Conferencia de JOSÉ
RAMÓN SANCHIS ALFONSO (CRONISTA OFICIAL DE ALDAIA) que versará sobre “La
casa palacio de monseñor Francisco Peña en Villarroya de los Pinares”, el 27 de
Noviembre de 2021, a las 11,15 horas.
Se trata de un ciclo de conferencias sobre el Maestrazgo de
Teruel, en versión on-line, es necesario inscribirse en el teléfono 964 185 242
ó en: patrimonio@comarcamaestrazgo.org
Jose Luis Bori presidente que fue de la unión musical.
SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS
Un año más el mes de noviembre reúne a las familias
musicales de los pueblos, en torno a la Patrona de la Música, Santa Cecilia,
cuyos restos mortales reposaban en las Catacumbas de San Calixto en Roma.
El año 2021 nos va devolviendo ese sentimiento que se vio sumido en un largo
letargo a causa de la pandemia que hemos tenido que superar con esperanza y
esfuerzo. El día veinte de noviembre a
las diez y nueve horas, los jóvenes músicos que durante años se han preparado
asistiendo al solfeo y a la Banda Juvenil, se reunieron en la Plaza Mayor de
Casinos, para ir acompañados hasta el
Auditorio, por la Laureada Banda Unión Musical Casinense, a los sones del
pasodoble “Amparito Roca.”
En el Auditorio, se ofreció el concierto en honor de Santa
Cecilia, en el que se otorgaron los merecidos reconocimientos a D. José Ferrer
Felici, que fue Presidente y colaborador de esta Sociedad desde las últimas
décadas del siglo XX, hasta el último instante de su vida, siempre atendiendo
las necesidades de la Banda y Sociedad.
A D. Joaquín Ortells Agramunt, quien desde 1998 fue el Director Titular
de nuestra Banda, una persona que siempre dio lo mejor de sí mismo, fomentando
y estimulando el compañerismo la cohesión de los componentes de la banda, no
dudando en actuar con brillantez en los musicales del Grupo Artístico, poniendo
la música de Casinos en los más altos lugares. Un hombre que supo transmitir
confianza y seguridad a los músicos, compositor de importantes obras, y un
orgullo para los Casinenses al tenerlo tantos años entre nosotros.
Se rindió homenaje a D. José Luis Bori, el que fue
Presidente hasta agosto de este año y directivo de la Sociedad, toda su vida.
Ya se ha escrito en muchas ocasiones de José Luis, pero este homenaje en el día
de la patrona de la Música, pone el broche de oro a su gestión presidencial,
que abarca un importante periodo para la Unión Musical.
Desde sus discursos cargados de dramatismo y humor, como la
película “Sonrisas y lágrimas”, concienciando a todos de la difícil
tarea de engarzar tanto trabajo y esfuerzo, hasta la construcción e inauguración del Auditorio, la puesta en
escena de tan exquisitos musicales y obras de teatro, así como la intensa actividad
de la Banda y la Banda Juvenil, pone de manifiesto la labor realizada que jamás
puede quedar en el olvido. Suya y de sus Juntas Directivas fueron las ideas
convertidas en realidad de rotular una calle a nombre del ilustre hijo de
Casinos José Antonio Tomás Pérez y reconocer la labor de D. Amador Martínez
Faubel, entre otras muchas más actividades.
Pepe Ferrer nos dejó sin pensarlo, sin sospecharlo para el hoy nuestro
recuerdo; y el aplauso para los tres homenajeados, Pepe, Ximo, y Bori, tres
pilares de la Unión Musical Casinense.
Tras la incorporación de los nuevos músicos y entrega de los
diplomas acreditativos del momento, se dio paso al concierto con la
interpretación en la I Parte de: “Castelloneries”, de Joaquín
Ortells; “Oberture To A New Age” de Jan de Haan; “Danzón Nº
2” de Arturo Marquez.
En la II parte de concierto se apreció la participación de
la Coral Polifónica de la Banda Primitiva de Llíria, dirigida por Empar Llàcer
Sanchis; el Grup polifònic de la U.M. de Benaguasil, dirigido por Empar Llàcer
Sanchis; el Cor de la Societat de Sant Antoni de Benaixéver, dirigido por
Carlos Martínez Villanueva, y el Cor de la Unió Musical Casinense, dirigido por
Judit Esteve Murgui, dándole gran realce y calidad al evento musical.
En esta parte las obras interpretadas fueron: “1492 la
conquista del paraíso” de Vangelis, “Tannhauser (Coro de
peregrinos)” de R. Wagner; “Nabucco (Coro de los esclavos
judíos)” de Giuseppe Verdi, y “Santa Cecilia Himne” de Santiago
Quinto Serna.
El concierto fue dirigido por el Director titular: Marcos
Ros Cerezo, al que desde estas líneas le deseo los mayores éxitos guiando la
Banda de Música de Casinos, banda con un historial centenario que se mantiene
viva gracias al esfuerzo de los músicos y tesón de un pueblo. Casinos ha sido
un pueblo amante de sus tradiciones, algo que define su identidad es la afición
musical y que la Banda esté siempre presente en los momentos importantes de
Casinos.
El domingo día veintiuno de noviembre además de un sol
radiante, las notas de la banda de música, devolvieron la alegría a las calles
de Casinos. De nuevo las que serán Reinas Musicales y Cortes de Honor,
recorrieron en un apoteósico pasacalle la población para acompañados de la
imagen de Santa Cecilia, asistir a la eucaristía que se ofreció en la Parroquia
Santa Bárbara V. y M. por el Cura Párroco D. Enrique Saiz.
Presidió los actos de esta fiesta la nueva Presidenta,
Teresa Escriche, la que acompañada de la familia musical y amigos, participaron
en la solemne misa, en la que los músicos y voces del Coro que dirige Judit Esteve interpretaron
diferentes melodías sacras. Posteriormente la banda ha recorrido las calles de
la población en un vistoso pasacalle.
Otras actuaciones programadas con motivo de esta fiesta son:
el pasado viernes día 19, audiciónde
los alumnos de flauta y piano. El martes día 23 a las 18 horas los
alumnos de clarinete y fagot; el jueves
día 25, a las 18 horas “xocolatà” para todo el alumnado, y a las 19
horas audición de los alumnos de violonchelo y percusión; el viernes día 26 a
las 17 horas actuarán los alumnos de trompeta y trombón. El sábado día 27 a las
19 horas actuación de los grupos de metal, los alumnos de lenguaje musical, y
Concierto de la Banda Juvenil. Todas estas actividades se llevaran a cabo en el
Auditorio de la Unión Musical Casinense.
La Imagen de Santa Cecilia. Año 1991. Hace XXX años.
Podemos hablar de un último regalo que D. Antonio Sanjuán
como maestro, Ricardo Rico como discípulo y Juan José Ibáñez Sornosa como
carpintero, dieron a la Unión Musical Casinense y al pueblo de Casinos: una
talla de madera de pino de Suecia policromada en honor a santa Cecilia,
portando un arpa que nace de la peana y la mano derecha de la santa la acaricia
por la parte de arriba y la mano izquierda por la otra parte. La cara y el pelo
de la imagen son de color original de la madera. Las mangas de los brazos de
color amarillo pastel, el vestido interior de color rosa coral pálido y la capa
que cubre desde el hombro derecho, la espalda, hasta los pies de color azul
cerúleo.
Esta imagen fue bendecida el domingo día 24 de noviembre de
1991 en la Iglesia Parroquial de Santa Bárbara de Casinos, por el entonces cura
párroco D. Ramón Pascual Ruiz Navarro, siendo los padrinos Carlos Ibáñez y
Amparo Sanjuán.
Santa Cecilia, durante todo el año, está en las dependencias
del auditorio de la Unión Musical Casinense y cuando la Sociedad celebra su
fiesta es llevada a hombros en andas por las mujeres músicas, desde el
auditorio hasta la iglesia parroquial para presidir la celebración de la
Eucaristía.
Dada la avanzada edad de D. Antonio Sanjuán, los bocetos son
obra de su último discípulo Ricardo Rico, y la imagen está firmada por ambos en
el manto azul y se lee: “Escultores: A. Sanjuán- Maestro. Agosto 1991. R.
Rico Discípulo.”
Juan José Ibáñez, dejó huella en la parte superior del arpa en una placa de
metal dorado. Juan José era el único superviviente de los carpinteros Hermanos
Ibáñez, que siempre fueron los grandes colaboradores del maestro Sanjuán, con
los trabajos artesanos en la madera, ya que la familia Ibáñez también ha dejado
un buen legado en Casinos, pudiendo recordar a su padre Francisco Ibáñez, (el
tío Sisco el Fuster) uno de los fundadores de la Banda de Música en 1906, hasta
los miles de batutas y otros recuerdos de sus hijos y nietos que permanecen vivos
en la historia de Casinos.
Por eso la imagen salió con el acompañamiento de los
autores, banda de música y autoridades, desde el domicilio de Juan José Ibáñez,
en la calle del Músico José Tomás, hasta la iglesia parroquial para ser
bendecida.
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
Lo ensayó muchas veces y lo intentó dos o tres más. Al
final, antes de que pasaran demasiados días tras la luna llena, puso en marcha
su plan de fuga. Tras unas horas de espera escondido en un barranco, el
teniente médico Antonio Vázquez Bernabeu nadó desde la playa de Axdir hasta el
peñón de Alhucemas. Fue el primero que se escabulló del cuartel general de Abd
el Krim, donde podía curar pero estaba preso, hasta el islote de soberanía
española. Fueron setecientos metros de mar, bajo el zumbido de las balas de los
cabileños; pero los disparos alertaron a los soldados de guarnición en la isla,
que pudieron recatarle con vida en un bote.
Tras el desastre de Annual, que se produjo entre julio y
agosto de 1921, las tropas españolas emprendieron una campaña llamada a ser
larga y sangrienta. Los barcos con tropas de refresco partían de todos los
puertos españoles pero antes dejaban en tierra un lastimoso cargamento de
heridos y enfermos. De modo que en un clima de exaltación patriótica pocas
veces vista, España convirtió en héroe al teniente médico Vázquez Bernabeu, que
el día 25, repuesto de su aventura, se presentó en Melilla, ante el general
Picasso, como era su deber.
Un muchacho de Massanassa
Nació en Argelia, en 1896, pero fue por meras circunstancias
familiares. Antonio se había criado y se sentía hijo de Massanassa, donde
vivían sus padres. «Es un muchacho valenciano, enjuto, huesudo, hasta flaco;
pero su temple moral no corresponde a lo magro de la figura», escribió Tomás
Borrás, que le entrevistó en Melilla para «El Sol» de Madrid. Los
corresponsales de guerra le encumbraron y le hicieron popular: le llamaron
«quijotesco» por su aspecto y hablaron de su «fibra enérgica». El médico
militar, licenciado en la Facultad de Valencia en 1918, salió de la Academia de
Sanidad Militar en 1920 y cuando lo de Annual estaba en su primer año de
servicio y en las trincheras más avanzadas, entre cañonazos, muñones y
cabileños.
Cuando se fugó a nado, en septiembre, ya tenía en su haber
siete menciones distinguidas ganadas durante los combates de junio y julio. Así
es que ante la prensa se limitó a ajustarse los lentes y a contar sus aventuras
bajo las balas. En las que lo primero era poner a cubierto y atender a los
heridos, luego confirmar que nada se podía hacer por los muertos y finalmente
tomar el rifle de un caído y emprenderla con los moros para salvar la vida
propia en situaciones muy comprometidas.
Le hicieron prisionero. «Fui conducido a la presencia de Abd
el Krim, que estaba sentado en una tienda, a la puerta, rodeado de gente y
entre un montón enorme de objetos; todo lo que había robado en la posición»,
dijo a los periodistas. «Parecía un almacén monstruoso en el que se revolvieron
los elementos de aquellos miles de hombres que yacían, cara al sol, muertos,
mutilados, algunos en la postura que tenían al disparar…»
Su condición de médico le favoreció. Abd el Krim consintió
que le respetaran y pudo atender a todo tipo de heridos y enfermos: a sus
compañeros de armas españoles, prisioneros como él, y a los cabileños que se
dejaron; porque el primero de sus esfuerzos fue pelear contra los «médicos»
marroquíes que aplicaban sus tradicionales emplastos de pan mascado y hojas de
maíz a heridas que se gangrenaban a ojos vista. «Abd el Krim es tan salvaje
como los demás. La civilización no se le ha pegado nada», decía Vázquez cuando
estaba a punto de regresar a la península. «Viste, piensa y procede como sus
paisanos, con la única diferencia de que los desprecia también».
El recibimiento de un héroe
El 17 de octubre de 1921, el heroico doctor Vázquez fue
recibido en palacio por el rey Alfonso XIII, que le felicitó de forma efusiva.
Después viajó toda la noche en el tren correo de Madrid rumbo a su pueblo. Pero
a las diez de la mañana del día 18 se tuvo que apear en la estación de
Catarroja porque una multitud le aguadaba ya con banderas, vivas y bandas de
música. Los vecinos de los pueblos de la línea del tren estaban de fiesta y se
lo llevaron en volandas hasta Massanassa, donde le esperaban sus padres entre
lágrimas. El doctor Vázquez Muñoz, padre del héroe y también médico militar,
gastó sus ahorros en pastos y licores con los que obsequió a la multitud.
Hubo palabras de elogio del médico titular de Massanassa, en
nombre del Colegio de Médicos de Valencia. Música, volteo de campanas, salvas,
tracas, suelta de palomas y visita a la iglesia parroquial jalonaron una mañana
memorable en la que el héroe fue recibido entre arcos de flores. Nuestro
periódico, que dio completa su hoja de servicios distinguidos, deja ver, entre
noticias de entierros de soldados caídos, que una España con cortes de luz, pan
a precio inasequible y exportación de naranja en apuros, estaba necesitada de
personajes que levantaran la moral de victoria después de una catástrofe
militar.
Vázquez Bernabeu, sencillo y resuelto, era el tipo perfecto,
el hombre seguro de su quehacer. El esforzado que creía en la capacidad de
resistencia desde su papel de médico militar. En Valencia, al día siguiente,
fue recibido por todas las autoridades y agasajado por el Ayuntamiento. Hubo
discursos encendidos y apelaciones a la patria en un clima de crisis política y
económica incontrolable. Las damas caritativas encabezaban cuestaciones de ayuda
al soldado y en los teatros se programaban espectáculos henchidos de
patriotismo. Como en la guerra de Cuba, como en la campaña de África del año
1909, Valencia tenía a cientos de soldados en el frente colonial, peleando
contra una muerte que venía más por la falta de higiene, el paludismo y la
disentería que por las balas de los rebeldes a reducir.
Vázquez Bernabeu, después de unas cortas vacaciones, volvió
al servicio activo en Marruecos. El médico alto y delgado se ajustó los lentes
antes de volver a sacar muchas balas de cuerpos perforados de sus compañeros.
Con el titulo de Elda, 1946, GABRIEL SEGURA HERRERO, CRONISTA DE LA CIUDAD DE ELDA, ofrecerá una
charla histórica el Viernes a las 20:30 horas en los Salones Princesa.
La charla se enmarca en los actos del 75 Aniversario de la
Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad y con ella pretende dar a conocer la
Elda de aquel tiempo y que supuso la llegada de la Soledad a la ciudad.
La Fira de Noviembre de Ontinyent abría este jueves sus
puertas con un acto inaugural en la zona de estacionamiento de la Sala Gomis,
que incluía la representación de una ficción histórica sobre el otorgamiento
del Privilegio Real para hacer Feria en la ciudad.
La representación, con un argumento elaborado a partir de
una idea del CRONISTA OFICIAL DE LA
CIUDAD DE ONTINYENT, ALFRED BERNABEU, y puesta en escena con la dirección
del actor Rafa Miragall, ha contado con personajes como el Rey Alfonso el
Magnánimo, Ausiàs March y la figura de un mercader de otra localidad vecina,
Ramiro de Guzmán, quien en esta ficción histórica trató de evitar que se
conceda el Privilegio Real.
El alcalde, Jorge Rodríguez, animó a la ciudadanía de
Ontinyent y de las localidades vecinas a disfrutar de una edición
“ilusionante y de reencuentro” después de la pausa del año 2020
debido a la pandemia. “Una feria con una programación completa, variada y
con atractivos para todos los públicos”.
Cuatro días de Fira
La concejala de Fira i Festes, Àngels Muñoz, coincidió en
hacer un llamamiento a disfrutar de los variados atractivos con los que se
contará en los diferentes espacios dispuestos durante unos días centrales de
Fira que este año por primera vez serán cuatro, del 19 al 22 de noviembre,
debido al traslado de uno de los días festivos locales por la suspensión de los
Moros y Cristianos.
La representación teatral y los parlamentos dieron paso a un
pasacalles con animación acompañada por la música del grupo La Trocamba
Matanusca que recorrió los diferentes espacios dispuestos. Una para la
treintena de atracciones mecánicas y medio centenar de puestos; la exposición
de vehículos, Firauto; el espacio de los stands de establecimientos comerciales
locales en Fira-Comerç y el gastronómico-musical ‘Ontifira’, donde además de
las tapas elaboradas por los restauradores locales, se contará con la animación
de hasta 11 conciertos y actuaciones musicales, de las cuales 7 vendrán de la
mano de vocalistas femeninas.
Tendrá lugar en la Casa de Cultura-Palau dels Barons de
Santa Bárbara el próximo 26 de noviembre
El próximo viernes, 26 de noviembre, a las 19:30 horas, la
Casa de Cultura-Palau dels Barons de Santa Bárbara d’Ontinyent acogerá la
presentación del libro ‘Masovers. Una forma de vida que ja no existeix’, de Pep
Mollà Dòria, miembro del IEVA (Institut d’Estudis de la Vall d’Albaida).
El acto contará con la participación del autor, así como del
CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT, ALFRED
BERNABEU, y el presidente del IEVA, Joan J. Torró. El autor explica que en
este trabajo intenta describir cómo era la vida de los maseros en esta primera
mitad del siglo XX y también “la fuerte transición que vivimos las últimas
generaciones, que todavía nacimos en el campo, pero que emigramos hacia la
ciudad”, comenta. “La vida de los ‘maseros’ era muy dura y esclavizada pero
tenía también unos componentes humanísticos y de autosuficiencia, que daban
unos valores y satisfacción que la vida urbana, en general, no puede dar”,
asegura.
El autor remarca también que para este trabajo, ha contado
con la colaboración de Cesc Biosca, con el diseño, maquetación y portada;
Regina Bañuls, con la primera lectura y corrección; Rafa Beneyto, con las
fotografías y material gráfico, y ALFRED
BERNABEU, con el prólogo y corrección final.
BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA
El 17 de mayo de 1935 la prensa alicantina se hacía eco de
un incidente al menos preocupante en la ciudad de Xixona. Por lo visto se había producido un altercado
en el lavadero de la font de Alecua que había ocasionado que un grupo de
mujeres irrumpiera en el mismo provocando diversos desperfectos. Ante el cariz
que tomaron los hechos y dada su virulencia la prensa informaba que el
Gobernador Civil de la Provincia había ordenado detener a la cabecilla de la
revuelta y que pasara a disposición judicial.
Al día siguiente se informaba que el altercado había sido
protagonizado por 300 mujeres y que el gobernador había ordenado a la Guardia
Civil que detuviera a las cabecillas. Con la finalidad de esclarecer lo
ocurrido y hallar una solución había citado en su despacho al propietario de
los terrenos donde manaba la fuente de Alecua.
Finalmente fueron detenidas 7 mujeres como incitadoras del
hecho y otra más se hallaba en paradero desconocido al darse a la fuga. El
conflicto se había desencadenado al permitir el propietario del terreno que, en
una caseta muy cercana al nacimiento de esta fuente, se lavase ropa de enfermo,
lo que provocó el descontento de las parroquianas que acudían diariamente a
lavar a esta fuente, puesto que argumentaba que esa práctica era perjudicial
para la salud.
Rápidamente la justicia se puso en marcha y el 24 de mayo en
el pleno municipal se leyó un escrito del juzgado, en el que el juez de instrucción
del partido solicitaba a la corporación que acordara o no tomar parte en el
procedimiento judicial. Los concejales acordaron por unanimidad no mostrarse
parte en el sumario y “renunciar a la indemnización que pudiera corresponder y
a la reparación del daño” por entender que no se había ocasionado ninguno, que
dicha caseta debía desaparecer por cuestiones de higiene y sanidad y porque con
las obras que se tenían previstas para el arreglo y acondicionamiento del
lavadero de la fuente de Alecua era necesario su derribo.
A pesar del acuerdo municipal la libertad de las encausadas
no se produjo y la tensión en el pueblo fue en aumento. Así el periódico El
Luchador en su edición del 27 de mayo manifestaba el malestar entre las
mujeres: “Las demás mujeres del pueblo considerándose también autoras del hecho
por el que han sido encarceladas sus compañeras, piden la libertad de estas o
la detención de todas”. Dado este clima de intranquilidad, “han llegado tres
camiones de guardias de asalto” a la ciudad.
No faltó tiempo para que El Luchador comparara este
incidente con la famosa obra de Lope de Vega, Fuenteovejuna, como así hizo en
su artículo Las siete jijonencas encarceladas, que aparece en la portada de su
número del 30 de mayo. El articulista no desaprovecha la situación para lanzar
una pulla al Gobierno, pues piensa que el incidente se ha magnificado al
hallarse el país en Estado de Excepción: “si no estuviéramos en un estado de
excepción el hecho hubiera quedado reducido a un juicio de faltas. Véase, pues la
necesidad de volver a la absoluta normalidad”. También el articulista solicita
que la autoridad sea benévola con las acusadas: “¿Es posible atenuar la
situación en que se hallan esas honradas mujeres? Piénsese en su aflicción y
más todavía en la de sus modestos hogares, donde una anciana madre, unos hijos
llorarán desconsoladamente la ausencia del ser querido. Nunca como ahora está
justificando un criterio benévolo, indulgente, generoso”. Para apoyar su
solicitud cita el texto que José Guardiola Ortiz dedicó a Gabriel Miró en el que narra las virtudes de
los habitantes de la ciudad en la que se desarrolla Nómada y así dice: “Miró ha
pagado su deuda de gratitud hacia la tierra que le ofrendó asunto para salir de
la obscuridad loando la hermosura de sus mujeres, de abundosa y trenzada
cabellera, de sonrisa floreciente de promesa, blancas como la carne de los
manzanos de sus huertos”.
Al día siguiente la polémica alcanzó un nuevo punto álgido
al publicarse, tanto en el periódico El Día, como en El Luchador una nota del
Gobierno Civil en la que el gobernador Antonio Vázquez Limón defendía su
actuación en el caso, indicando que él sólo había ordenado la detención de las
mujeres implicadas en el incidente a resultas de un expediente abierto por el
poder judicial y que había prestado ayuda
a la autoridad judicial. En El Luchador se expuso que la Audiencia había
decretado la prisión atenuada por lo que las encausadas habían abandonado la
cárcel para estar retenidas en sus domicilios.
Al mismo tiempo que avanzaba el Ayuntamiento procedió a la
reforma del lavadero de Alecua, con el objetivo de dotarlo de todas las medidas
sanitarias necesarias, siguiendo la línea que las usuarias habían manifestado
en su protesta.
El suceso llegó a juicio y fue visto por el tribunal de
urgencia el 17 de junio de 1935. Fueron acusadas por delitos de sedición y
daños 11 mujeres jijonencas: Genoveva Baldó, María Cantó, Elisa Coloma, Nieves
García, Trinidad Gómez, Matilde Hernández, Carmen Miralles, María Nicolau,
María Sanz, María Dolores Serra y Patrocinio Sirvent. En el juicio actuó como
fiscal el señor Segrelles “que pronunció un atinado y elocuente informe
acusatorio, resaltando la necesidad de sanción, en hechos de la gravedad de los
imputados, a las procesadas”. La defensa estuvo a cargo del abogado Luciáñez
Riesco, quien “pronunció un documentadísimo informe pleno de doctrina
jurídica”.
Fueron absueltas cuatro de ellas: María Cantó, Elisa Coloma,
Nieves García y Matilde Hernández, siendo las otras 7 jóvenes condenadas a pena
de multa.
Esta resolución, que condenaba a las cabecillas del
incidente, no satisfizo ni a las autoridades locales ni a los dirigentes de los
partidos políticos, por lo que muy pronto se pusieron a trabajar para
conseguir; o bien la reducción de la pena; o bien el indulto. Estas acciones
parecieron que fructificaron y en el pleno del 29 de febrero de 1936 se informó
que el diputado en las Cortes Españolas por Alicante Jerónimo Gomáriz Latorre
había enviado un telegrama, “en el que le manifiesta que las indicadas mujeres
han sido amnistiadas”.
A la derecha Pau Herrero, Cronista Oficial de Novelda
Vicent Pina, profesor y amante de la fotografía, el buceo o
la navegación, ha explicado la explotación de la piedra que realiza la empresa
Bateig en las canteras entre los municipios de Novelda y Elda.
Pina ha ilustrado a los asistentes a la conferencia,
enmarcada dentro de la Semana de la Ciencia, las Artes y el Medioambiente,
sobre la presencia de la piedra de Novelda en el mundo y diferentes
curiosidades sobre ella.
El ponente Vicente ha explicado cómo esta piedra se ha
exportado a lo largo de la historia a los cinco continentes, y ha sido
utilizada en numerosos edificios emblemáticos, como el Ayuntamiento de Madrid,
o muchos de los inmuebles de la Gran Vía madrileña.
No solo en lo físico se ha disfrutado de esta piedra de
Novelda, sino que resalta que hasta en el conocido relato del maestro Benito
Pérez-Galdós, Fortunata y Jacinta, fue nombrada.
Pina ha instado a conocer aún más la piedra de Novelda, ya
que asegura que no se le da tanta promoción como a otros elementos simbólicos
de la ciudad como el Modernismo o Jorge Juan.
Por tanto, el ponente señala que el objetivo principal de
esta conferencia es doble. En primer lugar, conseguir que la gente recuerde y
conozca la piedra de Novelda, y en segundo lugar, promocionar el uso de esta
piedra a lo largo del tiempo en múltiples lugares del planeta por la empresa
Bateig cada vez que expone su producto y marca en ferias y congresos.
Este trabajo destaca que «fue una labor de 10 años» junto a
su socio de trabajo PAU HERRERO
(CRONISTA OFICIAL DE NOVELDA), que se basó principalmente en la búsqueda de
información tanto en internet como con testimonios de trabajadores de la
empresa durante su larga existencia.
En el interior de la provincia de Castellón se encuentran
varios pueblos abandonados en las últimas décadas. En la mayoría de los casos
se trata de aldeas o conjuntos de masías en zonas rurales que, poco a poco,
fueron vaciándose por la falta de servicios hasta quedar completamente
deshabitadas.
“De niña recuerdo que nos acercábamos por allí con la
bicicleta”, recuerda Amparo, una vecina que vivía en la pedanía de Araia
(L’Alcora, 10.500 habitantes), que tiene muy presente la estampa de Mas del
Rogle, una aldea próxima y abandonada en la comarca castellonense de
L’Alcalatén: “Ya de adultos, hemos seguido acercándonos allí como parte de
nuestra ruta de paseo”.
Precisamente, Araia se encuentra apenas a siete kilómetros
de L’Alcora y es una pedanía formada por un conjunto de pequeños núcleos
urbanos de origen árabe entre los que se encuentra el Mas del Rogle, cuyos
archivos fueron quemados en 1936, durante la Guerra Civil, como apunta el CRONISTA OFICIAL DE L’ALCORA, JOSÉ MANUEL
PUCHOL: “Estamos ante uno más de los muchísimos pueblos despoblados y
en ruinas después de emigrar sus vecinos en busca de mejores condiciones de
vida”.
En este caso, la despoblación se produjo, como en otros
lugares próximos “como Figueroles, Costur, Les Useres o Llucena”, al
finalizar la guerra (1939) por el traslado de las familias que allí residían a
L’Alcora, una localidad en crecimientos por el aumento de industrias dedicadas
a la producción cerámica. La “puntilla final” se produjo como
consecuencia del cierre de la escuela en Araia, a finales de la década de los
sesenta del siglo pasado, apunta PUCHOL.
Mas d’Escrig
En la comarca del Alcalatén se encuentra el Mas d’Escrig, en
Benafigos, una pequeña localidad de apenas 150 habitantes. La pedanía tiene
raíces medievales -tiene su origen en la repoblación del Reino de Valencia por
parte de pobladores cristianos aragoneses y catalanes en los siglos XIII y XIV-
y sus últimos habitantes abandonaron el poblado a finales de la década de los
años sesenta del pasado siglo, tal y como recuerda el cronista Miguel Ángel
Martín.
Como en otros muchos casos, la Guerra Civil marca un antes y
un después en la historia de esta aldea, cuya forma de vida estaba íntimamente
ligada a la agricultura y la ganadería, e incluso la caza: “Sus habitantes
estaban condenados al aislamiento y a la autosuficiencia, al autoconsumo, a una
economía prácticamente de supervivencia”. Las duras condiciones de vida
empujaron a los pocos vecinos que todavía residían en el Mas d’Escrig a emigrar
a poblaciones más grandes, como Onda o L’Alcora, donde era más fácil encontrar
trabajo en la industria.
Entre 13 y 15 viviendas apunta Martín que componían el
núcleo del Mas d’Escrig, que llegó a contar con medio centenar de habitantes en
el primer tercio del siglo XX.
Les Alberedes
Otro de estos ejemplos es Les Alberedes, un pequeño núcleo
con una veintena de viviendas situado en el término municipal de Portell de
Morella (un municipio de tan solo unos 200 habitantes) en la comarca de Els
Ports, que estaba ubicado en el límite entre las provincias de Castellón y
Teruel.
Situada junto al río La Cuba, su último habitante abandonó
la aldea en 1990. Se trata de una pedanía formada por una treintena de
edificaciones, que estuvo habitada hasta finales del siglo pasado. En ella se
encuentra la Ermita de Sant Marc, de estilo gótico, que data de los siglos
XIII-XIV. La construcción presenta un techo de madera decorada y suelo
empedrado con piedra de cantos de río formando una flor de lis. Este pequeño
núcleo también contó en sus tiempos más prósperos con una herrería, una
carpintería y una taberna.
Al igual que la trama urbana de Portell, el núcleo de Les
Alberedes conserva su estructura y viviendas originales, lo que le otorga el
encanto especial de lo que fue, de lo vivido por sus pobladores, de lo
tradicional, de lo esencial… de lo irrepetible por ser auténtico.
Se da la circunstancia de que la pasada primavera comenzó un
proceso para intentar recuperar este enclave como un espacio de turismo de
interior de la mano de una familia que ha empezado reformando una de las
viviendas, pero que tiene la intención de recuperar el resto de edificaciones.
Saranyana
También en la comarca de Els Ports, próxima a Aragón, se
encuentra Saranyana, una pedanía abandonada y “casi fantasma” que
pertenece a la localidad de la Todolella. El poblado permanece abandonado desde
la segunda mitad del siglo XX y el ayuntamiento trabaja desde hace una década
para intentar recuperar este enclave en el contexto de una ruta por el paraje
natural que enmarca el término de Todolella, que apenas tiene 140 habitantes.
Saranyana es un ejemplo de arquitectura rural y en el pasado
contó con una iglesia (la que se conserva es del siglo XVII, aunque hay restos
de otra construcción religiosa de estilo prerrománico del siglo XIII de la
época en que Blasco de Alagón impulsó su repoblación), un ayuntamiento pedáneo
-que también fue utilizado como lonja- y una prisión.
Estos son solo algunos ejemplos, pero podemos encontrar
otros casos en la comarca del Alto Mijares como: El Rul, en Zucaina (Alto
Mijares), deshabitado desde la década de los setenta del siglo XX; Bibioj,
Villahermosa del Río; La Granella, Castillo de Villamalefa; Campos de Arenoso,
Montanejos, que quedó inundado por las aguas del embalse de Arenoso en 1972; o
Les Mores, Ludiente, deshabitado desde 1965, entre otros casos.
Desde hace unas semanas, el Museo de Prehistoria de la
Diputacio de Valencia cuenta con nuevo material paleoantropológico en sus
fondos. En concreto, se trata de un esqueleto neandertal que fue encontrado en
2010 en la Cova Foradada de Oliva (La Safor) en una excavación dirigida por J. APARICIO PÉREZ (CRONISTA OFICIAL DE
ANNA).
Con motivo de la llegada de los restos a los almacenes del
museo, el diputado del área de Cultura, Xavier Rius, y la directora del museo,
Maria Jesús de Pedro, han querido inspeccionar los restos, en compañía del
conservador del museo, Alfret Sanchis.
La valoración de la llegada de esta pieza singular es motivo
de satisfacción para los responsables del museo. Ya que resitúa el Museu de
Prehistòria de Valencia entre los principales en materiales propios de esta
especie extinta del género Homo. En palabras del diputado de Cultura, Xavier
Rius, “nuestros conservadores empiezan a preparar desde hoy mismo los elementos
de la narrativa y la museografía que acompañará esta pieza en la exposición
permanente del museo”.
Al mismo tiempo, la directora del museo, Maria Jesús de
Pedro, se congratula por haber finalizado un periplo de los materiales que los
ha llevado a una fase de restauración y a otras de estudio, lo cual ha
permitido fijar valiosas informaciones que serán publicadas en breve.
El esqueleto
El esqueleto, conservado parcialmente, formaba parte de un
bloque brechificado. Razón por la cual fue trasladado al IPHES (Institut Català
de Paleoecologia Humana i Evolució Social) de Tarragona para su restauración e
investigación científica, a cargo de Gala Gómez Merino, restauradora de esta
institución. El proceso ha sido largo y minucioso y ha permitido la extracción
de varios elementos anatómicos y su posterior estudio por parte de un equipo de
paleoantropólogos encabezado por Carlos Lorenzo Merino, investigador del IPHES
y profesor de la Universitat Rovira i Virgili, y M. Eulàlia Subirà de
Galdàcano, profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Del esqueleto se conserva el cráneo, la mandíbula, el tórax
y el brazo izquierdo y podría corresponder a un enterramiento practicado en el
interior de la cueva. Presumiblemente, el cuerpo del finado se colocó en
posición decúbito lateral izquierdo. Los primeros datos facilitados por el
equipo investigador lo relacionan con un hombre de unos 30 a 40 años de edad en
el momento de su muerte. Sus características morfológicas lo vinculan a Homo
neanderthalensis. El grupo humano presente en nuestro territorio antes de la
llegada de la especie actual Homo sapiens.
Estos restos vuelven ahora a Valencia para su depósito
definitivo. Se trata de un hallazgo con un interés paleoantropológico y
arqueológico extraordinario. Por lo cual el Museo de Prehistoria ya prepara su
próxima exposición en las salas permanentes de sociedades
cazadoras-recolectoras.
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