Desde este mes de septiembre pesa sobre los hombros de la Colla Kikiricua, la responsabilidad de preparar las fiestas mayores de Casinos para el año venidero.
Casinos celebra sus fiestas patronales en el mediero de agosto y son días intensos dignos de ser vividos en vivo y en directo.
Es una buena noticia que este grupo de amigos se hayan implicado en este proyecto que se convertirá en realidad a lo largo de un año que inundarán Casinos con sus actividades en pro de unas fiestas maravillosas.
El pasado domingo fue su presentación como Festers, ante el pueblo, recorriendo las calles y visitando las casas para hacer la “cartoná” o el ofrecimiento del típico “cartonet” que es el llavero mágico para participar en todos los actos de las fiestas de agosto. Es una buena forma de empezar el año y darse a conocer al vecindario.
Los componentes de esta Colla son: Raúl Izquierdo y Maria Ángeles Galvez; José Manuel Marqués y Teresa Cerveron;
Jorge Sáez y Rosario Gomez; Vicente Miralles y Pilar Perez; Jorge Izquierdo y Maria José Vidal; David Guillen y Sonia Montalban; Jaime Gómez y Susana Ibañez; Sergio Monleon y M. Carmen Galvez; José Ignacio Prieto y Ester Romero y Rosalina Cerveron, este armonioso grupo que siempre participa puntual en los actos de Casinos, ya están diseñando lo que serán las dinámicas fiestas del próximo mes de agosto.
Es gratificante ver que hay personas comprometidas para trabajar por el pueblo y desde estas líneas del Periódico de Aquí, les deseamos el éxito merecido.
Estemos atentos a las próximas actuaciones, porque se aproximan fechas de divertidos momentos que viviremos “a tope”; y no olvidemos que en la cantina el esmerado servicio es “a punta-pala”.
Por cierto Kikiricua es el sonido que cada noche de verano emite nuestro agobio de referencia el galli-pato.
MARI CARMEN RICO NAVARRO. CRONISTA OFICIAL DE PETRER
Cada 19 de agosto Petrer conmemora una fecha histórica. Fue, hace ahora 412 años, cuando Antonio Coloma Pérez-Calvillo, II conde de Elda (1586-1619) y señor territorial de las villas de Elda, Petrer y lugar de Salinas, otorgó la Carta Puebla a los nuevos pobladores cristianos viejos que vinieron a Petrer desde Biar, Castalla, Ibi, Xixona, Montfort y la huerta de Alicante (Agost y Mutxamel).
En total 100 familias (95 hombres y 5 viudas). Llegaron, entre otros, los Rico, Bernabéu, Maestre, Miralles, Esteve, Pastor, Payá, Pérez, Poveda, Vicedo, Alcaraz, Amorós, García, Hernández, Mira, Montesinos, Morant, Planelles, Amat, Brotons, Tortosa, apellidos que aún perduran en Petrer.
La expulsión de los moriscos (1609), con el deseo de homogeneizar cultural y religiosamente a toda la población de los reinos de España, supuso la pérdida de la mayor parte de la población del Condado de Elda. Situación de despoblamiento que, al afectar gravemente a las rentas señoriales del conde de Elda, tuvo que ser solucionada mediante una política repobladora auspiciada a lo largo de las primeras décadas del siglo XVII y cuyas condiciones legales quedaron fijadas en las mencionadas cartas pueblas. Este proceso repoblador, nutrido casi mayoritariamente con gentes oriundas del mismo Reino de Valencia, contribuyó a que se transpolaran antagonismos ancestrales de los lugares de origen a los nuevos pueblos de acogida. En el caso que nos ocupa, este fenómeno se puede asimilar, con evidentes matizaciones al participar gentes de otros lugares, a la llegada a Petrer de pobladores de Castalla, frente a un elevado componente de Onil en las familias que accedieron a repoblar Elda. Transmitiendo, de este modo, las rencillas locales existente entre estos dos pueblos de la Foia de Castalla a nuestro ámbito geográfico, donde encontraron un magnífico caldo de cultivo para reproducirse e intensificarse. Aunque no hay que olvidar que los conflictos entre Elda y Petrer se rastrean desde el siglo XIV éstos se potencian con la repoblación pues a Petrer y a Elda se traslada la rivalidad entre Castalla y Onil.
De la Carta Puebla de Petrer se conocían hasta hace muy poco algunos capítulos sueltos, pero gracias a la publicación del Catálogo del Archivo Condal por el historiador y cronista de la ciudad de Elda Gabriel Segura Herrero conocemos la existencia de una copia completa de este singular documento que nos permite conocer nuestros orígenes y que se puede consultar en la revista Moros y Cristianos 1999 (bibliopetrer.petrer.es) y en la Revista del Vinalopó n.º 12 (2009).
En la Carta Puebla, realizada y convenida ante el notario Juan Beltrán, se estipulaba el reparto de casas y tierras, las condiciones para su explotación, los ingresos y privilegios reservados a la Señoría… En sus capítulos se establecía el dominio de los Coloma sobre la tierra, junto con una serie de privilegios y regalías, tales como el derecho de los molinos, almazaras, tiendas, tabernas, carnicerías y hornos. Las condiciones que se dispusieron en este documento se mantuvieron, no sin revisiones, como las de 27 de octubre de 1612, la del 31 de julio de 1616 o la de junio de 1727, hasta la abolición definitiva de los señoríos en 1837, en el reinado de Isabel II.
La repoblación establecida por el conde de Elda en la Carta Puebla de 1611, no permitió recuperar los ritmos de crecimientos generados durante la segunda mitad del siglo XVI.
ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA
Hace días, leyendo un artículo rescatado en el Archivo de un diario de tirada nacional quedaba en el aire la duda de que aquel tétrico personaje que, con instigación y complacencia convirtió a muchas personas, desde niños a ancianos en cenizas, después de su alojamiento más o menos largo en condiciones infrahumanas en campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial. En el título del artículo se preguntaba si era verdad o ficción que ese personaje que vivió como uno de los principales protagonistas de aquella guerra y que había participado en la Primera contienda mundial con la graduación de cabo como correo «cabalgando» en una bicicleta; si en esta última fue un cobarde o un héroe. Sin entrar en más detalles se estaba refiriendo a Adolf Hitler. Tal vez, aunque fuera en 1940, Charles Chaplin «Charlot» daba la impresión que lo estaba parodiando en la película estadounidense «El gran dictador».
Son numerosas las dictaduras que se han vivido y sufrido en la Historia, desde aquellas primeras del Imperio Romano hasta la actualidad. Pero, en este caso, nos vamos a centrar en la que el pasado 13 de septiembre se cumplía cien años del golpe de Estado, catalogado como de «guante blanco» dado con la complicidad regia, que fue protagonizado por el que era capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja.
Y nos entretendremos en cuándo y cómo se tuvo conocimiento en Orihuela, en la que la Dictadura se ve reflejada en las actas del Ayuntamiento, en la sesión extraordinaria celebrada el 1 de octubre de 1923, quedando disuelta la Corporación Municipal que presidía Manuel Canales Ortuño. Habían transcurrido desde el golpe de estado doce días, hasta que se publicó el Real Decreto emitido por la Presidencia del Directorio Militar, sancionado por el monarca el 30 de septiembre, por el que se disolvían todos los Ayuntamientos. En Orihuela, la víspera del citado golpe se celebró una sesión supletoria en la que se daba cuenta de la dimisión del primer teniente de alcalde, Manuel Martínez Simó y la toma de posesión de Pedro Muñoz Méndez para sustituirlo.
Sesiones supletorias
Hasta el citado 1 de octubre hubo dos sesiones supletorias más (19 y 26 de septiembre), en las que no aparece ninguna referencia al Directorio Militar. Antes de darse lectura al Real Decreto, el comandante militar, teniente coronel de la Zona de Reclutamiento Manuel Martínez Ramos, que había convocado y presidía la sesión extraordinaria, dirigió un saludo al Ayuntamiento, a la Junta Municipal y al pueblo, deseándole mucha prosperidad, y «una verdadera regeneración, recomendando que cada cual en la medida de sus fuerza, y dejando aparte toda rencilla, contribuya al engrandecimiento de la Nación, demostrando ser verdaderos españoles». Después de dado a conocer lo dispuesto por el Real Decreto cesaron todos los concejales y fueron reemplazados inmediatamente por los vocales asociados del mismo Ayuntamiento, quedando estos bajo la presidencia e intervención de la autoridad militar, de tal forma que aquellos debían de ser personas con «título profesional o ejerzan industria técnica o privilegiada y en su defecto mayores contribuyentes», pasando a ser concejales y electores del nuevo alcalde mediante votación secreta. Antes de ello, tras la lectura de la citada Real Orden, algunos concejales cesados como Vicente Bellido Polo pedían la palabra, «aplaudiendo el Real Decreto y proponiendo un voto de gracia para el Ejército que con su actitud ha salvado a la nación del caciquismo, terminando con un viva al Ejército y al general Primo de Rivera que es calurosamente contestado por todos los presentes».
A continuación, intervenía José Escudero Bernicola para que, «después de prestar con plena satisfacción de espíritu, dice, el más respetuoso acatamiento a la disposición leída y de adherirse a las palabras pronunciadas por el Sr. Bellido Polo, pide conste en acta el celo e interés que ha desplegado por el amor a Orihuela y por defender sus ideales de libertad, haciendo votos porque los que le sigan en el Ayuntamiento lo hagan con el interés que él lo ha hecho, estando por encima de las bajas pasiones que a los salientes le ha rodeado». De idéntica manera se manifestaron, Francisco Germán Ibarra, Juan y José Joaquín Carrió Pastor.
Corporación
De esta forma, la nueva Corporación quedaba formada en principio por las siguientes personas: Mariano García Soriano, Vicente Cebrián Celestino, José Gil Arronis, Juan Rodríguez Murcia, Manuel Reyes Alonso, Rafael Martínez Arenas, Antonio Rayos Zaragoza, Joaquín Espinosa Celdrán, Cayetano Selma Meseguer, Victoriano Campos Alcocer y Antonio Moratón García.
Una vez cesados los concejales y posesionados de sus cargos los vocales asociados, se procedió en votación secreta a la elección de alcalde, resultando elegido interinamente como alcalde, Rafael Martínez Arenas, por no haber alcanzado la mayoría absoluta. Tras ello, siendo las 21.30 horas, con la anuencia del comandante militar se suspendió hasta una hora después la sesión, con objeto de que los asistentes pudiesen cenar. Un vez reintegrados al Salón de Sesiones, se procedió a la elección de los miembros de la Junta de Asociados, quedando dividido el término municipal en diez secciones. Sobre esta sesión, comentaba el periódico alicantino «El Graduador» que había suscitado mucha expectación, acudiendo mucha gente y que después de efectuado el arqueo y entrega de la caja, se concluyó a las tres de la madrugada. Esta Corporación que estuvo presidida desde la siguiente sesión por el primer teniente de alcalde Vicente Cebrián Celestino, como alcalde accidental, llevó las riendas del Ayuntamiento hasta el 11 de enero de 1924, en que fueron cesados sus miembros al terminar la misión que se les había encomendado el 1 de octubre del año anterior, pasando a ocupar la Alcaldía, José María Payá Megías.
¡Qué mejor que empezar el curso escolar que con el futuro de la historia y tradición eldense!. Y eso es lo que hemos hecho esta mañana: Recibir en la Parroquia de Santa Ana Elda a la comunidad escolar, tanto de Primaria y Secundaria del instituto y colegio Colegio Carmelitas Elda en una magnífica iniciativa.
Mas de 300 alumnos, entre niños y jóvenes, acompañados de sus maestros y profesores han querido empezar el curso visitando a los Santos Patronos de Elda en una ocasión especial, como lo es su exposición en el magnífico trono de origen barroco que se monta todos los años con motivo de la celebración de Fiestas Mayores de Elda.
Tras las palabras y oración de bienvenida por parte del vicario don Germán Sánchez y de Ramon Gonzalez Amat en nombre de la Cofradía Santos Patronos de Elda, COMO CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD, he compartido con todos ellos retazos de la historia eldense: la leyenda que relata su llegada a Elda desde Cerdeña; el origen e importancia de ambas advocaciones, el por qué y cuándo de ambas intitulaciones tan sagradas y la larga historia que une a Elda, desde 1604, con la Virgen de la Salud y el Cristo del Buen Suceso.
Será el jueves día 21, a cargo del CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT, ALFRED BERNABEU
La historia del textil de Ontinyent es la temática escogida para la conferencia que acogerá el Museo de la Seda de Valencia el próximo jueves, día 21 de septiembre, a cargo de ALFRED BERNABEU SANCHIS, doctor en Historia, CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT Y SECRETARIO DE LA ASOCIACIÓN DE CRONISTAS DEL REINO DE VALENCIA.
La conferencia, que tendrá lugar a las 18:00 horas, en el Centro de Artesanía (acceso por la plaza peatonal MuVIM), se enmarca dentro del ciclo de conferencias de la exposición “De la ruta de la seda a Fiesta de Moros y Cristianos”.
FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA
Históricamente el viñedo tuvo una importante trascendencia en la comarca. En 1769, la salina de cabo Cervera o de Orihuela, hoy llamada de Torrevieja, ya surtía de sal a muchos países de Europa a menos de dos reales de vellón la fanega. En el margen de la laguna de La Mata se sacaron y amontonaron 600.000 fanegas de sal con las que se abastecía el Reino de Valencia y la sobrante la vendían a otros países al mismo precio que la de Torrevieja. Parte del campo que estaba próximo a la salina de La Mata -ya en la jurisdicción de Guardamar- se hallaban plantadas tres «rejas» y dos «cabas», referidas a las tiras o hileras de las vides.
La cosecha de 1769 ascendió a 1.600 cántaros de vino, o sea, aproximadamente 18.480 litros. En 1795, Joseph Montesinos en su «Compendio histórico oriolano» relata que en La Mata «[…] se hallan grandes llanuras pobladas de […] muchas viñas […] que producen […] especial vino, que embarcan para Francia, Alemania, Génova, Italia, Nápoles y Portugal, el que luego que sente [sic] la humedad del mar, se buelve [sic] muy esquisito [sic] y especial».
La vid vuelve a contraer auge en la segunda mitad del siglo XIX debido al establecimiento de un tratado comercial franco-español muy favorable a los vinos nacionales, y coincidiendo con el ataque de la filoxera a los viñedos franceses. Se trata de un insecto que se propagó por Europa procedente de cepas americanas.
Las facilidades que ofrecía el régimen arancelario y los deseos de obtener rápidos y cuantiosos beneficios llevó a que los agricultores plantasen masivamente vides en sus tierras. Los viñedos dedicados a la producción de uva de vinificación gozaron de gran relevancia en la zona.
Los viñedos de La Mata no fueron nunca atacados por la filoxera, ya que al estar aisladas del resto y plantados en terreno arenoso y seco se libraron de tan perjudicial epidemia, existiendo bodegas que incluso exportaban al extranjero.
La llegada de la filoxera a España supuso el final del cultivo en la región. Sólo quedaron algunos reductos de vid en zonas cercanas a La Mata. En aquella época importantes productoras de vino en Torrevieja fueron las fincas de «San José de los Hoyos»,, «La Hoya» -grande y pequeña-, «La Torreta», «San José de los Hoyos» y «El Chaparral» y las bodegas de «Campo Soria» en el lagar de «Lo Albentosa», entre otras, obtuvieron vinos de muy alta calidad que exportaron por el puerto de Torrevieja a granel y embotellados.
La bodega de «San José de los Hoyos» era propiedad del gibraltareño Pedro Casciaro Carrara, casado con Carolina Lobato Bellido. A mediados del siglo XIX se dedicó a diversos negocios en la ciudad de Cartagena especialmente a la minería y construyó una villa de recreo en la finca titulada «Los Hoyos» dedicada a la elaboración de vinos y aguardientes.
Tal fue la calidad de sus caldos que obtuvo, en 1888, «Mención honorífica» en la Exposición Universal de Barcelona y premiados también en la Exposición Universal de París de 1889; destacando sus vinos embotellados de moscatel, clarillo y albillo, también por su anisado suave elaborados todos en su bodega.
«La Hoya» pequeña o segunda es una hacienda situada -por aquel entonces- en el término de Orihuela, en el Campo de Salinas, partido de La Loma, que linda al este con tierras vertientes a la laguna de La Mata; al oeste con las salinas de Torrevieja; al sur con la hacienda llamada «Hoya Grande» y al norte con la hacienda «El Chaparral», con desmontados con tierras blancas, olivar, higueras, otros árboles y viñas, además de tener lomas para pasos, casa con habitación, bodega para la elaboración de vinos, granero, patio, pozo y huerto cercado. Su extensión era de más de 115 hectáreas, en las que además se hallaban comprendidos prensas, toneles y demás artefactos para la elaboración de vino.
Perteneció al oriolano Joaquín Cartagena Clavarana y, después de haber sido hipotecada, salió a subasta por adeudo público, siendo adquirida en 1922 por las hermanas torrevejenses Josefa y Concepción Torres García, estando por aquel tiempo plantadas sus tierras con 29 tahúllas de villa nueva y cinco tahúllas de viña vieja.
La bodega más importante de La Mata fue el lagar de «Lo Albentosa», el más antiguo y de mayor envergadura del que tengo noticia. Después de pertenecer a la familia Albentosa, originaria de Rojales, a mediados del siglo XIX paso a ser propiedad de Juan Soria Ferrer, natural de Aspe (Alicante), al que sucedió su hijo José Soria Galián y más tarde sus nietos Ramón y Antonio Soria Sala. Fueron grandes cosecheros de uva, arcaciles y guisantes, pero mención especial merece sus vinos que, al igual que sus ancestros, exportaban a Argelia, Europa y América.
Entre sus vinos embotellados hay que destacar su «Clarete Fino» y el «Blanco Brillante». La bodega de «Lo Albentosa» siguió elaborando vino hasta los años 60 del siglo XX. Muchos de los utensilios de aquella bodega se encuentran colocados -por desgracia- a la intemperie en una jardinera junto a la carretera N-332, con evidente peligro, si no se pone remedio, del deterioro y pérdida de tan valioso material etnográfico.
Enguera vive este fin de semana una de sus fiestas más ancestrales, autóctonas y únicas, la de San Gil. Unas fiestas que tuvieron que ser aplazadas debido a las previsiones meteorológicas por la DANA. Tres días en los que la protagonista es una planta: el hinojo. Con más de siglo y medio de historia, la fiesta está documentada por primera vez en un grabado de 1861, ‘Bendición del hinojo’ en la revista El Museo Universal. Sólo durante los años de la Guerra Civil y durante la pandemia se ha dejado de celebrar, según explica el CRONISTA OFICIAL (DE ENGUERA) MANUEL SIMÓN.
El hinojo es una planta muy común en el campo, en cunetas y márgenes de bosques, y en Enguera, con una extensión agrícola y forestal tan importante, es muy fácil hallarlo. Una planta mediterránea que, como curiosidad, señala MANUEL SIMÓN, en griego es ‘maratón’, porque era muy común en esta región (que da nombre también a la legendaria batalla) y que significa ‘campo de los hinojos’.
“No hay en el mundo una fiesta como esta de Enguera. Toda la familia sale a recoger el hinojo al campo, para después elaborar figuras como cruces o animales”, subraya SIMÓN, quien apunta que también se puede decir que es una fiesta en la que los protagonistas también son los niños.
Ellos son los que participan y los que compiten por realizar el ‘sangilet’, como se denominan, más grande, larga o pesada. “Los juniors de Enguera tienen la costumbre de hacer una enorme serpiente cada vez de mayor tamaño, con la que recorren el pueblo”, indica el cronista. Además, cada vecino engalana su vivienda y toda Enguera se convierte en un vergel con el aroma tan característico que desprende.
El día principal será el domingo 10 de septiembre, aunque este viernes comienzan ya los talleres que organiza el Ayuntamiento para realizar los sangilets. La fiesta empieza con la bendición en la Plaza de la Iglesia para, a continuación, realizar un desfile hasta el Convento, donde se entregan los premios a los ganadores. El jurado recorre también todas las calles, balcones y establecimientos adornados para decidir cuáles son los mejores.
Esta fiesta se completa con otras actividades relacionadas con la artesanía, como el encuentro de bolilleras, que celebra este año su décimo segunda edición, así como un mercado con la participación de comercios y artesanos locales.
Con respecto a la relación en esta fiesta de San Gil y el hinojo, parece ser, según indica el cronista de Enguera, que cuando estaban los carmelitas en el municipio, a finales del siglo XVIII, entre ellos había uno que se denominaba así, San Gil y como la fiesta está enfocada hacia el convento, se cree que fue este fraile el que pudo dar origen a la misma.
La fiesta está declarada de Interés Turístico Autonómico y la idea del Consistorio es impulsar la declaración de Interés Turístico Nacional.
El Pleno ordinario de septiembre, que se celebrará la próxima semana, aprobará el nombramiento de ALBERT ALCARAZ SANTONJA, responsable del Archivo Municipal, como CRONISTA OFICIAL DE VILLAJOYOSA. Esta moción, propuesta por el Alcalde Marcos Zaragoza, a la que se ha adherido el resto de grupos municipales en la sesión informativa celebrada hoy, será votada por el Pleno.
ALBERT ALCARAZ SANTONJA trabaja, desde 2004, en el Ayuntamiento de Villajoyosa como Técnico de Archivo y Documentación, siendo responsable del Archivo Municipal. Alcaraz es licenciado en Documentación por la Universitat Oberta de Catalunya, licenciado en Sociología por la Universidad de Alicante y Doctor en Filosofía y Letras por la misma universidad, además de Especialista en Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Valencia y Especialista Universitario en Archivística por la UNED. Desde 2018, ocupa una plaza de profesor asociado en la Universidad de Alicante en el Departamento de Sociología II, impartiendo clases en los grados de Sociología, Marketing y Relaciones Internacionales y también en el Máster de Cooperación en el Desarrollo.
Anteriormente trabajó en la Diputación de Valencia, concretamente en el Museu Valencià d’Etnologia entre el 1997 y 2001 y en el Ayuntamiento de Algemesí, en el Museu Valencià de la Festa, entre 2001 y 2003.
Especialista en temas de historia local y cultura popular, cuenta con varios libros y decenas de artículos publicados al respecto. Entre los primeros, encontramos los monográficos de temática festiva “Un món de muixerangues”, editado el año 2003 por el Ayuntamiento de Algemesí; “Moros i Cristians, una festa”, editado por Edicions del Bullent en 2006, trabajo por el cual ganó en 2005 el premio Bernat Capó de Difusión de la Cultura Popular; “La Filà de Dionisi. Sociabilitat, diversió i transgressió en la festa de moros i cristians”, editado en 2023 por el Museu Valencià d’Etnologia; y la obra “Calendari de Festes de la Comunitat Valenciana”, editado en 4 volúmenes por la Fundación Bancaixa entre 1999 y 2002, del que formó parte del equipo redactor.
En el campo de la historia local, destacan los recientes trabajos “Des de la Rotonda de Washington. Passeig erràtic i atemporal pels carres i terme de la Vila Joiosa” (2020) y “D’al·lonites i vilers. Retalls de joiosa història” (2022), realizados de manera conjunta con el artista gráfico José Malagón; y los libros “L’Ermita, cent anys d’un col.legi” y “La Vila Joiosa, 1911-2011, El Centenari del títol de ciutat”, editados en 2008 y 2011 por el Ayuntamiento de Villajoyosa y de los que fue coautor y coordinador.
Ha participado en calidad de ponente en numerosos congresos y jornadas, tanto de carácter nacional como internacional. En temática local destacan, entre otras, las conferencias “Patronatges locals en la modernitat avançada. El cas de la Vila Joiosa” (Encuentro Internacional sobre Santa Marta, Villajoyosa, 14 de marzo de 2003); “La Vila Joiosa, 1911; Economia, política i societat” (Ciclo de Conferencias, 1911-2011, Centenari del títol de ciutat, la Vila Joiosa, 10 de febrero de 2011); “Crònica del Doctor Relámpago. Vida i pensament de José María Esquerdo y Zaragoza” (Ciclo de conferencias Centenari de la mort del Doctor José María Esquerdo, Villajoyosa, 7 de junio de 2012); “La Vila, abans i després de l’arribada del Trenet” (Jornadas con motivo del Centenari del Trenet de la marina 1914-2014, Villajoyosa, 22 de diciembre de 2014); “El somni americà del metge viler Alfonso Esquerdo Iborra: la Villa Giacomina de la Malladeta” (V Jornadas de Patrimonio de la Marina Baixa, Polop de la Marina, 22 de abril de 2016); y “D’esguits i taques d’oli. El desenvolupament urbà de la Vila Joiosa” (Sede universitaria de Villajoyosa-Universidad de Alicante, Villajoyosa, 13 de febrero de 2020).
Desde 1999 participa como articulista en la revista de Fiestas de Moros y Cristianos de Villajoyosa, de la que fue miembro del equipo editorial durante el periodo 2007-2011. Es también colaborador del programa “Música, Pólvora i Desembarc”, de Onda Cero Marina Baixa desde 2005 y miembro del Consejo de Redacción de la revista Disjuntiva-Crítica de les Ciències Socials (Universidad de Alicante) y del Consejo Asesor de Rituals-Revista de Cultura Festiva (Institució Alfons el Magnàmim-Centre Valencià d’Estudis i Investigació de la Diputació de València).
El Alcalde Marcos Zaragoza asegura que “ALBERT es, sin duda, la persona idónea, por su contrastada capacidad y conocimiento para desempeñar las tareas de Cronista Oficial, ya que este cargo debe ser ostentado por una persona distinguida por su labor de estudio y divulgación de la historia, cultura, tradiciones y patrimonio de Villajoyosa”.
El ÚLTIMO CRONISTA OFICIAL DE VILLAJOYOSA FUE JOSÉ PAYÀ NICOLAU, nombrado por el Ayuntamiento de Villajoyosa en 1972, quien ostentó el cargo hasta su fallecimiento el 16 de febrero de 2023. Desde esta fecha, este cargo ha estado vacante.
El ayuntamiento de La Vila Joiosa aprobará, en el próximo pleno del municipio, el nombramiento de ALBERT ALCARAZ SANTONJA COMO CRONISTA OFICIAL DE LA VILA JOIOSA.
ALCARAZ es el actual responsable del Archivo Municipal y a la moción del alcalde para su nombramiento se han sumado la totalidad de los grupos políticos.
ALBERT ALCARAZ es licenciado en Documentación por la Universitat Oberta de Catalunya, licenciado en Sociología por la Universidad de Alicante y Doctor en Filosofía y Letras por la misma universidad, además de Especialista en Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Valencia y Especialista Universitario en Archivística por la UNED. Desde 2018, ocupa una plaza de profesor asociado en la Universidad de Alicante y desde 2004 es funcionario del ayuntamiento vilero.
El ÚLTIMO CRONISTA OFICIAL DE VILLAJOYOSA FUE JOSÉ PAYÀ NICOLAU, nombrado por el Ayuntamiento de Villajoyosa en 1972, quien ostentó el cargo hasta su fallecimiento el 16 de febrero de 2023. Desde esta fecha, este cargo ha estado vacante.
El 9 de septiembre de 1921 tuvo lugar en el pantano de Buseo el accidente más grave de su historia. Antonio García Lacruz, Cronista Oficial de Chera, reconstruye detalladamente como sucedieron los hechos, con documentos y fotografías antiguas, cuando se cumple el día de hoy su 102 Aniversario.
PARA VER EL VIDEO PULSA EN LA FUENTE DE ESTA NOTICIA
Aquesta pàgina utilitza cookies per millorar la seva experiència. Si continua navegant, suposem que vostè ho accepta, però pot optar per marxar del web si ho desitja. AceptarLlegir més
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.