Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

POLÍTICOS EN CUARENTENA


Pasaporte expedido por el administrador de las salinas al secretario del diputado José María Veladier, el 23 de diciembre de 1810.

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Francisco Javier Ortega Smith-Molina, de Vox, concejal por Madrid y diputado en las Cortes Generales, comienza su aislamiento el 9 de marzo por contagio del coronavirus; Irene Montero, ministra de ministra de Igualdad, de Unidos Podemos, también infectada, que comienza su cuarentena el 11 de mismo mes junto a su pareja Pablo Iglesias, vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España. El 22 de abril, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, da positivo en coronavirus, estando obligada a un aislamiento. A la lista de políticos que han sido contagiados del virus Covid-19, hay que añadir a la ministra de Política Territorial, Carolina Darias; al líder de Vox, Santiago Abascal, a la vicepresidenta primera y ministra de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, María del Carmen Calvo, entre otros.

En Torrevieja también pasaron cuarentena diputados valencianos y murcianos que debían presentarse en Cádiz para la constitución de las Cortes del año 1810. En la Real Orden de 18 de julio se estipulaba que se iniciaban las sesiones de Cortes para el mes de agosto, con lo que en julio se inicia el viaje de los diputados de toda la Zona de Levante para trasladarse a Cádiz.

En este momento España está ocupada por las tropas francesas y el traslado de los diputados valencianos y murcianos por tierra era imposible. Por mar la situación era también complicada por los ataques de los corsarios franceses en la costa mediterránea.

D. Joaquín Lorenzo Villanueva escribe una descripción detallada de todo el viaje de aquellos diputados en su libro: “Mi viaje a las Cortes”. “En la tarde del día 26 de julio salí de San Felipe para Cartagena”, comienza su narración, haciendo hincapié en cómo se les propuso embarcarse “en el místico de guerra mandado por Mula que salía aquella noche para Cádiz. Pero teniendo en consideración a los corsarios que cruzaban por la costa de Granada, y á que por esta razón habían desestimado aquel barco los Sres. D. Nicolás y D. Isidoro Martínez Fortún, y el P.D. Simón López, Diputados de Murcia, me excusé igualmente”.

Villanueva cuenta cómo algunos diputados iban llegando a Cartagena poco a poco. “A los pocos que nos hallábamos unidos en día 3 de agosto, nos pareció oportuno dirigir una representación a S.M. por medio de un correo extraordinario, pidiendo un buque seguro para nuestro viaje”. Los correos solicitando barcos se sucedieron, pero los resultados fueron infructuosos porque la mayoría de los navíos acababan destinándose al traslado de tropas. Estando en esta situación, se declara en Cartagena una epidemia de fiebre amarilla, lo que les impidió su traslado en cualquier navío.

Finalmente, un brote de fiebre amarilla hizo que la urgencia por salir de la ciudad les llevase a buscar otras formas de viajar. Pidieron pasaportes para acudir hasta Torrevieja. Superados los trámites de la Junta de Sanidad, que incluía la fumigación de diputados, familiares y equipaje, acordaron trasladarse a nuestro pueblo. Al llegar les pusieron en cuarentena por temor a que trajesen con ellos la terrible fiebre amarilla.

Llegaron a Torrevieja el 11 de septiembre en galeras, calesas y carros de campo, encontrándose con que debían entrar en cuarentena, a su llegada, la población se alarmó al sospechar que pudieran traer consigo la enfermedad. La Junta de Sanidad de Torrevieja determinó ponerlos en cuarentena de observación en el “fuerte nuevo” -baluarte que más tarde se convirtió en faro- y en las casillas recién hechas a su alrededor. Cuenta Villanueva:

“Era de noche y estaba lloviendo; detuvieron sus carruajes a la entrada; duró esta operación cerca de una hora: el remate fue conducirnos a la cuarentena, donde se descargaron los equipajes, y cada uno se acomodó como pudo. En una casita se colocaron los Sres. Pelegrín, Barreda, conde de Buenavista y marqués de Villamejor. En el fuerte los demás como en cuartel, ocupando el pabellón del oficial los Sres. Melgarejo y Cano. Los Sres. Rovira, P. D. Simón, y los dos Martínez, que no vinieron con nosotros y retrocedieron cuando llegó a su noticia nuestra cuarentena, se presentaron al día siguiente y fueron colocados en la casa llamada Torreta, donde pasaron la temporada de observación, hasta que a todos se nos dio por sanos y libres de toda sospecha de contagio. El Sr. Veladier que traía el criado enfermo de terciana, se le alojó en una habitación aislada, donde permaneció hasta el fin de la observación en que se trasladó al pabellón de la batería”.

Pasado el día 12, en que se recobraron un poco del susto, no perdiendo de vista su embarco en algún buque que los condujera a Cádiz, dirigieron oficio al gobernador de Alicante, indicándoles que debían tomar las precauciones de ordenanza, no quedándoles más opción que continuar la cuarentena a menos que la junta de sanidad de Torrevieja les levantara el confinamiento.

El 24 de septiembre el administrador de Torrevieja, Antonio Hidalgo y Calvo, envió a los confinados una copia del oficio del corregidor y gobernador de Orihuela Juan Francisco Gascón, dándose por entendido de la orden que a petición de los diputados le comunicó Betancourt para que les proveyera para la navegación de los víveres que les pidieran, ofreciéndose Hidalgo con la mayor atención y cortesanía.

Por fin, el día 7 de octubre, fondearon en Torrevieja dos navíos que habían de trasladarlos a Santa Pola. Aquel día los diputados se despidieron de loa vecinos de Torrevieja, dice Joaquín Villanueva: “[…] mostrándoles la debida gratitud a los buenos oficios que habían practicado con todos nosotros, y a la favorable acogida que habíamos experimentado en sus casas. El día 6 entes de las nueve de la mañana me encargaron los compañeros que celebrase una misa por la felicidad de nuestro viaje y de la causa nacional. Asistieron a ella todos los señores y nuestras familias y gran parte del pueblo. Al fin rezamos la Letanía de Nuestra Señora con preces y oraciones alusivas a nuestras necesidades. Este acto religioso fue de mucha edificación para aquel pueblo”.

En la madrugada del 8 de octubre lograron embarcarse en dos ‘místicos’ junto a sus familiares, y partiendo desde Torrevieja rumbo a Cádiz, pasando por Santa Pola para cambiar a dos embarcaciones: ‘Héroe’ y ‘Venganza’, no sin antes haber sido fumigados antes de ser admitidos a bordo, juntándose con algunos otros diputados que trataban de llegar hasta la ciudad gaditana. Tras días de navegación al borde del naufragio por un fuerte levante, los diputados que viajaban en aquellos buques vislumbraron Cádiz y llegaron a la isla de León el día 23 de octubre.

Todos no, el secretario del diputado José María Veladier, aquejado todavía de fiebre tercianas, quedó retenido hasta el 23 de diciembre de 1810, en que el administrador de las salinas Antonio Hidalgo le firmó un pasaporte que pudiera marcharse tras pasar la Nochebuena en Torrevieja.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

ATENTADO ANARQUISTA EN ELDA


Cortejo fúnebre a la salida de la actual calle Pedrito Rico, dirigiéndose hacia el cementerio municipal. Año 1945 | http://eldahistoria.blogspot.com

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Los graves acontecimientos acaecidos en Elda en diciembre de 1933  fueron precedidos por meses convulsos en los que la tensión política y sindical iba in crescendo. Huelgas, explosiones e incluso tiroteos con las fuerzas del orden estaban a la orden del día en las calles de una Elda cada vez más agitada por la movilización obrera de corte anarcosindicalista.

Uno de aquellos episodios tuvo lugar un miércoles 10 de mayo de 1933 durante la celebración del entierro de un conocido comerciante de la localidad. Ante la previsión de posibles disturbios el gobernador civil ordenó la concentración de fuerzas del orden en Elda para prevenir incidentes.

Tras la celebración del oficio religioso en la iglesia de Santa Ana, el cortejo fúnebre emprendió la marcha hacia el cementerio municipal. Al paso del entierro por la calle Pablo Guarinos (act. Pedrito Rico) la Guardia Civil se dispuso en una de la aceras para no impedir el tránsito del coche de caballos, sacerdotes, familia y amigos que conformaban el cortejo fúnebre.

Desde la acera opuesta, cuatro individuos arrojaron sendas bombas contra los miembros del benemérito cuerpo, con tan mala puntería que los explosivos no llegaron a su destino,  cayendo en medio de la calle y haciendo explosión entre el gentío despavorido. Milagrosamente, y a pesar de los heridos, no hubo víctimas mortales; siendo los más graves el sargento de la Guardia Civil y un chaval de 14 años.

La gran confusión reinante impidió a las fuerzas del orden detener en el momento a los agresores, que se dieron a la fuga. Días más tarde y tras las oportunas investigaciones, fueron detenidos como presuntos autores materiales del atentado Eduardo Busquier, Manuel González y Manuel Bellot Orgilés, quién durante la Guerra Civil, llegará a ostentar la alcaldía de Elda entre 1936 y 1938.

Aquellos hechos acaecidos en Elda en mayo de 1933, junto con los de otros puntos de España, fueron considerados “hechos de guerra” por decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros en diciembre de 1933, bajo el primer gobierno radical de Alejandro Lerroux. Consideración legal que se derivó en su instrucción judicial por parte de un consejo militar.

Por la actuación en aquel suceso, al alférez Víctor Carbonell García, le fue concedida la Cruz del Mérito Militar de color rojo.

Los tres detenidos fueron juzgados el 14 de mayo de 1934 por un juzgado civil. La defensa de los eldenses corrió a cargo de Benito Pabón y Rafael Antón Carratalá, abogados sindicalistas. Tras las declaraciones de los imputados y del joven de 14 años herido, el fiscal retiró los cargos y la causa fue sobreseida. Sin embargo no fueron en libertad porque tenían que ser juzgados por un Tribunal Militar, junto a otros 24 detenidos.

El Consejo de guerra se celebró también en Alicante, el 28 de agosto de ese mismo año. Pero eso ya es “harina de otro costal”.

Fuente: https://www.valledeelda.com

DESDE CASINOS, VIVIMOS EL SEGUNDO DOMINGO DE MAYO

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

“Buñuelos Bárbara, pone la nota de dulzura gastronómica”.

Desde tiempo inmemorial, se celebra cada segundo domingo de mayo la fiesta de la Virgen de los Desamparados Patrona de Valencia. Este tiempo de confinamiento que empezó en teoría aquel 11 de marzo del 2020 con la suspensión de las fallas, nos ha llevado hasta otro 10 de mayo, sin poder celebrar la fiesta de la Patrona de Valencia.

Los que durante muchos años hemos vivido esa fiesta, hoy estamos recordándola desde las redes, los videos y los audios que nos transportan mentalmente al corazón de Valencia, pero el sentimiento va por dentro y nunca es la misma esencia estar allí, que vivirlo desde casa.

Este fin de semana era frecuente cada año encontrarte desde el sábado por la tarde hasta el lunes a muchos Casinenses circulando por aquella plaza y calles, en muchas ocasiones el punto de reunión era la parada de Buñuelos Bárbara, que ponía la nota de dulzura gastronómica al devenir de la fiesta; la dulzura de Casinos, transportada a Valencia, hasta la misma Plaza de la Virgen gracias a los dulces y sabrosos buñuelos de calabaza que de forma exquisita ha sabido preparar y consolidarse como un delicioso referente popular.

Al preparar esta crónica he consultado una publicación que se editó hasta mediado de los años setenta que llevaba por título “Mater Desertorum”, y que recogía muchas noticias de la Virgen de los Desamparados. Es muy interesante tener a mano esas publicaciones porque siempre iban a la esencia e historia de la fiesta.

En uno de sus capítulos habla de “Lloances a la Verge Santa María” Oracions de Ramón Lull Cap. XVI, dice: “Vos sou alba que il.lumina el cor dels pecadors quan están en mar amargosa; i en mar dolça, suau i amorosa están per vostra amor; i de llurs pecats tenen tristesa i dolor.”

Con motivo del cincuentenario de la Coronación José María Bayarri Hurtado publicó unos versos a los que puso devota música el organista de los Santos Juanes D. Alvaro Marzal, editados por “Lo Rat Penat”: “Santa María, clara com el día; fe dels desterrats, amorosa Mare; amorosa Mare, dels Desamparats.”

En otra de las crónicas nos habla de “La Escolanía de Nuestra Señora de los Desamparados a los pies del Vicario de Cristo. El Papa Pablo VI escucha atentamente sus cantos, la aplaude y la bendice. Pequeña crónica de un gran viaje.” Y aún persiste en la mente de dos escolanes de Casinos, y otros muchos amigos de su promoción, que junto a sus familias participaron en esa efemérides que empezó en la Basílica de la Virgen el 29 de junio de 1974 y termino el 11 de julio, visitando Italia, y cantando ante el Papa, en Radio Vaticana, y dedicando “L´Obsservatore Romano” el día 4 de julio de 1974 la primera página de su edición a la Audiencia que concedió el Papa a la Escolanía de Nuestra Señora de los Desamparados de Valencia.

En diciembre de 1974 el titular de la edición era: “La Inmaculada, en el primer libro impreso en España (1474)” <Les trobes en lahors de la Verge María>: “Terme perfect del etern consistori. Goig sense tristor de nostra vida trista. Vos sou lestel per qui lascura boyra, ha pres bandeig daquest mon ydolatre…”

Y desde aquel año, y anteriores se han sucedido los recuerdos de la fiesta, la tarde del sábado, la noche con el concierto, la Misa de Descoberta del día de la Virgen, o la de Infantes con la participación de músicos de Casinos, y hasta la misma Ronda a la Verge la tarde del lunes. De todos los pueblos de la provincia, y de la misma capital, hemos coincidido muchas personas, muchas voces blancas que empezaron cantando en la escolanía y que hoy son auténticos no solo profesionales de la música, sino excelentes amigos que han visitado Casinos, siempre que han sido requeridos. Hoy escribo para ellos, para todos los que nos hemos conocido a la sombra de ese manto maternal.

Hoy escribo recordando tantos años de convivencia, de quedadas antes de la Salve Solemnísima, de vernos a las dos o los cuatro de la madrugada para ir a la Descoberta, de mañanas de traslado… y de acudir puntuales por la tarde a la procesión. Hoy recuerdo que este año es diferente, y hago copia y pega de lo que nos ha enviado el buen amigo José David, organista: “Nunca pensé que un segundo sábado de Mayo me quedaría en casa. Para los que formamos parte de alguna manera u otra de la escolanía, este es probablemente el fin de semana más especial del año. Ahora mismo ya estaríamos juntándonos todos para ensayar. Pero no, este año no. Este año toca guardar la partitura, que parece que te mira sin entender la situación mientras la vuelves a guardar.

Pero aun así, yo este año no me quedo sin mi Salve Solemnísima. Aunque es imposible sentir lo que se siente en la Basílica el segundo sábado de Mayo, aquí tenéis la Salve Solemnísima de este año, con un servidor al órgano” y nos envía un video que tengo en mi muro de Facebook.

Nadie pensamos el año pasado que este segundo domingo de mayo sería así, hoy tenemos las miradas clavadas en el segundo sábado del 2021, pero por si nos sirve de consuelo, repito dos frases de las que le dije a la Virgen de los Desamparados el día 25 de julio cuando llegó a Casinos por segunda vez, siendo yo el Alcalde que la recibió a la puerta del Ayuntamiento, para que ELLA, nos ampare: “A ti Patrona de Valencia queremos ofrecerte nuestras calles, nuestras plazas, nuestros barrios, nuestros campos, nuestra luz, nuestro sol.

Te ofrecemos la tierra de Casinos y sus gentes, nosotros, tus hijos, la laboriosidad de nuestros artesanos del dulce, el esfuerzo de los agricultores, de los albañiles, de los empresarios, de los docentes, de los estudiantes, de todo el pueblo y de todo aquel que en esta tierra y se afana en vivir y convivir en paz. Sabed Madre que cada día “La patria valenciana s´ampara baix ton mant.”

¡Feliz día de la Patrona de Valencia, felicidades a todas las AMPARO!

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

VALENCIA, SIN FIESTAS A SU PATRONA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La suspensión completa de los actos externos y multitudinarios en honor a la Virgen de los Desamparados que este año se ha decidido a causa de la pandemia de coronavirus, solo se ha producido en dos ocasiones, 1937 y 1938, durante la persecución religiosa de la guerra civil. No hay precedentes de que una epidemia haya suspendido o aplazado esas celebraciones, que sí se han retrasado en varias ocasiones para evitar roces con momentos de especial tensión política. En 1920, hace un siglo, la fiesta se celebró durante la tercera semana de mayo porque en la segunda había una huelga general.

En 1885, el cólera causó estragos en la ciudad y la provincia de Valencia durante los meses de marzo y abril, pero pareció relajarse en el mes de mayo. El Traslado del 9 de mayo, sábado, fue de un fervor indescriptible, pocas veces visto. Afligida, la población valenciana acudió en masa a dar gracias a la Patrona y a implorar su bendición. Pero al día siguiente, durante la procesión solemne, comenzó a rodar la noticia de que en una portería de la calle del Pie de la Cruz había tres enfermos de la misma familia. El temor se confirmó: el cólera había regresado. Y se hizo dueño de la ciudad, con más fuerza que antes, durante los meses de la primavera y el verano, dejando miles de víctimas a su paso.

El calendario ha ofrecido curiosas coincidencias en la festividad de la Patrona: en 1886 permitió hacer una fiesta especialmente brillante al coincidir la fiesta de la Virgen con la de San Vicente Ferrer. Además, el cólera ya era una maldición lejana. En 1902 también los festejos marianos fueron especiales: coincidieron con los que toda España celebraba porque el joven Alfonso XIII cumplía 16 años, juraba la Constitución y comenzaba a reinar. En 1867, cuando se cumplieron dos siglos de la entronización de la Virgen en su actual templo, Valencia también celebró festejos muy especiales que incluyeron una Exposición Regional visitada por miles de personas.

Pero ha sido la política, y los disturbios sociales, los que a lo largo del tiempo han llevado al aplazamiento del Traslado o la Procesión, conjunta o separadamente. En 1890 se demoraron los festejos porque había una huelga general y la ciudad estaba tomada por la Guardia Civil y el Ejército en evitación de disturbios. Ocho años después, Valencia estaba en estado de guerra y solo se celebró la procesión y las funciones propias de Iglesia, puertas adentro. En el año 1900 volvió a haber alteración del orden y se demoraron una semana todos los festejos.

En 1891, 1895, 1897, 1899 y en 1910, la procesión fue demorada por acuerdo entre las autoridades y el Cabildo. En el primero y segundo casos, había elecciones municipales y la Virgen recorrió las calles una semana después de lo previsto. En 1897 hubo Traslado, pero la procesión se tuvo que retrasar una semana; y el 8 de mayo de 1910 se decidió dejar las fiestas religiosas para la tercera semana de mayo, como ocurrió ahora hace un siglo, en el año 1920.

Durante la Dictadura de Primo de Rivera el Ayuntamiento de partido único potenció estos festejos de forma especial: desde el año 1923, que fue el de la Coronación de la Virgen, la celebración religiosa estaba enmarcada en un programa de festejos de intensa presencia municipal, en la que la ciudad vivía un periodo festivo casi tan intenso como la Feria de Julio. De esos años procede el tapiz de la fachada de la Basílica.

La llegada de la República, y la aprobación de una Constitución laica, cambió las cosas. Al margen de la quema de algunas iglesias y conventos, en la primavera de 1931, debe señalarse que en el periodo 1932-1936, donde las celebraciones religiosas deben quedar circunscritas a los templos, solamente subsistió, con vigor, el tradicional Traslado de la Virgen a la Catedral, acompañado de una multitud pero sin la participación pública de las instituciones. Por la tarde, la Virgen regresaba a su Capilla, con mucho fervor popular, pero sin procesión general. En 1934, excepcionalmente, se autorizó que la procesión diera una vuelta a la plaza de la Virgen y en 1936 el Traslado se hizo sin previo aviso ni convocatoria.

En los años 1937 y 1938 no hubo festejos a la Virgen. El templo, saqueado e incendiado, era almacén y la imagen de la Patrona, mutilada por disparos revolucionarios,  estaba oculta en el Ayuntamiento gracias al alcalde y otras personas sensatas y piadosas.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LA GRABACIÓN DE UN VÍDEO “REVOLUCIONA” ESTIVELLA

M. ARRIBAS

La fachada de la iglesia dels Sants Joans de Estivella se convertirá hoy en pantalla de cine para poder proyectar un vídeo muy especial, elaborado con la colaboración de decenas de vecinos, y acompañado de un concierto de campanas.

La grabación mostrará vídeos de un máximo de 10 segundos de duración donde se ve a personas de todas las edades realizando diferentes actividades durante el confinamiento. “La convocatoria ha sido un éxito. Ha superado todas las previsiones. Hay en total más de 85 grabaciones con las que se ha montado la película”, explicaba ilusionado el historiador y CRONISTA LOCAL D’ESTIVELLA LLUÍS MESA mientras acababa el guión.

La iniciativa fue impulsada por Josep Arbiol, director de la Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE), que se ha encargado también de dirigir el trabajo, con realización a cargo de Francesc Mateu. La introducción y presentación corre a cargo de Santiago Mateu, presidente de l’associació cultural Arrels mientras el ayuntamiento produce el acto con la colaboración de la parroquia de els Sants Joans.

Tras días de trabajo y preparativos, esta edición con aire antiguo se proyectará este viernes en la fachada de la iglesia a las 21.30 horas, si bien será retransmitida también por la página de Facebook del Ayuntamiento de Estivella para poder seguirla desde casa.

Con más tiempo, está previsto hacer una edición más cuidadada para reflejar al máximo este momento histórico.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA FOTO DE ROBERT CAPA, 75 AÑOS DESPUÉS

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

El 18 de abril de 1945 el fotógrafo Robert Capa estaba en Leipzig, siguiendo a los soldados norteamericanos en su avance. Se rendían batallones enteros, en lo que era un desmoronamiento de todos los frentes, y Capa, famoso y respetado por su trabajo, tenía licencia para estar en primera línea, fotografiando escenas verídicas de guerra junto a la Infantería. Tomó varias imágenes de soldados alemanes que se rendían, aquí y allá, y entró en una casa en la que las tropas liberadoras habían tomado posiciones. Cuando dos soldados instalaron una ametralladora en un balcón que tenía buenas vistas sobre un puente, los hizo posar, como a tantos otros. Luego pasó al interior de la casa y les dejó en el balcón… Un minuto después sonó un ruido y se oyeron gritos. Uno de los dos servidores de la ametralladora acababa de morir, de un disparo en la frente, abatido por un francotirador alemán. Tomó varias instantáneas con su Leica: la sangre aún brotaba de la cabeza del muchacho; en cada fotograma, el charco se iba haciendo cada vez mayor y mayor…

Capa había visto morir a mucha gente. Estuvo en España y vio el horror de una guerra civil. Su foto de un miliciano cayendo herido de muerte –dicen que era un muchacho de Alcoy– ha pasado a la historia por su simbolismo, aunque muchos dicen que tuvo truco, que se había tomado durante una exhibición pedida por el fotógrafo, como era costumbre en la época. En todo caso, Capa arriesgaba y tenía una calidad documental impresionante. Estuvo trabajando también en Normandía, metido en el agua el día del Desembarco, rodeado de gente que chapoteaba para esquivar las balas sin ahogarse. La muerte de aquel soldado en Leipzig le impresionó, pero cayó como lluvia sobre mojado. El carrete de celuloide con la serie de imágenes del soldado muerto, emprendió viaje junto con otros, mientras la victoria aliada se iba imponiendo en los últimos días de abril.

El 30 de abril se suicidó Hitler. Y a las 2’41 de la madrugada del 7 de mayo de 1945 el mariscal Jodl firmó la rendición de los ejércitos alemanes en un bosque cercano a Reims. Después de 2.076 días de combates, terminaba la guerra en Europa. El día 8 de mayo, Francia y Canadá, Gran Bretaña y Estados Unidos, el mundo entero, celebró la derrota de los nazis. Masas de gente llenaron el centro de las grandes ciudades y celebraron la Victoria. La familia real británica saludó desde los balcones de Buckingham a una multitud ansiosa de paz después de tanta desgracia.

El 14 de mayo, la revista “Life” de Nueva York publicó un número dedicado al final de la guerra. En su portada iba un soldado americano victorioso saludando al mundo sobre un decorado nazi con la cruz gamada. En el interior, estaban las fotos de Robert Capa en Leipzig. Habían sido tomadas casi un mes antes; pero para el redactor jefe fue épico titular que ofrecían las imágenes del último muchacho americano muerto por la paz. Incluso se podría pensar que la foto de Capa  era la de un soldado que había muerto estando firmada ya la paz.

No fue así, pero así se escribe la historia. Hace poco, en 2016, la ciudad de Leipzig bautizó la calle donde ocurrió la triste muerte de aquel soldado como “Bowmanstrasse”. El caído a manos de un francotirador, Raymond J. Bowman, de Rochester, Nueva York, tuvo al fin su homenaje. Y pudieron conseguir que su compañero, Lehman Riggs, estuviera en el acto sosteniendo la placa. La casa, restaurada desde hace poco, guarda fotos y recuerdos de aquellos días terribles.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

ESTRENO DE LA PELÍCULA «ESTIVELLA DE CINE» EN EL CAMPANARIO DE SU IGLESIA

El área de Participación Ciudadana y la Mostra Internacional de Cinema Educatiu (MICE) han realizado una película con la participación de los más de 85 clips que ha enviado la ciudadanía de este municipio del Camp de Morvedre.

Su titulo es “Estivella de cine” y cuenta con la colaboración de la Església dels Sants Joans y de la asociación cultural Arrels. El estreno se realizará el 8 de mayo a las 21:30 horas. La singularidad de este estreno está en que se proyectará en la fachada del campanario y que se retransmitirá en directo por las redes sociales municipales.

El guion ha sido realizado por el CRONISTA DE LA LOCALIDAD D’ESTIVELLA, LLUÍS MESA, y cuenta con la colaboración de Santiago Mateu, presidente de la asociación Arrels. La realización está a cargo de Francesc Mateu y el director del corto es Josep Arbiol, presidente de la MICE.

Fuente: https://eleconomico.es

LA PRIMERA BODA CIVIL DE ELDA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Como consecuencia de la política reformista de los sucesivos gobiernos liberales presididos por José Canalejas (1910-1912), durante los años siguientes se produjo una oleada de matrimonios civiles en toda España, al amparo de los resquicios de la Ley Provisional del Matrimonio Civil, de 18 de junio de 1870, impulsada por el entonces ministro de Gracia y Justicia, Eugenio Montero Ríos y que vino a constituir un breve código familiar. Ley que con posterioridad había sido recortada de contenido y trascendencia por Cánovas del Castillo en 1875, pero que continuó vigente hasta 1931.

Aquella opción se extendió rápidamente entre personas de pensamiento republicano y socialista, más comprometidas en su lucha contra el régimen de la Restauración.

Así, tenemos constancia que el 6 de mayo de 1914 se casan en el Juzgado Civil de Elda Jesús Serrano, de filiación republicana, y Juana Oliver, hija del también republicano José Antonio Oliver. Celebración que, según los testimonios de la época, fue aprovechada para hacer una demostración de la presencia pública de los republicanos en la Elda de principios del siglo XX, siendo acompañados los contrayentes por numeras señoritas y republicanos y socialistas que testimoniaban así su apoyo a los novios y sus familias.

Imaginamos que los novios y sus familias fueron conscientes de aquel hito de la sociedad eldense del momento, dado que la boda de Juana y Jesús, de hoy hace 106 años, se convirtió en la primera boda civil de nuestra ciudad.

Celebración que abriría la puerta a la celebración, meses más tarde, de otros actos sociales hasta el momento reglados por lo religioso, como fueron los entierros. En marzo de 1915 se documenta, hasta el momento, el primer entierro civil celebrado en Elda: el de la joven Elvira, hija del líder socialista eldenses Francisco Cantos Ruano. Pero, seamos pacientes. ¡Esto ya será cuestión de otra crónica!

Fuente: https://www.valledeelda.com

ADOQUINES

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Las fotos son enternecedoras: como los astronautas que en ‘2001’ posan junto al misterioso monolito negro, y lo tocan con respeto, casi con miedo, los máximos dirigentes de la ciudad bajaron el lunes a la calle, con las reglamentarias mascarillas, y se enfrentaron al viejo pavimento de adoquines, a las vías del viejo tranvía aparecidas en cuanto se ha rascado el suelo para reformar la plaza el Ayuntamiento. ¡Mira, mira lo que ha salido!, me escribe un amigo, emocionado… Pues, sí: son adoquines, los que había hasta hace poco.

Es curioso, pero no es para tanto: la mayor parte del pavimento de adoquines está bajo el asfalto, en las rondas y en las principales calles de la ciudad. Los taparon por economía y por pereza, como en todas las ciudades, y está ahí, durmiendo. No es mucha noticia, pues, que salga a la primera. Los arqueólogos de la ciudad, no hace tanto, anunciaban la aparición de un circo romano enorme por la zona de Nápoles y Sicilia y nadie iba a hacerse una foto ni les daba más presupuesto para trabajar. No es preciso recordar lo que se hizo con el Palacio Real para entender la crueldad valenciana con su memoria, en los tiempos de la ‘vieja’ normalidad.

En tiempos de mascarilla, la memoria es ahora nostalgia emocionada de la otra ciudad. Provoca una escena un poco infantil, cuando posan los ediles, agachados en adoración ante las vías por las que el tranvía circuló hasta… junio de 1970, justo hace cincuenta años. Y yo me pregunto, en todo caso, si serán los adoquines del empréstito del marqués de Sotelo, los de la Bajada de San Francisco, o quizá otros colocados después porque Franco venía tras la recuperación de la riada. Por allí estuvo, viejecito ya, el Jacinto Benavente que había pasado la guerra en el edificio de Barrachina y bajó a ver la entrada de «los nacionales». ¿Son los adoquines que pisaron Azaña y Alcalá Zamora? ¿Los de la auténtica Cabalgata de los Niños de 1938? Adoquines. Tranvías que iban a Mestalla o a Las Arenas, esfuerzo continuado de la ciudad al servicio del automóvil. Brillantes en las noches de lluvia, pulidos por el paso del Sogea, las bicicletas obreras, los carritos de mano del estraperlo y los coches con calderín del gasógeno.

Los trabajadores de la contrata rascan y yo recomendaría prudencia en la excavación. Si nos sale la cripta del convento de San Francisco, señor Grezzi, está usted listo: se le puede paralizar el proyecto y tenemos frustrados los planes de una plaza nueva para las fallas de 2021. Asesórense, no vayan al tuntún. Esa plaza, la de los Mil Nombres, es mucha plaza.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL VILLAR EN LOS TIEMPOS DEL COVID-19

CÉSAR SALVO, CRONISTA OFICIAL DE VILLAR DEL ARZOBISPO

Todo ocurrió muy deprisa, como se suele decir de “la noche a la mañana”. De repente un día la noticia de que un virus se había despertado en un mercado de animales salvajes en la ciudad china de Wuhan con más de once millones de habitantes. Fue poco antes del Año Nuevo chino, el 31 de enero, cuando las autoridades de ese país asiático dieron a conocer el brote de un nuevo virus que fue bautizado con el nombre de COVID-19, popularmente CORONAVIRUS. Lo de 19 se debe a que ya había sido detectado en el mes de noviembre del año pasado, pues se identificó al paciente 1, un hombre de 55 años, residente en la provincia de Hubei, que se contagió el 17 de noviembre, mucho antes de que se diera a conocer la enfermedad. Ya en febrero se habla de una pandemia global.

Un virus que –desde el principio- fue anunciado como extremadamente peligroso debido a su gran tasa de contagio y capaz de colapsar hasta los sistemas sanitarios mejor preparados, con la posibilidad de provocar una neumonía que, en grupos de riesgo, podía ser mortal como hemos podido comprobar por desgracia. El virus se fue extendiendo -hasta el momento- por 187 países, infectando a más de 3,5 millones de personas y matando a ¼ de millón de las personas afectadas. En España a día de hoy han fallecido más de 25.000 personas. El 31 de enero se confirma el primer caso en Italia, en la región de Lombardía.

El 13 de marzo se decreta por parte del Gobierno español el estado de alarma para dos semanas, con el fin de aplicar medidas extraordinarias para contener la expansión del coronavirus. Al día siguiente dio comienzo el confinamiento de la población y, a partir de ese momento, no se permitió salir de casa si no era por una urgencia o a comprar alimentos o medicinas y también se restringió la movilidad y el transporte. A pesar de esta situación y ante las inminentes fiestas de las Fallas, numerosos madrileños inundaron algunos lugares de playa en Málaga, Granada, Murcia y Alicante, desoyendo la llamada de las autoridades a quedarnos en casa. Una semana antes, cientos de valencianos habían viajado a Milán a ver el partido del Atalanta-Valencia de la Liga Europea. Dos semanas después se celebra el partido de vuelta en Valencia, aunque a puerta cerrada pero sin impedir que se juntasen en las calles hinchas de ambos equipos. El virus se extiende por España a pasos enormes. Se cancelan las Fallas, y más adelante la Semana Santa en toda España, la Feria de Abril de Sevilla y los Sanfermines de Pamplona. El 17 de marzo la Unión Europea cierra sus fronteras para 30 días prorrogables. También se suspende el Festival de Eurovisión y se retrasan los JJ.OO. de Tokyo.

En El Villar, el estado de confinamiento ha sido respetado desde el principio. Se impone la medida de separación de 1,5 metros entre personas y comienzan a verse las primeras colas en supermercados, farmacias y panaderías. La “plantá” de la falla del Centro Ocupacional se anuló y la Residencia “Las Suertes” se cerró a cal y canto. Se da el primer caso de contagio en nuestro pueblo derivado del partido del Valencia en Milán, aunque el enfermo no necesitó hospitalización y se recuperó rápidamente; posteriormente se dieron dos casos más, uno de ellos con hospitalización incluida… Y comenzaron las lluvias. Un dicho popular dice “Abril, aguas mil y todas caben en un barril”; aunque la verdad sea dicha no fueron tormentosas ni hicieron daño a los campos, en todo el mes se recogieron más de 300 litros por metro cuadrado. Como cronis­ta, uno de los hechos que más llama mi atención es la ausencia de fallecimientos en la población, algo inaudito históricamente; los últimos tres entierros consecutivos se dieron a caballo entre los días primeros del confinamiento y no hubo ni ceremonia religiosa ni velato­rios. En cuanto a nacimientos, en todo este tiempo solo ha habido uno. Señalar que ambos datos son totalmente atípicos.

Mientras en China comienzan a remitir los casos de contagio y de muertes, tanto en Italia como en España, sobre todo, aumentan exponencialmente los casos, y se extienden por toda Euro­pa, y también por Estados Unidos, país que el 20 de marzo superaba ya los muertos en España. Dos días después se prorroga por primera vez el estado de alarma. Una semana más tarde el Gobierno detiene todas las actividades no esenciales. A estas alturas, el planeta expe­rimenta una mejoría en su salud, tanto en el aire como en el agua se observa una clara respuesta ante la ausencia de contami­nación… Las golondrinas llegan a nuestro pueblo a ocupar los nidos familiares como en años anteriores, mientras la falta de mascarillas y guantes en farmacias y droguerías se hace patente. A principios de abril hay más de 50.000 personas hospitalizadas en toda España, aunque comienzan a descender los fallecimientos.

Tanto en España como en El Villar se rescata un viejo tema musical que popularizó el Dúo Dinámico “Resistiré”, que diariamente ha venido sonando en los altavoces del Ayuntamiento mientras se prodigan los bandos de Alcaldía y se riegan con una solución de agua y lejía todas las calles de la población cada cuatro días. Mientras la Organización Mundial de la Salud felicita a España por “el heroísmo de los trabajadores en primera línea, la solidaridad de los españoles y la inspiradora determinación del Gobierno” se suceden las críticas por parte de la oposición, que está confor­me con pocas cosas, como es costumbre en nuestro país. El 7 de abril se prorroga el confinamiento hasta el 25 de ese mes, mientras desciende el número de ingresos en hospitales y sube el número de pacientes curados. Dos días después se anuncia por parte del Presidente del Gobierno que no descarta alargarlo hasta el 10 de mayo. No obstante, a mediados de abril, las cifras de fallecidos e infectados descienden en España. El 18 de abril se prorroga el estado de alarma hasta el 9 de mayo, aunque se permite salir a los niños acompañados de un adulto a partir del 27 de abril. Una semana después se permite salir para pasear a los mayores de 65 años dos horas al día, en el caso de nuestro pueblo (al ser menor de 5.000 habitantes) sin restricciones de horario. Por primera vez se ve a la gente sonreír, después de mes y medio encerrados en casa.

El 24 de abril se anuncian los criterios para una desescalada del confinamiento, remarcando la importancia del mismo como la medida preventiva más crucial, esto es el distanciamiento social de 1 metro y medio como mínimo, junto a la higiene de manos y el uso de mascarilla en pequeñas concentraciones de personas. Esta desescalada tendrá cuatro fases. Hoy, 4 de mayo, lunes nos encontramos en la FASE CERO: Apertura de locales con cita previa, salir a hacer deporte y dar paseos con las personas con las que se convive. A partir del 11 de mayo entraremos en la FASE UNO: Apertura del pequeño comercio y terrazas con limitación al 50% de su ocupación, de los lugares de culto a 1/3 del aforo y velatorios, pero con limitaciones. El 25 de mayo entraremos en la FASE DOS: Se abrirá la restauración con un aforo de 1/3. En septiembre: reabrirán los colegios. Aunque podrán abrir antes en varios casos como para hacer la EBAU, ha­cer clases de refuerzo o si ambos padres de un alumno tienen que trabajar de forma presen­cial. En el ocio y cultura, se reabrirán espacios como cines o teatros con 1/3 del aforo. También se abrirán monumentos y salas de exposiciones, pero controlando el aforo. Lugares de culto podrán llenar hasta el 50% de su aforo. Y el 8 de junio pasaremos a la FASE TRES: Se flexibilizará la movilidad general, aunque solo se podrá ir a provincias que estén en esta misma fase de desescalada, salvo por motivos laborales (como hasta ahora). Relajación de las restricciones de aforo y reapertura de las playas.

Hemos dejado el sofá y la televisión, salimos a pasear y se acaba el aburrimiento. Comienza a hacer calor, más de lo normal. Los campos se han llenado de flores y los caminos de ciclistas y runners, como se dice ahora. Las calles vuelven a poblarse y algunos bares abren para vender café por encargo y comidas para llevar. Poco a poco va retornando la vida y se retoma cierta actividad laboral… El silencio se rompe con las risas de los niños y el trino de los pájaros lo invade todo.

Fuente: https://archivovicentellatasburgos.wordpress.com