Arxiu diari: 1 de juliol de 2026

NULES DA EL PRIMER PASO PARA TENER BANDERA PROPIA TRAS APROBAR EN PLENO EL DISEÑO DEL CRONISTA OFICIAL DE LA VILA

El pleno municipal celebrado el pasado viernes 26 de junio marcó un hito histórico para Nules: por primera vez, la corporación debatió y aprobó una propuesta oficial de bandera municipal, DISEÑADA POR EL CRONISTA OFICIAL DE LA VILA, JOAN GAVARA, que ahora será remitida al Consejo de Heráldica y Vexilología de la Comunitat Valenciana. Si el organismo autonómico valida el diseño, Nules contará con su primera bandera oficial contemporánea, destinada a ondear en todos los edificios municipales.

El punto fue introducido por el concejal de Patrimonio, Guillermo Latorre, quien defendió que LA PROPUESTA DEL CRONISTA se sustenta en criterios históricos y heráldicos sólidos, ajustados a la normativa vigente. Explicó que el diseño recoge elementos esenciales de la identidad de Nules presentes en la heráldica local desde hace siglos.

Latorre recordó que el cronista es la figura técnica de referencia en materia histórica y simbólica, y que su propuesta se fundamenta en los elementos que han definido la identidad de Nules durante siglos.

El concejal enlazó esta propuesta con la reciente aprobación del nuevo escudo municipal, TAMBIÉN ELABORADO POR EL CRONISTA y validado por el Consejo de Heráldica. Subrayó que la bandera planteada sigue la misma línea de rigor histórico y coherencia simbólica que el escudo, consolidando así un sistema heráldico completo para el municipio.

Y finalizó expresando su deseo de que EL PLENO DIERA EL VISTO BUENO A LA MEMORIA DEL CRONISTA y permitiera que Nules dispusiera, por fin, de una bandera oficial que pueda representar al municipio en sus edificios municipales, actos institucionales, celebraciones públicas y eventos oficiales. “Es un símbolo que nos identifica como pueblo y que nos acompañará durante generaciones”, afirmó.

La enmienda de VOX–PP: consulta ciudadana y varias propuestas del cronista

El portavoz de VOX, Rafa Enrique, defendió la enmienda presentada conjuntamente con el PP, solicitando abrir un proceso de participación ciudadana para que los vecinos pudieran elegir entre varias propuestas técnicas ELABORADAS POR EL CRONISTA.

Enrique recordó que EL INFORME DEL CRONISTA menciona antecedentes históricos —como la bandera acordada por el Consell de la Vila en 1570— y que, al ser un símbolo de nueva creación, EL PROPIO CRONISTA reconoce que podrían existir varias propuestas válidas. Propuso que el cronista elaborara tres o cuatro modelos ajustados a la normativa heráldica y que posteriormente los vecinos eligieran mediante una consulta popular cuál consideran más representativo.

Defendió que la bandera es un símbolo emocional, más visible y más presente en la vida cotidiana que el escudo, y que la ciudadanía debería poder elegir “la bandera que quiera amar, llevar en una pulsera, en una pegatina o en un balcón”.

El alcalde, David García, intervino en representación de Centrats en Nules para defender con firmeza que el procedimiento seguido es el que marca la ley y que cualquier desviación supondría “desvirtuar un proceso técnico que exige rigor y seriedad histórica”.

García afirmó que lo que proponía VOX “no era participación ciudadana, sino un concurso para hacer banderitas, algo impropio de un símbolo institucional que debe cumplir criterios heráldicos estrictos”. Añadió que “para concursos de dibujo están otros temas”, pero que la bandera municipal “no puede convertirse en un ejercicio creativo sin control técnico”.

El alcalde recordó que el secretario municipal ha fijado claramente el procedimiento y que el pleno debe ceñirse a él. “Esto no es un concurso de dibujitos, y no lo va a ser. La bandera de Nules debe nacer del rigor, no de la improvisación”, afirmó.

El portavoz socialista, Adrián Sorribes, intervino para fijar la posición del PSPV-PSOE, centrada en la defensa del procedimiento técnico y la eficiencia administrativa. Sorribes afirmó que no tiene sentido abrir un proceso de participación pública en el que se le diga a la gente que debe seguir los criterios DEL CRONISTA para participar, cuando la consulta no tendría carácter vinculante y, en última instancia, “se terminaría aprobando igualmente la propuesta del cronista”.

El portavoz socialista insistió en que la memoria del cronista está “excelentemente fundamentada” y QUE GAVARA es “la persona que posee los criterios técnicos, históricos y heráldicos necesarios para elaborar una bandera oficial”. Por ello, consideró que “no hace falta alargar el procedimiento con un proceso que solo dilata la aprobación para acabar aprobando el trabajo que ya ha hecho el cronista”.

Sorribes añadió que la ciudadanía sí puede opinar: “Durante el periodo de exposición pública, cualquier vecino que no esté de acuerdo con la propuesta del pleno puede presentar alegaciones. Ese es el mecanismo legal, serio y garantista para que la gente participe”. Concluyó defendiendo que el municipio “merece una bandera sólida, seria y representativa”, y que la propuesta del cronista cumple plenamente esos requisitos.

El Partido Popular apoyó la enmienda conjunta con VOX, defendiendo la consulta ciudadana. Su portavoz, Miguel Ángel Martínez, consideró que no es descabellado hacer esta consulta popular bajo los criterios del cronista oficial. No obstante, en la votación de la propuesta dictaminada dos concejales optaron por abstenerse y un concejal votó en contra de la propuesta definitiva.

Para cerrar el debate, Guillermo Latorre fue especialmente contundente. Acusó a la oposición de querer “engañar a la gente de Nules” con la enmienda presentada, asegurando que su objetivo era “fabricar un vídeo denunciando que el gobierno no quiere que la ciudadanía participe en el diseño de la bandera”.

El concejal defendió que la oposición “no ha hecho su trabajo” y que no se puede abrir un proceso participativo para diseñar una bandera “que requiere un amplio conocimiento técnico e histórico que solo muy pocas personas poseen”. Añadió que cualquier diseño debe ajustarse a criterios estrictos y que no tiene sentido pedir a la ciudadanía que presente propuestas que inevitablemente serían descartadas por no cumplir la normativa heráldica.

La enmienda presentada por VOX y PP fue rechazada por 13 votos en contra (Centrats en Nules, PSPV-PSOE y Més Nules) y 5 votos a favor (VOX y PP).

Acto seguido, la propuesta del concejal de Patrimonio, Guillermo Latorre, fue aprobada por 15 votos a favor (Centrats en Nules, PSPV-PSOE, Més Nules y VOX), 2 abstenciones del PP y 1 voto en contra de un concejal del PP.

Con esta votación, el pleno acordó remitir el diseño al Consejo de Heráldica, iniciando así el procedimiento administrativo que podría culminar con la adopción de la primera bandera oficial de Nules, donde será evaluado con criterios técnicos y académicos. Si recibe el aval, Nules verá ondear en sus edificios un símbolo que no solo identificará a la institución, sino que aspira a convertirse en un signo de pertenencia para vecinos presentes y futuros.

Fuente: https://laveudenules.es

EL CÓMIC VALENCIANO RECUPERA SU MEMORIA: ‘EL PEU FREGIT’, DE MIGUEL CALATAYUD, ABRE LA NUEVA COLECCIÓN ‘ENTRAMATS’ DEL MAGNÀNIM

Hay obras que, cuando aparecen, generan perplejidad. Y hay editoriales que, décadas después, tienen el criterio de reconocer que esa perplejidad era, en realidad, admiración mal gestionada. Eso es, en esencia, lo que propone la Institució Alfons el Magnànim —la editorial de la Diputació de València— al inaugurar Entramats, su nueva colección dedicada al cómic, con la recuperación de El Peu Fregit, de Miguel Calatayud. Una obra publicada originalmente en 1997 que desconcertó a buena parte de la crítica y que hoy se reedita como lo que siempre fue: una pieza fundamental de la historieta española contemporánea.

Una colección con vocación de archivo vivo

Entramats no nace para llenar un hueco comercial, sino para cubrir una deuda cultural. La colección tiene como objetivo recuperar títulos esenciales del cómic valenciano mediante ediciones que combinan el cuidado editorial con una contextualización crítica. Cada volumen se concibe como un libro-objeto que invita a una lectura activa, con estudios especializados integrados que amplían y enriquecen la obra original. La dirección recae en Daniel Tomás, director de contenidos del Salón del Cómic de València, lo que añade al proyecto una perspectiva desde dentro del sector.

La elección de El Peu Fregit (publicado originalmente por Edicions de Ponent en 1997) como primer título difícilmente podría ser más acertada. La obra narra la historia de Jaume el Barbut, un bandolero de finales del siglo XVIII, a través de aucas, pliegos de cordel, estampas y otras formas de literatura popular valenciana, mientras despliega simultáneamente un lenguaje gráfico de una modernidad que todavía hoy resulta sorprendente. Es una paradoja tan deliberada como brillante: cuanto más se hunde en la tradición, más contemporánea se vuelve.

Vanguardia construida sobre la tradición popular

Lo que hace singular a Calatayud —y lo que explica la vigencia de esta obra casi treinta años después de su publicación— es que no entiende la experimentación como ruptura, sino como diálogo. Lejos de dar la espalda a las formas populares de comunicación, las convierte en el andamiaje mismo de su propuesta gráfica. El resultado es un cómic que reivindica la historieta como heredero legítimo de una larga tradición narrativa: la del grabado popular, la del pliego de cordel, la de la auca. El mismo género que a menudo ha tenido que justificarse como arte encuentra aquí sus raíces más profundas.

Durante los años 80, Calatayud fue uno de los principales representantes de la llamada «línea clara valenciana», una corriente que marcó el cómic español de la época. Pero El Peu Fregit representa algo distinto: el salto hacia un territorio donde el autor dicta sus propias reglas. Calatayud revolucionó el campo de la ilustración desde sus comienzos con su particular enfoque estético y conceptual, tanto en la historieta gráfica como en los libros infantiles y juveniles.

Tres estudios para rodear la obra desde distintos ángulos

Esta nueva edición de Entramats no se limita a reimprimir el original. Incorpora tres estudios que amplían la lectura desde perspectivas complementarias. El primero, titulado ‘Balada de glòria i botí’, está firmado por Felipe Hernández Cava, Premio Nacional del Cómic, que recorre el universo creativo de Calatayud y explora la relación entre su obra y el paisaje cultural de las sierras del sur de Alicante y el norte de Murcia: un territorio que en esta historia no es decorado, sino protagonista silencioso. El segundo texto, ‘El Peu Fregit: elogi de la literatura popular’, de Jordi Giner, analiza el diálogo que la obra establece con las formas tradicionales de comunicación y cómo esa apropiación es una constante en toda la trayectoria del autor. EL VOLUMEN SE CIERRA CON UNA ‘RESSENYA HISTÒRICA DE JAUME EL BARBUT’, A CARGO DE GONZALO MARTÍNEZ ESPAÑOL, CRONISTA OFICIAL DE ASPE, QUE RECONSTRUYE EL CONTEXTO HISTÓRICO DEL PERSONAJE Y EL ORIGEN DE UNA DE LAS LEYENDAS MÁS PERSISTENTES DEL SUR VALENCIANO.

El artista detrás de la obra

Nacido en Aspe (Alicante) en 1942, Calatayud es uno de los ilustradores más relevantes del panorama español desde que comenzó su carrera, a finales de los años 60, y ha cultivado la literatura infantil, el diseño y el cómic. Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Murcia y se licenció en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de València. Ha publicado 49 libros de ficción ilustrados, seis de los cuales con textos e ideas propios, y ha publicado 10 álbumes de historieta gráfica de los que también es autor de los textos.

Su palmarés es difícilmente igualable dentro de la ilustración española. Entre sus galardones destacan el Primer Premio del Ministerio de Cultura a las Mejores Ilustraciones de Libros Infantiles y Juveniles —obtenido en dos ocasiones, en 1989 por Una de indios y otras historias y en 1991 por Libro de las M’Alicias—, el Premio a la Mejor Obra del Salón del Cómic de Barcelona por El pie frito en 1998 y el Premio Nacional de Ilustración concedido en 2009 por el conjunto de su obra. Este último galardón, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros, se otorga desde 2008 a toda una carrera, no a una obra particular. Una distinción que, en el caso de Calatayud, resulta del todo coherente: su legado no cabe en un solo título.

Con Entramats, la Institució Alfons el Magnànim da un paso que va más allá de la nostalgia editorial. Recuperar El Peu Fregit no es solo rescatar un cómic difícil de encontrar; es reivindicar que el cómic valenciano tiene un patrimonio que merece ser conservado, estudiado y puesto en valor con el mismo rigor con el que se tratan otras formas de expresión artística. Si la colección mantiene el nivel de este primer volumen, Entramats tiene todas las papeletas para convertirse en una referencia imprescindible dentro de la historia cultural del País Valencià.

Fuente: https://www.valenciaextra.com