Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

EL BALSÓN: OTRA INCÓGNITA HISTÓRICA


En esa casa, vivían mis abuelos paternos, José (Pepe Chivato) y Dolores Estevan; abajo tenían la tejería. Foto: César Salvo.

CÉSAR SALVO, CRONISTA OFICIAL DE VILLAR DEL ARZOBISPO

A Joaquín Ramírez Deltoro

Es una de las primeras imágenes que el visitante encuentra al llegar a nuestro pueblo. En los años 60 fue la postal para enviar por el visitante que venía a pasar el verano; se llegaron a hacer otras con jóvenes ataviados con el traje típico churro en la parte recayente a la carretera de Losa (hoy Ronda de San Juan de la Cruz) que era una franja de tierra con hierba y varios árboles grandes, álamos blancos y chopos. En la postal, las Solanas y la torre de la iglesia se reflejaban en el agua. Fue la piscina personal de mi padre que se crio en la casa que hoy es de Abelardo Salvo, donde estaba la tejería de mi abuelo José Salvo Santamaría pero también la de niños y adolescentes de los años 60. A veces en Pascua, pero sobre todo en verano, se ataban las cuerdas de saltar a la comba en algún árbol y algunos jóvenes saltaban hasta sobrevolar el agua y volver a la carretera, y algún atrevido también se dejaba caer al agua. Durante décadas, fue una piscina natural utilizada por niños y jóvenes; mi padre, que vivió junto al Balsón, de niño aprendió a nadar allí.

“¡¡¡Al Balsón!!!, ¡¡¡al Balsón!!!”, en los años 90 del pasado siglo se gritaba contra alguien a quien socialmente se rechazaba, por cualquier cuestión que atañera al pueblo. Bien, entrando en materia, no tenemos ningún documento que certifique el origen de la presa que recoge las aguas de la rambla de El Villar (también llamada de la Peñeta), cauce arriba, a la altura del llamado Bosquecillo (de chopos) donde existe un azud que por medio de un acueducto de comienzos del siglo pasado de algo más de 2 kms. de recorrido que llevaba el agua por gravedad y por debajo de la carretera hasta el enorme vaso natural, cuyo fondo era de piedra arenisca. El vaso se limpió y se retiraron las carpas que alguien había introducido tiempo atrás, se talaron los enormes chopos y álamos blancos que había en su ribera norte, realizando una obra de cementado en 1995. Ahora queda hondo desde la pasarela de la rotonda, debido a las diferentes obras de reasfaltado en la carretera, y sobre todo, cuando se construyó el nuevo puente; pero hasta los años 80 estuvo menos profundo y se accedía fácil. El vaso, en la actualidad, tiene capacidad para 100.000 litros de agua.

Fue también el lugar elegido desde hace 40 años para depositar –como último acto final del Carnaval- las cenizas de la Morca, el domingo por la mañana al amanecer, antes de ir a tomar la chocolatá tradicional; costumbre que se abolió no hace mucho, después de reflexionar que las dichas cenizas contaminaban el agua que han servido para regar -desde al menos hace seis siglos- los campos de la Hoya. También fue un lugar muy querido para los suicidas que hemos tenido en la historia de nuestro pueblo; la primera forma de suicidio fue durante mucho tiempo el ahorcamiento, pero en El Villar se puso en valor el ahogamiento como forma de dejar de forma rápida este mundo, y fue utilizado tanto por hombres como por mujeres.

Bien, metiéndonos en la materia que nos ocupa, no hay documento que nos explique cómo surgió hacer este embalse. Nuestra idea personal es que fueron los romanos quienes pensaron en aprovechar, mediante una presa que recogía las aguas de la rambla llamada de la Peñeta y cuyas ruinas se pueden ver pasando la muy querida y llorada fuente de Raimundo, para ir a parar al vaso natural que serviría de un posterior embalse para regar los campos de la Hoya. En la correspondiente ficha arqueológica de la Dirección General de Patrimonio la infraestructura no aparece agre­ga­da a una época concreta. Sabemos que el viejo moli­no, en un arco interior lleva graba­da la fecha de 1706, y que fue Fray Isidoro Aliaga, Arzobispo de Valencia, quien ordenó su construcción a mediados del siglo XVII. En el Archivo Histórico Municipal contamos con un documento, fechado en 1646 que nos habla de un Molino anterior, situado en lo que hoy son las escaleras que desde la calle del Bache accede a la Ronda San Juan de la Cruz. Como así parece indicarlo la fábrica de piedra -unida con argamasa- del muro oeste y los contrafuertes, así como el azud. El documento da fe de un litigio enfitéutico entre los vecinos de Chulilla y los del Villar, por cuanto los primeros no querían que se construyese un molino en El Villar, y que fueran a moler al de Chulilla que era la capital de la Baronía. Una situación que obligaba a los villarencos a recorrer dos leguas y media para acceder a la molienda de sus granos, razón por la cual el Arzobispo de Valencia, Barón de Chulilla y Señor del Villar accedió a la petición de los vecinos y resolvió –dado el estado de ruina del viejo molino antes citado- construir uno nuevo pegado al Balsón.

Según el documento de 1646, el antiguo molino estaba en ruinas y al parecer no era posible rehabilitarlo. No sabemos en qué época se había construido, pero dada su ubicación debió ser en tiempos antiguos. Así pues, este documento prueba que el Señor Arzobispo y Barón del Lugar del Villar determina la edificación de un nuevo molino porque “es forzoso ir a moler sus vecinos a los comarcanos, dos leguas y más lejos; que siendo gran parte de ellos gente pobre, para llevar a moler una barchilla de trigo (que es lo que por lo general alcanza un pobre necesitado) ha de caminar a pie, llevándola a cuestas, cuatro leguas de ida y dos de vuelta; que a esta cuenta necesitando un jornalero tres cahices al año, al cabo de él, para molerlos ha de caminar ciento cuarenta y cuatro leguas, estorbándose de su trabajo treinta y seis días a lo menos y muchas veces más”.  Todo ello argumentando que en la carta puebla El Villar tenía derecho a tener horno y –per se- molino para obtener la harina con que hacer el pan.

Durante al menos dos décadas y porque alguien introdujo dos patos que comenzaron a pro­crear, pareció el lago del Parque de la Albufera, de tan numerosa que llegó a ser la colonia anátida, siendo así que la Comunidad de Regantes de la Hoya, optó por retirarlos dada la contamina­ción del agua producida por las defecaciones de los patos. Se colocó un cartel bien grande pidiendo que no se echaran animales ni basura, petición que fue cumplida en cuanto a la segunda parte. Pero no así en la segunda, pues volvieron a aparecer los peces de colores (carpas) que también se multiplicaron rápidamente y fueron también retirados otra vez. Aun­que años después, nuestro lago artificial, sigue prestando servicios de guardería piscícola para disfrute de viandantes; en la actualidad, el lago –como lo nombran los visitantes- cuenta con ocho tortugas de agua y una cantidad importante de nuevas carpas, que han encontrado un hábitat muy aceptable porque están procreando.

Fuente: https://archivovicentellatasburgos.wordpress.com

ESTATUAS Y RENCORES

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La terrible muerte de George Lloyd fue el 25 de mayo; pero la última víctima de las protestas está siendo Cristóbal Colón, cuya estatua se quiere desmontar no ya en el capitolio de California, en Sacramento, sino del puerto mismo de Barcelona. En menos de un mes, la rabia por el violento trato a un detenido ha sacado a relucir los más oscuros rencores del problema racial. Pero con rencores tan asombrosos como los que cargan contra el recuerdo, no ya de los esclavistas sino de todos los viajeros, navegantes, descubridores y fundadores.

El otro día, en una tertulia de radio, escuché un chiste malo pero certero: «Colón parecía socialista: no sabía dónde iba, tampoco supo dónde llegó, pero todo lo hizo con dinero ajeno». En la estatua que le van a retirar, colocada en 1883 a expensar de un banquero, le vemos, precisamente, recibiendo de la reina Isabel la promesa de que su aventura marinera será financiada. Pero Colón se murió sin poner pie en el continente americano y California, mientras él vivió, solo era una tierra legendaria del Amadis de Gaula. Quiero decir que para borrar esa «memoria del descubrimiento explotador» que la tontería quiere superar, habría que empezar por quitarle el nombre a la ciudad, que viene de un río bautizado en 1808 por el español Gabriel Moraga y además tiene un claro origen católico. Lo que pasó más tarde ya es cosa de los mejicanos independientes, que en 1848 confiaron la fundación de la ciudad a un suizo, John Sutter, cuya estatua ya ha sido retirada por políticos demócratas que parecen populistas asustados.

Me pregunto hasta dónde llegará esta ansiosa oleada de confusión e ignorancia vengativa, que no hace sino distraer de los problemas esenciales de la igualdad de oportunidades, el racismo latente y las normas de comportamiento policial, batidas en miedo de coronavirus. Me pregunto cómo no se enseña a guardar tiempo y espacio en el aprendizaje de la historia y qué se explica y entiende, en una ciudad que se llama Albuquerque, sobre un tipo, Juan de Oñate, gobernador español, que nació en Zacatecas, aunque murió en la sevillana Guadalcanal. ¿Se explica bien en las escuelas cómo llega a ocurrir que ese nombre arábigo termine en una isla del Pacífico donde luego morirían miles de americanos y japoneses?

Curiosamente, no hay noticias adversas sobre los monumentos que recuerdan la llegada de los peregrinos del Mayflower, en Plymouth, Massacchusetts. Allí está, con su pipa de la paz, la estatua de Massasoit, el indio wanpanoago que les echó una mano y les obsequió con maíz y pavo, los platos de la cena de Acción de Gracias. Menos mal.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL VERANO EN PETRER


Haciendo agua limón en una cueva del Pla del Pito en las faldas del Cid. De izquierda a derecha: Luisita Tomàs, Vicente Navarro “Penyetes”, Ricardo Tomàs, Ricardín en brazos de Rosamer Amat, Antoñín Amat, Gumersindo Payá y Vicent Navarro “el Dele”. Año 1969.

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Hoy, sábado 20 de junio, comienza el verano. Y lo hará a las 23:44 hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional. Esta estación durará 93 días y 15 horas, y terminará el 22 de septiembre con el comienzo del otoño.

Aprovechando su entrada, daremos un breve repaso a tradiciones de Petrer ligadas a la estación estival. El Petrer de la mitad del siglo XX tenía las características de un pueblo rural y uno de los primeros recuerdos que tenemos es la imagen de las mujeres haciendo encaje de bolillos, a las puertas de sus casas, durante las calurosas tardes de verano. Por las noches la gente salía a tomar el fresco para resarcirse del calor y sacaba sus mecedoras y sillas. Todavía, hoy, en algunas calles los vecinos salen a las puertas de sus casas a tomar el fresco, conversando en improvisadas y animadas tertulias. Cerramos los ojos por un momento y vemos nuestras calles y los patios de las casas, al anochecer, con gente que comenta cuanto ha sucedido a lo largo del día. La mayoría de las veces acompañados de un botijo y, por qué no, de la típica “palometa” o del “canariet”.

También cuando llegaba el buen tiempo, el que tenía y podía, se trasladaba a las cuevas, esas viviendas trogloditas de las que tanto sabemos en Petrer y que mantienen una temperatura ideal tanto en verano como en invierno. Cuando terminaban las fiestas del Cristo era tradición, todavía hay quien la sigue, irse a las casas de campo a pasar el verano.

Volvemos a cerrar los ojos y podemos imaginar la placeta de San Bonifacio, los sábados y domingos de verano por la noche, y vemos cómo se juntaban en este singular enclave un grupo de amantes de los bailes regionales, en particular de todo tipo de jotas. Entre los asistentes estaban Facundo, como uno de los organizadores; “Almeja”, un villenero que vivía en la calle San Rafael; “el Salinero”, gran bailarín de jotas; “la Fardacha”, que vivía en la misma ermita y otras muchas personas amantes de este folclore.

Bajamos hasta la plaça de Dalt, concretamente al Café El Terròs, desde donde se proyectaba cine, al igual que en el Gran Cinema en la Explanada que funcionó durante muchos años como cine de verano. Después nos dirigimos hasta la calle Sancho Tello, a la puerta del Cine Avenida que estaba a espaldas del Teatro Cervantes. Este cine, a inicios de los años cincuenta del pasado siglo, era también cine de verano y también se hacía baile en él, aunque después se cubrió. Hubo otro cine de verano en lo que años más tarde fue el Chiqui. Este local era propiedad de Vicente y Paco Villaplana.

Vemos también a los jóvenes pasear por el camino de los Pasos, actual Explanada, comiendo las refrescantes lechugas y otros frutos y hortalizas del Hort del Xambiter (hoy Parc 9 d’octubre).

Escuchamos también melancólicas habaneras que cantan los parroquianos del Café La Estrella, más conocido por el apodo de su dueño, “Pebrella”, en la calle Gabriel Payá. Durante las noches veraniegas sus clientes, sentados a la puerta del local, cantan canciones a coro hasta altas horas de la madrugada.

También esos veranos de hace ya unos años nos rememoran los típicos puestos de melones y sandías, la fiesta del Cristo y el olor a plantas aromáticas en la replaceta de su ermita y la fiesta de San Bartolomé. Vemos a Ricardo “Pebrella” y al “tío Pere el Fayago”, entre otros heladeros, recorriendo las calles y ofreciendo sus sabrosos y refrescantes granizados. Nos dirigimos hasta la Explanada y nos protegemos del calor en el toldo del bar del Chico de la Blusa, mientras nos tomamos una sabrosa sepia a la plancha y un “mesclaet” y, después, nos dirigimos a la calle La Iglesia a disfrutar de una partida de pelota Y por supuesto, un sinfín más de recuerdos y tradiciones del Petrer de antaño que iremos recordando en próximas crónicas.

Cuánto y cuánto recuerdo nos viene a la memoria a cada uno de nosotros. Sin duda muchísimos más.

Hoy, el verano nos sugiere vacaciones, playa, baños en las piscinas municipales, Conciertos de Verano, Semana de la Guitarra, los sabrosos caracoles en las terrazas de nuestros bares y muchas más cosas y actividades interesantes que nos ayudan a disfrutar de una de las estaciones más deseadas. ¡Ojalá tengamos un buen verano!

Fuente: https://www.valledeelda.com

CARIDAD

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

El pasado jueves fue uno de esos días que recuerdo de mi niñez con clara visión, no solamente por la procesión, los primi-comulgantes con sus trajes y vestidos blancos, por el olor a junco recién cortado por las calles por donde luego pasaría la procesión€ Además era una de esos días en los que se postulaba -no me refiero a hacer posturitas-, se pedía para Cáritas, dedicada a ayudar a las personas en situación de necesidad. Junto con el 12 de octubre, Dia del Domund; y el 19 de marzo, Día del Seminarista; el Día del Corpus señoras y caballeros con ‘vedriolas’ en mano solicitaban un dinero para fines benéficos imponiendo a cambio una banderita alusiva a la causa. En el año 1960, el Día del Corpus Christi, declarado Día Internacional Diocesano de la Caridad, Día de Cáritas.

¿Pero que es Cáritas? Hago un poco historia. Los años 40 y 50 fueron difíciles en toda Europa. Los estragos de la Guerra Civil todavía eran muy recientes y había mucha hambre y miseria entre la población. Para paliar los estragos de esta situación, la Iglesia dio un paso al frente, dispuesta a ayudar a las personas en situación de necesidad. En la Diócesis de Orihuela esta acción se materializó a través de la instauración, dentro de Acción Católica, de una filial llamada Secretariado Diocesano de la Caridad.

La primera gran acción de este organismo se dio en el año 1948, instaurando en todas las parroquias de la Diócesis de Orihuela de un Día de la Caridad, dedicado a recoger fondos para los proyectos caritativos, y a que los párrocos, Juntas y Centros de Acción Católica y asociaciones aprovecharan ese día para hacer difusión de sus obras de caridad, así como para “intentar su organización más eficaz y fecunda”. En 1960, pasó a ser ‘Día Nacional de la Caridad’. Es tal la fuerza y relevancia que el Secretariado Diocesano de Caridad alcanza en estos primeros años, que entre 1954 y 1955 es transformada en una institución autónoma (aún dentro de Acción Católica) llamada ‘Cáritas Diocesana’. Aquí en Torrevieja, entre otras, estaba establecida desde mediados del siglo XIX, la Congregación de las Hijas de María, Acción Católica aglutinando a numerosos hombre, mujeres y jóvenes con diversas actividades, y la Congregación Antoniana.

En Torrevieja ‘Acción Católica’, constituida a mediados de los años cuarenta del pasado siglo, hizo un verdadero esfuerzo en mitigar los efectos del desempleo producido por el ‘paro tecnológico’ ocasionado por la industrialización de las salinas, que ocasionó grandes necesidades y miseria en la ciudad.

A mediados de la década de los 50, ‘Cáritas Diocesana’ tiene una gran fuerza que le permite poner en marcha ambiciosos proyectos de caridad. Es la época de las famosas tómbolas organizadas por la institución, en las cuales se encontraba la de Torrevieja, mediante el sorteo de un coche, se obtenían fondos para poder construir después viviendas para las personas más necesitadas. En estos momentos ‘Cáritas’ no solo se preocupaba por paliar los problemas del hambre y otras necesidades básicas mediante la preparación y reparto de alimentos, o distribución de ropa entre los necesitados, sino que buscaba aquellas zonas de las poblaciones donde existían focos de pobreza y marginalidad y involucrándose en la búsqueda de una vida mejor para sus habitantes.

Desde primeros de julio de 1955, los monaguillos de la iglesia parroquial de Torrevieja se vieron muy atareados llevando, a distintas casas de la localidad, cajas vistosas que contenían muñecas, destinadas a la Tómbola de Caridad que se iba a instalar por vez primera en la población. Se instalaba en el relleno ganado al mar con la construcción del actual muelle pesquero, frente a la plaza Orgullo del Alcalde Waldo Calero, delante de edificio de la Aduana, inaugurándose aquel primer año en la tarde del 23 de julio, día de San Jaime, asistiendo el Obispo de Orihuela, Pablo Barrachina Esteban.

La necesidad de viviendas para los más necesitados hizo que ‘Cáritas Parroquial de Torrevieja” edificara veinte viviendas en la zona Norte de la población, detrás de la llamada ‘calera’, junto a la hoy llamada Ronda de Ricardo Lafuente Aguado, que pasaron a llamarse “Las Casas de Cáritas”. En diciembre de 1966 finaliza la construcción de las primeras diez, que fueron bendecidas y entregadas a familias necesitadas el domingo, 15 de enero de 1967. El lunes, 9 de febrero de 1970, en uno de los salones de la iglesia parroquial de la Inmaculada, fueron entregadas las diez casas restantes.

En tiempos más recientes hay que pensar en la cantidad de ayudas que solapadamente ha realizado, en crisis tan recientes como la pasada del 2008-2009 y la que tenemos encima llamada del ‘coronavirus’, que augura ser aun más severa.

Y si el pasado jueves fue el Corpus, este pasado viernes fue la celebración del Sagrado Corazón de Jesús. devoción que surge en la Iglesia Católica entre los años 1673 y 1675 cuando la monja francesa, santa Margarita María de Alacoque, dice tener unas «visiones» en su monasterio de Paray-le-Monial, en las que Jesús, mostrándole su Corazón, promete su amor y bendición a quienes le recen y veneren.

La jerarquía católica, desde 1765, establece este culto centrando la fiesta en el VIERNES SIGUIENTE AL DIA DEL CORPUS CHRISTI, posteriormente ratificado por Pío IX en 1873 y por León XIII en 1899.

¿Recuerdan? En España fue costumbre muy antigua colocar en la puerta de entrada de las casas una pequeña placa con la imagen del Corazón de Jesús y con texto de BENDECIRÉ ESTA CASA. El pasado viernes, 19 de junio de 2020, fue la fiesta del SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Los torrevejenses del barrio de La Punta, dedicados a su devoción, lo van a recordar ni celebrar. Este año ni ha podido haber fiestas en su honor, pero seguro que protegerá todos los hogares.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

EL CONVENTO DE SANTA ANA: ARQUITECTURA Y USOS


Derribo del convento de Santa Ana. 1974.

BERNARDO GARRIGÓS, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA,

El 1 de noviembre de 1607 tres monjas del monasterio de la Santa Faz de Alicante y tres novicias de Xixona fundaron el Convento de Santa Ana[1].

El edificio se encontraba a extramuros de la villa hacia el E y muy cercano al camino de Relleu, que tras cruzar el río Coscó por la zona de la Senieta y la peña En Sala seguía el sendero de la Ereta y ladeaba el barranco que existía en la actual calle Terradets para llevar al viajero al portal de la Vila.

El convento se organizaba alrededor de un patio de forma cuadrada, en cuyo centro había una fuente. Excepto la fachada de la entrada principal, que poseía dos alturas, el resto del edificio sólo tenía una planta.

La iglesia se encontraba en el ala Sur del convento. Tenía planta rectangular con una nave central y 4 capillas laterales a cada lado. La nave central era más alta, que la zona donde estaban las capillas  y se cubría con una bóveda de medio cañón. El crucero no era visible al exterior y se recubría con una especie de bóveda de crucería. El altar mayor se sitúa en la pared del Sur. El tejado era a dos vertientes recubierto con tejas. La fachada principal miraba  al Oeste, pero seguía un eje Norte-Sur, que delimitaría el camino de Relleu.

Tras la desamortización de los bienes eclesiásticos realizada por el gobierno de Mendizábal en 1836 el edificio pasó manos del Estado, quien lo cedió al Ayuntamiento el 12 de septiembre de 1842 para que lo destinara a escuelas y hospital. Según Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico Estadístico…. el convento de monjas: “se componía en 4 de julio de 1837, que fueron trasladadas a Concentaina, de 9 religiosas de coro y 2 legas”.

El hospital[2] era una institución benéfica de origen medieval dedicada a la atención de los viajeros y transeúntes. En la edad moderna se hallaba en las proximidades del carrer Colomers, a los pies del castillo. El inmueble era más bien reducido y tenía anexa una ermita dedicada a San Ramón. Junto a él se edificó el matadero municipal. En abril de 1847 fueron derribados ambos edificios: “derruido juntamente con el antiguo Hospital, el matadero de esta ciudad por amenazar ruina ambos edificios”.

El hospital fue trasladado al convento de Santa Ana, donde siguió realizando sus funciones hasta el 15 de enero de 1852, en que fue suprimido institucionalmente y sustituido por una nueva entidad, la Casa de Beneficencia. Esta organización continuó brindando sus servicios hasta 1865 cuando se decidió acondicionar el antiguo convento de Santa Ana como escuelas municipales.

El antiguo convento permitía dotar a la ciudad de unas amplias y funcionales  instalaciones educativas, tanto para los alumnos como para los profesores. La planta baja fue destinada a escuela, en ella se distribuyeron: “las cinco escuelas que sostiene el Municipio: una superior de niños, otro elemental, otra de párvulos y dos elementales de niñas, a donde concurren diariamente quinientos alumnos de ambos sexos”[3]. Los párvulos fueron instalados en la antigua iglesia del convento, entrando a la derecha, estando un tanto separados del resto de alumnos, puesto que disponían de un acceso propio. El antiguo claustro fue dedicado a patio de juegos.

La planta superior se empleó para uso y disfrute del profesorado, contando con: alcobas, roperos, cocinas, despensa, gabinete o sala de reuniones, cuarto de baño y una entrada independiente.

Como comentaba el propio Nicolás Verdú la principal ventaja de este edificio radicaba en las condiciones de salubridad e higiene: ”los salones de clase tienen toda la capacidad y ventilación necesarias, respirando continuamente el balsámico ambiente que despiden las flores y frutales que le circuyen”.

Este edificio prestó servicios hasta la construcción del nuevo y flamante colegio Eloy Coloma al final de la Plaça a comienzos de la década de 1930. Después tuvo diferentes usos hasta que fue derribado.

 [1] BERNABÉ RUIZ, José,” La fundación  del Convento de Santa Ana”, El Programa, Xixona, Associació de Sant Bartomeu i Sant Sebastià, 2002, págs. 185- 192.

[2] BERNABE RUIZ, José, “El antiguo hospital de Xixona”, El Programa, Xixona, Associació de Sant Bartomeu i Sant Sebastià, 2003, págs. 195-204.

[3] N.V., “Jijona”, La Voz de Jijona nº 45, 29 de diciembre de 1878.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

LOS FRANCISCANOS IMPULSAN LA CANONIZACIÓN DE UN FRAILE VALENCIANO QUE BAUTIZÓ A 40.000 INDÍGENAS EN LAS SELVAS DE CENTROAMÉRICA

La orden religiosa de los franciscanos impulsa en la actualidad la causa de canonización del misionero valenciano fray Antonio Margil de Jesús (Valencia, 1657 – México, 1726) que fundó hace ahora 300 años, en 1720, la misión de San José y San Miguel de Aguayo, en San Antonio, Texas.

Fray Margil de Jesús, cuyos restos reposan en la Catedral de México, bautizó a más de 40.000 indígenas en países de Centroamérica, que recorrió a pie descalzo varias veces, desde Panamá hasta los actuales Estados Unidos, y de hecho, “pasó meses enteros en los bosques, alimentándose de frutas silvestres, rodeado de indígenas”, según ha indicado el historiador franciscano BENJAMÍN AGULLÓ (CRONISTA HONORARIO).

El fraile valenciano es tenido en esos países por “uno de los más grandes misioneros de todos los tiempos y es venerado incluso por muchos como patrón de Texas”, ha precisado.

Acompañado por un crucifijo y un breviario, fray Margil “evangelizó incansablemente durante años a tribus indígenas, algunas de ellas de antropófagos, y en varias ocasiones él mismo llegó a ser apresado y torturado”.

El proceso de canonización de fray Antonio Margil de Jesús es impulsado en la actualidad por la Postulación General de la Orden Franciscana.

Nacido en Valencia

Nacido en Valencia en 1657, Antonio Margil ingresó a los 17 años en la orden franciscana. Una década más tarde, viajó a México y colaboró en la fundación del colegio Misionero Franciscano de Santa Cruz en Querétaro, en el que más tarde serviría como su Guardián o Presidente.

Pero la verdadera vocación de Margil, sin embargo, “fue el trabajo apostólico con los indígenas” y, así, se desplazó al sur para empezar a evangelizar a las tribus de Costa Rica, Nicaragua, México y Guatemala. Regresó temporalmente a México para fundar el Colegio Apostólico de Nuestra Señora de Guadalupe en Zacatecas en 1706.

A partir de ahí, se dispuso a establecer misiones hacia el norte, en el llamado entonces virreinato de Nueva España y en lo que ahora es Texas. El fraile valenciano fundó varias misiones en el este de Texas y finalmente en San Antonio, donde estableció la Misión de San José y San Miguel de Aguayo, hace ahora 300 años.

Al final de su vida, fray Antonio Margil de Jesús regresó a Zacatecas y Querétaro. Murió en 1726 en la actual ciudad de México, y recibió sepultura en la Catedral Nacional. Las causas de beatificación y canonización de Margil comenzaron a fines del XVIII.

Fuente: https://www.elperiodic.com

EL VILLAR EN LOS TIEMPOS DEL COVID-19 (IV)


Atardecer por detrás del cerro Castellar. Foto: César Salvo

CÉSAR SALVO, CRONISTA OFICIAL DE VILLAR DEL ARZOBISPO

Estamos en fase 2, es 4 de junio. El Congreso ha aprobado una nueva prórroga del Estado de Alarma para otras dos semanas a partir del lunes próximo en que media España entrará en la fase 3. El Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana, ha determinado que nuestro territorio esté una semana más en la 2, por prudencia, llevando a cabo una desescalada particular. Hoy han echado un bando diciendo que el mercadillo de mañana viernes (otra semana pasada como si nada) será al 100%. Ayer se abrieron los centros educativos para tareas de tutoría, recogida de libros y materiales del alumnado que se habían quedado en el aula, todos con cita previa del centro.

Mientras tanto, un bando conjunto del Ayuntamiento y la Comisión de Fiestas 2020, informa al vecindario de la suspensión de las Fiestas Patronales del próximo verano. El mes comenzó con calor, temperaturas de 27º, hasta que el jueves, un aguacero que duró varias horas refrescó el ambiente y nos obligó a sacar los pantalones largos de nuevo y una chaqueta fina. Hoy viernes, hay un fallecido, un hombre mayor que ha muerto de muerte natural. Así pues, el balance vegetativo de la población experimenta un micro-avance dado que desde que comenzó el Estado de Alarma han sido tres las personas fallecidas y cuatro los nacimientos: dos niñas (febrero y abril) y dos niños (enero y mayo). Cuatro personas que han nacido en plena pandemia. En su vejez lo recordarán, como nuestros abuelos cuando nos hablaban de la guerra. Yo nací en plena pandemia, recordarán toda su vida. Y me pregunto, ¿Qué mundo se encontrarán cuando empiecen a crecer?

Con el calor, ya sabemos, muchos pájaros se caen de los nidos. Ayer recogí un gorrión y con un impulso de mis brazos le ayudé a remontar el vuelo. Espero que sobreviviera. Los trinos de golondrinas, vencejos y gorriones pueblan las calles del pueblo. El delincuente llamado “el Rambo de Requena” parece que aún continúa escondido por los montes de la Serranía, aunque el dispositivo de búsqueda con helicóptero parece que no da resultados positivos. Hoy el mercado ocupaba ya una extensión considerable, desde la calle de las Cruces hasta la Caja Rural y todo el Huerto del Señor; todos los puestos colocados en fila, uno detrás de otro para respetar las medidas de seguridad….Últimas noticias informan que han cogido al Rambo de Requena en Andorra (Teruel), después de un enfrentamiento con la Guardia Civil.

Las obras en el Centro Cultural-Deportivo-Juvenil, que es en lo que se ha convertido el antiguo Instituto de 2ª Enseñanza, están a punto de finalizar tras dos años de trabajos y, seguramente, para después del verano podremos asistir a su inauguración. El complejo contará con salas específicas para asociaciones del pueblo, siempre con cita previa y para una actividad puntual (ensayos de música y danza, reuniones). Una nueva infraestructura que esperemos sirva para que los jóvenes puedan desarrollar aptitudes y aficiones, sin necesidad de dedicarse a absurdos vandalismos o al “dolce far niente”. Asimismo, han dado comienzo las obras del nuevo Centro Ocupacional que estará situado junto a la Residencia y Centro de día, en las Suertes, creando así un complejo dedicado a las personas con discapacidades que sitúa a nuestro pueblo a la cabeza de un colectivo que verá cubiertas sus necesidades más primarias. Hoy jueves, y por bando de Alcaldía, se comunica a la población el traslado del mercado de los viernes, de la calle de las Cruces a la avenida de Aragón, para poder cumplir fielmente las medidas de seguridad del Estado de Alarma. Un espacio con mayor amplitud para la circula­ción de personas.

El Gobierno ha traspasado las competencias a las autonomías y así, el lunes próximo, 15 de junio, la Comunidad Valenciana pasará a la Fase 3, mientras la Comunidad de Madrid, contrariamente a lo que pretendía cuando era el Gobierno quien marcaba las pautas a seguir, prefiere –ahora- ser cautos y esperar unos días más: cómo cambia la cosa cuando las deci­siones las ha de tomar uno mismo. En España se están dando casos de rebrotes de contagio en territorios que habían avanzado en la desescalada: Euskadi, Girona, Murcia… al parecer todos ellos controlados; mientras, en nuestro pueblo, se prodigan las reuniones de jóvenes sin adoptar las debidas medidas de protección; esperemos que estas actitudes insensatas no traigan nefastas conse­cuencias.

Y hoy, lunes, a la Fase 3.

Fuente: https://archivovicentellatasburgos.wordpress.com/

EL PP DE SAX RESPONDE AL PSOE QUE LA MODIFICACIÓN DEL ESCUDO ESTÁ AVALADA POR LOS TÉCNICOS


Escudo modificado de Sax / Cadena SER

El cambio de algunos aspectos del escudo de Sax ha provocado la crítica del Partido Socialistaen la Oposición por considerarlo no oportuno durante la crisis del coronavirus, palabras que han encontrado la contestación del equipo de gobierno, liderado por la popular, Laura Estevan.

Para los populares el PSOE de Sax expresa su voto desde “el revanchismo y la sinrazón democrática”, basados en el “desconocimiento” tanto de los cambios propuestos para el escudo como del procedimiento administrativo, porque se trata de una propuesta avalada por un Informe Técnico de un gran experto en la materia como es el CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE SAX (VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ), Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria.

Fuente: https://cadenaser.com

LOS GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA. 17. ALABADO SEA EL DOCTOR MONSERRAT

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Sí, alabado sea el doctor Monserrat, porque gracias a su impulso y dedicación podemos saber de qué hablamos cuando nos metemos en el proceloso debate del cambio climático. Alabado sea porque si hay series estadísticas de temperatura, humedad, presión, viento y lluvia es gracias a su vocación científica, puesta al servicio de la Universidad de Valencia. Gracias a él, en un mundo que tiene una edad de millones de años, podemos tener al menos referentes climáticos de siglo y medio, lo que no deja de ser una garantía estimulante.

El famoso Doctor Monserrat del callejero, José Monserrat Riutort, (1814-1881) era médico pero también quiso estudiar y doctorarse en Química, su pasión verdadera y la especialidad de la llegó a ser catedrático de la Universidad de Valencia. Dio clases en la Escuela Industrial y en la Facultad de Medicina y todo ello lo hizo compatible con una tarea fundamental para la Universidad: la recuperación y puesta en limpio, después de años de abandono, del Jardín Botánico, del Museo de Ciencias Naturales y del laboratorio químico de la institución.

Todo lo experimental, todo lo práctico y nuevo le interesaba en el campo de las ciencias. Por eso fue un apasionado de fotografía, que se extendió por el mundo y llegó a Valencia durante su época académica: poner la fotografía al servicio de la enseñanza fue su consigna más clara. Pero también fue el impulsor y creador del Laboratorio Químico Municipal, destinado a controlar la calidad de las aguas potables de la red, y de los alimentos vendidos en los mercados. Aunque no se agotan todas sus aportaciones a la ciencia en nuestra ciudad: Monserrat, que fue rector desde 1871 a 1880, fue también el impulsor de la observación meteorológica, que se estableció en Valencia, de forma ordenada, como un servicio al público, en el año 1858. Si hoy tenemos datos históricos es gracias a un área que impulsó Monserrat, destinada  a tomar y guardar los datos básicos de temperatura, presión, humedad y vientos.

El termómetro fue una aportación de Galileo en 1607; el barómetro lo crea Torricelli en 1643; Hooke inventa el anemómetro en 1667… Y todo se empieza a aplicar en el siglo XVIII, sobre todo al servicio de la Marina y los Ejércitos. En España, en el siglo XIX, había varios observatorios meteorológicos, que no servían de mucho si no ponían sus datos en común. El I Congreso Internacional de Meteorología, celebrado en Viena en 1873, puso el dedo en la llaga. Fue en 1887 cuando España creó su Instituto Meteorológico Central, encargado de coordinar fuentes y datos, Con todo, el desarrollo de la Meteorología en España habría de venir más tarde, de la mano de los globos y de la aviación, para depender del Ministerio del Aire desde 1933 y más adelante, durante la guerra y el franquismo.

Pero volviendo al impulso del doctor Monserrat en Valencia hay que señalar que los periódicos de la ciudad usaban de la experiencia diaria del Observatorio Meteorológico universitario y publicaban sus datos.  Que iban acompañados, como en la época del viejo “Diario de Valencia”, de los datos básicos de la salida y puesta del sol y de presencia de la Luna en el firmamento. También sirvieron esos datos, cuando ya configuraban una serie de valor estadístico, para establecer interesantes comparaciones. En el caluroso verano de 1899, “Las Provincias”, por ejemplo, publicó las temperaturas más altas registradas en los últimos veinte años, sacándolas de “Los boletines que publica” el “Observatorio astronómico y meteorológico de la Universidad”. Y quedó claro que el calor de 1899, que era mucho, se había superado en 1880, 1883, 1884 y 1885. Y al del 23 de julio de 1881, cuando los termómetros universitarios llegaron a marcas 50 grados al sol y 43 a la sombra.

Había, pues, aunque fuera en un plano teórico, un Observatorio Astronómico. Mal dotado, en realidad sin una dotación de instrumental que se había perdido entre bombardeos, tensiones y guerras. Y así, sin medios prácticos, se seguía instruyendo a los alumnos de Ciencias en el área de la Astronomía mientras Europa y América desarrollaban potentes telescopios.

Con todo, ese año de 1899 el periódico de Llorente no daba a diario la información meteorológica universitaria; lo hacía esporádicamente, dos o tres veces al mes, según el estado del tiempo. Para los datos de “a diario” usaba los que ofrecía un segundo observatorio, instalado en el puerto. Junto con la relación de buques entrados o en operación, la Junta de Obras del Puerto daba a diario un pequeño parte sobre el estado del cielo y el mar. Su reseña, que invariablemente comenzaba diciendo “Amanece el día con el cielo…”, incluía datos sobre temperatura, presión, humedad y viento, obtenidos de una estación meteorológica que estuvo primero en la comandancia portuaria y que se trasladó 1899 al propio edificio nuevo de la Junta de Obras del Puerto.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

CARRER ÀNIMES

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Aquest carrer, amb apel·latiu espiritual i religiós, ja que la societat clerical i tancada de l’Antic Règim agradava d’aquesta mena de noms per a denominar els carrers, és una xicoteta travessia que connecta els carrers Castelar i Numància, i està documentada des de l’any 1726. Cal fer constar que és una de les poques vies públiques que ha conservat la seua denominació original fins a l’actualitat.

En l’antiguitat, es considerava l’ànima més com un simulacre o fantasma del vivent que com a essència immortal de l’ésser humà, concepció que va arribar molt més tard. Aquest apel·latiu fa referència als esperits dels morts, a les ànimes que esperen la seua redempció en el purgatori. Amb la mort, l’ànima aspira a alliberar-se del cos que l’empresona per a tornar al seu origen diví. Durant molts segles, s’ha rendit culte a les ànimes dels morts. Segons la tradició cristiana, a través de les pregàries poden eixir del purgatori i pujar al cel.

Quasi amb tota seguretat aquesta via es va conéixer amb anterioritat com “el carreró dels Fantasmes”, ja que quan es transitava per aquest lloc en nàixer la nit, l’entorn era tètric i fantasmal: portes tapiades, paviments inexistents, cantonades corcades pel temps i l’abandó. Recentment l’Ajuntament de Petrer, gràcies a una subvenció de la Diputació d’Alacant, ha convertit aquesta malparada travessia en una atractiva zona verda en la qual descansar i conéixer aquesta zona del centre històric. En el mateix projecte també es va incloure un pàrquing amb capacitat per a 9 cotxes, amb el que s’ha produït una millora urbanística de la qual podem sentir-nos orgullosos tots els veïns de Petrer.

En aquest carrer antigament se situava a mitjan segle XX el celler d’Antonio Planelles, Tonet, d’on va sorgir l’empresa de calçats El Talismán, en el que és hui el “cuartelillo” d’Els Copions; també la taverna de Pepe, l’Afilador, i tenien el seu domicili el mestre d’obres José M.ª Poveda, Povedeta, i la seua dona Isabel Poveda, la Bola; Juan Bautista Navarro, Carraca, que treballava l’hort del qual va ser el col·legi Primo de Rivera; Luis Payá, Maso, la família Canals, Victoriano Pérez, la germana de Jesús, el Vicari, Dolores Navarro Segura; Pepe Espí, el Xixonenc, i el municipal Campello.

Fuente: https://www.valledeelda.com