JAUME VIDAGAÑ
El 750 aniversario de la muerte de Jaume I no debe quedarse en una sucesión de actos institucionales. Esa fue la principal conclusión de la mesa redonda organizada este miércoles por Levante-EMV, que reunió a representantes de la Generalitat Valenciana, especialistas en patrimonio y miembros de la sociedad civil para reflexionar sobre la vigencia del legado del monarca y el papel que debe desempeñar esta conmemoración en la construcción de la identidad valenciana.
El encuentro se celebró apenas dos días después de que el Consell presentara la programación oficial del aniversario, concebida como una iniciativa abierta, participativa y con vocación de extenderse por todo el territorio valenciano durante los próximos meses.
Bajo el título ‘El legado de Jaume I: 750 años construyendo identidad, cultura y futuro’, el debate reunió a la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso; el director general de Cultura, Ignacio Prieto; el director gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Nicolás Bugeda; la presidenta del Fòrum Jaume I, Susi Boix, y EL CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG DE SANTA MARIA, JULIO BADENES. Pese a abordar el aniversario desde perspectivas distintas —institucional, académica, patrimonial y social—, todos coincidieron en una idea: el mejor homenaje al monarca será lograr que su legado permanezca cuando concluya la conmemoración.
Un legado que sigue definiendo a los valencianos
Una de las primeras conclusiones que se extrajeron durante la jornada fue la necesidad de desplazar el foco desde la propia figura histórica hacia la herencia política, jurídica y cultural que dejó Jaume I. Marta Alonso reivindicó durante el encuentro la denominación de ‘Rey Fundador’, al considerar que su principal aportación fue la creación de un reino con instituciones propias y una identidad diferenciada.
En su opinión, la efeméride debe servir para proyectar valores como la cohesión, la convivencia, la ambición colectiva o la cooperación entre administraciones y sociedad civil, evitando que el aniversario quede reducido a una sucesión de celebraciones. “Tenemos que recoger el legado de ambición y valores que nos transmite Jaume I para sentar las bases del futuro que queremos para la Comunitat Valenciana”, alegó.
Ese planteamiento encontró respaldo entre los especialistas. JULIO BADENES SOSTUVO que “resulta imposible explicar quiénes somos los valencianos” sin la conquista y la fundación del Reino de València por parte de Jaume I. El cronista recordó que, de haber permanecido el territorio bajo la influencia castellana iniciada con Alfonso VI, “hoy seríamos castellanos”. Una afirmación con la que quiso evidenciar hasta qué punto la conquista y posterior organización política impulsadas por el monarca aragonés resultaron decisivas para configurar la identidad, las instituciones, la lengua y la personalidad histórica de los valencianos.
Así pues, BADENES señaló que el aniversario debe servir para analizar cuestiones como la convivencia, la multiculturalidad o la preservación del patrimonio desde una mirada actual, evitando trasladar al presente los parámetros propios del siglo XIII.
En una línea similar, la presidenta del Fòrum Jaume I, Susi Boix, defendió que la figura del monarca constituye uno de los pocos elementos capaces de generar consenso en un contexto de elevada polarización política. A su juicio, pocas referencias históricas poseen hoy un carácter tan transversal.
Sin embargo, advirtió de que el verdadero reto no consiste únicamente en que la ciudadanía conozca quién fue Jaume I, sino en que identifique hasta qué punto su legado continúa presente en las instituciones valencianas, desde los Furs hasta denominaciones como Consell, Les Corts o Síndic de Greuges. “No basta con conocer la figura de Jaume I; hay que conocer también su legado”, apuntó.
Boix insistió en que el verdadero éxito de la conmemoración dependerá de que la sociedad interiorice ese legado y de que el trabajo iniciado este año tenga continuidad hasta el 800 aniversario de la conquista de València, previsto para 2038.
Acercar Jaume I a las nuevas generaciones
Del análisis del pasado, el debate dio el salto al futuro. Y ese futuro, coincidieron los ponentes, pasa inevitablemente por las aulas. La educación emergió como uno de los grandes ejes de la conmemoración, con el convencimiento de que el 750 aniversario solo habrá cumplido su objetivo si sirve para despertar el interés de niños y jóvenes por la figura de Jaume I y por el legado institucional, cultural y patrimonial que dejó el fundador del Reino de València.
En este punto, BADENES fue uno de los participantes que se mostró más abierto a esta idea. EL CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG insistió en que la educación debe desempeñar un papel decisivo para que las nuevas generaciones conozcan la historia de sus municipios y comprendan el valor del patrimonio como elemento de identidad colectiva. “No se puede amar lo que se desconoce”, resumió al defender una mayor presencia de historia local en las aulas.
Asimismo, Marta Alonso explicó que, con el objetivo de conectar con el público joven mediante nuevos formatos, la programación diseñada por la Generalitat Valenciana incorpora desde congresos científicos hasta talleres familiares, pasando por una edición especial del concurso educativo Minecraft Education, concebida para acercar la historia valenciana al alumnado utilizando herramientas digitales y lenguajes próximos a las nuevas generaciones.
Una conmemoración abierta para toda la sociedad
El debate permitió también conocer algunas de las líneas maestras de la programación diseñada por la Generalitat Valenciana, que pretende extenderse durante los próximos meses mediante propuestas culturales, educativas, patrimoniales e institucionales.
El director general de Cultura, Ignacio Prieto, subrayó que la conmemoración constituye una oportunidad para transformar un acontecimiento histórico “en una auténtica experiencia cultural para toda la ciudadanía”. En este sentido, explicó que archivos, museos, bibliotecas y espacios patrimoniales serán los principales escenarios de una programación concebida para perdurar más allá de este aniversario y consolidar una política pública de difusión del patrimonio valenciano.
Entre las iniciativas destacó las exposiciones documentales, publicaciones académicas, rutas teatralizadas en El Puig y actividades destinadas a acercar el legado de Jaume I a públicos de todas las edades. “Hay que transformar el legado de Jaume I en una política pública de acceso a la cultura”, remarcó.
Por su parte, Nicolás Bugeda avanzó algunos de los actos más simbólicos previstos para el próximo 27 de julio, fecha en la que se cumplen exactamente 750 años del fallecimiento del monarca. La jornada incluirá el toque manual de campanas en las cuatro catedrales y concatedrales de la Comunitat Valenciana, la misa solemne en la Catedral de València y un concierto de música antigua en el Centre del Carme, además de otras iniciativas impulsadas conjuntamente por instituciones, universidades, entidades culturales y administraciones locales. “Hay que animar a la sociedad a participar, porque siempre aprenderá algo”, resaltó el director gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.
Además, la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, defendió que la conmemoración trasciende el recuerdo histórico para convertirse en un reflejo de la política cultural impulsada por el Consell; y remarcó que la programación “está viva” y que próximamente se van a ir sumando nuevas iniciativas desde todos los ámbitos y niveles. “Estamos trabajando en una iniciativa conjunta con el toque manual de campanas y la tamborrada, ambos declarados Patrimonio Inmaterial de la Unesco”.
La mesa concluyó con un mensaje compartido por todos los participantes: el aniversario solo habrá cumplido su objetivo si consigue que la ciudadanía conozca mejor su historia, se implique en la conservación del patrimonio y haga suyo un legado que, siete siglos y medio después, continúa definiendo buena parte de la identidad valenciana.
Fuente: https://www.levante-emv.com