LA PRIMERA BODA CIVIL DE ELDA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Como consecuencia de la política reformista de los sucesivos gobiernos liberales presididos por José Canalejas (1910-1912), durante los años siguientes se produjo una oleada de matrimonios civiles en toda España, al amparo de los resquicios de la Ley Provisional del Matrimonio Civil, de 18 de junio de 1870, impulsada por el entonces ministro de Gracia y Justicia, Eugenio Montero Ríos y que vino a constituir un breve código familiar. Ley que con posterioridad había sido recortada de contenido y trascendencia por Cánovas del Castillo en 1875, pero que continuó vigente hasta 1931.

Aquella opción se extendió rápidamente entre personas de pensamiento republicano y socialista, más comprometidas en su lucha contra el régimen de la Restauración.

Así, tenemos constancia que el 6 de mayo de 1914 se casan en el Juzgado Civil de Elda Jesús Serrano, de filiación republicana, y Juana Oliver, hija del también republicano José Antonio Oliver. Celebración que, según los testimonios de la época, fue aprovechada para hacer una demostración de la presencia pública de los republicanos en la Elda de principios del siglo XX, siendo acompañados los contrayentes por numeras señoritas y republicanos y socialistas que testimoniaban así su apoyo a los novios y sus familias.

Imaginamos que los novios y sus familias fueron conscientes de aquel hito de la sociedad eldense del momento, dado que la boda de Juana y Jesús, de hoy hace 106 años, se convirtió en la primera boda civil de nuestra ciudad.

Celebración que abriría la puerta a la celebración, meses más tarde, de otros actos sociales hasta el momento reglados por lo religioso, como fueron los entierros. En marzo de 1915 se documenta, hasta el momento, el primer entierro civil celebrado en Elda: el de la joven Elvira, hija del líder socialista eldenses Francisco Cantos Ruano. Pero, seamos pacientes. ¡Esto ya será cuestión de otra crónica!

Fuente: https://www.valledeelda.com

ADOQUINES

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Las fotos son enternecedoras: como los astronautas que en ‘2001’ posan junto al misterioso monolito negro, y lo tocan con respeto, casi con miedo, los máximos dirigentes de la ciudad bajaron el lunes a la calle, con las reglamentarias mascarillas, y se enfrentaron al viejo pavimento de adoquines, a las vías del viejo tranvía aparecidas en cuanto se ha rascado el suelo para reformar la plaza el Ayuntamiento. ¡Mira, mira lo que ha salido!, me escribe un amigo, emocionado… Pues, sí: son adoquines, los que había hasta hace poco.

Es curioso, pero no es para tanto: la mayor parte del pavimento de adoquines está bajo el asfalto, en las rondas y en las principales calles de la ciudad. Los taparon por economía y por pereza, como en todas las ciudades, y está ahí, durmiendo. No es mucha noticia, pues, que salga a la primera. Los arqueólogos de la ciudad, no hace tanto, anunciaban la aparición de un circo romano enorme por la zona de Nápoles y Sicilia y nadie iba a hacerse una foto ni les daba más presupuesto para trabajar. No es preciso recordar lo que se hizo con el Palacio Real para entender la crueldad valenciana con su memoria, en los tiempos de la ‘vieja’ normalidad.

En tiempos de mascarilla, la memoria es ahora nostalgia emocionada de la otra ciudad. Provoca una escena un poco infantil, cuando posan los ediles, agachados en adoración ante las vías por las que el tranvía circuló hasta… junio de 1970, justo hace cincuenta años. Y yo me pregunto, en todo caso, si serán los adoquines del empréstito del marqués de Sotelo, los de la Bajada de San Francisco, o quizá otros colocados después porque Franco venía tras la recuperación de la riada. Por allí estuvo, viejecito ya, el Jacinto Benavente que había pasado la guerra en el edificio de Barrachina y bajó a ver la entrada de «los nacionales». ¿Son los adoquines que pisaron Azaña y Alcalá Zamora? ¿Los de la auténtica Cabalgata de los Niños de 1938? Adoquines. Tranvías que iban a Mestalla o a Las Arenas, esfuerzo continuado de la ciudad al servicio del automóvil. Brillantes en las noches de lluvia, pulidos por el paso del Sogea, las bicicletas obreras, los carritos de mano del estraperlo y los coches con calderín del gasógeno.

Los trabajadores de la contrata rascan y yo recomendaría prudencia en la excavación. Si nos sale la cripta del convento de San Francisco, señor Grezzi, está usted listo: se le puede paralizar el proyecto y tenemos frustrados los planes de una plaza nueva para las fallas de 2021. Asesórense, no vayan al tuntún. Esa plaza, la de los Mil Nombres, es mucha plaza.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL VILLAR EN LOS TIEMPOS DEL COVID-19

CÉSAR SALVO, CRONISTA OFICIAL DE VILLAR DEL ARZOBISPO

Todo ocurrió muy deprisa, como se suele decir de “la noche a la mañana”. De repente un día la noticia de que un virus se había despertado en un mercado de animales salvajes en la ciudad china de Wuhan con más de once millones de habitantes. Fue poco antes del Año Nuevo chino, el 31 de enero, cuando las autoridades de ese país asiático dieron a conocer el brote de un nuevo virus que fue bautizado con el nombre de COVID-19, popularmente CORONAVIRUS. Lo de 19 se debe a que ya había sido detectado en el mes de noviembre del año pasado, pues se identificó al paciente 1, un hombre de 55 años, residente en la provincia de Hubei, que se contagió el 17 de noviembre, mucho antes de que se diera a conocer la enfermedad. Ya en febrero se habla de una pandemia global.

Un virus que –desde el principio- fue anunciado como extremadamente peligroso debido a su gran tasa de contagio y capaz de colapsar hasta los sistemas sanitarios mejor preparados, con la posibilidad de provocar una neumonía que, en grupos de riesgo, podía ser mortal como hemos podido comprobar por desgracia. El virus se fue extendiendo -hasta el momento- por 187 países, infectando a más de 3,5 millones de personas y matando a ¼ de millón de las personas afectadas. En España a día de hoy han fallecido más de 25.000 personas. El 31 de enero se confirma el primer caso en Italia, en la región de Lombardía.

El 13 de marzo se decreta por parte del Gobierno español el estado de alarma para dos semanas, con el fin de aplicar medidas extraordinarias para contener la expansión del coronavirus. Al día siguiente dio comienzo el confinamiento de la población y, a partir de ese momento, no se permitió salir de casa si no era por una urgencia o a comprar alimentos o medicinas y también se restringió la movilidad y el transporte. A pesar de esta situación y ante las inminentes fiestas de las Fallas, numerosos madrileños inundaron algunos lugares de playa en Málaga, Granada, Murcia y Alicante, desoyendo la llamada de las autoridades a quedarnos en casa. Una semana antes, cientos de valencianos habían viajado a Milán a ver el partido del Atalanta-Valencia de la Liga Europea. Dos semanas después se celebra el partido de vuelta en Valencia, aunque a puerta cerrada pero sin impedir que se juntasen en las calles hinchas de ambos equipos. El virus se extiende por España a pasos enormes. Se cancelan las Fallas, y más adelante la Semana Santa en toda España, la Feria de Abril de Sevilla y los Sanfermines de Pamplona. El 17 de marzo la Unión Europea cierra sus fronteras para 30 días prorrogables. También se suspende el Festival de Eurovisión y se retrasan los JJ.OO. de Tokyo.

En El Villar, el estado de confinamiento ha sido respetado desde el principio. Se impone la medida de separación de 1,5 metros entre personas y comienzan a verse las primeras colas en supermercados, farmacias y panaderías. La “plantá” de la falla del Centro Ocupacional se anuló y la Residencia “Las Suertes” se cerró a cal y canto. Se da el primer caso de contagio en nuestro pueblo derivado del partido del Valencia en Milán, aunque el enfermo no necesitó hospitalización y se recuperó rápidamente; posteriormente se dieron dos casos más, uno de ellos con hospitalización incluida… Y comenzaron las lluvias. Un dicho popular dice “Abril, aguas mil y todas caben en un barril”; aunque la verdad sea dicha no fueron tormentosas ni hicieron daño a los campos, en todo el mes se recogieron más de 300 litros por metro cuadrado. Como cronis­ta, uno de los hechos que más llama mi atención es la ausencia de fallecimientos en la población, algo inaudito históricamente; los últimos tres entierros consecutivos se dieron a caballo entre los días primeros del confinamiento y no hubo ni ceremonia religiosa ni velato­rios. En cuanto a nacimientos, en todo este tiempo solo ha habido uno. Señalar que ambos datos son totalmente atípicos.

Mientras en China comienzan a remitir los casos de contagio y de muertes, tanto en Italia como en España, sobre todo, aumentan exponencialmente los casos, y se extienden por toda Euro­pa, y también por Estados Unidos, país que el 20 de marzo superaba ya los muertos en España. Dos días después se prorroga por primera vez el estado de alarma. Una semana más tarde el Gobierno detiene todas las actividades no esenciales. A estas alturas, el planeta expe­rimenta una mejoría en su salud, tanto en el aire como en el agua se observa una clara respuesta ante la ausencia de contami­nación… Las golondrinas llegan a nuestro pueblo a ocupar los nidos familiares como en años anteriores, mientras la falta de mascarillas y guantes en farmacias y droguerías se hace patente. A principios de abril hay más de 50.000 personas hospitalizadas en toda España, aunque comienzan a descender los fallecimientos.

Tanto en España como en El Villar se rescata un viejo tema musical que popularizó el Dúo Dinámico “Resistiré”, que diariamente ha venido sonando en los altavoces del Ayuntamiento mientras se prodigan los bandos de Alcaldía y se riegan con una solución de agua y lejía todas las calles de la población cada cuatro días. Mientras la Organización Mundial de la Salud felicita a España por “el heroísmo de los trabajadores en primera línea, la solidaridad de los españoles y la inspiradora determinación del Gobierno” se suceden las críticas por parte de la oposición, que está confor­me con pocas cosas, como es costumbre en nuestro país. El 7 de abril se prorroga el confinamiento hasta el 25 de ese mes, mientras desciende el número de ingresos en hospitales y sube el número de pacientes curados. Dos días después se anuncia por parte del Presidente del Gobierno que no descarta alargarlo hasta el 10 de mayo. No obstante, a mediados de abril, las cifras de fallecidos e infectados descienden en España. El 18 de abril se prorroga el estado de alarma hasta el 9 de mayo, aunque se permite salir a los niños acompañados de un adulto a partir del 27 de abril. Una semana después se permite salir para pasear a los mayores de 65 años dos horas al día, en el caso de nuestro pueblo (al ser menor de 5.000 habitantes) sin restricciones de horario. Por primera vez se ve a la gente sonreír, después de mes y medio encerrados en casa.

El 24 de abril se anuncian los criterios para una desescalada del confinamiento, remarcando la importancia del mismo como la medida preventiva más crucial, esto es el distanciamiento social de 1 metro y medio como mínimo, junto a la higiene de manos y el uso de mascarilla en pequeñas concentraciones de personas. Esta desescalada tendrá cuatro fases. Hoy, 4 de mayo, lunes nos encontramos en la FASE CERO: Apertura de locales con cita previa, salir a hacer deporte y dar paseos con las personas con las que se convive. A partir del 11 de mayo entraremos en la FASE UNO: Apertura del pequeño comercio y terrazas con limitación al 50% de su ocupación, de los lugares de culto a 1/3 del aforo y velatorios, pero con limitaciones. El 25 de mayo entraremos en la FASE DOS: Se abrirá la restauración con un aforo de 1/3. En septiembre: reabrirán los colegios. Aunque podrán abrir antes en varios casos como para hacer la EBAU, ha­cer clases de refuerzo o si ambos padres de un alumno tienen que trabajar de forma presen­cial. En el ocio y cultura, se reabrirán espacios como cines o teatros con 1/3 del aforo. También se abrirán monumentos y salas de exposiciones, pero controlando el aforo. Lugares de culto podrán llenar hasta el 50% de su aforo. Y el 8 de junio pasaremos a la FASE TRES: Se flexibilizará la movilidad general, aunque solo se podrá ir a provincias que estén en esta misma fase de desescalada, salvo por motivos laborales (como hasta ahora). Relajación de las restricciones de aforo y reapertura de las playas.

Hemos dejado el sofá y la televisión, salimos a pasear y se acaba el aburrimiento. Comienza a hacer calor, más de lo normal. Los campos se han llenado de flores y los caminos de ciclistas y runners, como se dice ahora. Las calles vuelven a poblarse y algunos bares abren para vender café por encargo y comidas para llevar. Poco a poco va retornando la vida y se retoma cierta actividad laboral… El silencio se rompe con las risas de los niños y el trino de los pájaros lo invade todo.

Fuente: https://archivovicentellatasburgos.wordpress.com

CASINOS, ALGUNAS REFERENCIAS HISTÓRICAS DOCUMENTADAS DE 1850 A 1860

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, editado por Pascual Madoz en 16 gruesos volúmenes (Madrid, 1845-1850), ocupó un importante papel en el proceso de modernización de las estructuras del Estado en la España del siglo XIX. La impresión del Diccionario empezó el 27 de mayo de 1845, y concluyó el 11 del mes de mayo del año 1850.

En ese Diccionario referencia textualmente: la “Historia de todos los pueblos de España. Censo, fiestas y datos de 1845. Censo rústico y fiscal. Censo económico. Padrón. Fincas. Partidas de nacimiento. Parroquias.” Cuando habla de Casinos, nos dice lo siguiente:

Datos de la localidad:

Con ayuntamiento, De la provincia, audiencia Territorial, ciudad y diócesis de Valencia (o leguas). Partido judicial de Villar del Arzobispo; Situada, en llano y cuasi en el centro del territorio.

Conocido con el nombre de Campo de Liria; con libre ventilación y CLIMA sano.

Tiene unas 200 CASAS de no muy buena fabrica; una escuela de niños, a la que concurren 50, dotada con 1,500 reales; otra de niñas con 60 de asistencia y 1,300 reales de dotación, y una iglesia Parroquial (Santa Bárbara), servida por un cura de provisión ordinaria, y dependiente. El término confina por el Norte con Villar y Olocau; Este. Y Sur, Liria; y O. Bugarra y Villar. En su radio se encuentra el casco. Denominado Casas de Agustín. Y las masadas Casa de Campo, del Espinar, del Cañar que tienen oratorios para decir misa; de Carlos, de Ntra. Sra. Del Rosario, vulgo Piojo, de Muñoz, de la Villa de Liria, y Cerveret Alto y Bajo. El TERRENO es cuasi lodo llano, de buena calidad y plantado de olivos, algarrobos, higueras y viñedos. Los CAMINOS que salen de este pueblo son generalmente carreteros y se hallan en buen estado, siendo el más principal el que desde Valencia y Liria pasa por medio de este, en dirección a Chelva, hasta que se interna en la provincia de Cuenca. La CORRESPONDENCIA se recibe de Liria por medio de baligero, tres veces a la semana. PRODUCCIÓN: aceite, vino, algarrobas, trigo, cebada é higos; sostiene un poco de ganado lanar, y hay caza de perdices y liebres. INDUSTRIA: la agrícola y otros artefactos POBLACIÓN, RIQUEZA y CONTRIBUCIONES: se incluye en Liria, de cuya villa, fue en otro tiempo una ahijada, sujeta enteramente a su jurisdicción, pero con posterioridad se emancipó, formando un pueblo independiente.”

Esta descripción de Casinos, nos refleja en uno de los diccionarios más rigurosos de la época la conformación de la Villa de Casinos que fue Pedanía de Lliria hasta 1843.

En el año 1848 “El postillón” Periódico político y de avisos de la provincia de Gerona: Año XII en el mes de noviembre tiene una referencia nuestra al citar al Soldado Antonio Llopis, vecino del Más de Casinos.

En 1857, en el censo de la Población de España, publicado por el I. N. Estadística, sitúa a Casinos en el Partido Judicial de Villar del Arzobispo, con una población de 1118 Habitantes y 275 hogares.

En 1860, la Villa de Casinos tiene 332 casas y 1263 habitantes: 616 hombres, 615 mujeres. Transeúntes: dieciséis hombres y tres mujeres.(La suma total de las cuatro cifras es de 1250 personas, posiblemente la diferencia, la ocasione la defunción de algún párvulo).

El Periódico “El Mercantil valenciano” en agosto de 1861, nos hace otra indicación sobre Casinos: “La Junta de instrucción pública de esta provincia ha publicado el itinerario que va a practicar a las escuelas el Inspector de la misma D. Domingo Aguirre en la segunda salida ordinaria de este año: Mes de octubre, el día 1º visitará las escuelas de Ademuz, el día 2º Casas Altas, el día 3º Casas Bajas, 4 Pueblo de San Miguel, 7 Losilla, 8 Aras, 9 Titaguas, 10 Alpuente, 12 Layesa, 14 Igueruelas, 15 Andilla, 17 Alcublas, 18 Villar, 19 Losa, 21 Chulilla, 22 Chera, 23 Sot, 24 Gestalgar, 25 Bugarra, 26 Pedralba, 28 Villamarchante, 29 Ribarroja, 30 Benaguacil y 31 Puebla de Vallbona.

Mes de noviembre, Día 2 Benisano, 3 al 5 Liria, 6 Casinos, 7 Marines, 8 Olocau, 9 Náquera, 11 Serra, 12 Algar, 13 Algimia, 14 Alfara de Algimia, 15 Torres-Torres, 16 Estivella, 17 Albalat de Taronchers, 19 Segart, 20 Gilet, 21 Petrés, 22 Cuart de les Valls, 23 Benavites, 25 Cuartell, 26 Benifairó de les Valls, 27 Faura, 28 y 29 Murviedro y 30 Canet.

A fin de facilitar la ejecución de la visita, la junta encarga eficazmente a los maestros y maestras tengan preparado el estado de su escuela, en arreglo al modelo núm. 15 que habla el art.142 del Reglamento Administrativo, y también el libro de visitas que menciona el art. 144.

Así mismo se encargará a los alcaldes reúnan las juntas locales y ayuntamientos, luego sean invitadas para ello por el inspector, facilitándole todos los datos que necesite para el buen desempeño de su cometido y poniendo sin demora en ejecución cuanto les indique y conduzca a mejorar un ramo tan importante para el porvenir moral e intelectual de los pueblos.”

Siempre es interesante dejar constancia de los hechos que se conocen, así la vida y la historia de los pueblos, se va formando y escribiendo como una cadena, enlazando los momentos y las personas que lo hacen posible.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

LLEDÓ, ‘NUNC ET SEMPER’

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Anteayer, primer domingo de mayo, frente al ambiente de confinamiento que se padece, se celebró la fiesta de la Mare de Déu del Lledó. Ya en las jornadas anteriores, simplemente haciendo uso de las transmisiones televisivas y sin presencia de fieles, se llevaron a cabo los ceremoniales del triduo y hasta la nocturna serenata, con ese procedimiento que se ha puesto tan de moda en estos tiempos, de compartir actuaciones grabadas desde el comedor, o la terraza de la casa de uno. Bien haya, y ya no solo por mantener vivo el fervor religioso por la patrona de nuestro pueblo, al que me adhiero en mi condición de creyente y devoto, sino por la trascendencia histórica, al margen de la fe, que tiene la imagen.

Dejando aparte la legendaria troballa, lo que es evidente es que esa figurita de alabastro de casi siete centímetros, es la representación plástica de la Virgen María más antigua que se conoce en el mundo. Casi nada. Una talla que debió recibir culto desde el periodo tardorromano, por algún suceso de sugestión milagrosa que, de inmediato, la incipiente iglesia, cristianizó adjudicando a la diminuta escultura, la condición de representación de la Madre de Jesús. Esta acción no hacía sino perpetuar la política de los primeros concilios, que decretaron asimilar los cultos y devociones paganos, en beneficio propio. Ello hace pensar a los muchos historiadores locales que se han ocupado del tema, que la reverencia a la Lledonera ya debió de estar establecida antes de la invasión islámica, pues no se explican si no las palabras del consell de la Vila contestando a Pere Pujol, prior de la todopoderosa Cartuja de Vall de Christ, en 1405, respecto a que la administración del templo corre a cuenta del municipio «de temps de la conquesta ençà». La frase constituye la evidencia palmaria de una conciencia histórica de reverencia a la imagen, como mínimo, desde fechas anteriores al nacimiento de Castelló.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

CULTURA INVITA A CELEBRAR ESTE “HUIT DE MAIG” DECORANDO LOS BALCONES DE LA VILA Y REMEMORARLO DE MANERA VIRTUAL

La Asociación Huit de Maig y el Ayuntamiento de Villajoyosa a través de su Concejalía de Cultura proponen una celebración diferente este año para conmemorar el otorgamiento de la Carta Pobla a la ciudad por parte de Bernat de Sarrià, debido a las actuales condiciones del estado de alarma por las que no se podrá celebrar como se hace habitualmente.

 Este acto, relevante para el municipio, en el que todos los años se celebra la fundación de la Vila Joiosa por las calles de la ciudad con una procesión cívica, la cual, al final de su recorrido, rememora el momento con una ambientación de época.

Sin embargo este año, dadas las circunstancias, no se podrá disfrutar del ambiente festivo a pie de calle, por lo que desde  la concejalía de Cultura se invita a todos y todas a consultar el perfil en Facebook de la asociación “Huit de Maig” para contemplar la celebración de otros años y a sumarse a la propuesta que lanzan, la cual que consiste en decorar los balcones y ventanas de las casas con senyeras y/o otros elementos decorativos para no olvidar este alegre día de nuestra ciudad.

La Carta Pobla fue entregada a la Vila Joiosa por parte de Bernat de Sarrià, almirante del rey Jaume II, el 8 de mayo de 1300, y aunque esta fecha ha generado controversia por su corrección, sigue celebrándose con el mismo entusiasmo. Aunque la original no se ha podido encontrar, se conservan copias sobre el contenido oficial que el CRONISTA DE LA VILA JOIOSA, JOSÉ PAYÀ NICOLAU encontró y que publicó por primera vez en la revista de Moros y Cristianos del año 1987.

Fuente: https://www.elperiodic.com

CASINOS LOCALIZA CON UN GEORRADAR LOS REFUGIOS DE LA GUERRA CIVIL

PATRICIA GUZMÁN

El Ayuntamiento de Casinos ha iniciado hoy los sondeos con un georradar para localizar tres de los siete refugios que se construyeron en el año 1938 en la localidad de Camp de Túria gracias a los escasos testimonios orales vivos y a los estudios del ANTIGUO CRONISTA, SALVADOR ESPINOSA.

Desde el consistorio recuerdan que Casinos fue una población fundamental en la retaguardia valenciana durante la guerra ya que se instaló una escuela de oficiales del ejército durante los años de la contienda.

La intención del actual equipo de Gobierno de Compromís es valorar el resultado una vez finalizados los trabajos para poner en valor los refugios de la Guerra Civil para abrirlos al turismo.

El alcalde de Casinos, Miguel Navarré, ha insistido en la necesidad de poner en valor las reliquias arqueológicas para orientar al municipio hacia un turismo constante de calidad. En este sentido ha avanzado que «se continuará con las excavaciones en los yacimientos íberos y en la medida de lo posible se sacarán los refugios de la Guerra Civil porque la arquitectura bélica forma parte de nuestra historia».

Fuente: https://www.infoturia.com

LA PANDEMIA SE LLEVA POR DELANTE LA TRADICIONAL SUBIDA A LES CREUS DE TAVERNES


Vista general de la montaña de Les Creus de Tavernes. / C. P.

R. ESCRIHUELA

La pandemia ha obligado a cancelar estos meses numerosas fiestas en toda la Comunitat Valenciana, pero además en Tavernes la alerta sanitaria se ha llevado por delante una de las tradiciones más arraigada en la localidad, la subida a Les Creus.

El ascenso a la cima de la montaña es una actividad que se remonta entre los años 50 y 60 y que inició entonces Ricard Maria Carles, quien fue después arzobispo de Barcelona pero que por aquel entonces era párroco de la localidad. El sacerdote comenzó con una tradición que ha perdurado durante más de 60 años y que impulsó para dar un contenido más festivo a la celebración del 1 de mayo, como explicó la CRONISTA OFICIAL DE TAVERNES, ENCARNA SANSALONI.

Una actividad en la que además de disfrutar del senderismo, como gran aficionado a la montaña que era, unió con la celebración de una misa de campaña en lo alto de Les Creus. Desde entonces varias entidades han cogido el testigo y han continuado promoviendo esta ruta en la misma fecha para evitar perder una tradición que este año se ha visto afectada por la pandemia.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

RECORDANDO LA HISTORIA: EN 1865 SE COMPRA LA CASA DIEZMERA DE CASINOS


Antiguo Ayuntamiento de Casinos. / EPDA

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS.

Don Manuel Sánchez, Notario y secretario del tribunal de expolios y vacantes del Arzobispado de Valencia, Certificó: “Que en el expediente de subastas de la casa Diezmera del pueblo de Casinos, pertenecientes al ramo de expolios y vacantes del Arzobispado de Valencia y a hojas treinta y ocho y treinta y nueve, se halla la Real Orden cuyo tenor a la letra es el siguiente: Colectoría general de expolios, vacantes y medias cuotas eclesiales:

Exmo Sr.: Conformándose la Reina (q. D. g.) con el parecer emitido por V. Exma. de acuerdo con el juicio de S. M. en el ramo de expolio, en el expediente de subastas de la casa diezmera del pueblo de Casinos, en la Diócesis de Valencia, señalada a favor de D. Gaspar Usach y otros; se ha servido S. M. resolver que previas las seguridades del pago, y por vía de equidad, se conceda al expresado Usach la gracia de satisfacer lo cuarenta y cinco mil diez reales, precio de la finca rematada , en dos años y dos plazos de a veintidós mil quinientos cinco reales cada uno, con más las costas y gastos ocasionados , garantizando su cumplimiento, en la inteligencia de que si rehusase este beneficio, deberá procederse contar el mismo y su fiador hasta que se verifique el pago total del remate y las nuevas costas que causaren. Quince de febrero de mil ochocientos sesenta y cinco. Julián Alonso Ruiz, Secretario de expolio.”

Diligencia: Así mismo certifico, que por escrituras ante mí en catorce de los corrientes el Muy Ilustre señor Doctor D. Manuel Lucia Marparropta, otorgo las de ventas de la Casa Diezmera de Casinos a favor de Gaspar Usach y Palmer, Salvador Latorre y Murgui, Francisco Muñoz y Murgui, y Antonio Muñoz y Sancho, labradores, vecinos de Casinos, por la cantidad de cuarenta y cinco mil diez reales de vellón, de los que hicieron efectivo veintidós mil quinientos cinco reales vellón y el resto de igual cantidad e ha de pagar dentro de dos años a contar desde el otorgamiento de la escritura.

Y para que conste doy la presente que firmo en Valencia veinte y dos de marzo de mil ochocientos sesenta y cinco. José Ramón Calvo.”

Desde esa fecha el pueblo de Casinos, gracias a esos vecinos citados en la escritura tiene la propiedad de la que fue la Casa Diezmera, que durante muchos años una mitad ha sido la Casa de la Villa, el Ayuntamiento, y la otra mitad de propiedad particular ha tenido diferentes usos, uno de los más recordados, fue la época que se conoció como el “Cine de Pons”, lo importante es conocer cuándo como y donde se adquirió la propiedad. Es uno de los eslabones de la cadena de la historia de Casinos, que es tan interesante como intensa, y que siempre nos deja puertas y ventanas abiertas para conocerla, descubrirla y amarla.

Este diario del Covid -19, hace posible que recordemos a personas y momentos que sin pensar y de forma anónima ayudaron a escribir nuestra historia.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

FALLECE EL APÓSTOL DEL CALZADO ELDENSE


Antonio Pérez Sirvent (Elda, 1864-Elda, 1919)

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Hace 101 años, un 4 de mayo de 1919 fallecía en Elda Antonio Sirvent Pérez, uno de esos eldenses a los que junto a nombres como Isidro Aguado, Rafael Romero, Silvestre Hernández, y unos cuantos más, se les puede considerar los pioneros y fundadores de la industria del calzado de nuestra ciudad.

La biografía y trayectoria empresarial de Antonio Sirvent es más que interesante a la par que ejemplar. A pesar de ese carácter emprendedor e innovador que caracterizó el perfil empresarial eldense durante buena parte del siglo XX, paradójicamente su figura ha suscitado poco interés por parte de las instancias municipales que han llegado a despreciar sus méritos, negándole el merecido reconocimiento público que tanto o más que muchos otros se merece.

Nacido en Elda en 1864, cuando la industria zapatera empezaba tímidamente a despuntar. Con una enorme amplitud de miras, desde Elda marchó a Cuba y desde allí llegó a las estadounidenses ciudades de Lyn y de Brockton, en el estado de Massachussets, cunas del calzado norteamericano. Allí aprendió los modos americanos de la producción, el diseño y la tecnología en la fabricación de zapatos. Conocimientos que importó a su patria chica y que intentó difundir en toda la industria española del calzado durante la primera década del siglo XX a través de la revista “El Figurín del Patrón Americano”, editada en Madrid por este eldense emprendedor.

Hacia 1909 abandonó Madrid, regresando a Elda donde fundó una fábrica de calzado de lujo a nombre de su hijo Pablo Pérez. Fábrica alejada de los estándares del momento, en la que solo había 12 trabajadores y que era considerada por la población como un laboratorio donde se realizaban pruebas y se aplicaban innovaciones traídas desde los EE.UU. Moriría en su ciudad natal, un 4 de mayo de 1919, a los 55 años de edad.

En reconocimiento a su fundamental aportación a la industria del calzado eldense, el 12 de febrero de 1930 el ayuntamiento de Elda presidido por Francisco Alonso Rico intituló la calle donde se levantaban las conocidas entonces como Casas de Justamante con su nombre. Sin embargo, poco duró aquel reconocimiento. Tras la guerra civil, vino la consiguiente purga política del nomenclátor del callejero eldense al pairo de lo políticamente correcto del momento. El 5 de julio de 1939, el Ayuntamiento de Elda decidió el cambio de nombre de un grupo de calles entre las que se encontraba la calle Antonio Pérez, que fue intitulada como “Tropas Gallegas”, tal cual se conoce hoy en día.

Desde entonces, por obra y gracia del ayuntamiento eldense el nombre y méritos de Antonio Pérez quedaron olvidados e ignorados por los eldenses gracias a la ignorancia, insensibilidad y/o sectarismo de los primeros munícipes de la Victoria. Más todavía, ochenta y año años después seguimos igual. Desde instancias municipales se niega conscientemente, con premeditación, alevosía y diurnidad, y casi con desprecio, el reconocimiento público a este pionero eldense que apostó por la modernización de la industria del calzado español; que se preocupó no solo de la introducción de nuevos métodos y tecnología, sino también por la formación del empresariado zapatero en asuntos como la producción y comercialización; que luchó contra las trabas administrativas, arancelarias y falta de políticas para el desarrollo de la industria del calzado en España; y que visualizó que el futuro del calzado eldense y español de calidad estaba en la exportación de zapatos a Estados Unidos como gran mercado consumidor.

Para desgracia de nuestra memoria colectiva como pueblo, y tal y como expresó Julio César al cruzar el Rubicón ¡Alea iacta est! En Elda, seguimos sin valorar el patrimonio común, las señas de identidad y aquellos elementos culturales identificadores que deben quedar siempre por encima de las consignas políticas. Ayer fue el intento de derribo de la valla histórica del Jardín de la Música, hoy ha sido la firme negación a la recuperación de los nombres tradicionales de las calles más antiguas de nuestra ciudad y entre ellos la dedicada a Antonio Pérez Sirvent, pues méritos no le faltan.

Fuente: https://www.valledeelda.com