Arxiu mensual: gener de 2023

OTRO PUEBLO DE CASTELLÓN CAMBIA DE NOMBRE: RENDIRÁ HOMENAJE A SU CASTILLO

El pleno del Ayuntamiento de Vall de Almonacid ha aprobado, por unanimidad, iniciar los trámites para restablecer el nombre tradicional e histórico de la población: La Vall de Almonacir.

La propuesta está avalada por un informe histórico, otro lingüístico y un manifiesto de varios investigadores entre los que se encuentra JOSÉ Mª PÉREZ RODRÍGUEZ, profesor de Historia y CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO.

“Se trata de una reparación histórica de la recuperación del nombre (está sobradamente documentado que el nombre original y correcto es La Vall de Almonacir), tanto por razones históricas y filológicas, como de dignidad, y porque nos sentimos orgullosos de nuestros orígenes. Y cabe tener en cuenta que esta decisión no causará daños de interpretación a terceros ni cambios en documentos”, ha explicado el alcalde de la localidad, José Antonio Cases.

Motivos por los que perdió su nombre original

El nombre La Vall de Almonacir, originado el 1238 por los escribanos valencianos a partir del nombre árabe Balad al-Munestir, es una evolución histórica interrumpida el 1834 por criterios de centralismo político, y por el motivo de que cerca de Madrid había un municipio relevante llamado Almonacid, que hizo que todos los Almonacir de España pasasen a llamarse igual.

Balad significa territorio (municipio en versión moderna) y Almonacir es el nombre del castillo. Así pues, el nombre del pueblo significa territorio de Almonacir, que era el conjunto de alquerías sometidas al castillo: los actuales pueblos de Algimia, Matet, Pavías y los desaparecidos de Alfándiga, Almedinella y Ravanosa.

La alquería de Aír correspondía al actual Vall de Almonacid, que también recibía el nombre de La Vall de Almonacir, puesto que Aír era la capital del territorio y en él se encontraban la casa-palacio, las escribanías, la parroquia, etc.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

LAS TORRES VIGÍA DEL LITORAL VALENCIANO: DE AVISTAR PIRATAS A ATRAER TURISTAS

HÉCTOR GONZÁLEZ

La costa valenciana se halla salpimentada de torres vigía. Hasta 62 ha censado en su completo estudio el doctor por la Universidad Politécnica y profesor de Ingeniería de la Edificación Pablo Rodríguez Navarro. Algunas, como la cullerense del Marenyet o la de Piles, de estructura similar, se encuentran perfectamente preservadas; otras, perecieron o de ellas apenas quedan vestigios, como la del cabo de Cullera.

El esfuerzo de historiadores como JULIO BADENES ha permitido recuperar parte de este legado. En su caso, el de la torre de EL PUIG, MUNICIPIO DEL QUE ES CRONISTA OFICIAL. A escasos kilómetros de esa edificación se sitúa la del Port Vell de Sagunto, por la que se pasa caminando en paralelo al marjal del Moro, entre la playa de Puçol y la citada saguntina.

La delegación valenciana de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, que preside Miguel Jover, trata de divulgar este legado con visitas que agrupan varios de estos reductos defensivos que tenían la misión de divisar el litoral y alertar de ataques.

El origen de este patrimonio proviene del siglo XVI, cuando las poblaciones valencianas sufrían asaltos constantes de piratas (o corsarios promovidos por el imperio otomano, según la perspectiva) como el temido Dragut, que entró por la desembocadura del Xúquer y asoló todo aquello con lo que se cruzó a su paso por Cullera. “Buscaban rehenes, esclavos, agua, quemaban las tierras a su paso”, explica Rodríguez Navarro, estudioso de las torres del litoral y organizador del congreso internacional de fortificaciones mediterráneas

“Las galeras reales no eran efectivas frente a incursiones rápidas. Esto obligaba a alejar las ciudades de la costa, de lo que tenemos ejemplos como los de Burriana o La Pobla de Farnals; o a fortificarlas, como Cullera o Dénia”, señala el experto en torres vigía, que recalca que las Cortes de Monzón celebradas entre 1528 y 1547 germinaron la  creación del entramado defensivo, de esa línea pétrea de  62 torres entre Benicarló y Horadada; y, ya centrados en la provincia de Valencia, entre Canet y Piles.

En muchos casos las ubicaban en marjales o a en la desembocadura de ríos, terrenos especialmente proclives a atraer a piratas porque podían recargar allí sus reservas navales de agua dulce. En las inmediaciones de esas torres construían las casas de carabineros, los encargados de proteger la costa.

Para comprender la magnitud de aquella barrera defensiva, Rodríguez recomienda una visión de conjunto. Contemplar uno de estos torreones resulta una experiencia limitada si se compara con la visita a un castillo defensivo. No obstante, el valor de las torres vigía radicaba en la red que conformaron para alertar de ataques. De hecho, estaban diseñadas para que un jinete estuviera constantemente en disposición de enlazar con su galope las dos más próximas en una jornada y advertir de cualquier peligro.

La torre del Marenyet, situada en el término de Cullera a escasos metros del río Xúquer supone uno de sus más elocuentes ejemplos. “Es una de las mejor conservadas del litoral valenciano e incluye, en su interior, una teatralización del ataque del pirata Dragut”, apunta Rodríguez Navarro, que la hermana, por su estilo y por carecer de falsos añadidos, con la de Piles. Esta última, no obstante, contiene una planta menos. Ambas comparten su escalera de caracol, como la mayor parte de estas fortificaciones de alerta.

En la actualidad su principal valor se centra en la historia que reflejan y en su potencial turístico. En este último sentido el profesor de Ingeniería de la Edificación no duda en afirmar que constituyen “un filón, sobre todo con el auge del turismo rural”. Podrían, en esa línea, asimilarse a los faros. La costa valenciana contiene una buena dosis de ese filón. Las aludidas torres de Piles y El Marenyet destacan como su más fructífera veta.

Fuente: https://valenciaplaza.com

JAIME ALFONSO “EL BARBUDO” Y SU CUADRILLA EN EL VINALOPÓ EN EL OTOÑO DE 1822

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Jaime Alfonso “el Barbudo”, famoso bandolero nacido en Crevillente en 1783, y ejecutado en Murcia en 1824, alternó a lo largo de su agitada vida etapas como bandolero y otras como guerrillero, luchando contra los franceses durante la Guerra de la Independencia (llegando hasta Sax algunas de sus acciones contra el ejército napoleónico).

Al final de su vida, durante el Trienio Liberal (1820-1823), y al no conseguir el indulto de las nuevas autoridades liberales, se levantó en armas a favor del absolutista Fernando VII.

Los choques en campo abierto o las violentas represalias por parte de ambos bandos continuaron durante el verano de 1822 en las provincias de Alicante y Murcia con acciones que, en muchas ocasiones, tenían como escenario esas comarcas.

En el otoño de 1822, una de las partidas de bandoleros, a las órdenes de Jaime Alfonso, dirigida por su hermano, se hallaba en la partida de Catí, en las sierras entre Castalla y Petrer, como se desprende de la carta que el Ayuntamiento de Biar envió al de Sax el 18 de noviembre de 1822:

“En este momento, que serán como las nueve y media de esta noche, me dice don Clemente del Pino, capitán comisionado y Comandante de las armas de Castalla, por el Alcalde de la misma villa, al parecer, por no saber firmar, lo que sigue:

‘Acabo de tener noticia que el hermano de Jayme Alfonso se encontraba esta tarde, con quarenta hombres en la partida de Catí, distante una hora y media de esta villa, lo que participo a V. para su conocimiento, y que avise a los pueblos de Sax, Agost y Petrel, para que estén en observación, y sobre las armas la Milicia Local, y sujetos capaces de manejar las armas en caso necesario. Dios guarde V. muchos años. Castalla, a las seis y media de la noche del día 18 de noviembre de 1822. Por el Alcalde, el capitán comisionado, y Comandante de las armas, Clemente del Pino’.

Su ejecución en la horca quiso ser aleccionadora. Descuartizado, sus miembros fueron expuestos en los pueblos donde cometió fechorías, una vez fritos, para escarmiento público, entre ellos, un pie en Sax.

Fuente: https://saxdigital.com

GRAN EXPECTACIÓN CON CRÓNICA II DE ALFARA

La CRONISTA OFICIAL, CONCHA SAURA, presentó su último libro

La presentación del libro Crónica II Alfara de la Baronia generó una gran expectación, hasta el punto de que el saló d’esplai se quedó pequeño. La autora Y CRONISTA DE LA LOCALIDAD DE ALFARA DE LA BARONIA, CONCHA SAURA, estuvo acompañada por el alcalde, Carlos Herrera, el diputado provincial y presidente de la corporación municipal de Benavites, Carlos Gil, además de múltiples amigos que no perdieron la ocasión de echar una primera ojeada a la edición, que se llevaron de forma gratuita y con la firma de la autora.

Fuente: https://www.levante-emv.com

TUÉJAR FINALIZA LA RESTAURACIÓN DEL CAMPANARIO DE SU HISTÓRICA IGLESIA PARROQUIAL

Quien hace unos años visitase la localidad serrana de Tuéjar, no reconocería hoy día su iglesia parroquial. Y es que tras varios años de trabajo e inversiones el templo religioso de este municipio valenciano ha vivido un verdadero regreso a sus orígenes.

Tras la reforma del frontispicio en 2019, hace unos días se daban por concluidos los trabajos de recuperación de la torre-campanario que ha sacado a la luz nuevamente la coloración primigenia y recuperado todo su esplendor como monumento más emblemático de la localidad.

Con ello la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, a quien está dedicada, ha dejado atrás el revoque que la cubría y ha recuperado el aspecto de hace siglos, incluyendo elementos casi olvidados por el propio vecindario como el reloj de sol que durante décadas marcó las horas en este pequeño pueblo de la Serranía valenciana.

Los trabajos de esta última fase, con un presupuesto de 67.000 euros, han sido subvencionados en 40.000 euros por la Generalitat. El montante restante será abonado por la iglesia con la ayuda de vecinos y ayuntamiento, en una acción conjunta en la que buena parte del pueblo se ha implicado por recuperar este importante patrimonio por su valor histórico, además de religioso.

El consistorio tuejano ha editado además el libro de las Fiestas Gordas celebradas este verano y escrito por el CRONISTA OFICIALDE TUEJAR, TOMÁS VAREA cuya recaudación de venta irá destinada a sufragar la obra.

Templo del siglo XVII

La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en el municipio de Tuéjar (Serranía-Alto Turia), declarada Monumento Histórico Artístico Nacional, es una muestra representativa de la primera arquitectura barroca valenciana, que posee además influencias castellanas. Fue construida por el arquitecto turolense Juan Pérez Castiel siendo una elaboración original de este, durante la segunda mitad del siglo XVII.

La planta del templo es de cruz latina, con capillas laterales intercomunicadas a lo largo de los tres tramos de la nave principal, tiene las sacristías junto al presbiterio y torre campanario a los pies. Sobre la sacristía vieja, al lado del evangelio, se encuentra el llamado “coro”, lugar donde se ubicaba el órgano, desaparecido durante la guerra civil.

La fachada es un paramento plano rematado por la cornisa y espadaña, con su campanil, en el centro. La portada, accesible subiendo por una escalinata de piedra, es de piedra caliza y se compone de unas pilastras laterales que soportan un entablamento sobre el que se sitúan pináculos piramidales con bolas y un edículo con frontón curvo con venera en su interior. A la derecha está la esbelta torre, de estilo neoclásico, que consta de tres cuerpos.

En la iglesia también trabajaron el escultor Domingo Cuevas que realizó el retablo, hoy desaparecido, y José Mínguez a quien se atribuye el campanario. La iglesia posee una abundantísima decoración aplicada en yeso de potente volumetría cuyos temas decorativos son característicos de Pérez Castiel.

La iglesia de Tuéjar es uno de los más claros exponentes de la renovación no solo formal, sino de técnicas constructivas, que se produce en la arquitectura valenciana a partir del último tercio del siglo XVII, época en la que se adopta con carácter generalizado la bóveda tabicada para la cubrición de naves, abandonando las bóvedas de crucería y fábricas de tapial.

Fuente: https://valenciaplaza.com

¿MURIÓ EN ALZIRA EL REY JAIME I?

ALFONSO ROVIRA, CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

Existe una gran pintura de 299 centímetros de alto por 419 de ancho, obra de Pinazo Camarlenc donde se representa la escena del rey don Jaime, en sus últimos días, donde está cediendo el reino a su hijo Pedro I de  Valencia, entregándole al mismo tiempo su espada. Pero en las publicaciones en la prensa, jamás en el “pie de foto”, se ha acompañado la cita de que ese acto fue realizado dos días antes  del 27 de julio de 1276, data de su fallecimiento en el palacio real, conocido como la “Casa de la Olivera”, en la hoy calle Mayor Santa María, donde crecía en el  tejado un olivo hasta su desaparición en 1919.

La entrega de la espada a su hijo don Pedro fue acompañada de unas palabras: “Tomad y llevad dignamente este hierro, con el cual, sostenido por el brazo de Dios, he salido vencedor de todos mis enemigos”. El 27 de julio de 1276, conservando en aquellos momentos plenitud de los sentidos,  postrado en su lecho,  “les recomendó a todos a Dios, cruzó sus manos sobre el pecho, y dijo la oración que nuestro Señor verdadero Dios pronunció sobre la cruz, y apenas terminó esa oración, su alma se desprendió de su cuerpo, y alcanzó el santo paraíso”.

Por otra parte, en este diario digital, “elseisdoble”, se está “debatiendo” donde falleció el monarca.

Señalaremos, en mi modesta opinión, como fue el transcurso de sus últimos días.

Si el Alfa -principio- fue Montpeller, el Omega -final- no nos cabe duda que fue en Alzira, la “perla plus fina de seua corona”. Si “ojeamos” el libro “Alzira al Cor”, del profesor Eduardo Soler i Estruch, ilustrado con dibujos de Vicente Sanz Castellanos, en su inicio, ¿On morí el rei Jaume?. El monarca ha disposat que  soterren el su cos a Sancta María d’Alzira, o Sancta María de València i que la guerra passada duguen les despulles a Sancta María de Poblet. Ha demanat que l’amortallen amb l’abit del Cister, que és el del Pare Sant Bernat -mártir d’Alzira-. Soler sigue diciendo, “amb perdó de les persones serieses, que en altra cosa creuen, i allá elles, se’n fa molt costera amunt l’almetre que una persona combregada, pernoliada i amortallada, sia portada a quaranta kilòmetres de distancia, per uns camins, si el havía, plens de pols i sota un sol de justicia -feía gran calor- propia dels díes de juliol… per fer-lo morir a la capital del regne. El profesor Antonio Ubieto, en la página 64 del llibre “Orígenes del Reino de Valencia”, manifiesta que la ”versión que hoy conocemos de la Crónica de Jaime I, no es la redactada por el rey, sino una refundición hecha en 1343”.

“No en fem cap de comentari -termina Soler i Estruch-, “perque estimem  que la cosa es prou clara. I perque ho creguen així, es pel  ens mantenim en la nostra de creure que, el rei En Jaume, va morir en Alzira, i alló qué s’endugeren a València fon… el seu cadáver. Potser en aquella ocació hi va haver raóns politíques, per fer.lo morir a València. No creiem que les hi haja a les hores de ara. I si no hi ha ¿a que discutir-li a Alzira la glòria d’haver-li tancat els ulls al rei?. ¿No moriren a Alzira el Pare Sant Bernat i les Germanetes?. Perquè no podía fer-ho també un rei que va abandonar aquest mon, amorallat amb l’abit del patró d’Alzira?

Fuente: https://www.elseisdoble.com

LA CABALGATA DE REYES

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La cabalgata de los Reyes Magos de este 2023 presenta novedades que bien puede llamarse históricas; porque el Ayuntamiento, este año, ha renunciado a la colaboración de empresas y entidades privadas y se presta a desarrollar la singular bienvenida a los Magos solo con sus propios medios. Es algo que no había ocurrido nunca. De modo que el consistorio comparece en el escenario solo ante el público y la crítica. Y por decirlo así, se la juega como un artista de circo arriesgado, ante miles y miles de espectadores críticos.

Hay que decir de entrada que el gran referente de la Cabalgata de Reyes está cerca, en la ciudad de Alcoi, que la celebró ya en 1866 y, después de algún año de interrupción por cuestiones de revolución y República, la viene celebrando de manera continuada, con el esplendor y la organización que todos conocemos desde 1885, el famoso año del cólera. Es la Cabalgata más antigua de España y la que sigue siendo un referente. Es un festejo que, si lo vemos con detalle, es privado, está organizado por entidades festeras aunque el Ayuntamiento, como es natural, presta total apoyo.

Primera cabalgata en 1905

Valencia, sin embargo, tardó bastante en decidirse. La primera Cabalgata de la que hay mención en los periódicos se produjo en 1905. La organizó el Círculo Taurino, una entidad privada de gran peso en aquellos tiempos, ya que reunía a cientos de socios amantes de los toros. Una sociedad civil en la que destacaba Alberto Escobar, un emprendedor, escritor taurino en los periódicos, que fue capaz de organizar un tinglado parecido de lejos al de Alcoi: los socios de la entidad que pagaran 50 céntimos, tendrían derecho a recibir en casa los regalos de Reyes que consignaran, de manos de unos Magos debidamente vestidos y organizados.

Ni que decir tiene que tiendas, bazares y jugueterías colaboraron enseguida; y que cientos de familias se abonaron a la idea. Así, en la noche del 5 de enero de 1905, Melchor, Gaspar y Baltasar salieron en comitiva de la plaza de toros y fueron a las casas previstas, con acompañamiento de pajes, heraldos, músicas y un carro adornado que transportó 3.000 juguetes. Los periódicos recibieron la idea con aplausos: la fiesta fue calificada como “simpática y popular”; pero fue considerada como una prueba de algo que tenía que ser espectáculo para toda la ciudad: “Organismos de nuestra ciudad hay que deben recoger este intento y darle mayor alcance”, se escribió aludiendo a un Ayuntamiento que no estaba para muchos gastos. Y donde los concejales republicanos no querían saber nada de los Reyes, ni aunque fueran los inocentes tres Reyes Magos.

Indumentaria cuestionable

La suerte se repitió en 1906. Pero Las Provincias le dio la puntilla cuando escribió que “los personajes de la comitiva andaban bastante mal de indumentaria, siendo los peor vestidos y caracterizados sus majestades”. Se acabó lo que se daba: el Círculo Taurino no compareció al año siguiente y el Ayuntamiento se limitó a adornar con plantas el teatro Pizarro, donde el doctor Moliner, un inquieto benefactor, repartió juguetes entre los niños pobres.

Esta actividad, de índole privada, es la que más abundó en las primeras décadas del siglo XX. Sociedad y entidades regalaban juguetes a los niños pobres. Y entre las iniciativas empezó a brillar, en 1914, la de los estudiantes del último curso de Medicina, que llevaron juguetes a los niños ingresados en el Hospital. Tres de los promotores se vistieron de Magos, los demás configuraron la comparsa; y con varias bandas de música recorrieron el camino entre las escuelas municipales de la calle de Colón hasta el Hospital, en Guillem de Castro. En este caso el Ayuntamiento ya colaboró algo más: puso una escuadra de guardias municipales a caballo delante del cortejo, que incluyó nueve automóviles, un camello, un dromedario y un enorme carro cargado de regalos.

La idea funcionó bien y al año siguiente, en 1915, la comitiva salió de la Facultad de Medicina, en Guillén de Castro y recorrió todas las salas de enfermos del Hospital para terminar en la sala de los niños. Eran tiempos de juguetes muy separados: las nenas recibieron “muñecas, combas, globos y toquillas” y los nenes “tambores, escopetas, barquitos, globos y bufandas”.

Una idea estudiantil que también desapareció

Los estudiantes de quinto de Medicina se graduaron, se pusieron a trabajar y no hubo continuidad. Aunque otras entidades, en los años duros de crisis durante la Guerra Mundial, se ocuparon de regalar juguetes a los niños más necesitados. Especialmente desde que la reina Victoria Eugenia salió fotografiada en las revistas ilustradas, en enero de 1915, repartiendo juguetes entre los niños pobres de Madrid.

Se extendió la costumbre y fueron muchos los centros benéficos donde los niños recibieron regalos: los orfanatos de la Misericordia y San Juan Bautista, la Beneficencia o los hijos de los presos en San Miguel de los Reyes, siempre encontraban alguna entidad o grupo privado que financiara las entregas de modestos juguetes.

Lo más parecido a lo que conocemos, en 1921

Fue hace 102 años, el 5 de enero de 1921. Ese día, Eduardo Gascó, Emilio Suay y Joaquín Payá representaron a Melchor, Gaspar y Baltasar y desfilaron por las calles de Valencia. Los tres eran miembros destacados del Círculo de Bellas Artes, una entidad, por desgracia desaparecida, que entonces era clave para organizar festejos durante la Feria de Julio y el Carnaval. Una entidad que entonces sustituía al Ayuntamiento y le estimulaba; una entidad privada que, gracias a sus socios, pintores, escultores, carroceros, decoradores de teatro e ilustradores, movían a los empresarios a colaborar, y eran capaces de lograr que otros ateneos y círculos se sumaran… hasta provocar que el Ayuntamiento se rascara el bolsillo. Entre los socios del Circulo que colaboraron hay que recordar, como portador de la Estrella, a Carlos Cortina, escultor, pintor y decorador, que además de fallas memorables hizo el pabellón flotante del balneario de las Arenas y el pabellón municipal de la Feria de Julio.

Esa Cabalgata primera, la de 1921, fue la primera. Y celebró su centenario, precisamente, en un año de pandemia en que no hubo Cabalgata. Pero a trancas y barrancas ha tenido continuidad hasta nuestros días. En su primera edición, salió de la sede del Círculo, en la calle de la Paz, y terminó en el mismo lugar. Al día siguiente, 6 de enero, se dirigió, con los Magos a caballo, al Hospital, a la Inclusa y a la Glorieta, donde los niños pobres, con su vale en la mano, iban a recoger un juguete. En el festejo colaboró la guardia municipal a caballo y la banda de música del Regimiento Guadalajara. Y fue un éxito que toda la prensa saludó con aplausos. Después, con el paso de los años y la reforma de la Glorieta, que en 1926 fue abierta en canal para dejar pasar el tráfico, la entrega de juguetes se trasladó a los Viveros, con la colaboración del Ayuntamiento, que adornaba jardines y paseos. Desde el Hospital, en Guillém de Castro, los Magos iban por San Vicente, Paz y la plaza de Tetuán hasta los Viveros, donde más de cuatro mil niños se congregaban para recibir sus regalos.

Una costumbre paralizada al estallar la guerra

Todo eso quedó congelado al estallar la guerra, aunque no se perdió la costumbre de regalar juguetes a los niños. Durante la guerra no se habló de Reyes ni de Magos pero se inventó la Fiesta del Niño, en honor de los hijos de los soldados y de los niños refugiados que habían venido desde Madrid a Valencia. Y es así como en 1937 se celebró una Cabalgata política, organizada por el departamento de Propaganda, con carteles de los políticos del momento, Azaña y Largo Caballero por ejemplo, y homenajes a Rusia y a Stalin, que ese año estaba ayudando a la supervivencia de una población que vivía en precario a causa de la guerra. Esa Cabalgata del Niño tuvo lugar el 9 de enero y desfiló por Navarro Reverter que entonces se llamaba la avenida de Rusia. Y es el festejo en el que se quiere ver el original que inspira a la Cabalgata de las Magas organizada por el Ayuntamiento a mediados del mes de enero.

La cabalgata durante el franquismo

Curiosamente, hay una constante que se mantiene, que es la de la colaboración con el Ayuntamiento de otras muchas entidades. En los cuarenta, los cincuenta y más adelante, el Ayuntamiento ha sido el ente organizador; pero siempre ha tenido la colaboración de muchas entidades: durante muchos años fue el Frente de Juventudes el que organizó la fiesta con la colaboración municipal. En 1959, un festival en Vallejo recibió a los reyes; pero hubo tantas cabalgatas, de iniciativa privada, que la prensa llamó la atención sobre el desconcierto que eso producía a los niños.

En todo caso, el Ayuntamiento nunca estaba solo: el Ejército, la Cruz Roja y la Junta Central Fallera han estado detrás de la fiesta, como ocurría en la Batalla de Flores o en las Fallas. También colaboraban los sindicatos oficiales y no faltaba la presencia de los famosos tres ramos, que eran la empresas del Agua, del Gas y la Electricidad, siempre activas a la hora de colaborar. O la de fabricantes de juguetes valencianos como Payá, Famosa o Dinnbier, siempre dispuestos a colaborar a través de su Feria.

Es decir, que en dictadura y en democracia, hasta hoy mismo, los Reyes Magos han llegado a la ciudad con la colaboración de todos; para empezar del Puerto, porque la costumbre es que lleguen por mar. Desde luego no hay que olvidar la colaboración constante de la Asociación de la Prensa y el aderezo que todos los medios informativos han dado siempre al festejo. En ese sentido, hay que poner énfasis en las retransmisiones que siempre ha hecho Radio Valencia, una empresa privada que ha sido colaboradora insustituible de la fiesta. Es aquí donde quiero recordar a mi entrañable maestro en la radio, don Vicente Ros Belda, que a través de sus programas infantiles no solo “inventó” las fallas infantiles sino que fue un animador constante de la Cabalgata, con la presencia viva de sus personajes en carrozas y coches engalanados que llenaban las calles de juguetes y caramelos. Gracias a la radio, y a sus anunciantes y patrocinadores, la Cabalgata de Reyes fue durante muchos años un éxito de participación ciudadana: y esta es la hora en que el que les habla duda mucho de que todo ese calor de colaboración, si ahora falta, puede dejar algo coja la fiesta de los niños.

Fuente: https://cadenaser.com

LA CRONISTA DE ALFARA PRESENTA SU ÚLTIMO LIBRO

La CRONISTA OFICIAL DE ALFARA DE LA BARONIA, CONCHA SAURA, presenta este domingo a partir de las 11.45 horas en el saló d’esplai su último libro Crónica II, editado por el ayuntamiento. A través de sus páginas, esta publicación recorre épocas de la historia de la localidad descritas con pinceladas claras, desde los remotos orígenes de Alfara hasta la actualidad, según destaca la autora. El libro incorpora también una breve recopilación de los artículos que Saura ha publicado en Levante-EMV. Tras la presentación se servirá un vino de honor y los asistentes podrán llevarse a casa la edición de forma gratuita.

Fuente: https://www.levante-emv.com

CASINOS: BENEDICTO XVI, EL PAPA QUE CONOCIÓ NUESTRO PUEBLO

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Puedo remontarme a los últimos años del Siglo XX, posiblemente fuera en 1995 cuando por primera vez vi en persona al Cardenal Joseph Ratzinger en una de mis visitas a la Ciudad Eterna. Puedo decir que nos encontramos en diferentes ocasiones y siempre lo obsequié con los dulces de Casinos.

Las cortas conversaciones marcadas siempre por una exquisita cortesía, dejaban entrever la personalidad y humanidad de este gran teólogo.

Un día diez y nueve de abril del año 2005 es elegido Papa, a los pocos días le envié una carta felicitándole por su elección como Pontífice y Obispo de Roma, carta que contesto con prontitud. Tengo muchos recuerdos que se agolpan en mi mente en este momento, el primero de ellos es en la primera audiencia en la Plaza de San Pedro en Roma en la que pude participar, el miércoles 7 de diciembre del año 2005, el Santo Padre iba sobre el Papa-móvil y todos pugnábamos por darle la mano. El Santo Padre advirtió mi cara entre los asistentes en la primera fila y tuvo el detalle parar el coche, de cogerme la mano y saludarme, se acordó de mí y de los dulces de Casinos.

Momentos después Benedicto XVI, tomó en sus manos un tricornio de la Guardia Civil, que le habían hecho llegar el sacerdote y una decena de agentes de la Academia de oficiales de la Guardia Civil de Aranjuez (Madrid), y le obsequiaron con este sombrero. 

Pocos días después recibí la llamada de Paloma Gómez Borrero, para contarle con todo detalle, aquel momento de la audiencia.

Cada año al llegar las Navidades le enviaba la felicitación con dulces de Casinos, felicitación que cada año respondía con una amable carta y en ocasiones con un rosario. En uno de mis encuentros le di al Papa con un programa de fiestas de Casinos, puse en sus manos la fotografía del Santísimo Cristo de la Paz, con la intención de que el Santo Padre, supiera que en Casinos, veneramos al Cristo, con esos dos títulos especiales: Santísimo y de la Paz, pensando en esa Paz, tan falta y necesaria en el mundo.

En otra ocasión alabó la visita a Valencia, cuando se celebró el V Encuentro Mundial de las Familias en el año 2006, me dijo que había sido un gran encuentro. El Papa Benedicto XVI, estaba impresionado por lo que vivió en Valencia.

Cuando celebraron las Bodas de oro matrimoniales mis padres y otro matrimonio, les envió una Bendición que entre otras cosas les decía: “Como signo del amor misericordioso y providente de Dios, que les acompañe durante toda su vida y por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, el Santo Padre les imparte con afecto la implorada Bendición Apostólica, que extiende complacido a sus seres queridos y a los participantes en la celebración jubilar en la Parroquia de Santa Bárbara de Casinos”.

También tuve ocasión de regalarle el libro “El Santísimo Cristo de la Paz y Casinos”, libro que con una carta de agradecimiento me informo de su recepción.

Es un motivo de gratitud muy grande que los tres últimos Pontífices conozcan Casinos, que hayan rezado por Casinos, que sepan que hay una Parroquia que tiene por nombre Santa Bárbara y que con toda confianza ponen en sus manos. Mi mayor satisfacción es que nuestro pueblo haya estado en manos de un santo: Juan Pablo II, y que hoy  esté intercediendo por Benedicto XVI, dos Papas, que han conocido nuestros dulces y el vino de misa de nuestra tierra.

Hoy Benedicto nos ha dejado, nos deja con ese buen ejemplo de su humildad, dejando todo el poder que le venía de lo alto, en manos de su sucesor. Recuerdo a un Papa anciano, paseando por los jardines del Vaticano, cuando el sol de la tarde se deja caer en sinfonía de colores, en ese silencio y esa paz que se respira en las inmediaciones de lo que fue su última residencia en esta tierra.

Recuerdo a ese Papa sabio, con formidables palabras y frases reflejando la actualidad de la vida, del momento, guiando a la iglesia con la luz del evangelio. Sus palabras nunca nos pueden dejar indiferentes.

La vida es eso, recuerdos. Aunque no puedo quedarme solo con los recuerdos, o con una vana admiración, si algo hay que agradecerle a Benedicto XVI, no solo es su inteligencia, su teología, su humildad, o todos esos calificativos que adornan su persona. No.

Yo me quedo un regalo muy grande que ha hecho a la Iglesia, o posiblemente al mundo, ese regalo es haber sido Papa, después de San Juan Pablo II.

No era fácil ser Papa después de Juan Pablo, pero Benedicto XVI, Joseph  Ratzinger, lo hizo posible, lo rubrica la frase que se expresó en su viaje a México y Cuba del 23 al 29 de marzo del año 2012: “Peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad”. Ese fue nuestro Papa, el peregrino que buscó la verdad, vivió en la verdad y expresó está verdad: “Cooperatores veritatis”: Colaboradores de la verdad.

Descansa en la paz de Dios, amigo Joseph, camina al encuentro del Padre con la misión cumplida y si tu timidez te lo permite, déjanos ensalzar tu decisión más solemne, que fue la de renunciar a todo el poder, para convertirte en el maestro de oración, de silencio y de respeto a tu sucesor.

Hasta siempre al que fue el 265 º Papa de la Iglesia católica y el séptimo soberano de la Ciudad del Vaticano, desde el 19 de abril de 2005 hasta su renuncia el 28 de febrero de 2013.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

MISTERI DE REIS DE GATA 2023, DE LA TRADICIÓN AL ESPECTÁCULO

MIGUEL VIVES SIGNES, CRONISTA OFICIAL DE GATA DE GORGOS

Estamos a las puertas de una nueva puesta en escena del advenimiento de los Reyes Magos en Gata. La culminación de las fiestas en torno a la Navidad y Año Nuevo perduran a nuestro pueblo en todo su brillo con el nombrado Misteri de Reis, único en la comarca y en muchos otros puntos de la Comunitat Valenciana.

La transformación de esta fiesta tan querida por los gateros y especialmente por los niños de los hogares gateros es una realidad. El cambio es relevante. En los años 40 del siglo pasado empezaba a gestarse esta maravillosa iniciativa. En 1968 se le daba fortaleza con un texto escrito por Antonio Salvá Roselló, que precisaba un escenario adecuado y unos personajes que interpretaron aquel “auto” como los remotos “autos sacramentales”. Del balcón de Casa Don Julián, el médico y alcalde del pueblo, se pasó en los años 70 del siglo pasado en la avenida la Pau. A espaldas o delante, lo mismo daba, de la estación del tren se instaló ese montaje por el que han pasado numerosos artistas aficionados de Gata, que han vivido año tras año la magia de los Reyes de Gata.

El escenario tradicional se agrandaba y se agrandaba como un niño que se hace zagal, de cara a una mayor amplitud. Iba madurándose sin perder las raíces tradicionales que le llevaron a ese lugar.

El periplo emocionante del paisanaje y Sus Majestades desde la avenida la Pau en la plaza de la Iglesia donde estaba instalado el Portal de Belén, también resultaba una gran tradición, agrandaban los corazones para volvernos a reencontrar con la inocencia, la evidencia. Y en medio, ese poblado de Judea, que pretendía ser una adenda al gran convoy de Reyes, pero que dejó paso a la monumentalidad y espectacularidad que requería el escenario más fascinante, el palacio de Herodes.

En los últimos ocho años, el zagal ha crecido, ha experimentado un gran cambio. Año 2015, el Ayuntamiento de Gata y todos los que hacen posible este “encanto” consiguen que se declare Fiesta de Interés Turístico Provincial. Año 2017 se hacen unos reyes de onomástica, se festejan los 50 años de ese bonito proyecto y mientras va creciendo y creciendo la representación y las escenas. Año 2021, la tan temida pandemia lo paraliza todo, incluso esta fiesta. Año 2022, ya casi sin restricciones pero con muchas medidas de seguridad y sanitarias, se busca otro escenario, que cumpliera con esta exigencia. Y se encuentra, aparece la plataforma de las grandes orquestas de fiestas veraniegas, de los grandes eventos con mucha muchedumbre, el patio de las escuelas de toda la vida. Allí, y todos sentados, asisten a la representación del Misteri y lo observan con su gran majestuosidad. La tradición se convierte en espectáculo. El sitio lo facilita.

Llegamos a los Reyes de 2023. Se estrena otro nombramiento, bien merecido por el esfuerzo de toda la gente que participa y que hace posible esta tarde tan mágica. Desde junio de 2022 está declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico. Se volverá a repetir el mismo sitio, el del espectáculo. Se innovará o mejor se reanudará la venida de los Reyes Magos flanqueados por la banda de música, como se hacía hace mucho tiempo. El séquito real desde la avenida de la Paz empezará a las 18 horas del jueves 5 de enero, pasando por las calles del coro gatero y subiendo por la Costera del Grupo Escolar le dará otra vertiente que nos puede sorprender. El espectáculo del Palacio de Herodes empezará a las 18:30 horas. También la Coveta de Belén estará allí, en ese escenario que “inventó la pandemia” y la bajada del ángel volverá a ser una realidad.

Y es también el momento de los agradecimientos. Desde la dirección de escena y coordinación que hace Antonio Monfort, alma mater de este espectáculo, hasta todas las personas de las secciones que participan y al Ayuntamiento que está detrás apoyando el evento cultural y festivo, a todos ellos un gran aplauso.

Por el cambio, por la renovación, la tradición se ha vuelto espectáculo… y que sea para bien.

Fuente: https://lamarinaplaza.com