LOS REYES MAGOS PASARON POR ORIHUELA

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Hemos de reconocer que la tradición de la entrega de juguetes en la madrugada del cinco de enero se remonta a cientos de años, para rememorar aquel pasaje evangélico en el que se nos narra la llegada de unos Magos procedentes de Oriente guiados por un estrella, hasta Belén de Judá, para adorar a un Niño. Con ello se cumplía la profecía de Miqueas: «Y tú, Belén, tierra de Judá/, no eres ciertamente la más pequeña/ entre los príncipes de Judá,/ porque de ti saldrá un jefe/ que apacentará a mi pueblo Israel./ Y allí, en el lugar donde se detuvo la estrella que les había guiado, encontraron al Niño con su Madre, y arrodillados los adoraron y lo obsequiaron con oro, incienso y mirra».

El recuerdo de este momento, con los años se fue transformando para que los niños lo tuviesen presente de generación en generación, y surgió la poética costumbre de que en las familias en ese día los niños recibieran regalos, al igual que hicieran los Magos con el Mesías.

Poco a poco, la tradición sobrepasaba el ámbito de la casa familiar y previamente se creaba un cortejo que simulaba el de aquellos Magos de Oriente que recorrían las calles, para llevar la ilusión a los niños que, entre sueños, esperasen el amanecer del día seis de enero y al levantarse se encontrasen con aquellos juguetes que esperaban. En todas las casas, la celebración se desarrollaba según las posibilidades familiares. Sin embargo, algunos niños carecían de familia y de hogar, y para ellos su domicilio era la Casa de Beneficiencia. Lo que desde hacía años motivó que la prensa local, concretamente «El Diario» por iniciativa de Manuel Franco Rebagliato junto a un grupo de jóvenes, se lanzase una campaña anual a partir del mes de diciembre para llevar juguetes y otros regalos a los niños pobres.

Pero, a esta iniciativa le faltaba la organización de ese cortejo o cabalgata en el aparecieran los Reyes Magos. De hecho, si no se nos demuestra lo contrario dicha iniciativa se materializó en 1907, tal como decíamos en otra ocasión, completando con ello la campaña de recogida de juguetes y dinero para los Reyes de los niños pobres.

Un año antes, el 4 de enero, dicho periódico proponía la organización de un festival benéfico en el Teatro de Orihuela, a beneficio de los niños de la Beneficencia. Al fin, se llevaba a cabo el 6 y 7 de enero el citado festival, en el que se rifaron regalos que habían sido expuestos en el comercio «El Globo». Cada entrada llevaba un número para el sorteo y los acogidos del centro benéfico fueron invitados. A los cuales se les obsequió con una merienda por parte del empresario del Teatro como regalo de Reyes. Así «saborearon con todo el gusto del que pocas veces tiene a su alcance viandas tan exquisitas y apetecibles». Los postres fueron costeados por el comerciante de la calle Mayor, Ricardo Ferrer, por el secretario del Ayuntamiento José María López, por el médico Augusto Pescador y por el periodista José Mª Sarabia.

En 1911, se organizó una Cabalgata en dos partes que se llevó a cabo el día 5 de enero. En la que los Reyes Magos estuvieron representados por los niños, Enrique Olmos Cárceles, Antonio Pescetto Sánchez y Jesús Guillén Carmona, que iban ataviados con manto de armiño, cetro y corona, y vestidos con trajes de color rojo, rosa y azul, respectivamente. Cabalgaban en jacas enjaezadas guiadas por palafreneros, y acompañados por la Banda de Música Municipal. La comitiva recorrió las calles «atronando el espacio con el hueco sonar de los clásicos caracoles y los augustos acordes de la Marcha Real». En la primera parte, saliendo a las tres de la tarde desde la calle Alfonso XIII, recorrió el siguiente itinerario: Príncipe de Vergara (Ballesteros Villanueva), Paseo de Sagasta, Santa Lucía, Feria, Colón, Plaza de Cubero, San Agustín, Almunia, Plaza de la Constitución, San Pascual, Calderón de la Barca, Arzobispo Loazes y Alfonso XIII, pasando a continuación al Teatro Circo, donde tras la intervención de Manuel Franco Rebagliato, los Reyes Magos hicieron entrega de juguetes y una caja de turrón a los niños. Al concluir el acto en el Teatro Circo, como segunda parte de volvió a organizar la Cabalgata que transcurrió desde la calle Alfonso XIII, pasando por la Soledad, calle Mayor, Plaza de la Fruta, calle de Santiago, hasta llegar a la Casa de la Beneficencia. En la que, tras unas breves palabras de Miguel Bambalere de la Comisión Organizadora, se hizo entrega de juguetes y dulces a los niños, mientras que a los asilados de mayor edad se les hizo entrega de una caja de turrón, concluyendo el acto con unas palabras dirigidas a los Reyes Magos por uno de los niños más pequeños que, «con vocecita embargada por la emoción», entre otras cosas dijo: «Cuatro años que los vemos/ repartir sus gratos dones./ Dando una inmensa alegría/ a estos tiernos corasones». Con estas palabras se ratificaba lo que decíamos que fue en 1907 cuando se inició la tradición de organizar esta fiesta de «Los Reyes Magos para los niños pobres», que tuvo repercusión y fue copiada por otras localidades como Alicante, Albacete y Cieza. En 1911, estos actos concluían con una cena con la que los Reyes Magos obsequiaron a los asilados de la Casa de Beneficencia oriolana.

Siempre se podrá decir que, desde hace más de un siglo los Reyes Magos pasaron por Orihuela también para los niños pobres.

Fuente: https://www.informacion.es

MISTERI DE REIS DE GATA, UNA FIESTA-ESPECTÁCULO TEATRAL DE INTERÉS TURÍSTICO AUTONÓMICO

MIGUEL VIVES SIGNES, CRONISTA OFICIAL DE GATA DE GORGOS

“Llegados los tiempos ya son…”. “De quien habla. ¿Por el rey de los judíos pregunta? No hay más rey en toda Judea que yo, Herodes el mayor”. Venimos desde Oriente… Majestades… Son algunas de las frases que se escucharán la tarde del 5 de enero en el grandioso escenario del Palacio de Herodes y la Cueva del Belén Viviente en la explanada del colegio Santíssim Crist de Gata. Toda una fiesta-espectáculo que ha merecido ser considerada de Interés Turístico Autonómico y que se supera año tras año.

Desde enero de 2021 el patio de las escuelas se convierte en un gran teatro al aire libre, la tarde-noche mágica se instala en ese recinto. La pandemia obligaba a reinventarse pero la magia de los tres magos seguía imponiéndose. Un escenario novedoso y unos decorados distintos transformaban el patio de las escuelas que tantos festivales y momentos emotivos ha acogido en una sala de teatro gigante al aire libre. Los espectadores estaban sentados, todos con mascarilla, pero los actores daban vida a los clásicos personajes poniendo todo su empeño.

Este año, como el año pasado, la comitiva de personajes, con alguna novedad en torno a la Sibila Anea, desfilarán atravesando todo el pueblo hasta el recinto. Merece la pena ver este despliegue de actores aficionados y el posterior reparto de regalos solo por el sonrisa de un niño y también de un mayor.

¿Cuál es la historia del Misteri? ¿Desde cuándo se escenifica?.

Escenarios del Auto y Misterio de Reyes de Gata

Precedentes, antes de 1968:

1946: El origen del sueño mágico para los niños y niñas de Gata lo encontramos hace 78 años. Una cuadrilla de amigos, la Peña Recreativa, se decide a realizar la cabalgata. Quiere recaudar fondos para hacer un viaje a la final de la Copa del Rey de fútbol en Madrid pero la casualidad hace que la final tenga lugar en La Coruña y la peña, al estar tan lejos, da el dinero recaudado a la parroquia. El parlamento de los reyes se hizo desde el balcón del Ayuntamiento con una gran espontaneidad por parte del rey Gaspar.

Anys 50 i 60, segle XX: Balcó de l’Ajuntament. Alocució dels Reis Mags de l’Orient. Església Parroquial Adoració dels Reis.

1967: Balcón del médico y después alcalde Julián Monfort Calatayud en la plaza de España.

5-1-1968: Estreno del Auto de los Reyes Magos en el mismo sitio. Autor Antonio Salvá Roselló.

1972: Ante la fachada del alcalde. Palco montado al efecto.

1973: Dos escenarios de la escenificación, el nuevo en la avenida la Paz (Palacio de invierno de Herodes) y en la plaza de la Iglesia, el Portal de Belén.

1998: Plaza Nova, dos escenarios y dos actos: Palacio de Octavi Augusto y Poblado de Judea. Continúan los otros escenarios de la avenida la Paz y plaza de la Iglesia.

2001: Ya sólo se hace el Poblado de Judea en la Plaza Nueva. Incluso un año cambia de escenario por obras en la plaza Nueva y se hace en la plaza de la Casa Roja. No tiene aceptación.

2004: El Poblado de Judea y el Palacio de Herodes se hacen en la avenida la Paz.

2011: Por la crisis y tiempo, deja de representarse el Poblado de Judea.

2015: La fiesta del Misterio de Reyes, declarada Fiesta de Interés Turístico Local.

2015: La fiesta se cataloga de Interés Turístico Provincial.

2021: Dentro de la iglesia parroquial. Debido a la Covid-19 los Reyes Magos visitan al Jesuset. No se realizan actos.

2022: Todo se traslada excepcionalmente y para mayor seguridad sanitaria en el patio de las escuelas transformándose en una sala de teatro gigante al aire libre.

Junio: Declarado el Misterio de Reyes de Gata Fiesta de Interés Turístico Autonómico.

2023: Se instala definitivamente todo el espectáculo en la explanada del patio del grupo escolar.

¿Cuándo se ha dejado de escenificar el Misteri de Reis?

Sólo en dos fechas:

1997: Ninguna de las cuatro partes (Palacio de Octavi Augusto, Poblado de Judea, Palacio de invierno de Herodes y Portal de Belén) pueden representarse porque llueve ese año. Los reyes reparten los regalos en coches Mercedes.

2021: Debido a la Covid-19 se suspenden todos los actos.

En definitiva, desde Gata invitar a todo el vecindario de aquí, de la comarca y de fuera, para ver un gran espectáculo.

Fuente: https://lamarinaplaza.com

NOCHEVIEJA Y AÑO NUEVO

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

La muerte del 2023 acaba de llegar: un año más de historia y un año menos de existencia humana. Nuevos acontecimientos nos esperan y otros pasarán al olvido, sin duda. La nostalgia del pasado más que de este es del futuro. ¿Qué nos espera? Sorpresa. Y la culpa es del calendario que nos lo recuerda cada año.

Desde tiempos remotos existió este instrumento como por ejemplo el de los sumerios, azteca, budista, chino, musulmán, si bien el que marcó un hito histórico fue el juliano en el año 46 en el Imperio romano, dedicado en su primer mes al dios bifronte Janus, el de las dos caras, una que mira al pasado y otra al futuro. El nuevo año comenzaba entonces el 1 de marzo. En otras culturas se celebraba en el equinoccio de otoño o bien en el solsticio de invierno. No obstante, Gregorio XIII en 1582 implantó casi a nivel mundial el que utilizamos actualmente, el gregoriano.

Esta semana hemos celebrado el fin del Año Viejo y el inicio del Año Nuevo, lleno, como siempre, de incógnitas. Esperamos, especialmente, la paz en un mundo en el que están aflorando las guerras, algunas encarnizadas, deseando que la cosa no vaya a más, sino a la extinción. La esperanza es lo que nos mantiene en esta espera. La República de Kiribati, en la Isla de Trinidad, en el Océano Pacífico, ha sido la primera en recibir la noticia del cambio.

Sin embargo, frente a esta problemática, la gente ha gozado de los eventos festivos y de las costumbres (léase “supersticiones”) que, tradicionalmente, les acompañan: vestidos negros o blancos, verde, cada cual en sus específicas propiedades, ropa interior roja, etc. O comer un buen plato de lentejas, como hacían los romanos, para propiciar la suerte y la prosperidad. Y las uvas. Sea como fuere, ¡feliz Año Nuevo!

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

LA MARE DE DÉU… SOTERRÀ, EMPAREDÀ I SALVÀ!!

VICENTE SANZ-VIÑUELAS, CRONISTA OFICIAL DE LLOMBAI

Hi han histories que s’han contat varies vegades en el passat… mes soc conscient que, encara que diverses persones han escrit sobre estos temes, alguns les coneixem però molts altres no. I com mai està de més recordar el nostre passat, en este singular mes d’octubre, aprofitant que enguany, any 2020, es compleixen 45 anys de la “Coronació” de la nostra patrona, la Mare de Déu del Rosari, aprofitaré per a contar un capítol que sempre m’ha resultat curiós i que, comentant-lo, vaig descobrir que per a gran part de la joventut era totalment desconegut.

En Llombai, des de la fundació del convent de Santa Creu pel primer marqués i futur sant, Francesc de Borja i Aragó, i concretament des de 1548, tenim una talla preciosa de fusta de cedre que representa a la Mare de Déu del Rosari i va ser un dels regals que el marqués de Llombai va donar per a ornar la nova església. Aquesta imatge va ser col·locada en un lloc privilegiat al temple, en una capella pròxima a l’altar i on encara hui es pot admirar, ja que els frares dominics tenien especial devoció a esta Verge i a resar el rosari. I per això també s’instauraria la costum de resar el rosari de l’Aurora durant tots els diumenges del mes d’octubre, ja que este és el mes d’aquesta Mare de Déu.

Junt a altres talles i ornaments, la imatge de la Mare de Déu del Rosari va estar en el seu altar (el primer de la dreta, mirant l’altar major de front), i va resistir diversos episodis bèl·lics com va ser el setge del propi convent per part d’alguns moriscos, que volien agafar a altres moriscos allí dins refugiats, en vespres de l’expulsió de 1609; l’arribada de tropes dels dos bàndols durant la Guerra de Successió en 1707 (i en concret quan el governador va haver d’amagar-se dins del monestir per a salvar la vida i tot l’edifici va ser rodejat), o inclús la Guerra del Francès (on tal vegada seria amagada també, per evitar la seua desaparició amb destí a França), i les guerres carlines. Ara bé, al segle XX i amb la Guerra Civil, el component sagrat que tenien els temples per la mentalitat i la tradició va desaparèixer i això va comportar l’assalt i crema de molts d’ells, perdent-se un patrimoni molt ric i significatiu del nostre passat, així com una gran quantitat d’arxius i obres escrites.

Precisament, i per narrar este “capítol” referent a la història d’esta preciosa talla que hui podem contemplar i admirar o venerar, ens hem de remuntar al temps de la República, concretament a inicis de maig de l’any 1936, i destacar a un matrimoni llombaí de llauradors format per Leopoldo Esteve i Rosa Castelló. La parella vivia junt a les seues filles Rosa i Maria; així com amb el seu fill Francisco, la seua nora Pepa Sanz “la Purcia” i el seu netet Leopoldo Francisco. I la casa estava situada en el, en eixe temps, anomenat com carrer Canalejas (i que durant la Dictadura canviaria a carrer Vázquez de Mella, i que hui en dia s’anomena com c/ la Font. Encara que realment el que era la casa, que hui es un solar rodejat de paret, es troba en l’actual carrer de la Favorita, però que en eixos anys era una continuació de l’altre carrer).

Els consorts Leopoldo Esteve i Rosa Castelló

Francisco Esteve, més conegut al poble com Paco “Poldo”, treballaria tota la vida com a procurador de Vicentin de Tavio “el Senyoret”, i era un home amb unes conviccions religioses molt fortes, que valorava la paraula i la serietat i que sempre estava per l’església, fent un poc d’ajudant del rector, sent una espècie de “sacrista” i que s’encarregava de les andes, reparacions, etc. I ell seria el que va amagar i salvar la imatge de la Mare de Déu.

Francisco Esteve Castelló, més conegut com Paco “Poldo”

Des del mes de febrer del 36, amb el triomf electoral del Front Popular que agrupava la coalició d’esquerres, y des del canvi de presidència de la República en el mes de maig, la qual va ocupar  don Manuel Azaña, la tensió va anar creixent per tot país, principalment per part dels sectors de la població més conservadors que no acabaven  d’acceptar els resultats de les urnes. I d’eixa forma, la preocupació i el temor es va escampar pels partits de dretes com la CEDA, part de l’església, part de l’exercit i part del mon empresarial i nobiliari. D’eixa forma, la divisió en el que després es nomenaria com “les dos Espanyes” es feia mes visible.

Tensions, disputes, amenaces, enfrontaments, etc, començaren a donar-se en les principals ciutats i pobles grans entre membres de dretes i d’esquerres, principalment dels més exaltats. I així, sembla que començaren a córrer informacions de distint contingut i procedència, i a mitjans o finals de maig a Paco “Poldo” li arribaren noticies que, en alguns pobles, alguns exaltats havien assaltat esglésies i inclús les havien incendiat, destruint l’edifici i totes les seues obres (a l’igual que al proclamar-se la República, en 1931, també va passar algo semblant en alguns llocs). Davant aquestes noticies inquietants va parlar en el senyor rector de Llombai, que en eixe temps era don Ramon Martínez Penadés, i li va comentar els seus pensaments i la por de si això arribara a passar en el poble.

Els dos homes van estar d’acord en que la situació podia alterar-se, ja que hi havia gent anticlerical declarada i, en certa forma, sense por a la inviolabilitat de lo sagrat i diví ni amb “temor de Déu”. I així van decidir salvaguardar i ocultar alguns objectes dels més sagrats i significatius per a la parròquia. Una nit, havent tocat ja les dotze campanades, el tio Paco es va presentar en l’església i, en un sac, van ficar la imatge de la Mare de Déu del Rosari, que era la talla més antiga que teníem, regal del propi Sant Francesc de Borja i, per tant, la més significativa a nivell espiritual. I per una porteta per on hui està el patronato (per l’actual carrer la Sang), va eixir portant el sac al llom i, vorejant el poble per l’horta, va anar a obscures pel costat de la sequieta de Baix i per darrere de les portelles de les cases, fins on estava l’entrada a l’actual carrer de la Favorita, i creuant la sèquia va arribar a sa casa i va amagar a la Mare de Déu en l’armari de la seua habitació.

Ara bé, ja diu la dita que “si no vols que ho sàpiguen, no ho faces”, i açò be a col·lació perquè en tant de secret i cuidao en que va anar el tio Paco, encara el va vore una dona que vivia en els carrers Baixos… en el sac al llom. Però ell no ho va saber en eixe moment, i la dona no va dir res fins uns mesos després en que el va denunciar.

També se sap que el tio Paco va poder traure la part de dalt de la Custòdia, la relíquia de la Vera Creu i el copó de plata (regals de Sant Francesc), 4 o 5 calces i també “roba de l’església”, que deurien ser mantels bordats i casulles (recordem que encara es conserven unes casulles bordades dels primers temps del convent, regal també del marqués). Possiblement, ell també agafaria la relíquia de Sant Francesc de Borja (conservada en un relicari de plata del segle XVII).

També altra gent relacionada en l’església va salvar algunes imatges. Per exemple, Elena Peris va salvar la xicoteta imatge de Santo Domingo de Guzmán (del segle XVII), així com el Sant Vicent Ferrer esculpit en el XVIII per Ignacio Vergara (sembla que en un primer moment l’amagaren en una caseta prop de Sant Antoni i posteriorment les portaren a la casa dels seus pares en el carrer del Pou, on les amagaren en la pallisa). Per altre costat, Enrique Piquer “el Sucarrat” salvaria el gaiato de plata de Sant Antoni (amagant-lo en la teulà de sa casa); i les germanes Rosa i Dolores Ferrando “les Macenes” amagaren la talla del Jesús en sa casa en el carrer València (per a traure’l de l’església m’han contat que si li ficaren un vestidet de nina per a dissimular, i quan arribaren a casa el ficaren dins d’una doble paret, amagant-lo així durant tres anys). Vicent Peris “Panxeta” i la seua dona Amparo Donat “la Porrona” amagaren en sa casa l’altre Sant Vicent Ferrer  (un bust realitzat al segle XVIII per José Esteve Bonet) i que hui està en el cor de l’església (curiosament conten que tenien el bust de Sant Vicent damunt la còmoda de la seua habitació, situada entrant a la dreta, i que alguns homes anaren a la casa a buscar-lo, ja que algú els havia dit que el tenien allí. Quan arribaren a la casa, Amparo els va dir: – El tinc jo i està ahi dins. Però el que siga home i tinga collons, que entre!!! – i es que era una dona brava i en molt de caràcter. Tal vegada, entre això, que el seu home era un republicà confés i que els que anaren a buscar-lo no tenien massa interès, el ben cert es que ningú el tocà ni entrà a l’habitació). També es va poder salvar el “portapau” (un objecte platejat, amb el calvari en relleu, i que servia antigament en les misses solemnes per a donar la pau dins de la litúrgia), així com alguns quadres com van ser el del Calvari (quadre anònim del XVII que representa a Crist Crucificat rodejat de Sant Domènec i Santa Caterina, i que conten que li arrancaren el marc i la clavaren darrere d’un armari per a salvar-lo i així passà la guerra), el llenç de la Coronació de la Mare de Déu (atribuït al pintor Vicente López i que va ser retallat per a poder amagar-lo), i la taula dels Sant Joans (del renaixentista Fernando de los Llanos, segle XVIII i un dels pocs testimonis de l’antiga església de Sant Joan, situada i hui desapareguda, en la plaça Major), que com era de fusta, la van tirar a terra i li van ficar damunt sacs i palla per amagar-la i que passara desapercebuda, com així ho va fer. Per últim, la corona i la mitja lluna de plata de la Mare de Déu d’Agost també les salvaren, d’igual forma que gran part de l’arxiu eclesiàstic, el qual en un primer moment l’amagaren entre les “bóvedes” de l’Església, i posteriorment en casa del tio Fernando “el Sabater” i la tia Pepica Peris, que vivien en el carrer del Pou (on va estar segur, ja que ell era del Comité i no era fàcil que allí anaren).

Tornant al fil de la història, Paco “Poldo” en un primer moment no va dir res a ningú, però a la vista dels esdeveniments que passaren en el poble, si que va confessar als seus pares el que havia fet i el que tenia amagat en casa. I es que després del Colp d’Estat del 18 de juliol del 36 i el començament de la Guerra Civil Espanyola, el dia 20 de juliol en Llombai alguns membres i simpatitzants del Comité de la CNT van assaltar l’església de la Santa Creu i l’ermita de Sant Antoni (comentar que eixe matí el rector havia abandonat el poble a instància de l’alcalde) i, a les portes d’elles, en les places, van cremar totes les imatges de sants, quadres, el cor de fusta treballada, els retaules dels altars, les distintes relíquies, etc. que van trobar (inclús van tirar les campanes des de dalt del campanar), convertint l’església en graner i pallissa i el claustre en una vaqueria, en bous i vaques (a diferència de Llombai, on gran part de l’arxiu eclesiàstic es va poder salvar, en Catadau i Alfarp l’arxiu es va cremar per complet. Ara bé, algunes imatges i ornaments sí que les van poder amagar i salvaguardar, i mentre en Alfarp una vegada es va quedar l’església buida la van tancar, en Catadau van tabicar la porta per a que no pogueren entrar ni fer res allí dins).

En eixe moment, i com faltaven algunes imatges en l’església, els anarquistes van fer un bando advertint, principalment a la gent catòlica i més de dretes, per tal que portaren a la plaça les imatges o quadres que tenien, ja que sinó anirien ells a fer registre. I davant aquest fet, algunes persones van decidir portar alguna de les coses que tenien, ja que se sabia que en tenien, i així evitar que anaren a sa casa i trobaren altres coses que havien amagat (per exemple, els retaules ceràmics que es conserven en les façanes d’algunes cases, en alguns carrers del poble, els van tindre que tapar durant els anys de guerra. Un cas el trobem en el de Sant Francesc de Borja, en la placeta de Nelo, i que en eixe temps pertanyia a la casa de la tia Mercedes “la Nela”, a la que un conegut del comitè de la CNT li va advertir que si volia conservar-lo més valia que el tapara perquè sinó li’l trencarien. I ella el va emblanquinar i així el salvà. Però açò també ho hagueren de fer en algunes cases que tenien canterers amb  retaules ceràmics en algun sant o Mare de Déu, com per exemple en casa el tio Quico “el Sardinero” en el carrer Sant Cristòfol, on també van emblanquinar el retaule i tiraren com un esguit en altra pintura, ja que encara que d’esquerres, la família era catòlica i els avisaren que anirien a per objectes que tenien per a cremar-los i si veien el retaule el trencarien. I així el pogueren salvar).

I Eixe mateix dia, o als pocs dies d’això, la dona que havia vist al tio Paco (i que tampoc ve ara al cas nomenar-la), el va denunciar dient que ella l’havia vist en un sac al llom, una nit, i que segur que s’havia emportat un sant. Davant aquesta acusació anaren a buscar-lo i li demanaren que entregara tot el que s’havera emportat, a lo que ell va respondre que no sabia res, i que ni tenia amagat cap cosa, ni anava a arriscar la seua vida ni la de la seua família per cap sant. I com era la seua paraula contra la de la dona, i en aparença en la casa no hi havia res, el deixaren estar. Ara bé, sembla que el vigilaren i en varies ocasions el van amenaçar, però ell no es va delatar i com començava a preocupar-se, tan per ell com per la família per si un dia entraven a regirar la casa i trobaven el que tenia amagat, cosa que els podia costar la pell… al cap d’uns dies, quan la situació pareixia més tranquil·la, després de parlar sols en els seus pares (per a que ni la seua dona ni les seues germanes saberen res), a altes hores de la nit, el tio Paco i son pare, carregant la Mare de Déu en la saria  que li havien col·locat a l’haca blanca que tenien (així com els distints ornaments guardats), es dirigiren al camp d’oliveres que tenien en la partida del Castellar i, allí en un cantó on hi havia una figuera, van enterrar tots els objectes i la talla de la Verge per a que ningú ho poguera trobar ni destruir. Curiosament eixe dia era el 4 d’agost, dia de Sant Domènec, i en silenci i complicitat, pare i fill tornaren a casa.

Al cap d’uns tres mesos des del Colp d’Estat, el govern de la República tornà a recuperar el control de la situació front a les milícies populars i els grups més exaltats d’anarquistes que durant els primers mesos s’havien armat i mobilitzat. Pel que fa a Llombai, en eixe temps ací manava el Comité de la CNT, el qual havia format una de les Col·lectivitats més importants en eixe temps, i les coses estaven molt mes calmades. Davant aquests fets, i com en sa casa no havien pogut trobar res i ja no buscaven cap “sant”, el tio Paco i son pare decidiren desenterrar a la Mare de Déu per evitar que es fera malbé i, de nou, a altes hores de la nit anaren a pel que havien amagat en el Castellar i ho portaren a casa. Una vegada ací, mentre la seua dona, el seu fill i les germanes dormien, entre ell i els seus pares llevaren les portes d’un armari de paret que hi havia en l’andana i ahi ho amagaren tot, tabicant l’armari i deixant la paret lliça com si no hi haguera res. I així van estar des d’octubre del 36 a abril del 39.

Una vegada acabada la Guerra, el tio Paco va trencar la paret i va tornar els objectes sagrats i la imatge de la Mare de Déu a l’església. I eixe any, per octubre, van poder celebrar-li les festes en el seu honor, així com en el del Crist de l’agonia i Sant Francesc de Borja, encara que sols estaria la seua talla, puix era de les poques imatges que “tornaren” a l’església, acabada la Guerra, quan esta es va tornar a obrir.

Passaren els anys i, després de la proclamació de la Mare de Déu del Rosari com a patrona canònica de Llombai en l’any 1964 (on estrenaren i li dedicaren l’himne “Gloria a ti”, en lletra de D. Enrique Bisbal i música de D. Gerardo Cardona; i fixaren la celebració de la festa el primer diumenge d’octubre de cada any), a iniciativa de Milagros Espert i les camareres de la Verge, van voler agrair al tio Paco “Poldo” i als seus pares, Leopoldo i Rosa, el haver salvat esta imatge, i per això a l’any següent, 1965, van col·locar una placa de ceràmica en una imatge de la Mare de Déu en la paret de la casa d’ells (en el que hui és la paret de blocs a l’inici del carrer de la Favorita). I al seu fill li regalaren una agulleta d’or per a la jaqueta, en la imatge de la patrona.

Retaule desaparegut que estava en la façana de la casa familiar (en l’actual carrer de la Favorita).

Posteriorment, en l’any 1993, després de la restauració de la talla de la Mare de Déu (costejada pel matrimoni format per Samuel Viñuelas i Pilar Sanchis i en la que va recuperar l’estat original del segle XVI), quan la van dur al poble i l’entraren per la Fonteta, com a reconeixement al tio Paco “Poldo”, van ser els seus nets els encarregats de portar-la des d’allí fins a l’església (de forma que ho feren Francisco Rafael, Pepe Luis i Juan Carlos Esteve Canet i Vicente Esteve Esteve). Per a l’acte vingué l’arquebisbe de València, don Agustí Garcia Gascó, i un gran número de rectors, entre els que estaven els sacerdots fills del poble. En eixe temps el titular de l’església era don José Jerónimo Tebar.

Dos moments de la processó després de la restauració de la Mare de Déu en 1993 on apareixen els nets del tio Paco “Poldo” portant l’anda.

I este es el relat del que va passar en eixe temps, i de com la nostra patrona va ser salvada i amagada durant tota la guerra, fet gràcies al qual podem admirar-la actualment, sent la seua talla una important imatge del nostre patrimoni cultural, així com una mostra “viva” de la història i d’un episodi curiós del nostre passat.

Per últim i citant la plegaria que hi ha escrita en la peana de la imatge diré: “Rosa y Estrela del día; Virgen Divino Sagrario; Danos, Señora, ventura”.

Fuente: https://actualidadvalencia.com

HOMENAJE A FERRAN ZURRIAGA (CRONISTA OFICIAL DE OLOCAU, ya fallecido)

Ferran Zurriaga (Valencia, 1938 – Olocau, 2022) fue un maestro valenciano. Especialista de la historia de su pueblo, Olocau, trabajó en educación especial y como maestro de ciencias sociales y lengua en una escuela rural. Además, tuvo un papel líder, de liderazgo, en la renovación de la escuela valenciana a través de diferentes colectivos, como la Sección de Pedagogía de Lo Rat Penat (1964-1969), el Grupo Freinet (1970- 1973), la Asociación para la Correspondencia y la Imprenta en la Escuela (1974-1977) y, finalmente, en el Movimiento Cooperativo de Escuela Popular, desde 1977 hasta nuestros días, todos grupos que trabajaron para transformar y llegar a una escuela democrática, cooperativa, activa y moderna en valenciano.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LOS TERREMOTOS TAMBIÉN HAN GENERADO PÉRDIDAS Y GRAVE DESTRUCCIÓN A ALZIRA

La magnitud, y sobre todo la frecuencia, con la que el Xúquer ha azotado Alzira con devastadoras inundaciones sólo es equiparable a la fertilidad que ha aportado a sus tierras, cuyo aprovechamiento agrícola ha proporcionado gran estabilidad y solvencia económica a la comarca. Nadie se atreve a discutir que el río y su extenso entramado de afluentes y barrancos representan una de las grandes amenazas de la Ribera, aunque no la única. Los terremotos también han generado una gran destrucción, aunque a diferencia del agua, no han resultado tan persistentes.

Las inundaciones han sido capaces de destruir decenas de viviendas y de ofrecer un estremecedor balance de víctimas mortales. La riada de San Carlos de 1864 o la más reciente pantanada de Tous son algunos de los referentes más significativos de esas grandes avalanchas de agua y lodo, aunque no sólo el embravecido caudal del río ha legado muerte y destrucción. Los terremotos también han sido devastadores. Cinco de ellos se mostraron particularmente adversos: los de 1396, 1748, 1779, 1856 y 1875.

La primera de las grandes sacudidas aconteció en un contexto nada proclive, dado que durante 1396 también se tuvo que hacer frente a una peste muy dañina. Los temblores se repitieron en cuatro ocasiones del 18 al 25 de diciembre con una intensidad máxima que alcanzó la escala IX del índice Mercalli. El día de Navidad fue particularmente doloroso. Una crónica elaborada por mosén Mascaró detalla que ese día se desplomaron la mayoría de los edificios de Sueca, Riola y Alzira. El historiador y CRONISTA ALZIREÑO AURELIANO LAIRÓN subraya que, tres días antes, cuando la cadena de terremotos ya está activa, las autoridades alzireñas acordaron dedicar una fiesta anual a Nuestra Señora de la Esperanza «en acción de gracias por no haber sufrido los destrozos de otras localidades cercanas». Otro historiador, Vicente Pelufo, sostiene que Alzira quedó «sembrada de escombros y ruina».

Dos siglos y medio más tarde, a las siete menos cuarto de la mañana del 23 de marzo de 1748, Alzira volvió a registrar otro terremoto de la misma intensidad. Las sacudidas dañaron los conventos de San Bernardo y San Agustín. También la iglesia de Santa María, que estaba situada en el emplazamiento que ahora ocupa el cuartel de la Guardia Civil. La estatua de San Bernardo erigida en el puente que cruzaba el Xúquer quedó arrancada por los temblores. Los monjes trinitarios se vieron forzados a abandonar su morada. La estructura del monasterio estaba tan dañada que los maestros de obra concluyeron que repararlo costaría tanto como construir uno de nueva planta. La desolación fue tal que el rey, Fernando VI, decretó que ese año dejaran de celebrarse las representaciones de comedias «ante las calamidades y desgracias padecidas en el reino de Valencia».

Temblores con inundación

Tres décadas después, durante los días 4 y 5 de octubre, se produjeron más terremotos «acompañados de lluvia e inundaciones», según precisan las crónicas, que «llegaron a extenderse por todas las calles, casas, caminos y tierras». LAIRÓN ha constatado que el ayuntamiento trató de recabar del rey «la concesión de alivios» al tiempo que encargó que se revisaran los edificios de la villa y sus arrabales. En el templo de Santa Catalina también se celebró una misa cantada en acción de gracias.

Otro de los grandes movimientos de tierra acontecidos en Alzira tuvo lugar poco después, en 1783, aunque no puede documentarse que fuera provocado por un terremoto. El monte del Baladre se hundió el 24 de noviembre. Gracias al opúsculo redactado por el padre Benito de San Pedro sabemos que desde las nueve hasta las doce de la noche una fuerte tempestad acompañada de truenos y relámpagos provocó el desplome de esa loma, situada en las estribaciones del valle de la Murta. Desde entonces se conoce como la «Muntanya Assolada». El desmoronamiento vino precedido de un largo periodo de «lluvias muy copiosas y frecuentes» que provocaron repetidas inundaciones del Xúquer.

Finalmente, el 13 de julio de 1875, se consignó otro terremoto que afectó tanto a Alzira como a Carlet, aunque su epicentro se situó entre Xàtiva y Montesa.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA ACCIÓN DE BOCAIRENT. 150 AÑOS DE LA TRÁGICA BATALLA DE CAMORRA

Mª JOSEFA SEMPERE DOMÉNECH, CRONISTA OFICIAL DE BOCAIRENT

Con este suceso, los habitantes de la población pudieron comprobar la crueldad de las guerras, ya que tuvieron que socorrer a los heridos y enterrar a los muertos, explica la CRONISTA OFICIAL DE BOCAIRENT

El 22 de diciembre de 1873 se vivió uno de los episodios más dramáticos de la historia de Bocairent. El enfrentamiento entre los voluntarios carlistas, al mando del comandante General del Reino de Valencia José Santés Murgui, natural de Llíria y las tropas gubernamentales, dirigidas por el brigadier Valeriano Weyler, sembraron de heridos y cadáveres el Pla de Ponce.

La batalla del Pla de Ponce o de Camorra, como ha pasado a la historia, se desarrolló en una zona cercana a los límites de los términos de Bocairent, Ontinyent y Banyeres de Mariola. Con puntos tan estratégicos como el pico geodésico de l’Alt de la Creu, la ermita del Santo Cristo, las masías de Ponce, Buena Vista, el Racó… Cuando transitas por dichos parajes aún se pueden apreciar restos de las supuestas trincheras carlistas, semiocultos por la maleza.

La narración de la contienda la encontramos en numerosos escritos y documentos, tanto civiles como militares. También ha propiciado historias y relatos de la tradición oral, y ha ocupado capítulos de novelas. Asimismo, ha inspirado a artistas como el pintor baezano Juan Alaminos que inmortalizó la confrontación en una obra que se conserva en la Biblioteca Valenciana. Esta lámina representa la carga de las tropas carlistas, apoderándose de dos piezas de artillería de las tropas gubernamentales.

Una de las descripciones más relevantes de lo sucedido es la del vencedor, el propio Weyler, en su autobiografía. En ella ofrece una crónica salpicada de sentimientos y emociones, ya que cuando en el transcurso del combate, lo vio perdido, reconoce que estuvo a punto de suicidarse: “Debo confesar que, en el momento más crítico de aquella acción, pensé en quitarme la vida”. 

Tras finalizar la batalla, los vecinos salieron en masa a auxiliar a los heridos. La Cruz Roja de Alcoi, apenas nueve años después de su fundación, hizo su primera incursión acudiendo al lugar de los hechos. En el acta levantada por el juez municipal, D. Joaquín María Calabuig, ante dicha comisión, leemos una breve exposición de los hechos: “en el campo de Batalla se habían encontrado setenta y siete cadáveres, treinta y dos de la clase de tropa y cuarenta y cinco carlistas, de los cuales fueron enterrados sesenta y dos en un campo inmediato al Santo Cristo, bastante cerca del campo de batalla, y quince en el cementerio de esta población; cuya batalla tuvo lugar en el Llano de Camorra de nueve a doce de la mañana del día 22 del corriente diciembre por las tropas del gobierno al mando del Brigadier Wailer [Weyler], contra la partida carlista capitaneada por Santés, cuya batalla principió la víspera a las tres de la tarde por las indicadas tropas desde la casa de campo del Chaquero con los citados  carlistas que se habían posesionado en el pinar del Racó, a cuyo punto se hizo fuego de fusil y de cañón hasta que se hizo de noche, retirándose las tropas a esta villa y los carlista al monte llamado Al de la Creu, donde permanecieron toda la noche hasta la mañana del día 22 en que tuvo lugar la indicada batalla, de la cual además de los indicados muertos, resultaron 74 heridos que se colocaron en los primeros momentos en la iglesia del Santo Cristo y después en el Hospital de esta villa y local del posito de la misma, todos los vecinos de esta población prestaron esmerados auxilios a todos los heridos, tanto de ropa, como de alimentos y medicamentos”.     

Con este suceso, los habitantes de la población pudieron comprobar la crueldad de las guerras, ya que tuvieron que socorrer a los heridos y enterrar a los muertos. Además de las pérdidas mencionadas, se hizo referencia a que se quemaron 17 carlistas en el pinar del “Racó” y otros 21, también carlistas, fueron enterrados en Ontinyent. En un primer momento las bajas mencionadas ascendían a 115, pero las informaciones no son exactas, ni hay coincidencia de las fuentes. Además, los carlistas se llevaron a casi todos sus heridos. En los meses posteriores hubo más de un fallecimiento entre los heridos hospitalizados en la villa, la mayoría liberales. Este juego de cifras y el hecho de que de muchos de ellos aún se desconoce su identificación, nos acerca a unos hechos que nos remiten a la actual Ley de la Memoria Histórica, recordándonos que en pocos más de cien años sufrimos más de una guerra civil y en todas ha habido vencedores y vencidos. En este caso los vencidos fueron los voluntarios carlistas. 

Sí que se igualó en muerte a los que se enterró en el mausoleo establecido cerca de la ermita del Santo Cristo (lo que actualmente definen como Fosa Común), hasta el extremo en que se sepultó juntos liberales y carlistas, bajo la inscripción: “62 VÍCTIMAS, DE SUS IDEALES UNOS, DE LA DISCIPLINA OTROS, YACEN AQUÍ. HONOR Y GLORIA A LOS QUE MURIERON EN EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER, EL 22 DE DICIEMBRE DE 1873. RYP. AÑO 1912”. De estos héroes anónimos poco sabemos, ya que no figuran nombres ni en la sepultura ni en el registro civil, además el libro de defunciones de la parroquia correspondiente a aquellos años, fue quemado en 1936. Investigaciones actuales nos acercan a poder conseguir algunas identificaciones.       

Para señalar el lugar donde reposaban los cuerpos se colocó, inicialmente, una sencilla cruz de madera. Posteriormente se emplazó un modesto monumento, una cruz de piedra y la inscripción anteriormente señalada. Éste fue erigido por iniciativa carlista y bendecido el 19 de octubre de 1912. A la ceremonia, presidida por el entonces jefe Regional Carlista, Manuel Simó Marín, natural de Ontinyent, asistieron carlistas de Ontinyent y Bocairent y cuatro veteranos que habían participado en la Batalla de Camorra. La bendición corrió a cargo del párroco de Bocairent, Rvdo. D. Antonio Artés. En 1936, la cruz fue destruida por miembros del Frente Popular.  Al terminar la contienda se colocó otra de hierro forjado. En 1988 fue robada y aserrada. Fue repuesta al año siguiente.

Hasta 2019 fue lugar de peregrinación de los carlistas el día de 10 marzo, fecha en que la Comunión Tradicionalista Carlista celebra la Festividad de los Mártires de la Tradición, instaurada por el pretendiente carlista Carlos VII. La pandemia y el posterior fallecimiento del último jefe local de la C.T.C. de Bocairent, en marzo de 2021, ha propiciado que no se hayan rezado más responsos por las almas de los sepultados.

Fuente: https://loclar.es

DE LA CANTATA AL VILLANCICO

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

Ya la Navidad llega a su término, aunque faltan los Reyes Magos y la parte más estrictamente profana y prosaica, quizá, como son los ágapes, por ejemplo, los turrones, los dulces y bebidas en general. Antes habrá hecho acto de presencia el cierre del Año Viejo y del Año Nuevo y también escenas como la de los Inocentes y otras muchas cosas más. La Navidad es una fecha rica y entrañable en actos y significados.

Sin desdoro de los numerosos actos que se celebran hay algunos que sorprenden y, prima facie, rompen el silencio: es el coro que entonan los ángeles ante el Portal de Belén («¡Gloria a Dios en las Alturas!») y llenan de melodía el recinto en donde ha nacido el Niño-Dios. Es, naturalmente, el sonido de los cánticos, traducido a los villancicos, que transforman el inhóspito invierno en primavera sonora. Se trata del sonido de la Navidad por excelencia.

‘Noche de paz’

Hace años —¡muchos!— escuché por primera vez el universal Stille Nacht, Heiligenacht (entonces estaba yo estudiando alemán), traducido como Callada Noche, Santa Noche, pero más conocido en español por Noche de paz. Me entusiasmó. Todavía conservo aquella emoción del momento, que resurge cuando llegan estas fechas.

Un sacerdote de pueblo y un maestro fueron capaces de transmitir el verdadero espíritu navideño: Joseph Mor y Franz Xaver Gruber (entre 1816 y 1818). Luego ha habido otras composiciones importantes.

El villancico es un género poético musical que tiene su origen español, que se produjo entre los siglos XV y XVI, y era la cantata. Su popularidad fue grande y todavía sigue cantándose, sobre todo Noche de paz, en todo el mundo. Este es, sin duda, el sonido de la Navidad. La cantata navideña más reproducida del mundo.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com