He recibido muchos pésames, con motivo del fallecimiento de
mi esposa, que agradezco sinceramente conmovido, puesto que quienes me los
refieren lo hacen de corazón. La gran mayoría de las personas que bien por la
calle (por más que son las menos porque salgo muy poco) o por teléfono, me
ofrecen sus condolencias, son amigos de luenga fecha. Algunos me llaman,
reiteradamente, con el propósito de animarme y darme conversación. El
primordial referente de diálogo es Marisa , para la que tienen muy obsequiosas
palabras. De hecho, con cierta frecuencia, me refieren muchas de las cualidades
que atesoraba. Sin ir más lejos, Rafa Peña me dijo, la semana pasada, «que
tenía estilo y clase para parar un tren». Hermoso halago muy de la agudeza
sandunguera de mi querido maño. Dejando aparte que fuera cierto (que para mí sí
lo era) vino a llamarme la atención el uso del verbo parar como sinónimo de
llenar y no de detener. Es esta una expresión coloquial bastante en desuso
ahora que ni siquiera considera la RAE.
Parar, sin duda, significa detener, acabar, poner, ordenar,
habitar, hospedarse, fenecer… pero también colmar, atestar, saturar, abarrotar…
Y la razón nos la ofrece su etimología que proviene del latín parare :
preparar. De hecho con ese significado utilizamos la palabra aparador, que
tiene la misma raíz. Así entendemos que este mueble siempre aparece repleto de
cristalerías, cubiertos, vajillas, manteles, servilletas, y un largo etc. de
utensilios para proveer, servir o parar la mesa.
Ayyyy, ¡cuánto vocabulario estamos perdiendo! Es muy
lamentable, el empobrecimiento del lenguaje que sufrimos en nuestros días. Y al
parecer, sin remedio. H
JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA
Una de las profesiones que solía darse entre los mahometanos
en general, y entre los mudéjares y moriscos españoles en particular, era la de
“ alfaquí “, equivalente a sabio o doctor en jurisprudencia musulmana, oficio
que acostumbraba a ir unido al de “ retajador “, que era el experto en
practicar la circuncisión a varones niños y jóvenes, consistente en una
mutilación ritual mediante la cual se amputa parte del prepucio que está pegado
a la cabeza del pene o glande, en general por motivos religiosos.
Dado
que Algar estuvo poblado, casi exclusivamente, durante más de setecientos años
(desde los años posteriores a la invasión musulmana de la Península Ibérica
hasta la expulsión de los moriscos del reino de Valencia en 1609) por gentes de
cultura, creencias y prácticas musulmanas, es lógico pensar que entre sus
habitantes hubiera algún alfaquí y retajador.
Y ello
nos lo corrobora el proceso que se siguió ante el Tribunal del Santo Oficio
(Inquisición) contra el morisco de Algar, Francisco Hazán, alias Chovi el
Mayor, de profesión alfaquí y retajador.
Efectivamente,
en el libro “ Vida religiosa de los moriscos “, editado por primera vez en el
año 1915, del que es autor Pedro Longás Bartibás (Tauste.Zaragoza, 1881-
Madrid.1968), sacerdote, historiador y Doctor en Ciencias Históricas, se
contiene una breve referencia al citado Francisco Hazán, alias Chovi el Mayor,
y al proceso seguido contra el mismo por la Inquisición, acusado de alfaquí y
retajador, oficios que estaban prohibidos a los moriscos.
El
correspondiente expediente se conserva en el Archivo Histórico Nacional en
Madrid, con el número 32 y legajo número 51, del cual, gracias a Longás
Bartibás, nos hemos permitido entresacar alguna particularidad del mismo.
El
morisco algarí, Francisco Hazán, alias Chovi el Mayor, estaba casado con tres
mujeres (parece ser que la ley mahometana autoriza o autorizaba a los
musulmanes a casarse con cuatro mujeres legítimas, si bien la poligamia,
prohibida por la Inquisición, no era la práctica habitual entre los moriscos).
Francisco Hazán tenía a dos de sus tres mujeres encubiertas en casa de sus
padres y parientes para no ser perseguido por el Santo Oficio, habiéndose
comprometido a facilitarles el sustento necesario y a darles, en caso de
fallecer el mismo, a cada una de ellas, “garroferales y fanegadas de tierra”
por valor de más de quinientos ducados.
El
citado morisco, con otros doce alfaquíes, se reunían en algún lugar oculto para
retajar (circuncidar) moriscos y les tenían camas preparadas para curarlos
después de retajarlos. Los alfaquíes enseñaban a los moriscos que acudían a ser
retajados que el retajamiento era
necesario para la observancia de la ley de Mahoma y para ir al cielo.
Después
del retajamiento tenían lugar grandes fiestas y banquetes. Francisco Hazań, en
este caso, que llevó a retajar dos moriscos que tenía en su casa como si fuesen
hijos, y, como hombre rico que era, hizo muchos regalos, sobre todo, de
abundante comida, al resto de los alfaquíes presentes.
Este
breve resumen es el que hemos podido colegir de la referencia del encausamiento
del morisco de Algar, Francisco Hazán, alias Chovi el Mayor, que recoge el
autor Pedro Longás en su citado libro Vida religiosa de los moriscos, sin que,
de momento, tengamos constancia del resultado del proceso, ignorando si el reo
fue condenado o no y en qué términos, algo sobre lo que, empleando un símil
casi taurino, si el tiempo no lo impide y la pandemia tampoco, pensamos seguir
investigando, a ser posible mediante la consulta directa del expediente del
Santo Oficio que obra en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, para poder tener un mayor conocimiento
de cómo era la vida de los musulmanes de Algar, en los años de su obligada
conversión al cristianismo con motivo de
la Guerra de las Germanías y de las pragmáticas en tal sentido de los
monarcas españoles de la Casa de Austria.
MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS
Llevo todo el invierno observando, detrás del visillo, y no
he visto pasar la larga caravana. Ya sé que no estamos en 1958 (en manos del director
Francis Lyon) y que la gente ya no piensa en el ‘Far Oregón’; ni quedan
‘victors matures’ para ir cabalgando en cabeza. Pero pensé que, si estaba
atento, vería pasar una ‘caravana de colonos’; aún en sentido figurado.
Tanto pueblo de interior despoblado, tanta ‘Tierra al Oeste
de Valencia’ (cabecera que llevó una prensa comarcal) y tanto esfuerzo e
interés por re-colonizarlos, me habían hecho tener esperanzas; máxime cuando mi
casa adelantada, de monte, me situaba a la orilla misma de la carretera y al
inicio mismo del pueblo.
Sí. España está despoblada, en su interior. Y Valencia, en
su lomo ibérico. Y supuse que iba a ser el momento de la reconquista de estas
tierras yermas; que, aunque industrias no hay, caben muchos para cavar las
oliveras, los almendros, los algarrobos y las cepas. Y más, para forestar y
arrear ganados por veredas.
Y si no de modo tan rústico, al menos al estilo innovador
del I+D; desarrollando negocios turístico-rurales o trayéndose aquí su -tan de
ahora- trabajo online, que hasta por debajo de mi balcón cruza ya la fibra
wifi.
Pero, aunque han pasado meses… no he visto la caravana de
repobladores transitar.
Eso sí, han asomado cada fin de semana, grupos de jinetes
sobre caballos de hierro; que se han detenido y empujado las batientes
portezuelas del ‘soloon’ local. Y hasta alguna caravana suelta, dejarse ver a
pernoctar y, a corta jornada, partir; cuál carromato ‘gipsy’ de antaño.
Así que me he quedado desencantado, camino ya de la
primavera.
Y he repasado mi bloc de notas, en el que he ido apuntando
lo que he visto llegar (pero también, al poco, irse) desde mi ventana
indiscreta.
Paso las hojas y encuentro apuntado:
Uno. El carromato del butanero. Que, por cierto, hace trampa
con el móvil. Pues ya se difunde por sobre los tejados de la villa (tejas, las
de aquí, que ni el Diablo Cojuelo intentaría levantar…) el aviso radiofónico
de que «¡Ha llegado el camión del butano a la plaza!» y aún tardo varios
minutos en verlo pasar por debajo de mi puesto de observación. Y lo hace para
que los viejos del lugar se den prisa con las bombonas.
Dos. A veces llega otro carromato algo similar. Pero con
sacos de ‘pellet’, de unos 15 kilos cada uno. Ya que algunos pocos vecinos han
modernizado sus estufas y usan esos gránulos biomasa que parecen los piensos
compuestos de antes. No van a ir, los pobres, a por troncos de leña al monte;
que las edades ya no están ni para hachas ni para motosierras…
Tres. El carromato de una entidad bancaria. Una vez a la
semana. Éste no hay que publicitarlo, porque mientras montan los hidráulicos en
la plaza y la guarda jurada (y armada… por aquello de los posibles asaltos a
la diligencia por los pasos solitarios) coloca rampas y vallas, da tiempo a que
acudan varios censados de cartilla en mano a retirar los caudales; con los que
comprar (modalidad ‘cash’) en el horno de la Conchín y la tienda de la Mency.
Cuatro. Se entiende por el tres. Son los carromatos, a días
y de distintas procedencias, que acercan las cocacolas y otros tercios; amén de
las conservas y los congelados a bordo.
Y… tengo en la libreta anotados unos cuantos modelos de
carruajes entoldados más. Transportes menores, meras carretas.
Cinco. Son variados y, a veces, sin distintivos. Estos los
he dejado para el final. Ya que son los que más me impresionan. Llegan en
cualquier momento. A veces día sí y otro también. Veo que bajan de ellos cajas
de cartón. Llaman a las puertas y dicen un nombre de pila, cuando les abren:
«¿Patricia?«». Y casi siempre aciertan. Piden un número de DNI y lo apuntan en
una maquinita de bolsillo y se vuelven muy rápidos.
Las veces que he dado una voz… «¿y estos quiénes eran?».
Me han devuelto el grito: «¡de Amazon!».
Pero aún me sigo reservando el número seis en blanco, para
cuando vea llegar un ‘wagoon’ grande, en cuya lateral ponga: ‘Mudanzas’.
La Red Europea de Celebraciones de Semana Santa y Pascua
celebrará los próximos 12 y 13 de marzo, en formato online, el I Congreso ‘La
Semana Santa, un Patrimonio Común’ con el objetivo de abordar la Semana Santa
en Europa desde una perspectiva global, buscando destacar los elementos
históricos y rituales compartidos así como el estudio de la vigencia de las
celebraciones de Semana Santa en el ámbito europeo.
El evento estará dividido en cinco áreas temáticas: la
Semana Santa como patrimonio común europeo; historia y antropología de la
Semana Santa en Europa; las manifestaciones artísticas; la incidencia de la
Semana Santa en el campo del turismo y el papel de colaboración e intercambio
que la creación de una red europea podría desempeñar. Todo ello en un momento
donde la celebración de la fiesta está sujeta a las limitaciones que vienen
acarreadas por la crisis sanitaria del Covid-19 y donde resulta de vital
importancia poner en valor este patrimonio común.
La programación incluirá la participación de 9
conferenciantes de 3 países, impartidas por profesores de diferentes
universidades como las de Sevilla, Palermo, Granada o Valladolid, entre otras,
y especialistas en la materia de diferentes instituciones, así como la
presentación de 23 comunicaciones por parte de expertos en la tradición de la
Semana Santa y la Pascua de los diferentes países que componen esta Red
cultural.
Por su parte, los actos de inauguración y clausura del
congreso contarán con la participación de representantes de la Unesco, del
Ministerio de Cultura de España, el Instituto Europeo de Itinerarios
Culturales, y una representación de los países que tienen presencia en la red.
Hasta la fecha, se han inscrito cerca de 200 participantes de diferentes
nacionalidades, en su mayor parte de Italia, Portugal y España. El plazo de
inscripción, completamente gratuito, continúa abierto a través de la página web
www.congresosemanasanta.eu
Esta acción es una de las actividades que la Red Europea de
Celebraciones de Semana Santa y Pascua tiene previstas para el presente año
2021. Este evento, se enmarca en el compromiso que desarrolla la red para la
investigación y difusión de las tradiciones relacionadas con la Semana Santa y
un paso más en el proceso de desarrollo de la candidatura de la Red Europea de
Celebraciones de Semana Santa y Pascua como Itinerario Cultural Europeo.
Más sobre la Red Europea
La Red Europea de celebraciones de Semana Santa y Pascua se
creó en 2019 y de ella forman parte la
Fundación Italiana Federico II, en representación de los municipios de Palermo
y Caltanissetta, de Sicilia (Italia); el
municipio de Birgu en Malta; la Comisión de Cuaresma y Celebraciones de la
Semana Santa de Braga, en Portugal; las Representaciones de la Pasión de Cristo
en Skofja Loka, Eslovenia; los municipios que forman parte de la ruta Caminos
de Pasión: Alcalá la Real en Jaén, Baena, Cabra, Lucena, Priego de Córdoba y
Puente Genil en Córdoba y Carmona, Écija, Osuna y Utrera en Sevilla. También
dentro de la geografía española encontramos a Orihuela en Alicante; Lorca en
Murcia y Viveiro en Lugo.
El objetivo de la misma es promocionar y difundir el
patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, relacionado con las
celebraciones de la Semana Santa y Pascua a través de acciones que pongan en
valor este patrimonio, impulse entorno al mismo un desarrollo turístico
sostenible y contribuyan a la salvaguarden el patrimonio inmaterial a través
del trabajo científico y de investigación.
PROGRAMA
DÍA 12 DE MARZO
09:30
Acto de Inauguración
Rosario Andújar,
presidenta de la Red Europea de Celebraciones de Semana Santa y Pascua
Sergio Ortega,
jefe de servicio del Área de Régimen Jurídico y Programas Europeos de la
Subdirección General de Gestión y Coordinación de Bienes Culturales del Ministerio
de Cultura y Deporte del Gobierno de España
Carolina Clark,
responsable de proyectos del Instituto Europeo de Itinerarios Culturales
Patrizia
Monterosso, directora general de la Fondazione Federico II, Sicilia, Italia
9:45
Conferencia inaugural.
“La Semana Santa como patrimonio común”, Prof. Dr. José Luis Alonso Ponga
(Universidad de Valladolid)
10:30
Conferencia. “Pasado y presente de la Semana Santa en
Portugal”, Dr. Rui Ferreira (Instituto
de Estudos Avançados em Catolicismo e Globalização)
11:00
Conferencia. “Apuntes históricos sobre la Semana Santa en
Andalucía”, Prof. Dr. Miguel Luis López-Guadalupe (Universidad de Granada)
11:30
Conferencia. “La Semana Santa en los Caminos de España”, Dr.
ANTONIO LUIS GALIANO. (CRONISTA OFICIAL
DE LA CIUDAD DE ORIHUELA)
Los primeros veleros torrevejenses que hicieron la carrera a
América tardaban de dos meses y medio a tres en llegar a Cuba. Este tiempo de
duración del viaje se vio reducido a un mes al empezar a trazar el rumbo por la
zona norte, en donde los vientos eran más fuertes, aunque también más fríos. Se
cargamento estaba formado la mayoría de las veces por teja plana y ladrillos
huecos.
De aquellas largas travesías realizadas por veleros de Torrevieja
me hablaba Gregorio Martínez, más conocido por «el Anacleto», antiguo
grumete-marinero enrolado en el bergantín-goleta «Clotilde», capitaneado por
Eduardo Sala Saura, en una de sus travesías a trasatlánticas a Cuba. Recordaba
Gregorio sus pesares en aquellos largos días sin ver tierra y, sin ninguna
nostalgia posterior; en cuanto pudo desembarcó y se dedicó a trabajar como
pintor de brocha gorda, primero en Melilla y después en Torrevieja, hasta su
jubilación, sin olvidar su etapa marinera que rememoraba construyendo modelos y
miniaturas de los barcos de su época.
Otro antiguo marinero torrevejense, José Rodríguez Sala,
alias «el Sandalio», antiguo marinero nacido en Torrevieja a fines del siglo
XIX, explicó con detalle aquellas vidas en la mar que recogió en numerosísimos
artículos.
El gusto de verse tanto tiempo por el mar grande y profundo
parece más bien de pena y amargura que de satisfacción; entrada y salida de
guardia cada cuatro horas, oyendo el repique de la campana de popa cada dos
horas, relevo de timón, recogida de palos todas las tardes desde las cuatro a
las cuatro a las seis, limpieza, pintar, hacer cajeta y mojetes, hacer meollar,
limpiar las luces de situación, compás y albergues; y siempre las mismas caras
ante la vista. Una vida aburrida para los marineros, al pasarse los días sin
ver tierra, ni aún barco, y siempre solos.
En Santiago de Cuba se admiraban sobre todo una gran plaza
con el nombre de Plaza de la Reina, donde se encontraba el edifico del
Ayuntamiento y, el salón de sesiones, un gran cuadro de Hernán Cortés jurando
el cargo de primer alcalde de Santiago de Cuba. Todos los edificios que había
en la plaza aran bancos, colonia gallega y centros oficiales.
El habla, costumbres, apellidos y nombres era puramente
español en Cuba. Solo variaba la moneda y algún extraño odio a nuestra estirpe
por parte de las criadas, metiéndoles miedo a los niños: «¡Qué vienen los
españoles!», para que no se desviaran de ellas.
Según nos cuenta José «el Sandalio’» la mayoría no eran así,
sino todo lo contrario, demostrando a cada momento que sentían amor y cariño
por esa enseña que mostraba sus colores en los costados del velero español y
que, los trabajadores mulatos, no se cansaban de mirarla muchas veces durante
la descarga en el muelle de madera en que estaban los barcos atracados.
En los cines, cada vez que había un descanso, proyectaban en
la pantalla el anuncio «Se prohíbe fumar en la sala», y cada vez que lo hacían
aparecía la bandera española flameando al viento y en colores, después la
cubana y, por último, la norteamericana anunciándolo en inglés. Todos estos
pequeños detalles tenían un valor extraordinario para los marineros
torrevejenses cuando se encontraban en América, tan lejos de España y tan cerca
de lo español.
Los fletes ofrecidos en Santiago de Cuba eran generalmente
de azúcar y cacao, mientras que en Manzanillo eran de madera de cedro y caoba,
haciéndose la carga por medio de balsas de veinte o treinta piezas cada una y
desde el costado del barco se iban enganchando y subiendo una a una a la
bodega. El pueblo era muy parecido a la Torrevieja de principios del siglo XX.
Tenía Manzanillo un muelle de madera y una fábrica aserradora, en donde los
barcos hacían la aguada con barriles que con un bote se transportaban a bordo.
Toda la costa cubana, desde cabo Cruz hasta cabo San
Antonio, es baja y en ella se encontraban las célebres plantaciones de tabaco
de Vuelta Abajo, región de la provincia de Pinar del Río. Todo lo contrario
sucede desde punta Maisí hasta pasada la costa de entrada a Santiago, siendo
tortuosa, viéndose por el interior sierras elevadas y montículos; en uno de
aquellos tuvo lugar la célebre batalla donde murió Vara de Rey, militar y
político español, héroe de la Guerra de Cuba por su defensa del fortín de El
Viso.
En aquellos lugares cubanos los marineros torrevejenses
solían degustar la manzana de rosa, fruta con color y olor a flores pero sin
gusto al paladar; la piña, el mango, la sandía y el coco. También se tomaba el
jugo de estas frutas en refresco con hielo. Antes de zarpar de regreso, además
de los víveres necesarios para el barco, los marineros solían comprar guayaba,
realea, paquetes de cigarrillos «Henri Clay», junto con picadura de tabaco
«Partagás» y «Competidora».
En los primeros años del siglo XX, salieron barcos de
Torrevieja para América en distintos rumbos: el bergantín-goleta «Joven Pura»,
para Santiago de Cuba y Manzanillo; en bergantín-goleta «Joaquina», para
Santacruz; la polacra-goleta «Hernán Cortes» para Manzanillo; el pailebote
«Carmen Flores», para La Habana; el pailebote «Salinero», para Buenos Aires; y
el pailebote «Parodi Hermanos», para Veracruz, al bergantín-goleta «Clotilde»,
a La Habana; y el bergantín-goleta «Viajero», a Manzanillo.
Manzanillo fue el puerto de más movimiento de barcos torrevejenses
llegados a Cuba, así como de otros barcos tripulados por marineros de
Torrevieja. Pero no se puede decir que fuese sólo Manzanillo el único, ya que
también lo fueron algunos puertos de Estados Unidos en los que cargaron madera
barcos de Torrevieja; entre ellos lo fueron Nueva Orleans, Cayo Hueso, Miami,
Florida y Boston.
Durante los días que duraba la desestiba y estiba del barco,
el capitán se instalaba en la habitación de algún hotel cercano al puerto,
recogido con una mujer zalamera y guachinanga. Habaneras, que yo sepa, no
cantaban.
Teresa Esteve Jorge, una historia de trabajo, un esfuerzo superado
JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS
Todos los días 8 de marzo se conmemora en todo el mundo la
lucha de las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de
sus derechos. Así puede empezar la historia del DÍA Internacional de la MUJER.
Atendiendo muchas circunstancias, laborales, sociales,
humanas, he participado activamente durante muchos años tanto en la preparación
como en la ejecución de variados programas para celebrar este fantástico
evento, que pone en el lugar adecuado poder dar la voz a todas las MUJERES,
siempre desde el respeto y tolerancia.
Debemos ser conscientes y sabedores que en el año 1977, la
Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó
oficialmente el día 8 de marzo cómo el Día Internacional de la Mujer, y en el
año 2011, se celebró el centenario de la celebración, con la premisa de
Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU mujeres).
Hoy, al hacer este canto escrito de la igualdad, la
libertad, derechos laborales, profesionales y personales, me viene a la memoria
una de las mujeres de Casinos, que con una considerable minusvalía física, fue
capaz de poner por bandera en su vida estos calificativos, desafiando con su
esfuerzo y tenacidad cualquier reto y barrera.
Teresa Esteve, “Teresín la dels iguales” fue
durante toda su vida, una luchadora ejemplar, una constante muestra de
vitalidad, marcando la pauta como mujer, sabiendo del trabajo, del horario que
marca el reloj de las horas, de caminar en busca de aquellas personas que les
brindaba la oportunidad de probar suerte, primero con los iguales y después con
el “cupón” estando atenta al paso de la Chelvana para trasladarse de
Casinos a Llíria, acoplando su vida a cualquier oportunidad de trabajo.
En aquella década de los años sesenta, cuando los médicos de
los pueblos, tenían la posibilidad de prestar una atención médica continuada, a
domicilio, fuera del horario establecido, a cambio de una “iguala
médica”, con un pago mensual, Teresin empleaba las tardes, atendiendo este
cobro por las casas de aquel pequeño pueblo rural que tenía las calles sin
asfaltar. El trabajo era su meta, la superación siempre fue su reto.
Vivía en la calle Don Pedro Villanueva, a la sombra de su
madre, la tía Teresa, que venida de Gestalgar, formo su familia en Casinos, una
mujer muy trabajadora, luchadora, que invirtió muchas horas de su vida,
dejándose la piel para mantener a su corta familia, sus hijos Manolo y su
hermana Teresin.
Todos partieron a la eternidad, Manolo con su mula mecánica
y un pequeño coche, en los primeros años de la década de los noventa, de forma
repentina marchó; mientras que la vida de su madre se fue apagando cual mecha
de una vela, que el paso de los años va quemando lentamente. La llama de la
vida se extinguió con el amanecer del día.
Solo quedó Teresin, en esa casa nueva de la calle de San
Miguel, que fruto de su trabajo construyó para afrontar su senectud. Entre recuerdos,
láminas colgadas en las paredes, detalles y recuerdos que alegraban cada día su
mermada vida. Ella y su fiel cuidadora, tan pendiente en su constante y
necesaria atención.
En una de esas paredes Teresin conservaba dos joyas
enmarcadas, dos cuadros de madera, con un sobre marco dorado, en los que se
leía: “La O.N.C.E. agradece a Dª Teresa Esteve Jorge, sus 25 años de
servicios prestados a la Entidad, y sin cuya dedicación y esfuerzo la
Organización no hubiera podido llevar a cabo la misión encomendada. Madrid 1 de
mayo de 1986. El Director General José María Arroyo Zarzosa”, y en el
centro del cuadro, la Medalla recibida con motivo de esos XXV años.
El día 1 de mayo de 1990 con el mismo texto, recibe Teresa
Esteve, la acreditación y la Medalla por esos treinta y cinco años de trabajo y
de servicio prestados a la O.N.C.E. Firmando el diploma el Director General,
Miguel Durán Campos.
Al tener entre mis manos esos documentos, abrazo el legal
trabajo de una mujer luchadora, mujer sencilla de un pueblo pequeño con altas
miras, mujer de mirada serena, que siendo consciente de sus limitaciones pudo
viajar, descubrir nuevos mundos, soñar, y ser feliz. Supo ganarse el respeto al
ser respetuosa; porque en tiempos difíciles supo ser valiente y aceptar nuevos
retos, porque siendo mujer, supo anteponer la autoestima a su minusvalía,
encauzando su vida hacia la búsqueda de un mundo mejor.
Este año pasado, marcado por tantos hechos tristes, de forma
repentina, sin avisar, sin estar bajo los efectos de la pandemia, el día 16 de
julio, sin poder despedirse de nadie, emprendió su camino a la eternidad.
Seguramente se encontraría con su familia, esa que empezó su historia en la
calle Don Pedro; se habrá reunido con tantas y tantas clientas a las que
durante su vida la suerte repartía, y ahora liberada de todas las mortales
ataduras estará gozando de la paz eterna.
Al hablar de Teresin, hoy día de la MUJER, pongo en mi
humilde y sentida balanza a tantas y tantas mujeres de Casinos, que lo dieron
todo en favor de la dignidad, del trabajo, del respeto, del amor, porque el día
de hoy va unido a todos esos calificativos como atención, consideración,
miramiento, o tolerancia. Términos tan opuestos como detestables: al miedo,
aprensión, recelo o temor.
Solo desde la condescendía, seremos capaces de sepultar la
tiranía y la incomprensión. Solo desde la tolerancia venceremos a quienes con
total inclemencia y terquedad, atentan contra los valores humanos, las
desigualdades en todas sus formas, buscando una meta única basada en la igualdad
en derechos y deberes, ejerciendo en nuestra vida una total libertad.
Día de la Mujer, día de recuerdo, para todas aquellas
mujeres del colectivo de las Amas de Casa de Casinos, que a lo largo de mi
vida, he podido acompañar para festejar en paz su día, EL DIA DE LA DÒNA.
BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA
En 1847 se produjo un nuevo encontronazo entre los
potentados de la partida de Segorb y el consistorio municipal. En esta ocasión
el motivo fue el aprovechamiento de las aguas que circulaban por el río del
castillo por parte de los ganaderos.
Al Ayuntamiento había llegado una serie de quejas relativas
a la construcción de canalizaciones en el cauce del río por parte de los
regantes de Segorb que impedían que los ganados pudieran abrevar.
Los concejales en sesión plenaria del 17 de julio decidieron
constituir una comisión formada por los regidores: D. Ramón Sirvent y D.
Francisco Garrigós y asistidos técnicamente por los peritos Antonio Miquel Coloma y Bautista Cremades
Asensi para que se desplazaran al río del castillo, comprobaran la veracidad de
estas quejas y repararan el abrevadero “formando al efecto los hoyos o balsones
que se necesitan en los puntos que mejor convengan sin perjudicar a la
ganadería y regantes”.
Esta comisión, acompañada de algunos regantes de Segorb, se
había desplazado al río del castillo y habían comprobado que no se había
realizado ninguna infraestructura en el cauce que impidiera que los ganados
pudieran abrevar. También, con el objetivo de aprovechar al máximo las escasas
aguas que discurrían por el riachuelo, habían acordado unas medidas que
elevaban al pleno para su aprobación definitiva o no.
Estas medidas se concretaban en dos puntos, primero prohibir
cualquier excavación en el lecho del río desde el punto conocido como el Saltet
hasta el nacimiento de las aguas, sólo se podría limpiar esta zona si el lodo o
la maleza impedía el normal tránsito de las aguas y segundo, se prohibía lavar
ropas infecciosas o que hiciesen mal olor a partir de las 7 de la mañana. Estas
disposiciones iban en salvaguarda de la calidad del agua.
El 2 de agosto el pleno municipal acordó por unanimidad
aceptar estas dos medidas propuestas por la comisión municipal y los regantes de
Segorb y editar un bando municipal para que todos los vecinos las conocieran.
Además, se acordó sancionar al infractor con una multa de 10 reales de vellón.
ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ/CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE
ORIHUELA
En honor a la verdad, reconozco que no soy supersticioso,
puesto que me da igual el color amarillo que pasar por debajo de una escalera.
Sin embargo, hay veces que, a la vista de los hechos que están acaeciendo, me
planteo si realmente eso que llamamos superstición puede tener visos de
realidad como algo contrario a la razón, y llegar a pensar que es posible que,
al año pasado veinte-veinte o bien le echaron mal de ojo por haber sido capaz
de ocasionar gran cantidad de daños, desgracias, enfermedad y muerte, o tal
vez, como se dice cotidianamente en nuestro habla popular, «lo cagó la
moscarda», por la destrucción que ha ocasionado. Pero, detrás de uno; otro y, después
del veinte-veinte ha llegado el veinte-veintiuno que, al parecer, el mal de ojo
se ha vuelto más grande que el de un huracán y la moscarda ha mutado en un
moscardón.
Esto que estamos viviendo, es posible que nuestros
antepasados lo sintieran de otra manera. Así, cuando llegó el año 1798, los
vecinos no se esperaban que en el transcurso de los meses, al llegar el 18 de
junio ocurriera un terremoto que no produjo grandes daños, aunque se percibió
sobre todo en los edificios más próximos a la sierra, hasta el punto que en los
altares de la iglesia del Convento de capuchinos se cayeron los atriles y los
candelabros. Al día siguiente, a pesar de que hasta entonces había primado la
sequía, el protagonismo fue de la lluvia y la avenida de las aguas procedentes
de las ramblas casi taparon el ojo del puente viejo. Ahora, hablaríamos de
cambio climático, pero nuestros antepasados sólo entendían que era
incomprensible que, en los últimos días del mes de septiembre hiciera tanto
frío hasta el punto que tuvieron que echar mano de la ropa de invierno y a
recluirse en sus domicilios. Además, el día 30 de ese mes hubo una tormenta con
abundantes truenos acompañada de viento y agua, que en los primeros días de
octubre se tornó en un calor sofocante que hacía intransitable la circulación
por las calles, teniendo como punto final otro terremoto que duró más de un
minuto el día 3 de este último mes. Seguro que nuestros paisanos pensarían que
todo era debido a un mal de ojo o a la perezosa moscarda.
Sin embargo, a pesar de todo ello, durante ese año se
vivieron algunas diversiones que, mayormente derivaban de acontecimientos
religiosos, o cívicos-religiosos como la festividad de las Santas Justa y
Rufina, en la que no faltó la música, el disparo de artillería y la iluminación
de la torre de la catedral y de la Casa Consistorial. Así como otras
distracciones profanas como los bailes de Carnaval y dos temporadas de
comedias.
Por otro lado, no sé hasta qué punto pudo ser motivo de
distracción el día 14 de noviembre la conducción al cadalso de un reo, su
ajusticiamiento en la horca en la Plaza Nueva, y la retirada de su cuerpo en
procesión por los hermanos de la Escuela de Cristo hasta la capilla de Loreto
donde fue enterrado. Según Josef Montesinos, el condenado en cuestión era un joven
de Orihuela de 22 años llamado Manuel Rodríguez, que brutalmente asesinó al
jornalero Josef Gutiérrez Ródenas «por un asunto de festeo de cierta mujer». El
asesino iba acompañado por el pastor Manuel Caballero Meseguer, el cual fue
paseado cabalgando sobre un burro por debajo de la horca y desterrado después
durante diez años a Filipinas.
Diversión pudo ser la visión de un eclipse total de luna que
se produjo en la tarde del día 29 de mayo, con una duración de casi tres horas
y media, y es posible que algún supersticioso llegara a pensar que la culpa de
todos los fenómenos sucedidos fuera de dicho eclipse o motivado por un mal de
ojo o por la moscarda.
Pero, ahora, con la hostelería clausurada, con las noticias
contradictorias, con el machaqueo de los medios de comunicación, con continuas
rectificaciones, con la imprevisión de las medidas que se adoptan primando
otros intereses, con la falta de prudencia de algunos, con los problemas
económicos que existen; el único entretenimiento para combatir este caos es
pasear con mascarilla, hasta que nos dejen, o bien meditar si realmente todo lo
que sucede es por un mal de ojo o porque la moscarda ha hecho una de las suyas.
JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA
1. Origen etimològic del vocable “algar”.- Pràcticament, tots els autors coincideixen en
què la paraula “algar” procedeix de l’àrab hispànic “algar”, el qual deriva de
l’àrab clàssic “gar”, amb el significat de cova o concavitat del terreny.
Segons el Diccionario de la Real Academia Española, el
vocable “algar” deriva de “alga”, amb el sufix “ar”, i significa, en una
primera accepció, cova o caverna, i, en
una segona accepció, significa també grups d’algues en el fons de la mar. Esta
segona accepció es recull igualment en el Diccionario de uso del español, de
María Moliner.
No obstant això, hi ha algun autor que considera que la
paraula “algar” es refereix al lloc pròxim a un riu o corrent d’aigua. En este
punt cal dir que, en la geografia espanyola, apareixen alguns llocs amb este
nom pròxims a algun corrent d’aigua, per exemple, Algar de Mesa (Guadalajara),
al costat del riu Mesa; Algar (Cadis), prop del riu Majaceite; el riu Algar
(Alacant), i el hui denominat Algar de Palancia, al costat del riu Palància.
De totes maneres, creiem que, pel que concerneix al nostre
poble, és més encertat el significat de “algar” com a cova o caverna, tenint en
compte que este tipus d’accident geològic abunda a l’entorn del seu nucli urbà.
I, per descomptat, el que no ofereix cap dubte és que el nom d’Algar referit a
este poble procedeix i té el seu origen en la invasió i conquesta musulmana a
principis del segle VIII, amb independència que s’hagen trobat algunes restes
de les èpoques ibèrica i romana en el seu entorn.
2. El gentilici dels habitants d’Algar.- Encara que cal
reconèixer que s’ha estés molt l’ús de les paraules “algareny” i “algarenya”
per a referir-se als pobladors d’Algar, denominació que no es sol trobar en cap
diccionari o enciclopèdia i que, en tot cas, cal respectar, és més correcte
l’ús de “algarí” i “algarina” i el seu plural “algarins” i “algarines”.
El terme “algarí/na” es recull en el Diccionari
català-valencià-balear dels lingüistes Antoni Maria Alcover i Francesc de Borja
Moll, que ens diu que es refereix al “nadiu o propi d’Algar”. De manera similar
s’expressa també la Gran Enciclopèdia de la Comunitat Valenciana, editada per
Editorial Premsa Valenciana en col.laboració amb la Conselleria de Cultura, la
Diputació de València i la Universitat de València.
3. Les primeres denominacions de “Algar”.- El nom de “Algar” apareix en un dels
documents més antics escrit en àrab que es conserva en l’Arxiu del Regne de
València, consistent en un pergamí relatiu a un litigi sobre regs que va tindre
lloc l’any 1223 (any 619 de l’hègira musulmana), és a dir, abans de la conquesta
de les terres valencianes per Jaume I el Conqueridor. En este document es cita
a Algar com “Algar de Morbiter”, terme que sens dubte equival a “Morvedre (o
Murviedro)” que es com es com s’anomenava Sagunt en l’època musulmana.
Jaume I va donar, en compensació per la seua ajuda, al
cavaller Ramón Morelló el lloc d’Algar, cavaller que va fer donació
testamentària del mateix a l’Orde de la Mercé, institució religiosa que va
mantindre el seu domini sobre el poble, primer l’econòmic i administratiu, i, a
partir de 1471, la plena jurisdicció, fins la desamortització acordada pel
govern espanyol dels béns eclesiàstics durant els anys 1836 i següents. Durant
el domini mercedari sembla que Algar s’anomenava popularment “Algar dels
frares”, encara que oficialment s’utilitzava el nom de “Algar” sense cap
additament, circumstància que corrobora un document de 9 de gener de 1549, que
es troba a l’Arxiu del Corpus Christi (Col-legi del Patriarca) de València,
relatiu a una visita que van fer al poble els dirigengts de la Sèquia Major de
Sagunt, en el qual es cita el nom simple de “Algar”fins a cinc vegades.
Cal dir igualment que, en la documentació que es conserva en
l’Arxiu Històric Municipal, la denominació sense més de ·”Algar” va ser sempre
l’oficial del poble.
4. La denominació “Algar de Palancia”.- La denominació de
“Algar de Palancia”, hui en la forma valenciana, encara que no oficialitzada,
de “Algar de Palància” té sols cent anys d’antiguitat.
Per Reial Decret de 27 de juny de 1916, sent rei d’Espanya
Alfons XIII i primer ministre Alvaro de Figueroa, Comte de Romanones, després
d’un estudi “ prolijo y meditado” de la Real Sociedad Geográfica Española, es
va acordar el canvi de nom de 573 municipis arreu de tot l’Estat, entre ells 27
pobles valencians, inclós Algar. Els motius d’este canvi de nom es contenen en
el Preàmbul o Exposició de Motius del citat Reial Decret:
…que
desaparezca la extraordinaria y lamentable confusión originada por el hecho
de
existir entre los 9.266 Ayuntamientos que constituyen la Nación, más de 1.020
con
idéntico nombre y éstos sin calificativo ni aditamento alguno que los distinga.
… dejando intacto el nombre actual de las
poblaciones de mayor categoría
administrativa y variando los de aquellas entidades de población cuyo
número es
menor
que el de sus homónimos…procurando que el calificativo que se asigne no
sea
arbitrario sino el que la tradición, el uso o los efectos de cada localidad
vienen
consagrando y teniendo también
presentes los antecedentes històricos,
circunstancias
del terreno, etc.
Possiblement, açò és el que va motivar que Algar, per estar
situat a la vora del riu Palància,
passara a dir-se, encara que sense el detall que ens conste d’una consulta
prèvia al seu Ajuntament d’aleshores, “Algar de Palancia”.
L’Ajuntament, presidit pel seu alcalde, Bienvenido Martínez
Plantado, en sessió ordinaria de 9 de juliol de 1916, es va donar per enterat
del mencionat Reial Decret i va a cordar la reforma dels segells del Jutjat
municipal, de la Junta municipal dels Cens electoral, Ajuntament i Alcaldia,
afegint-se al nom d’Algar la paraula “
de Palancia”.
I fins ara, “ Algar de Palancia “ és el nom oficial del
nostre poble, encara que es sol usar, extraoficialment la forma valenciana de “
Algar de Palància”.
Habrá que esperar a 2022 para, si la situación sanitaria lo
permite, los municipios puedan celebrar fiestas como Fallas o la Magdalena, que
empezaría mañana.
Por segundo año consecutivo no es posible festejar, por
ejemplo, la fundación de Castellón de la Plana, algo inédito y que retrasa la
conmemoración del 75 aniversario de las Fiestas de la Magdalena.
El CRONISTA OFICIAL
DE CASTELLÓ, ANTONIO GASCÓ, aconseja rendir homenaje a nuestras fiestas
aprendiendo cultura y tradiciones propias, así lo explicaba en su intervención
en la sección ‘Magdalena viva’ de COPE Castellón: “La Romería es recordar
el nacimiento de nuestro pueblo”, por ello solicita “leer historia de
Castellón; historia de las fiestas… los libros de Gaiatas o Collas hay
algunos que son verdaderas joyas. Que vivan la Magdalena aprendiendo cosas de
nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestra tradición, de nuestro
sentimiento”.
El ayuntamiento de Castellón de la Plana rechaza situar
algún símbolo que pueda recordar lo que hubiera sido las Fiestas de la
Magdalena. Por ello, no instalará la Gaiata de la Ciudad por ejemplo, según
explica porque se podrían producir aglomeraciones. Se incrementarán los
controles policiales y el ayuntamiento prohíbe algo que si permite la
Generalitat, pasear al aire libre si se hace por las inmediaciones de la ermita
de la Magdalena el domingo que hubiera sido la Romería.
Por tanto, Castellón de la Plana, que vio como en 2020 los
festejos que rememoran el origen de la ciudad se suspendían a tan solo cuatro
días de su inicio por la pandemia, tampoco desarrollará ningún acto en 2021.
Una situacion que icrementa los problemas en los sectores
económicos al no haber mascletás con lo que ello supone para las empresas
pirotécnicas; la hostelería por el incremento en el consumo; compañías de
teatro; grupos de música; ganaderías… y entes festeros como Gaiatas y Collas.
Si que habrá, en el que hubiera sido el Día Grande, el de la
Romería a la Magdalena, una solemne misa en la Basílica del Lledó, patrona de
la ciudad a las 11:00 horas.
Pregó, Romeria, desfile de Gaiatas, Enfarolà del Fadrí,
Homenaje al rey Jaume I, Nit Màgica, corridas taurinas, música y bailes
tradicionales, ofrenda a Lledó… no podrán realizarse este año, confiando y
albergando sus esperanzas los vecinos de Castellón de la Plana y de la
provincia en que la situación lo permita y las Fiestas de la Magdalena puedan
celebrarse en 2022.
19 de marzo de 2022
Precisamente, las Fiestas de la Magdalena del próximo año,
si la pandemia no lo impide, se iniciarán en el día de la fiesta autonómica de
San José, coincidiendo con la última jornada de Fallas, desarrollándose entre
el 19 y el 27 de marzo.
Aquesta pàgina utilitza cookies per millorar la seva experiència. Si continua navegant, suposem que vostè ho accepta, però pot optar per marxar del web si ho desitja. AceptarLlegir més
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.