«ELS GLORIOSOS», LA MONA Y EL CACHIRULO, REYES DE LA PASCUA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La Pascua de los valencianos está compuesta por una serie de viejos rituales que la hacen distinta de la de otras regiones, y aun diferente en sus detalles si se comparan las costumbres de las tres provincias hermanas o distinguimos a unos pueblos de otros. Con todo, se puede afirmar que la Pascua tiene como rasgos generales la de ser una fiesta primaveral y de grupo, en la que se manifiesta la alegría contenida en Semana Santa a través de excursiones con merienda campestre, juegos al aire libre y vuelo de cometas.

El calendario ha cambiado en lo que se refiere a la celebración de la Resurrección de Jesucristo. Tiempo atrás, la Iglesia reservaba al sábado el anuncio litúrgico y lo que hoy tenemos por Sábado Santo era abiertamente Sábado de Gloria, con su tradicional volteo de campanas. Eso hacía que en las ciudades donde se había prohibido la circulación de coches y carruajes durante los días Santos, se reanudara el tráfico. En ese punto, Valencia registraba una verdadera carrera de los basureros, también llamados els fematers, por llegar al centro con sus carros y caballerías.

Es de esa competición, con buenas dosis de humor y ganas de fiesta, de la que emana una peculiar cofradía, la ‘dels Gloriosos’, que hacia 1905 se encargó de premiar al femater más veloz y trabajador, y al carro mejor provisto de verduras. Primero obsequió a los ganadores con estandartes y pañuelos de seda, y años después con una gran Mona de Pascua, cargada de huevos y golosinas. Cuando el órgano de la Catedral entonaba el ‘Gloria’, la fiesta comenzaba en la plaza, que por entonces se llamaba de la Constitución.

Cuando desaparecieron els fematers quedó la fiesta. La comisión sorteó una colosal golosina que circulaba con su jarana hasta la puerta de los Apóstoles, mucho antes de que se levantara la veda del silencio. O incluso cuando ya no existía. Cuando llegaba la noticia de la Resurrección litúrgica, estallaba la ruidosa fiesta: cohetes y una traca, música de ‘tabalet i dolçaina’, gritos y vuelo de palomas, indicaban que la Pascua había dado comienzo para los valencianos.

El campo y el cauce del Turia

Con el toque de Gloria reabrían los comercios y se animaba la actividad de las tiendas, encaminada muchas veces a hacer provisión de lo necesario para las meriendas de Pascua de los tres días siguientes. Porque la costumbre consistía en que las familias, y los jóvenes en cuadrilla, salieran a las afueras de la población en busca del aire libre en contacto con el campo que despertaba a la primavera. Bajo los árboles, en un porche, en las eras o en las orillas de ríos y acequias, la gente buscaba unas horas de esparcimiento con merienda compartida.

Miles de personas tomaban el ‘trenet’ y asaltaban los tranvías. Pero en la ciudad de Valencia, además de las huertas circundantes, había dos escenarios de excursión: la dehesa del Saler y, el preferido, el cauce del Turia. Cerca de los puentes, en las riberas del río, cientos de jóvenes se disponían a disfrutar de una merienda en la que no faltaban tres elementos clave: las lechugas y cebollas tiernas; la ‘llonganissa’ de Pascua, fina y alargada; y los huevos duros, solos o incrustados dentro de la mona.

A este dulce típico se le da una paternidad islámica que viene de la costumbre de que los padrinos obsequiaran a sus ahijados con dulces de masa en la que se ponía un huevo por cada año del beneficiario, hasta llegar a doce, edad en la que el premio anual terminaba. La variedad de monas, panquemados, tortas, toñas, trenzas y otras preparaciones asociados a la pascua valenciana es casi infinita, pero todos conocemos la especialización de Alberic y su maestría en el arte del ‘caramull’.

Juegos, canciones y cachirulos

Si hay gastronomía propia de la Pascua hay también una serie de juegos al aire libre ligados a la tradición de la fiesta. Es así como con la llegada del buen tiempo y los días de Pascua regresaban al calendario ciertos juegos colectivos de chicos y chicas que, juntos o por separado, son propios de la Pascua. Para niños y para adolescentes, el más popular y pascuero era la comba, que tiene un repertorio de canciones asociadas; pero había otros juegos, escondites, carreras y bailes propios de esta época del año, entre los que la ‘Tarara’ era el himno indiscutible.

Y en medio de toda esa gama de esparcimiento, el cachirulo o ‘catxirulo’, la cometa que aprovecha las tardes de brisa bien manejada desde terrazas, playas o elevaciones sin arbolado. Se fabricaban por miles en el barrio del Carmen, en pequeños talleres artesanos: solo en Bar Champagne, de la Bajada de San Francisco, tenía preparados diez mil, en distintos pisos del centro, para regalarlos a sus clientes. Pero en la noche del viernes al sábado, una instalación eléctrica defectuosa quemó buena parte de las existencias al tiempo que un empleado ingenioso ideó con un cordel una tirolina de cachirulos hasta la calle.

El artefacto volador clásico, el cachirulo por antonomasia, es el hexagonal, de tres cañas cruzadas como esqueleto. Para hacerlo, hay que seleccionar un papel resistente y ligero, usar buenos ovillos de ‘fil de palomar’ y acertar en el preparado de la cola de harina. Los muy expertos cruzaban varias cañas bien atadas y sabían confeccionar ‘estreles’, una cometa en forma de estrella de seis, ocho o incluso doce puntas. Otros, en cambio, se inclinaban por la cometa romboidal, de dos cañas cruzadas, corta y larga, que daban al artefacto un aire de bacalao, de ahí que se llamaran ‘abaetxos’. Finalmente, los virtuosos sabían y saben construir la asombrosa ‘milotxa’, que no lleva estructura ni armazón y está hecha de papel doblado.

Sorolla y Benlliure

En el año 1883, un joven Joaquín Sorolla envió al Círculo de Bellas Artes un cachirulo con una caricatura del compositor Roberto Segura como tema central. También José Benlliure envió el suyo, caricatura de un colega pintor. Los dos tuvieron gran éxito y se hicieron populares. Porque la sociedad artística procuró hacer cada año una exposición de este tipo, con subasta con la que reunir fondos para que los niños de los asilos tuvieran merienda de Pascua. La del año 1924 fue especialmente concurrida y el periódico se ocupó de ella en su portada.

La obra que pintó Sorolla, un óleo sobre tela de un metro de altura, difícilmente podría volar, por su peso; pero no estaba concebida para hacerlo. Muchos años después, en el año 2016, el trabajo juvenil del pintor fue subastado en la galería de arte Durán y se adjudicó por 16.000 euros.

Anotaremos que cada artefacto volador tiene que llevar su cola adecuada y que esta se hace con trocitos de tela. Aunque lo que cuenta es evocar que algunas tiendas artesanas cubrían toda la fachada, incluso de tres pisos, de cachirulos: el reclamo que se colgaba en la Bolsería seguro que lo recuerdan muchos valencianos.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LAS ERMITAS DE CASTELLÓN PUEDEN VISITAR A TRAVÉS DE UN VIAJE VIRTUAL EN 3D

Pasear por la naturaleza de los alrededores de Castellón de la Plana, atravesando de norte a sur su apreciada huerta, tiene agradables sorpresas para el viajero ávido de conocer también la historia y cultura de la capital de la Plana. A través del llamado Caminás –eje de una antigua red de caminos rurales usada por romanos, musulmanes y cristianos– descubrirá 9 ermitas dedicadas a santas y santos protectores, a favores recibidos en tiempos de pestes y calamidades, a devociones particulares de gremios y cofradías… Dos de ellas son fundamentales para entender la tradición castellonense: la ermita de la Magdalena, donde se gestó la ciudad antes de bajar al llano, y la Basílica del Lledó, que cobija a la patrona de la ciudad. Un viaje virtual en 3-D por su historia religiosa… a golpe de clicks.

La seducción cultural de Castellón de la Plana va más allá de los monumentos patrimoniales que cobija en el interior de la ciudad, como El Fadrí, la Concatedral de Santa María, el modernista edificio de Correos, la Lonja del Cáñamo o el neoclásico Ayuntamiento. Los alrededores de la capital de la Plana, impregnados de esencia de azahar, son también un museo al aire libre del arte religioso barroco que salpica su entramado de caminos rurales. Y muy en especial el Caminás, sendero anterior incluso a la dominación romana y que enlaza por el sur con la Vía Augusta de los romanos. Un tranquilo y relajante entorno natural en el que el visitante se verá gratamente sorprendido por 9 ermitas erigidas en el período cristiano. El Mucc (Museo de la Ciutat de Castelló) las agrupó en una ruta de 24 kms que puede realizarse con audioguía… pero ahora también de manera virtual en 3-D, para planificar la ruta antes de salir de casa. Una buena opción –en época de movilidad reducida– para ir tomando nota antes de admirarlas en vivo.

La presentación en 3-D de cada ermita tiene como peculiaridad que está realizada por un ‘padrino/a’ que invita a descubrirla. Amparo Marco, alcaldesa de Castellón de la Plana, aborda la ermita de Fadrell. Pilar Escuder, concejala de Turismo, destaca el peso de la Basílica del Lidón. ANTONIO JOSÉ GASCÓ SIDRO, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CASTELLÓ, describe la ermita de San Isidro y San Pedro. Vicente Montoliu, gerente del Patronato de Fiestas, sube hasta el cerro de la Magdalena para explicar el valor que tiene este templo para los castellonenses. José Juan Sidro, vocal del Consell Municipal de Cultura, analiza San Roc de Canet. Jaume Vicent, Cronista de la Germandat dels Cavallers de la Conquesta, señala los valores de la ermita de Sant Francesc de la Font. Daniel Torrejón, miembro del Gremi de Fusters, cuenta la devoción de la ermita de San José de Censal. Inmaculada Vicente, propietaria de la ermita de la Virgen del Carmen, describe algunas de las anécdotas familiares. Y Patricia Mir, humanista, analiza y describe el único templo urbano de todo el territorio: la ermita de San Nicolás de Bari.

Este es el itinerario planificado y sus enlaces en 3-D:

1– Ermita de Sant Jaume de Fadrell. Sobre un asentamiento romano, era la mayor de las alquerías musulmanas. Su conjunto se estructura en torno a un patio central protegido por una torre cuadrada de finales del siglo XV. Objeto de varias reformas, aún conserva un antiguo retablo de pintura sobre mesa, de 1545. http://www.ermitescastello.es/san-jaume-de-fadrell/

2– Ermita de San José de Censal. Siglo XVII, con porche de tres arcos y la estructura interior formada por una nave de dos secciones cuadradas. Destacan en ella dos pequeños medallones al fresco con escenas del Nacimiento y la huida a Egipto, del siglo XIX. Su festividad (19 de marzo) la celebra el gremio de carpinteros. http://www.ermitescastello.es/san-jose-de-censal/

3– Ermita de San Isidro y San Pedro. Data del siglo XVII y restaurada por las cooperativas agrarias. Consta de un porche delantero y una casa adosada, para el ermitaño. Lo más relevante es el presbiterio, más bajo de altura que la nave, al que se accede por un gran arco sobre semicolumnas adosadas, con tracería gótica y la imagen de San Isidro. Conserva parte del retablo del altar mayor. http://www.ermitescastello.es/ermita-de-san-isidro-y-san-pedro/

4– Basílica de la Mare de Déu del Lledó. Ubicada en el lugar donde, según la tradición, fue hallada en 1366, por un labrador, la venerada imagen de la Virgen del Lledó, patrona de la ciudad desde 1924. A ella acudían en peregrinación los romeros de la comarca desde el siglo XIV. Reformada en el siglo XVIII, se convirtió en el mayor santuario rural valenciano. Cobija una imagen en alabastro de la Virgen. http://www.ermitescastello.es/basilica-de-lidon-y-casa-prioral/

5– Ermita de San Roc de Canet. Erigida en el siglo XVII, presenta planta rectangular de nave única y tiene adosada una casa hospedería. La puerta principal es de medio punto, protegida por un porche y coronada por una espadaña en ladrillo, de un solo cuerpo. A este santo se atribuye la desaparición de la peste en las comarcas de la Plana. Es punto de parada tradicional de la Romería de las Cañas, en las Fiestas de la Magdalena. http://www.ermitescastello.es/san-roc-de-canet/

6– Ermita de Sant Francesc de la Font. Del siglo XVIII, su nombre hace referencia a la Fuente de la Reina, una de las principales que abastecían el Molí de la Font. Presenta una planta de salón con bóveda y cúpula, sacristía y porche delantero. Está decorada con bellas pinturas al fresco barrocas y muestra zócalo de azulejería valenciana. En una hornacina se venera la imagen de San Francisco de Asís. http://www.ermitescastello.es/ermita-de-sant-francesc-de-la-font/

7– Ermita de la Magdalena. Del siglo XV, sobre un cerro a 4 kms de Castellón de la Plana donde están los restos del Castell Vell, origen de la ciudad. Todo un símbolo, que es punto de peregrinaje de la multitudinaria Romería de las Cañas, momento álgido de la gran fiesta tradicional castellonense. La capilla se edificó aprovechando un aljibe sito en la alharaca del castillo, y la torre-campanario es de origen islámico. El templo consta de dos naves paralelas separadas por una arquería, con pinturas murales en una de sus paredes. http://www.ermitescastello.es/ermita-de-la-magdalena/

8– Ermita de San Nicolás de Bari. Data del siglo XVI y fue edificada sobre una antigua mezquita, en el barrio de la Morería. Reformada en el siglo XVII, consta de una sola nave con tres tramos, cubierta con bóveda de cañón, capillas laterales, coro alto a los pies y sacristía. De estilo popular con derivación barroca. http://www.ermitescastello.es/san-nicolas-de-bari/

9– Ermita de la Virgen del Carmen. Construida en 1948, en una zona esteparia, por iniciativa de familias de las masías y alquerías del entorno. Consta de una sola nave con cubierta de madera a dos aguas y tiene una pequeña sacristía y un porche con 9 arcos. La imagen de la Virgen se venera en un sencillo retablo. También atesora un calvario al estilo de los cruceiros gallegos. http://www.ermitescastello.es/ermita-de-la-virgen-del-carmen/

Fuente: https://www.cope.es

PEÑÍSCOLA FORMALIZA SU PETICIÓN DE BIC PARA LAS FIESTAS DE LA VIRGEN DE LA ERMITANA

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Peñíscola, Ramón Simó, ha confirmado la formalización de la solicitud del reconocimiento como Bien de Interés Cultural para las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Ermitana de Peñíscola.

El registro de la documentación que justifica la petición la ha efectuado él mismo en el imponente Monasterio de Sant Miquel dels Reis, en Valencia, que aloja dependencias de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, concretamente de la Dirección General de Patrimoni Cultural Valencià.

«Tras varios meses de trabajo de la mano de los técnicos de Conselleria, durante los cuales hemos ajustado y adaptado la memoria justificativa para nuestra petición, este mes de abril hemos entregado todos los materiales e informaciones que atestiguan la singularidad de nuestros festejos y su valor patrimonial» ha explicado Simó, muy esperanzado en que el próximo mes de junio, cuando está previsto que se reúna nuevamente el órgano que evalúa las solicitudes, se resuelva la petición favorablemente para Peñíscola.

El edil ha querido agradecer a todas las entidades y particulares que han contribuido a la confección de la memoria justificativa de la petición del BIC, «las aportaciones de los estudios e investigaciones de nuestro CRONISTA OFICIAL, JUAN BAUTISTA SIMÓ; las publicaciones de nuestra querida Revista Peñíscola y todos los materiales recibidos por parte de múltiples asociaciones, han hecho posible que confeccionemos un dossier completísimo y riguroso» ha asegurado.

Además, ha hecho especial mención al Grup Cultural de Danses, la agrupación de la Dansa-batalla de Moros i Cristians, así como a la Asociación Musical Virgen de la Ermitana, por respaldar la candidatura de las Fiestas Patronales a BIC con un documento suscrito por sus tres presidentes, en el que dan apoyo a todos los argumentos presentados en la iniciativa municipal que postula la tradición peñiscolana a este reconocimiento.

Les Danses, cuatro siglos de historia

La fecha más antigua con que se conocen Les Danses de Peñíscola nos remonta al siglo XVII. Impregnadas de carácter religioso, los “dansants i gitanetes” actúan en las fiestas patronales de la Virgen de la Ermitana los días 8 y 9 de septiembre, bailando en la procesión y en la plaza de Armas. Su historia, singularidad y la vistosidad de la indumentaria tradicional les han valido el reconocimiento de propios y foráneos a lo largo de los años, catalogando a las Fiestas Patronales de la ciudad con el Interés Nacional.

Fuente: https://castelloextra.com

POBLET Y FELIPE II

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Ahora que Cataluña anda tan encrespada en sus afanes separatistas, me viene a la memoria una anécdota de Felipe II , respecto del viaje que llevó a cabo a la Villa de Monzón para que, el 20 de mayo de 1585, el pequeño Felipe de Habsburgo, fuera jurado heredero de la corona de Aragón. Ello supuso un prolongado periplo que llevó al rey, al príncipe y a las infantas por tierras de Aragón, Cataluña y Valencia. He de decir que el soberano, en esta ocasión, visitó Castelló, por segunda vez. Pues bien, en el trayecto, la comitiva se dirigió, a visitar el monasterio de Poblet, a cuyo abad se había dado preventivamente la noticia del arribo del monarca. Para prevenir la recepción el correo real, que precedía a la cohorte, se llegó al monasterio y halló la puerta cerrada. A sus fuertes aldabonazos le abrió el hermano portero.

–Abrid en seguida –refirió el heraldo–. Apresuraos, porque el rey llega tras de mí.

–¿Qué rey? –preguntó el portero.

–El de España.

–Aquí no conocemos a ese señor rey.

–¿Estáis loco? –exclamó con un airado semblante el propio emisario–. Abrid a su majestad el rey de España don Felipe II.

–Aquí no conocemos al rey de España –respondió empecinado el fraile– y no podemos en esta ocasión albergarle, por estar esperando a nuestro soberano.

El correo contrariado, retornó a referir lo sucedido al rey quien, sin inmutarse, le dijo:

–Hubierais dicho que ibais en nombre del conde de Barcelona y os hubiesen franqueado la puerta.

Así lo hizo el lacayo y al escuchar los monjes la jerarquía catalana del personaje, abrieron de par en par las puertas del cenobio y púdose ver en el atrio al abad Oliver , con todo el esplendor de la pompa religiosa, para dar el parabién al soberano de las Españas. Ya entonces los catalanes eran muy suyos. H

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

¡MÚSICA, MAESTRO!


Federico Rogel al frente de la Banda Municipal de Música (1897). Reproducción de «La Pasión. Orihuela Semana Santa 1987». Información

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Nos encontramos en el último cuarto del siglo XIX, en la época en que la política municipal se resolvía con elecciones bianuales de los componentes del Ayuntamiento. Así, en Orihuela, los días 1, 2, 3 y 4 de mayo de 1887 se efectuaron las correspondientes renovaciones de los concejales que, después del escrutinio celebrado del día 8 de ese mes, tomaron posesión el viernes 1 de julio de dicho año. A raíz de dichas elecciones fue nombrado como alcalde por Real Orden del Ministerio de la Gobernación, después de alcanzar el mayor número de votos, el liberal Francisco López García seguidor de Trinitario Ruiz Capdepón, que venía desempeñando interinamente el cargo en sustitución de Francisco Ballesteros Villanueva.

A los pocos meses, debido a que algunos componentes de la Banda de Música Municipal que dirigía Leopoldo Soriano, habían entregado sus uniformes e instrumentos, en la sesión de 20 de septiembre de 1888, la Corporación Municipal decidió disolver dicha Banda y el 15 de noviembre acordó reorganizarla y proveer la plaza de director de la misma por concurso, puesto que era reconocido como músico mayor, aunque esta designación era atribuida en bandas militares. A los siete días se veían dos exposiciones fechadas el 21 de noviembre solicitando dicha plaza Federico Rogel Soriano e Higinio Manzanares. El primero de ellos había sido dos veces director de la Banda de Música oriolana y de la de Torrevieja, y en 1860, organizó una banda particular en Dolores. El segundo, antiguo alumno del Conservatorio de Madrid, fue durante veintitrés años director de la Banda de Música de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), de orquestas y zarzuelas. En su exposición se comprometía a componer aquellas obras que le ordenase el Ayuntamiento, ofrecer formación musical a alumnos y crear un orfeón auxiliar de la Banda. Sin embargo, tal como «La Pasión. Orihuela Semana Santa 1987» reproduce; el maestro Rogel iba más allá y proponía organizar la Banda Municipal, formar a jóvenes de la Casa de Beneficencia que tuvieran aptitudes musicales y daba conocimiento que estaba preparando colecciones de trabajos y anunciaba que disponías de más de cien obras que iría ejecutando dos o tres cada mes y algunas más en la Feria y en Navidad. Por otro lado, apuntaba que se debería de confeccionar un reglamento con objeto de que todos conocieran sus obligaciones y derechos, e incrementar la asignación económica mensual al aumentarse el número de músicos.

Ambas exposiciones fueron pasadas a estudio a una Comisión formada por los concejales Ramón Agrasot Juan, Basilio Calvet Martínez y José María Sarget Lillo, que el día 29 de noviembre informaba que ambos aspirantes reunían méritos suficientes para adjudicarse la plaza. Ante ello, el alcalde proponía que tras discutir el asunto se pasase a votación nominal por parte de los concejales. En las intervenciones, Francisco Díe Pescetto, hacía valer que al no haber presentado Manzanares justificantes, ello era motivo suficiente para desestimar su solicitud, a lo que Matías García Sánchez opinaba en sentido contrario y que se podría incorporar esa documentación posteriormente. Tras esto, por el primer edil se ordenó la votación que arrojó el siguiente resultado: Federico Rogel, diez votos (Francisco López, Francisco Román, José María Sarget, César Giménez, Ramón Agrasot, Basilio Calvet, Manuel Pastor, Francisco Díe, José Balaguer, y Juan Bautista Iborra), e Higinio Manzanares, cinco (José Ferrer, Sixto Balaguer, Eugenio Mestre, José Larrosa y Matías García). Con lo cual, el maestro Rogel, el citado 29 de noviembre era nombrado director de la Banda Municipal de Música de Orihuela. En esa misma noche, el alcalde reunía en su despacho a todos los músicos que habían solicitado pertenecer a ella, a fin de ser presentados a Rogel, e involucrarlos en la organización de la Banda.

Federico Rogel Soriano estuvo al frente de la agrupación musical durante dieciocho años, ya que el 2 de julio de 1906, debido a una enfermedad se hizo cargo provisionalmente de la dirección Saturnino Cebrián Celestino, después de haber cursado en el Conservatorio de Madrid estudios superiores de clarinete, violín y composición.

Al año siguiente seguía dirigiendo Cebrián y apareciendo Federico Rogel como director, aunque se planteaba el 25 de abril la disolución de la Banda Municipal de Música de Orihuela, que sería sustituida por la Sociedad Filarmónica «La Orcelitana», en 1908, bajo la batuta del maestro Cebrián.

Lo importante es que durante esos años, a la voz del público de ¡música, maestro!, los oriolanos pudieron seguir disfrutando de este noble Arte.

Fuente: https://www.informacion.es

LA EXCAVACIÓN DEL CASTILLO POR EL PADRE BELDA

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

1.-¿Cuándo excavó el castillo de Xixona?

Resulta bastante complicado determinar cuando excavó el padre Belda en el castillo de Xixona.

Tras la Guerra Civil regreso a Alicante José Rojas para tomar posesión de nuevo del cargo de Director del Museo Provincial, encargándose como primera misión del diseño de un nuevo proyecto museológico. Posiblemente el padre Belda movería sus contactos para formar parte de este nuevo y apasionante proyecto y así fue nombrado subdirector del museo. A finales de 1940 la salud de José Rojas empeoró por lo que pidió una excedencia voluntaria del cargo de Director del Museo, pasando a realizar sus tareas el padre Belda. Sería el padre Belda quien asumiría la responsabilidad de reinaugurar el museo, tarea que finalizaría en 1943. En el nuevo Museo sólo podía tener cabida la arqueología, pasando todos los fondos de la antigua sección de Bellas Artes a despachos y pasillos de la Diputación Provincial. El eje central de la muestra sería una reproducción de la dama de Elche y la época ibérica sería la protagonista. A pesar de ello quiso que la nueva institución enseñara los objetos más significativos de todos los periodos históricos, desde la Prehistoria hasta la época moderna. Para la época medieval reservó un pequeño espacio, que había que ocupar con materiales y dado que el castillo de Xixona lo conocía debido a su estancia en Torremanzanas como cura párroco, acometió su excavación.

Si bien es cierto que, según sus propias palabras: “Fue en el verano de 1940 cuando comencé a explorar el precitado fuerte. La extensa labor de calicatado que lleve a cabo por octubre, recomendó excavaciones a lo largo de la muralla interior”(Belda, 1949); también lo es que a través de diferentes testimonio orales hemos comprobado que la excavación no se realizó de una forma continuada, si no que hubo diferentes etapas.

Un primer periodo se llevaría a término a lo largo del invierno de 1940 con la finalidad de conseguir materiales medievales para el nuevo diseño museístico, que estaba preparando para la reinauguración del museo tras la Guerra Civil. Estos materiales serían expuestos en cuatro vitrinas de pared (Belda, 1948).   Vitrinas numeradas, para su disposición en el Museo, desde el número 20 hasta el 23. La primera y la última contenían objetos cerámicos, dispuestos probablemente de menor a mayor antigüedad. Mientras que la vitrina 21 era para los objetos de hueso y la 22 para los de metal, en esta última las piezas del siglo XIV ocupan el tercio superior.

En esta época excavó la parte interior de la primera línea de murallas, situada entre la torre de Santa Catalina (situada al S) y los últimos restos visibles a ras de suelo, localizados a unos 15 m de la torre Grosa (al Norte) y también la torre Grossa. En este segundo recinto sabemos que alcanzó la roca madre finalizando su excavación.

Nos ha quedado una imagen gráfica publicada en el programa de fiestas de Moros y Cristianos de Xixona de 1947. En ella vemos en un primer plano a dos obreros trabajando en la excavación de la franja interior de la primera línea de murallas en la zona más próxima a la torre de Santa Catalina. Al fondo contemplamos la ermita de san Sebastián en la partida de Segorb.

Pensamos que pudo haber una segunda fase de excavación alrededor del año 1948, puesto que en un artículo publicado en el programa de fiestas de moros y cristianos de Jijona indica que: “Ahora bien, como quiera que los hallazgos (este año en cuestión) proceden de la misma capa arqueológica (la más honda, que establece contacto con la roca” (Belda, 1948). En este periodo probablemente terminó la excavación de los niveles inferiores de la zona interior de la primera línea de murallas. Este trabajó finalizó antes de agosto de dicho año.

Este segundo periodo estaría motivado por la proximidad de la inauguración oficial del Museo Arqueológico Provincial y quizás por la necesidad de completar alguna vitrina.

En su artículo publicado en el programa de fiestas de moros y cristianos de Xixona de 1949 nos abre, quizás una nueva duda al terminar el mismo con estas palabras: “El próximo año, Dios mediante, daré a conocer a los hijos de Jijona las novedades que revelen ciertas excavaciones, en proyecto, muy próximas ya a su realización” (Belda, 1949).

No podemos afirmar que estas excavaciones fueran en el castillo de la Torre Grossa, debido a que no existe otra zona que presente signos evidente de exploración salvo la descrita con anterioridad del interior de la primera línea de murallas y la propia Torre Grossa. A ello hay que añadir que en la memoria de los museos arqueológicos provinciales de 1949 no aparece nuevo material. Sin embargo, no podemos olvidar que en el catálogo guía del Museo Arqueológico Provincial de Alicante publicado en 1959 por José Lafuente Vidal aparecen dos nuevas vitrinas de pie (la 191 y 192), cuyos materiales no está claro si proceden del castillo de Jijona o de la foia de Cortes en  Torremanzanas. También desconocemos cuando fueron encontrados. La solución estaría si consiguiéramos hallar el programa de fiestas de 1950, aunque por el momento ha sido una ardua tarea que no ha dado fruto alguno.

Como hipótesis de trabajo, pensamos que en 1950 los intereses del padre Belda en Xixona habían girado hacia el mundo ibérico, ya que en el periódico Información de fecha 19 de diciembre de 1951 nos dice que el día 12 del mismo mes hizo una prospección junto con la Agrupación Excursionista de Alicante al yacimiento ibérico de la ermita de Santa Bárbara.

2.-¿Qué encontró el padre Belda durante su excavación?

En la excavación de la zona interior de la muralla halló un conjunto de viviendas adosadas a la muralla de época almohade y levantadas en el estrecho espacio existente entre aquella y la roca natural.

También comenta la posibilidad de que exista otra calle de casas situadas a una altura superior, aunque mucho más derruida: “Este pasillo público va flanqueado en su parte superior por residuos, siquiera leves, de construcciones parecidas a las ya indicadas de abajo, pero en las de arriba los restos arqueológicos corresponden al S. XIV” , pero de época cristiana, aunque nunca identificó los restos encontrados. En el plano publicado en el programa de Fiestas de Xixona de 1949 en el centro de la muralla aparece una raya discontinua que pudiera ser uno de estos muros de la segunda calle.

Rafael Azuar (1985) indicaba que el conjunto de habitáculos de la calle inferior se podían agrupar en tres unidades separadas. las viviendas serían de techo plano, a una vertiente y sin teja. Las paredes están hechas de mampostería trabada con barro y enlucidas con yeso, algunos suelos podrían estar también enlucidos con yeso.

El padre Belda comentó que “en el interior de algunas casitas recogí clavos e cazoleta, que supuse, figuraron hundidos en los respectivos portones”. Esto nos induce a suponer que las viviendas podrían llevar puertas de madera, pero no cita el hallazgo de quicialeras, por lo que según Rafael Azuar (1985) duda de la existencias de estas puertas de madera en lo relativo a los vanos de comunicación interior. En el interior de algunas viviendas pudo haber silos para almacenar cereales al encontrar el padre Belda. “Algunas viviendas tenían sepultadas en el suelo cántaros vacíos con la boca a ras del pavimento”.

De todos los habitáculos encontrados el padre Belda destaca una a la que denomina la casa del artesano. Estaba situada al Sur de la calle y cercana a la torre de Santa Catalina. Era la única que parecía que había sufrido un incendio al encontrarse algunas viguetas del techo, una estera y algunos materiales cerámicos carbonizados. En ella se encontraron herramientas para trabajar la madera y el hueso y partes de una arqueta, hecho excepcional porque los talleres de eboraría fuera de los recintos palaciegos son excepcionales.

En relación a la excavación de la Torre Grossa pesamos que es más conveniente esperar a la publicación de los estudios realizados en ella en diciembre de 2018 durante el proceso actual de restauración.

El castillo de la Torre Grossa posee la mayor protección al estar declarado como BIC.

BIBLIOGRAFÍA

AZUAR RUÍZ, Rafael: 1985: Castillo de la Torre Grossa (Jijona). Catálogo de fondos del Museo Arqueológico I. Alicante, Diputación Provincial, 124 páginas.

BELDA DOMÍNGUEZ, José: -1947: “El castillo de la Torre Grossa”, Programa de Fiestas de Moros y Cristianos, (Xixona).

-1948: “El castillo de la Torre Grosa”, Programa de Fiestas de Moros y Cristianos, (Xixona).

-1949: “El castillo de la Torre”, Programa de Fiestas de Moros y Cristianos, (Xixona).

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, “El padre Belda y la excavación del castillo de Xixona”, Xixona. Clau del Regne, Alacant, MARQ y Ajuntament de Xixona, 2011, pàgs 12-19.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

EL COVID NO PUEDE CON LA FESTA DEL ROTLLO DE L’ALCORA

JAVIER NOMDEDEU

El primer lunes de Pascua siempre es uno de los días grandes en l’Alcora. Aunque, por segunda vez consecutiva, la pandemia ha obligado a hacer menos multitudinario este evento marcado en el calendario, las restricciones no evitaron ayer que los vecinos celebraran, con la máxima responsabilidad posible, la Festa del Rotllo y demostraron que sigue muy viva pese al covid. Al no haber confinamiento como en el año pasado, algunos padres no dudaron en vestir a los más pequeños de angelitos como marca la tradición e incluso se acercaron a hacerse fotos en lugares simbólicos como el calvario.

Por mucho que el Ayuntamiento no sufragara los miles de rollos como cuando reinaba la normalidad antes de la irrupción del coronavirus, prácticamente todas las panaderías amasaron igual y vendieron numerosos ejemplares de estos dulces tan típicos, al igual que monas de Pascua, para no fallar a la cita y facilitar que las familias que atavian a sus hijos de angelets pudieran realizarse la foto con el popular rotllo en l’Alcora.

Buscan una mayor catalogación para la fiesta

Así, este lunes se volvió a demostrar que ni el covid puede con una de las tradiciones más queridas y arraigadas en la capital de l’Alcalatén, declarada de interés turístico provincial desde el 2009. El alcalde, Samuel Falomir, luchará para conseguir una catalogación superior y anunció que pedirán al Consell que sea elevada a fiesta de interés turístico autonómico de la Comunitat. Una vez más, el CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA, JOSÉ MANUEL PUCHOL, será el encargado de preparar el expediente para lograr esa distinción.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

EL ARZOBISPO DE VALENCIA, VICTORIANO GUISASOLA Y MENÉNDEZ, EJEMPLO DE DISCRECIÓN, PRUDENCIA Y SENSATEZ.

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

Victoriano Guisasola y Menéndez  nació en Oviedo el 21 de marzo de 1852 y falleció en Toledo el de septiembre de 1920. Se ordenó sacerdote y obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico y el Doctorado en los Sagrados Cánones.

                Fue caballero de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Isabel la Católica, Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Arcade  Romano, Senador del Reino y miembro de la Real Academia de la Historia.

                Guisasola y Menéndez fue nombrado obispo de Osma (Soria) en 1893,  de Jaén en 1897 y de Madrid-Alcalá en 1901. A instancias del rey de España Alfonso XIII, fue preconizado arzobispo de Valencia por el papa Pío X el 10 de enero  de 1905 y de Toledo el 13 de enero de 1014, siendo nombrado cardenal por el citado pontífice el 25 de mayo del mismo año. Llegó a ser también Patriarca de las Indias Occidentales y Canciller Mayor de Castilla. En 1919 promovió en España el llamado Grupo de la Democracia Cristiana.

                Fue inhumado en la capilla del Seminario Diocesano de Toledo.

                Guisasola y Ménendez, como prelado, dio impulso a las obras sociales, alentando el compromiso social de sacerdotes y seglares católicos. En este punto son interesantes las palabras de Antonio Manuel Moral Roncal,  profesor titular de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad de Alcalá de Henares, en un breve artículo publicado en la revista Historia y Vida, al referirse a este personaje histórico:

               Fue una figura relevante para su época, sobre todo porque se atrevió a renovar el catolicismo social y la actuación de los creyentes en una sociedad que ardía en deseos de modernización. En Valencia organizó la II semana social, impulsó un sindicato femenino y apoyó la obra social que se realizaba desde la casa obrera de San Vicente Ferrer. No solo había que asistir y formar espiritualmente a los obreros – lo cual era básico- sino también mejorar sus condiciones de trabajo y vida.

                Tal vez los lectores se pregunten a qué se debe esta referencia a quien  fue arzobispo de Valencia, Victoriano Guisasola y Menéndez. Y a ello nos vamos a referir brevemente a continuación.

                El día 4 de junio de 1910 tuvo lugar la visita pastoral del mencionado prelado a la parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Algar de Palancia. Como dato curioso, cabe decir que en esa fecha era presidente del gobierno español el liberal José Canalejas, el cual fue asesinado el 12 de noviembre de 1912.

                El arzobispo, acompañado del capellán José Marco Colomina y del Secretario de visita, Joaquín Belda Serra, llegó a la estación de ferrocarril de Sagunt, donde le esperaba el arcipreste del distrito, Juan Bta. Vidal Climent. De Sagunt, en tren, se trasladó a la estación de Algar de Palancia, en la que fue recibido por las autoridades locales (curiosamente, en el acta de la visita, no se cita al alcalde del municipio, Benito Gascó Gascó), por el párroco, Miguel Martín Polo, por la Banda municipal de música, que interpretó la Marcha Real, y, según el acta de la visita, por numerosísimo público que aclamó entusiásticamente al arzobispo.

                De la lectura del acta de la vista pastoral, se desprende que los actos que tuvieron lugar durante la misma fueron los habituales: llegada a la iglesia parroquial, con exhortación a los feligreses en el cumplimiento de sus deberes como cristianos, visita a las escuelas, revisión de los libros parroquiales, etc. Por cierto, no pudo realizar su vista al cementerio a causa de la lluvia.

                Pero lo que más nos ha llamado la atención han sido las recomendaciones que el arzobispo hizo al párroco de Algar, que se contienen al final del acta de la visita, un total de diez, de las que merece destacarse la décima, que reproducimos literalmente:

Últimamente recomendamos al mismo Señor Cura que, sin faltar a su deber, guarde armonía con las autoridades de la localidad y con sus feligreses, lo cual les será asequible, dando a todos buen ejemplo, cumpliendo con exactitud sus deberes eclesiásticos, absteniéndose de hablar y mezclarse en cuestiones y partidos políticos, no permitiéndose indiscreciones en el púlpito ni tratando desde él asuntos personales que ofenden o dividen, antes bien, predicar el Santo Evangelio que da paz a las almas y une, con los suaves vínculos de la caridad, los corazones.

                ¡Qué ejemplo de discreción, prudencia y sensatez, nos dió, en el año 1910, el arzobispo de Valencia, Victoriano Guisasola y Menéndez! Quizá algunos deberían seguir su ejemplo en la actualidad.

LA COLECCIÓN DE ISIDRO BUADES (CRONISTA OFICIAL DE SANT JOAN D’ALACANT, YA FALLECIDO) PASARÁ A FORMAR PARTE DEL FONDO PERMANENTE DE LA TORRE ANSALDO

El ayuntamiento de Sant Joan d’Alacant lleva al pleno extraordinario del 6 de abril la aprobación del reconocimiento de Colección Museográfica Permanente de la Generalitat Valenciana a la colección etnográfica adscrita al proyecto Centro de Interpretación de la Huerta Alicantina y la Músicade la Torre Ansaldo.

Tras el ambicioso proyecto de recuperación y rehabilitación arquitectónica en 2020 de la Torre Ansaldo del siglo XVI y su finca anexa, único BIC de propiedad municipal, que en breve abrirá sus puertas al pueblo santjoaner y a sus visitantes para convertirse en punto de referencia cultural y turístico de la Huerta de Alicante, desde la concejalía de Cultura se ultiman los preparativos para dotar al inmueble de las instalaciones culturales y el equipamiento necesario para alcanzar su gran objetivo:  la identificación, recuperación, documentación, difusión y promoción de las manifestaciones culturales inmateriales de la histórica Huerta alicantina.

Pero antes, el Ayuntamiento de Sant Joan debe cumplimentar los requisitos exigidos por la legislación del patrimonio cultural valenciano y acometer otro gran paso, un desafío  que  está a punto de conseguirse gracias a los técnicos del área de Patrimonio y Cultura sumado a la gran aportación que en vida realizó DON ISIDRO BUADES RIPOLL,  el que fuera CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE SANT JOAN D’ALACANT desde 1992 hasta su fallecimiento en 2019. Su entrega y dedicación por la preservación de las señas identitarias y el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Huerta de Alicante fue  constante, documentado en su libro de registro, más de 250 piezas etnológicas de vecinos de la Huerta, procedentes de Mutxamel, Alicante, Sant Joan d’Alacant, Benimagrell y las partidas rurales Albufereta y Orgegia. Amigos de Don Isidro que le donaron personalmente parte de su legado familiar para la creación del Museo Etnológico de Sant Joan.

Por todo ello, es esencial que este próximo día 6 de abril se apruebe en pleno este reconocimiento de la Colección Etnológica Municipal que con tanto esmero, cariño y devoción logró reunir y donar DON ISIDRO al municipio, ya que una selección de la misma, será expuesta en el Centro de Interpretación Torre Ansaldo. Su figura  estará siempre ligada a este proyecto y a él se lo dedican.

En palabras de la concejala de Cultura Esther Donate “Lo que llevamos al próximo Pleno no es sólo aprobar una colección que se expondrá en el Centro de Interpretación sino una oportunidad de difundir nuestro patrimonio cultural mediante la recreación del modelo de vida en l’Horta d’Alacant. Exponer las piezas que conforman la colección de ISIDRO BUADES y fomentar su conservación, mantenimiento y restauración así como difundir el conocimiento sobre diversos aspectos de la identidad de la vida santjoanera es todo un honor para el equipo de la concejalía de Cultura. Agradecer además, a todo el personal humano tanto municipal como técnico externo implicado en este proyecto, ya que sin su esfuerzo, no habría sido posible”

Fuente: https://somoslalacanti.com

UNES FALLES I UNA SETMANA SANTA NOVAMENT DIFERENTS

AURELIANO J. LAIRÓN PLA, CRONISTA OFICIAL D’ALZIRA

Les circumstàncies manen i un any més i altra vegada pel mateix motiu: el Coronavirus, els alzirenys no podrem celebrar com cal les que amb el temps han esdevingut les dos festes principals de la nostra ciutat: les Falles i la Setmana Santa.

Ambdues festes van ser declarades d’Interés Turístic Nacional. La primera, les Falles de Sant Josep, l’1 de febrer de 2005, i abans, el 28 de febrer de 1988, les solemnitats en què rememorem la Passió, Mort i Resurrecció de Crist. En els dos casos he tingut l’honor d’haver aportat el meu xicotet granet d’arena en haver preparat els expedients que es van incoar per tal de meréixer la distinció que se’ns va atorgar.

En el cas de les falles podem seguir l’origen i l’evolució de la festa per excel·lència dels valencians a Alzira a través dels textos publicats per Salvador Andrés i per qui subscriu, Pablo García i Maria José Boluda, que edità la Junta Local Fallera en 1989 i en 2014 i que duen els títols d’Alzira. Cent anys de falles. 1889-1989iAlzira. Vint-i.-cinc anys més de falles 1990-2014respectivament. En els dos casos als dos llibres es mostra el desenvolupament de la festa que en el nostre cas sabem que arranca l’any susdit perquè així ho assenyalava el diariLas Provinciasdel 21 de març de 1889 quan indicava en una breu nota publicada a la pàgina 2: “En la Plaza de Casasús de Alcira, levantó el vecindario una bonita falla la víspera de San José, que fue durante el día muy visitada y quemada por la noche ante grandísima concurrencia”. Amb posterioritat a eixa data i amb certesa es plantaren falles en 1927, 1930, 1931 i entre 1933 i 1936. Després de la Guerra Civil la festa començà a arrelar i ja se’n plantaren habitualment tots els anys excepte quan les circumstàncies no ho van permetre, cas dels anys 1957 (per la forta gelada de l’any anterior), 1983 (per la cèlebre inundació produïda pel trencament de la presa de Tous), 1988 (per la inundació de l’any anterior) i 2020 i 2021 per la crisi sanitària provocada per la Covid.

Una data important per a la festa va ser la de la creació el 29 de gener de 1944 de la Junta Local Fallera, ens què a partir d’eixe moment aglutinaria a la totalitat de les comissions falleres de la ciutat. Eixe mateix any es va nomenar a la primera fallera major de la ciutat, títol que va recaure en Maria Virtudes Piera, filla de l’aleshores alcalde, el metge Lisardo Piera.

La festa es consolidarà en els anys quaranta del segle passat, tot i que la major empenta, l’eclosió pel que fa al nombre de comissions es donarà en els anys huitanta i noranta del segle XX. 1997 va ser l’any en què més monuments es van plantar als nostres carrers i places: 71.

Els xiquets també adquiriren protagonisme en la festa, sobretot a partir de 1940 quan es va plantar el primer monument infantil al carrer O’Donnell. La primera fallera major infantil de la ciutat va ser, l’any 1947, la xiqueta Maria Carmen Suñer, filla del destacat empresari Luis Suñer.

Alzira es vanaglòria de seguir sent la segona potència mundial en falles, frase encunyada pel locutor de l’emissora local de la SER, José Antonio Serrano.

Este any les falleres i els fallers tampoc hem pogut disfrutar la festa com cal, açò és plenament. No hem pogut assistir a les diferents presentacions, ni participar en la Cavalcada Multicolor, ni de la plantà, ni en les despertades, ni dels passacarrers, ni de les mascletades, ni de l’entrega de premis, ni de les desfilades del Pasdoble, ni de la Cremà. La majoria tan sols hem pogut participar d’alguns d’eixos actes virtualment. Sí que ha tingut lloc l’Ofrena de flors de les falleres d’Alzira a la seua patrona, la Mare de Déu del Lluch, en el seu Reial Santuari.

Hem deixat el soroll de la pòlvora i de la música, el colorit de la indumentària, el perfum de les flors i l’olor dels bunyols, per al pròxim any. I ja en van dos!

Pel que fa a l’altra gran festa alzirenya, la de la Setmana Santa cal assenyalar que es viuen moments semblants.

La tradició de la Setmana Major al nostre poble pot seguir-se a través de les publicacionsLa Semana Santa alcireña(1982) d’Eduardo Part,Imágenes de la Pasión(2006) iVoces de la Pasión(2017) de Bernat Montagud, deDocumentos de la Pasión(2008) de qui subscriu i, sobretot, deImágenes de la Pasión en la Semana Santa de Alzira(2017) de Bernat Montagud i José Carrillo.

La Setmana Santa d’Alzira començà a viure’s en els nostres carrers a partir del segle XVI quan es va erigir la Confraria de la Preciosíssima Sang, associació pietista que tingué per titular a l’Ecce Homo i que comptà amb capella pròpia.

Abans de la Guerra Civil eren nou els passos que processonaven les seues imatges pels carrers de la ciutat. Les confraries existents abans de la contesa celebraven els actes públics i religiosos tradicionals i donaven especial protagonisme als seus clavaris, encarregats de confeccionar els dossers.

Els passos van patir les conseqüències de la guerra i van ser víctimes dels iconoclastes. A partir de 1940 se reorganitzaren les confraries existens i se’n fundaren altres noves.A poc a poc anaren construint-se els nous passos, alguns dels quals s’encarregaren a importants imatgers com Antonio Ballester, Carmelo Vicent, Vicente Rodilla, Ramón Granell, etc…

Ara mateix són 18 les confraries i germandats existents que processonen 23 passos.

La incorporació organitzada de les dones a la celebració arranca de l’any 1973 quan le Reial Germandat de la Santa Faç del Senyor va incorporar la secció de Veròniques i va continuar després amb la fundació de les germandats de Maria Mare i de Maria Magdalena Camí del Sepulcre del Senyor.

Tampoc este any, per decisió presa el passat 8 de març per la Junta de Germandats i Confraries de Setmana Santa, podrem participar com cal dels encontres, dels trasllats, dels viacrucis, del Pregó, dels dossers, de la Processó del Silenci ni de la Processó del Divendres Sant que convoca a milers de veïns i veïnes de la ciutat i dels pobles dels voltants. Una pena.

Evocarem, això sí les Falles i la Setmana Santa i farem vots per tal que l’any 2022 puga´m viure les nostres festes com cal, això és amb plena normalitat.

Fuente: https://alicante.elperiodicodeaqui.com