Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

SEGORBE, DIECISIETE DE JUNIO: 25 AÑOS DEL CAMBIO

Siempre cuando queremos recordar efemérides desde la distancia, aunque hayamos vivido los momentos, se intercalan “instantes” recurrentes en nuestra mente, que realmente no ocurrieron. Aquí tenemos a favor el trabajo de recopilación que realizó el CRONISTA OFICIAL DE SEGORBE, investigador y escritor, RAFAEL MARTÍN ARTÍGUEZ sobre la figura de Rafael Calvo Calpe y que muchas personas tienen en su casa.

Hace 25 años el entorno político de Segorbe dio un vuelco radical. Desde las primeras elecciones municipales de 1979, donde el mensaje era: Por unos ayuntamientos nuevos y democráticos, en nuestra ciudad, cada jornada electoral venía acompañada de dos semanas posteriores donde los pactos y no-pactos constituían las tertulias de bares, corrillos de algun@s y sinsabores de otros. Ser el partido más votado, nunca significaba que ibas a tener la alcaldía, porque no había mayorías. Segorbe tuvo alcalde republicano cuando el partido más votado fue UCD, alcalde socialista cuando el más votado fue el partido republicano (…) , sin darle importancia a los votos de los ciudadanos, demostrando que a veces las matemáticas pierden su lógica y, muchas otras, se anteponen los odios personales al interés general de los ciudadanos. Entonces era tan necesario, como hoy, ACTUAR.

Finales de los 80, con el CDS en marcha y principio de los 90, con La Aldaba, fueron años de reivindicación, trabajo y lucha de muchas personas cercanas a nuestro partido y de otras que apoyaban las iniciativas, ciudadanos de Segorbe y de la comarca del Alto Palancia sin sopesar el signo político se unieron para llevar adelante temas como el Hospital, NO a que el Portillo fuera un vertedero, la conservación de la olivera la Morruda… Estábamos inmersos en la legislatura 1991-95, donde se maquilleo los resultados electorales con el comienzo de todos los grupos en el gobierno dirigidos por el pacto PSOE y ARDE (5+2, 2335 votos entre los dos, 1724 y 611), discriminando tanto en la participación como en los presupuestos a los concejales de CDS y AP (4+2, 2289 entre ambos, 1449 y 840), una diferencia de 46 votos marco esta legislatura, un año y unos meses después ambos grupos estaban en la oposición. En ese momento de falta de visión político del equipo de gobierno y del gran egoísmo de sus socios hizo que en los años 93, 94 y principios del 95 tuvieran más repercusión las iniciativas que presentaban los concejales del CDS que las llevadas a cabo por el PSOE y ARDE. En la última etapa incluso se negaron a estudiar propuestas valoradas muy positivas por la población, como los reglamentos de Participación Ciudadana, Entrada de toros, Semana taurina, actuaciones en obras como la actual avenida Cortes Valencianas, Avenida España, Valentín Galarza, conmemorar efemérides como D Aniversario del primer tratado de ajedrez del segorbino Francesch Vicent, asegurando que era un invento, todo porque eran presentados por el CDS.

El año 1995 era un año que comenzaba políticamente con la mirada en la fecha del 28 de mayo, fecha en la que se iban a realizar las elecciones autonómicas y municipales. En la calle había un ambiente y una animosidad por parte de l@s ciudadan@s para que por fin Segorbe diera un giro de 180 grados, con un proyecto ilusionante que llevará a realizar un cambio hacia mejores horizontes económicos, sociales, culturales y desarrollo de la ciudad, que no había tenido en la última década, se habían llevado adelante ideas puntuales por los anteriores ayuntamientos, pero no formaban parte de un plan estratégico que fuera suficiente fuerte para que sirviera de empujón a las aspiraciones de la mayoría de las personas.

Desde La Aldaba estábamos tranquilos, satisfechos del gran esfuerzo y trabajo realizado por nuestros concejales y simpatizantes, por lo que los ciudadanos nos animaban a continuar de esa forma porque creían que ganarían las elecciones Rafael Calvo, que unido a Ángel Berga, Julián Barón y Paco Tortajada, habían conseguido crear una estructura en la oposición que funcionaba como un “ayuntamiento”, dedicaban, todos al completo, cuatro horas diarias para atender las sugerencias de los ciudadanos..

Por otro lado se estaban realizando encuentros entre representantes de los comités del Partido Popular y CDS de Segorbe para valorar ir conjuntamente a la cita electoral municipal. Como es lógico, cada una de las partes quería llevar adelante su proyecto, sus ideas, con momentos de ruptura, con intereses particulares y generales, pero con muchos puntos en común. Después de varias reuniones se tuvo muy claro que lo más importante para ambos, pero sobre todo, para Segorbe, era ir juntos el 28 de mayo, aquí nació el eslogan Segorbe nos une.

Se podrían valorar mil y una situación, hablar de lo que hubiera ocurrido “si…”, pero no; esta unión entre populares y centristas en las elecciones del 28 de mayo fue la primera vez, en la actual democracia, que una lista lograba mayoría absoluta (8 concejales, Rafael Calvo, Miguel Barrachina, Manuel Martín, Ángel Berga, Paco Tortajada, Soledad Santamaría, Ángel Marín (d.e.p.) y Julián Barón), 2848 votos, los dos grupos que habían estado en el gobierno 2185, la coalición gano 709 votos, pero lo más importante, la ilusión de miles de segorbin@s, fue el paso para que el día 17 de junio de 1995 Rafael Calvo Calpe cogiera por primera vez el bastón de mando, fuera proclamado Alcalde, sus primeras palabras fueron: “Hoy es uno de los días más importantes de mi vida, porque es un honor y un orgullo como segorbino el haber sido elegido Alcalde de Segorbe, vuestro Alcalde”.

“Queremos recuperar el orgullo de ser segorbino o segorbina, queremos volver a ser el motor económico y social de esta comarca, vamos a recobrar el respeto y la admiración de nuestros pueblos hermanos del Alto Palancia y recuperar una parte importante que nuestra ciudad tuvo en otras épocas.”

“Debemos ser receptores de las ideas que los ciudadanos nos transmiten.”

El 17 de junio de 1995 fue el principio de 5 legislaturas que cambiaron nuestra ciudad en positivo, desde todos los ámbitos, nadie puedo dudarlo, con más simpatía o menos, pero eso es otra historia.

La gente no sabe imaginar el futuro y tiende a repetir el pasado cuando lo intenta. Eduardo Punset.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

DE CASINOS A BENAGÉBER

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS.

Esta mañana que el sol no apretaba mucho, me he ido de excursión con mi padre que a sus noventa y tres años, tiene una mente muy lúcida además de ser un experto viajante así cómo conocedor de muchas rincones y destinos de nuestra geografía. Con el ocupando el asiento del copiloto, no es necesario el G.P.S. para llegar al destino. Hoy la ruta marcada era de Casinos al Pantano de Benagéber.

Hasta Tuejar, hemos disfrutado de circular por esa carretera que nos comunica con Valencia, y que el tráfico apenas resulta molesto un martes por la mañana. Una vez en Tuejar, nos hemos adentrado por la carretera une esta población con el pantano que abastece de agua nuestras tierras.

Era un 6 de abril de 1932 cuando se firmó el acta que daba inicio a la construcción del Embalse de Benagéber, la inauguración no fue hasta 20 años más tarde, pero los vecinos tuvieron que abandonar sus casas que poco a poco quedaron y están cubiertas, sepultadas por el agua. Aquellos vecinos hoy viven en San Isidro y San Antonio de Benagéber dejando atrás ese mundo que les separó del actual, dejando atrás pueblo, tierras, heredad… Aunque allí cerca aún quedan pueblos y alquerías.

La historia del Embalse de Benagéber, sobre el río Turia, perfectamente pudo empezar en el año 1931 cuando se aprobó por la Dirección General de Obras Hidráulicas su construcción, y el 5 de abril de 1932 el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora inauguraba las obras con el nombre de Pantano de Blasco Ibáñez. Su construcción duraría hasta el año 1955 rebautizándose como Embalse del Generalísimo, pero se inauguró el 28 de mayo de 1952.

El periódico Levante-EMV narraba el inicio de aquella infraestructura «más grande en volumen y en presupuesto» que se había hecho jamás en Valencia: «mientras los representantes de la huerta y de los pueblos beneficiados sonreían satisfechos, los vecinos y el acalde de Benagéber, lloraban de amargura». Entre los más felices, los sindicatos de regantes del Turia con el Tribunal de las Aguas a la cabeza, que en un manifiesto a los valencianos desde la portada del Levante- EMV atribuían el proyecto a la «eficacia» de su presión sobre el Gobierno. Una lucha que incluyó una visita del milenario tribunal a Madrid para convencer al ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto, de que apostase por Valencia, «siempre olvidada y postergada de beneficios y apoyo de los Gobiernos».

Según un gran panel del Ministerio de Medio Ambiente, Secretaria General para el Territorio y la Biodiversidad; Confederación Hidrográfica del Júcar, que ilustra la obra nos habla de las características y se lee: “Término municipal de Benageber, rio Turia, superficie de cuenca: 3.426 Km2, precipitación media 402 mm, Tipología de presa: Gravedad, Volumen máximo 222 Hm3; Altura sobre cimientos 110 m; Longitud de coronación 227 m; Capacidad aliviaderos: de superficie 836 m 3/s, Morning Glory 700m3/s; Capacidad de la toma: 16 m3/s.”

¡Cuántos recuerdos cargados la historia vivida hace casi cien años! ¡Cuántas personas de edad podrán narrar momentos vividos en torno a la puesta en marcha de esa obra! Hoy mi padre recordaba que mucha gente de Casinos, fue el día de la inauguración, el tenía veinticinco años y entre las personas que asistieron, había un grupo de señoritas que aquel año eran las Reinas Musicales y sus Cortes de honor, que vestidas con el traje típico valenciano, llevaban peladillas en pequeñas canastillas para obsequiar… ¿Quién sabe a quién? Era una forma de rompiendo el protocolo, acercarse a las autoridades presentes.

A estas señoritas de Casinos, se les aproximó una de las autoridades vestido con traje de chaqueta y al ver las peladillas, les preguntó por su procedencia, ellas, nuestras Musicales, contestaron con orgullo que eran de Casinos, al igual que las peladillas, entonces aquel señor que nadie conocía se presentó y les dijo que era José Joaquín Sanchiz y Álvarez de Quindos (1904-1978), que resultó ser el XV marqués de Pescara, el VI marqués de Casa Saltillo, y el III conde de Chacón, o sea el Sr. Marqués de Pescara, propietario de nuestra vecina Masía del Espinar. Este señor, casó con Dª María de las Mercedes Gil de Avalle y Gascó y le sucedió, en 1980, su hijo Don José María Sanchiz y Gil de Avalle, XVI marqués de Pescara, VII marqués de Casa Saltillo.

Es una mera coincidencia, es cosa del destino, es un simple detalle, pero nuestras peladillas estuvieron presentes en aquel momento histórico. Algunas de las protagonistas aún viven y recuerdan con ilusión aquel día de fiesta de 1952, que para animarlo acudió la Banda Primitiva de Llíria.

Pongo las últimas palabras, recordando a un buen hijo de Casinos que pasó a mejor vida siendo Secretario de la Unión Musical Casinense, estoy hablando de Manuel Hernández Montañés, que en una de las muchas conversaciones que mantuve con él, me recordaba, la figura del General Abriat, que no sé cuál sería su relación, pero me contaba que tenía mucho interés en que el pantano de Benagéber regara las tierras de Casinos.

Consultados diferentes documentos, se sabe que D. Miguel Abriat Cantó nació en Aguadilla, Puerto Rico, el día 10 de octubre de 1879 y murió en Valencia en el año 1972, fue un militar español, teniente general del Ejército. Alcanzó puestos de relevancia, como gobernador militar de Cartagena y Asturias, y Capitán General de la III Región Militar. El 2 de agosto de 1940 fue nombrado Hijo Adoptivo de Benavites, Benifairó de les Valls, Quart, Quartell y Faura; el 4 de diciembre de 1948 el Ayuntamiento de Casinos le nombró Hijo Adoptivo de la localidad y le rotuló la actual calle de Cervantes, desde la esquina de la Calle la Balsita, hasta la calle Pelayo con su nombre, calle que fue unificado el nombre de los tres tramos, en el pleno del 3 de julio de 1979 con el nombre de Cervantes.

Siempre me quedará en la duda el hacer aquella investigación que Manolo quería averiguar sobre el General Abriat y el pantano, sea del modo que fuere, sea la historia como fuere, hoy el pantano es una realidad, nos abastece de agua para regar, visitarlo esta mañana ha sido una auténtica gozada, porque ha sido un reencuentro con la naturaleza, disfrutar de los aromas del campo, respirar aire puro entre los pinos, contemplar la sinfonía de colores que te ofrece el agua, y sobre todo recordar a esas personas que han dado vida repoblando otros pueblos con el mismo nombre y que sus recuerdos están inhumados a más de cien metros de profundidad, solo la historia y el tiempo será capaz de unir la pasión, voluntad y energía, que dejaron tras ellos por hacer verdadera la frase de lo que es vivir, protagonizando el bien común.

Es un paseo natural, con buenas vistas, que invita a descubrir el mundo, a esa alma viajera que va en busca de silencio, de contacto con la naturaleza, de conocer nuestra geografía… creo que esa zona es tan grande como limpia y sin contaminación.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

FUERA DE LA CIUDAD

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Le copio el titular al ‘Frankfurter’ del domingo: fuera, huyamos, vámonos de la ciudad… Por eso en la foto de portada vemos a dos generaciones, padre e hijo, sin mascarillas, pedaleando a todo meter, libres, por un camino bordeado de girasoles.

Las pobres ciudades cotizan muy mal en esta bolsa de las aprensiones que nos está dejando el virus. Dos o tres mil millones de personas han pasado tres meses en confinamiento y lo peor ha sido que al otro lado de la ventana tenían una fachada, un patio de luces o un tipo con la misma cara agria que ellos mismos. Tres meses sin ver un árbol, sin una perspectiva amplia, sin poder extender la mirada sobre el horizonte del mar, han generado rencor contra las pobres ciudades, culpables ahora de los males del hacinamiento, de los pecados nefandos de la multitud.

Ayer empezó el relajamiento de las más estrictas normas y la posibilidad de convivencia se hizo mayor. Pero al mismo tiempo -y quizá por ello- se están vendiendo más autocaravanas que nunca y se están poniendo a punto las piscinas de todas las urbanizaciones, comunidades, aldeas y pueblos. El turismo rural está sonriente y el de las ciudades grandes frunce el ceño. La gente quiere agua y espacio, chapoteo y distancia. Poder ponerse la mano extendida sobre la frente, como una visera, para dirigir la mirada veinte kilómetros más allá.

Un alemán de ciudad quizá tiene que hacer 150 kilómetros para empezar a ver realmente el campo. Prefiere tomar un billete de 60 euros y viajar a Alicante. Por eso la Alemania del ‘Frankfurter’ está que se sale. Pedro Sánchez quería que fuera más tarde, pero las fronteras internas de Europa se abren finalmente el día 21 -salvo la de España y Portugal, que no debería existir- a causa de la presión de caldera de un país que desborda de ganas de ver el mar a través de una jarra de sangría. En abril, miles de propietarios alemanes en Mallorca ya le enviaron al Gobierno balear una carta que ha forzado un adelanto espectacular: por eso ayer se abrió un «pasillo aéreo» para que los primeros seis mil alemanas puedan ir a su casa de Mallorca -o de Alicante, donde viven unos 20.000- a ver los geranios como están.

Campo y ciudad, monte y playa, cerrar o abrir la mano… Este es un año de prueba para todo y para todos. Para evitar la ruina, necesitamos el dinero del turismo tanto como respirar; pero los bichos siguen sueltos y atacan a todo el que respira. Este es un juego perverso, inventado por el diablo; y me siguen dando mucha lástima los que tienen que decidir.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

SANGRE AZUL

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Y, en vez de cetro real, sostiene apenas/ con desmayo galán un guante de ante/ la blanca mano de azuladas venas». Así concluye el postrer terceto encadenado, del cortesano poema que Manuel Machado dedicó al rey Felipe IV. No, no voy a referirme en esta gacetilla al maleza del penúltimo rey de la dinastía de los Austrias españoles, que, para mí, creo que tan solo tuvo la gran fortuna de ser retratado por el impar Velázquez. La cita de los versos del hermano del también impar Antonio Machado, viene a cuento por el último endecasílabo y por lo que se refiere a la sangre azul. Esta es una frase hecha que ya se maneja desde el siglo XVII y que, según la justificación tradicional, se refería al color de la sangre de los reyes y la aristocracia. La causa, según este razonamiento, se basaba en el hecho sabido de que las clases nobles nunca se exponían al sol. En consecuencia, sus venas resaltaban, en sobremanera, sobre la palidez albina de su piel.

Pues bien, va y resulta que no es así. Veremos por qué. El historiador romano Tácito escribió, refiriéndose a los emperadores, que habían nacido «caelesti sanguine» (de sangre celeste), haciendo referencia a su procedencia divina, habida cuenta que, desde Octavio Augusto, todos se dieron la prosapia de considerarse dioses. Pues bien el quid de la cuestión lo supone la traducción de «caelesti» por azul, el color del cielo. Es decir, una sinécdoque muy en uso por los poetas culteranos del barroco. Una figura literaria que designa una cosa con el nombre de otra que tienen relación. «El azul no hay que tocar» escribe Rubén Darío refiriéndose al cielo en su poema A Margarita. Desde luego, no pienso adornarme con plumas ajenas, pues el autor del descubrimiento fue el avispado lingüista Eugenio Coseriu, a quien recuperó el profesor García Sánchez en un artículo publicado hace nueve años titulado Sangre azul, calco semántico y etimológico. A cada uno lo suyo.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

FALLECE, BERNAT GARCIA APARICI, QUIEN FUE CRONISTA OFICIAL DE ALBALAT DELS SORELLS

Fallece Bernat García Aparici, quien fue Cronista Oficial de Albalat dels Sorells, falleció en Valencia el 13 de junio de 2020 a los 85 años de edad.

La misa corpore insepulto tendrá lugar mañana, martes día 16 de junio a las 16,30 horas en la iglesia parroquial de els Sants Reis de Albalat dels Sorells.

Descanse en paz nuestro estimado compañero.

PETRER VOTA LIBERTAD

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

El 15 de junio de 1977 los petrerenses y todos los españoles votaron en las primeras elecciones libres después de 41 años. Tal día como hoy de hace 43 años, triunfaron dos partidos moderados: la Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez, que obtuvo una mayoría holgada que le permitiría gobernar, y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), convertido en la fuerza hegemónica de la izquierda.

Más de dieciocho millones de españoles, los mayores de 21 años, acudieron a las urnas en libertad, por primera vez desde las elecciones a Cortes en febrero de 1936. El resultado electoral fortaleció la joven democracia, perfiló un sistema de partidos homologable a cualquier país europeo y, sobre todo, facilitó que el nuevo Congreso iniciara un proceso constituyente capaz de dotar al país de una Constitución basada en el consenso. El pueblo había recuperado la democracia y su máxima expresión era el derecho a votar y a elegir libremente a sus representantes.

Aquel miércoles de 1977 la UCD de Adolfo Suárez se quedó a 11 escaños de la mayoría absoluta y obtuvo 47 escaños más que la segunda fuerza política, el PSOE. En Petrer la jornada electoral se vivió en un ambiente de emoción e ilusionada expectativa y el partido vencedor, con más de la mitad de los votos, un 52%, fue el PSOE, seguido por la UCD con un 25%, el Partido Comunista de España (PCE) con un 10% y con menos de un 5% de los votos el resto de formaciones políticas que se presentaron a estos comicios.

El Ayuntamiento de Petrer estaba presidido por Enrique Navarro Quiles, el alcalde de la transición, y ese día en nuestro pueblo, como en el resto del estado español, hubo una masiva participación de electores que consecuentes de la baza en juego se dispusieron a ser ellos mismos quienes decidiesen el futuro político de la nación. Los colegios electorales se dividieron en dos sectores y se constituyeron un total de doce mesas electorales repartidas en los colegios Primo de Rivera y Reyes Católicos. La participación rozó el 84% y la abstención fue del 16%.

Estas elecciones se celebraron un día laborable y en todo el territorio nacional, la jornada fue bastante tranquila, con una quincena de pequeñas explosiones y algunas bombas desactivadas, atribuidas a la extrema derecha. Votó el 78,89% del censo electoral. El recuento duró dos interminables días. La nula experiencia y el gran número de listas ralentizó el escrutinio, pero no hubo intencionalidad política de retrasar o maquillar los resultados y los partidos aceptaron con estoicismo el lento goteo de datos.

Como curiosidad apuntar que fueron cuatro los petrerenses que se presentaron como candidatos a estas elecciones. Juan Antonio Navarro Pérez “el Paste” encabezó la lista del Congreso por la Asociación Círculos José Antonio (CJA), en la misma formación, como suplente, figuraba su padre Hilario Navarro Alcaraz, concejal del Ayuntamiento de Petrer. El partido Alianza Nacional 18 de Julio también incluyó en su lista dos candidatos para el Congreso domiciliados en Petrer: Juan Arráez Cerdán que iba en el tercer lugar de la lista y Santiago Payá Villaplana que ocupó la séptima posición de la misma.

La sopa de siglas que se presentaron a estas elecciones fue muy extensa, más de 60 candidaturas, y de los 12 partidos y coaliciones que obtuvieron representación sólo dos siguen en la Cámara bajo las mismas siglas: PSOE y PNV.

Dos años después de las primeras elecciones generales democráticas, el 3 de abril de 1979, tuvieron lugar las primeras elecciones municipales que ya fueron objeto de otra crónica: Primeras elecciones municipales Petrer 1979.

Fuente: https://www.valledeelda.com

ELDA VOTA LIBERTAD

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

A escasos días de iniciarse el verano de 1977 y en un tenso preludio de la conflictividad laboral que se avecinaba por la negociación del convenio colectivo del calzado, el miércoles 15 de junio de 1977 los españoles fueron llamados a las urnas en las primeras votaciones en libertad tras 41 años sin haber celebrado elecciones democráticas.

El gobierno presidido por Adolfo Suárez convocó elecciones a Cortes Generales para elegir a los miembros del Congreso de los Diputados y el Senado. Convocatoria impensable tan solo hacía escasos 19 meses. Fueron unos comicios electorales de carácter histórico: eran las primeras elecciones libres celebradas en España tras el fallecimiento del general Franco y desde la celebración de las últimas elecciones generales en febrero de 1936.

Como en el resto de España, aquellas primeras elecciones fueron vividas en Elda en un ambiente de sentimientos confrontados entre la incredulidad ante la autodestrucción del régimen franquista y la esperanza en alcanzar las plenas libertades democráticas. En nuestra ciudad aquellas elecciones celebradas hoy hace 43 años transcurrieron sin incidentes, con absoluta normalidad y con masiva afluencia a los colegios electorales establecidos para la ocasión.

De todas las formaciones políticas presentadas al Congreso de los Diputados en la circunscripción provincial de Alicante, solo 15 de ellas obtuvieron votos en Elda; siendo la lista más votada la del PSOE que obtuvo un total de 12.065 votos (46,38 %), del total de 26.012 votos emitidos, seguidos por la Unión de Centro Democrático con un 27,97 % de los votos emitidos (7.276 votos).

Cabe destacar que de aquellas primeras elecciones democráticas a Cortes Generales celebradas hoy hace 42 años salió elegido el eldense Roque Calpena Jiménez como senador por la UCD; habiendo obtenido un total de 9.430 votos en nuestra ciudad y siendo uno de los tres senadores electos por la provincia de Alicante con un total de 196.907 votos, junto a los socialistas Julián Andújar Ruiz y José Vicente Mateo Navarro.

Fuente: https://www.valledeelda.com

LOS GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA.16. EL PRIMER TELESCOPIO DE LA UNIVERSIDAD

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En el año 1786, poco antes de la muerte del rey Carlos III, el rector Vicente Blasco García introdujo interesantes cambios en los planes de estudio de la Universidad de Valencia. Según los estudiosos que han analizado su figura, el prestigioso teólogo, que había sido nombrado para el cargo dos años antes, propuso una serie de transformaciones que venían a conectar, y a completar, la renovación científica que durante todo el siglo anterior había protagonizado la generación  de los llamados Novatores. Blasco, dado su prestigio, logró algo excepcional: ser nombrado en 1787 rector vitalicio, lo que le permitió estar al frente de la institución de la calle de la Nave hasta su muerte, en 1813.

Durante los casi treinta años de su mandato, la Universidad de Valencia, abierta ahora a los conocimientos astronómicos que iban llegando al mundo científico de la mano de Isaac Newton, concibió el propósito de dotarse de un observatorio astronómico. La idea empezó a desarrollarse en 1788, como secuela del nacimiento de un laboratorio de Química. Y en 1790 se concretó con un proyecto de emplazamiento en lo que se llamaba Casa Rectoral, situada con bastante aproximación donde está ahora, precisamente, la fuente de la plaza del Patriarca y el monumento que rinde homenaje al propio rector Blasco. Pero como el desarrollo se fue complicando, a causa de la falta de presupuestos, parece que el rector se inclinó por situar las dos instalaciones –Laboratorio Químico y Observatorio– en el Colegio de Santo Tomás de Villanueva, situado a pocos metros del edificio de La Nau, en la acera de enfrente de la calle actualmente llamada de Salvá. Las consultas que hizo el rector, disponibles en el archivo universitario, estuvieron dirigidas al responsable de la construcción del Observatorio Real de Madrid, Ximénez Coronado.

Las obras se realizaron en 1791 y el Observatorio, como era natural, fue ubicado en la terraza, con buenos ventanales. Los primeros instrumentos de observación que la Universidad tuvo eran propiedad de Josep Pérez, el encargado de custodiar y mantener los aparatos. Los datos disponibles señalan que era un “telescopio refractor de veinticuatro palmos de longitud” y luego un reflector dotado de un foco de tres pies, materiales que estaban ya en la ciudad cuando las obras se iniciaron.

Pero las obras para la definitiva instalación en la casa rectoral nunca llegaron a ser realidad. Se demoraron los permisos, cambiaron los gobiernos, se complicó la vida política española y el proyecto quedó paralizado. La Revolución Francesa, de 1789, fue origen de guerras e inestabilidad en toda Europa, hasta final de siglo. La ubicación provisional del Observatorio en el Colegio de Santo Tomás fue la única que, poco activa y sin un aparente desarrollo académico, entró en el nuevo siglo, en el que muy pronto se habría de producirla Guerra de la Independencia.

No obstante, en el “Diario de Valencia”, la primera publicación periódica de la ciudad, se puede localizar, entre los años 1805 y 1808, la presencia, en su portada, de una serie de datos diarios sobre astronomía y meteorología que, con toda probabilidad, provenían del Observatorio universitario o de alguien vinculado a él. El Diario no dice de dónde procede la información, que tampoco va firmada ni lleva atribución; pero es fácil conjeturar que se preparaba en un medio bien informado que sin duda es el universitario.

Los datos son sencillos y, en lo astronómico, se limitan a la hora de salida y puesta del Sol y de la Luna y a situar al satélite en sus fases y posición del Zodíaco. En lo meteorológico, los datos se publican con referencia a “anteayer”, y se refieren a las observaciones que a las 7 de la mañana, la una de la tarde y las seis de la tarde se hacen sobre temperatura, presión atmosférica, humedad, viento y estado de la atmosfera. Cuando se produce, se da noticia también de la formación de nubes o tempestades, con indicación de la lluvia caída, en “líneas de agua”, y si ha caído granizo.

Esta información, que reclama de la presencia de profesionales dotados de un instrumental de cierta solvencia, estuvo presente en las páginas del periódico desde 1805 y cesó cuando, en mayo de 1808, se produjeron en Madrid los primeros sucesos bélicos, con su rápido contagio en Valencia: el “Crit del Pallater” se produjo el 23 de mayo de 1808. Volcado el periódico en los asuntos de la guerra, sus páginas se llenaron de avisos y proclamas patrióticas que reclamaron todo el espacio disponible. Pero también nos indica que la anormalidad ha llegado a quienes se ocupaban de meteorología y astronomía: la ciudad sufrió el asedio francés en junio de 1808 y en marzo de 1810, en ambos casos con una denodada resistencia, una dura batalla y rechazo final de las tropas francesas.

Dislocada la vida de la ciudad, y con ella la vida académica, la idea del Observatorio quedó sin duda olvidada en 1808. El Colegio de Santo Tomás de Villanueva fue destinado a otros usos, incluido el de almacén de armas y municiones, en una ciudad que se ocupó de fortificarse y luchar, en un momento en que tuvo que derribar el Palacio Real. La propia Universidad sufrió los efectos devastadores de la guerra durante el bombardeo de la ciudad de enero de 1812, a cargo de las tropas del mariscal Suchet, que finalmente ocupó Valencia. La normalidad tardaría años en regresar a la ciudad y a su vieja Universidad. Durante todo el resto del siglo XIX, la institución no volvió a tener Observatorio Astronómico ni telescopios en uso. El “Diario de Valencia”, que había nacido en 1795 y dejó de publicarse en 1833, ya no volvió a publicar datos astronómicos o meteorológicos.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

A GOLPE DE DICCIONARIO


Monasterio de la Visitación. Foto A.L.Galiano.

ANTONIO .LUIS GALIANO PÉREZ/ CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En estos meses en que nos ha sobrado tiempo para todo, cada uno ha intentado vivirlo de la mejor manera posible. Unos se han dedicado a la gastronomía para freír un huevo siguiendo las normas de internet, otros han saturado las redes con más de una chorrada, algunos han hecho el maratón por el pasillo de su domicilio y, por último, otros han intentado satisfacer su curiosidad buscado o recordando el significado o los sinónimos de algunas palabras. Así, han ido fluyendo a través del diccionario nombres como virus, pandemia, epidemia, sintomático, asintomático, simétrico, asimétrico, pico, nueva normalidad y fase, que como sabemos esta última viene a significar, “cada uno de los distintos estados sucesivos de un fenómeno natural o histórico o de una doctrina o negocio”. Pero, si continuamos leyendo en el diccionario alunizamos y tropezamos con las distintas formas en que se deja ver la Luna según es iluminada por el sol. Francamente, en algunos momentos me he creído que estaba en la Luna o eran otros los que allí estaban, pues no llegaba a entender si era creciente o escalada, o menguante o desescalada. Que por cierto, que ha sido bajar de una gran altura sin nuestra intención, de la hemos descendido como hemos podido, de igual forma que nos hemos visto trepándola y ascendiéndola sin ser nuestra voluntad. Así que, tras escalar la acción de descender es bajar.

Bromas aparte, pues el asunto ha sido y es muy serio, la palabra que más me ha llamado la atención ha sido “confinamiento”, o sea la acción o efecto de confinar, que es lo mismo que desterrar a alguien, señalándole una residencia obligatoria o bien recluirla dentro de unos límites. Sin embargo cómo explicarlo a una niña de tres años, como mi nieta Naroa: la solución la tuvo su padre cuando ella quería ir al parque y le dijo “está cerrado”. Y la niña lo entendió perfectamente y aún hoy sabe que, de momento sigue cerrado.

Siguiendo con esa búsqueda en el diccionario hemos recordado el significado de otras palabras como geriátrico, tanatorio y morgue. Menos mal, yo al menos no la he oído ni leído, que no han utilizado la palabra “triaje” que se emplea en Medicina, o acción de triar, que es separar, entresacar o escoger. Y aunque haya presunción de que se haya utilizado con los abuelos, yo me pregunto, que culpa tenemos de haber nacido tal año, hace tantas décadas.

Voy dando fin a esta elucubración mental y llego, tal vez, para mí la palabra más importante: solidaridad. Pues no hace falta definirla ya que todos la hemos vivido gracias a los demás. Muchas gracias.

Ahora bien, como decía esta reclusión, clausura, destierro, o confinamiento, me ha incitado a seguir poniendo mis ojos entre las páginas del diccionario, que no estaba cerrado sino abierto.

Y ahora, al transcribir un documento notarial de la primera década del siglo XIX, me tropiezo con un término muy usual: “arrendamiento” que me lleva a dos protagonistas en el mismo. Es decir: el arrendador que da o toma en arrendamiento de algo, y el arrendatario, que es quien toma el arrendamiento. En nuestro caso, utilizaremos para el que toma este último nombre y para el que da, el primero. O sea, el arrendador da al arrendatario el arrendamiento.

Nos encontramos en plena Guerra contra el francés en Orihuela, cuando la ciudad vive en retaguardia la misma, con el tránsito y acantonamiento de tropas españolas, con hospitales para atender a soldados heridos. El 26 de enero de 1810, ante el notario Joaquín Almira de Martínez se protocolizaba el arrendamiento de un mesón en la calle del Río, que lindaba por mediodía con la casa de la arrendadora, a poniente con la calle de la Compañía y al norte en parte con el domicilio de Rafael Portugués que era alguacil mayor de campo y huerta, y con el de Juan Roca Juan.

La arrendadora era Francisca Pareja, viuda de Pascual Valero y el arrendatario era un vecino de Aspe, llamado Tomás Jorge del que era fiador Francisco Galván, vecino de este último. La arrendadora había adquirido la propiedad del mesón por legado testamentario de su esposo, que reconocía que podía disponer “en el todo, en clase de arrendamiento y en venta”, de la mitad del mesón por ser usufructuaria de la otra mitad, que pertenecía a los herederos de dicho esposo.

Dicho arrendamiento comenzaba el día primero del mes de febrero del citado año, y se estableció por cuatro años, a razón de 22 reales de vellón diarios, lo que suponía que el arrendatario mensualmente tenía que abonar 44 libras. En él, existían siete cuadras para las caballerías de los viajeros con sus correspondientes pesebres y tres pozos con su garrucha, pozal y soga, que debía mantenerlos limpios el arrendatario.

Existían dos camas separadas con sus sábanas, colchones, mantas y “márfegas” o jergones. Así como en la cocina, una serie de útiles para “guisar a los pasajeros”, tales como perolas y sartenes. Todo ello, mediante tasación de perito, el arrendatario debería abonarle esta cantidad a la citada viuda. Por otro lado, éste se comprometía al finalizar el arrendamiento, ya no sólo a dejar en las condiciones que le eran entregadas las cuadras, sino también a reparar a su costa todos los años los terrados, cuidando que no hubieran goteras. Y si alguna viga de las cuadras o de la cubierta amenazaba a ruina al igual que las puertas y ventanas debía de ponerlo en conocimiento de la dueña. En el caso de que no la hiciera, sería la reparación por cuenta del arrendatario, el cual se comprometía en dejar libre la posada a los cuatro años, quedando a total disposición de la citada dueña o de sus herederos, los cuales en el caso “que si Dios no lo permita” falleciera la dueña antes de finalizar el arriendo, el arrendatario podría apremiar a dichos herederos para que cumplieran lo estipulado en el tiempo que restara.

Para llevar a cabo el arrendamiento fue necesario el apoyo del fiador el cual hipotecaba sus bienes para hacer frente un posible impago por parte del arrendatario. Bienes éstos que consistían en 27 tahúllas y media de tierra plantadas de viñas y una casa en la calle de las Nieves de la villa de Aspe.

Sigamos utilizando el diccionario, que está abierto y veamos qué significa una palabra u otra, aunque es más sencillo buscar un lenguaje más sencillo como el decir en vez de confinamiento, “está cerrado”, pues así lo entenderán hasta los niños de tres años.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

LOS SIETE TÍTULOS NOBILIARIOS DE LOS FRÍGOLA


PALACIO FRÍGOLA EN CORTES DE PALLÁS: M. A. N.

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

Hasta siete títulos nobiliarios llegó a reunir, entre sí mismo y sus descendientes, Don Pascual Frígola; barón de Cortes de Pallás y creador de nuestra Batalla de Flores.

Aristócrata del siglo XIX. Ni muy alto ni muy delgado, pero sí muy distinguido, activo y simpático.

No en balde se casó con la joven más brillante de la sociedad levantina: una Palavicino, hija de quienes eran marqueses y también barones; la cual le dio cuatro hijos.

Los ancestros de Pascual Frígola venían ostentando el inmemorial señorío de Cortes desde finales del siglo XVI. Así que esperamos que, de una vez, se deje de copiar ya la falacia de la enciclopedia catalana; que divulga que Jaime I le donó el valle y castillo de Cortes a Juan de Pallars, ¡en 1232!.

El señorío quedó en manos definitivas de un Pallás no mucho antes de la debacle económica de la expulsión de los moriscos en 1609.

Salió adelante, con una repoblación a la Carta. Y siendo titular María Josefa Pallás y Vallebrera, erigidora del actual templo parroquial (1775, lleva la campana), al casar con un miembro de la destacada familia Frígola cedió a este apellido el cetro de la sucesión.

Don Pascual (volvemos al XIX), fue también gran cazador, escritor de sainetes, presidente de Lo Rat Penat… y gran defensor de la dinastía borbónica.

La propia Isabel II, antes de dirigirse a París tras la revolución de 1868, ya le había concedido el título de I Barón de Ruaya. Así que él llegó a ir a la capital francesa, preocupándose por ella.

Este título se lo pasó en vida a quien sería su primer hijo varón (el primer vástago, mujer, casaría con el Barón de Finestrat); también llamado Pascual, que fue teniente de alcalde de Valencia y ha dejado huella en la calle Ruaya. Título que, finalmente, quedó sin efecto en 1998.

Don Pascual, «el de la Batalla», fue también colaborador en los prolegómenos de la restauración de la monarquía; en la persona de Alfonso XII.

El monarca no olvidará sus gestos y, así, será Senador Vitalicio, Gentilhombre de Cámara, Director de la Gaceta y de la Imprenta Nacional. Pero, sobre todo, recibirá de las manos del Rey hasta dos títulos más: I Baronesa de Bugete, para su hija Matilde (que hoy ostenta el distinguido noble José Antonio Ortenbach Cerezo) y el de I Barón del Castillo de Chirel, para el segundo de sus hijos varones: Carlos. Quien desarrollará una exitosa carrera, ya en Madrid, ocupando destacado puesto en su ayuntamiento.

Si recapitulamos veremos que ya hemos citado el título secular de Barón de Cortes de Pallás y los tres decimonónicos de Barón de Ruaya, Barón de Bugete y Barón del Castillo de Chirel. Todos en el término actual de Cortes, que tiene 234 kilómetros cuadrados de extensión, y en pleno corazón del Sistema Ibérico. Paraje de abruptas barrancadas, paredes rocosas verticales, cascadas de manantiales, restos de primorosas huertecillas moriscas escalonadas, rica vegetación mediterránea (maquis) y abundante caza mayor protegida.

El segundo Pascual, Frígola Palavicino, de sus dos títulos (‘Cortes’ y ‘Ruaya’) dejará el troncal de la Baronía de Cortes de Pallás a su primer hijo: María; yendo, por matrimonios con Escrivá, De Carlos y Agudo, a manos del actual joven titular madrileño Antonio Agudo de Carlos. Y el de Ruaya, a su segundo hijo: también Pascual; que quedará, con los años, sin ocupar.

Pero una de sus hijas (Dolores Frígola Caruana), que casa con un destacado general, obtendrá como I Vizcondesa del Castillo de Genovés lo que Pascual -«el de las Flores»- anunciaba en sus documentos personales como «…y señor de Genovés».

Cinco titulaciones ya, cuatro de ellas de Barón: de Cortes de Pallás, de Ruaya, de Bugete, del Castillo de Chirel y (vizcondado) del Castillo de Genovés.

Volvamos, ahora, nuestra mirada hacia Carlos Frígola Palavicino. Barón del Castillo de Chirel y destacado político en Madrid; donde enlazará con la familia Muguiro (con esposa Marquesa). Familia Frígola-Muguiro y Muguiro-Frígola, por enlaces, que emparentará a través de seis casaderas hijas (que dieron motivo a muchas destacadas fiestas sociales en su palacete de la calle Ayala) con acrisolados títulos nacionales.

Patrocinio Frígola, la primera, recibirá la Baronía de Chirel y Dolores, la última de ellas, lucirá su persona como Baronesa (título rehabilitado) de Bicorp, casada con un López de Ayala; muy próximo al Jefe de Gobierno Primo de Rivera.

Y el primer varón primogénito de su segunda hija (Carlos Muguiro Frígola), además de la troncalidad del Condado de Muguiro, recabará la titularidad de I Barón de Benedrís. Cuyo primer hijo varón, a su vez (Carlos, fallecido en 2018), va a reunir en su persona la nobleza de Conde de Muguiro, la nueva baronía de Benedrís y la antigua de Chirel y la rehabilitada de Bicorp; estas dos últimas, por falta de sucesión en las ramas de las tías de su padre.

Concretando, el cabo de estos títulos valencianos se halla… en Madrid, el de Cortes de Pallás y el de Castillo de Genovés. Anulado, el de Ruaya. En Valencia, el de Bugete. Y en Madrid, también: los de Castillo de Chirel, de Bicorp y de Benedrís.

Si ya está pensando en hacer una ‘ruta cultural nobiliaria’, siga la siguiente: Castillo de Chirel, pueblo de Cortes de Pallás, despoblado morisco de Ruaya, despoblado morisco de Bugete (todo ello en término de Cortes), pueblo de Bicorp, despoblado morisco de Benedrís (término de Bicorp) y pueblo de Genovés.

Fuente: https://www.lasprovincias.es