SAN VICENTE FERRER, EN LA ENCRUCIJADA DE 2019

La localidad francesa de Vannes se vuelca con el sexto centenario de la muerte del predicador mientras Valencia todavía no se ha pronunciadoLos Caballeros Jurados es la única entidad que ha puesto en marcha varias iniciativas para conmemorar la fecha.

ISABEL DOMINGO

El 5 de abril de 2019 se cumplirán seiscientos años del fallecimiento de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad de Valencia y de la Comunitat, «un gigante, no de estatura, sino de lo grande que fue porque se recorrió toda Europa predicando, anunciando el evangelio y haciendo milagros», como ha destacado en alguna ocasión el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares.

Para la conmemoración de esta efeméride, la localidad francesa de Vannes, donde falleció el predicador y está enterrado, ya trabaja en la preparación de distintos actos, como explica el lloctinent general del Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer, José Francisco Ballester-Olmos. «Se han volcado con el 600 aniversario», destaca. Por ejemplo, en su catedral se conserva uno de los dos únicos manuscritos sobre el proceso de canonización del santo (el otro está en la Universitat de València).

De hecho, hace ahora un año, una comisión del obispado de Vannes visitó Valencia y mantuvo un encuentro con los Caballeros Jurados y con el arzobispo Cañizares para estudiar propuestas y proyectos comunes. Por ejemplo, para marzo del próximo año, está prevista la peregrinación de una delegación del obispado y del ayuntamiento de Vannes hasta la capital de Turia para visitar la ciudad y conocer los lugares vicentinos.

La actividad francesa contrasta con el silencio de la ciudad en la que nació San Vicente Ferrer, donde, hasta el momento, no se ha activado ningún protocolo para la efeméride. El Ayuntamiento sólo avanzó el pasado abril, con motivo de la festividad del patrón, que participará en los actos de 2019 con la cesión de locales para la celebración de actividades pero poco más.

En el caso de la Junta Central Vicentina, a comienzos de 2015, se anunció la constitución de una comisión con dos comités (de honor y ejecutivo) para los preparativos del sexto centenario sin que, hasta el momento, haya trascendido ninguna acción de la misma. En este sentido, el máximo órgano de representación de los altares vicentinos está pendiente de la renovación de su junta directiva, tanto los cuatro miembros que elige la concejalía de Cultura Festiva como los que corresponden a la asamblea.

Así, únicamente el Capítulo de Caballeros Jurados está trabajando en la efeméride de 2019. Por un lado, colaborando con Vannes; por otro, impulsando distintas acciones, como la petición, trasladada al Arzobispado de Valencia, para que 2019 sea declarado Año Santo Vicentino. En caso de ser concedido por el Vaticano, sería el segundo jubileo para Valencia tras la obtención del vinculado al Santo Cáliz y que se celebrará cada lustro.

Según detalla el profesor Ballester-Olmos, también se quiere impulsar una ruta vicentina por lo que «estamos preparando unas jornadas en Castellón y la Marina antes de final de año para poner en contacto a los territorios que estén vinculados con la figura de San Vicente. Queremos CONVOCAR A LOS CRONISTAS OFICIALES». El objetivo no es otro que recopilar los hitos, tradiciones y elementos patrimoniales de cada pueblo relacionado con el santo. De ahí se podría dar el salto a Castilla, Murcia o Andalucía, añade el lloctinent general de los Caballeros Jurados, quienes también proponen la publicación periódica de ponencias.

En el horizonte de 2019 también está la concesión del título de Doctor de la Iglesia a la figura vicentina. Actualmente está pendiente la constitución de la parte actora del proceso (el Capítulo, Arzobispado, los dominicos, la Universidad Católica y la Facultad de Teología) para, posteriormente, elegir a un postulador que elabore la ‘positio’, el documento oficial sobre la figura de San Vicente Ferrer.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

JUAN MIGUEL MARTÍNEZ RECIBE UN HOMENAJE EN LA PRESENTACIÓN DE LA REVISTA FESTA Y LA EXPOSICIÓN “VEÏNS” DE VICENT OLMOS

La familia de Juan Miguel Martínez y la edil desvelaron el cartel de fiestas en homenaje al petrerense | Jesús Cruces.

Con el salón del Centro Cultural de Petrer abarrotado de público, se presentó ayer la revista municipal Festa, que marca el pistoletazo de salida de las fiestas patronales de la localidad, como dijo el concejal de Cultura, Fernando Portillo, que ha estado coordinada por GABRIEL SEGURA (Cronista oficial de Elda, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València)  y Francisco Tordera. La presentación estuvo a cargo de la investigadora local y directora del Museo Arqueológico de Novelda, recientemente jubilada, Concha Navarro. El acto tuvo dos fotógrafos como protagonistas principales: Vicent Olmos, que inauguraba a continuación su magnífica exposición “Veïns”, y Juan Miguel Martínez, fallecido hace unos meses en accidente, una de cuyas fotos constituye el cartel anunciador de las fiestas próximas patronales de Petrer en honor a la Virgen del Remedio, que se celebran del 5 al 7 de octubre.

Concha Navarro realizó un pormenorizado recorrido por los artículos de la revista Festa en cada uno de sus apartados: medio ambiente, historia y patrimonio, sociedad, concursos y certámenes, arte y literatura, reseñas y publicaciones, textos de creación literaria, el pregón del pasado año de Alberto Montesinos, así como el orden de festejos. También aparece un completo anuario de la actividad de las instituciones públicas y privadas en el último año. La revista recoge dos suplementos especiales, uno sobre el escritor Azorín con motivo del 50º aniversario de su fallecimiento, y otro en torno a Vicent Olmos y su exposición “Veïns”, en la que realiza retratos en blanco y negro de personas conocidas de Petrer. Una muestra que se inauguró a continuación en la sala de exposiciones del Centro Cultural y que constituyó todo un éxito de público, ya que muchas personas esperaron en la calle porque no cabían en el vestíbulo.

Por su parte, la alcaldesa de Petrer, Irene Navarro, invitó a los presentes a disfrutar de la revista y a pasar unas felices fiestas patronales. Como colofón, presentó el cartel anunciador de las mismas, que tiene como fondo una fotografía de Juan Miguel Martínez Lorenzo en homenaje a su gran labor a favor de la cultura en Petrer, pues era un amante de la localidad y sus fiestas, y entregó a su viuda, Mercedes Vicedo y a sus hijos, Óscar y Cristian, un cartel enmarcado. Finalmente, se presentó el vídeo promocional de las fiestas que circulará en las redes sociales.

La revista, publicada por Gráficas Azorín, está realizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Petrer, dirigida por Fernando Portillo, quien encargó a Gabriel Segura y Francisco Tordera su coordinación. En la publicación destacan artículos tanto en castellano como valenciano, de reconocidos investigadores en torno a diferentes aspectos de Petrer, porque como Segura afirmó al final, “cada revista Festa constituye un tomo de la Historia de Petrer”. Su precio de venta es de 6 euros en librerías.

La exposición de Vicent Olmos, presenta unos 40 retratos en blanco y negro de personas de Petrer, que ha ido realizando durante un año. El autor quiso dejar claro que el criterio de selección de los vecinos “no ha sido otro que su accesibilidad, no que fueran los más existosos”. Su objetivo ha sido captar la imagen verdadera de cada uno de ellos en un formato sencillo en la luz, fondo y revelado. Olmos dedicó la exposición a Juan Manuel Martínez Lorenzo, presidente del Grupo Fotográfico Petrer, fallecido en accidente hace meses y una persona muy querida en la población, además de excelente fotógrafo, “me queda la espina de que no aparezca en la exposición, aunque quedé con él, pero no le pusimos fecha”, se lamentó en el acto de presentación ayer.

Olmos anunció que quiere continuar en esta tarea y agradeció su cariño a todas las personas que confían en él como su familia, amigos y Concejalía de Cultura. También tuvo una mención especial para el Grupo Fotográfico Petrer, del que forma parte.

La exposición estará abierta durante tres semanas en el Centro Cultural de Petrer.

Fuente: https://valledeelda.com

CHARLA DE AURELIANO LAIRÓN EN ALZIRA

AURELIANO LAIRÓN, archivero y CRONISTA DE ALZIRA (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València), intervendrá el sábado a las siete de la tarde en el contexto de la exposición Memòria de la Modernitat que tiene lugar en el Museo Municipal de la capital de la Ribera Alta hasta el próximo mes de marzo. Lairón intervendrá invitado por la Diputación y la Universitat de València en la actividad que lleva por título ‘Diálogo con las obras’. El archivero comentará el cuadro ‘El grito del Palleter’ de Joaquín Sorolla.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

ALCOY ACOGERÁ EL PRIMER CONGRESO DE HISTORIA SOBRE LA FRONTERA MERIDIONAL VALENCIANA

La ciudad de Alcoy toma el relevo de las poblaciones que están organizando los actos preparatorios del «I Congrés d’Història Sobre la primera Frontera Meridional Valenciana de 1244 a partir del Tractat D’Almisrà». Será el próximo jueves 16 de noviembre a las 19.30 h cuando tendrà lugar, en el Salón de actas del Centro Cultural Mario Silvestre, la conferencia inaugural del congreso. La ponencia se denomina «La Família Alcoiana dels Scals Alcaids del Castell d’Almisrà» y será impartida por el historiador y director del Archivo Municipal de Alcoy, Josep Lluís Santonja.

Este congreso se desarrollará en las distintas poblaciones de esta frontera histórica, desde La Font de la Figuera hasta La Vila Joiosa, y está organizado por la Asociación Cultural del Tratado de Almisrà, el Instituto de Estudios de las Valls de Mariola, el CAEHA, la Universitat d’Alacant y la Cátedra de Arte Antoni Miró, y cuenta con la colaboración de todos los ayuntamientos respectivos.

El Congreso abordará temáticas como los castillos y fortificaciones en la frontera valenciana, la ocupación cristiana del territorio fronterizo, las nuevas aportaciones sobre arqueología medieval, la fijación y la conflictividad en la frontera medieval o los aspectos socioculturales y lingüísticos derivados de aquella época.

Se espera que intervengan destacadas personalidades en la materia, tales como profesores universitarios, historiadores, arqueólogos o CRONISTAS OFICIALES, los cuales adentrarán al público interesado de cada población en esta temática específica.

Desde el área de Cultura del Ayuntamiento de Alcoy, el regidor Raül Llopis pide la asistencia a un congreso, que «sin duda complacerá a todos aquellos que estén interesados en la historia de nuestro territorio».

Fuente: http://www.elperiodic.com

CAMINOS CUMPLE 50 AÑOS

El centro que dirige Eugenio Pellicer ha programado conferencias y otras actividades durante los próximos meses La escuela comienza los actos para conmemorar su medio siglo de vida.

Participantes en el primer acto de la celebración. / irene marsilla

La Escuela de Ingenieros, Canales y Puertos de la Universitat Politècnica de València inició ayer un programa de conmemoración de sus 50 años de historia. Durante los próximos meses, la EICCP de la UPV ha programado un itinerario cultural y formativo que recorrerá el medio siglo de trayectoria de esta institución y también repasará cual ha sido la participación de sus ingenieros en el desarrollo de la Comunitat Valenciana pero también del resto de España.

Desde 1968 la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha formado a los profesionales de la ingeniería. Casi 7.000 alumnos han pasado por sus aulas en medio siglo y han sido formados por más de 800 profesores.

Bajo el lema ‘Más lejos, más caminos, más desarrollos’ el centro que dirige Eugenio Pellicer organiza conferencias y actividades para realzar el papel de estos ingenieros.

El primer acto del programa de celebraciones se celebró ayer por la tarde en el centro cultural Bancaja y en el intervinieron, entre otros, el rector de la UPV, Francisco Mora, el director de la Escuela y el exdirector de LAS PROVINCIAS FRANCISCO PÉREZ PUCHE (Cronista oficial de la ciudad de Valencia, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València) , que pronunció una conferencia en la que contextualizó históricamente el momento en el que nació la Escuela.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

UN VOLUMEN SOBRE EL CASTILLO DE MONTESA RECREA CÓMO PUDO SER LA FORTALEZA Y EL CONVENTO

El libro se presentó el sábado y es obra de JOSEP CERDÀ (Cronista oficial de Montesa, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València) y Juan Carlos Navarro.

Vista del castillo de Montesa, en una imagen de archivo. perales Iborra

La fortaleza que preside Montesa ha sido objeto del que quizá sea su estudio más completo y exhaustivo hasta la fecha: el libro El Castillo y Sacro Convento de la Orden de Montesa. Historia y arquitectura, del historiador JOSEP CERDÀ y el arquitecto técnico Juan Carlos Navarro. Se presenta el próximo sábado en la sala capitular del castillo (18 horas) y es un volumen de más de trescientas páginas a cargo de la editorial de la Universitat Politècnica de València que cuenta, además, con el apoyo del consistorio y de la Orden de Montesa, según han indicado.

Durante algo más de dos años, el estudio de los vestigios materiales y de las fuentes históricas originales ha permitido recrear, con rigor y veracidad, lo que el castillo-convento pudo ser. Para ello, el volumen despliega un abundante contenido gráfico plasmado en reconstrucciones virtuales y dibujos, con distintas técnicas y formas de representación. La pretensión ha sido que, «de forma sencilla, nos aproximemos a lo que en su momento fue el Sacro Convento de la Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama. Mirando de frente a sus protagonistas, los frailes y caballeros; adentrándonos en su fortaleza más representativa, el castillo-convento; y a la vez haciendo renacer la arquitectura perdida hace casi tres siglos mediante descripciones y reconstrucciones gráficas», señalan los autores.

Aunque pudo contar con vestigios de época romana, las primeras fuentes escritas sobre el castillo de Montesa se remontan al siglo X. Algo más tarde, en época medieval cristiana, el caíd del castillo de Xàtiva, Abû Bakr Banu Isa, hubo de negociar con el rey Jaime I la entrega del castillo. En compensación, el rey le ofreció los castillos de Montesa y Vallada, por lo que a finales de enero de 1248, el caíd y su familia se trasladaron a Montesa, donde permanecieron hasta septiembre de 1277. No obstante, la singularidad de la fortaleza pasa por haber sido la casa matriz de la única orden militar exclusivamente valenciana, la de Santa María de Montesa. Castillo y villa pasaron a la nueva orden en 1319, por decisión de Jaime II. Una vez se tomó posesión de la fortaleza, los montesinos construyeron un convento articulado en torno a tres espacios fundamentales: la iglesia, el claustro y la sala capitular.

Las obras más importantes se desarrollaron durante los siglos XIV y XV, pero hubo también un importante episodio renacentista que embelleció algunos espacios con mármoles, yesos, estucos y otros elementos decorativos. Todo el conjunto se perdió por los terremotos de 1748. Su historia, hasta el día de hoy, es uno más de los muchos aspectos que los autores del libro intentan reconstruir.

Fuente: http://www.levante-emv.com

EL MAESTRAZGO CELEBRA EL 700 ANIVERSARIO DE LAS TRES BAILÍAS

Fue el origen de la demarcación territorial de la comarca de la mano de la Orden de San Juan del Hospital.

En el Ayuntamiento de Cantavieja se celebrarán los primeros actos este sábado. Javier Pardos

El Maestrazgo turolense celebra este año el 700 aniversario del nacimiento de la comarca de las Tres Bailías, creada en 1317 y cuya denominación se mantuvo hasta el siglo XIX. Este hecho, uno de los de mayor trascendencia histórica para el territorio, se conmemorará en las tres localidades, sedes de las antiguas bailías, como son Cantavieja, Castellote y Aliaga. Los actos comenzarán en el primer municipio el próximo sábado, continuarán el día 2 de diciembre en Castellote y finalmente se desarrollarán en Aliaga el 9 de diciembre.

Entre las actividades programadas figura una presentación del historiador JOSÉ RAMÓN SANCHÍS (Cronista oficial d’Aldaia, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València) , quien explicará los detalles de la configuración del dominio feudal de la Orden del Hospital, el origen de la comarca de las Tres Bailías. Está previsto que asistan los alcaldes de las siete localidades que conformaban la Bailía de Cantavieja a un acto protocolario tras el cual se descubrirá una placa conmemorativa en el Ayuntamiento.

Según señalaban desde el área de Turismo de la Comarca del Maestrazgo, la actual demarcación territorial tuvo su nacimiento como tal en el año 1317, “cuando sus tierras pasaron íntegramente a la administración de la Orden Militar de San Juan del Hospital”. Este territorio fue conocido desde entonces como Las Tres Bailías, debido a que la organización administrativa se distribuyó entre las localidades de Aliaga, Cantavieja y Castellote para su explotación señorial. Al frente de cada una de ellas se encontraba un caballero sanjuanista con el cargo de bailío.

Los hospitalarios administraron estas tierras hasta 1840, cuando finalizó la primera guerra carlista y se produjo la desamortización eclesiástica, momento en que este territorio de Las Tres Bailías empezó a ser conocido como El Maestrazgo. Se denominaba así por estar vinculado a la Orden de Montesa, con una amplio territorio que ocupaba también parte de la actual provincia de Castellón.

Desde la Comarca del Maestrazgo han decidido organizar un amplio programa de actos durante 2018, consistentes, principalmente en conferencias, cuyo objetivo es la difusión de este acontecimiento entre la población.

Fuente: http://www.heraldo.es

LA COMARCA DEL MAESTRAZGO CELEBRA EL 700 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LAS TRES BAILÍAS

El primer acto conmemoriativo se celebrará el sábado 25 de noviembre en Cantavieja. Turismaestrazgo.org

La comarca del Maestrazgo acoge este año la conmemoración de uno de los hechos de mayor trascendencia histórica para el territorio en el pasado, ya que se cumple el 700 aniversario (1317-2017) del nacimiento de la comarca de las Tres Bailías.

La actual comarca del Maestrazgo turolense tuvo su nacimiento como tal en el año 1317, cuando sus tierras pasaron íntegramente a la administración de la Orden Militar de San Juan del Hospital. Este territorio fue conocido desde entonces como Las Tres Bailías, debido a la propia organización administrativa, pues las localidades fueron organizadas en bailías (Bailías de Aliaga, Cantavieja y Castellote), para su explotación señorial, estando al frente de cada una de ellas un caballero sanjuanista con el cargo de bailío.

Cada una de las bailías agrupaba a una serie de municipios:

La Bailía de Aliaga la formaban Villarroya de los Pinares, Fortanete, Pitarque y la propia Aliaga (durante un tiempo perteneció a la misma el municipio de Sollavientos, en la actualidad en el término de Allepuz).

La Bailía de Cantavieja estaba formada por la propia Cantavieja, Cañada de Benatanduz, La Cuba, La Iglesuela del Cid, Mirambel, Tronchón y Villarluengo.

La Bailía de Castellote la integraban Abenfigo, Aguaviva, Bordón, Castellote, Las Cuevas de Cañart, Dos Torres de Mercader, La Ginebrosa, Ladruñán, Luco de Bordón, Más de las Matas, Las Parras de Castellote, Santolea y Seno.

Los hospitalarios administraron estas tierras hasta 1840, cuando finalizó la primera guerra carlista y se produjo la desamortización eclesiástica, momento en que este territorio de Las Tres Bailías empezó a ser conocido como El Maestrazgo.

La celebración de la efeméride cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de la Comarca del Maestrazgo, la Diputación Provincial de Teruel y el Gobierno de Aragón.

El primero de los actos de conmemoración se celebrará este sábado en el Ayuntamiento de Cantavieja a las 12:00horas. El sábado 2 de diciembre se realizará en el Ayuntamiento de Castellote, también a mediodía, y el sábado 9 de diciembre, en el Ayuntamiento de Aliaga a partir de las 18:00 horas.

En dicho acto de conmemoración está previsto que el historiador JOSÉ RAMÓN SANCHÍS Cronista oficial d’Aldaia, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València)  haga una breve presentación explicando cómo se configuró el dominio feudal de la Orden del Hospital y el nacimiento de las Bailías de Cantavieja, Castellote y Aliaga.

En 2018 se desarrollará un programa de actividades culturales para conmemorar esta efeméride y hacer partícipe de ella a los vecinos del territorio.

Fuente: http://www.diariodeteruel.es

SUECA CONMEMORA EL 50 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN DE FÁTIMA

La parroquia organiza varios actos religiosos y el sacerdote ANDRÉS DE SALES presenta un libro de fotos y documentos.

La parroquia Nuestra Señora de Fátima de Sueca ha organizado este fin de semana varias celebraciones para conmemorar el 50 aniversario de la coronación solemne de la Virgen de Fátima. El 15 de octubre de 1967, la imagen de la Virgen, que actualmente preside el altar del templo parroquial, fue coronada por el entonces vicario episcopal Vicente Torregrosa ante un gran número de devotos. Por todo ello, la parroquia acogerá mañana domingo la celebración de una misa solemne, a las 18 horas, tras la que tendrá lugar un recorrido procesional por las calles del barrio con la propia imagen.

Igualmente, con las celebraciones del fin de semana la parroquia conmemorará el día en que se produjo la última aparición de la Virgen de Fátima a los tres pastorcitos, el 13 de octubre de 1917, y así será clausurado el centenario de las apariciones. Tanto el templo como el colegio parroquial han sido adornados con dibujos y carteles que han elaborado durante los últimos días los propios alumnos. Igualmente, este sábado, tendrán lugar diversas actividades infantiles organizadas por los Juniors de la parroquia.

El sacerdote ANDRÉS DE SALES FERRI (Cronista Honorari de Fortaleny, Associació de Cronistes Oficials del Regne de València), director del Archivo de Religiosidad Popular del Arzobispado, ha escrito un libro, con el título «La Virgen de Fátima en Sueca» con motivo del 50 aniversario de su coronación. La obra será presentada hoy tras la misa vespertina que tendrá lugar en la parroquia San Pedro Apóstol de Sueca. Cuenta confotografías y documentos referentes al 50 aniversario.

Fuente: http://www.levante-emv.com

SECRETOS SOTERRADOS BAJO LA HISTÓRICA NAU UNIVERSITARIA

Interior del edificio de la Nau. / jesús signes

ÓSCAR CALVÉ

El setabense VICENTE BOIX (1813-1880) FUE UN EXCELSO CRONISTA DE VALENCIA. Presidente honorario de Lo Rat Penat (sociedad cultural dedicada a la cultura valenciana sobre la que ya les he escrito en otra ocasión), legó para el futuro óptimas descripciones de nuestro territorio en su célebre obra ‘Valencia histórica’. En uno de sus capítulos, el insigne historiador reparó en la cierta proliferación que antaño hubo de baños -algunos públicos- en la ciudad. Los de San Lorenzo en la actual calle Náquera, los de la Zaidía (empleados supuestamente por El Cid a finales del siglo XI), los d’En Llàcer, los de la plaça de la Figuera (actual principio de la calle del Mar), los aún presentes de l’Almirall, etc. Aquellos espacios higiénicos formaron parte de la cotidianidad de nuestros antepasados más remotos. Boix cita particularmente el Bany del Studi, ubicado junto a la Nau de la Universitat, la histórica sede académica levantada en torno a 1500. Este Bany del Studi se llamaba anteriormente el Bany de mossèn Saranyó o de Na Palaua, y funcionaría, al menos por un tiempo, como baño público femenino. En 1485 un documento notificaba algunas condiciones del arrendamiento trienal de este espacio público: «…E més, que totes les dones de casa mia se puixen lavar en lo dit bany franques, sens pagar cosa alguna. E que en la fi dels dits tres anys siau tenguts e obligats restituir la sénia en la forma que ara vos és dada, ço és ab bones cordes, caduffs nous, dotze pasteres rebedores e sis poals. Bany de Na Palaua». Rebautizado como Bany del Estudi, estuvo operativo hasta bien entrado el siglo XVII. Sin embargo, aquellos ‘caduffs’ de los que da cuenta la noticia medieval, tras permanecer escondidos varias centurias en el subsuelo de la Nau (y algunos años en almacenes valencianos), podrán darse a conocer al gran público. Eso sí, para saber que es un ‘caduff’ les sugiero que lleguen al final del reportaje, anécdota incluida. Sea como fuere, es sólo uno de los secretos soterrados bajo la histórica Nau.

Aportaciones como esta se obtendrán en buena medida gracias a la labor de Diana Pérez y Lucas Saéz, dos jóvenes investigadores que mañana abrirán una de las 150 cajas sobre las que trabajan cada día. Cajas que fueron obtenidas mediante unas urgentes campañas arqueológicas realizadas en 1998 en la Nau. Con certeza sabemos que hay lucernas de época islámica, cerámica andalusí, bajomedieval de Manises, de Paterna, de Teruel, utensilios de diversos materiales y épocas, incluso restos óseos (de animales y humanos). Todos hallados hace dos décadas. Exactamente el período que ha habido que esperar para que al menos se realice una primera criba de los vestigios susceptibles de ilustrar como se vivía en una zona determinada: aquella que durante la Edad Media estaba ocupada por casas y donde a partir de la Edad Moderna se constituyó la histórica Nau. Al respecto, que el Estudi General se levantase en el corazón del desaparecido barrio hebreo fue una decisión cavilada para borrar el recuerdo del asentamiento judío mediante una nueva institución de carácter municipal, impulsada a la sazón por un papa valenciano (Alejandro VI) y sancionada por los propios Reyes Católicos. Esa costumbre de quitar del recuerdo al «rival», práctica común en la historia, ya había sido impulsada por el propio Jaime I contra el pasado islámico valenciano. Pero la arqueología, como el algodón, nunca, o casi nunca engaña.

 

La actual empresa comenzó meses atrás mediante el impulso del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, cuando se decidió -o quizá cuando se pudo-, intervenir sobre el impresionante volumen material recogido en el año 1998, hasta hace bien poco repartido por varios depósitos de la Generalitat. Ahora ya está reagrupado en el SIAM (Servicio de Investigación Arqueológica Municipal) donde ha de ponerse en relación con los restos de otra campaña arqueológica en La Nau que tuvo lugar en 1987 y que tampoco se ha dado a conocer todavía, aunque sí se procesó en su momento. Diana y Lucas, asesorados por Antonio Ariño y Daniel Benito -Vicerrector de Cultura y Conservador del Patrimonio, respectivamente-, son los encargados de hacer una rigurosa selección sobre este material de 1998 que adolecía incluso de inventariado. Un aspecto que, a la par que hace más difícil su labor, la hace más estimulante. Pueden suponer que cada apertura de caja, y faltan 50, se afronta con renovadas ilusiones por lo que pueda contener. Lo que queda allí dentro es toda una incógnita, pero a tenor de lo que ha aparecido hasta el momento es más que viable una reconstrucción historiográfica de esa zona urbana. Pocas estrategias de difusión patrimonial son tan efectivas y sugerentes como la de poner en diálogo los restos materiales obtenidos por la arqueología con lo que conocemos gracias a la labor de los historiadores.

Un auténtico puzle

Muchas cajas albergan hasta 1.000 fragmentos de diversos tamaños y de múltiples piezas. Algunas pueden reconstruirse, otras, de las que apenas han sobrevivido unos pocos añicos, no. Para colmo de dificultades, en ningún caso se produjo una «cápsula de tiempo», y los vestigios, al igual que las capas estratigráficas, se entremezclaron. Así que, con mucha preparación, paciencia y esmero, Diana y Lucas comienzan a dotar de una nueva vida a algunos objetos creados, manipulados y usados por nuestros antepasados. Objetos que por sí solos disponen de cierto valor patrimonial, pero que en su conjunto podrían ofrecer un recorrido transversal de la historia urbana, por ejemplo a través de la cerámica de diversa procedencia y cronología. Ver candiles de aceite empleados por los musulmanes antes de la llegada de Jaime I, vajillas de mesa de períodos posteriores que incluían ataifores de Manises (platos llanos grandes de origen andalusí que pasaron a la cristiandad bajomedieval), cuencos de Paterna, jarrones elaborados en Teruel o pequeños vasos de cristal de época moderna, es algo que probablemente puedan hacer en un buen museo. Sin ir más lejos, el cercano Museo Nacional de Cerámica González Martí. Pero, a diferencia de este, donde se exponen piezas procedentes de muchos lugares, los restos extraídos y por descubrir de la Nau, provienen de un mismo lugar, de un enclave fundamental del centro de Valencia que acota el campo de estudio para asimilar en profundidad, desde tendencias comerciales a evoluciones materiales, pasando por modas de consumo. En resumen, desgranar pautas culturales de las diversas sociedades que han ocupado ya no nuestra ciudad, sino esas manzanas de Valencia. No crean que exagero.

Restos óseos

El hecho es que Diana Pérez y Lucas Saéz también han desempolvado un notable número de huesos de animales destinados para consumo humano, un aspecto que puede parecer banal. Por el contrario, estos restos aclaran no sólo qué se comía en diversas épocas, sino cómo y porqué se despedazaban los animales en variados modos y por cuestiones específicas. También hay restos humanos en las cajas que nos ocupan, al menos de dos personas, pero hasta que no se hagan pertinentes pruebas no sabremos ni tan siquiera a qué período pertenecen esos tres fémures que pueden estar en relación con algunos clavos que pudieron formar parte de un ataúd. Así las cosas, para una segunda fase que ya está en planificación, será necesaria la participación de un equipo más amplio que explotase las posibilidades que ofrecen todos estos materiales. Hasta ahora, el único material metálico hallado son los citados clavos, pero los arqueólogos no pierden la esperanza de encontrar objetos de más valor, como por ejemplo monedas.

Lo prometido es deuda. ¿Qué es un ‘caduff’? Uno de los objetos que más dudas sembró entre los jóvenes arqueólogos fueron unas especies de macetas muy fragmentadas cuya funcionalidad no estaba determinada. Tras la oportuna orientación, descubrieron que eran arcaduces o cangilones de noria, una especie de vasija de barro, que, unidas entre sí mediante cinchas o cuerdas, servían para extraer agua. Muy probablemente, son los “caduffes” al servicio del baño de Na Palaua, pues presentan una tipología similar a las de otro baño valenciano contemporáneo.

Sería deseable que, una vez finalizadas todas las labores, las instituciones pertinentes se dispusieran a proporcionar a la sociedad todos los secretos sabidos -y aún por saber- que el inquebrantable paso del tiempo fue sumergiendo en el subsuelo de la Nau. A la espera, estas líneas pueden servir de modesto aperitivo.

Fuente: http://www.lasprovincias.es