Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

TRAGEDIA EN PETRER


José “Xura” en un partido del Petrelense CF de la Copa San Pedro. Campo de La Cruz. 8-X-1956.

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

El día 18 de julio de 1957, fue un caluroso día festivo y uno de los más señalado en el calendario en lo que a vacaciones estivales se refiere. Un día en el que hace ya algunos años se cobraba la paga extra, otorgada con la finalidad de que los españoles pudiesen celebrar la Fiesta de Exaltación del Trabajo, que se conmemoraba ese día –y no en mayo– por ser el aniversario del golpe de Estado de 1936.

Ese jueves, de hace hoy 63 años, el pueblo de Petrer amaneció alegre y risueño, limpio de malos presagios. El joven petrerense José Poveda Bernabé, Pepe “Xura”, con un grupo de amigos de distintas edades, entre los que se encontraba su novia, un matrimonio con sus hijos y un amigo de Alcoy de quien era el coche decidieron pasar el día en una playa tranquila. Ya el domingo anterior, habían salido con el mismo plan y, en vista de la gran aglomeración de bañistas que había en las playas de San Juan, Alicante y Santa Pola, habían decidido buscar otra menos concurrida, con alguna pinada. Y eligieron el Pinet, entre Elche y Alicante, como playa excelente, tranquila y con un gran pinar a sus espaldas.

Y hacia allí se dirigieron. Salieron a las 10 de la mañana en el coche del alcoyano, con el almuerzo y la comida preparados, a las 11:30 se estaban despojando de la ropa para el primer chapuzón y a las 11:45 horas ocurrió la tragedia. José Poveda se metió en el mar, seguido de una de las chicas, y ésta notó inmediatamente como el mar la arrastraba hacia dentro por la corriente, a pesar de no ser mala nadadora. Llena de angustia al no poderse evadir de esta fuerza que la arrastraba, gritó pidiendo socorro, mientras unos metros más allá luchaban también por salir Poveda y otro bañista.

A su demanda de auxilio acudió el señor de Alcoy que, tras ímprobos esfuerzos, consiguió rescatarla. Entre tanto se aglomeraba el personal en la playa, y se echaban algunos al agua con cuerdas que tendían a los muchachos sin que éstos pudieran agarrarse a ellas. Al fin fue sacado uno de ellos con vida aún, pero fue imposible hacerlo reaccionar, a pesar de los esfuerzos realizados por los presentes, entre ellos dos médicos, que le practicaron la respiración artificial y cuantos auxilios se emplean en estos casos. Todo fue inútil y a los pocos minutos dejaba de existir Manuel Galváñ Giménez, de 38 años, casado y vecino de Elche.

Y, mientras tanto, el joven petrerense había desaparecido, la angustia era cada vez mayor y, una hora y media después, su cadáver fue devuelto por las olas.

 La madre de José Poveda, Encarnación Bernabé Iborra, una mujer viuda, vivía feliz dentro de su pobreza en una casa de la calle Independencia hasta este terrible suceso. Él ahogado tenía 24 años y era el mayor de tres hermanos, Manolo el segundo cumplía en esos momentos con el servicio militar en Mahón, y el pequeño, Carmelo, de doce años padecía del corazón. José, conocido por todos como “Xura”, trabajaba como zapatero en la fábrica de calzado de Juan Gómez Rivas, en Elda y era el principal y casi único sostén de la casa. Era un chico simpático y apreciado por todos, también en el trabajo por todos sus compañeros. También tocaba el clarinete en la banda Unión Musical y jugaba como futbolista en el Petrelense CF

La ceremonia del sepelio fue impresionante y multitudinaria y constituyó un homenaje público de cariño y afecto hacia el finado. Todo Petrer participó con emoción y sentimiento en el acto de acompañar sus restos al cementerio, y gran número de eldenses se sumó también a la triste despedida. En primer lugar la fábrica Gómez Rivas, que acudió en pleno, además de futbolistas, músicos y gran número de amigos. También la banda Unión Musical acompañó al cadáver y ocho hermosas coronas le fueron ofrecidas. Era tal el gentío que se reunió para darle el último adiós que fue llevado a hombros hasta el cementerio y los portadores se iban renovando cada dos minutos, dado el gran número de amigos que esperaban su turno.

Como gesto noble y solidario sus compañeros de la fábrica eldense de común acuerdo entre obreros y patronos trabajaron un día en beneficio de esta familia tan cruelmente azotada por la desgracia.

Fuente: https://www.valledeelda.com

GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA.19. EL AÑO MÁS FELIZ DE UN PROFESOR

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En medios universitarios, la novedad causó admiración: Ignacio Tarazona recibió del Ministerio un instrumento que costaba nada menos que 20.000 pesetas, una cifra colosal para la época. Para comprenderlo, basta decir que el Ayuntamiento hablaba de emplear 22.000 pesetas en la expropiación de los terrenos destinados a la proyectada Facultad de Ciencias y Medicina, un empeño loable en tanto que tenía que levantarse en la orilla izquierda del proyectado Paseo de Valencia al Mar, después de la colonia de chalets de los periodistas.

Pero en ocasiones se hacían realidad los mejores sueños y el profesor Tarazona tuvo en 1909 su año más feliz: el 1 de octubre le correspondió el honor de pronunciar el discurso de apertura del curso escolar, con un celebrado discurso sobre “La Fotografía Solar”. No desperdició la ocasión para hablar de su proyectado Observatorio Astronómico, que iba a ser el primero de una universidad española, dado que en España funcionaban tres: el oficial de Madrid, el de la Marina en San Fernando, y el Fabra, de Barcelona, que era particular.

El 19 de diciembre de 1909, Tarazona pudo asistir al acto de homenaje de Valencia a su buen amigo Amalio Gimeno, que se celebró en el propio solar de la futura Facultad de Ciencias y Medicina, donde fue colocada la primera piedra de un edificio… que tardaría 37 años en estar culminado. Se inauguró en 1946, después de la Republica y de una guerra que sobrevino estando las obras a medias.

Amalio Gimeno, que había sido muchos años senador electo por la Universidad de Valencia, era desde 1908 senador vitalicio y seguía teniendo gran predicamento entre los liberales de la corte. Tres días después, la Universidad pedía al Ministerio ayuda para poder emplazar el telescopio Grubb en un Observatorio que primero se quiso ubicar en el Jardín Botánico pero luego se instaló en el propio edificio universitario para evitar incómodos desplazamientos de alumnos y profesores. El laboratorio de Ciencias del profesor Eduardo Boscá cedió espacio en sus colmatadas instalaciones –donde había, para empezar, un esqueleto de ballena entero– y Tarazona pudo levantar la cúpula de su Observatorio en la esquina del edificio universitario con la calle de Salvá, muy cerca de donde estuvo el primer telescopio, a finales del siglo XVIII.

La estructura metálica de la cúpula se construyó en los talleres de Hermanos Sala, fabricantes de prestigiosas cocinas económicas. Y sobre ella se instaló una semiesfera de cartón piedra pintada de color plateado. Para que no hubiera interrupciones, Tarazona no dudó en adelantar el dinero de su bolsillo cuando las subvenciones se retrasaban. Y es así como el telescopio Grubb de 152 milímetros pudo comenzar a trabajar, en enero de 1910.

La virtud principal de la montura ecuatorial del telescopio universitario era la calidad de los mecanismos que le permitían movimientos horizontales y verticales bien compensados mediante un contrapeso. El eje vertical del telescopio está en paralelo con el movimiento de la tierra, disposición que permite tener fijo en el objetivo el objeto que se quiere fotografiar aun cuando la exposición de la placa fotográfica a su débil luz sea de muchos minutos.

El 23 de enero de 1913, finalmente, la hora oficial de Valencia se suministró desde el Observatorio Astronómico de la Universidad. Y cada día, durante muchos años, se hizo una fotografía del Sol con el fin de seguir su actividad y la forma y movimiento de sus manchas. Eclipses lunares y de sol fueron objeto de las observaciones del profesor Tarazona, que trabajó incansablemente más allá de su jubilación y hasta su fallecimiento, en el año 1924. En los anales de la Universidad aún se recuerda que en su testamento dejó todos sus bienes científicos a la institución… que hoy, por fortuna, no solo conserva el telescopio después de muchos años de abandono, sino también los muebles de su despacho y sus objetos personales.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

CONFERENCIA: “CAPTURANDO EL PASADO: LA CUARTA DIMENSIÓN EN LA FOTOGRAFÍA”

Conferencia: “Capturando el pasado: la cuarta dimensión en la fotografía”

Fecha: 17 de julio de 2020

Hora: 20.00 h

Lugar: Salones Princesa. C/ Jardines, 48. Elda.

A cargo de D. GABRIEL SEGURA HERRERO, CRONISTA OFICIAL DE ELDA.

Conferencia de Clausura del Curso Nivel medio en Fotografía Digital.

Actividad presencial, con aforo limitado a la capacidad de la sala y al estricto cumplimiento de las normas de higiene y prevención del contagio del Covid-19.

Fuente: https://web.ua.es

ELDA Y LAS ELECCIONES DE 1978

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Hacía casi un año que los españoles habían sido convocados por primera vez desde febrero de 1936 a elegir libremente a sus representantes políticos en el Congreso de los Diputados y en el Senado. Elecciones generales que tuvieron lugar un 15 de junio de 1977 en las cuales se eligieron a las Cortes Generales que aprobaron en diciembre de 1978 la Constitución Española.

Meses más tarde de aquel junio de 1977, la dimisión de un senador asturiano y el fallecimiento en septiembre de ese mismo año del senador socialista por Alicante, Julián Andújar Ruiz, obligó a convocar elecciones parciales al Senado en ambas provincias para cubrir las vacantes mencionadas. La fecha de celebración de las elecciones en Asturias y Oviedo quedó fijada para el miércoles 17 de mayo de 1978.

Aquella cita electoral en dos provincias despertó un inusitado interés en todas las formaciones políticas de ámbito nacional, que las enfocaron como un test sobre la evolución política de los españoles tras 11 meses de gobierno de la UCD, presidido por Adolfo Suárez.

Muestra de ello y del peso demográfico y por extensión político que tenía la Elda de entonces pues en 1977 se había superado la barrera de los 50.000 habitantes y la ciudad seguía en crecimiento imparable, es el hecho de que por Elda pasaron importantes figuras de la política española del momento, caso de Santiago Carrillo por el Partido Comunista de España; Javier Solana y Alfonso Guerra, por el Partido Socialista Obrero Español; Javier Satrústegi, por el Partido Liberal Progresista; Manuel Fraga Iribarne, por Alianza Popular; Rafael Calvo Ortega, por la Unión de Centro Democrático junto al mismísimo presidente del gobierno, Adolfo Suárez.

Con una participación del 45,21 %, casi la mitad que en junio de 1977, la victoria correspondió de nuevo al PSOE; seguido de la UCD, el PCE, Alianza Popular, la Organización Revolucionaria del Trabajo y el PLP.

Victoria en Elda que permitió sumar los votos necesarios para que Alberto Javier Pérez Ferré, candidato del PSOE, fuera elegido nuevo senador por la provincia de Alicante con un total de 120.776 votos.

Fuente: https://www.valledeelda.com

CUERNO QUEMADO

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Cuando terminé mi bachillerato elemental con la reválida de cuarto curso incluida, mi padre, que estaba empecinado en que yo fuera ingeniero de caminos, me hizo matricularme de quinto curso en la rama de ciencias, que la verdad sea dicha no me seducía nada. Pero así fue. Recuerdo que, en aquel año académico, en la asignatura de Ciencias Naturales que impartía en el querido Instituto Ribalta el temido catedrático Don César Marín, teníamos actividades de laboratorio en el gabinete potenciado por el inolvidable Don Vicente Sos Baynat. En una de aquellas prácticas el profesor incineró un poco de azufre y preguntó a la colectividad de los presentes. —¿A que huele? —A cuerno quemado, contestó un compañero cuyo nombre omitiré, porque la frase (precisamente por la referencia al apéndice taurino, como tropo de infidelidad), fue tomada a chirigota por la clase. —No se rían, nos amonestó el catedrático. Tiene mucha razón aquí el amigo, e igual sería que hubiera dicho a cabello quemado, que a pezuñas, lana o uñas, precisamente por el alto contenido de azufre que tienen las proteínas que componen esos elementos orgánicos.

Viene a cuento este amplio exordio biográfico, por la frase «oler a cuerno quemado» cuyo origen hay que buscar en las hogueras inquisitoriales en las que eran achicharrados los herejes que, al arder, dejaban ese olor rastrero a chamusquina que no es sino el que desprende el cuerpo animal socarrado. Evidentemente los devotos de lo sicalíptico, de inmediato, echaron mano de la acepción con segunda intención de los cuernos, para concederle a la frase el talante de sospecha de deslealtad cabrona (con perdón, pero es así).

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

EL MERCADO DE COLÓN DE VALENCIA

BERNARDO GARRIGÓS, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

El mercado de Colón se halla situado en la parte meridional del ensanche de Valencia. Esta zona surgió al derribar la muralla y se consideró como zona residencial elegida por la nueva burguesía que nacía a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. A imitación del ensanche barcelonés se trazaron calles rectas y paralelas cruzadas por otras perpendiculares, para formar las manzanas que caudriculaban un gran espacio interior con jardines particulares.

Es obra del arquitecto nacido en Sagunto, pero de padres jijonencos, Francisco Mora Berenguer (1875-1961). En aquel momento desempeñaba el cargo de arquitecto municipal de Valencia.

Ocupa el solar que pertenecía a la antigua fábrica de gas. Su construcción comenzó en 1914 y aunque estaba prevista que se ejecutase en doce meses no estuvo finalizada hasta 1916. Se inauguró el 17 de diciembre de 1916, como así recoge la revista Blanco y Negro:

“Valencia festeja solemnemente la inauguración del bellísimo Mercado de Colón, ante cuya obra se experimenta la agradable emoción estética de su arte arquitectónico.

El edificio, decorado con cerámica del país, de elegantes proporciones y de aspecto brillante, honra al Ayuntamiento que lo ha construido, a su autor, el prestigioso arquitecto Sr. Mora, que ha hecho gala de su temperamento artístico, y á D. Francisco Banquells, que con su férrea voluntad y en unión del presidente del Comité, D. Eliseo Miralles supo conseguir la realización de tan suntuoso edificio.

También merece pláceme el contratista, D. Ramón Ferrer, quien, á pesar de las difíciles circunstancias por que atravesamos ha realizado las obras concienzudamente y en plazo muy breve.”

La principal novedad de este mercado radica en su carácter abierto, que permite la visión a través del mismo produciendo una gran sensación de diafanidad y transparencia, perceptible, esencialmente en sus lados mayores.

Tiene planta de tipo basilical con tres naves y voladizos laterales. La nave principal tiene una altura de 18 metros y los voladizos laterales de 7 metros, lo que contribuye a dar mucha luz a todo el edificio. Se construyó en sentido N-S. Toda su estructura se apoya en 36 pilares de fundición enmarcada por dos fachadas de piedra engastada en ladrillo, ambas de grandes dimensiones, y que actúan como remate de cabecera y pie. Los frisos decorativos cerámicos de las fachadas son de una gran belleza ornamental.

La influencia de su maestro Gaudí es perceptible en las torrecillas y las cúpulas que coronan las fachadas. Estaba rodeado por una verja de hierro. Su concepción evidencia un contraste entre las fachadas ornamentales y el mercado en si como edificio funcional.

Su coste original fue de 900000 pesetas.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

LRSAL 27/13

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Corría el infeliz año de 2012 cuando Cristóbal Montoro, invitado por los «hombres de negro», se vio en la necesidad de tomar medidas de acero para contener el gasto en ayuntamientos, diputaciones y autonomías. En pocos meses, estas instituciones aplicaron a su vez el cerrojo sobre los organismos que de ellas dependían. A lo largo de 2013, el Congreso terminó por establecer un férreo «telón de austeridad» a través de una ley que cualquier alcalde español odia: la LRSAL 27/13, dedicada a la «racionalización y sostenimiento de la administración local». Todo eso, un verdadero corsé administrativo heredado de tiempos muy duros, aún estaba en vigor el 10 de marzo, cuando empezó la tragedia. Cualquier ayuntamiento tenía prohibido usar sus remanentes de tesorería –lo que podríamos llamar sus ahorrillos de gestión ordenada– con libertad de acción. Una semana después, el diputado Baldoví fue de los primeros que dijo que se podría levantar esa hibernación a unos ayuntamientos que tenían que redoblar esfuerzos para atender servicios esenciales.

Durante abril y mayo las peticiones a la Moncloa se han convertido en catarata; uno de los que ha reclamado la liberalización de las normas ha sido Abel Caballero, presidente de la federación de municipios españoles y socialista ilustre. Con todo, el Gobierno de Sánchez, que vive cómodo con los presupuestos que hizo Montoro, ha seguido atendiendo los consejos de las ministras Montero y Calviño: el mejor ayuntamiento es el ayuntamiento corto de bocado, embridado en sus gastos. Solo en abril accedió a autorizar que los municipios pudieran usar un 20% de su remanente de tesorería a cubrir gastos extraordinarios destinados a atender necesidades derivadas del Covid.

El alcalde Ribó, como un martillo pilón, ha venido pidiendo la liberalización del gasto cada semana: da igual que su agenda diaria vaya de playas que de asfaltos. La última oportunidad se la dio, el martes, una reunión de la federación de municipios valenciana. Su argumento fue de gran solidez: la gente con necesidades acude a su ayuntamiento, «somos la primera puerta donde se llama». Sin embargo, hoy por hoy, el 80% de la capacidad gastadora de los municipios sigue congelada. Y es eso es lo que me hace pensar/temer dos cosas: la primera, que en el Gobierno, por alguna razón, siguen atentos al principio eterno de que muchos municipios no son de fiar a la hora del gasto; la segunda es que Sánchez, que escucha con atención al Banco de España, piensa que la que viene este otoño es muy gorda. Y que en realidad, buenas son las medidas de control porque entraremos en una crisis financiera sin haber salido de la anterior.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

A PROPÓSITO DE RAMÓN CANDELAS ORGILÉS


El cronista oficial e hijo predilecto de Petrer Hipólito Navarro, Mª Carmen Rico, Ramón y el sacerdote e hijo adoptivo de Petrer Antonio Rocamora en la ermita de Catí. Año 1993.

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Ayer, un caluroso día del mes de julio, nos dejó Ramón Candelas Orgilés.  Mi amistad y cariño hacia él, que puedo decir que era recíproco, viene de lejos, pues han sido muchas las tertulias que hemos compartido con “Los Críticos”, grupo de amigos capitaneados por el célebre y recordado Manuel Serrano, con los que tuve el honor de disfrutar de muy buenos momentos. A este grupo de eldenses que, años después, formaron “La Tertulia”, siempre le he tenido tengo un cariño muy especial porque a él pertenecen muchas personas que son importantes y entrañables para mí.

Ramón Candelas Orgilés fue un eldense de pro, nació en la calle La Tripa en 1929, y por su trayectoria profesional y cultural se merece todos los honores para estar en esta sección en la que repasamos hechos de Petrer aunque hoy, por la calidad de la persona: médico, artista, fotógrafo, músico, lutier, escritor y etnógrafo merece ocupar un espacio y tener su crónica.

Fue un hombre muy valiente y nunca tuvo miedo a perseguir y alcanzar todos sus sueños, a llenar de contenido y conseguir todas sus inquietudes y a hacer realidad aficiones latentes que no había podido experimentar antes. La edad nunca supuso ningún freno para él, siempre pudo más la ilusión.

Ramón ha tenido una vida apasionada rodeada de su familia, capitaneada por su inseparable Mercedes Pérez y por sus cinco hijos, a los que adoraba, de sus amigos y de sus múltiples aficiones.

Este humanista ha sido un padre incondicional, médico abnegado y artista apasionado.

Fue amable, metódico, ilusionado, curioso, atento, emprendedor, trabajador, infatigable, polifacético, práctico y, también y sobre todo, muy familiar. Su libro sobre las ermitas de la provincia de Alicante, sus novelas, su Vía Crucis de bronce que adorna la nave de la iglesia de San Francisco de Sales nos acompañarán siempre.

Pero Ramón siempre permanecerá en mi corazón por esa visita que realizamos en 1993 a la ermita de Catí, hace ya muchos años, en la que tuve la suerte de conocerle y estar con otras personas muy queridas como el cronista oficial e hijo predilecto de Petrer Hipólito Navarro, y el sacerdote e hijo adoptivo de Petrer Antonio Rocamora.

Ramón, sé que te juntarás en el cielo con Hipólito, porque allí queremos creer que es donde va la gente buena, y allí, los dos, seguro que podréis entablar interesantes conversaciones porque estoy segura que temas no os van a faltar.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EN MEMORIA DE LUIS ARRÁEZ


Luis Arraez Martínez (1895-1940)

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Eran las 5 horas de la madrugada de hace 80 años. Todavía no había despuntado el alba del viernes 12 de julio de 1940 cuando las detonaciones del pelotón de fusilamiento junto al muro del campamento militar de Rabasa, en Alicante, marcaron el ocaso de Luis Arráez. Se cumplía así la condena dictada por el tribunal militar el 16 de abril de ese año. De nada valieron los suplicatorios y testimonios a su favor; de nada le valieron su buen hacer y las vidas salvadas. Sobre él recayó el odio y la venganza, de unos, y el silencio del miedo, por otros.

Luis Arráez Martínez nació en Almansa en abril de 1895, en el seno de una familia de trabajadores que emigraron a Elda, atraídos por las posibilidades de una ciudad en crecimiento y desarrollo gracias a la industria del calzado. Como ha puesto en valor el magnífico trabajo de P. Payá López sobre la figura de este líder político, pronto entró en contacto con la burguesía y empresariado eldense de base republicana, ingresando en la logia masónica Amor y comenzando una prolija actividad política en las filas del Partido Socialista que le llevó a convertirse en una de las más destacadas figuras del socialismo alicantino durante toda la década de los años treinta, tanto durante la República como durante la Guerra Civil.

Representó a la agrupación socialista de Elda en los congresos extraordinarios de 1927, 1928 y 1931, miembro de la comisión ejecutiva de la Federación Regional de Levante y concejal en el ayuntamiento eldense en abril de 1931, cargo que compaginó con el de presidente de la agrupación socialista de Petrer, donde había fijado su residencia en 1930 para poner en marcha la Cooperativa Obrera de Calzado “El Faro”. Hecho que le valió la animadversión y enemistad de los principales empresarios zapateros de Petrer.

Hombre de la máxima confianza de Rodolfo Llopis, fue elegido en abril de 1936 como compromisario para la elección de Manuel Azaña como presidente de la República. Tras el estallido de la guerra civil ocupó diversos cargos de responsabilidad en la provincia, llegando a ser presidente de la Diputación Provincial (octubre-diciembre 1936) hasta su nombramiento como gobernador civil de Málaga hasta la caída de esta capital en manos sublevadas.

De regreso a Alicante fue nombrado, en junio de ese año, secretario general de la Federación Provincial Socialista y desde marzo de 1938 fue comisario del Centro de Reclutamiento, Instrucción y Movilización nº 10 y Batallón de Retaguardia nº 6 en Alicante. Al final de la guerra civil intentó salir por el puerto de Alicante. Regresó a Elda, donde estuvo escondido en casa de sus hermanas hasta diciembre de 1939 cuando se trasladó a Málaga y de allí a La Línea de la Concepción con intención de pasar a Gibraltar, pero fue delatado y detenido el día 22 de ese mismo mes. Trasladado a Alicante fue condenado a la pena de muerte en Consejo de Guerra celebrado el 16 de abril de 1940 y fusilado en la madrugada de hoy hace 80 años.

El expediente de su juicio, magníficamente estudiado por el profesor Payá López, es ejemplo de cómo el nuevo régimen vencedor aprovechó el odio y venganza de los agentes sociales locales para perseguir y aniquilar al enemigo político. Luis Arráez es una nde esas personas, junto al alcalde Manuel Bellot y otros, con las que la historia de Elda y los eldenses estamos en deuda. Pero claro… ¡Corren malos tiempos para la Lírica!

Fuente: https://www.valledeelda.com

BODAS DE ORO DE AGUSTÍ VENTURA Y ÀNGELS SANCHIS

EL CRONISTA OFICIAL DE XÀTIVA, AGUSTÍ VENTURA CONEJERO, y su esposa, Àngels Sanchis Guerra, renovaron ayer su matrimonio con la celebración de las bodas de oro. La ceremonia, totalmente íntima y a la que solo acudieron los familiares más directos, tuvo lugar en la Colegiata de Xàtiva y fue oficiada por el abad, José Canet. Agustí y Àngels se casaron en este mismo escenario el 10 de julio de 1970, por lo que ayer se cumplían exactamente los 50 años de su boda. Asistieron sus cinco hijos: Jesús, Agustí, Feliu, Neus y Mª Ángeles, y sus cinco nietos. El abad ofició la misa en valenciano, por expreso deseo de los contrayentes, y bromeó al preguntar a Feliu Ventura si tenía pensado cantar en algún momento.

Fuente: https://www.levante-emv.com