Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

‘MAGDALENA VIVA’ REMEMORA HISTORIAS DE LAS FIESTAS DE LA MAGDALENA

COPE Castellón emite, desde el 4 de febrero hasta el 14 de marzo, el espacio especial “Magdalena viva” en el que diversos personajes de diferentes sectores relacionados con el mundo de la fiesta explican y recuerdan sus vivencias sobre pasadas ediciones de las Fiestas de la Magdalena.

Dado que este año, por la pandemia, tampoco se podrán celebrar las fiestas fundacionales de Castellón de la Plana. Con este espacio, COPE Castellón quiere mantener viva y no olvidar una celebración fundamental para la ciudad y, por ello, cada día, Raúl Puchol, en el programa magazine de COPE Más Castellón se acerca con diversos invitados y reportajes a diferentes historias de la Magdalena a lo largo del tiempo.

Por este espacio, desfilarán responsables municipales, reinas de las fiestas, representantes de collas y de gaiatas y, en definitiva, todos los personajes que, en algún momento, han estado vinculados a las fiestas fundacionales de la capital de la Plana.

El CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CASTELLÓ, ANTONI JOSEP GASCÓ, fue la persona encargada de inaugurar este espacio especial comentando sus principales vivencias y recuerdos de las Fiestas de la Magdalena.

Unos diálogos de Raúl Puchol con toda una serie de personajes del món de la festa, que se podrán escuchar de lunes a viernes en directo, entre las 12.20 y las 14.00 (https://www.cope.es/directos/castellon), y que, además, estarán también presentes en la web cope.es/castellon con sus respectivos podcast.

Todo ello, para no olvidar lo que significa y representa para la capital y para toda la provincia las Fiestas de la Magdalena, aunque este año, por segunda ocasión consecutiva, no se puedan celebrar por la crisis sanitaria que provoca la pandemia.

Fuente: https://www.cope.es

SIMBOLOGÍA DE LA FESTIVIDAD DE LA CANDELARIA

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA.

Una de las fiestas más arraigadas en nuestra Xixona, sin lugar a dudas ,es la de la Candelaria. Esta festividad tiene en la actualidad una significación profundamente cristiana.

La Festividad de la Candelaria marca el fin de un ciclo y el inicio de otro, tanto para la tradición cristiana, como para el mundo mistérico anterior , como para el ciclo de la naturaleza. Para la tradición cristiana esta festividad supone el límite entre el Jesús en el pesebre y el Jesús niño, para la naturaleza este día marca el fin del invierno y relacionado con este hecho existen una serie de ritos de fertilidad y renovación de carácter antiquísimo

Para la Iglesia católica la fiesta de la Candelaria conmemora  el acto de la purificación de la Virgen María después del parto de Jesús y el de la presentación de éste en el templo.

La Ley de Moisés prescribía que cuando una mujer había tenido un niño varón debía considerarse impura durante siete días, estando obligada a ir al templo para ser purificada, lo que no podía hacer hasta treinta y tres días después de cumplido aquel septenario. Si el nacido era niña, el tiempo que debía transcurrir hasta ir la madre al templo a purificarse era doble, o sea de sesenta días.

La madre al presentarse en el templo debía llevar un cordero y un palomo o una tórtola para sacrificarlo, pues este era el medio para limpiarse de la mancha del pecado. Si la mujer era pobre, le bastaba con ofrecer dos pichones o dos tórtolas. Hecha la ofrenda, el sacerdote rezaba una oración por la mujer, y así quedaba esta purificada. María se encontró en este último caso. María se sometió a ley mosaica presentando a su hijo al sacerdote, y Dios aprovechó aquella ocasión para que pudieran contemplar al Mesías prometido.

El origen de esta fiesta se pierde en el comienzo de la vida. Esta festividad hay que relacionarla con el transcurrir de las estaciones, ya que sin dudarlo esta fecha el 2 de febrero es considerada popularmente como el final del invierno.

La adopción de esta fiesta de orígenes paganos por el mundo cristiano remontan a los tiempos primogénitos del cristianismo. La Iglesia de Jerusalén en la primera mitad del siglo IV celebraba esta fiesta con una procesión hacia la basílica de la Resurrección de Constantino. De allí, se propagó por todo el orbe católico. En todo el Imperio de Oriente fue introducida por Justiniano I en 542. En occidente fue el papa Gelasio I(492-496)quien introdujo esta celebración para abolir los excesos y las supersticiones de los romanos, que con el nombre de Lupercales eran celebradas en el mes de febrero. La procesión con luces se la encuentra sin interrupción desde principios del siglo V en el Oriente como parte de la fiesta.

El nombre de esta celebración procede de que durante la celebración de la misa se bendecían y entregaban a los fieles unas candelas o velas. Las pequeñas se repartían entre los fieles y las grandes entre el clero, autoridades y aquellas personas que daban una limosna. Después de la bendición se procedía a realizar una procesión en el interior del templo.

Las candelas tenían una triple función; pues servían para: alejar las tempestades y el granizo y las brujas y malos espíritus; para recuperar la salud cuando había caía enfermo y para impedir que el mal y las enfermedades pudieran atacar al ganado.

Las candelas representan la luz y la claridad de Jesús. Tienen que hacerse con cera virgen, ya que simbolizan la pureza virginal de María.

Existía la costumbre de que las mujeres embarazadas, especialmente si están en avanzado estado de gestación, asistieran a la procesión. Ya que creían que podría asegurarles un buen embarazo y un buen parto. Si durante el curso de la misma se les apagaba la candela era señal de que tendría un niño muerto, si llevaban dos candelas encendidas en lugar de un hijo tendrían gemelos. Las mujeres que habían tenido un hijo muerto tenían gran interés en asistir a la procesión; ya que pensaban que su hijo, desde el limbo, veía la lucecita de la candela que su madre llevaba en la mano.

Hasta el día de la Candelaria no se consideraba que las fiestas navideñas habían terminado, ya que las mismas duraban 60 días, desde el 8 de diciembre festividad de la Purísima hasta dicho día. Era también el último día en que se tenía expuesto el belén. Este día se aprovechaba para celebrar una fiesta casera, consistente en cantar las últimas canciones al nacimiento y durante dicha celebración un adulto se daba cuenta que la figura del Jesusito había desaparecido, entonces los niños de la casa se dedicaban a buscarla afanosamente. Transcurrido un cierto tiempo el adulto comentaba que esta figura se había ido del Belén y se había escondido en el bolsillo del niño más pequeño. Entonces, éste rebuscaba en sus bolsillos y encontraba la figura. En este momento se les explicaba que ese día se había calzado a Jesús, que era ya un hombrecito, y que podía cuidarse sólo; por eso se había escapado del Belén. Desde aquel día había que adorar a Jesús no ya como un niño sino como un hombre y por eso ya nos podíamos deshacer del Belén y ponerlo en los altares.

Relacionado con la suposición de que este día marcaba el fin del invierno y el inicio de la primavera está una creencia muy antigua y común a muchos pueblos europeos , que dice , que en el día de la Candelaria el oso, que ha estado todo el invierno durmiendo dentro de su cueva, se despierta. Saca la pata fuera de la cueva y si llueve o hace mal tiempo sale de su cueva y hace vida normal; pero si hace buen tiempo, se vuelve a acostar y duerme durante cuarenta días más. El oso simboliza el genio de la naturaleza, que pasa como dormida los fríos del duro invierno y que revive con el buen tiempo, representado por la lluvia fecundadora y vivificadora. En la literatura popular existen una serie de refranes que apoyan esta suposición ,como:

”Quan la Candelera plora, // l’hivern ja és fora, // i si no plora, // ni dins ni fora”.

“Quan la Candelera plora, // el fred és fora; // quan la Candelera riu; // el fred és viu; // tant si plora com si riu // ja ve l’estiu”.

“Si per la Candelària neva, trenta dies mes estarem en ella”.

Otras tradiciones relacionadas con este día son las siguientes. Cuando la Virgen María iba a presentar a Jesús al templo, la lechuza desde la cima de un árbol, al verlos pasar, y para expresar su admiración y alegría hizo: u,u,u,u,u,u,u,u, y el niño se asustó y comenzó a llorar. María la maldijo y la condenó a volar sólo de noche y poder salir durante el día y a rondar por los cementerios. Durante este trayecto la Madre de Dios se sintió cansada y se sentó al pie de un granado, el cual bajo sus ramas para hacerlos de dosel y abrigarlos. La Virgen , en agradecimiento , lo bendijo.

Hoy es el día en que florece el romero. Según la tradición la Virgen lavaba la ropa de Jesús todos los sábados. Al ir a tenderla todas las plantas se encogieron, para que la humedad no les perjudicara debido al frío intenso de aquella época. El romero, generoso, extendió a un si cabe más sus ramas y llamó a María para que pusiera sobre él la ropa de Jesús. La Virgen le concedió el don de poder florecer en cada una de las cuatro fiesta de la Virgen María. Por su parte el sol salía cada sábado para así poder secar la ropa del niño Jesús. De aquí procede el refrán:

“No hi ha dissabte sense sol, // ni viudeta sense dol, // ni donzella sense amor, // ni pena sense dolor.

También se pensaba que en el día de la Candelaria se casaban los pájaros y que por tanto era pecado salir a cazarlos.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

ELDA PROTEGE LA ÚLTIMA MORERA DEL CASCO ANTIGUO

MARTA ORTEGA

La última morera del Casco Antiguo, datada a principios del siglo XX, se encuentra en el aparcamiento de la calle Magdalena Maestre Amat, a espaldas del Ayuntamiento. Su situación es complicada, ya que está muy inclinada y, por ello, desde el área de Servicios Públicos, a través de la contrata de jardinería, se va a actuar para conservarla.

Este es el último ejemplar que queda en pie como recuerdo de una parte de la historia de Elda, pues durante dos siglos los eldenses plantaron numerosas moreras que, por un lado daban sombra en verano y dejaban pasar el sol en invierno, pues es de hoja caduca, y, por otro, sus hojas servían de alimento para los gusanos de seda, pues la población producía seda, señala el CRONISTA DE ELDA, GABRIEL SEGURA. Por este motivo había numerosos ejemplares no solo en los accesos de la ciudad sino también en los patios de las viviendas, y solo queda en pie uno en pleno casco antiguo, a pocos metros del castillo tras los numerosos derribos de estas calles en la década de los 80.

Se trata de un ejemplar Morus alba que se encuentra bastante afectado por un hongo y con el tronco muy inclinado, por lo que se debe actuar para evitar que acabe perdiéndose. Para ello se colocará un puntal de medialuna que evite dañar el tronco, que actualmente está agarrado con una cuerda tensora.

Tras esta actuación se regará en abundancia durante la primavera y se le echará más abono a la tierra que rodea a este árbol. También se está valorando mejorar la estructura de protección de la morera para evitar que la tierra se compacte.

Fuente: https://www.valledeelda.com

‘FALLES, TRAQUES I BUNYOLS’, UNA CRÓNICA DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

Bernat Sansaloni compuso un pasodoble a la luz de las velas en el transcurso de la “Pantanada” de Tous, el 21 de octubre de 1982 con el agua llegando al primer piso de su casa.

En la madrugada del 21 de octubre de 1982 -se han cumplido 38 años-, las enfurecidas aguas del Xùquer -el devastador como llamaban los árabes-, intentaban llegar a cotas desconocidas desde 1864. Bernat Sansaloni, músico de la Banda de Alzira, vendedor ambulante de calcetines -calcetins pels peus”, pregonaba en el “mercat”- sintió como una iluminación de la Virgen de los Desamparados, según manifestaba. Fruto de esta inspiración, bajo la luz de dos velas, aquella madrugada compuso el pasodoble “Falles, traques i bunyols”. Bernat batalló lo indecible para que fuera interpretada. Recuerdo sus intromisiones en plena calle, con el alcalde Paco Blasco; el empresario Luís Suñer o en alguna ocasión con Joan Lerma, presidente de la Generalitat Valenciana, cuando visitaba Alzira. Por fin fue estrenado el pasodoble de la inspiración de Sansaloni trasladado al pentagrama. Fue nada más ni menos, que la Banda de Música del Benemérito Instituto de la Guardia Civil de Madrid.

Lo contaba su autor de puño y letra, testimonio que afortunadamente ha llegado a nuestras manos, con la partitura incluida. Por ello, deseo después de casi cuatro décadas, recordar a este alcireño que amaba la música. Se puede leer en “El Quijote”, lo dice el Caballero de la Triste Figura, “el que ama la música no puede ser malo” y Bernat era un hombre bueno.

Alzira está sin energía eléctrica. Hidroeléctrica Española, la subestación de la carretera de Alberic, había dejado de suministrar corriente a las 17.50 de aquel miércoles 20 de octubre de 1982, al haber inundado las agua del Xúquer sus instalaciones, provocando un pavoroso incendio, tras el desmoronamiento de la presa de Tous. A las tres de la madrugada ya del día 21, con el agua llegando al balcón de la casa de Sansaloni en la calle Colmenar. Alumbrándose con dos velas, escribió la canción que titulará después, “Falles, traques i bunyols”, para dar alegría a Valencia y toda la Comunidad.

Sansaloni, entonces de 55 años de edad, en aquellos momentos vivía en directo la avalancha de agua y barro que inundaba la ciudad. Sobre las tres de la madrugada del jueves 21, el agua alcanzaba cuatro metros de nivel, rozando el balcón de su casa, un primer piso. Cuanta en su narración que, a esa hora, sintió como una iluminación de la Verge dels Desemparats, de la que era muy devoto -manifestaba- y, con lágrimas, a la luz de las velas compuso el pasodoble.

Pero, como dice el refrán, “después de la tempestad viene la calma”. Bernat Sansaloni tuvo que afrontar la “lucha” para que fuera respaldada. En su quehacer vendiendo calcetines por los mercados de la Ribera, comenzó a regalar la partitura, acompañada de la letra, trazada manualmente. De hecho, la obra fue registrada en la Sociedad General de Autores de España, el 28 de diciembre de 1982.

Posteriormente fue interpretado su pasodoble por vez primera, por la banda de Tavernes de la Valldigna, dirigida por el maestro Eduardo Amat y, como apuntamos más arriba, por la Banda de la Guardia Civil de Madrid, dirigida por el mestre d’Alberic, Ramón Benavent, quien tuvo la oportunidad de grabar el pasodoble de Sansaloni.

En 15 de octubre de 1998, se produjo el óbito de Bernat Sansaloni; contaba con 65 años de edad y a los músicos de la Banda de la Sociedad Musical de Alzira, son su director, Ángel Crespo, les cupo el honor de recibir sus restos a la puerta de la parroquia de San Juan de Alzira, con la interpretación de la obra ”Mater mea”, cuando iba a recibir cristiana sepultura tras la misa del “corpore insepulto ”, que ofició el párroco Félix Fernández.

Bernat Sansaloni Ortiz, amante profundo de la música, verdaderamente fue un hombre bueno y, no dudemos que allá donde llegó hace 22 años, Ángeles y querubines le recibirían con música.

“…Les falleres i fallers pels carrers es trobaran; forasters i valencians i tots anirán a les festes de Sant Josep.

Els bunyols són populars… falles, traques i bunyols…!”

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

INCORRECCIÓ DE LA DENOMINACIÓ “MANCOMUNITAT DE LA BARONIA”

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

Des de fa moltíssims anys, la gent dels pobles de la comarca del Camp de Morvedre engloba a tots els municipis riberencs del riu Palancia, a excepció de Sagunt, dins del que es diu la Baronia o Subcomarca de la Baronia. Fins i tot, amb caràcter oficial existeix la Mancomunitat de municipis de la Baronia, que agrupa els nou municipis de Segart, Algar de Palància, Torres-Torres, Petrés, Gilet, Albalat dels Tarongers, Algímia d’Alfara, Alfara de la Baronia i Estivella, amb una població de 5.369 habitants i una extensió de 108,20 quilòmetres quadrats. I allò que és més xocant, se sol distingir per alguns, dins de l’anomenada Subcomarca de la Baronia, formant part de la comarca del Camp de Morvedre, tres àrees geogràfiques diferenciades: la Baronia Alta (Algar de Palància, Alfara de la Baronia, Algímia d’Alfara i Torres-Torres), la Baronia Mitjana (Albalat dels Tarongers, Estivella i Segart) i  la Baronia Baixa (Gilet i Petrés).

                Estes denominacions i subdivisions obeixen senzillament al capritx d’alguns sense tindre en compte tota una sèrie de circumstàncies ni antecedents històrics de cap tipus, cosa que almenys no va ocórrer, valga el cas, en el Reial Decret de 27 de juny de 1916, signat pel rei d’Espanya Alfons XIII i pel Cap de Govern d’aleshores, Alvaro de Figueroa, Comte de Romanones, matjançant el qual es va acordar el canvi de nom de molts municipis de tot l’Estat , entre ells Algar que va passar a denominar-se “Algar de Palancia” , per estar situat a la vora del riu Palància, veritablement sense tindre en compte el criteri dels ajuntaments afectats, però  sí  que es van tindre en compte i consideració, com hem vist, raons de tipus històric, geogràfic, etc.

                I cal dir tot açò perquè, si tenim en compte la història, la gran majoria dels pobles de la nostra comarca adés citats constituïen en temps passats cadascú una baronia pròpia. Així, Algar, sota el domini administratiu de l’Orde de la Mercé des de 1251, va tindre com a baró des de 1471 al Mestre General d’esta institució religiosa, amb el beneplàcit del rei de la Corona d’Aragó, Joan II, anomenat el Gran o Joan sense Fe; Estivella-Beselga va tindre com a baró, entre altres, a Baltasar Escrivà d’Íxer i Montsoriu (1673-1738); Torres-Torres, per donació en 1271 de Jaume I, rei de la Corona d’Aragó, va tindre el seu primer baró en la persona de Bertran de Bellpuig, baronia que comprenia també els llocs d’Alfara i Algímia; de Petrés va ser baró en 1420 Joan Aguiló i Romeu, títol concedit pel rei de la Corona d’Aragó, Martí l’Humà; d’Albalat va rebre el títol de baró Joan Vila-Rasa i Cababyelles, el 18 d’octubre de 1614, del rei d’Espanya Felip III, i, en Gilet, en el segle XV, va ser investit baró Manuel Llansol de Romaní.

                És a dir, que, en termes històrics almenys, la denominació Mancomunitat de la Baronia i Subcomarca de la Baronia és totalment errònia i inapropiada, ja que, amb això, sembla donar-se entendre que tots els pobles esmentats constituïen  històricament, de forma conjunta, una sola baronia amb un sol i únic baró al seu capdavant.

                Hem de dir que som conscients del difícil que és canviar algunes coses, sobretot els usos i costums prou arrelats, però també cald dir, amb tota la humiltat i respecte, que tal vegada caldria intentar aconseguir una major objectivitat històrica i geogràfica en referir-nos a la nostra comarca i a les seues subcomarques. Possiblement, en el nostre cas,  seria més adequat utilitzar expressions com Mancomunitat (i Subcomarca) de les Baronies o Mancomunitat (i Subcomarca) del Baix Palància, per citar-ne només uns exemples.

                En definitiva, i fent nostres les paraules de Lluís Mesa i Reig, Cronista Oficial d’Estivella, en referir-se a esta qüestió: “ som una terra de baronies i no un domini d’un baró o baronessa. No podem trair al passat ni fer un present sense tradició històrica. Pensem-ho “.

ARTESANOS DEL SIGLO XX DE CASINOS: JOSÉ MANUEL MURGUI GARCÍA

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

La familia: Agustín Murgui Rocher, viudo de Margarita Muñoz Murgui, se casa en segundas nupcias con María García Murgui, el día tres de marzo de 1905, a los treinta y seis años de edad, que era hijo legítimo de Gerónimo Murgui Murgui y María Rocher Murgui.

María García Murgui, tenía veintidós años de edad y era hija de Francisco García Murgui y de Manuela Murgui Asensi, ambos difuntos. Según su partida de boda, se lee que fueron dispensados en tercer grado de consanguinidad y tercero de afinidad y dispensadas también las tres canónicas moniciones. Don Juan Bautista Ferrer Dasí, Cura regente expresa: “Celebre misa, los velé y conferí la bendición nupcial, según rito de nuestra Santa madre Iglesia. Testigos Juan Manuel Murgui Rocher, viudo y Francisco Muñoz Latorre, casado, ambos vecinos de esta parroquia.

Gerónimo Murgui Murgui, era hijo de Blas Murgui Feltrer y de Justa Murgui Rubio; María Rocher Murgui, era hija de Juan Bautista Rocher y Visiedo y Andrea Murgui Muñoz. Del primer matrimonio de Agustín con Margarita, nacieron tres hijos: Lamberta, José y Agustín Murgui Muñoz. Del matrimonio de Agustín con María, nacieron dos hijos: María y José Manuel Murgui García.

El perfil: José Manuel vino al mundo el día 20 de enero del año 1914 siendo el segundo hijo y primer varón, que colmó el gozo de su joven madre María, hija del que fue primer Alcalde Constitucional de Casinos, y de su esposo Agustín. Desde muy pequeño ya demostró sus habilidades manuales, propias de un joven inteligente que con estudios básicos, sabía del trabajo agrícola, de la especialización en labores del campo, o de la construcción.

Fue el primer bodeguero de la Cooperativa Vinícola Santa Bárbara, cuando empezó a partir de 1952 a elaborar nuestros gloriosos vinos, igual participaba en la elaboración que en la venta al por menor. Posteriormente, empleado, trabajador del Ayuntamiento de Casinos desempeñando hasta su jubilación las labores de vigilante nocturno, o “Sereno”, enterrador, a la vez que tenía que atender, junto a José María Llorens y Juan José, el cuidado del agua de la cisterna pública en la Calle Santísima Trinidad, el pozo de la calle san Joaquín, como el decoro y limpieza de la plaza los sábados por la tarde y fiestas de guardar, barriendo con grandes escobas y regando con metálicos pozales, aquella plaza de tierra, presidida por la fuente de Felipe Vengut y perpetrada por cuatro altos pilones, los correspondientes bancos y los árboles frondosos que daban sombra desde la primavera hasta la caída de las amarillentas hojas.

Todos estos trabajos quedaron reducidos a la nada en el momento de su jubilación. La edad llega, los días pasan, atrás quedaron los vehículos que fueron sus compañeros de viaje, una bicicleta, una moto, y al final un Renault-4. En un armario quedó colgada su impecable escopeta de caza, o la manta a cuadros, su fiel compañera de las noches de frío, cuando acompañado del tío Juanito, pasaban las noches en vela, paseando las calles de Casinos, y velando por la seguridad de los vecinos. Todos los argumentos, vanidades, lecciones de historia, quedan sepultadas en la mente y poco a poco pasan a ser olvido de los protagonistas y de sus sucesores. El olvido es tan fugaz, como la velocidad de la luz.

Su obra: La mente humana es capaz de reinventarse. Esa palabra que tan de moda esta en estos tiempos, en los que nada es como antes. José Manuel, así lo hizo en el final de la década de los ochenta y noventa. El conocía el campo, conocía muchos secretos de la tierra. Sabía del trabajo agrícola y del manual.

Por razones de vecindad fueron muchas horas las que tuve la oportunidad desde niño, de convivir con él y su familia. Cuando yo era pequeño, con cañas y pasta de harina, ya me fabricaba el “cachirulo”, aquella cometa hexagonal, hecha de papel plegado, con una cola de hilo y ordenados papeles de colores para volarla al cielo, el día de pascua en la Casa de campo o Cerveret. También sabía hacer filigranas con tapones de corcho y cañas secas. Las cortinas para la puerta, con tapones cosidas a la perfección con hilo de palomar, eran su manualidad en horas libres. Aunque eso siempre quedará en un segundo plano, en el del recuerdo, al no tener constancia gráfica de aquellos juguetes y enseres, divertidos, rústicos y caseros.

Él se tomó en serio su trabajo, la última parte de su vida, la dedicó a acariciar el esparto, la rafia, o el hilo de pita. De las piedras de las montañas, con sus manos, arrancaba el esparto, lo ponía a remojo, lo picaba y lo moldeaba, para después mimarlo, tejerlo, y de forma perfecta transformarlo en una obra de arte, con el sello propio de su manual menestralía.

Se pueden contar por cientos los capazos de esparto de todos los tamaños. Desde los adecuados para labores del campo, hasta las miniaturas para adornar cualquier rincón o decorar con algún motivo. Cestas para poner los ovillos de lana y facilitar la costura. Bolsos para ir al campo a tomar la comida o merienda; posa platos, posa paellas; bandejas para llevar a bendecir el “pa de sant Blai”; caracoleras, más conocidas como “serpelleras” de esparto; cientos de alpargatas de todos los números, desde un centímetro de largo, hasta para los que calzan un pie del cuarenta y tres o cuarenta y cuatro. Todos estos artículos en mi modesta opinión son dignos de ser presentados al Guinness World Records.

Entre colores dejó su nombre impreso en los ajuares de rafia o de pita, sus iniciales en las alfombras que custodian las puertas de las casas y su ingenio era tan productivo, que de sus manos salieron barcos que bien podían inspirar a cualquier naviera, cálices, custodias y motivos de alabanza al Santísimo Sacramento; bolsos de última moda, que puedes encontrar a elevados precios en escaparates de la pitiusa Ibiza, o la cosmopolita ciudad de Benidorm.

Así invirtió el tiempo los últimos años que pudo vivir entre nosotros José Manuel. Hombre ilustrado de su tiempo, fue Clavario del Santísimo Cristo de la Paz en 1936, volviendo a serlo en el año 1939, para refundar aquella desaparecida Cofradía. Fue testigo de cómo se convenció Juan José Rocher y a su esposa Pilar Suesta para que sufragaran la imagen del Santísimo Cristo de la Paz, en acción de gracias por su hijo Juan Bautista; el acompañó la imagen cuando hizo el trayecto el desde el taller valenciano de Antonio Sanjuan, hasta Casinos, en el camión del “Tío Royo”; contaba con todo lujo de detalles, el recibimiento de la sagrada imagen, tapada con una sábana, en la ermita de San Roque, la llegada a la casa de la calle Mayor, el traslado con cohetes el día tres de diciembre, dese esa casa hasta la Iglesia… sus historias estaban llenas de verdad, sus palabras no escondían mentiras.

Sus horas las marcaban sus manos con la cuerda y el esparto, su ideal era obsequiar a quien disfrutaba de su trabajo, a quien hasta él se acercaba a contemplar sus diseños, por eso sus obras, nos recuerdan su paso por este mundo hasta el final de sus días.

Hasta la eternidad: Gran devoto de la Virgen de la Cueva santa, unos azulejos, posiblemente del sigo XIX, han adornado la entrada de su casa durante toda una vida que compartió con su esposa Teresa, con sus hijos María Teresa y José Manuel, sus nietas… En el año 1999, un cuatro de septiembre cerró sus ojos para siempre. Solo faltan cuatro días para celebrar esa fiesta entrañable de la que tanto gustó, tantas veces visitó en aquel santuario de Altura, pero su hora, su día, su momento estaba marcado en ese final de varano, que disfruto tejiendo esparto a la puerta de su casa.

Su legado quedó guardado entre polvorientas cuerdas, sus capazos siguen abrazando la leña que arde en la chimenea, los bolsos camperos, o de compra siguen paseando y viendo la luz solar, mientras el recuerdo de un artesano, de un hombre que supo vivir intensamente se pierde entre la nebulosa de la historia.

¡Cuánta artesanía queda guardada en la memoria! ¡Que grandes son los hombres y mujeres que dejan legados irremplazables e insustituibles, porque su mente expresa el poder, la sabiduría y el amor que derrocha su alma!

Gracias José Manuel, gracias a su hija María Teresa y a Felipe, que han hecho posible que el arte del esparto se escriba con letras mayúsculas.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com

MUERE P. BENJAMÍN AGULLÓ PASCUAL

BALTASAR BUENO

A los 90 años de edad y 74 de vida religiosa, ha fallecido el P. BENJAMÍN AGULLÓ PASCUAL (CRONISTA HONORARIO), franciscano, quien destacó por su intensa vida pastoral, pero también en el mundo de la cultura. Era un buen historiador y lingüista, biógrafo del primer catedrático de Lengua Valenciana que tuvo la Universidad de Valencia hace ya un siglo.

Benjamín Agulló era la santidad personificada, ejemplo de vida religiosa y en la Diócesis se le encomendó ser vicepostulador de las causas de los santos. Ocupó en la Orden Religiosa los más importantes cargos, residiendo buena parte de su tiempo en san Lorenzo, sede de la Provincia.

Nació en Cocentaina en 1930. Fue ordenado presbítero en 1952. En el colegio de los religiosos de Ontinyent trabajó como educador. Pasó luego a Carcagente y san Lorenzo en Valencia. Ha sido Administrador provincial; Cronista y Archivero provincial; Vicario Provincial; Definidor Provincial; Guardián de San Lorenzo; y Ministro Provincial. En los últimos años, al cerrarse el convento de san Lorenzo pasó al de Nuestra Señora de los Ángeles de Valencia, en el barrio de Ruzafa. Era académico de número de la Real Academia de Cultura Valenciana.

Comenzó a tener problemas de salud hace unos años, pero aguantó bien. Siguió con su actividad, la propia y la que le encomendaban de fuera. Fue extremadamente culto, sabio y afable, y por franciscano humilde. Era confesor de órdenes religiosas femeninas, como las de las Hermanitas de Ancianos Desamparados a las que acudía a visitar con frecuencia.

Mantuvo su actividad hasta hace muy poco de manera intensa. El último contacto que tuve con él fue un correo electrónico que me envió con motivo de las fiestas de Navidad. Era infaltable su cariñoso y animoso mensaje, cargado de afecto y ternura, que llegaba silencioso y vivificador en medio del ruido de las fiestas navideñas. Releído ahora aportaba entre líneas parece una clave nostálgica de despedida que no advertí. Se estaba peinando dirían de los soldados quese preparaban para la Batalla de las Termópilas.

Su celda fue siempre una biblioteca, llena de libros con los que vivía y dormía. Las nuevas tecnologías a las que se adaptó le permitieron redoblar sus contactos, sus comunicaciones, su trabajo. Conocía a la perfección toda la historia del franciscanismo en Valencia, sobre la que escribió y publicó mucho. Biografió a muchos religiosos de su Orden, como Fray Pedro Vives, misionero evangelizador en México en el siglo XVI. y escribió la historia del convento de Santo Espíritu en Gilet, donde hizo el Noviciado.

Y fue un experto en Lengua Valenciana, uno de sus grandes amores, siguiendo la estela del P. Lluis Fullana, también franciscano. Ambos tan seducidos por los hablares y fonéticas de nuestras comarcas, uno nacido en Cocentaina y el otro en Benimarfull. Valenciano hasta la médula, ejerció con tesón su otra vocación cultural patria.

Su propia historia personal ha finado en el lugar donde comenzó su ejercicio religioso, el convento franciscano de Ontinyent, en su enfermería, donde mejor podía ser atendido y cuidado, a donde fue trasladado días antes de fallecer, todo un simbolismo que adornó el final y cierre de una vida aquí iniciada, lugar por el que sentía una gran estima.

Ha muerto “en opinión de santidad” y de cultura, de valencianía, un fraile que fue siempre sencillo y activo, se ha presentado ante el Señor con las alforjas llenas y los talentos fructificados. El 1 de febrero en el convento de Ontinyent, 11 horas, será su funeral, y luego enterrado en Valencia.

Fuente: https://www.levante-emv.com

FALLECE FRAY BENJAMÍN AGULLÓ

Ha fallecido JOSÉ BENJAMÍN AGULLÓ PASCUAL, CRONISTA HONORARIO, a los 90 años de edad,. La muerte le ha sobrevenido en la enfermería del convento Sagrado Corazón de Jesús, en Ontinyent, ha donde había sido trasladado, por deterioro de su salud, el pasado jueves 21 de enero.

La misa exequial se celebrará el lunes 1 de febrero en la iglesia conventual de Ontinyent a las 11 horas.

Posteriormente será inhumado en el cementerio de Valencia.

Nació en Cocentaina el 19 de mayo de 1930. Emitió la profesión temporal el 4 de octubre de 1946 y la solemne el 20 de mayo de 1951. Fue ordenado presbítero el 7 de junio de 1952

Estudió humanidades en Benisa en los años 41-45. Luego pasó al noviciado en Santo Espíritu (45-46). Estaba de guardián el P. Bonaventura Meseguer; fueron sus maestros de novicios los PP. Pacífico Sendra y Juan Nadal; y connovicios, Juan José Baydal, Víctor Canet, Alberto Carmona, Gabriel Francés, Ricardo Olmo y Felipe Zazo.

Realizó los estudios eclesiásticos en Onteniente, años 46-52. Era guardián-rector el Serafín Pérez. Maestros: los PP. Luis Mestre, Luis Colomer, Pacífico Sendra, Eusebio Arbona, Miguel Oltra, Daniel Chang, Santiago Miró. Profesores: Domingo Savall, León Amorós, Rafael Fuster, Vicente Montava, Simón Zuska. Moradores: Fernando Alcina, Joaquín Ivars, Ramón Giner, Eugenio Silvestre, Gil Sendra, Juan Pérez, David Escrivá, Benigno Alba, Manuel Conca, Fr. Gil Sendra, Francisco Orts, Francisco Pascual, Vicente Pérez-Jorge.

Ordenado presbítero permaneció en Onteniente durante los años 52-58 trabajando como educador de los alumnos internos y como profesor de religión. Era Rector el P. Rafael Reig.

Pasó luego a Carcagente, años 58-61 como guardián-rector. Luego estuvo en el convento de San Lorenzo de Valencia, años 61-73 como Secretario provincial. Luego ha desempeñado los siguientes servicios: 67-82. Administrador provincial; 73-2001. Cronista y Archivero provincial; 73-76. Vicario Provincial; 76-82. Definidor Provincial; 76-82. Guardián de San Lorenzo; 82-88. Ministro Provincial; 88-91. Guardián de San Lorenzo; 88-2001. Vicepostulador provincial; volvió a ser guardián de San Lorenzo hasta el año 2013.

EL ALMANAQUE ES UNA GUÍA IMPRESCINDIBLE DESDE 1880 PARA INVESTIGAR LA VIDA VALENCIANA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE | CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE VALENCIA

En 2001 recibí un regalo inmerecido: el recordado Juan Teodoro Corbín Llorente, biznieto del fundador de este periódico, me obsequió un librito tan raro como atractivo. Es el resumen de los 50 primeros Almanaques de LAS PROVINCIAS, construido a mano, artesanalmente, por el segundo director del diario, Teodoro Llorente Falcó. Es un índice de materias, un buscador de tiempos sin internet, para poderse mover por un conjunto de unas 15.000 páginas donde los mejores poetas, historiadores, investigadores y periodistas valencianos habían ido dejando su huella año por año.

La parte más conocida y consultada del Almanaque de LAS PROVINCIAS es el relato de lo ocurrido cada día en la región. Y en el mundo. Sitúa, orienta, da pistas y ofrece millones de datos imprescindibles desde el año 1880, cuando se editó el primero. Incluyendo los días dolorosos de la Guerra Civil, cuando el periódico no se publicaba por haber sido incautado. Pero acompañando a ese bagaje sustancial de hechos, el Almanaque de cada año llevaba -y sigue llevando- opiniones y reflexiones de numerosos autores, recopilaciones de la vida de las principales instituciones, reseñas de la vida teatral, taurina, musical y deportiva junto con un sinfín de colaboraciones literarias desde van desde la poesía al relato breve y la investigación histórica.

En los años treinta, Llorente Falcó quiso hacer un homenaje a su padre, Llorente Olivares, y de paso a toda la ilustre generación de colaboradores que cada año dejaban unos folios para nutrir la publicación de poesía, estudios curiosos y literarios, reflexiones y compendios. El resultado fue un «resumen de los resúmenes», una guía práctica donde los cincuenta primeros Almanaques se ofrecen a través de diversas vías de entrada: informaciones anuales, historia y folklore, literatura y poesía, miscelánea, necrológicas, otras materias… Ordenada por autores y por temas, la consulta se hace fácil: basta ir a la página y al año de cada Almanaque para encontrar la materia buscada.

En ese librito, pequeño pero de gran contenido, Llorente Falcó, el Setentón, quiso añadir como cierre el reportaje que firmó en el periódico como ‘Inquiridor’ el 15 de abril de 1933; que resulta ser, a la vez, glosa y resumen histórico de la vida interna de la publicación y del esfuerzo que el Almanaque era -y ha sido siempre- para la casa editorial. Porque siempre que se pudo fue un obsequio a los suscriptores. En ese trabajo podemos encontrar el conflicto de la posguerra -en 1919 y 1920, tras la Guerra Europea- cuando faltó de todo y el Gobierno, para aquilatar el consumo nacional del escaso papel, prohibió que se regalaran productos impresos, lo que llevó a la necesidad de poner un precio de venta a la publicación, más moderado para los suscriptores.

El Almanaque llegó a faltar un año a la cita, pero fue por «larga enfermedad de su director»: al año siguiente recobró sus contenidos diferidos. Pero cobrando por él una peseta, «se consiguió salvarle de una muerte que ya le rondaba», dice Llorente Falcó, que fue desde luego el enfermo de la reseña.

Esfuerzo y afecto al lector explican la larga pervivencia de una publicación que, más allá de la curiosidad, se ha ofrecido siempre como una plataforma ideal para los investigadores en cualquier disciplina de la vida valenciana. El Almanaque, que este año cumple sus 142 de vida, es un pozo de datos, hechos, opiniones y reflexiones, imprescindible ya como herramienta de consulta. La lástima -pongamos los pies en el crudo presente- es que siendo tan necesaria la prudencia en los movimientos y contactos, el lector curioso y el investigador exigente no tengan todos los Almanaques, y toda la colección de LAS PROVINCIAS completa, en las plataformas digitales. Es un esfuerzo que, obviamente, la empresa editora no puede hacer por sí sola. Pero que debería ser incentivado por patrocinios y por la labor de instituciones: la Biblioteca Valenciana de la Generalitat, la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

“EL REPARTO DE LAS TIERRAS Y CASAS DEJADAS POR LOS MORISCOS DE COIX TRAS SU EXPULSION A BERBERÍA”.

PATRICIO MARÍN ANIORTE. CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE COX

Tras la expulsión de los moriscos, la mayoría de lugares poblados por ellos quedaron vacíos y sus tierras incultas. El reino de Valencia fue el más afectado, toda vez que un tercio de su población era morisca. Eran descendientes de los musulmanes que en la conquista del siglo XIII habían quedado poblando estas tierras. Se hallaban sometidos al régimen señorial, cuyos titulares ejercían dominio directo sobre sus casas y tierras. El sistema más usado era la enfiteusis por medio del cual se entregaba el inmueble a los pobladores a perpetuidad, bajo el pago de un canon anual. Dicha aportación al señor territorial se efectuaba en metálico o en especie, y en algunos lugares se fraccionaba en dos entregas (1). El labrador o vasallo en este caso, conservaba el dominio útil de la tierra o casa, siempre que cumpliera con su compromiso de la carta puebla. De esta manera los referidos nobles, mantenían una posición holgada por los tributos que recibían de sus enfiteutas. No obstante el morisco, dada su capacidad para el trabajo y sobriedad en las comidas, ahorraba y prosperaba. La nobleza territorial los valoraba mucho y les protegían cuando estos recibían amenazas o daños de gentes foráneas. En este contexto los señores hacían lo indecible por ser permisivos con ellos, de manera que dentro de sus morerías les permitían sus ritos islámicos. Tanta condescendencia dio motivo a la Inquisición para recelar de los señores de moriscos. Fue muy notorio el proceso seguido contra Don Sancho de Cardona, (2) señor de Adzeneta y otros lugares de mahometanos. Don Juan Ruíz Dávalos, dueño de Cox tampoco impidió a sus moriscos el uso de su religión. En relación a este respecto el Obispo de Orihuela, el 3 de Noviembre de 1609, (3) comentaba lo siguiente:

“En este lugar (Cox) han sido siempre muy moros todos los moriscos del, por las alas que el señor los daba, teniendo muchos encuentros por ellos contra los alguaciles y rectores, y aun con mi tribunal”

Los señores de moriscos, consideraban a la Iglesia un obstáculo que podía romper la ligazón y entendimiento con sus vasallos. Por dicha razón, se opusieron a las medidas que se adoptaban contra los moriscos (4), particularmente la de su expulsión. Cuando esta se produjo, creció su malestar al dejar de percibir ingresos. Sin embargo, la realeza no olvidó a los nobles, pues en el apartado cuarto del bando de expulsión, se ordenó la entrega a los señores de dichos lugares, de todos los bienes raíces que los moriscos dejaban en sus feudos. Todo lo concerniente a dichos bienes, quedó sancionado en 1614 con la “Pragmática real sobre cosas tocantes al asiento general del reyno de Valencia”

El entonces “Lloch de Coix” contaba con 170 casas (5), según el censo efectuado por el episcopado. Eran vasallos del señor Don Juan Ruíz Dávalos, cultivando una pequeña, aunque fértil huerta. También recolectaban los frutos de su amplio campo, beneficiado por escurrimbres de la rambla de Benferri. Según visita pastoral girada a Cox en 1594, el Obispo Don José Esteve, (6) comentó que el pueblo era rico:

“ i perq. haentés q. la gent de dit poble és rica e té comoditat”.

En efecto, en Cox vivían moriscos acomodados, entre ellos la familia Belvís, que poseían tierras en la Hoya (7). Los moriscos tenían prohibido ausentarse de su lugar de residencia sin licencia de su dueño. En este sentido hubo excepciones, por que también cultivaron tierras fuera de sus señoríos. En el reino de Valencia se computaron hasta veintitrés poblaciones de realengo que permitieron a los moriscos la tenencia de sus tierras (8). El Archivo del Reino de Valencia, conserva documentación referente a moriscos de Cox (9) con tierras de Callosa. Los vecinos de Cox tenían a mano la inmediata “Universitat de Callosa” (10) entidad de jurisdicción real, donde cultivaron tierras regadas por las Arrobas de Aljubent y Benimancox. Los documentos dejan constancia de algunos nombres y apellidos de moriscos de Cox (11) que trabajaban dichas tierras, entre ellos:

“Lope Roca, Sperança Banyama, Nofre Miri, Jaume Belvís, Joan y Frances Gasch, Jaume Roca, Violant Vilanova, Maria Boçaig, Jaume Maestre, Llois Gorri y Marqueta Rajoler, Joan Chirra, Martí Benito, Antoni Parres, Gaspar Medini, Diego Pérez, Alonso Trugerit, y Gaspar Morsí”

Al ser expulsados estos, las tierras fueron recuperadas por los cristianos viejos de Callosa y Orihuela. En dicha tarea, intervino Juan Pérez Cabrero (12), vecino de Callosa. Actuaba en calidad de asesor del bayle y administrador de los bienes realengos dejados por los moriscos. En esta tarea tenía que dar cuenta a su inmediato superior, es decir, a Don Alonso Remiro de Espejo (13), Bayle por su Majestad de la ciudad de Orihuela. Los cristianos que recogieron dichas tierras fueron:

“Jaume Vilar, Francés Carbonell, Berthomeu Timor, Frances Crietes, Isabel Pérez viuda de Hieroni Guilabert, Hereus de Alfonso Arboleda, Jaume Trives, Magdalena Arboleda, Mossén Andreu Macra prevere de la vila de Elig, Joan y Mateu Ferrero, Hereus de Guillen Guilabert, Llois Victoria, Rosera Escalona, Agustí Aguilar, Baltasar Pérez, Francisco Alio, Clara Pérez, Don Luys Togores, Mossen Ginés Maciá prevere de la esglesia de Sent Martí de Callosa, Hospital del Corpus Christi de Oriola, Catalina Garcia viuda de Ferrando Grau, Don Jaume Rosell, Jaume Boyvia, Andrés Llobregat, Juan Martinez, Martín Baró, Juan Ferrandez, Jerónimo Escuder, Pedro de Ayora, Jayme Aguilar, y Francisco Guilló”

En cuanto a la repoblación de nuestro pueblo, una certificación coetánea a la expulsión, suscrita por Melchor de la Mata (14), nos ofrece datos concretos sobre este hecho En ella figura un vecino de Orihuela, “Berthomeu Guerrero”, como arrendatario de la molienda, que insta pleito contra el Consell de dicha ciudad. El arriendo se llevó a efecto antes de la expulsión de los moriscos y contando con las casas existentes. Al quedar vacíos los lugares de moriscos de la contribución de Orihuela, menguó el número de casas, y por tanto se sintió perjudicado en su arriendo. Melchor de la Mata, ejercía de notario en el lugar de Cox, y el estudio de dicha certificación nos ofrece noticias concretas en torno a la expulsión de sus moriscos. El documento dispuesto en lengua vernácula de Valencia, ofrece alguna dificultad en su trascripción por la deficiente caligrafía del escribano. Ello no ha sido obstáculo para su lectura, con lo cual hemos despejado dudas sobre dicho periodo referido a Cox. Su tenor es el que sigue:

1º- “de com los moriscos del dit lloch de Coix foren expelits y trets del dit lloch pera dit effecte, a deu dies del mes de otubre del dit any mil sis çens y nou”

Traducción:

“De cómo los moriscos del dicho lugar de Cox fueron expelidos (expulsados) y arrojados del dicho lugar para dicho efecto, a diez días del mes de octubre del dicho año mil seiscientos nueve”.

2º-“fon neçessari de que Don Joan Rois, senyor del dit lloch de Coix feu empatronar tots los vehíns e habitadors que hiavía en dit lloch y a saber quanse vehíns e habitadors eran cap de cassa hiavía en dit lloch abans que dits moriscos fossen trets y llansars del dit lloch pera la embarcaçio de aquelles”.

Traducción:

“fue necesario que Don Juan Ruíz, señor del dicho lugar de Cox, hiciese empadronar todos los vecinos y habitantes que había en dicho lugar y saber cuantos vecinos y habitantes eran cabezas (de familia) y había en dicho lugar antes que dichos moriscos fuesen echados y arrojados del dicho lugar para la embarcación de aquellos”.

3º-“en lo qual dit empatronament asistí yo dicho notario……en presentia y asistencia de dos moriscos del dit lloch deputats per lo dit Don Joan Rois, senyor dels sussodits del dit lloch qui foren Jaume Roca, sindich que era del lloch de Coix y Jaume Vaya, los quals tenen explicita noticia dels caps de cassa vehíns e habitadores del dit lloch”

Traducción:

“En el cual dicho empadronamiento asistí yo, dicho notario….en presencia y asistencia de dos moriscos del dicho lugar, diputados (o elegidos) por el dicho Don Juan Ruíz, señor de los susodichos del dicho lugar, que fueron Jaime Roca, síndico que era del lugar de Cox y Jaime Vaya, los cuales tienen explícita noticia de los cabezas de cada casa, vecinos y habitantes del dicho lugar”.

4º-“hiavía dos çens y dénou caps e vehíns y habitadors del dit lloch de Coix, e aximateix fas fe de com despres de exerssitat, feta, dita expulçio dels dits moros vingueren moltes persones al dit lloch de Coix, assí de poblar aquelle, rebuir casses y taffulles en sort y a dits effectes e ço en diversos temps y dies e assí com venien acudir ….. anaren repartuir casses y taffulles la qual repartiçio feu vint y quatre de febrer del any pressent…..de mil sis çens y deu”

Traducción:

“Y había doscientas diez y nueve cabezas y vecinos del dicho lugar de Cox, y asimismo doy fe de cómo después de ejercida, hecha, dicha expulsión de los dichos moros, vinieron muchas personas al dicho lugar de Cox, así para poblar aquel, recibir casas y tahúllas en suerte y a dicho efecto, y esto en diversos tiempos y días y así como venían acudir fueran a repartir casas y tahúllas, la cual repartición fue el veinticuatro de Febrero del año presente…..de mil seiscientos diez”

5º-“tant solament foren pobladors en dit lloch….dels extranjers del Regne de Castella vint y nou vehíns”.

Traducción:

“Tan solamente fueron pobladores en dicho lugar..de los extranjeros del reino de Castilla, veinte y nueve vecinos”

6º-“Com tots los demés pobladors eren dela pressent ciutat y de Callosa de la contribuçio dela pressent ciutat los quals pobladors que feu de Callosa, tant solament foren çins pobladors, los quals acu a poblar en diversos díes y temps desde dita expulçio,…. dit día de vint y quatre de febrer deste present any mil sis çens y deu com consta ab dit patró”.

Traducción:

“Como todos los demás pobladores eran de la presente ciudad (de Orihuela) y de Callosa, de la contribución de la presente ciudad, los cuales pobladores que fueron de Callosa, tan solamente fueron cinco pobladores, los cuales acudieron a poblar en diversos días y tiempos desde dicha expulsión,……dicho día veinte y cuatro de Febrero de este presente año mil seiscientos diez, como consta en dicho padrón”.

La operación de expulsar a los moriscos y luego repoblar sus lugares, se consideraba muy compleja y difícil de llevarla a cabo con efectividad. Por ello, el Rey Felipe III, en su Real Carta expedida en San Lorenzo, el 3 de Septiembre de 1616, dio comisión a Adrián Bayarte (15), caballero aragonés, para que se ocupara del cambio de dominio de las tierras de los moriscos. Bayarte actuaba en calidad de Comisario Real y cumplió a confianza del Rey, para que no permitiera a jueces o ministros alterar lo ordenado.

Notas explicativas

(1).-En el lugar de Cox el censo enfitéutico de las tierras de la huerta se pagaba por San Juan y por Navidad, en dinero y en especie, por lo común con gallinas. En el campo se realizaba con la partición de frutos llamado “Terraje”.

(2).-Mercedes Garcia Arenal-“Los moriscos” pág. 135-Impreso en Ediciones Castilla, S.A.-Madrid.

(3).-Memorial del Obispo de Orihuela al Rey Felipe III-Archivo general de Simancas, F-214.

(4).- Carta de D. Manuel Ponce de León a su Majestad, oponiéndose la expulsión de los moriscos, Madrid 28 de Agosto de 1609.

(5).-Erección en parroquias de once rectorías de lugares de moriscos ( A.C.O. ARM.IX, Legajo XIX ).

(6).-“Visita pastoral de Coix y Lagranja per el bisbe Joseph Esteve i Juan, 13 de novembre de 1594 (A.C.O. signatura 9).

(7).- Años después de la expulsión de moriscos (en 1626) se imprimieron las ordenanzas para el riego de la huerta de Cox en los días de su tanda. En ellas las tierras correspondientes a la Hoya, se les conocían como “La Foya de Belvís”por haber sido poseídas por los moriscos del apellido Belvís.

(8).-Pau Ferrer Naranjo-Los moriscos de la corona de Aragón. La propiedad morisca en los realengos de Valencia en 1609, página 247.

(9).- A.R.V. Sección del Mestre Racional, Legajos MR-1.029, 1.030, 1.031 y 1.032.

(10).- Callosa era de lugar de realengo, a diferencia de los lugares de moriscos sometidos a un señor. La habitaban cristianos viejos de la reconquista y dependió de Orihuela en calidad de pedanía de dicha ciudad. La fertilidad de su huerta atrajo numerosos pobladores que hicieron de ella una población rica y floreciente. En la segunda mitad del siglo XVI consiguieron segregarse de la tutela de Orihuela, obteniendo autogobierno y administración propia derivada de dicha separación. Este hecho tuvo lugar en noviembre de 1579, con lo cual Callosa logró el Real Privilegio de Universidad independiente de Orihuela. Este nombramiento no tenía nada que ver con lo que hoy entendemos como universidad, por tanto venía a equipararse con la actual denominación de Entidad Menor como paso previo a conseguir municipio propio.

(11).-En 1526 las mezquitas fueron convertidas en iglesias, y los moriscos obligados a ser bautizados. Los sacerdotes les imponían nombres y apellidos de los cristianos, nombres éstos que usaban en todos los trámites, pues se les prohibía utilizar nombres musulmanes. Sin embargo entre ellos se conocían con sus nombres de abolengo. Los documentos que barajamos sobre la expulsión (documentos oficiales) la filiación de los moriscos apenas se diferencia con la de los cristianos. El notario o escribano establecía la diferencia con la anotación de “morisco” de este u otro lugar.

(12).- A.R.V. Sección del Mestre Racional, Legajo MR-1.030 folio 39 rto.

(13).- El bayle era un cargo foral de los reinos de la antigua corona de Aragón y su cometido consistía en administrar el patrimonio Real, entre otros, juzgar actuaciones que atentaran contra los bienes del realengo. Creado en 1240 y suprimido por los decretos de Nueva Planta en el siglo XVIII, el Bayle, fue a lo largo de dicho periodo uno de los principales magistrados del reino. Entre los años 1611, 1612, 1613 y 1614, ostentó el cargo de Bayle en la ciudad de Orihuela, Don Alonso Remiro de Espejo. (A.R.V. Sección del Mestre Racional MR-1.031, dolio 23 rto.

(14).-A.M.O. D-2224-b fólios 388, 388V y 389.

(15).-Pau Ferrer Naranjo-Los moriscos de la corona de Aragón. La propiedad morisca en los realengos de Valencia en 1609. página 244.

Fuente: https://lacronicaindependiente.com