Arxiu mensual: febrer de 2022

LA REBELIÓN DE LOS MORISCOS EN VALENCIA

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

Contemplo los cientos de pequeños campos, en terrazas escalonadas de barranco, que en otro tiempo estuvieron mejor cultivados y los ribazos de piedra que se elevan por las increíbles laderas, de recuperado trazo visual tras los incendios del matorral mediterráneo.

En otra época tuvieron, los primeros, productos hortofrutícolas y apetecibles frutas y, los segundos, troncos de olivo, de almendro, de algarrobo y hasta cereal y viñedos.

Pero en un mes de octubre de hace más de cuatro siglos (1609) todos ellos quedaron, súbitamente, desiertos de manos trabajadoras -“sumisas y baratas”- y quienes les reemplazaron nunca llegaron a disfrutar tanto de la riqueza que dona la irrigación a base de fuentes y manantiales.

El edicto fue sorpresivo (a finales de septiembre…), el plazo brevísimo y las penas de insumisión mortales. Tocaba esperar, concentrados, a la llegada de los comisarios regios. Cargarse el hatillo, tras malvender -cuando se pudo- lo voluminoso y abandonar lo inmueble, y hacer hilera en dirección a los puertos de embarque; hacia tierras del norte de la vecina África.

La expulsión de los moriscos, que comenzó por el Reino de Valencia y borró del censo a un tercio de su población, tiene hoy tantos estudiosos piadosos como en su tiempo valedores enfervorizados. ¿Intolerancia, genocidio?. Nada que ver esta reacción contra lo musulmán, con la llegada de lo norteafricano a la Península; aunque aquellos fueron otros tiempos y menos gentes. Ni con la política de “tolerancia” del rey Jaime I, tomador de estas tierras y condescendiente; bien que, en ocasiones, enfrentara rebeliones y procediera a expulsiones.

Al final, habían quedado como ciudadanos de segunda. En las peores tierras del interior (si exceptuamos el trapiche azucarero costero), bajo onerosos señoríos territoriales y sin ninguna “alianza de civilizaciones”.

Para entonces, España era un problema al monarca de turno. Colonias, guerras de religión, crisis internas, amenaza del turco… e interesaba al imperio unidad, unidad total. Y el detonante fueron las Germanías. Pues, obedeciendo en combate los moros a sus señores barones, se vieron odiados por la menestralía ciudadana; que, cuando tuvo la contienda a favor, aprovechó para cristianizarlos a la fuerza: a base de bautizos masivos, bajo riesgo ocasional de muerte.

Los iluminados consejos eclesiásticos que se reunieron a nivel nacional consideraron que el bautismo, pese a no haber sido voluntario, era plenamente legítimo; de lo que se deducía la obligación de todo muslím de actuar -en lo sucesivo- como auténtico cristiano.

Pero si se piensa en que el musulmán “vive como cree” y en los rectores, que eran enviados a adoctrinarlos al lejano y poco gratificante mundo rural (unido al desinterés inicial de los propios nobles locales), veremos que ello dio como consecuencia reacciones agresivas -sucesos de la Sierra Espadán que reprimió el Duque de Segorbe, sacrilegios como el de la iglesia castellonense de La Llosa o asesinato del señor de Cortes de Pallás- y de ahí se pasó a mayores; prohibiéndoles primero que escaparan del país, requisándoles su raquítico armamento (ver listas inventario) y alejándolos de las costas, por el temor -no poco fundado- de que pudieran convertirse en el quintacolumnismo chivador y guía del amenazante, y acercándose, imperio otomano.

Juan de Ribera, que acertó a no estar ya de césar (virrey y capitán general de Valencia) en el momento decisivo, jugó un papel importante -ver fresco mural en la pared del Aula Capitular de la catedral valentina- cerca del monarca Felipe III; a quién había casado, personalmente, en la sede mitral del Turia.

Pero también Pablillo Ubecar, bandolero moro del valle de Ayora, con su brutal y ejemplarizante trato a varios musulmanes de La Valle (preparados para salir hacia Alicante pero reconducidos, por amenazas, hacia la resistencia en la abrupta Muela de Cortes) tuvo mucho que ver en el inicio de una resistencia a la expulsión; que duró mucho más aquí que en la picuda sierra castellonense o en el intrincado Valle de Laguar alicantino.

Aunque… el virrey marqués de Caracena tenía bien previsto el plan “B”. Pues en verano había acopiado embarcaciones y, no si el cuchicheador escándalo de la nobleza capitalina, había acercado las tropas del Tercio de Lombardía.

Las milicias del Gobernador de Xàtiva, que entraron por la Ayora medio cristiana (en un valle restante totalmente arabizado) poco pudieron hacer al intentar el asedio a la masa montañosa por la cornisa cortada de la Cañada de Sácaras. Motivo por lo que el Tercio profesional fue enviado por el llaneante acceso del lado de Bicorp. De donde los “alatristes”, acostumbrados a las batallas campales de embestida, arrancaron -aburridos de perseguir fantasmas por cuevas- contra la aldea morisca de Ruaya; devastándola a ella y a sus gentes.

El propio caudillo Turigi sería delatado por familiares (¿bajo presión torturadora?) y ajusticiado modélicamente en la misma Valencia. Los pocos que no se entregaron quedaron, como un par de años más, vagando por barranqueras y covachonas ocultadoras; como la inmensa, llamada de Gimena, en las proximidades de la aldea de Otonel.

A la postre, para acabar con los reductos, hubo que recurrir a convictos liberados de las cárceles.

Más aún, ni los “cristianos nuevos” o moriscos serían bien recibidos en el Magreb ni los nobles valencianos dejaron de quedar arruinados y con inseguras, productivamente, nuevas repoblaciones.

PRESENTACION DEL LIBRO ‘CARTAS A ORIHUELA DEL EMPERADOR CARLOS V’

La presentación será este Viernes 18 de febrero en la Biblioteca Municipal María Moliner a las 7 de la tarde. La presentación contará con el CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE ORIHUELA, ANTONIO LUIS GALIANO. El trabajo es fruto de la investigación de este joven apasionado de la historia en los archivos históricos municipales. El autor desvelará el contenido de esta correspondencia epistolar del emperador Carlos con la ciudad de Orihuela, acercándonos a la Oriola del siglo XVI.

Fuente: https://www.ondacero.es

EL CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA PRESENTA DOS LLIBRES SOBRE SANCHIS-GUARNER

Hui es presenten en el Consell Valencià de Cultura dos llibres relacionats amb el recordat Manuel Sanchis Guarner (Valencià, 1921-2021): la reedició de la seua ‘Gramàtica valenciana’ i ‘El valencianisme de Sanchis Guarner’, d’Abelard Saragossà, una biografia intel·lectual de l’autor de ‘La llengua dels valencians’.

Les dos publicacions han sigut editades per Àrbena, editorial que té una orientació clarament valencianista de reflexió sobre la llengua, que aposta per llibres que investiguen, indaguen i expliquen el valencià del segle XXI.

En l’acte participaran el president de la Generalitat, Ximo Puig, JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA) (secretari del Consell Valencià de Cultura), Josep Palomero (escriptor i membre de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua), Manuel Sanchis-Guarner Cabanilles (fill del gramàtic) i Abelard Saragossà (lingüiste, assagista i membre de l’AVL), amb l’assistència també de Santiago Grisolía (president del CVC).

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA CISTERNA NOVA D’ESTIVELLA

LLUÍS MESA I REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

Els investigadors i les investigadores locals passen una gran part del seu temps cridant l’atenció per les mancances, deterioraments o despreocupacions patrimonials. Els cronistes, situats més prop del poder municipal, indiquem tot allò que els polítics no saben o no volen vore.  En moltes ocasions les indicacions, els informes o les converses educades amb alcaldes i regidors queden en no res. Sembla que atenen les indicacions però realment tot acaba en un calaix de sastre del quan ja no ixen mai més. Per eixa raó, quan sembla que les demandes són ateses, també cal ser coherents i agrair les iniciatives. No sols s’ha d’estar per escriure crítiques o declarar que novament no han estat atesos els projectes.

Un bon exemple d’eixa realitat és el cas de la Cisterna Nova d’Estivella. Una gran bassa subterrània finançada el 1854 pel poble amb la intenció d’abastir-se d’aigua. Un element que sols té com a part visible una caseta des d’on s’arriba a les aixetes per on s’omplien d’aigua les marraixes o els cànters. Fins ara no es pot tindre una lectura completa, ja que no és possible accedir a l’estructura de la bassa ni entendre el funcionament d’eixe cicle hidràulic. Des de fa molts anys es va demanar a l’Ajuntament la recuperació de la part subterrània de la cisterna. Especialment a partir de 1998, quan es comprovà que les condicions d’esta eren bones. Consta que la Corporació va fer gestions per recuperar-la i adaptar-la com a espai museístic. Però els entrebancs sorgits per les exigències legislatives feren complexa la seua viabilitat. Eixa és la realitat per la qual es demanà a l’Ajuntament la recuperació d’este lloc almenys com a espai visitable.

En iniciar-se la legislatura que ara acaba, el cronista va plantejar la necessitat de recuperar un lloc perdut i desconegut per gran part de la ciutadania. No era una iniciativa massa complexa. Sols es tractava d’ampliar un accés per permetre el pas i una dotació per a afegir il·luminació artificial. Ara per fi es veuen els resultats. La corporació va optar per subvencionar eixa idea a través dels plans provincials de la Diputació de València. Hui s’ha anunciat que hi ha dotació pressupostària. Finalment es descobrirà una part amagada del patrimoni. Així que és moment d’agrair que s’haja subvencionat la iniciativa. És temps de felicitar la corporació per haver considerat el projecte. La màxima autoritat municipal ha demostrat en quatre anys una bona receptivitat dels projectes del cronista. Una actitud del tot positiva per al poble ja que vorà  com arriba a bon port una bona iniciativa.  

D’esta lliçó es pot dependre que els polítics locals han d’escoltar i prestar atenció als cronistes i investigadors. La col·laboració mutua sempre porta a bones solucions per a la ciutadania. Confiem que, en este temps nou que comença per a la comarca, s’entenga que la figura del cronista i investigador resulta del tot positiva. No és una institució figurativa i caduca. Arriba fins a on el poder polític no pot fer-ho. Planteja tot allò que ha contemplat amb la sensibilitat que li proporciona l’estudi i el coneixement. A hores d’ara la recuperació d’una cisterna d’Estivella és notícia. Esperem que esdeveniments com estos, amb la col·laboració de corporacions i cronistes, siguen cada dia més reals.

Fuente: http://www.el-economico.com

CARNAVALES PARA DESPUÉS DE UNA GUERRA

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

En 1939, al término de la Guerra Civil, con la prohibición del antifaz, desaparecieron de los escenarios carnavalescos, y las mascaradas callejeras pasaron a la historia.

Durante estos años del franquismo se salía de merienda el jueves último de Carnaval, sobre todo a la playa del Cura o a la playa de los Locos, que se veían concurridísimas de chicos y grandes. Tradicional costumbre de merendar fuera de casa los jueves de carnavaleros una mona con su correspondiente huevo duro incrustado en la masa.

Pronto se fue despertando en la ciudad el espíritu carnavalero y empezaron a celebrarse variedad de fiestas y bailes de disfraces “a cara descubierta” en distintos locales, entre los que se encontraba el Casino, la Casa del Pueblo -entonces sede del sindicato vertical de Educación y Descanso-, en el local de Acción Católica -en la parte trasera del templo parroquial-, en las instalaciones de la Masa Coral Schubertiana, en el local de la Unión Musical Torrevejense y en los estudios de Radio Torrevieja, entre otros.

En los carnavales del año 1959 se intentó rehacer las tradicionales mascaradas, proponiéndose algunos jóvenes organizar una estudiantina de Carnaval, haciendo un llamamiento desde las páginas del semanario “Vista Alegre”. Enseguida aparecieron inconvenientes y censuras para llevar a buen término esta iniciativa, aunque no faltó la buena voluntad de los organizadores. También apareció como un obstáculo la falta de instrumentistas, ya que voces y repertorio no faltaban. El mismo Francisco Vallejos Albentosa, director que había sido del Coro de las Juventudes Socialistas y, en ese momento de la Masa Coral de Educación y Descanso, popularmente llamada “El Alpargate”, refería que desde la desaparición del maestro Quino, la que pudiéramos llamar afición por los instrumentos musicales de pulso y púa, había desaparecido totalmente de Torrevieja.

En 1962, en los jueves de las carnestolendas, vuelven a haber meriendas y disfraces. En el capítulo de mascaradas no se prospera. La originalidad brilló por su ausencia. Camuflajes a base de trastos viejos es lo que imperó. No más allá de una comparsa que muy bien lograda pasó el plato por las calles más céntricas de Torrevieja.

Al siguiente año, el 21 de febrero de 1963, jueves de Carnaval, fueron muchas los jóvenes que salieron a merendar y, después, siguiendo la tradicional costumbre, se disfrazaron y asustaron a unos cuantos e hicieron reír a muchísimos con sus vestimentas y con mojigangas lanzadas a cada momento. El último día de Carnaval, martes, 26 de febrero, fue despedido con los bailes de rigor. En la tarde, con un tocadiscos, los alumnos de la Academia del Sagrado Corazón organizaron uno infantil, en los bajos del local de “Radio Torrevieja”. El acto tuvo una doble finalidad: divertirse un rato y recaudar unas pesetillas para el proyecto de un viaje de estudios a Granada. En la noche, como era habitual, se celebró un baile de Carnaval en el Casino.

Generalmente, durante los años de la época franquista, la celebración de los carnavales estuvo limitada a los bailes del Casino, de mayores y de niños, y a los concursos y bailes infantiles organizados por Acción Católica y el Grupo de Empresa de Educación y Descanso de las Salinas de Torrevieja. Recuerdo, eso sí, las típicas y gustosas sopadas con lengüetas y el arroz con leche que para el día del baile de disfraces infantil preparaba la repostería del Casino para la merienda de los más pequeños.

Con la llegada de la democracia a los ayuntamientos vuelven a celebrarse Carnavales en muchos pueblos, entre ellos en Cabezo de Torres y en Torrevieja, donde en 1986: el reinado de Don Carnal volvió a imperar con todo su esplendor. Aquel año, la noticia de la organización de este I Carnaval Torrevejense llegó un poco tarde a la calle, por lo que no fue posible que aquel año las personas mayores tan implicadas en la alegría de la fiesta no pudieron participar en el espectáculo. No obstante la colaboración de unos doscientos niños disfrazados hizo un fiel reflejo de lo que supondría el hecho de que los mayores también fuesen copartícipes de este acontecimiento de máscaras y antifaces.

Con superior asistencia de público del que se esperaba, por las bajas temperaturas y los fuertes vientos que reinaron toda la tarde-noche del sábado día 8 de febrero, se celebró esta popular y genuina fiesta que no salía a la calle desde antes de la Guerra Civil.

La banda de la Unión Musical Torrevejense, charangas, carrozas, serpentina, confetis; pequeños, mayores; todos acudieron a la cita del Carnaval. Disfraces de mil colores, personas de mil humores y sobre todas las cosas, alegría. Se puso la primera piedra para poder, en posteriores años, seguir festejando con alegría, pitos, charangas y desfiles de carrozas el Carnaval. José Pérez pregonó la fiesta: “Señoras, señores pequeños y mayores y público en general. Bienvenidos al bullicio a esta charanga inmortal, al desenfreno del vicio, a esta juerga popular. Bienvenidos, en resumen, a este día de Carnaval. Hoy es un día especial, olvidémonos del mal, dejemos nuestros problemas metidos en un rincón, que brote nuestra alegría de dentro del corazón. Que le den por saco al IVA, a Reagan y a Gorbachov. Olvidemos a la OTAN y el referéndum dichoso y tiremos nuestras penas a lo profundo de un pozo. Paseemos por las calles el sueño y la fantasía. Hagamos de lo irreal un motivo de alegría. Que gobierne el Carnaval mil y una tontería. Proclamemos con orgullo este primer Carnaval. Y ahora me propongo bautizar esta fiesta popular con un nombre peculiar: Señoras, señores, comienza la gran tontá”.

Fuente: https://www.informacion.es

VALERIANO

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Hace una semana que me duelo de la muerte de Valeriano Barberá, inteligente y simpático a más no poder, enraizado en el más firme espíritu de la «soca» paisana y persona excepcional en todos los aspectos. Dialogar con él de cualquier tema, era un placer y un privilegio, porque unía una especulación reflexiva, a su cordialidad y a su creatividad jacarandosa, siempre llena de contenidos ocurrentes y entrañables.

No era extraño que vinculáramos nuestra relación desde tan jóvenes. Nuestros padres y nuestros abuelos tenían un entrañable vínculo que unía a su aprecio un acendrado espíritu de fervor católico. Recuerdo que mi abuelo Antonio siempre que mentaba a Pepe Barberá Ceprià, el reconocido comediógrafo de estampas locales, lo hacia adjudicándole el reverencial epíteto de Sant Josep Barberá y ya no solo por la poblada barba entrecana que se dejó crecer, si no por su reconocida hombría de bien. De esta pasta se forjó su extensa prole, de toda la cual me honré en decirme amigo, y por supuesto Valeriano que le sustituyó en la gestión de su acreditada gestoría.

Valeriano era un modelo que venía a luchar a tu lado o ayudarte sin ser llamado. Nuestra avenencia forjada siempre en el contento, me hacía pensar en aquel popular refrán castellano: «Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida». Nos tratamos siempre como hermanos, de hecho, solíamos besarnos en la mejilla cuando hacía tiempo que no nos habíamos visto y ello me lleva a pensar que un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo siempre será un hermano. Valeriano, amigo, hermano… espero seguir gozando de tu afecto, cuando también yo transite el camino de las estrellas.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

LLEGA UN NUEVO PROGRAMA DE “DESCUBRIENDO SAX Y SU HISTORIA”

Esta tarde, a partir de las 18:30h ⏰, visitamos la Ermita de San Blas junto a VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ, CRONISTA DE LA VILLA DE SAX y colaborador especial del programa, quién nos hablará del origen y las reformas de este pequeño edificio de Sax ?, el cual sigue siendo de especial relevancia para tod@s l@s vecin@s sajeñ@s.

Junto a ella y a lo largo de las próximas semanas abordaremos el resto de las ermitas que se pueden encontrar dentro del término municipal de la villa.

#historia #patrimonio #telesax

Fuente: https://www.facebook.com/hashtag/telesax

MUERTE Y LUTO EN PETRER

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Estamos en noviembre, el penúltimo mes del año, conocido por muchos como el mes de  los muertos y nos centraremos en esta ocasión en conocer como se concebía el final de la vida en el Petrer de antes.

Hace unos años la muerte tenía un carácter más trágico y tenebroso que en la actualidad. Hoy se ve la muerte como un fenómeno más natural, pero en las primeras décadas del pasado siglo cuando alguien moría las escenas de dolor acompañadas de gritos desgarrados eran muy frecuentes. Salir a la puerta de la casa o asomarse al balcón gritando y llorando desesperadamente cuando se llevaban el féretro constituía una práctica muy habitual. Los chillidos se solían oír a gran distancia y cuando más joven era la persona fallecida más fuertes eran.

Niños, adolescentes, adultos y mayores se quedaban en el camino al no poder superar enfermedades no diagnosticadas o incluso desconocidas. Fallecían ante los medios primarios y elementales que se disponía, desconociendo los males que los llevaban a la muerte. Cuando no se sabía de qué moría una persona, muchas veces se recurría a la expresión que había sido de un miserere. El cólico miserere era un cólico cerrado, una obstrucción intestinal que si no se resolvía por medios quirúrgicos provocaba la muerte. Los muertos se velaban en las casas que se convertían en un trasiego permanente de familiares, vecinos y amigos del fallecido. Desde 1816 y hasta 1935 en Petrer se enterró en el cementerio viejo situado al otro lado de la rambla.

La mortalidad infantil estaba muy extendida. A los infantes muertos se les denominaba mortitxols o mortitxolets y, en algunas ocasiones, se les hacía una fotografía con el fin de tener un recuerdo. Existía la costumbre cuando moría un niño de ir a bailar y a cantar a la casa donde se había producido el óbito. Este ritual se aceptaba como una tradición, aunque no fuese con mucho agrado. Esta costumbre desapareció en Petrer a raíz de que Presentación Maestre Poveda, indignada por el hecho de que se bailara cuando fallecía un pequeño, echara de su casa a todos los que hasta allí habían acudido a bailar cuando murió su hijo a finales de la década de 1880. Todo el pueblo lo aceptó muy bien y en ese momento se acabaron los bailes en Petrer cuando fallecía un recién nacido. La tradición de estos bailes era propia de las zonas rurales  y a los fallecidos menores de siete años, se les llamaba albat o albaet, adquiriendo este nombre por haber muerto en los albores de la vida. Se suponía que los familiares del pequeño fallecido debían de estar contentos porque no tenían ningún pecado y su alma iba al cielo. La mortalidad infantil era muy frecuente, mortixolets había todos los días.

El luto era llevado a unos extremos insospechables. Si el que fallecía era un familiar muy allegado (un padre, una madre, el marido, la esposa o un hijo) se llevaban 4 ó 5 años de luto riguroso. A finales de los años 20 por la muerte de un familiar muy cercano era frecuente llevar la cabeza cubierta con un pañuelo negro de grandes dimensiones -llegaba hasta la cintura- como mínimo 14 meses. También las mujeres se solían poner un manto entero que llegaba hasta la altura del vestido y un medio manto que llegaba hasta la cintura. A principios de los años 60 por la muerte de un padre se solía llevar velo un año y vestirse de negro tres años, aunque claro está que cada persona era un mundo, pero lo normal era que los periodos de luto se prolongaran en el tiempo. Transcurrido este tiempo se ponían el mig dol que consistía en llevar ropa de color gris o vestimenta negra con algunos detalles blancos. Había personas que no se quitaron nunca el luto y el duelo se convertía en permanente.

Cuando una familia guardaba luto y llegaba una fiesta señalada si tenían casa en el campo se iban al mismo y si se quedaban en el pueblo cerraban las puertas de la casa a cal y canto. En las casas que estaban de luto, tras la puerta, en las cortinas ponían una franja negra de un palmo de ancho a modo de orla que simbolizaba que estaban de luto. Cuando llegaban las fiestas en el balcón colocaban una sábana blanca con un crespón negro o con una franja negra. A los niños de tres años en adelante si fallecía un familiar muy allegado, la madre o el padre, lo vestían también de luto.

Durante el duelo no se podían exteriorizar manifestaciones alegres o divertidas y se guardaba el duelo hasta en las comidas. Las comidas típicas que se solían preparar con motivo de una fiesta (gazpachos, fasegures, dulces, etc.) se suprimían mientras duraba el luto.

En el caso de las viudas, cuando el marido moría, ellas mismas solían continuar con el negocio auxiliadas, generalmente, por otras personas, casi siempre hombres. Resulta curioso que el negocio continuara llamándose por el nombre del marido anteponiendo la palabra viuda.

Y, aunque el fin de la vida de las personas que queremos continúa siendo terriblemente doloroso, a pesar de que sabemos que es ley de vida, los tiempos que hemos descrito, como podemos ver eran otros, y, por suerte, hoy en día han cambiado.

La muerte es una constante en la vida y hasta aquí esta crónica un tanto negra y triste que refleja cómo era el final de la vida de los vecinos y vecinas de Petrer de antaño. Un tema un tanto tabú pero que es la realidad de nuestro paso por la vida: nacemos, vivimos y morimos.

Fuente: https://www.valledeelda.com

ELDA: ÚLTIMO ENCUENTRO DEL PLAN ESTRATÉGICO ELDA2030

El escenario del Teatro Castelar ha acogido esta tarde la quinta y última mesa de trabajo del Plan Estratégico Elda2030 que en esta ocasión ha estado dedicada al Patrón 1 (Elda con identidad, cultura y proyección). La mesa ha sido coordinada por José Vicente Cabezuelo, catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Alicante.

Los ponentes de la mesa han sido José Ferrándiz (ex director del Instituto Gil-Albert y profesor de la EURLE), GABRIEL SEGURA (CRONISTA OFICIAL DE ELDA), Rosario Navalón (directora de la Sede de la UA en Elda y directora del Postgrado en Guía de turismo e interpretación del Patrimonio en la UA), José David Busquier (arqueólogo) y Noemí Navarro (profesora de Educación Física en el CEIP Pintor Sorolla).

El director técnico del Plan Estratégico Elda 2030, Aniceto Pérez, y la coordinadora del mismo, Andrea Paños, han sido los encargados de dar la bienvenida a los participantes y dar a conocer el Patrón 1 y al coordinador del mismo, quien a su vez ha presentado a los ponentes del acto, que ha contado con la presencia del alcalde de Elda, Rubén Alfaro, de varios miembros de la Corporación Municipal y de representantes de colectivos culturales, festeros, deportivos y sociales.

A continuación, los ponentes han analizado y debatido sobre cuestiones como las iniciativas y acciones para poner en valor la identidad y del patrimonio de Elda, los elementos que distinguen el panorama cultural eldense y los retos a los que se enfrenta, la importancia del Año Coloma en la estrategia de la ciudad para potenciar la cultura, la historia y la identidad de Elda, el papel del deporte en la identidad cultural eldense, entre otras cuestiones..

GABRIEL SEGURA ha abierto el turno de intervenciones afirmando que “el patrimonio eldense ha sufrido mucho por el rápido crecimiento de la ciudad. Cuanto más rápido es más efectos tiene porque es más descontrolado y eso tiene unas consecuencias negativas en el patrimonio físico tangible y también en cosas inmateriales”.

El CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD ha explicado que “la mejor forma de conservar las cosas es usándolas, disfrutando de ellas, dándolas a conocer. Es fundamental recuperar el Castillo, pero también el casco antiguo porque se trata una fortaleza urbana que siempre estuvo rodeada de casas”.

Por su parte, José Ferrándiz ha explicado que “Elda es una ciudad que dispone de edificios históricos, tres museos, una plaza de toros, fiestas populares y, sobre todo, centros formativos de todos los niveles, desde los primarios hasta los universitarios. Es una de las ocho ciudades de la provincia en las que se puede estudiar al menos un grado universitario.

Tenemos un punto de partido bastante interesante, aunque todo sea mejorable”.

Ferrándiz ha destacado que “Elda tiene señas de identidad propias, tanto interiores como alguna más que trasciende fuera de la ciudad.

Seguro que si preguntamos a gente de fuera por una de estas señas, la inmensa mayoría nos diría que el calzado. Elda debe trabajar en aquellas identidades que le hacen importante, ser conscientes de lo que se tiene y de lo que se es”.

El arqueólogo José David Busquier ha asegurado que “es fundamental investigar nuestra historia y proyectarla al interior y al exterior. Cuando nos planteamos la dedicación de 2022 a la familia Coloma, vimos que había que estudiarla en muchos niveles y es un reto enorme porque es una familia desconocida para la mayoría.

El Año Coloma y todos sus contenidos hay que proyectarlos a todos los estamentos de la ciudad, con expertos y estudiosos y con los ciudadanos de a pie o con los niños y niñas en los colegios. Queremos poner en marcha un proyecto identitario como ciudad y un contenido cultural para lanzarlo al exterior”.

“La familia Coloma tuvo una relación enorme con la historia de España, pero también con la de la ciudad, con enclaves muy importantes como el Castillo. Hay otros que ya no existen, pero sí podemos ubicarlos y destacar el patrimonio como una de nuestras señas de identidad”, ha indicado Busquier.

El deporte es otra de las señas de identidad de una ciudad que cuenta con clubes, con instalaciones, con deportistas de muy alto nivel y con colegios que unen educación y deporte. Noemí Navarro ha señalado que “el deporte es una de nuestras señas de identidad y muchos de los valores de los que se han hablado aquí, como la industria, el comercio o las fiestas, también están en el deporte. Todos los ciudadanos y ciudadanas deben sentirse de nuestros clubes, tanto los centenarios como los más recientes.

Elda es una ciudad que ama el deporte y reúne todos los valores que queremos hacer llegar a nuestros niños y niñas”.

Por último, Rosario Navalón ha afirmado que “en primer lugar, cuando se habla de turismo debemos saber que nos referimos a personas que se desplazan de su lugar habitual de residencia. No es lo mismo dirigirnos a personas que bien aquí que atraer a personas que vienen de fuera.

Tenemos que identificar cuáles son las señas sobre las que pivota Elda y hay que estudiar qué productos turísticos podemos ofrecer a la gente de fuera, porque no es lo mismo un producto que un recurso turístico, como puede ser el yacimiento de El Monastil o el Castillo-Palacio”.

Navalón ha asegurado que “con respecto a la Guerra Civil, aunque otras ciudades también tienen vestigios, fue Elda la capital de la Segunda República y hay restos, como el refugio recientemente descubierto, que permiten articular un producto turístico diferenciado. En cuanto a las fiestas, la más llamativa por dimensión y participación es la de Moros y Cristianos, pero hay que hacer una reflexión sobre lo que podemos ofrecer para atraer a gente de fuera de una manera organizada y planificada.

Se podrían crear rutas turísticas con la familia Coloma como eje, y por eso Elda debe apropiarse de una familia que dio mucho juego durante dos siglos, como por ejemplo ha hecho Gandía con los Borgia”.

Navalón ha explicado que “tenemos que ser conscientes de que estamos en un entorno con una enorme competencia turística y no me refiero al turismo de playa, sino al que está a menos de media hora de Elda.

Cuando hablamos de estrategia y hacemos un diagnóstico debemos apostar por

unos ejes concretos: aquellos que nos posicionan de una manera eficaz y singular en el mercado turístico. Por ejemplo, el Castillo de Elda es el único de los doce que hay en la comarca que es, además, un Palacio.

Es un elemento diferenciador, como lo es la dinamización del yacimiento de El Monastil. La industria ofrece un patrimonio que se puede recuperar, con fábricas antiguas que se pueden aprovechar, y por supuesto con el Museo del Calzado”.

Fuente: https://valledelasuvas.es

EL ÁRBOL, LOS ARBOLES, COMPAÑEROS INSEPARABLES EN LA GRAN AVENTURA BIOLÓGICA DEL MUNDO.31 DE ENERO, DIA DEL ARBOL EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

JOSE APARICIO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

Años atrás, intentamos describirlos así: el árbol es el Señor del Paisaje, el traje de gala con el que se viste el Reino Vegetal para alcanzar el Cielo, es el calor en el crudo invierno, la fresca sombra en el tórrido verano, alimento de muchos, hogar de otros, cartelera de amantes, esperanza en el desierto, soporte de la comunicación, de la ciencia, la literatura, la historia y el pensamiento, da vida al valle y a la montaña, es fuente de vida. El motivo, conmemorar el Día del Árbol que, en la Comunidad Valenciana o Reino de Valencia, se ha fijado en el 31 de enero. Lo instauró quien suscribe en la Real Academia de Cultura Valenciana y lo continuó con interés y dedicación el Prof. Ballester Olmos que, sobre áboles ,plantas, vegetación y jardines, es un Maestro .

El árbol, como decimos en el titular, es compañero inseparable del Reino Animal desde que se inició la vida en La Tierra hace 3.800 millones de años. Durante tan extenso periodo de tiempo, al compás de los cambios medioambientales ha sufrido profundos cambios sucediéndose variedades y especies constantemente. Ya en época humana, desde los primeros tiempos prehistóricos se estabilizan algunos que, hoy, nos son habituales y, así, nos encontramos con pinos y carrascas (encinas) desde temprana fecha, con predominio alternativo según tiempo y lugar. El “platanus occidentalis”, el popular platanero de tantas alamedas (nombre derivado de álamo paradójicamente) también. El olmo y el sauce. El fresno. El Pino Laricio hoy en zonas altas y en bajas en época glacial. El almez o lidoner-llidoner. El olivo silvestre desde el 12.000. El granado y la palmera (Chamaerops-humilys-margallo-margajón) antes del cambio de Era, es decir antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. El naranjo es reciente, ya histórico.

Años atrás propuse que nos tomáramos por obligación plantar uno anualmente o, en su defecto, algún arbusto o planta de adorno y, en último extremo, productiva.

Yo lo he venido cumpliendo desde antaño, predico con el ejemplo y, regularmente, he ido pagando el tributo anual que me he impuesto, , para compensar la aniquilación sistemática que producen los llamados pirómanos, en muchísimos casos “inventados” por los políticos para desviar la atención de sus torpes políticas forestales, por incompetencia también, en otros por falta de previsión y, en general, por desviar los fondos necesarios hacia otros intereses más productivos políticamente hablando.

La errada política forestal, inhumana también, que practicó el odiado ICONA durante muchos años, aunque quizás en su planteamiento teórico pareciese útil y recomendable, puso las bases de la generalizada catástrofe posterior, perpetuada hasta la actualidad y a la que no se le ve una posible solución. La ESPAÑA VACIA actual comenzó a gestarse entonces.

Violó los derechos humanos sistemáticamente, provocando un auténtico genocidio a pequeña escala en cuanto a la cantidad de seres humanos afectados pero extensa en cuanto al área territorial que abarcó, prácticamente toda la península, y por su acción negativa, constante y profunda sobre fauna, vegetación, agricultura y, muy especialmente ganadería, de tal manera que junto a la merma de las posibilidades de subsistencia de su población, junto a las dificultades sanitarias, educativas y de comunicación, les obligaron a abandonar el territorio para no volver nunca más, acelerado el proceso por la persecución sistemática de los agentes forestales del servicio, abrumándolos a sanciones por acciones minúsculas sobre el medio pero necesarias para facilitar la vida. El total abandono del cultivo y pastoreo esencialmente preparó para la catástrofe subsiguiente. Todos cuantos intentos se realizaron posteriormente para volver a la situación inicial han fracasado totalmente.

Pero el árbol, en solitario o en conjunto, merece la atención de todos, la protección de la colectividad, la vigilancia social, el cuidado permanente. Son nuestros pulmones, contribuyen a dar calidad a nuestra vida, son recreo y descanso de nuestra vista, la paz de nuestro espíritu. Es un bien patrimonial de inconmensurable valor. Cuidándolos a ellos nos cuidamos a nosotros mismos.

¿Somos capaces de asumir tanta responsabilidad? Ya vorem.