Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

LA CIRCUNVALACIÓN DE BENISSA

JOAN JOSEP CARDONA, CRONISTA OFICIAL DE BENISSA

Definitivamente las obras de la variante de la carreta Nacional 332 a su paso por el interior del casco urbano de Benissa acabarán con una pesadilla. Un mal sueño que además de los inconvenientes de un tráfico de altísima densidad acarrea la negra historia de cerca los treinta accidentes mortales que allí se han producido desde su lejana inauguración en los albores del siglo XX. La obra de la variante es de una tan gran envergadura que no deja impasible al que la contempla. Algunas intervenciones son impactantes. Especialmente la que corresponde a la salida sur.

Precisamente en ese paraje conocido como el Tossal de Cabrera la construcción de un inmenso margen de gruesas piedras han modificado por completo su fisonomía. No es la primera vez que esa finca rustica de 171 hanegadas de cabida situadas a una cota de 322 metros de altitud sobre el nivel del mar sufre los efectos de una obra pública. La más dolorosa de ella corresponde al año 1869 y producida por la construcción de la carretera nacional 332. Si el trazado actual de la circunvalación arrasó con un centenario bosque de pinos en el correspondiente a la construcción de la vieja carretera tiró por tierra los muros de la histórica ermita de Sant Antoni.

En aquella ermita tenía lugar un antiguo porrate que en el año 1845 lo menciona Madoz en su Diccionario diciendo que “se celebra un porrate muy animado”. Y así sería cuando el propio clero benissero acudía a celebrar función religiosa cada año por su fiesta según nos relata el Libro Racional de la parroquia correspondiente al año 1634. Y no pasó desapercibido en la visita pastoral del año 1762 del arzobispo Andrés Mayoral que mandó encalar unas pinturas murales que las apreció como poco respetuosas. Y es aquel ermitorio desaparecido el origen de la hoy célebre Fira de Sant Antoni famosa en toda la comarca y referente festivo.

La desaparición de aquella ermita no la causó únicamente la construcción de la carretera nacional que únicamente la afectaba en el camino de entrada. Fue culpable de aquel abandono el Ayuntamiento de Benissa que nada hizo por conservarla dejando que las inclemencias atmosféricas acabaran hundiendo su techumbre. Pero no se privó el consistorio de pedirle al Ministerio los costos de reposición del margen vecino a la carretera. Sonroja a día de hoy leer el escrito de respuesta del Ingeniero jefe que amonesta al ayuntamiento advirtiéndole que “ya hace años únicamente la hacían servir para almacenar cañizos y guarecerse en ella en tiempos de lluvias  las caballerías a su paso por sus inmediaciones”.

Preguntando a un técnico de las obras si el  baldío que queda en el terreno que antiguamente ocupó la ermita  procedía efectuar alguna intervención respondió afirmativamente que plantarían unos pinos ya que en caso de no hacerse corre el peligro de convertirse en un basurero. Situado el paraje entre dos carreteras, gozando de bellas vistas y una cabida de casi 1000 metros sería una oportunidad para el Ayuntamiento de Benissa solicitar su donación y recuperar un edificio histórico que nuestros mayores no supieron conservar. De hacerse dulcificaría un entorno muy degradado, ayudaría a publicitar la visita al monumental casco antiguo de Benissa y se repararía el agravio sufrido en tiempos pasados por el pueblo de Benissa a manos de un ayuntamiento insensible y caciquil.

Fuente: https://alicanteplaza.es

ONTINYENT MODERNIZARÁ LAS PUBLICACIONES CON EL NUEVO CONSELL DE PUBLICACIONES

El Consell de Publicaciones de Ontinyent unificará la estructura y dará un nuevo aire a las publicaciones culturales e históricas. Esta es la principal conclusión de la reunión que mantuvieron el alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, junto a los concejales de Cultura y Museos, Álex Borrell y Ferran Gandía con los nuevos miembros del Consell de Publicaciones municipal con destacada trayectoria vinculada al mundo de la Cultura y la Educación.

En concreto, a la reunión asistieron Manuel Palomar, ex rector de la Universidad de Alicante; Tudi Torró, inspectora de Educación y actual miembro de la Academia Valenciana de la Lengua; ALFRED BERNABEU, CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT desde 1999 y secretario general de la Asociación de Cronistas de la Comunidad Valenciana desde 2019; María José Vañó, profesora titular del departamento de Derecho Mercantil de la Universidad de Valencia y codirectora del Máster oficial en Derecho de la Empresa; y Manolo Requena, profesor de Valencià en el colegio la Concepción y vicepresidente de la Asociación Cultural La Nostra Terra de Ontinyent.

Durante la reunión, tanto los miembros del Consell de Publicaciones como el alcalde y concejales, coincidían en la necesidad de dotar de una estructura más moderna y actual la revista ALBA porque, en palabras del concejal de Cultura, Álex Borrell, “se trata de una revista con una larga trayectoria y que después de tantos años consideramos importante renovar su planteamiento para que sea más atractiva para la gente joven. Al fin y al cabo, se trata de publicaciones que hablan de nuestra historia y de nuestra cultura y deben llegar al mayor número de gente posible”.

Así, durante la reunión de trabajo, el alcalde, los concejales y los nuevos miembros se emplazaban a una reunión el próximo 17 de septiembre para concretar ya las futuras colecciones que editará el Ayuntamiento de Ontinyent. En este sentido, el concejal de Biblioteca y Museos, Ferran Gandía, incidía que “en esta reunión los miembros del Consell de Publicaciones han expuesto las líneas de trabajo que se concretarán en septiembre con una nueva reunión porque desde el Ayuntamiento, consideramos la transferencia de las tradiciones y conocimientos de nuestra historia fundamental para que las generaciones futuras la puedan conocer”.

Se debe recordar que el plenario del mes de mayo aprobó la nueva estructura del Consell de Publicaciones, que se creó en 1984 y no había variado su composición desde mayo de 2004.

Fuente: https://loclar.es

PRÓXIMA PARADA: EL GRAU

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Estamos en la plaza de San Francisco. Aquí, a nuestra espalda, todavía está en pie el viejo convento de San Francisco, que está siendo usado como cuartel. Hemos dado marcha atrás del reloj de la historia y nos hemos venido, por el túnel del tiempo, al 23 de junio del año 1876. Para asistir como invitados especiales a la inauguración de la primera línea de tranvías de la ciudad de Valencia. Como no podría ser de otra manera, esta línia nace para llevar a los valencianos al puerto y a la playa del Cabanyal.

Tanta gente que es difícil ver el tranvía

Aquí, en la plaza, pero sobre todo en la calle de la Sangre, donde está la puerta principal del Ayuntamiento, hay un gentío que lo llena todo, hasta la calle de San Vicente. Hasta el punto de que es difícil saber por dónde va a pasar el nuevo tranvía cuando pueda ponerse en marcha.

El ambiente es de fiesta. Suena la música de banda y la gente mira con admiración a las damas y caballeros, todos elegantemente vestidos. Ellas llevan trajes de seda largos y sombreros de ala muy ancha para protegerse del sol. Muchas de las señoras llevan sombrillas abiertas. Ellos visten levita y chistera, porque estamos en un acto oficial y de gran gala. Pasan militares con medallas, entorchados y fajines. Pasan los miembros del consejo de administración de la compañía promotora de la empresa. Está el señor alcalde. Y todos los concejales. Y el deán de la Catedral, que ha bendecido al nuevo tranvía desde un altarcito que se ha levantado cerca de la calle de la Sangre. Está, en fin, Valencia entera, porque este es un día para la historia de la ciudad.

Suenan las cornetas

Está sonando una corneta y esa es la señal. Porque los conductores de los nuevos tranvías, además de saber controlar un tiro de tres mulas, que en algunos puntos se reforzarán con otras tres, tiene que hacer sonar ese instrumento para que todo el mundo sepa que viene el tranvía y que es muy prudente apartarse. De todos modos, en los puntos de peligro, en las estrechas calles y en los cruces, el tranvía tiene la prioridad.

Baño por prescripción médica

La víspera de San Juan, desde el siglo XVIII y yo creo que mucho antes, era día clave para el inicio de la temporada de baños. Miles de valencianos tomaban su carruaje, o alquilaban una tartana, para irse a pasar el día al borde del mar. Los médicos recomendaban tandas de ocho baños, bien de ola o bien de asiento. Y ese gentío que cada año buscaba bañarse en el Grao o en el Cabanyal es la causa de que las líneas de transporte, en Valencia, se hayan diseñado siempre pensando en el mar: en los baños de la playa y sin duda alguna en el puerto.

El primer ferrocarril, el del marqués de Campo, empezó a funcionar en 1852 entre Valencia y el Grao: playa para el ocio y puerto para el negocio. El binomio de siempre. Y este primer tranvía de caballos hizo lo mismo: unir Valencia con Villanueva del Grao, entonces población independiente, razón por la que su alcalde tomó asiento junto al de Valencia capital.

Una empresa catalana

Tras el vehículo inaugural, otros cinco se pusieron en marcha escoltados por la algarabía general. En uno de ellos viajaba una banda de música. Los caballos “eran animales de muy buenas condiciones, é iban adornados con escarapelas de los colores nacionales”, escribió la prensa. Los tranvías eran de la mejor calidad, con maderas nobles y cristales de colores.

La empresa promotora era la Sociedad Catalana de Crédito que había solicitado del Ayuntamiento la concesión para la explotación de la línea y que logro la licencia municipal el 27 de septiembre de 1875. En la ciudad hubo, en algunos casos, extrañeza: ¿Una empresa de Barcelona ara los tranvías de Valencia? Hubo que plegarse a la realidad: ningún empresario valenciano había hecho frente al negocio y la verdad es que hacía falta una capacidad financiera alta para la inversión. Así las cosas, en diciembre quedó constituida la Sociedad del Tranvía de Valencia al Grao y Cabañal y el 18 de enero de 1876 empezaron a colocarse las vías del recorrido que estuvieron listas en apenas veinte semanas.

El tranvía, desde la calle de la Sangre, donde estaba el Ayuntamiento, giraba al convento de San Gregorio, que es el actual teatro Olympia. Plaza de Cajeros, Bajada de San Francisco, San Vicente, San Martín y a la pequeñísima entonces plaza de la Reina. Para tomar Campaneros, Miguelete, plaza de la Virgen, hasta el palacio de la Generalidad, que entonces era la Audiencia. Y de ahí a la orilla del rio el puente del Real, donde había que sortear la difícil rampa, y luego bajar hacia el camino de la Soledad, paralelo a la Alameda, y el camino del Grao…

Todos se admiraban de la calidad de los nuevos vehículos. “Son magníficos, perfectamente construidos y muy bien dispuestos para el servicio que han de hacer. Los hay de dos clases: los que tienen imperial han sido construidos en Inglaterra, y los que carecen de él, en Bélgica. Unos y otros son muy desahogados y ofrecen completa comodidad. Caben ocho asientos en cada uno de los dos bancos. La perfección del trabajo de la madera, los bellos cristales de colores de la cubierta, y todos los detalles, perfectamente estudiados, les dan el carácter de carruajes de lujo, en los cuales no puede desdeñarse de ir la dama más aristocrática. Todos ellos llevan el escudo de las barras, y cada uno su número de orden”.

El imperial, hay que señalarlo, era el piso superior del carruaje, al que se llegaba por escalerillas que arrancaban desde las dos amplias plataformas, anterior y posterior, del tranvía. El viajero que subía al techo del carruaje viajaba sentado al aire libre, expuesto al sol o a la lluvia. Aquella zona era la reservada para la segunda clase, con billete al precio de 15 céntimos por un trayecto entre Valencia y el Grao. En primera clase, a cubierto, en la planta principal del tranvía, el precio del billete era de un real.

Algarabía a la llegada

Al llegar a la calle mayor del Grao, como es de imaginar, la algarabía se multiplicó a la vista de los tranvías. Música, aplausos, saludos. El Grao y el Cabanyal estaba unidos con Valencia y eso hacía más fácil los baños de mar en los balnearios instalados dentro de la dársena, como La Perla, o en “les barraquetes” de la propia playa.

En la calle Mayor del Grao acababa el recorrido. Aplaudió la gente, hubo gran fiesta, saludos y vítores, recibimientos y parabienes, mientras se cambiaban los tiros de los caballos con gran facilidad, pasándolos de un extremo a otro a otro de los vagones. Después, el cortejo de tranvías, hizo el camino inverso. Pero se detuvo en los jardines del Real. Allí se celebró uno de los banquetes más famosos de la historia de la ciudad; el banquete de los diecisiete discursos, “que sirvió a satisfacción de los más exigentes la fonda de la plaza de Vilarrasa”. Porque todos quisieron brindar, mostrar su satisfacción, dar la enhorabuena a los promotores y desear feliz éxito a nuevo servicio de tranvías a la playa.

“Lo ameno del sitio, resguardado de los rayos del sol por un extenso toldo, la elegancia con que estaba servida la mesa, y más que todo, la complacencia de los comensales, por asistir a un acto que consideraban como una mejora importante para Valencia, hicieron que fuese muy agradable esta comida, en la cual reinó la mas cortés expansión”, escribió el diario Las Provincias al día siguiente.

El banquete de los 17 discursos

El primero en hablar fue el señor Borrell; don Antonio Borrell, director de la Catalana de Crédito, tomó la palabra como presidente del banquete para explicar los propósitos de la sociedad al establecer en Valencia el tranvía, “obra que espera estreche los lazos de unión entre Cataluña y la hermosa Valencia, de cuyas felices condiciones de riqueza y cultura hizo lisonjeros encomios”. El general Despujols, por ejemplo, brindó por el Rey y por la paz: “Como hombre de guerra, el bizarro general dijo que comprendía mejor que nadie los males de la guerra y los bienes de la paz, y felicitaba por lo mismo a la empresa que trae á Valencia un nuevo elemento del progreso que la paz produce”.

Se brindó mucho. En realidad por casi todo. “Por la industriosa Cataluña, que hizo en España el primer ferrocarril y ahora sigue su obra de adelanto y prosperidad”. Por la paz, por el progreso, por la Catalana de Crédito, por los tranvías, por el baño de mar…

“A las tres y media terminaba el banquete, y los comensales regresaban á la ciudad en los mismos carruajes del tranvía, llevando muy buena impresión de esta fiesta”, dice la reseña de Las Provincias. Desde los Viveros, y cruzado el puente, el nuevo tranvía fue a la Glorieta y, por la calle de las Barcas (la calle de la Paz no existía todavía), cerró el circuito. Que al día siguiente, fiesta de San Juan, empezó a utilizar la gente, grandes masas de gente, que respondió a la llamada de la corneta y al impulso inevitable de la temporada de baños.

Fuente: https://cadenaser.com

L’ESTIU A PETRER: ELS GELATERS

MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Recordarem en esta ocasió al gelater, un personatge de temporada, que apareixia en el poble a les primeres calors, amunt i avall amb la garrafa de l’aigua «civà» i de l’aigua llimó refrescant l’acalorament dels veïns.

Els gelaters més antics que es recorden a Petrer són: Pere el Fallago, Ricardo Pebrella i Evaristo el del Riu. Posteriorment vingué de Xixona Enrique el Xambiter a fer la temporada d’estiu fins que es va establir permanentment al poble.

Pere el Fallago en la seua casa del carrer de la Mare de Déu bullia la civada torrada i amb sucre negre feia la “civà”. També l’aigua llimó. Ricardo Pebrella, a l’estiu també feia alguna garrafa de gelat per vendre al casino que regentava, i a vegades eixia a vendre’l pels carrers. Enrique el Xambiter com a bon gelater de Xixona, fabricava el gelat a més gran escala. Fins i tot tenia algun operari que anava per tots els carrers del poble amb un carretó.

Una de les parades obligades del gelaters era al carrer de l’església, on es feien grans partides de pilota valenciana.

En l’imatge podem vore una geladora manual de mitjan segle XX que encara es pot vore en les Coves del Castell.

Fuente: https://www.facebook.com/hashtag/cronicasdepetrer

EN UN TRES I NO RES

LLUIS MESA, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

He de reconéixer que m’agrada tindre tot  ordenat. Necessite que no em supere el desorde natural que ens invaïx, quan ens descuidem una miqueta. Per eixa raó, i per tal d’evitar-ho, reaccione de pressa, si trobe que l’estudi o qualsevol espai s’ompli inevitablement d’objectes que no estan en el seu lloc. Quan em toca actuar, per a no deixar-me véncer pel desori, empre la locució ‘en un tres i no res’. Indique que ho faig ràpidament. M’encisa emprar-la. També hem de tindre en compte que pot indicar que una cosa resulta insignificant o que una venda està feta per un preu molt baix.

   Hi ha accions fetes ‘en un tres i no res’ que cal pensar-les millor. L’exemple més pròxim ha estat protagonitzat per Carlos Mazón. Va voler contestar ràpidament un tuit del President Puig. Criticava que utilitzara el vocable ‘fogaza’ en compte de ‘foguera’. No es va adonar que la paraula era una roïna conversió del traductor valencià – castellà.  Així que, a voltes, el millor és no precipitar-se i sobretot, si som valencians i valencianes, no tindre la necessitat d’un traductor per a llegir les nostres llengües.

   La pressa, doncs, és una dolenta companya. El dia 28 de juny sentia com a Albalat dels Sorells es feia un ban per a convidar els actes del “dia de l’orgull gai”. Em va xocar eixa denominación històrica. Em paregué curta i no massa actual. La dona que la pronuncià tenia ganes de dir-ho ‘en un tres i no res’. No va tindre en compte que hi ha termes més rics i integradors com LGTBI o LGTBIQ+.

   Estos dies hem comprovat com renaix la polèmica de la llengua i de la cultura. Cada vegada que s’aproximen les eleccions, sorgix ‘en un tres i no res’ el fantasma de l’enfrontament civil per a benefici de les persones polítiques i per a perjuí del nostre poble. Es busca el vot fàcil. Ara les víctimes han sigut Joan F. Mira i Carme Miquel.   L’Ajuntament de València els ha proposat com a fill predilecte i filla adoptiva. Les forces conservadores s’han oposat. No han tingut prou amb abstindre’s, encara que fora per respectar la seua trajectòria destacada.

   En definitiva, intentem actuar ‘en un tres i no res’ per a ser persones eficaces i resolutives. La millor acció és una reacció a temps i plena de trellat.

LOS MONTESINOS CONMEMORA LOS 32 AÑOS DE SU SEGREGACIÓN

ZAIRA GONZÁLEZ

Del 27 del 31 de julio de 2022 el Ayuntamiento de Los Montesinos tiene programada una serie de actos específicos para conmemorar la efeméride lograda el 30 de julio de 1990: la segregación municipal. En aquel entonces el Consell valenciano, por medio de un decreto, declaraba a Los Montesinos como municipio independiente respecto de Almoradí, localidad a la que pertenecían como pedanía. Comenzaba en ese momento la andadura de Los Montesinos como pueblo autónomo tras muchos años de trabajo por parte de las comisiones que lucharon para conseguirlo.

Desde aquel señalado día para el pueblo de Los Montesinos, todos los 30 de julio se conmemora en el municipio el aniversario de su segregación municipal. Diferentes actos lúdicos, culturales e institucionales centran la programación promovida por el Ayuntamiento de Los Montesinos a finales de cada mes de julio. En este año 2022, el consistorio montesinero recupera el mercado artesanal que se ubicará en la Plaza del Ayuntamiento y Avenida de La Marquesa, en esta ocasión tematizado de ambiente marinero. De viernes 29 a domingo 31 se podrá disfrutar de diferentes productos de artesanía y alimentación, así como de actividades infantiles y pasacalles animados.

Durante este 2022 el Ayuntamiento ha llevado a cabo un proceso de digitalización de toda la hemeroteca de la segregación que se podrá consultar partir del 29 de julio en la web municipal www.losmontesinos.es. Se trata de todos los recortes de prensa, convocatorias a actos y otra documentación generada entre los años 1983 y 1991 relativos al proceso de independencia municipal de Los Montesinos. Una laboriosa tarea que permitirá acercar la historia del proceso de segregación a simple golpe de clic a cualquier persona, especialmente a las nuevas generaciones y aquellas que llegan nuevas a la localidad. Además, el mismo 30 de julio, se presentará en el auditorio de la localidad toda la obra digitalizada de la que fue CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO REMEDIOS MUÑOZ HERNÁNDEZ (ya fallecida), actividad que ha sido posible gracias al apoyo de la Cátedra Arzobispo Loazes, de la Universidad de Alicante. En el mismo acto se presentará el video sobre la Agenda 2030, impulsado desde la concejalía de fomento y desarrollo económico, que ha sido elaborado contando con la participación de ciudadanía local. El objetivo último de esta pieza audiovisual será mostrar, a través de la voz de la ciudadanía, cómo Los Montesinos puede abordar el conjunto de acciones y objetivos que conforman la Agenda 2030 y, en extensión, cómo puede contribuir a lograr un mejor futuro para el municipio.

Las fiestas recuperan la elección de reinas y damas tras la pandemia

El sábado 30 de julio se vuelve a recuperar la elección de reinas y damas para las Fiestas Patronales que el municipio celebra cada mes de octubre, tras dos años sin haber podido elegir nuevas representantes de las fiestas. El evento, que se desarrollará por la noche en el escenario ubicado en la Plaza Sagrado Corazón, estará amenizado por la actuación del grupo de versiones pop-rock “Conecta2”. Pero no será la única verbena, ya que el día anterior, el grupo musical Iguana Show actuará también en la Plaza Sagrado Corazón.

El edil de fiestas Alejandro Espí ha señalado que “tras dos años tan excepcionales se han podido recuperar los eventos de estas fiestas tan importantes para la localidad”, al tiempo que ha confirmado que los preparativos de las fiestas patronales del mes de octubre en honor a la Virgen del Pilar “están muy avanzados”. El alcalde de la localidad, José Manuel Butrón, ha querido destacar la importancia del proceso de segregación para Los Montesinos y “todo el recorrido que como pueblo hemos sido capaces de hacer en estos 32 años”. El primer edil ha invitado a la ciudadanía a participar en los diferentes actos programados para este final de julio.

Toda la programación de actividades se puede consultar en la web municipal y en las redes sociales del consistorio.

Fuente: https://vegabajadigital.com

LA SOCIEDAD DE CAZADORES LA PELADILLA ORGANIZA UNA JORNADA ECOLÓGICA EN CASINOS

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Un año más está Sociedad que preside Andrés Castro Marmol y su Junta directiva que aúna las aficiones de más de 250 socios en Casinos ha llevado a cabo una jornada matinal para limpiar parte de los montes del término municipal. El domingo día 12 de junio se dieron cita en la Plaza Mayor del municipio las personas que participaron en la limpieza de monte en  la partida  “Caña la grama”, donde más de treinta cazadores y amigos de la naturaleza procedieron a la limpieza.

Casi mil kilos de escombro y restos de material depositado en el campo, particularmente plásticos, fue el contenido que llenó el remolque utilizado para recoger estos materiales que dañan la naturaleza.

A mitad de la mañana para descansar tuvo lugar un almuerzo de hermandad sufragado por la Sociedad y como agradecimiento a todos los participantes, que no solo disfrutaron del encuentro, sino que tanto beneficio producen al campo, al limpiarlo.

Esta acción ecológica se desarrolla durante los dos últimos años y que se espera continuar, como algo institucional que promueve la Sociedad de Cazadores la Peladilla a mediados de junio cada año.

El presiente Andrés Castro, agradece desde estas líneas del Periódico de Aquí, la presencia de todos los voluntarios que hicieron posible esta jornada, a la vez que invita a los cazadores y aficionados a mantener el monte limpio, aprovechando para anunciar nuevas actividades de cara a la próxima temporada de caza.

Las sociedades de cazadores son muy importantes por el trabajo que hacen manteniendo el sistema ecológico, además del buen ambiente que se crea entre los asociados. Enhorabuena por mantener este deporte de gran tradición y afición.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

DE TURCAS, CURDAS Y PÍTIMAS

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Me gusta el verano, aunque me están jeringando, no poco, los días bochornosos que estamos padeciendo últimamente. Tampoco me entusiasma el hecho de que cuando salgo a cenar, con algunos amigos, nos tropezamos al regreso, con pandillitas de adolescentes que están empinando el codo en los oscuros muretes que bordean la playa. La avaricia con que beben, justifica el que algunos, bastante achispados, lleven encima una turca, una pítima, una curda o una mona… que, en ese menester, nuestro idioma es una fuente inagotable de sinónimos.

Coger una turca es beber vino de raza no bautizado. Así lo refiere Cervantes en su Rinconete y Cortadillo, por la razón de que, obviamente, los islámicos no habían recibido las aguas de cristianar. La misma razón tiene el apelativo curda, tan usado por Valle Inclán en Luces de Bohemia, en referencia al pueblo curdo que mantiene una íntima vecindad geográfica con el SE de Turquía. Tanto es así que a no pocos de los miembros de esta civilización, también se les denominaba turcos, por estos pagos, en los tiempos de Lepanto. Otras fuentes justifican estos apelativos, por la razón de que otomanos y curdos, cuando se saltan el precepto coránico, beben con tanta rapacidad y anhelo, que se embriagan de un modo estrepitoso y vocinglero. La mona, como apelativo de borrachera, Covarrubias dixit, proviene de las monadas o aspavientos que llevan a cabo los ebrios y, por último la pítima viene del latín epithema, o sea una cataplasma compuesta de vino y hierbas, dado que al primero se le otorgan poderes reconfortantes. De aquí que, por ironía, se la sinonimizó como cogorza, melopea o moña… y no acabar.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

SEGUNDA CARTA A UN GORRION: ESTA DE ESPERANZA

JOSE APARICIO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

Como recordareis, sé que tenéis buena memoria, hace algún tiempo os escribí la primera, más bien de tristeza y lamentación, porque tanto quien os escribe como los que me pueden leer manteníamos la misma opinión, vuestra población había ido disminuyendo paulatinamente y, nosotros, los humanos, lo percibíamos y lo sentíamos.

Porque vosotros, gorriones, los” passer domesticus” de la taxonomía científica al uso, los gorriones de la España castellana, los tolainos de mi pueblo en la zona interior valenciana, Anna, los teulains en la Lengua Valenciana de buena parte del Reino de Valencia, estabais en franca decadencia numérica.

Durante cientos de años habíamos convivido y, aunque causabais muchas molestias, con vuestros gorgojeos al amanecer o al acudir a las siembras para alimentaros con el grano de nuestros cultivos, en cuanto comenzasteis a desaparecer notamos el vacío que originabais en nuestras vidas diarias, algo parecido al vacío que deja un familiar o un vecino querido.

Dejamos de cultivar cereales en los campos próximos al pueblo, se terminaron los gallineros en los corrales de las casas donde disputabais el pienso a gallinas y gallos, incluso os arriesgabais a entrar en las cambras de las casas para buscar el grano almacenado. De insectos nada.

Y os advertí, os dije que debíais adaptaros al cambio alimenticio, si no lo hacíais desapareceríais, que nos tomarais como ejemplo. El cambio para los humanos también se estaba produciendo y nosotros nos estábamos adaptando. Seguíamos creciendo pues y, hoy, con los nuevos cambios que nos sacuden intentamos adaptarnos a pesar de las dificultades.

Pues bien, la esperanza del encabezamiento la ha originado al ver, en la calle de La Palanqueta, cerca de mi casa en Anna, un grupo vuestro revoloteando por las proximidades de un bar, con mesas en la calle, sin duda buscabais residuos alimenticios como hacen las palomas en Valencia en las proximidades de la Plaza de la Virgen, y otro grupo en la Avenida de la Diputación, lo que no se veía meses atrás. También he observado más ranas de lo habitual en los últimos tiempos por las acequias e, incluso más abejas.

Por el contrario los insectos, especialmente rantellas (rantelles en Lengua Valenciana) y mosquitos, nos achicharran en el campo y la ciudad, especialmente el negro, el llamado Tigre.

La felicidad completa, al parecer, no es posible. Por lo menos, con vosotros, un consuelo.

Hasta otro rato y gracias.

FOTOGRAFIES ANTIGUES…I D’ABANS (Gata en el record, foto 1.849). PUJADA DEL CRIST, PROCESSÓ 1963? *COMENCEM AMB LES FOTOGRÀFIES DE LES FESTES*

MIGUEL VIVES SIGNES, CRONISTA OFICIAL DE GATA

(NOTA: Abans d’explicar aquests fotografia, animar-vos -hui que comença la novena a l’ermita- a que si teniu alguna fotografia antiga…o d’abans relacionada amb les festes, ja que no les tenim enguany amb la realitat a cuasa del COVID-19, sí tindre-les en el record. Podeu fer-me-les pel facebook o pel correu electrònic i aniré publicant-les cada dia, fins el 8 d’agost). 

Dit això, comence amb una clàssica de les festes. La fotografia que tot “soldat” (jove gater que ha fet el servei militar i ja ha tornat al poble “llicenciat”) té a sa casa, entre els seus àlbums. Baixant o pujant al patró el Crist del Calvari. En aquest cas i mirant les cases del carrer Teulada, es tracta de la pujada cap a l’ermita. Seria l’any 1963?, 1964?.

Identifique’m a Bernardo Mulet Pedrós a la part esquerre de la imatge processonal, si mirem de cara la foto. Portant la crosa està Benito Mestre. La casa és la que fa cantó amb el carrer Lluna. El rector era Don Vicente Llopis Bertomeu. Si identifiqueu algú més podeu comentar-ho.

Fuente: http://cronistadegata.blogia.com