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LA PORTADA DE LA REVISTA FESTA 2020 RINDE HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE LA COVID-19

El próximo viernes 2 de octubre, a las 20 horas, en el salón de actos de Caixa Petrer, tendrá lugar la presentación de la Revista FESTA 2020, que este año correrá a cargo del presidente de Caixa Petrer, José María Beltrán. Como en las dos últimas ediciones, en esta ocasión la revista también ha sido coordinada por José Diego Vicente, técnico de normalización lingüística del Ayuntamiento de Petrer. Por su parte, el fotógrafo local Juan Pedro Verdú Rico ha sido el encargado de ilustrar con sus instantáneas la portada y las separatas de cada una de las secciones de la publicación.

El concejal de Cultura, Fernando Portillo, ha destacado que “aunque es cierto que este es un año diferente debido a la situación sanitaria, y que no van a poder celebrarse las fiestas con normalidad, decidimos continuar apostando por una publicación que a lo largo de su historia se ha convertido en algo más que una simple revista de fiestas, es una verdadera publicación de referencia sobre el conocimientos histórico, etnográfico, medioambiental y literario de nuestra ciudad, con investigadores que vienen publicando de manera habitual y reiterada en esta publicación tan especial. Es por eso que entendimos que FESTA 2020 debía ver la luz también este año”. En cuanto a la elección del presentador de la revista, José María Beltrán, el concejal ha manifestado que “consideramos que era el año, para seguir poniendo en valor los 60 años de historia de nuestra caja local”. En ese sentido, Portillo ha adelantado que uno de los artículos principales es el realizado por la CRONISTA OFICIAL DE PETRER, MARI CARMEN RICO, sobre los 60 años de historia de Caixa Petrer.

Además, “también hemos cambiado de escenario, pasando del Centro Cultural al salón de actos de Caixa Petrer, ya que tiene mayor aforo y teniendo en cuenta las limitaciones de aforo que requiere la actual crisis sanitaria permitirá que más vecinos puedan disfrutar de este momento”, ha subrayado el concejal.

Fuente: http://petreraldia.com

‘EL ‘MESTRE’ FAYOS, MISIONERO DEL ARTE DE LA MÚSICA’, UN ARTÍCULO DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROVIRA, CRONISTA OFICIAL GRÁFICO D’ALZIRA

Jaime Fayos, fundador de la banda “Lira Castellonera”, fue en su tiempo el más destacado director y pedagogo de la Comunidad Valenciana.

Todos los años, con motivo de la Feria de Julio, en el “Carrer Xátiva del “cap i casal”, se celebraba el Certamen Internacional de Bandas de Música. Por ello, creo que es bueno recordar a uno de los maestros que más logros alcanzó en este disputado concurso, donde siempre obtuvo los primeros premios con su banda, Lira Castellonera, de Villanueva de Castellón.

Jaime Fayos Torres, llegó a ser en su tiempo, el más prestigioso director de bandas de música y mejor pedagogo de la Comunidad Valenciana. Nació en Xátiva, el 21 de octubre de 1876, en la calle Argentería, en la antigua morería. La afición a la música despertó su interés influenciado por el entorno familiar. Su abuelo, Antonio Torres Caballero, fue fundador de la Sociedad Primitiva Setabense y director de la misma. Eran tales su condiciones artísticas, que a los seis años de edad ingresó en esta banda tocando el oboe y clarinete.

Comenzó su edad laboral como forjador en la herrería de su primo Francisco Fayos, en la calle Diputado Villanueva -carrer Hostals de Xátiva- ayudando en su casa a su padre, también de esta profesión de forja de hierro.

En 1909, a sus 33 años, ya tenía decidida su vocación como director de banda de música. Salió de su Xátiva natal para dirigirse a Villanueva de Castellón, donde fundaría la banda “Lira Castellonera”, como se denomina en la actualidad, contrayendo matrimonio en esta población, con Matilde Mena.

Su labor musical fue constante, abnegada y sacrificada. La música, ejercida por él con fervor de apostolado, descubrió al pueblo su alma y le dio unidad. Se sentía misionero del arte y lo propagaba gozoso; su magisterio dictaba con la enseñanza de los instrumentos, lecciones de la mejor ciudadanía.

La primera salida que hizo con la banda, fue al Certamen de Valencia en 1925, inscribiéndose en la sección primera, donde se presentó al frente su banda de “niños”, aquella alegre y triunfadora muchachada, que lo fue a largo de los años. Al parecer el “mestre” Fayos ante el tribunal de la plaza de Toros de Valencia estalló una gran ovación. “¡Eixa es la nostra”!, gritó un castellonense con entusiasmo desde el tendido. El director recogió la partitura que se iba a interpretar, “La bella durmiente”, de Tchaikowsky y, con la mayor naturalidad la dejó caer a sus pies, seguro de poderla dirigir de memoria, quedando admirada la multitud que presenciaba el certamen. Al terminar la obra se escuchó una ovación apoteósica y el jurado le otorgó el primer premio.

Dos años más tarde, en 1927, la banda volvió al certamen con la “V sinfonía”, de Beethoven, esta vez en la sección especial, consiguiendo el primer premio. Aquella actuación nunca la olvidarían los aficionados a la música de banda que asistieron a este certamen. Fue el premio a la ilusión que ponían los muchachos en la interpretación artística, cuyo éxito resonante equivaldría al primer fruto maduro sazonado de aquel árbol armónico que en 1909 plantó el “mestre” Fayos.

La Lira Castellonera continuó presentándose en los siguiente años 1928, 1929, 1939 y 1943, consiguiendo nuevos laureles para su pueblo. En 1945 fue la última participación en el certamen. La partitura que interpretaron, como obra obligada, fue la obertura del “Tanhauser”, de Wagner y “El aprendiz de brujo”, de Paul Duckas, como obra libre, siendo tan clamoroso el éxito, que el jurado le adjudicó la máxima puntuación a ambas obras. A este certamen concurrieron las bandas Primitiva setabense, Unión Musical de Llíria y la banda de Torrent.

En el pueblo oriundo de la banda había otro aglutinante más poderoso que el de la banda creada por Jaime Fayos. Su labor pedagógica fue quizás única en los anales de la música española.

Para contribuir a la espléndida fiesta del arte, se preparaba con el orgullo de quien se ofrece en total entrega de su alma de artista. Fue uno de los mejores directores en su especialidad bandística. De los éxitos de su banda toda la Comunidad Valenciana fue testigo, teniendo resonancia nacional.

Formó a más de 1.500 músicos y su mayor orgullo fue el que muchísimos de sus alumnos ganaban en su tiempo las primeras plazas por oposición, en las más prestigiosas bandas. “Fabricaba” músicos y se los llevaban; era su dolor y su vanagloria.

El “mestre “Fayos se volcó con su banda y a su pueblo entregó su vida. El óbito ocurrió cuando se celebraban las fiestas en honor a Santa Cecilia, patrona de la música. Corría el año 1946; la banda ofrecía un concierto en el teatro Ideal; era el 21 de noviembre y precisamente cuando se interpretaba la obertura del Tanhauser, su obra favorita, en el “increscendo” del apoteosis final, los músicos observaron que algo anormal le ocurría al “mestre”, por lo que intentaron cortar la interpretación de la obra, al tiempo que el exclamava, ¡“avant”!, y en aquel momento le sobrevino una angina de pecho, cayendo desfallecido sobre la cuerda de flautas. Al día siguiente, 22 de noviembre, festividad de Santa Cecilia, en vista del estado en que se hallaba, los músicos quisieron suspender la fiesta, pero él manifestó el deseo de su celebración. Y, he aquí, que en el momento del paso por la puerta de su casa la procesión con la imagen de la santa, al oír los acordes de la banda, le repitió la angina de pecho y falleció. Muerte literaria, musical y gloriosa, a los 70 años de vida y 37 de director. Su entierro constituyó una grandiosa e impresionante manifestación de duelo, al que acudió todo el pueblo. El Ayuntamiento mandó eregir un monumento con su busto en la avenida más importante y Xátiva, su ciudad natal, le rotuló una calle.

La “Lira Castellonera” será siempre la banda del “mestre” Fayos.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

FALLECE EL APÓSTOL DEL CALZADO ELDENSE


Antonio Pérez Sirvent (Elda, 1864-Elda, 1919)

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Hace 101 años, un 4 de mayo de 1919 fallecía en Elda Antonio Sirvent Pérez, uno de esos eldenses a los que junto a nombres como Isidro Aguado, Rafael Romero, Silvestre Hernández, y unos cuantos más, se les puede considerar los pioneros y fundadores de la industria del calzado de nuestra ciudad.

La biografía y trayectoria empresarial de Antonio Sirvent es más que interesante a la par que ejemplar. A pesar de ese carácter emprendedor e innovador que caracterizó el perfil empresarial eldense durante buena parte del siglo XX, paradójicamente su figura ha suscitado poco interés por parte de las instancias municipales que han llegado a despreciar sus méritos, negándole el merecido reconocimiento público que tanto o más que muchos otros se merece.

Nacido en Elda en 1864, cuando la industria zapatera empezaba tímidamente a despuntar. Con una enorme amplitud de miras, desde Elda marchó a Cuba y desde allí llegó a las estadounidenses ciudades de Lyn y de Brockton, en el estado de Massachussets, cunas del calzado norteamericano. Allí aprendió los modos americanos de la producción, el diseño y la tecnología en la fabricación de zapatos. Conocimientos que importó a su patria chica y que intentó difundir en toda la industria española del calzado durante la primera década del siglo XX a través de la revista “El Figurín del Patrón Americano”, editada en Madrid por este eldense emprendedor.

Hacia 1909 abandonó Madrid, regresando a Elda donde fundó una fábrica de calzado de lujo a nombre de su hijo Pablo Pérez. Fábrica alejada de los estándares del momento, en la que solo había 12 trabajadores y que era considerada por la población como un laboratorio donde se realizaban pruebas y se aplicaban innovaciones traídas desde los EE.UU. Moriría en su ciudad natal, un 4 de mayo de 1919, a los 55 años de edad.

En reconocimiento a su fundamental aportación a la industria del calzado eldense, el 12 de febrero de 1930 el ayuntamiento de Elda presidido por Francisco Alonso Rico intituló la calle donde se levantaban las conocidas entonces como Casas de Justamante con su nombre. Sin embargo, poco duró aquel reconocimiento. Tras la guerra civil, vino la consiguiente purga política del nomenclátor del callejero eldense al pairo de lo políticamente correcto del momento. El 5 de julio de 1939, el Ayuntamiento de Elda decidió el cambio de nombre de un grupo de calles entre las que se encontraba la calle Antonio Pérez, que fue intitulada como “Tropas Gallegas”, tal cual se conoce hoy en día.

Desde entonces, por obra y gracia del ayuntamiento eldense el nombre y méritos de Antonio Pérez quedaron olvidados e ignorados por los eldenses gracias a la ignorancia, insensibilidad y/o sectarismo de los primeros munícipes de la Victoria. Más todavía, ochenta y año años después seguimos igual. Desde instancias municipales se niega conscientemente, con premeditación, alevosía y diurnidad, y casi con desprecio, el reconocimiento público a este pionero eldense que apostó por la modernización de la industria del calzado español; que se preocupó no solo de la introducción de nuevos métodos y tecnología, sino también por la formación del empresariado zapatero en asuntos como la producción y comercialización; que luchó contra las trabas administrativas, arancelarias y falta de políticas para el desarrollo de la industria del calzado en España; y que visualizó que el futuro del calzado eldense y español de calidad estaba en la exportación de zapatos a Estados Unidos como gran mercado consumidor.

Para desgracia de nuestra memoria colectiva como pueblo, y tal y como expresó Julio César al cruzar el Rubicón ¡Alea iacta est! En Elda, seguimos sin valorar el patrimonio común, las señas de identidad y aquellos elementos culturales identificadores que deben quedar siempre por encima de las consignas políticas. Ayer fue el intento de derribo de la valla histórica del Jardín de la Música, hoy ha sido la firme negación a la recuperación de los nombres tradicionales de las calles más antiguas de nuestra ciudad y entre ellos la dedicada a Antonio Pérez Sirvent, pues méritos no le faltan.

Fuente: https://www.valledeelda.com

REFORMA DE EDIFICIOS PÚBLICOS EN LA DÉCADA DE 1780


Carrer Trinquet donde se ubicaba el trinquete para el juego de pelota y el matadero.

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT. CRONISTA OFICIAL DE XIXONA.

Don Juan José Pérez, corregidor de Xixona, quien ocupó el cargo entre el 17 de marzo de 1784 y el 2 de agosto de 1786, llevó a término algunas obras públicas y planteó una serie de actuaciones a realizar en edificios públicos de la localidad.

Al llegar a la ciudad había encontrado la iglesia parroquial “llena de humedades, de inmundicias y hedor, que retrae a la gente de la concurrencia, por efectuarse en la misma todavía los enterramientos, y muy superficialmente”.

El templo jijonenco se hallaba en obras debido a que se había acordado en fechas anteriores construir la Capilla de la Comunión, situada entrando a mano izquierda, hacia el Este, donde existía un pequeño cementerio junto a la iglesia. Este espacio estaba limitado al norte por la floración de la peña en la confluencia de las calles Fossar y Galera. Estas obras no finalizarían hasta el inicio del siglo siguiente.

Para solucionar este grave problema había comenzado a sustituir el pavimento de tierra por otro de ladrillo sufragando este gasto con las donaciones realizadas por diferentes particulares: “fiando su coste a la limosna propia (de la Iglesia Parroquial) y a la que se recogiese de los vecinos y que, en efecto, con los cavalleros regidores, síndicos y escribano que están presentes y en compañía del cura párroco, que antecedentemente se havia puesto de acuerdo, se havía precedido ya, como era notorio, a dar buelta por la ciudad y recogidos en ella algunas limosnas” . El corregidor en su informe de final de mandato indicaba que en la iglesia ya se encontraban las baldosas necesarias.

También proponía la necesidad de construir un cementerio y dejar de enterrar a los muertos en la iglesia parroquial. En aquel tiempo era costumbre de soterrar a las familias pudientes en los templos: iglesia vieja, que estaba casi colapsada; el convento de Nuestra Señora de Orito y la iglesia parroquial. Junto al espacio en el que se construía la capilla de la Comunión existía un pequeño cementerio. Entrando a la derecha junto al campanario estaba la entrada al Vas de les Animes, en que se continuaban enterrando.

La idea de construir un cementerio a extramuros de la ciudad debió ser premonitoria puesto que un año después de abandonar Xixona, el 3 de abril de 1787 Carlos III publicó una Real Cédula para incentivar la construcción de cementerios y evitar los enterramientos en los lugares sagrados. Esta orden fue analizada por los regidores municipales en su sesión del 30 de abril, aunque no se pudo satisfacer hasta muchos años después .

Uno de los objetivos prioritarios que marcó el corregidor era la reedificación del Ayuntamiento, situado en el espacio que ocupa actualmente la plaçeta de la presó y parte del edificio Gran Sol, y la mejora de las cárceles utilizando el solar que ocupan el antiguo edificio, las carnicerías y la prisión. La visión que el corregidor nos presenta de las cárceles situada en los sótanos del consistorio es demoledora: “consisten en un pequeñísimo e inmundo calabozo subterráneo y en otra pieza chica y poco segura; ambas prisiones sin ventilación, sin comodidad y desahogos, más propias para afligir y acabar con la vida de los reos que para custodiarles”.

El hospital de transeúntes se hallaba posiblemente al final de la actual calle Trinquete y en parte de la calle San Pascual. Fue construido en la edad media y junto a él estaba el matadero y una carnicería. Su estado era bochornoso: “Su edificio, pegado al matadero, participa de sus hálitos poco saludables. Por ser antiguo y mal dotado, sólo sirve para cubierto de los pasajeros, que, por tenerlo sin coste, quizá con malicia, lo prefieren a la comodidad de toda posada o para recoger a algún enfermo de aquellas, sin que aproveche para los de la ciudad, quienes, en parte por horror a la miseria que presenta, y en parte por preocupación, rehúsan el que se les asista en él”. El corregidor postulaba su desmantelamiento y, en su solar, instalar el matadero y la carnicería municipal.

El corregidor proponía la realización de obras en la iglesia parroquial y en el hospital porque estaban bajo el patronazgo del ayuntamiento, y era este quien debía correr con los gastos de mantenimiento.

Para dar la atención sanitaria proponía la construcción de un nuevo hospital en la zona de los Andadores destinando alguna de sus salas para la atención sanitaria de los pobres y otras para las escuelas de niños y niñas.

Desafortunadamente muchas de estas proposiciones quedaron en un cajón o su ejecución se demoró muchísimo en el tiempo.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

NACIDO Y AGRADECIDO


Nuestra Señora de Monserrate, patrona de Orihuela. información

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

A pesar del año que estamos viviendo, entre indecisiones, confinamientos, temores, sufrimientos, pérdidas de seres queridos, desconocimiento y mucha ignorancia; estamos aquí. Podríamos continuar con una retahíla con la que se podría poner un cinturón al globo terráqueo a la altura del Ecuador, y llegar a pensar que no ha sido un año malo del todo, pues además de las prohibiciones, suspensiones y prórrogas, hay celebraciones que dentro de las limitaciones se han podido llevar a cabo. En este último caso, me refiero a la conmemoración del primer centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Monserrate que, aunque no se ha podido darle todo el esplendor que merecía debido a esta dichosa pandemia, se ha llevado adelante gracias a todos aquellos oriolanos que con imaginación y grandes dosis de buena voluntad, lo han hecho posible.

Muchas veces para significar la actitud de una persona por el reconocimiento al haber recibido algo, ya sea de orden material o espiritual, echamos mano del refrán que dice: «es de bien nacido ser agradecido». Esto, en referencia a haber logrado favores desde empíreo por la intercesión de la Virgen de Monserrate, tras haber hecho la promesa de si se concedía se llevaría a cabo una acción concreta por parte del beneficiado, lo narra en muchas ocasiones, Josef Montesinos Pérez Martínez de Orumbella, en su «Compendio Histórico Oriolano».

A eso nos vamos a referir en los momentos que se vivía una epidemia de fiebre amarilla en 1804 y 1805, que el mosquito «aedes aegipte» procedente de las Antillas a través de un barco de guerra español, con su mortífero vuelo hizo estragos en Alicante y Cartagena. Orihuela, gracias a las medidas profilácticas adoptadas en el primero de esos años salió indemne del contagio, lo que no evitó que algunos que se veían atemorizados por el insecto se encomendasen a María Santísima de Monserrate que, en aquellas circunstancias se encontraba depositada en la catedral.

Así, el lunes 30 de diciembre de 1805, el canónigo Matías Pérez Cordover, secretario de Cámara del Obispo Francisco Antonio Cebrián y Valda, oficiaba una misa en la parroquia de Santiago Apóstol, en acción de gracias por haberse librado del contagio. Meses antes, el 2 de junio, en la catedral se cantó una solemne salve por su Capilla de Música, a expensas de Theresa de Alburquerque, esposa de Juan de Togores, por idéntico motivo.

Pero, la devoción a la Virgen morena rebasaba nuestras fronteras y, desde Cartagena, el presbítero Fulgencio Tapia Mendiola, que se había contagiado el 29 de noviembre de 1804 y estando agónico se encomendó a Ella, haciendo voto de que si de libraba de la muerte y recuperaba la salud, tanto él como su madre y tres hermanas doncellas, visitarían y celebraría en Orihuela tres días seguidos una misa como agradecimiento por el favor concedido, lo que llevaron a cabo el 19, 20 y 21 de mayo de 1805.

Desde Alicante, el comerciante Esteban Díe, por haberse librado de la epidemia, el segundo día de Pascua de Pentecostés, 3 de junio de ese año, mandó celebrar a sus expensas una misa solemne en acción de gracias por el favor concedido por la Virgen.

Pero, el agradecimiento a María de Monserrate no sólo era por motivos epidémicos, pues el 31 de julio de ese año, Antonia María López de Heredia y Rocamora, marquesa viuda de Rafal, que residía en Madrid y era camarera de la Reina María Luisa de Borbón, en la noche del citado día sufrió un «dolor cólico de tanta fiereza» que los «físicos», con los medios que disponían no pudieron hacer nada por eliminarlo. Ante esta situación aconsejaron que le fuera administrada la extremaunción y la enferma, colocándose sobre su vientre una estampa de la Virgen, quedó al instante sin el dolor. Días después desde la Corte ordenó que se organizara una fiesta en la catedral oriolana, como agradecimiento por haber sanado. Así se efectuó el 24 de agosto, celebrando la misa Pedro Agustín Goyeneche, canónigo magistral del indulto y la sagrada cátedra la ocupó el agustino fray Francisco Coderch. En la víspera de la fiesta se iluminó la torre de la catedral, hubo repique de campanas y el altar de la Virgen se adornó con sesenta y ocho luces.

Ahora que se es tan desagradecido con los demás, conviene recordar aquel refrán que siempre nos otorgará la distinción de bien nacido.

Fuente: https://www.informacion.es

LA CISTERNA DE ALGAR, ¿ÁRABE O CRISTIANA?

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR

Algar de Palancia, como la casi totalidad de los pueblos del Camp de Morvedre, tiene desde hace varios siglos una cisterna, sita junto al antiguo “ Molí   dels   frares   “ o “ Molí   de   la   Senyoria   “, construido por los religiosos mercedarios en los años de población morisca, cisterna que, hasta tiempos históricos no demasiado remotos, servía para el abastecimiento de agua para el uso doméstico de sus pobladores, agua procedente, en principio, del lugar de Árguines y, posteriormente, de la Acequia Mayor de Sagunt.

Es habitual que la gente, y Algar no es una excepción, afirme, cuando se refiere a un edificio o costumbre con tantos años de historia,  que “ açò és dels temps dels moros “ o “esta obra la van fer els moros “.

Y esto es lo que ha ocurrido con la cisterna de Algar. Es frecuente que la gente del pueblo comente, cuando se le pregunta por la misma,  que la cisterna  “la van fer els moros “. Incluso, en algunas rótulos, guías o carteles turísticos del propio Ayuntamiento, no en todos, figura como “ cisterna árabe”. Carlos Recio, autor, en 2011) del libro Historia General de Algar de Palancia, manifiesta, cuando se   refiere   a   esta   obra,   que   “ se   cuenta,   según   fuentes   históricas,   que   fue construida (la cisterna) por los moros y adquirida por los mercedarios “, pero todo ello sin detallar la fecha de su construcción ni citar prueba alguna. También, en algún medio de comunicación, aparece alguna noticia sobre el origen musulmán de la cisterna de Algar, por ejemplo, recientemente, en el diario Levante del 30 de enero de 2020, en su sección especial sobre  Patrimonio Valenciano, se menciona entre los numerosos recursos patrimoniales de Algar “    la antigua Cisterna Árabe “. Pero   todo   ello,   repetimos,   sin   aportar   ningún   tipo   de   prueba   fehaciente, especialmente documental.

              Por supuesto, los musulmanes tenían, como una de sus principales preocupaciones, el poseer agua suficiente para sus necesidades, sobre todo domésticas. A ello se refiere el prestigioso profesor  Cherif Abderrahman Jah, presidente de la española   Fundación deCultura Islámica y gran conocedor de la cultura popular de  Al-Andalus,  cuando nos dice que “  la mayor parte de las casas de la España musulmana tenían un pozo o aljibe situado en el patio interior, que se aprovisionaba del agua de lluvia que, desde los desagües de las azoteas   iba   resbalando   por   cañerías   de   arcilla   hasta   acumularse   en   el   depósito, acostumbrándose a poner unos filtros en la desembocadura de este para que se limpiara periódicamente “. Posiblemente, aunque no lo afirmamos categóricamente, algunos de los pozos que todavía se conservan en las casas de Algar procedan o sean consecuencia de esta costumbre y tradición  musulmana.

             Por su parte, Saturnino Arocas Franch, maestro de Algar e investigador y muy amante de su historia, en su libro escrito en 1945,                Datos históricos de Algar de Palancia, nos dice que, tras la repoblación   del pueblo con 26 familias de cristianos viejos en 1610, con motivo de la expulsión en 1609  de los moriscos del reino   de   Valencia,   los   nuevos   vecinos   compraron   una   parcela   de   huerta   y acometieron la construcción de una cisterna, en el mismo lugar que la actual pero mucho más reducida y descubierta por su parte superior, en la que era pozada el agua necesaria.

El profesor e historiador Francisco Hernández Amorós, en su trabajo “ Pensil hermoso y deleitoso. Una descripción de Algar de Palancia a principios del siglo XVIII” , publicado en la revista Braçal,   que edita el Centre d’Estudis del Camp de Morvedre, nos refiere que, según consta en el  Llibre del Consell de Algar (documento posterior a la expulsión de los moriscos de Algar y ya repoblado por cristianos viejos), que “ la Acequia Mayor de Sagunto se utiliza también para llenar en el mes de Enero la cisterna grande, y de muy frescas aguas, que sirve en el Verano de consuelo y salud no solo a los vecinos sino también a los pasajeros, teniendo punto de nieve sus cristales, y es tan capaz, que si no se malograsen sus aguas, bastan para el consumo de dos Veranos “

A mayor abundamiento, el propio Francisco Hernández Amorós nos relata que, en el Archivo Municipal de Elche, se conserva una parte de la documentación que recopiló el religioso mercedario y comendador de la Merced de Segorbe,                 Fr. Agustín Arques Jover (Concentaina, 1734-Valencia, 1808), entre los años 1778 y 1783, en que desempeñó el cargo de archivero de la Orden de la Merced en Madrid y en Valencia (hay que recordar en este punto que los mercedarios ostentaron, primero, la administración económica y, luego, el pleno dominio jurídico de Algar hasta la desamortización de los bienes eclesiásticos de los años 1835 y siguientes), figurando un manuscrito en el que se lee: “ el  Reverendísimo Sanchiz por los años 1666 (es decir, con población exclusivamente cristiana) hizo fabricar una cisterna para conservar agua fresca en el lugar de Algar, la que es mucha conveniencia para   los   Vasallos.   Ayudaron   estos   corporativamente   con   la   obra…Gastaría   s Reverendísima   unas   200   libras   “.  Conviene aclarar que el mercedario  José   Sanchiz   y Fernández   (Valencia, 1622-Tarragona, 1684) fue Barón de Algar y Escales desde 1664 a 1670.

Es decir, que, respetando todas las opiniones, son más creíbles, a nuestro juicio, las que nos dicen que la cisterna de Algar fue construida después de su repoblación por familias cristianas. Y ello sin dejar de reconocer todo lo llevado a cabo en el pueblo por su anterior población   mudéjar   y   morisca,   población   de   cultura   y   creencias   musulmanas,   que permaneció en Algar más de 700 años, período en el que se creó nuestra primera huerta, la construcción del azud del Barranco de Árguines,  de la Bassa  Quadrada o Bassa Vella y la Bassa dels Horts o de Rel, de la casa-palacio o Torre-Guaita, del  Molí dels Frares  y de la Sèquia del Poble o del Molí,              de las murallas y portales, de las primeras calles y plazas del pueblo, con algún atzucat  como la calle La Parraincluido, la artesanía de la seda, etc. Y algo que merece la pena ser destacado: los musulmanes nos dejaron algo tan importante en herencia como es el nombre de nuestro pueblo,  Al-gar,  y el gentilicio de  algarins    y algarines.

La cisterna, que aún se conserva hoy, es de planta cuadrangular y su acceso tiene lugar por una rampa suave de piedras de río. En su interior hay una pequeña escalera y, a su derecha, se encuentra “ l’aixeta i la pica”. En el exterior existe una caseta cilíndrica por lacual se puede acceder a su interior para su limpieza. El edificio ha tenido algunas pequeñas reformas a cargo de los sucesivos ayuntamientos, no todas, dicho con todos los respetos, demasiado acertadas, ya que alguna de ellas ha terminado con la frescura del interior del mismo, y se ha procedido a embellecer su entorno. La cisterna se utilizó durante muchísimos años para proveer de agua para bebida a los vecinos hasta que, en 1949,  se instaló una fuente pública en la Plaza Mayor y, años después, se llevaron a cabo las obras para dotar a todas las viviendas de agua potable.

DIVENDRES A LA VESPRADA ES VA CELEBRAR L’ACTE DE NOMENAMENT DEL NOU CRONISTA D’ALBALAT DELS SORELLS, EN MATEU RODRIGO LIZONDO.

A causa de la situació provocada per la pandèmia, el nomenament del nou cronista es va realitzar d’acord amb el que marca la normativa sanitària, per la qual cosa, sols un nombre molt reduït de persones poguérem donar fe de l’esdeveniment, entre elles, un xicotet cercle de familiars i amics d’En Mateu i els membres de la corporació municipal presidida per l’alcalde, Nicolau Claramunt i Ruiz.

La celebració, senzilla i entenimentada, s’inicià amb la presentació d’En Mateu Rodrigo per part de l’alcalde, i la lectura de l’acta del plenari del passat 29 de juliol, en la qual s’acordà el seu nomenament com a nou cronista. Seguidament, Mateu Rodrigo prengué possessió de la paraula per delectar-nos amb la seua erudició i prolífica dissertació de pinzellades d’història relacionades amb Albalat dels Sorells, el patrimoni i alguns dels seus personatges protagonistes més il•lustres, a més a més d’agrair el seu nomenament a la corporació.

Reconeixement especial tingué el professor Mateu per recordar la figura de l’anterior cronista, Bernat Garcia i Aparisi, recentment traspassat, motiu pel qual l’ajuntament va iniciar l’expedient de nomenament del nou cronista, fet el qual es va certificar divendres 4 de setembre al Palau Comtal.

Fuente: https://www.elperiodic.com

ALBALAT DELS SORELLS TÉ NOU CRONISTA, MATEU RODRIGO LIZONDO

A causa de la situació provocada per la pandèmia, el nomenament del nou cronista d’Albalat dels Sorells, en l’Horta Nord (València), es va fer d’acord amb el que marca la normativa sanitària, pel que només un número molt reduït de persones pogueren donar fe de l’acte, entre elles, un xicotet cercle de familiars i amics d’En Mateu i els membres de la corporació municipal presidida per l’alcalde, Nicolau Claramunt i Ruiz.

La celebració, senzilla i entenimentada, s’inicià amb la presentació de Mateu Rodrigo per part de l’alcalde, i la lectura de l’acta del plenari del passat 29 de juliol, en la que s’acordà el seu nomenament com a nou cronista. Seguidament, Mateu Rodrigo prengué possessió de la paraula per a delectar al públic amb la seua erudició i prolífica dissertació de pinzellades d’història relacionades amb Albalat dels Sorells, el patrimoni i alguns dels seus personatges protagonistes més il·lustres, a demés d’agrair el seu nomenament a la corporació.

Fuente: https://valenciadiari.com

SUECA ABRE HOY UNA MUESTRA QUE REPASA EL VÍNCULO DE JOAN FUSTER CON SU CIUDAD

JOAN GIMENO

El claustro del Espai Joan Fuster acogerá esta tarde (19 horas) la inauguración de la muestra «Joan Fuster i Sueca», que se podrá visitar en este recinto hasta el 31 de enero de 2021. El acto inaugural contará con la presencia de Joan Carles Vázquez, concejal de Cultura, y de Enric Alforja, comisario y técnico del Centro de Documentación del Espai Joan Fuster, que realizará una visita guiada para el público, con un aforo limitado. La exposición quiere poner de relieve la relación de toda una vida del escritor con su pueblo natal mediante una amplia selección de documentos pertenecientes a su fondo personal, que legó al pueblo de Sueca y que se conservan en el Espai Joan Fuster. La iniciativa de organizar una muestra de estas características surgió de Francesc Pérez i Moragón, actual asesor y director de honor de la entidad, y ha sido diseñada por el equipo del Museo Joan Fuster, en colaboración con el CRONISTA DE SUECA, JOAN ANTONI CARRASQUER. El itinerario expositivo, que recorre cronológicamente diferentes ámbitos y épocas, deja constancia de la presencia de Sueca en la trayectoria personal, literaria y cívica del escritor, el pueblo que no solo fue su lugar de residencia, sino también la materia de muchos de sus escritos. Con la intención de remarcar este vínculo tan estrecho y continuado en el tiempo de Fuster con su ciudad, también se han incluido documentos de la colección de la Biblioteca Municipal y del escritor Josep Palàcios, amigo y heredero testamentario del ensayista.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LOS AÑOS QUE PASAN

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Me tropiezo, casi por casualidad, con una brevísima noticia en nuestras páginas. Es junio de 1901 y el «ramo de Guerra» ha tomado al fin la decisión de ceder a la ciudad el Cuartel del Pilar, un antiguo convento de dominicos del XVII, ya inservible para albergar a los 550 soldados que según Cruilles mantenía en 1876 con malas condiciones de habitabilidad. La semana pasada, la vicealcaldesa Sandra Gómez visitó el pasillo que queda en el siglo XXI de la donación, entre la plaza del Pilar y Guillem de Castro, un solar que lleva dormido décadas y en el que el Ayuntamiento, desde 2018, dice que quiere hacer un centro sociocultural para Velluters. Vicent Sarría comenzó a trabajar en un proyecto que a Rita Barberá y sus antecesores se le había hecho bola y que, terminadas las excavaciones, es posible que lo veamos concluir un año de estos.

La marcha de la ciudad es lenta, verdaderamente. Pero la gracia con que yo quiero adornar el asunto reside en que para hacerse una idea clara del proceso que llevará al solar de un convento-cuartel a ser, al fin, un «centro sociocultural» hay que recurrir, de manera inevitable, a las páginas de este viejo diario. Todo está aquí y todas las vivencias, alegrías, sinsabores e ilusiones de esta ciudad y sus gentes han sido contadas en su momento por LAS PROVINCIAS; con el dato de un Llorente, una ironía de Martín Domínguez o un «zasca» intencionado de Ombuena. Desde la noticia de la cesión de 1901 a la del «convenio entre el Ejército y la ciudad», de 1926, donde a cambio del Llano del Remedio dábamos de nuevo un cuartel que no había dejado de tener uso militar ni un solo día, aunque en vez del regimiento Guadalajara ahora tenía instalada -se supone que en condiciones inquietantes- la Intendencia.

En 1902 apareció una cripta, pero nadie hizo nada. Años y más años, todos los años, uno por uno. Demoras infinitas en unas administraciones, la ciudad y el Estado, siempre sin recursos y sin ideas. Y un periódico atento a lo que pasa y con el que el pulso de la ciudad se encadena: para reflejar las subastas de «caballos de desecho» o el accidente de moto de dos soldaditos de Intendencia. O para dar cuenta de soluciones que no llegaron hasta muy tarde, cuando en el Llano del Remedio se puso el parador del Foc.

En LAS PROVINCIAS, estos días, hay relevo en la dirección. Después de once años de pulso y púa, Julián Quirós, el octavo director en los 155 años del diario, cede el testigo a Jesús Trelis, cocinero de calidad en la sala de las noticias de cada día. Hacer periódicos no es muy difícil, según tengo entendido. Se trata de resistir tentaciones, contar lo que pasa y estar en el sitio por lo que pueda pasar… Ánimo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es