Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

ES LA VILA FELIÇ DE CASINOS, RIC EMPORI DE FE SENSE IGUAL


Foto de una de las casas más antiguas de la Plaza./ Archivo JSM

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

¿Qué es un Villazgo?

Para que el lector entienda este término debemos comprender cuál era el sistema castellano de rangos municipales. El sistema valenciano estuvo vigente desde el siglo XIII hasta principios del siglo XVIII, momento en el que se unificó la administración de todo el estado.

En el rango valenciano estaban clasificados de menor a mayor “Lloch” (Lugar); “Universitat”; (Comunidad vecinal); “Vila” (Villa) y finalmente la “Ciutat” o Ciudad. El rango castellano utilizado en las tierras valencianas en la época que estudiamos era: Aldea, Villa y Ciudad.

Según la Academia de Autoridades, dependiente de La Real Academia Española en 1739 nos define en su primera entrada el término “Villazgo” como: “Calidad o privilegio de villa”.

El término villa tiene básicamente una sola acepción, si bien con alguna variante producto de matices históricos. Una villa es un núcleo de población de una cierta entidad. Se trata de una gracia concedida, a menudo como respuesta positiva a una petición de la población interesada. En el ámbito de la organización administrativa, una villa es una población con un tamaño intermedio entre una aldea y una ciudad, dotado de una economía que comienza a tener cierta importancia.

¿Cuál es la definición de aldea y pueblo? Una aldea, es un asentamiento humano comúnmente localizado en áreas rurales. Es generalmente de tamaño y población menor que un pueblo. Las aldeas han sido la unidad fundamental de las comunidades humanas en la mayoría de las áreas del mundo a lo largo de la historia. Se mantienen en zonas de población dispersa. El pueblo (del latín populus) es el conjunto de personas de una nación, aunque también puede entenderse como el de parte de un país, el de una región o el de una localidad, o incluso asimilarse al mismo concepto de país o de localidad (especialmente para una población rural). Según la Academia de Autoridades, dependiente de La Real Academia Española en 1739 nos define en su segunda entrada el término “pueblo” como: (Del lat. popŭlus).”Población de menor categoría”.

¿Por qué Casinos solicita el villazgo?

A la vista de las anteriores definiciones y si nos remontamos al origen de nuestro municipio debemos advertir que Casinos comenzó siendo una pequeña masía (más de Casinos) antes de la llegada de Mosén Juan Murgui y la construcción del ermitorio y el pozo. A partir de éste momento y debido al crecimiento demográfico que se inicia a finales del siglo XVII a nivel del Reino de Valencia, comprobamos como se instalan un buen número de familias en lo que es el Más de Casinos y alrededores que crean un núcleo de población nuevo.

¿Cómo se produce esta proyección poblacional? Después de la expulsión de los moriscos en 1609, hecho que produce un vacío demográfico -un tercio de la población valenciana fue expulsada-ocasionó una crisis económica y demográfica que ha venido a denominarse la “Crisis valenciana del siglo XVII” aunque realmente estamos ante una reestructuración de la población. De ahí que tierras que posiblemente estuvieran ocupadas marginalmente por población morisca (Orán, Charco del moro, Ceuta…) en este momento pasan a ser trabajadas por nuevos pobladores.

Lo que ocurre en Casinos en este momento puede parecer un hecho un tanto insólito, porque tras la citada expulsión morisca y después de la recuperación poblacional que se produce a lo largo de los siglos XVII y XVIII el modelo poblacional cambió a favor de una mayor concentración demográfica. Casinos muestra el modelo contrario de ahí su excepcionalidad. Por una parte se trata de un pueblo creado “ex novo” y sin precedentes más allá del seiscientos y por otra es el ejemplo de un modelo de disgregación poblacional.

Estamos ante un hecho probado de cómo aumenta el censo en el Mas de Casino, también vemos cómo crecen las diferentes ramas familiares unas más acomodadas que otras y sobre todo a través de los diferentes pelitos detallados en otros estudios sabemos los enfrentamientos globales entre ambos municipios el primero llamado Liria y el segundo el emergente e imparable Casinos, así como otros frentes conflictivos.

¿Qué impulsa a los vecinos del Más de Casinos a dar ese paso adelante? Sencillamente pienso que el motivo que más puede justificar esta voluntad es el sentirse un pueblo independiente, un pueblo que puede autogobernarse. De hecho los diferentes pleitos ocurridos y narrados con todo detalle en “Casinos del Siglo XVII a 1815” nos hacen ver el mal trato que recibe el “más” de su pueblo matriz Liria, y de algunos sectores y órdenes eclesiásticas. Por eso una vez la vida comienza a desarrollarse con normalidad en Casinos, es cuando aquellos moradores comienzan a moverse para conseguir la independencia y ser un pueblo autónomo.

Según Benedict Anderson nos explica en su libro “La comunidad imaginada” (1983) que una nación o pueblo es una comunidad construida socialmente. Es decir, imaginada por las personas que se perciben a sí mismas como parte de este grupo. Esta definición, salvadas las distancias y la época nos sirve para explicar lo que ocurrió en Casinos.

¿Cuál es el primer paso que se da en firme?El Arzobispo de Valencia Francisco Fabián y Fuero atiende las necesidades de esta “familia” de vecinos y funda la Parroquia, dando así un primer paso en aras a conseguir la pretensión. 1788 Fundación de la Parroquia; Damián Fuster. Primer Vicario. Vicente Adsuar (Vicario perpetuo). Y ya lo manifiesta en los escritos fundacionales con estas palabras:

“Aldea, que se compone de ciento cincuenta vecinos y su localidad y terreno fructífero facilitaron, en pocos años, su población y aumento considerable anual, por lo que, aquel Arzobispo, convencido de los perjuicios que experimentaban de estar sujeta a la parroquia de Liria, la constituyó en parroquia y dotó un cura, causa por la que han sufrido toda clase de vejaciones de dicha villa de Liria, que haciéndose intolerable para redimirlas y poner término a ellas, adoptaron el único y más suave medio cual fue el de solicitar el privilegio de villazgo.”

El más de Casinos, busca ser la Villa de Casinos y de mano de Juan Rocher y la familia de Andrea Murgui Muñoz, consiguen llevar a puerto el buque insignia bautizado con el nombre de Casinos.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA. 11. LA BATIFORA, DE DUPUY DE LOME, EN PATRAIX

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En 1829, el diario “El Correo” de Madrid informó de que “los señores Ampion, Bordalonga, Calvet, Tabuenca y Miquel han establecido en Valencia cinco nuevas fábricas de hilado de seda, y han puesto en uso en ellas el ventajoso y económico método de calentar el agua de las calderas o perolas por medio del vapor, lo que al paso que evita a los operarios la incomodidad del calor del fuego, precave del humo y polvo que despedían las hornillas, lo cual causaba un daño irreparable a la seda”. El periódico, que cada día dedicaba una sección al progreso de la industria y el comercio, escribió que “desearíamos que el método de calentar el agua por medio del vapor se generalizase”.

Pero seguía siendo agua calentada y poco más… Hasta que llegó la gran innovación: una industria textil llamada la Batifora. En el polideportivo de Patraix tenemos la casa donde se hizo el milagro industrial; y si no los han quitado, hay unos paneles que lo recuerdan. En ese edificio, el joven empresario Santiago Dupuy de Lome, que poco antes había ganado un pleito sobre la propiedad de una fábrica textil de nombre la Batifora, aplicó la primera de vapor conocida en Valencia que, además de calentar agua, aplicó fuerza a todos los ejes, poleas y mecanismos que movieron un moderno taller de hilatura. En una carta dirigida a los Amigos del País informaba e invitaba a comprobar los avances: “Una gran mejora –decía—he introducido en la fábrica llamada de Batifora. Ya estamos hilando desde junio en 80 perolas calentadas por el vapor de una máquina (bomba de fuego), que al mismo tiempo da movimiento a las correspondientes ruedas o tornos de torcer, y que tienen fuerza para llenar el servicio de 400 perolas”.

Era octubre de 1837. Los sesudos comisionados por la Económica fueron de visita y, en efecto, certificaron los avances conseguidos a través de un extenso informe, que se conserva. “La comisión que hemos tenido el honor de ser nombrada para visitar la fábrica llamada de Batifora, a invitación del dueño de la misma don Santiago Dupuy de Lome, ha verificado su encargo y pasa a manifestar a V.I. el resultado de sus observaciones, y de los datos que ha tomado al pie de aquellos”, dice el documento, dedicado a “la máquina de vapor establecida últimamente para dar movimiento a todos los trabajos de la fábrica”.  “Esta máquina –dice el memorándum—lo es de alta presión, construida en París el pasado año 1836 por Farcot y según sistema de Maudslay con algunas ligeras variaciones”.

Era lo último que se estaba construyendo en Paris y Londres. Y de lo primera que se instaló en España. A la hora de valorar los méritos de la instalación la comisión escribió al presidente de la Económica: “El señor Dupuy dice en su escrito que su máquina es la primera de alta presión establecida en nuestro país; y la comisión, en efecto, no tiene noticia de ninguna otra, exceptuando las de algunos de los barcos de vapor que de poco tiempo a esta parte surcan los mares de nuestra Península”. Era una caldera que “no tiene más que un cilindro. Este cilindro es vertical. No tiene balancín arreglándose el curso del émbolo en la dirección dicha por dos poleas que se mueven en bastidores colocados simétricamente respecto del cilindro. Tiene un moderador que arregla la entrada del vapor en el cilindro. El diámetro de este es de 14 pulgadas: la longitud del curso del émbolo de 37 y el número de golpes por minuto 70. Estos datos han permitido a la comisión calcular la presión del vapor en la caldera aproximadamente en 22 libras castellanas por pulgada cuadrada: la velocidad del émbolo en 370 pies por minuto”.

En resumen, una maravilla: “De todo esto resulta, respecto del dueño, que los gastos que la máquina le economiza, y la ganancia que le proporciona, le compensa bien pronto las cantidades invertidas en su plantificación y conservación; y respecto de la fabricación, que una seda trabajada con tanta igualdad de calor y movimiento conserva toda la limpieza y brillo que en vano se procuraría obtener por otro procedimiento, y que unida esta circunstancia al natural nervio de la seda de nuestro país la harán, continuando el sistema de mojado que ha establecido el Sr. Dupuy, la primera seda de Europa. Las madejas que este Sr. ha puesto a disposición de la comisión para presentar a V.E. y los baúles que en su fábrica conserva atestados con cerca de dos mil libras de seda de la misma calidad, digno premio de sus desvelos, son las mejores garantías de los asertos de esta comisión”.

Hicieron socio de mérito a Dupuy, como se hacía con todo el que anualmente traía avances a las artes, la industria y el comercio de Valencia. Y le dieron la medalla de oro de primera clase. Desde junio de 1837, una máquina comprada en París el año anterior cambió la industria textil valenciana a mejor. Como recuerdo nos quedan unas naves que albergan gimnasios y piscina. Desde entonces, las chimeneas humeantes se convertirían en el símbolo de una Valencia industrial en progreso.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

PETRER SALUDA A ISABEL II


Vagón ferroviario empleado por la familia real durante el viaje inaugural de la línea Madrid-Alicante en mayo de 1858.

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Tal día como hoy, pero de hace 162 años, un 25 de mayo de 1858, el pueblo de Petrer acudió a una cita con la historia de la provincia de Alicante, e incluso de España. Ese día la reina Isabel II, acompañada del rey don Francisco de Asís, de la infanta Isabel y del príncipe de Asturias, inauguraron oficialmente la línea ferroviaria Almansa-Alicante que permitió por primera vez comunicar Madrid con un puerto de mar.

Las obras de construcción de la línea férrea habían dado comienzo en 1853 dándose por concluidas a finales del año 1857. En enero de 1858 el primer convoy ferroviario circuló entre Almansa y Alicante, entrando en funcionamiento el 15 de marzo de ese mismo año. Pero como hemos dicho no sería hasta el 25 de mayo de 1858 cuando se procedió a su inauguración oficial.

El vecindario de Petrer, presidido por su Ayuntamiento y demás autoridades, caso del clero, militares y personas invitadas, se desplazó hasta Elda para ver pasar y saludar a los reyes. Como en el proyecto inicial no se contempló la construcción de estación en Elda, la autoridades y vecinos de ambos pueblos se dirigieron a un punto situado a la salida del túnel que cruza la sierra de la Torreta, disponiéndose a ambos lados de la vía para saludar a la familia real. Allí, los eldenses habían levantado un arco triunfal, a modo de arquitectura efímera, decorado con ramas verdes de taráis, flores y banderas nacionales.

La comitiva de Petrer, acompañada de música y arcabucería, tenía dispuesta a las comparsas de Moros y Romanos preparadas para realizar una salva de saludo con arcabuces en honor a los augustos monarcas. Sin embargo, por orden expresa del gobernador civil de la provincia, y para evitar posibles accidentes, la salva regia de arcabucería fue prohibida taxativamente.

Aun así, el pueblo de Petrer que portaba numerosas banderas nacionales, saludó a la familia real y miembros del gobierno que acompañaban a los reyes. Desde que el convoy real apareció por la boca del túnel de la Torreta el tronar de morteretes acompañó el paso de la comitiva hasta que desapareció en la lejanía camino de Monóvar. Por cuestión de protocolo y de cumplimiento de la agenda, el tren aminoró la velocidad, pero sin detenerse, para que los reyes y la infanta Isabel pudieran asomarse por las ventanillas del vagón real y saludar a las corporaciones municipales y vecinos de Petrer y Elda dispuestas a ambos lados de la vía.

La línea de ferrocarril Madrid-Alicante, inaugurada hoy hace 162 años, supuso el principio del desarrollo económico de la provincia de Alicante. Gran parte de las industrias actuales de la provincia son deudoras de aquel revolucionario medio de transporte que permitió mover grandes cantidad de mercancías a largas distancias. Desde los productos agrícolas, el aceite, el trigo, la almendra u otros alimenticios, caso del vino y pescado, hasta el calzado, los juguetes, productos manufacturados de esparto, cordelería de cáñamo, piedra de las canteras, etc. Alicante es Alicante gracias al ferrocarril. ¡Y Petrer estuvo allí!

Fuente: https://www.valledeelda.com

ELDA SALUDA A ISABEL II


Recepción de SS.MM. los reyes doña Isabel II y don Francisco de Asís en la ciudad de Alicante, tras el viaje inaugural de la línea férrea entre Madrid y Alicante.

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Un martes 25 de mayo, hoy hace 162 años, se inauguró oficialmente el tramo de ferrocarril Almansa-Alicante, que permitió la comunicación directa de Madrid con el mar. Línea férrea que cruzó y sigue cruzando de Norte a Sur el término municipal eldense a lo largo de casi 9 km, y que permitió, por primera vez, que la Villa y Corte tuviera acceso directo y rápido (entre 16 y 12 horas de viaje) a un puerto marítimo. De ahí la importancia de esta línea y de aquella inauguración.

Los trabajos de construcción habían dado comienzo un 29 de marzo de 1853 y finalizaron en diciembre de 1857. Si bien el primer viaje tuvo lugar un 4 de febrero de 1858 no sería hasta cuatro meses más tarde cuando se procedió a su inauguración oficial. Por su importancia, fueron los reyes de España, doña Isabel II, y don Francisco de Asís, acompañados por la infanta doña Isabel y el príncipe de Asturias, don Alfonso, junto a miembros del gobierno, quienes realizaron aquel viaje inaugural el 25 de mayo de 1858.

El convoy no pudo parar en Elda por no disponer la villa de estación ni apeadero. No obstante, ello no fue obstáculo para que una gran cantidad de eldenses, que las crónicas estiman en más de 3.000 personas, encabezados por su ayuntamiento, presidido entonces por el alcalde Francisco Javier García, concejales, clero, la banda municipal de música y demás vecinos se dispusieran a ambos lados de la vía a la salida del túnel de la Torreta, para saludar y presentar honores a tan augustos viajeros.

En aquel punto la villa de Elda erigió un arco triunfal, obra del maestro Francisco Coronel, flanqueado por cuatro banderas con los colores nacionales de España y decorado con otros emblemas y adornos, con una gran inscripción en la que se leía “Elda a su reina: a Isabel II, protectora de las artes”.

Multitud de asistentes a los que se sumaban también los vecinos de Petrer, quienes con su Ayuntamiento y demás autoridades eclesiásticas y militares habían acudido a saludar a los reyes en su paso hacia Alicante.

Nada más salir el convoy real de la oscura boca del túnel, los acordes de la Marcha Real interpretada por la banda municipal eldense anunciaron a todos los presentes la llegada a Elda de SS.MM los reyes de España. Por cuestión de seguridad y de la agenda de protocolo el tren no pudo parar, pero sí aminoró la velocidad para que los reyes y la infanta Isabel pudieran recibir la aclamación de los vecinos de Elda y Petrer allí presentes, a la que correspondieron saludando desde las ventanillas.

La línea de ferrocarril Madrid-Alicante, inaugurada hoy hace 162 años, supuso el principio del desarrollo económico de la provincia de Alicante. Gran parte de las industrias actuales de la provincia son deudoras de aquel revolucionario medio de transporte que permitió mover grandes cantidad de mercancías a largas distancias. Y en lo tocante a Elda, primero fueron las producciones agrícolas de su fértil huerta, sus cosechas de vino, aceite y frutales; a las que siguieron los productos manufacturados de esparto, caso de esteras, persianas y sogas; y por último se incorporó la producción artesanal de zapatos. Elda no sería zapatera sin el tren. Sin ferrocarril no se hubiera desarrollado la producción industrial del calzado a gran escala, tal y como se hizo a partir de la última década del siglo XIX. Sin ferrocarril Elda no habría sido la Elda que conocemos.

Fuente: https://www.valledeelda.com

CASINOS, UN RECUERDO QUE SIGUE VIVO. “PARA ACEITES Y VINOS, LA COOPERATIVA DE CASINOS”


El día de la Inauguración. / Archivo JSM

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS.

El proyecto nació en 1963 cuando el Sr. Presidente expone a los reunidos en la Junta del 26 de julio de ese año que “que tiene en estudio la Junta Rectora de ésta Sección, un proyecto que consiste en llamar a un Arquitecto y sobre el solar que tiene en la Plaza Mayor Nº 10 de ésta población, propiedad de ésta Caja Rural hacer un plano para la construcción del nuevo edificio social y oficinas.

Se harán por el momento la planta baja y un piso, la primera será todo un salón sin ningún departamento y el piso será ya montado con arreglo a las necesidades de ésta Caja Rural y en el cual se instalarán las oficinas de la misma. Los pilares que cimentarán este piso serán en vistas para construir un edificio de cuatro o cinco pisos de altura, que en su día podrán ser construidos si las necesidades de la Sección lo obligan.”

El 2 de febrero de 1964 en la Sesión extraordinaria de la Junta General de la Sección Caja Rural realizada en el local Social de la Calle Pelayo Nº 2 y ocupando la presidencia el Jefe de la Junta Rectora D. Vicente Rodríguez Murgui y el Sr. Alcalde D. Custodio Latorre Rocher, el Delegado Sindical local, Miguel Cabo Usach y el Presidente de la Hermandad Sindical de labradores y ganaderos D. Silverio Gómez Rodrigo así como los demás miembros de la Junta Rectora y Consejo de Vigilancia, tomaron el acuerdo que consistía en la “Propuesta de construcción (de) total o parcial del nuevo edificio social de la Sección Caja Rural.”

Primeramente y por el Secretario es leída la Memoria del proyecto confeccionada por el arquitecto D. Andrés Herruzo para la construcción del edificio para la Caja Rural la cual va con todos los detalles, y una vez terminada la lectura de la misma, el Sr. Presidente expone a los allí reunidos, el proyecto de la Junta Rectora sobre éste asunto, el cual consiste en edificar y en una sola vez todo el edificio en cuestión, consistente en planta baja, primer piso destinado a oficinas, segunda sala de actos y tercera vivienda para el conserje.

Expone las razones que han movido a la Junta Rectora para tomar tal determinación, tales como la solidez del edificio y economía de mano de obra, ya que de hacerse en dos periodos y a la marcha ascendente de los jornales es de suponer que en los años venideros estos hayan ascendido un porcentaje bastante elevado.

La Junta General, tras un amplio cambio de impresiones por unanimidad aprobó el proyecto de que se construya todo el edificio en una sola vez y que las obras empiecen lo más rápidamente posible.”

El 20 de marzo de 1965, es la última Junta que se celebra en la sede social de la Calle Pelayo 2 de Casinos, y el Sr Presidente D. Vicente Rodríguez, “También manifiesta que estando terminadas las obras del nuevo edificio social sito en la Plaza Mayor Nº 10 de esta localidad proceda acordar la inauguración del mismo.

Los reunidos tras breve deliberación acuerdan que la inauguración del nuevo edificio social se realice el día once del próximo mes de abril a las 12 de la mañana, invitando a dicho acto a las Jerarquías Provinciales de Sindicatos, al Director General de Cooperación, Unión territorial de Cooperativas del Campo, Autoridades, Jerarquías Locales, y Rectores de Cooperativas y Cajas Rurales de los pueblos limítrofes.”

El día 28 de marzo de ese año, en el Nº 13 de la hoja que publica la Parroquia Santa Bárbara de Casinos, dice textualmente: “A las Autoridades, Junta Rectora, Socios de la Cooperativa… Todos: Muchas veces me han hablado de la necesidad e importancia que el Cooperativismo tiene dentro de la vida agrícola de nuestros pueblos. Conocía la <Cooperación> a través de los libros pero no me di cuenta de su significación hasta el año 1951, al visitar Bélgica. Allí mi ilusión fue creciendo en progresión geométrica al conocer detalladamente las grandes ventajas que en el orden social reporta. Durante cuarenta días visité casi todo el país…Bruselas, Gante, Ostente, Brujas, Lieja… por primera vez vi el funcionamiento de una Cooperativa de Producción… de Crédito de Consumo. En materia social son los belgas maestros… pero como ha podido comprobar… también son maestros en estas lides los Casinenses.

Veo con una inmensa alegría y satisfacción la obra de la Cooperativa. Pregunto y me hago esta interrogación… ¿QUIÉNES FUERON LOS ARTIFICES DE ESTA MAGNA OBRA?…Un pequeño grupo de hombres dirigido por D. Joaquín Pérez. Vaya, pues, mi afecto y gratitud a todos ellos por el bien económico y social que han promovido. Que les llegue el fervor y homenaje de un pueblo agradecido con motivo de la Inauguración del Nuevo Edificio Social.

¿Qué hacer?… A los Sres. Rectores y Socios de la Cooperativa, a las dignas Autoridades tocará el planificar y decidir… a todos colaborar.

Al pergeñar estas líneas por medio de la “Voz de la Parroquia”, intento despertar la conciencia de todos los casinenses y haciéndome eco de su misma voz pido: Que se nombren “HIJOS PREDILECTOS DE CASINOS Y PRESIDENTE Y SOCIOS DE HONOR A PERPETUIDAD DE LA COOPERATIVA A D. JOAQUIN PEREZ Y A SUS PRIMEROS COLABORADORES”.

Al lanzar esta idea cumplo con un deber de estricta justicia que espero sea comprendido y llevado a la práctica. Fdo. José Formentín -Cura-.” Son los testimonios de aquel año.

Casinos empezó una gran obra en 1952, obra madre llamada Cooperativa vinícola Santa Bárbara de Casinos; muchas han sido las secciones que han crecido bajo su amparo, hoy la obra sigue viva, hoy podemos presumir de ser un pueblo agrícola, un pueblo con un excelente aceite de oliva virgen, un pueblo que está al lado de los agricultores y de la tierra, un pueblo que sabe de vinos, mistelas, naranjas y de modernos sistemas agrícolas, un pueblo que gracias a su Cooperativa, y a los abnegados sucesores que desde Joaquín Pérez Sancho hasta hoy, han luchado por mantener viva la Cooperativa, y han procurado siempre mantener el listón de la calidad en el más alto nivel. Que estas pinceladas de recuerdos, sirvan para legar a las generaciones venideras de Casinos, la historia de la que somos herederos.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

EL VERANO DEL BOTIJO

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Así me gusta, sin prisa alguna. Es probable que haya sectores de la economía que sufran un poco más, que haya más gente que se sienta incómoda; pero presentarse ahora como una región prudente es la mejor garantía, el mejor ejemplo posible en medio del caótico concurso de prisas, trampas, angustias y zancadillas políticas en que se ha convertido el hipódromo de las autonomías españolas en dos meses. Esperar una semana más, o el tiempo que sea, es seguir dando al gobierno de Pedro Sánchez una manija que seguramente no se merece; pero es también, o a mí me lo parece, una forma medianamente coherente de lograr que España siga pareciendo un lugar del mundo medianamente presentable.

Los más asustadizos, yo mismo, nos dejamos engañar. Antes roja que rota. Pero ante la amenaza de un batiburrillo en el que se interfieren diecisiete caos en competición abierta por el aniquilamiento, he estado pensando que prefiero ese caos único y asimétrico que ofrece el Gobierno: es el desastre conocido desde el principio, la genuina incoherencia del otoño pasado. Cuando chocan socialistas y podemitas a costa de la reforma laboral, cuando dentro del propio socialismo vemos que el gabinete tira para un lado y el grupo parlamentario está en otra onda, lo entendemos sin pestañear porque habíamos generado anticuerpos.

Prorrogar esa situación excepcional del estado de alarma es probable que no sea jurídicamente saludable. Pero es reconfortante en tanto que parece que aleja del precipicio. Nos retrasará un poquito, siquiera sea una semana, de lo que da miedo de verdad, que es la ola de frivolidad que cabe esperar y temer de los gobernantes regionales, provinciales y locales. Y de esa parte frívola del público en general que se ha tomado esto como una competición y ha vuelto a los corros cerveceros de las terrazas como si tal cosa.

La economía está muy-muy grave, lo sabemos todos. Pero nos consolamos con la ‘cervecita’ y las playas con doble carril hasta el agua. Nunca vamos a saber -en España nunca se sabe- ni el número de contagiados ni el de víctimas. Nunca vamos a conocer si el daño económico es por el confinamiento prolongado o por la prolongada ausencia de un gobierno de concentración capaz de inspirar confianza. Así las cosas, vamos a un verano de playas parceladas y enfermizas ganas de tomar el baño. El verano del botijo llama a la puerta: la mecedora vuelve a ser patrimonio de la humanidad y el modesto botijo con cazalla está siendo exhumado en esas visitas de preparación de la casa del pueblo. ¿Era aquí donde la abuela se ponía a la sombra?

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL CASINOS DE 1906 YA TIENE BANDA DE MÚSICA


1906 Banda Música de Casinos en el corral de Juan Manuel en la C. San Miguel.

JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

La historia nos indica que 1906 fue un año intenso en acontecimientos. Con unas pinceladas diré algunos datos que nos harán comprender la importancia de 1906, aunque otros datos importantes queden guardados en el arcón de la esperanza para que vean la luz próximamente.

Por una parte hemos leído durante dos días la excursión que hicieron los niños alumnos de la Escuela y que ha relatado Crescencio Rodilla.

¿Quién es Crescencio Rodilla? Crescencio es hijo de José Rodilla y María Patrocinio matrimonio de Casinos, censado en el año 1888 de 31 y 30 años de edad, vivían en la Calle San Roque, y en aquel momento tenían dos hijas, María y Josefa de cinco y un años, Crescencio nació el 10 de marzo de 1891.

En el libro de “Fiestas Patronales de Quart de Poblet de septiembre de 1977” en el Capítulo de “Hombres de ayer, hombres de siempre” Amador Griño y Guzmán, Cronista Oficial de la villa, escribe sobre Crescencio Rodilla Patrocinio, y entre otras cosas nos dice: “El 10 de marzo del año 1891, cuando el invierno daba sus últimos coletazos, nace en Casinos (Valencia). La laboriosa población de la Serranía, incrustada en la Comarca “Camp del Turia”, ofrecía a la vida su cotidiano himno de amor. Había nacido un niño que, naturalmente como todos los demás niños, cruza las circunstancias y contingencias que la propia vida le lleva al encuentro y responde a ese deseo noble, noble deseo, de combatir con las disciplinas de la docencia, actitud que conllevó el joven maestro con estética valiente en su terreno.

Cursa enseñanza primaria en su pueblo natal, y los estudios de magisterio los hace libres, siendo la escuela normal de Valencia, la que le expide el título que acreditará su condición de Maestro; pero el factor importante que impulsa a sus padres, humildes trabajadores, decidan apoyarle en la continuidad de sus estudios es el profesor D. José Ruano, de quien después se convertiría en su ayudante.

Y va trascurriendo la vida, y así después de haber cumplido con sus deberes militares en África, ejerce en su pueblo natal hasta el año 1925 en que decide trasladarse y se instala en Cuart de Poblet. Han pasado los años precisos para sentirse desde sus horizontes y desde luego con alegría, maestro que se ofrece y se entrega y con plenitud se consagra cada día a la finalidad de su misión, a la que se va dando a retazos y sin reservas con cuerpo y alma. Allí en la calle que hoy se rotula con su nombre, chaflán a la del gran Doctor Gómez Ferrer, estaba su casa en la que instaló su centro de trabajo. Un sencillo rótulo de azulejos colocado en la fachada sobre la puerta de entrada, la diferenciaba de las demás…”

Crescencio se casó con Isabel Esteban Benavent, y era el Clavario mayor del Santísimo Cristo de la Paz de Casinos para las fiestas que nunca se celebraron el día 5 de diciembre de 1936. Está es una parte del perfil aproximado del protagonista de la redacción del viaje.

Volviendo a 1906, hay que dejar constancia que para realizar esta excursión, los alumnos de la escuela escribieron esta Instancia al entonces Señor Alcalde de Casinos:

“Día 8 de Abril de 1906: Carta al Sr. Alcalde Presidente del Ayuntamiento y Junta local de 1ª Enseñanza de este pueblo de Casinos.

M. I .S.: Los que suscriben, alumnos de la Escuela Pública de niños de este pueblo, á V. S. con el más profundo respeto exponen. Que desean visitar los museos, gabinetes, y edificios de estudio que contiene Valencia y particularmente el anfiteatro romano que existe en la heroica ciudad de Sagunto, con objeto de estudiar en ellos los méritos artísticos que contienen y la parte histórica que atestiguan.

Como los solicitantes no disponen de las cantidades que se necesitan para sufragar los gastos que el viaje ocasiona y pensando que vuestra magnanimidad no dejará desatendida nuestra justificada demanda.

Suplican a V I: Se digne acordar que del capítulo de imprevistos del presupuesto de gastos municipales ó transfiriendo algún otro gasto de dicho presupuesto les sufrague los gastos del viaje referido, para el número de alumnos que tenga por conveniente y con dicha determinación reportará un inmenso beneficio a los firmantes, que por ser niños no podrán recompensar ahora de otro modo, que grabando en los corazones tiernos el nombre de vuestra digna autoridad junto con el favor recibido, para que dure eternamente el sello de la gratitud.

Gracia que esperan merecer de V. S. en bien del pueblo que administra.

Casinos 8 de abril de 1906.

Firman: Vicente Esteban, Salvador Genovés, Crescencio Rodilla, Miguel Espinosa, José Mª Usach, Rogelio Muñoz, Juan Martínez, Francisco Murgui, Salvador Llavata, Saturnino Llavata, Francisco Constancio, Miguel Murgui, Roberto Plaza Usach, Casimiro Usach, Salvador Murgui, José Mª Gómez, José Sancho, Salvador Casinos, Enrique Rodilla, José María Muñoz, Arsenio Gómez, José Asensi, Genaro Merino, Miguel Peña, Carlos Ibáñez, Agustín Murgui, Tomás Murgui, Salvador García, Salvador Murgui, Saturnino Nacher, Vicente Bea, Bernardo Nacher, Vicente Usach, Julio Hernández, Manuel Jarrín, Julián García, Cándido Cibera, Samuel García, Enrique Genovés.”

Por otra parte, para poder participar en esa excursión hay un alumno que tiene que pedir un permiso especial y que transcribo a continuación:

“Día 9 de Abril de 1906: Premiso dirigido al Sr. Director y Fundador de la Banda de Música de este pueblo de Casinos.

Francisco Murgui Muñoz, primer clarinete de la Banda de Música de esta población, á V. atentamente expone: Que desea ausentarse de ésta por los días de viernes y sábado santo para asistir a la excursión escolar que desde aquí se dirige a Sagunto con objeto de estudiar allí todas las antigüedades romanas; y como pudiera V. necesitar de los servicios que en la banda le presta el exponente =

Suplica a V, se digne dar su superior permiso al que suscribe, para realizar el viaje mencionado en el cuerpo de este escrito.

Gracia que espera alcanzar del bondadoso corazón de V. cuya vida que, G. Dios, m. a.

Casinos 9 de Abril de 1906. Francisco Murgui.

Contestación:

Conforme en todo lo que pide el interesado. Pero esperando regrese del proyectado viaje tanto y todavía más músico que lo es ahora.

El Director: Joaquín Ripoll.

Los Testigos: José María Murgui García (Barítono), Joaquín Muñoz (Oboe), José Mª Sancho (Bajo 1º) Germán Martínez (Dulzainero) José Mª Tomás (Clarinete Pral.), Salvador Murgui (Flauta 1ª), Eusebio Muñoz (Tromba), Roberto Usach Bombardino y etc. etc. etc.”

Por tanto, Casinos ya tenía banda de música, el Director y fundador fue D. Joaquín Ripoll Monerris, vicario de la Parroquia Santa Bárbara de Casinos.

Día 29 de Noviembre es el primer año que se celebra en Casinos la fiesta a Santa Cecilia y aparece reflejado así: “Misa con Orquesta por la Sociedad Musical de la misma. Misa 3 pesetas 50 céntimos (perdonados de cobros parroquiales)”.

Es el cura Párroco D. Vicente Matías Noguera; El Alcalde Juan Murgui Rocher y el Maestro de la Escuela D. José Ruano.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

SE DECLARA EL ESTADO DE GUERRA EN ELDA


El recién nombrado general de división José Riquelme y López-Bago (Tarragona, 1880-París, 1972) a su llegada a Capitanía General, en Valencia, el 16 de abril de 1931, recién nombrado capitán general de la III Región Militar por el gobierno provisional de la República.

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

El mes de mayo de 1931 fue bastante agitado, tumultuoso e incluso trágico en nuestra ciudad. La conflictividad laboral unida a la agitación política de corte anarcosindicalista motivó que a la recién nombrada autoridad militar de la Tercera Región Militar no le quedara más remedio que proclamar el estado de guerra en Elda.

La pastoral promonárquica del cardenal Segura el 2 de mayo de 1931 y los disturbios acaecidos en Madrid el domingo 10 de mayo durante la inauguración del Circulo Monárquico de la calle Alcalá tuvieron una rápida repercusión en ciudades del sur y el este peninsular. Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Córdoba, Granada, Sevilla, Jerez, Cádiz, Málaga y Algeciras vieron como entre los días 11 y 12 de mayo se desató una oleada anticlerical, siendo asaltadas y quemadas iglesias, conventos y otros edificios religiosos.

En Elda durante la jornada del 10 de mayo de 1931 Francisco Alonso Rico, concejal electo del ayuntamiento de Elda por la candidatura monárquica, que había ostentado en varias ocasiones la alcaldía, y don Luis Abad Navarro, cura párroco de la iglesia de Elda, fueron paseados violentamente por las calles de Elda, siendo objeto de burlas, insultos y violencia física. Hechos que tuvieron continuación en la jornada siguiente con el asalto y conato de incendio de la iglesia de Santa Ana y que acabó con la expulsión de Elda del cura párroco y el cierre del colegio de las Hermanas Carmelitas y su huida nocturna por tejados y azoteas hasta poder escapar de Elda en tren.

A esta violencia anticlerical y antimonárquica se le sumó una serie de huelgas en varias fábricas eldenses que elevaron la tensión social entre obreros y empresarios, por un lado; y, por otro, entre las recién nombradas autoridades republicanas y el movimiento anarcosindicalista que amenazaba con declarar una huelga general.

Ante el incremento de la tensión social con los intentos del sindicato cenetista de sublevar a los obreros de las fábricas y en previsión de una mayor escalada de violencia generalizada con más asaltos e incendios, el recién nombrado capitán general de la III región militar, general José Riquelme y López-Bago, declara el estado de guerra en Elda y aplica la ley marcial en toda la ciudad.

Tras su entrada en vigor a partir de las 17:30 h. del sábado 23 de mayo de 1931, la aplicación del toque de queda y la llegada de tropas del ejército, más un considerable incremento de las fuerzas de la Guardia Civil, la tranquilidad llegó a la ciudad. Pacificación manu militari que permitió a los efectivos de la Benemérita practicar la detención de una veintena de líderes y cuadros anarquistas.

Aquellos sucesos acaecidos en Elda, ahora hace 89 años, tuvieron un amplio eco a nivel regional. Todas las fuerzas republicanas, agrupadas en la conjunción republicano-radical-socialista victoriosa en las elecciones de abril de 1931, los pusieron como ejemplo de lo que no se debía consentir ni de lo que debía ser la República recién proclamada.

Fuente: https://www.valledeelda.com

GRANDES MISTERIOS DE LA VIDA PRIVADA.10. VINALESA Y LAS HILATURAS DE LAPAYESE

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En la localidad de Vinalesa, en la Huerta del norte de la ciudad de Valencia, hay una enorme instalación, antes industrial, dedicada ahora a sede municipal y museo de la industria de la seda. Por uno de sus costados discurre la poderosa acequia de Moncada; y en la pared de puede encontrar fácilmente el lugar donde antiguamente instaba instalado el eje de una enorme rueda de paletas que daba movimiento a todo el ingenio industrial interno. En 1794, el botánico Cavanilles pasó por allí y se informó de todos los detalles de una instalación fabril modelo.

Cavanilles, que escribe “Bilanesa” como entonces se llamaba, dice que el pueblo “solamente tenía 35 casas a finales del siglo XVI, las que hoy llegan a 129, y sus frutos con corta diferencia son los mismos que en Bonrepós y Mirambell; pero la útil fábrica, introducida de unos 25 años a esta parte, ha dado nueva vida al pueblo, y ocupación a mucha gente”. Trabajaban, en efecto, cientos de mujeres de todas las edades. Y se ocupaban de atender a las máquinas de hilar y devanar más modernas que había en Europa en aquellos momentos. “Sirve aquella fábrica  –escribe– para hilar, devanar y torcer de diferentes modos la seda, y prepararla para los usos correspondientes. Recibe el impulso general de las aguas que corren por la acequia, las cuales mueven una rueda de 104 palmos de diámetro, y ésta a varias máquinas distribuidas en salas espaciosas. Para el torcido se han dispuesto 22 máquinas, y en ellas 48 ruedas, moviendo cada rueda cuatro husos”.

La industria de la población huertana llevaba 25 años funcionando con privilegio real concedido en 1769. Aunque habitualmente no se sabe, Guillermo Reboul implantó en aquella industria el torno inventado por el francés Jacques de Vaucanson, una revolución tecnológica que hacía rico a quien podía aplicarla. Asociado a Joseph Lapayese, otro industrial francés que trabajaba en el círculo de innovadores de la Real Sociedad de Amigos del País de Valencia, hicieron que la prosperidad fluyera por los pueblos de la huerta en un trabajo que siendo penoso, era mil veces más confortable que el de las minas inglesas de carbón, donde se empleaban miles de mujeres y niños en aquellos tiempos industriales.

“Catorce de dichas máquinas sirven para torcer la seda a un cabo o hilo solamente, siete para torcerla a dos, y la última para tramas. En otra pieza hay también 22 máquinas, las 19 para devanar, y cada una pone en movimiento 36 madejas, que cuida con comodidad una sola muchacha; las tres restantes sirven para doblar, y ocupan seis mujeres, cuidando de treinta rodetes cada una, cuando en las máquinas ordinarias, llamadas vulgarmente rodines, una mujer no puede cuidar más que de un solo rodete”. Cavanilles quedó admirado: los promotores tenían una Escuela de aprendizaje del oficio de la hilatura, especial para niñas desde los once años.

En Vinalesa, millones de capullos de seda cultivados en las alquerías y barracas de la huerta eran cocidos en perolas calentadas por hornillos de carbón y leña. El hilo de seda se convertía en rodetes y madejas, torcida a un cabo primero y luego a dos mediante calentado al vapor. Las madejas eran la materia prima que alimentaba a los telares. La habilidad de Lapayese, unida a los ingeniosos inventos de Vaucanson dio como resultado calidad: los capullos eran perfectos y el hilo no salía tostado por el exceso de calor; tampoco solía tener las imperfecciones de hollín que muchas ves contagiaba a las perolas desde el hornillo que ardía debajo. Cuarenta mil libras de seda torcida al año fue una producción que admiró a todos los especialistas. “Cada torno de hilar se componía de 248 husos, de los cuales 168 estaban destinados a la torsión de la seda a un cabo y los 72 restantes para torcerla a dos cabos”, dice un estudio sobre la empresa que hizo Martínez Aloy.

Con todo, a esa industria modelo que se servía de la fuerza generada por la acequia de Moncada, le faltaba añadir la fuerza motriz del vapor. Y eso ocurrió muy pronto, según Pascual Madoz, gracias a los nuevos propietarios de la industria. “Mejoraron sus condiciones, en 1821, los señores Combe y Compañía, estableciendo en medio del hilador una caldera de vapor, para comunicar a las 80 que contenía el calórico necesario para esta operación, con lo que se perfeccionaron sus sedas extraordinariamente”. Las ochenta perolas de cocer y devanar capullos de seda ya no tenían sucios hornillos debajo. El agua caliente llegaba a ellas desde una caldera general, de modo que el hilo de seda no recibía impurezas y las docenas de operarias respiraban, de paso, algo mejor.

Alta y esbelta como un obelisco, la chimenea de ladrillo todavía sobresale en el perfil del pueblo de Vinalesa. Pero hacía falta un siguiente paso industrial: conseguir que el calor no solo calentara agua para las perolas sino que fuerza capaz de mover toda los tornos y husos de la hilatura.

Fuente: https://fppuche.wordpress.com/

LA JUNTA DE DEFENSA PASIVA CONTRA AERONAVES. LA BÚSQUEDA DE FONDOS


Cartel cerámico en la Plaza del Mercado de Alicante.

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

La Junta Local de Defensa Pasiva era entidad encargada de coordinar las medidas de carácter organizativo y administrativo (gestión de personal y búsqueda de recursos económicos) adoptadas para la construcción de refugios contra aeronaves durante la Guerra Civil.

La composición era la siguiente: Victorino Mira Planelles, presidente del Consejo Municipal; Juan López Selfa, médico titular; Sebastián Mas Silvestre, farmacéutico titular; José González Moraga, militar en activo; Miguel Vilaplana Colomer, maestro de obras; Federico Soler Masiá, representante de la prensa y Rafael Cremades Cortes, interventor de los fondos municipales. Este último ejerció como secretario en las primeras sesiones.

Algunos de los componentes de la Junta de Defensa Pasiva fueron sustituidos de sus cargos conforme se incorporaban a filas.

El ataque indiscriminado y salvaje por parte de la aviación fascista italiana contra el mercado central de Alicante el miércoles 25 de mayo de 1938, que provocó la muerte de entre 250 y 300 ciudadanos y un número de heridos superior a los 200, fue el detonante para que el Ayuntamiento de Xixona se decidiera a crear la Junta Local de Defensa Pasiva: “Por la Presidencia se manifestó que en vista de los continuos bombardeos realizados en Alicante por la aviación facciosa, era del parecer debiera convocarse inmediatamente a la Junta de Defensa Pasiva para la construcción inmediata de refugios y estudiar la forma donde pudiera obtenerse alguna cantidad para poder sufragar los primeros gastos, acordándose por unanimidad que dicha Junta empiece lo más rápidamente posible su cometido ofreciendo el Consejo su ayuda incondicional para cuanto redunde en beneficio de la seguridad personal contra los (referentes)digo referidos bombardeos”[1].

La legislación republicana sobre la Defensa Pasiva contra aeronave data casi de un año antes, en concreto arranca en un decreto del Ministerio de Defensa del 28 de junio de 1937. A pesar de ello, y hasta este hecho luctuoso, los mandatarios jijonencos no creyeron necesario la constitución de esta institución. Tras el acuerdo del pleno municipal del 10 de junio la Junta de Defensa Pasiva se constituyó el 15 de junio.

El objetivo prioritario era: “la construcción urgente de refugios en la localidad al objeto de evitar el mayor número posible de víctimas a la población civil en caso de bombardeo aéreo”[2].

Dada esta necesidad urgente de construir refugios los esfuerzos de esta institución irán encaminados a conseguir los recursos materiales, humanos y económicos necesarios para cumplir con tal fin.

Inicialmente se pensó que la mejor forma de contribuir a sufragar estos gastos era fijar una cuota mensual a todos los vecinos sirviendo de base el repartimiento general de utilidades del presente año, debido a su carácter igualitario. Mientras se fijaba esta cuota se decidió abrir una suscripción voluntaria, puesto que el inicio de los trabajos era inminente.

La Junta de Defensa Pasiva no renunció a las aportaciones voluntarias, aunque era bastante difícil que los contribuyentes las aceptaran si ya pagaban una cuota obligatoria. A pesar de esto sabemos que los médicos, enfermeros y pacientes de la clínica psiquiatrita instalada en el actual colegio Eloy Coloma aportaron 750 ptas. y la Cooperativa de Vestir y Similares acordó contribuir con 100 ptas. mensuales, aunque no sabemos si realmente lo hicieron.

Las aportaciones voluntarias no debieron ser cuantiosas, puesto que el 29 de junio, a la semana de iniciarse los primeros trabajos, ya se indicaba que estaba a punto de agotarse. Durante esta primera semana de trabajo se habían pagado 1.216 ptas. en gastos de jornales, dinamita y portes. Así se fijó la aportación mensual individual en un 15% del repartimiento general de utilidades.

Como era previsible, de nuevo los gastos sobrepasaron a los ingresos y en la sesión del 7 de septiembre de 1938 se propuso; o bien crean un nuevo impuesto; o bien aumentar el tanto por ciento que los jijonencos satisfacían. Hasta agosto de 1937 se habían gastado 36.100 pesetas, suma bastante importante. Finalmente se decidió aumentar en un 20% la cuota que satisfacían aquellos propietarios que estaban inscritos en el padrón de matrícula industrial. Es decir que los comerciantes e industriales pasarían a pagar un 35% de la cantidad asignada en el repartimiento general de utilidades, mientras que el resto de la población pagaría un 15%. Esta medida se adoptó porque los munícipes entendieron que este sector gozaba de un mejor estatus económico que el resto de la población.

Este sector pronto haría pública sus críticas. Ángel Blanes Serra expuso ante la junta del 2 de noviembre que la nueva tributación había dividido a los contribuyentes en dos categorías: “una de privilegio para los ricos en fincas que pagan el 15 por 100, y otra de sacrificio para los industriales y comerciantes cargados con el 35 por 100”[3]. Los componentes de la Junta de Defensa Pasiva decidieron estudiar la cuestión. El asunto llegó también hasta el pleno municipal quien decidió inhibirse; ya que las competencias estaban delegadas en la Junta de Defensa Pasiva.

El posible aumento de la cuota a satisfacer por los propietarios de fincas rústicas se había expandido como un rumor, ya que si bien existían algunos terratenientes la mayoría de los propietarios poseían pequeñas extensiones de tierra que apenas daban para vivir. La Colectividad Unificada de Trabajadores de la Tierra manifestó su negativa a satisfacer la cuota asignada. Finalmente se decidió trasladar el asunto al Comité Provincial de Defensa Pasiva para que resolviera. Nueve días después, se encontró la solución. Los propietarios de fincas rústicas y urbanas, cuyas utilidades llegasen y pasasen de las 1.000 pesetas, por uno o ambos conceptos, deberán satisfacer una cuota del 35%, equiparándolo con los comerciantes, industriales y profesiones liberales. Con el establecimiento de esta cuota del 35% comenzaron a florecer las solicitudes individuales de revisión de las cantidades asignadas.Con el paso del tiempo y la llegada de 1939 con la acentuación de la crisis económica y  el agravamiento de las carencias de los productos de primera necesidad el concejal Ángel Blanes llevó al pleno la posibilidad de reducir la tasa impositiva. Los munícipes le respondieron que la competencia sobre la financiación de la construcción de refugios dependía de la Junta de Defensa Pasiva, y era a ella a quien debía presentar su propuesta.

La Junta de Defensa Pasiva se reunió el 1 de febrero y acordó rebajar los tantos por cientos a aplicar a los contribuyentes. Se estableció un tipo más alto del 20% y otro del 10% Los industriales, comerciales y propietarios, que tributaban con un 35%, pasarán a hacerlo con un 20 %. Los propietarios cuyas utilidades de rústica y urbana en el Repartimiento de Utilidades no llegasen a mil pesetas y los trabajadores que tributaban con un 15 % verán reducida su aportación al 10%, exceptuándose de esta rebaja aquellos contribuyentes que ya satisfacían la cuota mínima de 1,30 pesetas mensuales.

Esta bajada de cuotas directas hizo que los ingresos disminuyeran y que se tuvieran que buscar aportaciones indirectas, por lo que se decidió gravar el consumo de algunos  productos y servicios que podríamos considerar como no fundamentales: los espectáculos públicos en veinticinco céntimos de pesetas por cada espectador o entrada en cada sesión o función y gravar en 5 pesetas por litro las bebidas alcohólicas (excepto el vino) que se vendían en las sociedades y establecimientos públicos de esta población.

Para controlar el número de entradas que se vendían en los espectáculos públicos se autorizó al presidente para nombrar un representante de esta Junta con la finalidad de que se personara en la taquilla para retirar el importe resultante de cada función.

Las medidas impositivas nunca son del agrado del ciudadano por lo que a las solicitudes de estudio de las cantidades a algunos contribuyentes se unieron en ocasiones el retraso o el impago directamente de la cuota asignada. El 2 de noviembre de 1938 ya se adoptaron medidas para solucionar este problema que lastraba las recaudaciones. Se decidió exponer al público la relación de los deudores y enviar una carta al sindicato de comercio de Jijona para que los comerciantes actúen como controladores del pago de este impuesto: “todo comerciante que venda géneros a los vecinos que presenten el carnet sin el sello acreditativo de haber efectuado el pago de la cuota para la construcción de refugios”[4].

La Sociedad Filatélica de Madrid ha detectado la emisión de sellos con valores de 5 cts. y 25 cts. a nombre del Comité Popular de Defensa. En los sellos de cinco céntimos el texto es de color azul; pero el fondo varía en diferentes colores: naranja, violeta lila, rosa lila, azul rojo, verde. En el valor de 25 cts. el texto es rojo y el fondo de color verde.

 [1] AHMX,  Libro de Actas Capitulares 1935 a 1942, sesión ordinaria del 10 de junio de 1938, sig. 479. Esta es la sesión posterior al ataque del Mercado Central de Alicante. Éste fue el primer punto del orden del día.

[2] AHMX, Libro de actas de la Junta de Defensa Pasiva 1938-1954, sesión del 15 de junio de 1938, sig. 587.

[3] AHMX, Libro de actas de la Junta de Defensa Pasiva 1938-1954, sesión del 2 de noviembre de 1938, sig. 587.

[4] AHMX, Libro de actas de la Junta de Defensa Pasiva 1938-1954, sesión del 2 de noviembre de 1938, sig. 587.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com