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EL ETERNO RETORNO

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Se cumplen en este año del señor de 2019, 500 años de un ataque en las costas castellonenses de los piratas berberiscos que se ensañaron con Orpesa, aunque 15 años antes lo habían hecho con Castelló. Al respecto, cabrá referir el texto de la «Relación de las torres que hay en la costa de la mar del reino de Valencia de la parte de Levante, que fueron visitadas por el Marqués de Caracena Virrey y Lugarteniente de su Majestad y capitán general del dicho reino y lo que hay que remediar y reparar en ellas y ha importado el sueldo y paga de un año que se dio a la gente que en ellas sirve y a las compañías». El mandatario visitó en su viaje por las distintas atalayas, la de Castellón el 9 de noviembre de 1607 y encontró en ella «una pieza de artillería que tira seis libras de bala». En conclusión decretó que «hay que proveer de tres astas para la cuchara, el coquete y lanada».

Cabría referir que los ataques de los berberiscos en tierras valencianas, aunque se redujeron, no cesaron con la victoria de Lepanto de 1571. Y, a poco que el lector sea aficionado a la historia, sabrá que en 1609 Felipe III expulsó a los moriscos de estas latitudes teniendo en cuenta el criterio de la Inquisición y de la Iglesia, en particular el del arzobispo y virrey de Valencia, San Juan de Ribera, cuya resolución respecto a las medidas a tomar con los islamitas ha suscitado múltiples controversias entre los historiadores. Es contundente el escrito que envía el 27 de agosto 1609 a Felipe III, en el que acusa a los moriscos de querer conquistar España con ayuda del imperio otomano.¡Ayyyyyyyyy! Uno se acuerda de Nietzche.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

PAN, CIRCO Y FIERAS

El «Circo Prim Freres», en el recinto portuario de Torrevieja, el 24 de mayo de 1959. ARCHIVO SALA

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

El vocablo circo, que en la época del imperio romano tuvo un significado siniestro y sobrecogedor –sobre todo para los que pisaban la arena contra su voluntad-, en nuestros días tiene un sentido festivo, pese a que el hombre se empeñe en dramatizarlo a veces, encerrándose en una jaula con varios leones. La presencia de las fieras en el circo, sin duda alguna, debe de ser reminiscencia de aquellos tiempos en que las fieras devoraban a las personas, pese a que uno de los espectáculos más lentos en evolucionar haya sido el circo.

«Panem et circense», «Pan y circo», literalmente, «pan y juegos del circo» era una locución latina peyorativa de uso actual que describía la práctica de un gobierno que para mantener tranquila a la población, ocultar hechos controvertidos o, actualmente para designar también un estado en el que los políticos o mandatarios dan a los gobernados pan -alimento y comodidades- y circo -entretenimiento- para que así no vean que realmente los problemas que hayan, surtiendo a las masas de alimento y entretenimiento de baja calidad y con criterios asistencialistas.

La frase fue creada en el siglo I por el poeta romano Juvenal y en su origen describía la costumbre de los emperadores romanos de regalar trigo y entradas para los juegos circenses (carreras de carretas y otros) como forma de mantener al pueblo distraído del mal hacer político.

Julio César mandaba distribuir el trigo gratuitamente, o venderlo muy barato, a los más pobres, unos 200.000 beneficiarios. Tres siglos más tarde, Aureliano continuaría la costumbre repartiendo a 300.000 personas dos panes gratuitos por día.Equivale en la actualidad a «pan y toros», «pan y fútbol», «pan y diversión» y a un etcétera muy largo en que entrarían ocupaciones laborales, becas, prebendas y favores y hasta un quiosco en cualquier paseo o playa, y canonjías de un claro clientelismo político. Respecto a las fieras circenses en Torrevieja hay hoy una revolución animalista, sumándose a la tendencia de restringir los animales como divertimento circense para evitar el posible maltrato que en algunos casos sufren. No fue hasta el Siglo XIX cuando se originaron las primeras representaciones en fastuosos recintos cerrados, unos espectáculos de masas protegidos por grandes carpas y lonas.

Unas primeras noticias circenses en Torrevieja aparecen en la década del ochenta del siglo XIX, cuando unos carteles anunciaban la función a cargo de la «Compañía Ecuestre Wolsi», celebrada el domingo 10 de julio de 1887 por la tarde. La gente se dirigía a la Plaza de la Constitución, donde reunida la banda de música dirigida por el maestro Gil Lucco, rompía la marcha con bonito pasodoble dirigiéndose alegre al circo de los hermanos Wolsi para presenciar los trabajos de su compañía. La plaza estaba concurrida, y a las cinco, después de interpretar la banda un vals, se leía en el rostro de las concurrentes muestras de ansiedad por aplaudir a los hermanos Wolsi , y a los artistas que le acompañaban, que gozaban de muchas simpatías en la localidad a donde habían actuado en otras ocasiones desde hacía varios años.

La señorita Jarque, después de hacer un reverente saludo, se subió a la cuerda, demostrando al entusiasmado público que era una notable equilibrista. Se repitieron los aplausos y a disgusto de los presentes se retiró la P ilar Jarque dejando su reputación perfectamente sentada. Se ejecutaron varios cuadros gimnásticos por los hermanitos Jarque, demostrando su habilidad, los pequeños artistas. La simpática señora Clotilde Wolsi, mostró un bonito caballo que, tras dejarlo suelto y en libertad, hizo varios trabajos, recogiendo muchos aplausos. La joven señorita Consuelo, estuvo admirable en el difícil ejercicio, «El Ferro-Carril Aéreo», donde fue unánimemente aplaudida. Los señores Wolsi y Juano, verificaron sobre dos caballos difíciles ejercicios, en los que fueron también muy aplaudidos.

También se ejecutaron con mucha destreza difíciles ‘Juegos Japoneses’ –acrobacia sobre caballos-, llevados a cabo por el excéntrico Venturini, uno de los primeros artistas circenses que se exhibía por aquel entonces en España. El público entusiasmadísimo lo aplaudió diferentes veces por su notable habilidad.

El señor Wolsi trabajó diestramente sobre un caballo en pelo, siendo también aplaudido; y después de los saltos mortales practicados por el clown Frank Camers, el público la clase en el trapecio de Ángel Jarque manifestando su destreza y habilidad en unos difíciles requiebros. Terminó el espectáculo la niña Jarque sobre un caballito a galope.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

CASINOS CELEBRA LA FIESTA DEL 176 ANIVERSARIO CON LA TROBADA BANDES DE MÚSICA CAMP DE TÚRIA

Trobada Camp de Túria. / epda

SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El pasado sábado día 18 de mayo las bandas de música del Camp del Turia, inundaron la ciudad de Casinos para celebrar el Nacimiento de esta Villa como Municipio independiente y constitucional segregado de su pueblo matriz Lliria.

Las bandas de Náquera, Olocau, Marines, Benissanó, La Pobla de Vallbona, San Antonio de Benegeber, Vilamarxant y Casinos, desfilaron desde las 12,30 de la mañana por las calles de la población, lo que fue una auténtica “Trobada” de los músicos con sus vecinos, familiares y amigos que acudieron hasta la Villa anfitriona para que la música diera color a es importante día en la vida municipal.

Desde la Plaza Mayor, y cada banda acompañada de su Bandera y Director, desfiló por las calles de Casinos hasta llegar a la Plaza del Ayuntamiento pues fueron más de 600 músicos de las Sociedades Musicales de El Camp de Turia los que han participado en el “Encuentro de Bandas” de la Comarca que tuvo lugar esa mañana del 18 de mayo en Casinos.

Concentradas todas las bandas con sus músicos y público asistente en la Plaza del Ayuntamiento de Casinos y organizados los instrumentos en sus respectivas cuerdas, interpretaron el pasodoble “Xàbia”, obra de Salvador Salvà, en 1976.

Para clausurar el momento de éste encuentro, interpretaron el inmortal pasodoble “Valencia” de José Padilla. Ambas obras fueron dirigidas desde el balcón del Ayuntamiento de Casinos, por el director de la Laureada banda Unión Musical Casinense Ximo Ortells.

Los músicos y asistentes para finalizar esta festiva jornada puediron disfrutar y compartir comiendo una paella gigante cortesía de Arroz La Fallera, que a pesar de las gotas de lluvia caídas, pudieron disfrutarla en el recinto del Parque de Gallipatos, donde compartieron esta jornada las autoridades de Casinos y localidades visitantes, los miembros de la FSMCV.

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

EL MESÓN DE ELDA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Corría el año de 1776, decimosexto año del reinado de Carlos III, cuarto monarca de la dinastía Borbón. Francisco Javier Arias-Dávila Centurión, IX conde de Puñonrostro y III marqués de Casasola era el titular del condado de Elda, como IX conde de Elda (1751-1783) y VII marqués de Noguera. Títulos a los que también unía el condado de Anna, como octavo conde.

Además de los diezmos y demás derechos señoriales, el conde también obtenía importantes ingresos económicos del arriendo de una serie de instalaciones propiedad suya, caso de hornos de pan cocer, molinos, almazaras, taberna y el mesón.

Será hoy hace 242 años, un 30 de diciembre de 1776, cuando Manuel Salabert, administrador del conde de Elda, adjudicó en subasta pública el arriendo y explotación del mesón de la villa de Elda, entre los años de 1777 y 1782, a favor de Ramón Serrano, vecino de Monóvar, por el precio de 431 libras al año. Cantidad que debería ser satisfecha en dos plazos semestrales, de idéntica cantidad, los días de San Juan (24 de junio) y de Todos los Santos (1 de noviembre). Día, este último, que posteriormente fue cambiado por el día de Navidad.

El mesón de la villa era una “regalía señorial”, es decir, una propiedad exclusiva del conde que cobraba por su uso y por su administración. Se encontraba ubicado en la entonces conocida como “calle Nueva de Abajo”, hoy en día calle Antonio Maura, aunque tiempo atrás también lo fue como calle Esperanza (1881-1904) y mas antiguamente, calle del Mesón. Calle por la que desde tiempo inmemorial entraba a la villa el trazado del antiguo camino real entre Alicante y Valencia y ya en el siglo XVIII el que comunicaba Alicante con la Corte.

Como otros establecimientos repartidos por la geografía española, caso de ventas, mesones, hospedería y posadas, el mesón de la villa de Elda atendía a viajeros, transeúntes, comerciantes, arrieros, trajineros y carreteros que circulaban por el mencionado camino real, ofreciéndoles comida, lugar de descanso para ellos y para las caballerías. En relación con estas últimas, como principal medio de tracción, en el contrato de arriendo, Ramón Serrano se comprometía a proporcionar 130 cargas de excrementos de caballo (una cada tres día, formado cada envío por 8 capazos boñigas, del tamaño de los usos de vendimiar) al Huerto del Conde, situado en el espacio hoy en día ocupado por el barrio de la Prosperidad.

De igual modo, el nuevo arrendatario se obligaba a la entrega a la Señoría (al conde) de 6 gallinas al año, en la víspera de la festividad de Santo Tomás, apóstol (21 de diciembre).

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL AYUNTAMIENTO DE CASINOS, PUBLICA UN CÓMIC TITULADO “CASINOS: HECHOS RELEVANTES DE NUESTRA HISTORIA”. EDICIÓN BILINGUE CON ILUSTRACIONES DE SARA PEÑALVER Y TEXTOS DE JOSÉ SALVADOR MURGUI

Una imagen del cómic. / epda

SALVADOR MURGUI

Con las ilustraciones de Sara Peñalver y los textos de JOSÉ SALVADOR MURGUI (CRONISTA OFICIAL DE CASINOS), se ha publicado este Comic”Casinos: Hechos relevantes de nuestra historia” de diez y seis páginas a todo color, escrito en valenciano y castellano, en el que se refleja el acontecer histórico de Casinos.

En la primera página se aprecia la imagen del Alguacil, Miguel Bernardo, invitando desde el micrófono por el que dicta los bandos a todos los vecinos de la población a participar en la fiesta del Aniversario de Casinos, y recuerda a los alguaciles de los últimos siglos.

Las primeras páginas están dedicadas al “Nacimiento de Casinos”, donde se nos habla de Mosén Juan Murgui, de los primeros habitantes del Más de Casinos, de la Cisterna, de los intentos de la Independencia, de la Rambla de Artaj, de Juan Rocher y del Escudo de Casinos, obra del acuarelista y médico Rafael Sempere.

A partir de la página seis nos habla de la “Fabricación de Peladillas y Turrones de Casinos”, los personajes que aparecen son Manuel Jarrín, su esposa Carmen Murgui Rocher, como y donde se empiezan a fabricar las primeras peladillas y como se van comercializando a lo largo de los años, sin olvidar a los actuales maestros artesanos.

Desde la página diez nos narra la “Fundación de la Cooperativa Santa Bárbara” y en un hermoso retrato aparecen los Directivos de la primera junta de aquella Cooperativa junto a su Presidente, sin dejar pasar por alto el “Día del Turista” o el tradicional sorteo de la Caja Rural.

De las páginas catorce a la diez y seis se nos cuenta la “Historia del Agua en Casinos”. Ese recuerdo al Pantano del Salt, a la Balsa, al Pozo de Mosén Juan Murgui, pasando por el Pantano de Benagéber, o el Canal principal del Camp del Turia, y recordando el cambio que ha sufrido la agricultura en Casinos en estas últimas décadas.

Cuando el Sr. Alcalde de Casinos me pidió la colaboración para este proyecto, me sentí muy motivado, pues es la primera vez que nos tomábamos en serio temas tan importantes de nuestra historia, para que no cayeran en el olvido, pues lo que está escrito se lee y lo que consta en fotografía es porqué existe.

En esta ocasión Sara Hernández Peñalver ha realizado un maravilloso trabajo, superando las fotografías con los dibujos presentados, y demostrando una exquisita profesionalidad a la hora de conjuntar los textos con las imágenes, pues el parecido con la realidad es impresionante.

Enhorabuena al Ayuntamiento de Casinos, por esta brillante idea, la satisfacción personal de haber colaborado y aportado los textos a esta obra y la más efusiva felicitación a Sara por las preciosas y muy presentables ilustraciones que hacen posible que al celebrar el 176 Aniversario de Casinos, jamás olvidemos a quienes nos dieron esta fecunda historia cargada de éxitos y progreso.

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

ADRIÁN SORRIBES CREARÁ UN CONSELL MUNICIPAL DE CULTURA PARA PONER EN VALOR LA LABOR CULTURAL DE ASOCIACIONES Y ARTISTAS LOCALES

El candidato a la alcaldía por el PSPV-PSOE de Nules, Adrián Sorribes, ha anunciado la creación del Consell Municipal de Cultura con el fin de conformar un espacio de participación donde generar propuestas y poner en valor la labor cultural de asociaciones y artistas locales.

En esta línea, el programa socialista se compromete a elaborar una agenda mensual y a definir una previsión anual de eventos culturales vinculados a entidades locales con el fin de dar impulso a las iniciativas desarrolladas por los propios vecinos y vecinas de Nules. Asimismo, el gobierno socialista también catalogará el patrimonio artístico nulense en cualquiera de sus manifestaciones de forma que sea reconocido su valor artístico y cultural.

“La creación del Consell Municipal de Cultura surge de la necesidad de potenciar la cultura a través de la participación y la colaboración con todas las entidades implicadas en esta materia. Apostamos por la creación de este órgano por sus posibilidades para dinamizar la vida cultural del municipio”, ha explicado Adrián Sorribes.

Otras medidas que adoptarán los socialistas son la promoción de la biblioteca a todas las edades y la ampliación del Museo de Medallística Enrique Giner y del Museo de Historia de Nules VICENT FELIP SEMPER (CRONISTA OFICIAL DE NULES).

Fuente: http://www.laplanaaldia.com

RÉQUIEM Y PERCEPCIÓN

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

El pasado sábado, en el canal Mezzo de televisión (que me apresuro a recomendar a todo aficionado a la música clásica que se precie) vi y escuché a lo grande, con el apostolado del amplificador Pioneer que tengo conectado al televisor, una excepcional Misa de Réquiem de Verdi, dirigida por Teodor Currentzis al frente del colectivo Musica Aeterna, que el mismo formó y un cuarteto, para mi desconocido, de solistas rusos. El registro se tomó en la iglesia de San Marcos en Milán, precisamente donde fuera estrenada en 1868.

He de confesar que me tuvo en vilo toda la hora y media de su duración. Sensitiva, intensa, apocalíptica, emocional… pero al tiempo (he ahí la novedad) aérea, fantasiosa y espiritual. Soy especialmente devoto de esta obra desde la niñez cuando mi padre compró el aún hoy mítico registro de De Sabata. Entre DVD, CD y vinilos tal vez tenga 17 versiones (perdón por la jactancia), pero ésta me elevó a otra dimensión sensorial en su escucha, revelándome sensaciones antes nunca percibidas.

FUE uno de esos efectos mágicos que uno percibe a consecuencia de tener siempre la mente abierta. Es algo que aprendí de mi maestro el inolvidable Dr. Garín y Ortiz de Taranco. Ahora, al escribir estas sensaciones, me viene a la memoria una frase de mi idolatrada Susanna Tamaro, en su novela de 2002 «Más fuego, más viento», sobre esa actitud: «El mejor antídoto del aburrimiento es la curiosidad: una mente abierta, siempre en movimiento. Quien sigue el camino del conocimiento, no tropieza nunca con él.» Evangélico.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

ROGAMOS UNA ORACIÓN POR SU ALMA

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

Y no sé si esto tuvo algo que ver con mi adolescencia romántica. En que, de vuelta de clases preuniversitarias en el novísimo Instituto Sorolla de El Cabañal (al que iba y volvía andando por el puente metálico del ferrocarril sobre la desembocadura del río Turia), me quedaba alguna hora ‘a estudiar’ sentado en un banco del inmediato cementerio de El Grao; fresco, silencioso y hermoso como el claustro de un monasterio, antes de que la vida me llevara a visitar tantos de ellos.

En cierto periodo, dedicado a elaborar resúmenes de prensa, quedé prendado por las esquelas. En particular, dándome cuenta de que -además de en todos los diarios- «morirse en el ABC» era otra cosa. Y llegué a tener una larga colección de recortes, que despedían a personalidades de renombre; en particular, las que me servían para mi interés en los estudios de Genealogía y Nobiliaria.

Además, no hace mucho volví por el citado cementerio de El Grao; al que el circuito de Fórmula 1 no dejó descansar, en paz, durante varios años. Colaboraba en el Grupo de Historia Militar de la RACV, que lidera el catedrático Enrique de Miguel, a que se cambiara la partida lápida centenaria de los soldados fallecidos -sin llegar, por poco, a casa-, repatriados y enfermos de la guerra de Cuba. De lo que en algún sitio habrá que dejar dicho, pendiente que está el acto oficial de reinauguración lapidaria, que los fondos de la artística losa de Mármoles Aparicio de Enguera los ha sufragado (cristianamente) la Fundación Marqués de Dos Aguas.

¿Quién no ha visto en las cajas de fotos de las madres o abuelas, entremezcladas con estampas de santos y recordatorios de comuniones, las tarjetas de borde negro conteniendo el memorial de la misa de corpore insepulto que se entregaban antaño? Excelente forma de que quedará nombre y fecha registrados en la memoria familiar o amical durante décadas.

Pero los tiempos cambian en esto de morirse (cremaciones, tanatorios, coches…) y no tardó el pregonero (las campanas casi han ‘callado’ los tránsitos) en ser cambiado por la furgoneta con el altavoz: «Ha faltat Pepita la del Mercat… el funeral será…». Alejándose el vehículo sin detenerse, como sí que hacía -hierático- el recitador de la trompeta, y robándonos la mitad de la información por mor del denso tráfico.

Vengo a decirlo por la saturación de reenvíos. Que si los de Nochevieja, que si los de… pongan Ustedes el tema colectivo y masificado que deseen…

Lo que me extraña es que no me haya llegado todavía ninguno en el que, junto a la imagen o mensaje recibido, se pueda leer: «Rogamos una oración por su alma…».

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LA LISTA DE BODA

Cuadro de Joaquín Agrasot. colección particular

ANTONIO GALIANO, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En la actualidad hemos pasado de ver el jarrón que habíamos elegido para nuestra casa, incorporado en una relación de objetos más o menos prácticos que poníamos a disposición de nuestros invitados para la boda, o los tres inevitables pesos de baños o los cuatro innecesarios molinillos de café o los cinco o seis ceniceros que no utilizamos con uña de plata, que nos llegaban por diferentes conductos como regalos por un enlace matrimonial. Decía hemos pasado de ver, ya que ahora los dejamos de percibir, tras hacer el oportuno ingreso en una cuenta bancaria, o bien el regalo elegido en la lista de boda transformado en su equivalente en dinero. Lo cierto, es que todo ha cambiado, pero no sé si a mejor o a peor.

Echando mano del «Diccionario de Autoridades», vemos definida como boda la celebración del matrimonio (sin querer entrar en el significado de esto último, hoy en día trastocado en su utilización etimológica). Y todo ello, nos hace llegar a otras consideraciones como «de boda en boda» que cotidianamente venía a interpretarse como manifestación de la vida de los ociosos.

Pero, de bodas, lista de boda, de matrimonio y de la forma de ajustar el contrato o acuerdo entre partes, tenemos muchos casos entre los protocolos notariales. Como ejemplo, dirijamos nuestra mirada al 18 de marzo de 1751, en que el escribano Bautista Alemán, daba fe de las cartas matrimoniales entre Pasqual Aniorte y Josepha Portugués, residentes en el campo de Torremendo, que habían contraído nupcias cuatro meses antes. En el acto notarial estaban presentes, por un lado Miguel Portugués y Ana Sánchez, padres de Josepha, y por otra Ginés Aniorte, viudo y padre de Pasqual, para dejar constancia de lo que le habían entregado en su momento a sus hijos «para la ayuda a las cargas».

Así, se presentaba por ambas partes una amplia lista de bienes muebles o en metálico, con lo cual la lista de bodas había evitado a los invitados, si es que los hubo, el tener que acudir a una tienda a mercar el regalo.

De esta manera quedaba bien claro, lo que cada uno había aportado al matrimonio que, debidamente valorado, suponía por parte del marido la cantidad de 847 reales y de la esposa, como dote, 428 reales. Prácticamente, la contribución de ésta, era ropa personal y enseres domésticos. Así, encontramos entre la primera: un guardapiés de «calamanco» o de lana peinada vidriada; una mantilla de bayeta; dos armillas o chalecos; un armador o jubón de princesa; dos delantales. Dentro de lo que actualmente entenderíamos como ajuar de novia, la que nos ocupa, llevó al matrimonio las siguientes piezas: cuatro sábanas, un cobertor de lana, una delantera de cama, dos pares de manteles y media docena de servilletas. Así como: un «cozio», un cedazo, una caldera, una sartén, platos y ollas, un par de hierros para la lumbre, una tinaja para el agua, dos colchones, dos almohadas con sus fundas y un «axuar» de madera nueva que, interpretamos que fuera un arcón o armario, valorado en 115 reales.

Por parte, de Pasqual, éste aportó al matrimonio dos capas, tres chupas de paño, tres calzones (uno de paño y dos de estameña nuevos), una montera de felpa, una correa y dos hebillas de plata, un par de medias de hilo, un par de alpargatas y medias de lana. Además de catorce varas de tela (aproximadamente doce metros y medio), tres cahices de cebada y medio caíz de trigo. Y, para ganar el pan con el sudor de la frente: un legón nuevo y una azada. En metálico, 173 reales y medio que le pertenecían por herencia de sus abuelos Pedro Vegara y Juana Murzia y 220 reales a cuenta de la legítima de su difunta madre.

Así, se evitaron los invitados de recurrir a la lista de boda, ya que se les dio todo hecho.

A la hora de rubricar los padres las cartas de pago, aunque aparentemente eran acomodados, no sabían ni leer ni escribir, teniendo que hacerlo los testigos en su nombre.

Fuente: https://www.diarioinformacion.com

ANIVERSARIO DE LA AUSENCIA DE DON JOSÉ SÁNCHEZ ADELL Y SU SABIDURÍA

SALVADOR BELLÉS

Si don José falleció el 6 de abril de 2005, se cumplen desde hace unos días catorce años, aniversario que tanto me hace recordar la gran amistad que nos unió siempre, desde que yo me hice hombrecito y tanto fui aprendiendo de su talante y de su convertirse en una institución de la sabiduría de Castellón.

La idea fue suya. El periodista profesional Paco Pascual fue elegido director de la publicación. Y don José me nombró responsable de la edición. Por eso hemos escogido esa fotografía para dejar constancia de que, en una visita al Castell Vell de la Magdalena, hicimos promesa de editar periódicamente la publicación que titulamos Castelló, Festa Plena, desde las fiestas magdaleneras de 1984. En la fotografía que ilustra la página debería intuirse que en la Magdalena del año 2009 se publicó el número 35 de la obra, que también sacábamos en verano cada año. Fue el final de una hermosa aventura. Sobre todo para mi llamada como editor y encargado de la distribución.

LA FICHA. Maestro de escuela y profesor de Historia Medieval en el Colegio Universitario, director de la Escuela Normal, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓN y profesor emérito de las universidades de Valencia y Jaime I de Castellón. Además, miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia, presidente de la Sociedad Castellonense de Cultura y miembro fundador de la Fundación Dávalos Fletcher.

Allá en el Paseo de Morella, a la altura de la curva de Belmonte, nació el 4 de julio del año 1923, hijo de Manuel Sánchez, de Gátova, y Josefa Adell, una chica muy de Albocàsser, aunque la familia se trasladó pronto a una casa de la calle San Blas, es decir, casi en el centro de Castellón.

NECROLÓGICA. Encamado junto a aquella ventana sobre los tejados vecinales, con el sol cada día acompañando en su ciclo diario el latido vital de quien tardó varias semanas en admitir lo irreversible de su enfermedad, estuve con don José ganándole tiempo al tiempo en una tranquila charla entre dos, que se repetía siempre con el epicentro de Castellón con sus argumentos, sus seres humanos, también las instituciones, afinando sus consejos sobre cómo debíamos hacer lo que hacíamos, premiando después con palabras, gestos y sonrisas lo que salía bien. No había prisas en resolver los problemas que iban apareciendo, él confiando siempre en los tratamientos médicos, Elena, su esposa, presta en todo momento a hacer de clueca amorosa y a reunir a toda la familia en torno a aquella habitación de su piso en la plaza Borrull, con ventanal soleado sobre la calle Prim, la hija y los hijos, el yerno y las nueras, también los nietos, todos sabedores de la gravedad de la situación, pero con un cierto aire de conformidad y de esperanza a la vez, que volcaba sobre aquella casa una atmósfera muy especial de hondo calado humano, casi literario.

En mi última visita –casi adivinaba ya que sería así– me tocó interpretar un papel que a él le encantaba. Tenía que transformarme en personaje de cualquier historia, montar la escenografía apropiada y ser consecuente con ello. Me hice acompañar del erudito napolitano Luciano de Crescenzo. Y con él, le pregunté a don José que cuándo había ocurrido. Que cómo habían cambiado tanto nuestras fisonomías, ¿tal vez por la noche mientras dormíamos? Las fotografías de la habitación me servían de instrumento para comprobar que ya no éramos iguales. Heráclito había dicho que todo fluye y que no podemos hacer nada para detener el paso de la vida. Don José me confirmó que la grandeza está en que cambiamos al ralentí, un instante tras otro, célula tras célula, como las manecillas del reloj, aunque nadie las vea moverse. Hasta que se produjo el gran cambio y ya no pudimos ocultarlo. Seguirá sobre todos nosotros su sabio magisterio, pero don José dejó de existir física y anímicamente la noche de aquel jueves de abril de 2005. Yo estaré varios días sin mirarme al espejo por la mañana. Tal vez con el ánimo de que el tiempo se detenga.

EL APRENDIZAJE. Primera enseñanza en las Escuelas Pías, bachillerato en el Instituto Ribalta la licenciatura y el doctorado en Historia Medieval en la Universidad de Valencia. Todo natural. También el noviazgo con Elena Almela Delgado. Sus juegos en la calle Sant Blai, siempre en compañía de gente normal, un grupo de amigos, aquel tiempo en que fueron capaces de hacer realidad sus sueños, acabar los estudios y organizar el prime baile de estudiantes autorizado en Castellón.

LA FAMILIA. De la boda de Sánchez Adell con Elena Almela nacieron cuatro hijos, Elena, José Manuel, Manuel y Pablo, que han aportado también al clan familiar gran número de nietos. Con ellos en la casa me enseñaba como debería comportarme como abuelo, cómo deben tratarse los nietos, lecciones magistrales.

En esta página para mí especial de los sábados, quiero citar también los nombres de aquellas familias que redondearon su vida. Me refiero a Luis Ros y Adelita, Pepe Martínez Urrea y Consuelo, Luis Chillida y Marisa, Vicente Traver y Mari Luz, José Miguel Palomo y Chedes, Rafael Almela y Marisa, Eduardo Serrano y Manola, Deogracias Montoliu y Nuria, Miguel Bellido y María, los Sánchez Almela, claro y otras distinguidas familias de Castellón y aquellos mágicos sabuts, como Salvador Guinot, Ricardo Carreras, Ángel Sánchez Gozalbo, Luis Revest, Espresati, Meliá…

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com