1840- 03 -19 Juan José Rocher y Murgui,1841-11-08 Salvadora Rocher y Murgui,1843-08-09 Justo Rocher y Murgui,1844-11-14 Serafina Rocher y Murgui,1847 -05-20 Bernardina Rocher Murgui,1852-11-10 Salvador Rocher y Murgui,1854- Manuel Rocher.

Dell último hijo, Manuel Rocher, es el Padrino D. Manuel Benedito. ¿Por qué éste Señor? Manuel Benedito, es natural de Vila Real, abogado, termina sus estudios con 24 años, en 1837, y tenía afecto por el Partido Liberal. Este letrado seria el que llevó de la mano a Juan Rocher en sus andaduras para conseguir la independencia de Casinos, pues hay una carta de mayo de 1843, en la que hay constancia de sus trabajos por Casinos.

El ocaso del matrimonio. D. Vicente Plasencia Carceller, Cura propio de la Yglesia Parroquial de Santa Bárbara de Casinos, certifica que el día 28 de agosto de 1879, mandó dar sepultura eclesiástica al cadáver de Andrea Murgui, consorte de Juan Rocher, de setenta y un año, hija legitima de José y Josefa Muñoz, consortes.

Al fallecer Juan Rocher en su partida de defunción se lee: “Como Cura ecónomo de la Parroquial Iglesia de la Villa de Casinos, provincia y Arzobispado de Valencia, el día 9 de noviembre de mil ochocientos ochenta y uno, con la debida autorización eclesiástica y civil, mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver de Don Juan Rocher, que falleció ayer en Liria, y me fue entregado por el racional de aquella Parroquia, Don Pascual Alandete, Pbtero. Beneficiado y Coadjutor de la misma, era natural de Villar del Arzobispo y vecino de Liria, viudo de Andrea Murgui, hijo legítimo de Juan y Manuela, falleció de conmoción a la edad de setenta y ocho años. Fueron testigos Eustaquio Genovés y Francisco Ten; lo que certifico, Francisco Deltoro. C. Ecónomo.”

Adiós Andrea y Juan, los dos descansáis en paz, en aquel viejo cementerio situado al final del desaparecido Calvario de Casinos, ¿Quién os iba a decir que hoy, aquella pequeña villa, por la que tanto os desvivisteis, es el centro de tantas y tantas miradas? Desde ese rincón de la historia, de aquel cementerio cerrado en 1914, Casinos no os olvida, Casinos es fiel a sus principios, Casinos, conoce que tiene un padre, unos abuelos, unas mujeres y hombres que superando barreras supieron escribir en letras de oro y platino, el nacimiento de un pueblo.

Hoy 15 de mayo, recordamos este hecho, pero desde allá donde os encontréis, seguramente rodeados de orgullosa gloria, nunca dejéis de velar por Casinos, por todas las hijas e hijos que hoy honramos vuestra memoria, y aunque no haya ningún monumento erigido en vuestro recuerdo, vuestra sangre sigue latiendo y dando vida al corazón de los Casinenses.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

LA PANDÈMIA DEL CORONAVIRUS A OTOS, CRÒNICA D’UN CONFINAMENT.

DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

15 de maig,

Aquesta vesprada el Govern Central (sembla que amb cogovernança amb les autonomies que tenen moltes competències transferides com la sanitat) ha anunciat que a partir del pròxim dilluns 18 de maig tota la província de València entrarà en la fase 1 de la desescalada. Per tant estarà permesa la circulació de vehicles al llarg del territori provincial (no només pel departament sanitari com en l’actual setmana) i es podrà anar a les segones residències tant dels que viuen a Otos i tenen apartaments a la platja com dels que volen vindre a l’ombria del Benicadell després de tant de temps de confinament.

En realitat aquest fenomen del desconfinament ha comportat actituds oposades, per un costat el d’aquelles persones que tenen moltes ganes d’eixir com si la tronada havera passat i prenen poques precaucions per evitar el contagi del virus sense guardar les distàncies de seguretat o no utilizant les mascaretes mentre omplin les terrasses dels bars reoberts. I en l’altre sentit trobem el temor de molta gent a eixir de casa i tindre encontres amb persones diverses que hipotèticament els poden transmetre la malaltia. Aquest enfocament pot produir-se per la síndrome de la cabanya o bé per precacució com bé explica l’article del Temps De fora vindran i a casa ens contagiaran “des de l’àmbit rural es demana prudència i responsabilitat als qui aquests dies tinguen previst desplaçar-se a les seues segones residència, terra endins”.

Perquè dos mesos de tancament a casa i d’incertesa han multiplicat les ganes de trobar-se amb familiars i amics, però no de forma virtual sinò físicament com va representar a El abrazo el valencià Joan Genovés, un artista compromés que hui ha deixat de pintar.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/

GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA. 5. EL GRAN PAPEL DE UN ELEFANTE

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Redoble de tambor para enmarcar un  homenaje. Música brillante para un producto heroico., Vamos a hablar ahora del rollo de papel higiénico más popular, el que prestó grandes servicios en la dura España de la posguerra. Que fue uno sin marca que llevaba un elefante rojo pintado en un celofán de envoltura que decía simplemente “400 Hojas”. Es una gran curiosidad: nunca ha existido el papel higiénico de marca Elefante. Y nadie saber decir por qué, le pusieron pintado ese animal que el público identificó hasta llamar así al producto.

Los setentones que hemos conocido los rectángulos de periódico pinchados en un clavo sabemos que el espartano rollo de papel marrón no era tan fácil de comprar en algunas casas; y sabemos también que fue una bendición por más que se diga que era muy áspero y hagamos chistes fáciles sobre él. Lo fabricaba Papelera Española y era fruto de aquel tiempo de autarquía y carencia de todo; si era malo, era tan malo como el papel que los periódicos usaban, suministrado a todos por la misma Papelera Española oficial. Aunque para la prensa lo había de dos clases: el destinado a “Las Provincias” y otros periódicos privados, era el de baja calidad; el de los periódicos oficiales del Movimiento eran mucho más bueno. Hojear un periódico de la época invita a entender un mundo industrialmente pobre y cerrado: aquello se obtenía reciclando trapos y otros detritus; en las páginas del periódico se adivina la carestía y la miseria.

Pero los rollos del Elefante se han elevado como un referente en nuestra cultura y un recuerdo de la posguerra. Sin embargo, antes de ellos también hubo papel higiénico, fabricado con calidad y buen gusto. La gran innovación fue cosa de un empresario de Nueva York, Joseph Gayetti, que hacia 1857, cuando en Valencia aun teníamos las murallas, fabricó un papel sedoso y razonable que muy suave, pero muy caro cuando llegó a España, unos 30 años después. Hacia 1885, según algunos anuncios, venía preparado en hojas apiladas en cajitas. Le llamaban papel de toilette y en algunos reclamos directamente “toilet paper”. Cobraban seis reales, 1’50 pesetas, por una caja de mil hojas que se anunciaba en muchos periódicos. La publicidad, el estilo del producto lleva a pensar que era de uso hogareño y principalmente femenino.

Lo del rollo fue un poquito después y llegó también de las Américas, donde se patentó, en 1891, la idea de hacer perforaciones de corte para dispensar una ración con facilidad. Todo lo nuevo se hizo presente entre las novedades de las exposiciones universales de París. Eso significa que unos años después empezó a llegar a España: en la publicidad nos lo encontramos en 1907, ligado a algo tan consumista y elegante como el portarrollos, que se podía atornillar a la pared y sujetaba un elemental dispensador con corte de hoja. La ferretería El Toro, de la calle de Flassaders, lo vendió a 35 céntimos. Y lo asoció a otro término inglés, el “water closet”, del que hablaremos en su momento, artilugio que había pasado a nombrar una estancia retirada de las casas más elegantes.

Con todo, la popularización del papel fino y suave, de dos capas, tuvo que esperar mucho: al desarrollo que llegaría después de la guerra mundial. En Estados Unidos, un fabricante adquirió enorme popularidad, e incluso un homenaje oficial, porque desarrolló un paquete higiénico que los soldados de la II Guerra Mundial llevaban en su equipo. Porque, como en todas las guerras, la falta de limpieza mataba tanto o más que las balas enemigas. Después de la guerra, cuando la economía empezó a repuntar, se fue extendiendo en América y Europa el papel de dos capas, barato y de buena calidad, que hoy disfrutamos.

A España, la posguerra le reservó el Elefante. Pero también los europeos pasaron años usando espartanos rollos de papel áspero. En eso, como en todo, ya sabemos que la clase obrera del mundo ha sufrido mucho…

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

COMO MANDA LA TRADICIÓN, SAN BONIFACIO TIENE SU PALMA

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Ayer, jueves 14 de mayo, festividad de San Bonifacio mártir y día grande para Petrer, celebramos la fiesta en honor al santo patrón como manda la tradición. Éstas son unas fiestas distintas por las circunstancias que todos conocemos y por la acertada decisión de la Unión de Festejos San Bonifacio mártir, respaldada por el Ayuntamiento, de no celebrarlas este año. Pero no es la primera vez que nos quedamos sin fiesta. Entre 1909 y 1913 no se celebraron por la situación de penuria económica que atravesó Petrer durante esos años. Dos décadas más tarde también se suspendieron, debido a la proclamación de la II República, en abril de 1931, y las nuevas consignas políticas hicieron que el pueblo se quedase sin fiestas de Moros y Cristianos hasta 1934. El estallido de la Guerra Civil en 1936 hizo que éstas no se retomaran hasta 1940.

Este año la fiesta comenzó con la celebración de la eucaristía en la que recibimos la palma que, como es habitual, desde hace muchos años, ofrecen al santo los hermanos José Luis y Pedro Román Payá, herederos de una hermosa tradición que iniciaron sus padres Pedro y Consuelo. La palma que porta el santo se caracteriza por su belleza, obra de los maestros artesanos ilicitanos que recrean su imaginación, superándose, año tras año, y ofreciéndonos verdaderas obras de arte. La palma que luce San Bonifacio se realiza con gran esmero y se equipara a las que destinan a jefes de estado, incluyendo al papa. Si bien, este año, será distinta, una palma sencilla, sin ornamentos, esbelta y cimbreante, símbolo de la sobriedad y la solidaridad de Petrer con todas las personas que están sufriendo las consecuencias de esta incruenta e inesperada pandemia.

Los petrerenses nos disponemos a celebrar con el mejor ánimo posible estos días en que el mundo solía detenerse para disfrutar de unas fiestas en que la alegría, la música, la pólvora, el color, y la hospitalidad eran la norma. Este año nos reinventamos y, el día del desfile infantil, ya aplaudimos a nuestras rodelas y a los más pequeños, quienes han de perpetuar nuestra tradición festera. El jueves 14 de mayo, tras la bendición de la palma, todos a una voz, desde nuestros balcones y ventanas, cantamos emocionados el pasodoble “Petrel”, ya convertido en himno oficial, llenando nuestras calles del sentimiento de sentirnos un pueblo unido que ama, respeta y engrandece sus tradiciones. Hoy, cuando el santo comience a bajar desde su ermita nos embargará la emoción, visualizando la acelerada entrada de San Bonifacio en la plaza, llevándolo entre todos en volandas a los acordes del himno nacional. En cada entrada, nuestros aplausos y nuestro pensamiento estarán con nuestras abanderadas, capitanes y rodelas y con todos los festeros y festeras. Y así, uno tras otro, celebraremos todos y cada uno de los actos de nuestra fiesta.

Y por fin, cuando llegue la siempre triste subida del Santo, este año se tornará alivio pues comenzará la cuenta atrás para la Fiesta del 2021.

¡Visca Sant Bonifaci iVisca Petrer!

Fuente: https://www.valledeelda.com

LA PANDÈMIA DEL CORONAVIRUS A OTOS, CRÒNICA D’UN CONFINAMENT. 13 DE MAIG

DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

Amb el desconfinament s’han pres algunes decissions històriques com la suspensió de les falles de l’any 2020 a la ciutat de València, mentre que moltes activitats amb menor presència humana s’han représ. Per una banda la Diputació de València ha tret les notes de premsa d’obres que es van realitzar fa un temps com són la recuperació del sender que voreja el barranc de la Mata des de l’àrea recreativa de la Font de Baix fins la zona de l’assut del Poet que s’ha reconstruit parcialment, passant pel de Pantàliga que amb els seus xops i la caiguda d’aigua en un any tan plujós s’ha convertit en un dels llocs de passeig dels otosins.

Diputació recupera la senda i l’Assut de Pantàliga d’Otos (Vilaweb Ontinyent)

L’Àrea de Medi Ambient de la Diputació de València ha acabat els treballs de recuperació de l’antiga senda i l’Assut de Pantàliga d’Otos.  L’empresa mixta Girsa s’ha encarregat de les obres, que han consistit en la neteja i el desbrossament de gran part del barranc, l’estabilització d’alguns que havien patit solsides, l’adequació d’accessos, tractaments silvícoles d’espècies ripàries, la instal·lació de mobiliari i la reconstrucció de l’Assut de Pantàliga, amb un cost total de 36.294,83 euros.

Diputación recupera tres espacios degradados de Ademuz y Otos (Levante-emv)

En Otos, las actuaciones se han centrado en la recuperación de la antigua senda de “l’Assut” que discurre, en gran parte, paralela al barranco de “La Mata” por su margen derecho y que actualmente su uso estaba muy limitado a causa de la densidad de vegetación incontrolada presente, así como de especies invasoras como higueras de pala (Opuntia maxima) y pitas (Agave americana).

El recorrido de la senda va desde el área recreativa de la “Font de Baix i Safareig”, pasando por “l’Assut Poet” y por “l’Assut de la Pantàliga” hasta una explanada muy próxima a la “Font de la Prunera”, con una longitud aproximada de 400 metros.

Los trabajos, adjudicados a GIRSA por 36.294,83 euros, han consistido en la limpieza y el desbroce de gran parte del barranco, la restauración de una pequeña senda paralela incluso estabilizando taludes en zonas donde se había producido algún desprendimiento, la adecuación de accesos, los tratamientos silvícolas de especies riparias, la instalación de mobiliario y la reconstrucción de “l’Assut de la Pantàliga”, entre otros.

Per un altre costat s’ha procedit a desenrunar la casa del Fideuero, al carrer del Crist número 16. Un edifici històric que, després d’anys d’abandonament i d’obres infortuites, es va enfonsar amb les intenses pluges del passat mes de setembre deixant en peu únicament les façanes laterals i un muntó de bigues, enderrocs i mobles antics i valuosos al seu interior. En les últimes setmanes havia començat a cedir la paret lateral, fet pel qual es va tallar la circulació del carrer i l’Ajuntament va requerir als propietaris una actuació urgent. Ara mateix es desconeix com finalitzaran les obres d’aquest edifici protegit però al tractar-se d’una ubicació tan destacada entre el palau i l’església el seu estat desllueix el seu entorn.

Fuente: http://publicacionsotos.blogspot.com/