Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

UNA ADUANA PARA ELDA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

El año 1820 encaraba ya su recta final. Hacía varios meses que el sistema constitucional había sido repuesto tras la sublevación, encabezada por Rafael Riego, de las tropas acantonadas en Andalucía destinadas a sofocar la insurrección en las provincias americanas.

El nuevo gobierno liberal tuvo las condiciones políticas necesarias para emprender la Hacienda Pública que había quedado pendiente tras la abolición del sistema constitucional en 1814 por Fernando VII. Reforma que pretendió la creación de un único mercado estatal bajo las mismas normas e igual fiscalidad, así como el establecimiento de un sistema aduanero racional y libre de las trabas del sistema del Antiguo Régimen. Medidas que pretendían favorecer la reactivación y fomento de la economía nacional, al tiempo que proporcionar recursos financieros al Estado.

Será un 8 de noviembre de 1820, cuando por medio del Decreto LXXXIII de las Cortes Generales, se procedió al establecimiento de aduanas y contrarregistros en todo el ámbito del estado. En la entonces provincia de Valencia (antiguo Reino de Valencia y actual Comunidad Valenciana) se establecieron dos aduanas: en los puertos de Valencia y de Alicante, habilitadas para el comercio exterior desde donde poder importar y exportar, así como para el comercio con los virreinatos americanos. Y junto con las adunas, un total de 10 contrarregistros aduaneros

El nuevo sistema aduanero consistía en una doble línea: la primera de aduanas; la segunda de contrarregistros, situada de 4 a 5 leguas al interior de la primera. Sistema en el que toda mercancía importada o exportada debía pasar en orden inverso por ambas instalaciones, a fin de ser considerada legal su entrada o salida en España. Esta doble línea buscaba un control más estricto de todo el comercio exterior para evitar así el contrabando y el tráfico mercantil al margen de la ley, al tiempo que incrementar la recaudación fiscal y lo recursos financieros del Estado.

Elda, por su situación en el Camino Real, ya en la frontera con la antigua provincia de Murcia (Sax y Villena) fue una de las villas elegidas para el establecimiento de una de estos contrarregistros interiores de la aduana de Alicante, junto a otros en Alcoy, Rojales y Elche, en la actual provincia de Alicante.

El nuevo sistema aduanero resultó de difícil implantación en toda España por la precariedad y falta de dotación de recursos en los mismos, además de suponer molestias para el comerciante legal. Sabemos de una propuesta de la Comisión de Hacienda y Comercio de la Cortes Generales en 1821 para modificación de las aduanas y la supresión de todos los contrarregistros.

Pero todo quedó cercenado de golpe por la reacción absolutista y la restauración del Antiguo Régimen de la mano del ejército de los “Cien Mil Hijos de San Luis” en 1823. Toda la legislación liberal del trieno 1820-1823 fue abolida.

Al respecto del contrarregistro de Elda y dado el déficit de la investigación histórica local en periodo tan importante como el siglo XIX, poco o nada sabemos de aquel control aduanero eldense. ¿Dónde se situaba? ¿Quiénes estuvieron al frente? ¿Cuántas y qué mercancías pasaron por él? Toda una serie de incógnitas que quedan pendientes para la investigación de los jóvenes historiadores e investigadores interesados por la historia local.

Fuente: https://www.valledeelda.com

AQUEL TERREMOTO

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Con apenas 7 horas de diferencia, el área de la Vega Baja ha sufrido 2 terremotos de baja intensidad. El primero de ellos, de 2,6 grados de intensidad, se ha sentido en Torrevieja y en diversas poblaciones cercanas a las 20:55 horas del pasado domingo 1 de noviembre. El segundo seísmo de 2,5 grados de intensidad, se sintió a las 4:07 de la madrugada del 2 de noviembre. El primer temblor, con epicentro en el mar, al noroeste de Torrevieja, a una latitud de 37.9955 grados Norte y una longitud de -0.5664 grados Oeste, a 6 kilómetros de profundidad. El segundo terremoto, también ha tenido su epicentro en el mar, con coordenadas similares al anterior, pero a una profundidad de 4 kilómetros. De los dos seísmos ninguno ocasionó incidentes, salvo el susto a muchos vecinos de Torrevieja que han notaron un fuerte temblor.

Coincidencia fue que coincidiera con el 265 aniversario del sufrido por Lisboa el 1 de noviembre de 1755, festividad de Todos los Santos, hace ahora 265 años y que, por su duración y virulencia, ocasionó cerca de cien mil víctimas, barrió literalmente la ciudad, especialmente con el tsunami que golpeó la fachada marítima. Los inmediatos incendios ahondaron aún más en la destrucción de la ciudad. El ochenta y cinco por ciento de los edificios de la capital lisboeta sufrieron considerables daños. El seísmo recorrió el territorio portugués y el reino de España.

Su radio de acción alcanzó a todo el territorio español. Para conocer el alcance del mismo, el rey Fernando VI mandó un telegrama a todos los ayuntamientos y Reales sitios para que, de primera mano, le diesen noticias de sus efectos.

El terremoto se advirtió en esta La Mata y la Torre Vieja entre nueve y diez de la mañana, en la Casa Administración y Torre de las Reales Salinas de La Mata se movieron con gran violencia las columnas, paredes maestras y arcos, desprendiéndose algunos fragmentos. Duró el temblor por espacio de ocho o nueve minutos, un segundo seísmo se advirtió después de las diez de la expresada mañana, durando tres o cuatro minutos. No se advirtieron señales indicativas del temblor, ni hubo desgracias en personas y animales.

Aquel terremoto de Lisboa causó un impacto enorme, produjo miles de muertos en Portugal, España y norte de África, también se sintió en el sur de Francia y norte de Italia, levemente en Hamburgo, aunque en muchas otras zonas del continente, e incluso de América, se observaron fenómenos asociados como la alteración de las aguas en calma, a la vez que ocasionó daños económicos de gran consideración. Su epicentro estaba situado en el océano Atlántico, al suroeste del cabo de San Vicente., en la llamada depresión Lusitana, que constituye un fragmento de una región sumergida del continente Nort-Atalántico, presentando diversas fracturas costeras y una longitudinal NE.-SO. En la que queda encajado el estuario del río Tajo.

Los terremotos sentidos el pasado domingo, tuvieron su origen en la falla llamada de Torrevieja, de carácter secundario pero bien definida por su fractura, o más bien fosa, de la Rambla de Benferri (entre las sierras de Orihuela y de Callosa de Segura) y varias pequeñas fallas en Hurchillo y Los Montesinos. Delimita con el sur al bloque de Torrevieja, residiendo en el extremo sur de la falla el núcleo sísmico del mismo nombre, cuyos focos principales se encuentra en el mar, próximos a la costa, siendo frecuentes sus débiles sacudidas, como las sentidas en días pasados. Próxima a esta falla reside el núcleo de Torremendo, de menor actividad que el de Torrevieja.

Dentro de la alta frecuencia de terremotos producidos en el núcleo sísmico de Torrevieja, como el más antiguo hay constancia testimonial de los sentidos el 28 de agosto de 1518, tres sacudidas de 4 grados de intensidad; los del 17 y 18 de enero al 6 de febrero de 1802, de 7 grados de intensidad y que afectaron considerablemente a la población de La Mata, contándose más de 250 sacudidas; los terremotos del 10 de enero de 1822, de 7 grados de intensidad, produciéndose más de doscientos temblores.

Si bien el seísmo de más importancia sentido en Torrevieja, fue el 21 de marzo de 1829, de 10,5 de intensidad, con epicentro en Rojales, seguido más de 500 temblores que se sintieron 26 de marzo; destruyó por completo las poblaciones de Torrevieja, Benejúzar, Guardamar y Almoradí, causando 389 muertos, de los cuales, 32 fallecieron en Torrevieja, si bien la línea de fractura se encontraba entre Rojales, Almoradí, Daya y Guardamar. Réplicas de menor intensidad continuarían hasta el mes de septiembre.

Otros terremotos importantes sentidos en Torrevieja y cuyo epicentro se encontraba frente a su costa entre los de mayor importancia citaremos los ocurridos el 17 de abril de 1833, de 7 grados, con más de cien sacudidas; y entre el 3 y el 15 de febrero de 1867, de 8 grados de intensidad, que produjo quebrantos y ruinas en numerosos edificios, entre los que se encontraba la iglesia que quedó completamente inutilizada para el culto.

Fuente: https://www.informacion.es

REFUERZAN LOS MUROS DE LA ERMITA DEL CALVARIO DE NULES

MÒNICA MIRA

La ermita del Calvario de Nules cuenta ya con un refuerzo estructural para impedir su definitivo e irremediable derrumbe. Como informó el concejal de Patrimonio, Guillermo Latorre, el arquitecto del Obispado comunicó al Ayuntamiento la instalación de «estabilizadores en la fachada lateral» que presentaba un preocupante riesgo, tras la caída total de la cubierta, que había pasado desapercibida para los responsables de este Bien de Relevancia Local, y que fue alertada por un arquitecto del municipio, Manolo Miralles, implicado en la protección del patrimonio arquitectónico local.

Tras esta intervención urgente, que se produjo apenas cinco días después de trascender el estado que presentaba este emblemático ermitorio, según Latorre, transmitió al Obispado «la necesidad de reunirnos para acometer su completa restauración y consolidación».

Piden celeridad

Se desconoce cuál puede haber sido el impacto en el interior del templo, totalmente expuesto, de la tromba de agua caída sobre el municipio el pasado jueves, de ahí que sean múltiples las voces que reclamen celeridad en la tramitación y que inciden en que este desenlace no se habría producido de atenderse las constantes alertas transmitidas al respecto por movimientos culturales y el propio CRONISTA OFICIAL DE LA VILA DE NULES (VICENT FELIP), y que se remontan más de una década en el tiempo.

La ermita, de finales del siglo XVII, fue declarada Bien de Relevancia Local en el 2007. Quienes la han estudiado señalan que la pérdida artística con la caída de la cúpula «es irreparable», pues era la única existente en Nules completamente esgrafiada, y que conservaba su composición original. De ese hecho ya solo quedan las fotografías tomadas en el año 2012, cuando se realizó una catalogación pormenorizada del patrimonio eclesiástico local.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

OTRO ENIGMA: LA DAMA DE ELCHE

JOSE APARICIO I PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

El enigma que plantea la Dama de Elche sobrepasa el del propio busto y alcanza todo el conjunto de la estatuaria ibérica del periodo orientalizante.

      Para conocerlo, descifrarlo, o aproximarse al mismo por lo menos, la Dirección Gral. del Patrimonio, a través de su Servicio de Arqueología,  organizó el coloquio “La Dama de Elche: más allá del enigma”,  celebrado en la UIMP desde el 10 al 11 del  mes de mayo (1996).

      Durante los siglos sexto y quinto antes de Cristo, entre el Júcar y Segura dentro del ámbito de la Cultura Ibérica y, sobrepasándolo, por toda la Turdetania (anterior Tartessos, actual Andalucía),la Bastetania y la Oretania   las intensas relaciones con el mundo del Levante mediterráneo a través del comercio fenicio, imponen “modas” orientales e intensas influencias culturales que tienen expresión grandiosa y singular en la escultura y arquitectura, especialmente la funeraria.

      Fruto de esa moda e influencias es la Dama de Elche, la escultura más representativa, singular y famosa de todo el arte peninsular en la Edad Antigua. Junto a ella se sitúan la Dama de Baza, la de Guardamar y, quizá también, habría que colocar la de Mogente en nuestro Corral de Saus, probable busto de una sirena encontrada en el mismo lugar. 

      Pero la Dama de Elche, pedazo de una figura mayor, se encontró “colgada” en un viejo vertedero; la de Mogente también fuera de su lugar, con la sirena cercenada; las Damitas de Mogente, grupo escultórico funerario, mutiladas y reutilizadas en estructuras funerarias del siglo cuarto antes de Cristo. Idéntico destino que la mayor parte de los grifos, leones, sirenas, harpías, esfinges, toros, etc. etc. del periodo, encontrados rotos, destrozados en basureros o usados como simples sillares en construcciones de los siglos IV o posteriores.

      La destrucción sistemática y generalizada de este tipo de escultura, o su simple desuso y arrumbamiento, caso de la Dama de Elche, es un hecho histórico, auténtico enigma, que obliga a los historiadores, arqueólogos en este caso, a buscar una explicación coherente y rigurosa.

      Su reutilización ya en tumbas del siglo IV antes de Cristo asegura una fecha anterior para su destrucción, seguramente el s. V. La extensión de la destrucción permite conocer que fue un hecho generalizado desde el Júcar hasta la desembocadura del Guadalquivir.

      La minuciosidad de la destrucción, cercenando y mutilando, indica ensañamiento. El uso posterior como simples piedras indica que su simbolismo ha desparecido y los nuevos usuarios no le dan ya ningún valor.

      El hecho de que no se vuelva a labrar nunca más escultura con estas características da a entender que fue una moda, o influencias, o creencias, con escaso o nulo arraigo entre la población.

      Una aprobable explicación o solución al enigma es que nos encontremos ante un movimiento social de amplia base y extensión, que termina con ideas y creencias importadas e impuestas. Arriesgando un poco más nos podríamos preguntar: ¿ nos encontramos ante la primera revolución o convulsión social de nuestra historia?

      Aunque la respuesta fuera afirmativa el enigma se mantiene en cuanto a los protagonistas, el complejo entramado político y social que ello supone y el curso de los acontecimientos.

      ¿Lo podremos conocer algún día?. El Coloquio de la UIMP intentó aproximarse.

      De momento podemos ver una reproducción de la Dama de Elche y las esculturas del Corral de Saus (Damas y Sirena) en el Centro Cultural la Beneficencia.

AGULLENT DEDICA SU BIBLIOTECA A RAMON HARO

El Ayuntamiento de Agullent ha iniciado los trámites para poner a la Biblioteca Pública Municipal el nombre del CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO, RAMON HARO ESPLUGUES. El reconocimiento «pretende testimoniar la constante voluntad de Ramon por mantener viva la historia local y comarcal» y agradecerle «su estima por nuestra lengua, y su tenacidad para dignificarla en todos los ámbitos de uso», explican desde el consistorio. En la imagen, de izquierda a derecha, el alcalde de Agullent, Pau Muñoz; el homenajeado, y la regidora de Cultura, Maria Herrero, en la biblioteca.

Fuente: https://www.levante-emv.com

EL CONSELL SE COMPROMETE A COMPLETAR LA REHABILITACIÓN DEL CASTILLO DE XIXONA

J. A. RICO

Compromiso de la Generalitat para poder completar la rehabilitación del Castillo de la Torre Grossa de Xixona. El Ayuntamiento presentó ayer la reforma de esta fortaleza, que está totalmente terminada en su primera fase, en un acto en el que el director general de Administración Local de la Generalitat, Antoni Such, anunció el compromiso de la Generalitat para impulsar subvenciones el próximo año con fondos europeos a los que podrá optar Xixona para ejecutar la segunda y última fase de la reforma.

Esta nueva obra consistirá en la reconstrucción de sus dos murallas y cuatro torres que restan tras la rehabilitación de la Torre Grossa y la alcazaba. Y para ello el Consistorio va a trabajar en tener listo el proyecto para presentarlo y obtener la ayuda necesaria para culminar la segunda fase.

El Teatret fue ayer el escenario donde se presentó la finalización de la primera fase, el logo del Castillo, un vídeo promocional y el principal hallazgo arqueológico que ha deparado la obra: una escudilla de hace 500 años completamente intacta. Se trata de un tazón fabricado en la zo La obra acometida para recuperar de la ruina y el abandono esta fortaleza almohade de entre finales del siglo XII y principios del XIII ha sido de 528.000 euros, que han sido financiados por la Generalitat, que ha aportado el 50% a través de fondos FEDER, y el Ayuntamiento

En la presentación la alcaldesa Isabel López (PSOE), ha querido reseñar que el Castillo «estaba en un momento crítico y era necesario actuar para no perder los últimos vestigios de la alcazaba». López destacó que «hoy es un día muy especial porque se ha culminado algo que formaba parte de los sueños de cualquier jijonenco: poder descubrir cómo era el Castillo cuando fue construido». Y confía en que la fortaleza «sea un importante recurso turístico que ayude a generar actividad económica en el municipio y que también nos sirva para conocernos mejor a nosotros mismos y a nuestra historia». Además, adelantó que esta reforma tendrá su continuación más adelante, puesto que «quedan dos murallas por recuperar, varias torres y un trabajo arqueológico que seguro que aún nos descubrirá más sorpresas de nuestra historia».

El arquitecto del proyecto, Santiago Varela, valoró positivamente el resultado final de las obras, ya que «se ha conseguido salvar partes del Castillo que estaban en un estado de ruina muy avanzado y consolidar otras que también habían sufrido un importante deterioro». Y agregó que se ha evitado «utilizar elementos figurativos de los que no hubiera constancia». GABRIEL SEGURA (CRONISTA OFICIAL DE ELDA), arqueólogo del proyecto, resaltó que se ha hecho un trabajo «muy completo, que ha servido, entre otras cosas, para confirmar la fecha de construcción del Castillo, constatar que la Torre Grossa tenía una cuarta pared e, incluso, encontrar una pieza datada entre el 1480 y 1520».

Se trata de una escudilla, uno de los pocos elementos arqueológicos que se salvaron del saqueo del castillo tras su abandono en el siglo XVI, y que está en perfecto estado. También se ha descubierto «un aljibe en la parte alta de la alcazaba que servía para dotar de agua a la fortaleza y que se podrá poner en valor en un próximo proyecto».

Por su parte, el CRONISTA OFICIAL DE XIXONA, BERNARDO GARRIGÓS, destacó el papel clave que desempeñó la fortaleza en el siglo XIII al ser puerta de entrada y salida al Reino de Valencia. Y también intervino la publicista Leonor Lavado, responsable del estudio de diseño que ha realizado la imagen de marca de la fortaleza. El Ayuntamiento está ultimando la organización de visitas guiadas para que en breve se pueda conocer la fortaleza de primera mano. na de Manises (Valencia).

Fuente: https://www.informacion.es

EL POU DE LA SALUT, EL “ALMA SECA” DE BENISSANÓ

BALTASAR BUENO

Me apeo del Edetania en la primera parada que tiene en el pueblo. Me doy de bruces con una estampa chocante: una banca municipal colocada en la mismísima “portalà” de una casa, bloqueando cualquier entrada o salida que no sea una persona y de perfil. Chirría a la vista. O la puerta está fuera de lugar, o es el banquito para tomar el sol. El caso debe tener novela.

Es lo único que desentona en un pueblo bien cuidado y limpio, presidido en su testero por un accesible y elegante alcázar con una torre que domina todo el territorio hasta Valencia, instalado sobre la alquería moruna fortificada de Beni Sahnun y que evolucionó a Benixanut y Benizanó.

Cruzo el portal de Bétera, una de las puertas que tuvo la muralla del pueblo. Los de Benisanó han tenido el gusto y acierto de respetar su propia historia y patrimonio. Conservan tres portales: portal de Llíria, al oeste; portal de Valencia, al sur; y portal de Bétera, al este. Me adentro en la villa y experimento sumergirme en su historia.

Llego a la rectangular plaza -¿plaza de Armas?- donde a mi derecha yergue majestuoso el templo parroquial y veo su puerta abierta cuando es el mediodía. Un lujo y sorpresa ver una iglesia abierta en estos tiempos en que la mayor parte del día permanecen cerradas. Entro, tenía interés por ver la Patrona, la Virgen del Fundamento, esculpida en una medalla de bronce de medio decímetro, hallada por un albañil cavando los cimientos de una casa en 1699. La Virgen aparece sentada sobre un trono de un serafín, media luna a los pies, con el Niño en brazos, “y circuida de un óvalo radiado, de tamaño de cinco centímetros”.

La Iglesia dependía de la parroquia de Lliria, de la que fue desmembrada por Bula Papal en 1547, siendo advocada de los Santos Reyes. En origen debió ser la antigua mezquita, pues la fábrica primitiva lucía adornos mudéjares. Recuerdo de pequeño haber ido con mi madre a este templo a impetrar curación para una ictericia. La costumbre era rezar ante la imagen de la Virgen y pedir la bendición y oraciones del sacerdote. El párroco me matiza, “se leen los Evangelios”. Pregunto si se sigue haciendo. “Sí, pero la gente no viene”. “¿Tampoco va al pozo a beber agua?”, pregunto. “El pozo se ha secado”, me dice.

Esa era la tradición, los usos y costumbres. Ir a Benissanó a rezarle a la Virgen, luego pasar por el pozo, a beber agua de él y los que podían en un merendero contiguo “ferse una torrà de carn”. En nuestro caso dio resultado, mi madre se curó. Y por los demás, la gran cantidad de gente de todas partes que solía acudir, era indicativo de que algo de verdad había.

El agua del pozo fue municipalizada, se vendía en garrafas en muchos lugares. En Valencia ciudad se podía encontrar en una tienda de aguas de la calle Roteros. Los que sufrían problemas hepáticos la demandaban mucho. Manaba del Pozo de la Salud, cerca del castillo. Fue cerrado en 2011, porque menguaba el caudal se dijo. En 2013, Alfonso Rus dijo que iba a ayudar a reabrirlo. Y nada. Allí está el pozo clausurado, enrejado, cerrado a cal y canto.

Ya nadie acude a Benissanó a rezarle la Virgen del Fundamento, ni a beber de sus aguas, para curar sus dolencias de hígado. No se sabe aún con certeza la causa del cierre del grifo de tan medicinal y milagrosa agua: sobreexplotación del acuífero o problemas económicos de la embotelladora municipal. De alguna forma, pozo, agua y Virgen se habían convertido en señal de identidad de un pueblo, en fuente de salud corporal y espiritual de la gente y en un aliciente más para conocer la villa.

Se ha secado el alma que ha animado durante muchos años esta población de la que fue bandera. ¿Habrá solución? ¿Se volverá a abrir? ¿Se determinará la causa de la sequía o agotamiento? ¿Alguna perforación o construcción inadecuada habrá desviado algún curso de agua subterráneo?

La transformación de tierras de secano en regadío tanto a nivel comarcal, como en el municipio de Benisanó, ha surgido principalmente por el aprovechamiento de nuevos pozos y la canalización de las aguas del pantano de Benaixever. El agua que utilizan los agricultores de Benisanó discurre por la red de acequias y regueros que circulan desde el Manantial de San Vicente hasta la población, cuyo caudal es entregado todos los sábados del año, a la puesta del sol, por el Acequiero de Lliria al Síndico de Benissanó, como quedaría ya reflejado en el pacto entre los dos municipios “Acto Paccional y de Concordia” en 1360.

El pozo de la Salud y la planta embotelladora de agua mineral que se abastece del mismo era la única actividad minera de relevancia en el pueblo, dicen los expertos. La red de agua potable del pueblo se suministra desde pozos situados en el término municipal de Llíria. A pocos metros del pozo observo una canalización de regadío con un sifón de sistema hidráulico por la que discurre abundante y cristalina agua.

Historia de Benissanó

Parte de la rica historia de Benissanó la encontramos en el libro “El castillo de Benisanó” de Carlos Campos, Mariví Herrero y ÁNGEL ALONSO (CRONISTA OFICIAL DE BENISANÓ), editado por el Ayuntamiento de Benissanó en 1998. En la época romana, el término de Benissanó formaba parte de un bosque que rodeaba a Edeta (Llíria). Fue una antigua alquería musulmana, finca de recreo, de una acomodada familia musulmana de Lliria.

En el siglo XIII la población de Benisanó era mayoritariamente morisca. En el año 1404, comienzan los litigios entre los habitantes de Llíria y Benisanó a causa de las aguas de riego. En dicho siglo se construye el castillo actual. Los ataques de los llirianos a los de Benissano fueron muy fuertes desde 1408, refiere Sanchis Sivera, “en que se destruyeron importantes edificios y obras”, siempre por cuestiones de aguas.

El 20 de junio de 1525, llegaba preso al puerto de Valencia el rey Francisco I de Francia, derrotado en la batalla de Pavía, siendo recibido por el gobernador del Reino de Valencia, Jerónimo Vilarrasa, señor de Benissanó, quien después de llevarle ante la reina doña Germana, le trasladó a su castillo, donde permaneció unos días, para luego ser portado a Buñol y de allí a Madrid.

En 1526, los moros de Benissanó se sublevaron, se hicieron fuertes en Benaguasil, pero al final fueron rendidos por los cristianos, que les obligaron a pagar 12.000 escudos.

En 1576, cuenta Martínez Aloy, los de LLiria destruyeron el acueducto, de construcción árabe, que bajaba las aguas hasta Benissanó, siendo los autores condenados a pena de muerte, pena que les fue indultada por el rey Felipe II.

En septiembre de 1609 se produjo la expulsión de los moriscos, que supuso un grave perjuicio para la población: de 160 casas mayoritariamente moriscas se pasa a 44 casas de cristianos en 1646. El castillo de Benissanó tiene la consideración de BIC y es propiedad municipal desde 1996. El alcázar y sus murallas se asientan sobre un cerro. Los fines de semana, el ayuntamiento organiza visitas guiadas, previa inscripción. Una visita digna de realizarse.

Fuente: https://www.levante-emv.com

MANO DURA

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Con la dosis de presunción de inocencia que haga falta -hasta ahí podíamos llegar- que no falte mi aplauso tras conocerse el resultado de la investigación ordenada por las consellerías de Justicia y Sanidad sobre las fiestas del colegio mayor Galileo Galilei. Cuando el patio sanitario está como está, cuando la epidemia sigue creciendo de forma estrepitosa, será todo lo doloroso que se quiera, pero es reconfortante ver que las autoridades no están de adorno y que frivolidades irresponsables como las que hemos visto llevan camino de ser sancionadas de manera ejemplar.

Con todo, déjenme decir que queda mucho camino por recorrer, y que una administración tan adornada de recursos y cautelas garantistas como la nuestra no va a ser fácil que termine «crujiendo» a los responsables como mucha gente espera. Ya se verá de aquí a unos meses en qué queda la cosa: los que han sido puestos en el poder para actuar tanto a las duras como a las maduras, tienen siempre un corazón benévolo, curiosamente en forma de urna, que les lleva al ejercicio del perdón.

Digo esto último, lo del piadoso perdón, porque somos miles los que estamos esperando que las seis universidades en las que están matriculados los alumnos festivaleros tomen alguna medida de sanción contra ellos. Todas sin excepción están actuando con una distancia y un comedimiento que indica que la disciplina académica es un valor que se perdió en aras del buenismo y que una orden de expulsión de un matriculado es más rara hoy en día que un alumno con corbata. Ni un solo catedrático, que yo sepa, ha escrito un artículo en los periódicos para condenar la fiestuca. Con todo disgusto, no me privaré de decir que la Politécnica, principal concernida en el emplasto, ha venido actuando como si el Galileo Galilei fuera un colegio mayor de Bolonia.

Por raro que suene, sancionar es una obligación olvidada de las autoridades. Y los rectores, como los consellers, los alcaldes y los delegados del Gobierno son autoridades que en casos de extrema necesidad, como estos, han de imponer disciplina, una palabra más antigua que los boleros. Sancionar, pues, y hacer que las miles de multas de se dice que se han impuesto se activen, no duerman en un cajón, sean tramitadas y cobradas a los infractores, es imprescindible.

Si anoto esto es porque en Europa, a raíz de las medidas tomadas en Francia, se está empezando a rumiar la aplicación del «toque de queda», que podría ser dolorosamente necesario en noviembre si no se mitiga el crecimiento de la pandemia. Ojalá me equivoque; pero eso, que está en vigor en Perpiñán, será más duro.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

‘PERALES: MÚSICA Y HONORES’, UN ARTÍCULO DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROIVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

La Sociedad Musical Lira Castellonera, de Castelló, en junio de 2016, en un concierto extraordinario en el Auditorio Municipal Rex, dirigido por Beatriz Fernández, homenajeó a Francisco Perales Ferre, ciudadano ejemplar setabense, director que fue de la Lira Castellonera entre 1987 y 1993. Perales es en la actualidad director del Cor de la Generalitat Valenciana. Nombramiento acaecido en 1988 del entonces denominado Cor de Valencia.

En el entreacto del referido concierto, se le concedió del título de director honorífico de la banda, una de las más veteranas de la Comunidad Valencia, que logró reorganizar en 1909 el “mestre” Jaume Fayos Torres.

Perales comparte este distinguido título, con el prestigioso maestro Eduardo Cifre Gallego, nacido en esta población de la Ribera, que fue director de las más prestigiosas bandas de la Comunidad, siendo su última misión conducir el Orfeón Universitario de Valencia. Cifre estuvo presente en el concierto que estamos comentando.

La audición comenzó con un pasodoble de Miguel Asins Arbó, ‘Biba la banda’, composición pensada para la película del mismo título, protagonizada por Alfredo Landa y Antonio Ferrandis. El recordado actor de Paterna, interpretaba el papel de director de la una banda militar. El pasodoble que pudo oírse en el rodaje que fue en el Gran Teatro Municipal de Alzira en la escena final, donde formaban parte algunos músicos de la banda de Alzira. A esta obra le siguió otra pieza del mismo autor que “olía” a Villa y Corte, ‘Los madriles’. Estas dos composiciones fueron elegidas para conmemorar el primer siglo del nacimiento de Asins Arbó. La primera parte finalizaba con el pasodoble ‘L’Empastre’, dedicado a la que fue prestigiosa banda de Catarroja, para conmemorar el centenario de su fundación -en el 2015 se cumplió- de la conocida y popular banda cómico-taurina. Antes de ser ejecutada por la Lira Castellonera, un representante de la Asociación de Catarroja hizo entrega de un obsequio el presidente de la banda local.

Tras el entreacto se realizó el nombramiento de director honorífico a Francisco Perales. Alberto Puertos, presidente que fue de la banda en el tiempo que desempeñó el cargo de director Francisco Perales, le hizo entrega de un pergamino donde se recogía el acuerdo de la junta directiva. Emocionado el homenajeado, se dirigió el público y al mismo tiempo al conjunto bandístico, recordando pasajes y anécdotas vividas durante su estancia en la Villa.

Una vez terminada su intervención, tomó la batuta -que es la prolongación del brazo- para dirigir una vez más a la banda de sus recuerdos, interpretando ‘La torre del oro’, de Jerónimo Jiménez, que el respetable aplaudió efusivamente.

Para finalizar el concierto, la banda, dirigida por su titular, ejecutó la obra ‘Homenaje a Joaquín Sorolla’, del algemesinense Bernardo Adam Ferrero, músico mayor del ejército de tierra.

Perales nació en Xátiva en 1959, realizando estudios musicales en la Escuela de la Sociedad Musical “Primitiva Setabense” y en el Conservatorio Superior de Música de Valencia, donde obtuvo el título de profesor de clarinete. Más tarde estudió dirección de orquesta con Eduardo Cifre Gallego, José Ferriz y Manuel Galduf, consiguiendo el primer premio en el Concurso Nacional de Dirección de Orquesta “Manuel Galduf”. Colabora en distintas formaciones corales e instrumentales, actuando en la programación de “Sagunt a escena”; en el festival de música en el palacio Carlos V, en Granada y, desde 1980 es profesor del Coro y Orquesta del Conservatorio Profesional de Valencia. Con el Cor de la Generalitat Valenciana, ha grabado obras de compositores valencianos, contemporáneos y música para las exposiciones de ‘La luz de las imágenes’.

Perales es Académico Electo por la sección de Música del Instituto Valenciano de Cultura. En diciembre de 2017, es homenajeado por la Banda Primitiva Setabense, con el título de director honorífico, foto que acompañamos del concierto que dirigió en el Gran Teatro de Xátiva.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

LAS CUENTAS DEL FRAILE

ANTONIO L. GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE ORIHUELA

Hay personajes en nuestra historia de los que poco o casi nada sabemos de ellos, ni de sus andanzas, milagros o desafueros, sin llegar a dudar de la buena fe con que se vieron guiados en sus actos.

Joseph Esplugues

Me estoy refiriendo al onteniense Joseph Esplugues, fraile que perteneció al Colegio de Nuestra Señora del Socorro y San José de la Orden de Predicadores de la ciudad de Orihuela en el siglo XVIII y que, entre otros cargos, fue provisor o procurador en Valencia de su Colegio, entre 1751 y 1762.

Este eclesiástico, citado con frecuencia por Josep Montesinos, sufrió un grave contratiempo a la hora de presentar las cuentas de su gestión en Valencia, de lo vamos a tratar.

Jornal ´de chocolate`

Al analizar los hechos nos da la impresión que no fueron al estilo de Gonzalo Fernández de Córdoba, más conocido como ´El Gran Capitán`, que al mostrar sus cuentas a Fernando el Católico tras la campaña de Nápoles, en 1506, debió de engordarlas mucho en conceptos poco justificables.

Sin embargo, en nuestro caso, tal vez, estemos más en la línea del refrán “las cuentas claras y el chocolate espeso”, interpretando que lo diáfano de las mismas denota perfección, al igual que el segundo producto cuanto más denso mejor.

De esto último, de chocolate, debía ser un buen consumidor el bueno de nuestro fraile, ya que entre los gastos anuales que le abonaba su Colegio, se encontraba un jornal de este producto que importaba unas 16 libras.

Entrega de cuentas

El 27 de abril de 1762, Esplugues dejaba su destino en Valencia y al llegar a Orihuela entregó sus cuentas, las cuales fueron remitidas el 18 de junio de dicho año al maestro fray Domingo Therol y lector jubilado Miguel Jaume por orden del rector fray Vicente Ballester, para ser analizadas.

El fin era que comprobasen si los cargos y descargos coincidían, dejando a un lado la conformidad de las partidas con los recibos que Esplugues debía haber presentado, “sin que jamás pudiera imaginarse del proceder del referido P. Esplugues la falta de fe y legalidad que ahora experimenta”.

Alegaciones

Días después, el 24 de junio, los depositarios entregaron su dictamen y por orden del rector se concedió a nuestro fraile tres días para ejercer el derecho de alegación al citado dictamen.

A ello, este último reconoció que no debía alegar nada, ni contradecir el contenido, salvo reconocer la omisión de “no haber tomado vales al tiempo de entregar el dinero”. Por ello, imploraba “clemencia, conmiseración, missericordia y charidad”. Lo cierto es que le faltaban 176 recibos justificativos de los pagos.

Condena

El 14 de agosto de 1762, entre las ocho y las nueve de la mañana, le fue comunicada la sentencia a Esplugues por la que debía permanecer durante un año en la cárcel donde estaba custodiado desde hacía catorce días.

Probablemente debió de cumplir la condena en el calabozo para los frailes y estudiantes que, según Justo García Soriano, se encontraba en uno de los ángulos de la biblioteca del Colegio.

Subasta de bienes

Se estableció que, tras de expoliar sus bienes y subastarlos, con lo conseguido se reintegrase dicha cantidad al Colegio. Sin embargo, al considerar que al ser de “corta entidad los bienes” de Esplugues, el rector consideró que no era necesario hacer justiprecio de dichos bienes, efectuándose la subasta de los mismos el 20 de agosto a las tres horas de la tarde.

Lo recaudado en la subasta fue de 62 libras 13 sueldos 3 dineros, siendo reintegrada dicha cantidad al Colegio. Entre los bienes subastados del fraile encontramos 21 libras de chocolate, 117 pergaminos, 8 varas de cotonina y una pieza de 17 varas y media de lienzo.

Así mismo, sus pertenencias personales se componían de trece pares de medias viejas, un pañuelo de color, tres toallas usadas, dos calzones de lienzo, dos camisas, un manteo de paño viejo y un sombrero entrefino. Entre el ajuar doméstico, cinco servilletas, tres sábanas, una cuchara y un tenedor de plata que no eran de ley.

Respecto al mobiliario, tenía un escritorio, un velón y una “cruz de Cassa Santa”. Su biblioteca quedaba reducida a cuatro tomos sueltos de la Historia del maestro Medrano, ´el Persiles y Guzmán de Alfarache`, un juego de breviarios en dos tomos, seis tomos del ingeniero Medrano y una Semana Santa.

Súplica de absolución

Tal como vemos, pocos bienes tenía fray Josef Espugles, y en su conducta debía actuado con mejor vista a la hora de exigir los recibos, a pesar de que entre sus bienes disponía también “un anteojo de larga vista”, que se lo adjudicó fray Pablo Andria.

El fraile permaneció todo el año en la cárcel, con privación de decir misa y de “voz activa y pasiva”, de relación con religiosos y seculares. Con 71 años, una vez cumplida la sentencia suplicaba que se le absolviera del encierro y de las demás penas que se le había impuesto.

Fuente: https://aquimediosdecomunicacion.com