Arxiu mensual: abril de 2025

TORRENT CONMEMORA LOS 45 AÑOS DE AYUNTAMIENTOS DEMOCRÁTICOS

En una tarde repleta de emoción, memoria histórica y orgullo ciudadano, el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Torrent se convirtió en el escenario de un acto conmemorativo que pasará a la historia local: “1979-2024. 45 años de ayuntamientos democráticos”. Una celebración que, pese a haberse aplazado por la Dana que azotó el municipio en el pasado mes de noviembre, y que quería haberse hecho coincidir con la ‘Carta de Poblament’, ha podido finalmente desarrollarse con la solemnidad, el respeto y la gratitud que merece la consolidación democrática del gobierno local torrentino.

Este encuentro ha reunido a representantes de todas las etapas y mandatos de la democracia municipal: exalcaldes, concejales y concejalas, portavoces de los distintos grupos políticos, además del actual equipo de gobierno, el CRONISTA OFICIAL DE TORRENT, JOSÉ ROYO, familiares, amigos, y ciudadanos que también ha podido seguir la ceremonia a través de las redes sociales del consistorio.

Libro conmemorativo, insignia institucional y foto para el recuerdo

Antes de finalizar, Amparo Folgado entregó a cada uno de los que han sido representantes municipales en el ayuntamiento de Torrent, UN LIBRO CONMEMORATIVO ELABORADO POR EL CRONISTA OFICIAL JOSÉ ROYO, que recoge en detalle estos 45 años de historia democrática local, así como una insignia institucional conmemorativa, símbolo de gratitud y reconocimiento colectivo.

El acto se cerró con una entrañable foto de familia organizada por mandatos, reflejando la diversidad y la continuidad de la representación política en Torrent desde 1979 hasta hoy. Un gesto que resumió a la perfección el espíritu de la jornada: una ciudad construida entre todos y para todos, en libertad, con respeto y mirando al futuro con esperanza.

Fuente: https://torrentaldia.com

LA CASA CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Desde su inauguración en septiembre de 1933, la casa cuartel de la Guardia Civil de Elda ha sido un edificio emblemático de la ciudad, tanto por su magnitud y volumetría, como por la importancia, el respeto, e incluso, el temor social, que la benemérita institución ejerció durante décadas.

Hace 80 años, un 17 de marzo de 1945, el Ayuntamiento de Elda se hacía con la plena propiedad de la casa-cuartel eldense, tras amortizar la deuda de 46.000 pesetas que tenía adquirida con 184 accionistas que habían sufragado su construcción.

Su construcción entre 1932 y 1933, promovida por el Ayuntamiento de Elda para garantizar unas dignas condiciones al puesto eldense frente a las precarias condiciones del cuartel provisional (1904-1933) habilitado en el barrio Rafael Romero (act. calle Poeta Zorrilla), contó con la participación económica de los principales empresarios eldenses, interesados en tener lo más próximo posible a la Guardia Civil para reprimir las cada vez más frecuentes movilizaciones, tumultos y huelgas obreras.

Para financiar la obra el ayuntamiento emitió acciones de la casa cuartel que fueron vendidas a particulares, por las cuales el municipio adquirió la obligación de ir abonando interés y amortizando deuda en la medida de sus posibilidades. El estallido de la guerra civil y las extremas necesidades de los primeros años de la década de los cuarenta impidieron hacer frente a aquella obligación. Sin embargo, la llegada a la alcaldía eldense del empresario José Martínez González (1943-1956) fue acompañada de una mejora sustantiva de la gestión económica municipal, del incremento de la recaudación y de las inversiones económicas extramunicipales. Situación que permitió que la corporación municipal aprobase en pleno la cancelación de todos los títulos de accionistas de la Casa Cuartel de Elda que obraran en poder de particulares, procediendo a abonar intereses debidos y capital pendiente.

Con aquella decisión, el Ayuntamiento eldense consolidó, hace 80 años, la plena propiedad de la casa cuartel, que desde 1933 acoge a la Guardia Civil en régimen de usufructo.

Hoy en día, sin uso en la mayor parte del cuartel y con una mínima presencia de agentes para servicios y cometidos puntuales, el destino de la casa cuartel eldense todavía está en en el limbo de la iniciativa y/o gestión política. Los eldenses somos los propietarios pero no podemos utilizarlo.

Fuente: https://www.facebook.com/cronistaoficialelda

CUANDO ESTELLÉS ENTREVISTÓ A SUSAN HAYWARD

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Discreta y simpática, con una elegancia cortés que hoy no sería fácil encontrar, una estrella de Hollywood, la muy famosa Susan Hayward, pasó en Valencia las Fallas del año 1953 sin llamar apenas la atención. La acompañaba su marido, el actor Jess Barker, y un secretario, que conducía un Jaguar azul. Así, la joven pareja, pendiente siempre de lograr una conferencia con Estados Unidos para tener noticias de los niños, recorrió Francia, España e Italia. En Valencia, conocieron la ciudad y las fallas… y fueron entrevistados por un joven periodista, VICENT ANDRÉS ESTELLÉS (CRONISTA OFICIAL DE BURJASSOT, ya fallecido).

El Jaguar azul –los diarios dieron hasta la matrícula—llegó al Hotel Excelsior al atardecer del 16 de marzo. Y además del chófer secretario bajaron la bella Susan y su apuesto marido, Jess, que fueron atendidos por unos pocos periodistas. Uno de ellos era José Mengual, de ‘Jornada’, y el otro un futuro gran poeta, Vicent Andrés Estellés, fichado por Martín Domínguez para la redacción de LAS PROVINCIAS. Vergonzoso, tímido, nuestro Estellés firmó su crónica solamente con una E. Pero este periódico no tenía, ni tiene, más que una E. firmante, que es la del redactor encargado de cine, que entrevistó a Susan Hayward con la intención de ver sus cambios de carácter, su madurez, a través de sus películas… Estellés no ocultó el atractivo de Susan; aunque estaba llamado a enloquecer, meses después, en el otoño, cuando se pusiera en cartel ‘Arroz Amargo’ y la España de Arias Salgado descubriera a Silvana Mangano.

Susan Hayward dijo a los periodistas que los iba a atender al día siguiente y el 17 de marzo, en efecto, se mostró amable y simpática ante ellos, en compañía de su marido y de José Antonio Pérez de Lafuente, delegado de la Fox en Valencia, que hizo el milagro de las traducciones. Y nuestro poeta se puso a describir a una Susan Hayward de 36 pletóricos años. «Es muy bella, esbelta, tiene una mirada penetrante –aleteante a veces— es pelirroja y posee una gran seguridad que se trasluce, claramente, en sus gestos, en sus actitudes, en su palabra, o mejor aún en su respuesta rápida y precisa».

El influjo de Hemingway

Las Fallas de 1953 no tuvieron buen sol y Susan –que «manifiesta su contento por hallarse en nuestra ciudad y conocer nuestras grandes fiestas»— lamentó «la contrariedad del tiempo, cuando, precisamente, el sol de España lo venía buscando con esa su cierta alegría extraordinariamente juvenil, como de colegiala». Después, y sin duda por influencia de Estellés, gran admirador del autor de ‘Fiesta’, la entrevista derivó hacia Hemingway y la imagen de España en América. Que no era la que los tópicos sostenían, sin duda; ni la que Hollywood había sabido transmitir. Susan, que el año anterior había rodado una obra de Hemingway, ‘Las nieves del Kilimanjaro’, reprodujo alguna observación de Gregory Peck, compañero de reparto, en ese sentido. Y dejó ver que antes de emprender el viaje por España, el matrimonio se había reunido con los Peck para no viajar sin conocer el territorio más allá de lo convencional.

El viaje europeo de los Barker se inició en París, pero pronto vinieron a Madrid, desde donde viajaron a Valencia para coincidir con las fallas, una fiesta que Susan pensaba, no sin razón, que estaba basada en desfiles; pero que le sorprendió notablemente. «Me ha gustado, sobre todo, la naturalidad con que la gente vive las fiestas», le dijo a Estellés. El itinerario español, al menos el que la pareja tenía en principio decidido, incluía Córdoba, Granada, Sevilla durante la Semana Santa y luego Barcelona, para dar el salto a Italia.

Turismo y al menos una conferencia diaria con Hollywood para tener noticia de los gemelos, que andaban por los ocho años. Y un olfato especial por lo español, suscitado sin duda por las obras y experiencias transmitidas por Hemingway entre la gente culta de Hollywood. Susan Hayward asistió a las corridas de Fallas, donde triunfaron Aparicio, Pedrés y Montero, este último doctorado en el ruedo. Aparicio le brindó un toro a la actriz el 19 de marzo y otro al embajador de Japón, turista fallero también.

Hay que señalar que la Casa Americana, inaugurada el año anterior, estaba situada en marqués de Sotelo y que durante esa semana fallera vino a Valencia León L. Cowles, cónsul general de EE. UU. en España, fallero de honor de la comisión de esa calle, que le impuso su insignia en una fiesta especial. Robert Smith, agregado en la embajada para asuntos del cine, con su esposa, así como personal de la agregaduría cultural de la embajada, estuvieron también conociendo las fiestas… y no es extraño, sino todo lo contrario, que Susan Hayward se uniera a esas celebraciones, aunque la prensa no lo reseñase.

Las fallas: Regino y los Fontelles

La fiesta fallera de 1953 tuvo dos centros de atención muy cercanos: la plaza del Mercado y la del Doctor Collado. En la primera, Regino Más triunfó con su maestría habitual, bien demostrada en este caso a través de una gran paella, suculenta, atractiva con sus gambas coloradas, en un año en que se acababa de retirar la Cartilla de Racionamiento y los alimentos, ay, no eran ni baratos ni abundantes. En la plaza de la trasera de la Lonja, los hermanos Fontelles Alegre (Antonio y José) plantaron una falla inolvidable en la que dominaba una preciosa estrella, extendida al espacio como rosa de los vientos, que enseguida fue señalada como una obra maestra de la carpintería. Tan igualadas estuvieron las fallas que 1953 fue uno de los pocos años en los que se dio un primer premio compartido, o dos primeros premios.

En cuanto a la falla de la plaza del Caudillo, también salió del taller de los Fontelles, y tenía como tema los problemas ferroviarios de Valencia y las promesas de solución que nunca llegaban. La ciudad tenía más de 200 pasos a nivel y se hablaba de un desvío de líneas y de una nueva estación central, solución que no se empezó a desarrollar hasta después de la riada y que sigue todavía sin resolver en 2025. La falla estaba coronada por dos trenes de configuración humana, varón y hembra.

Fuente: https://www.lasprovincias.es