
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
Del 20 al 30 de julio el mayor calor que acusó el termómetro el año pasado fue el de 37º, mientras que en el actual hemos sufrido 38º el día 23 y el 25, 39º el 28, 40º el veintinueve y 41’05 el día veintidós». Leo LAS PROVINCIAS, pero del año 1876. Durante las fiestas del VI Centenario de la muerte de Jaime I, don Teodoro Llorente y sus amigos, de rigurosa etiqueta y luto sufrieron una ola de calor que ahora nadie tiene en cuenta. Ni siquiera la Universidad valora, estudia y menciona los datos antiguos, que ella misma tomaba cada día, como referencia oficial: todo lo anterior a 1950 se desprecia en meteorología.
Deslumbrantes y eclipsados, los españoles nos encaminamos a un acontecimiento astral de los grandes: el Universo, con sus leyes de Gravitación, trabajando gratis al servicio de la hostelería. ¡La que se ha montado, señor Newton! Cuando se enteró de que le venía un eclipse gordo, España se puso a seducir al turismo internacional. Pero he aquí que los esfuerzos de los deslumbrantes seductores que trabajan para los ayuntamientos y autonomías han tenido tanto éxito en las redes de los memos que ahora se temen las aglomeraciones. El famoso Cecopi de la inundación ha sido convocado de nuevo. Lo primero que se ha decidido es cerrar el Saler y la Albufera: cincuenta parejas de enamorados como tontos son una bendición como negocio, pero quince mil tontos sin gafas son un peligro. El país de los 100 millones de turistas se aproxima, de manera inevitable, al ridículo. Rodeado de colegas mayores, fui hace poco a una conferencia en la Politécnica. Nos dijeron que este eclipse será como el de 1905, que la mayoría ya vimos de jovencitos. Y nos dieron unas gafas homologadas 12312-2. Deslumbrantes y eclipsados vimos que las instrucciones vienen en inglés y que las gafitas están hechas en una empresa óptica china. ¿Habrá ridículo mayor que una universidad tecnológica repartiendo un juguete de siete pesetas que no somos capaces de fabricar en nuestra propia nación?
Deslumbrante Pedro Sánchez, eclipsado Marlaska. ¿Se habrá investigado bien si alguno de los 70.000 invasores de Ceuta quería ver el eclipse en Aras de los Olmos? En La Mareta no se va a poder ver, pero ni falta que hace: solo él sabe lo que se sabe de él en Marruecos, Israel y Estados Unidos, desde que le metieron mano a su teléfono.
Miguel Polo no informó ni a sí mismo. Apagado ya el incendio más terrible de este año, las peñas taurinas de la Vall d’Uixò han podido ahogar las penas con una semana entera de toros. El fuego fue provocado en campos abandonados; pero ellos se beben la tradición.
-No, no. Al Garbí no intente subir. Además, a ver esas gafas: va a tener usted daños irreversibles en la retina…
Deslumbrantes y eclipsados. Y en ocasiones, ridículos…
Fuente: https://www.lasprovincias.es
