JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS
Memorias de los que estudiamos en el Instituto Nacional de
Bachillerato de Llíria.
Hace cincuenta años, que abrió sus clases el Instituto de
Llíria, para acogernos a aquellos jóvenes estudiantes de la comarca que con
catorce años empezábamos quinto y sexto de Bachiller, estrenando un C.O.U. que
dejaba atrás aquel curso del PREU, que abría las puertas para entrar en la
Universidad.
Parece ayer cuando con pantalones acampanados y de
“Lois”, largas cabelleras, ilusiones compartidas de lunes por la
mañana, llegábamos a ese Instituto, que nos acogía para formarnos como mujeres
y hombres del mañana. Aparte del romanticismo que me recuerda el momento,
quiero ser exhaustivo a la hora de hacer esta crónica y para ello he consultado
la prensa de la época, encontrando la llave que abre nuestra nebulosa memoria.
El Periódico Levante en su página 25 el jueves 5 de octubre
del año 1972, publica la entrevista que D. Miguel Bañuls Artiga, con motivo del
evento le hace a D. Leandro López Soler, Director del “Instituto Nacional
de Enseñanza Media Mixta”. Palabras
hoy caídas en desuso.
Haciendo un extracto de aquella entrevista, que se publicó
días después de la inauguración, posiblemente el curso empezara las clases un
dos de octubre lunes de ese año.
Miguel Bañuls, así se expresaba: “Una de las máximas
aspiraciones con que cuentan hoy todos los pueblos y ciudades es la de disponer
de un Instituto Nacional de Enseñanza Media Mixta, que complete los estudios de
aquellos alumnos procedentes de la enseñanza general básica, para prepararles
en aquellas materias que son necesarias para el acceso a la Universidad.
A esta meta han dirigido nuestras autoridades no sólo el
afán de intelectualismo, sino la necesidad de superar el nivel educativo y
social para mejorar las condiciones cívicas. Este magnífico plan de enseñanza,
iniciado por el ex alcalde don Miguel Pérez Granell, se ha hecho realidad,
después de diez años de valientes prestaciones y esfuerzos, en la actualidad
bajo los auspicios de aquellos profesores pioneros y el interés mostrado por la
Corporación, presidida por nuestro alcalde, D. José Boquera.
Nuestra entrevista se dirige hoy al que verdaderamente fue
uno de sus más fervientes creadores y realizadores, el doctor en Filosofía y
Letras don Leandro López Soler, director del nuevo instituto, cuya personalidad
viene respaldada por su labor incansable en todas las ramas culturales y cuya
formación poliglota se completa con las licenciaturas en Derecho, Ciencias
Políticas y Económicas y en la cátedra para Instituto Nacional de Enseñanza
Media”.
El Director del Instituto, comentaba: “Comenzaron
nuestras gestiones con la creación, por orden del Ministerio de Educación y
Ciencia del 14 de junio de 1962, del CLA, y dado el éxito de afluencia de
alumnado en dicho centro, se gestionó su transformación en Instituto de
Enseñanza Media Mixto, hecho quo fue aprobado por decreto del Consejo de
Ministros del 13 de agosto de 1971.
Se han invertido, por parte del Estado, cerca de los ocho
millones de pesetas, y por parte del Ayuntamiento una cantidad que raya en los
dos millones quinientas mil pesetas; en cuanto a su valor relativo,
prácticamente es incalculable, ya que no sólo nuestra ciudad, sino toda la
comarca, se verá favorecida por tratarse de un centro oficial de modernas
instalaciones.”
Seguía comentando D. Leandro: “que los que más han
contribuido a que sea realidad esta inauguración que hoy se celebra son el
Ayuntamiento, con su contribución moral y económica, y todos aquellos lirianos
a quienes se ha pedido apoyo, porque incondicionalmente se han volcado por
Liria.
Excepcionalmente, todo el profesorado que ha trabajado en el
CLA, ya que con su esfuerzo e interés consiguieron que fuese, según las
estadísticas de matrícula, el más numeroso de España. No debemos olvidar
tampoco a los organismos oficiales, Delegación de Educación y Ciencia,
enseñanza media, etc., que han mostrado siempre un acentuado interés en que
nuestra ciudad contase con este Instituto que atendiera directamente a todo el
alumnado de la comarca”.
“El Instituto está proyectado y realizado para albergar
en sus clases a 640 alumnos, aunque el Ayuntamiento ya ha comprado terrenos
lindantes para próximas ampliaciones, si son necesarias”.
El profesorado que
contaba el INB en el momento de su inauguración era: seis licenciados en
Ciencias, seis en Letras, un profesor de dibujo, dos de Religión, una profesora
para hogar y política, una profesora para Educación Física, un profesor de
Política Social y Cívica, un profesor para Educación Física, un director
espiritual y el Director del Instituto. Se cuenta, además, con un conserje y
dos auxiliares administrativos.
Contaba con diecisiete aulas, dos laboratorios, sala de
profesores, salón de actos, gimnasio, oficinas, servicios y escuela-hogar.
Las autoridades que estuvieron en la inauguración fueron el
teniente de alcalde de Valencia: Lucinio Sanz y el delegado provincial de
Educación y Ciencia: Jaime Juan Castañar, quien presidió el acto.
Concluía D. Leandro “que estaba previsto incluir el
proyecto de servicios particulares de autobuses, que partiendo de San Antonio
de Benagéber, pasarán por La Eliana, Puebla y Benisanó para recoger a los
alumnos, y otro desde Villamarchante, sin olvidar Benaguacil.
Contaban con la aprobación oficial reciente, y cuyo importe
asciende a cinco millones seiscientas mil pesetas para la urbanización exterior
del edificio y pistas deportivas que se instalarán en terrenos que adquirió el
Ayuntamiento lindantes con el Instituto y que cedió al Estado, cuyas obras
darán comienzo en plazo no superior a los tres meses”.
El final a la entrevista lo puso Miguel Bañuls con esta
palabras: “Liria en sus fiestas realizó su mejor programa con la
inauguración de esta espléndida realidad que es su instituto de enseñanza media
mixta, ya que de él se espera salga el plantel, de nuevos hombres y mujeres que
por su formación, constituya la generación futura a la que aspira nuestro
estado”.
El final de esta crónica, lo pongo yo, Casinos no entraba en
la línea del autobús, y pasábamos todo el día en Llíria, comiendo en el Bar
Roco o deambulando por la Mola, y el Olmo grandes discotecas de la época.
Lo que sí quiero hacer mención es que los que fuimos alumnos
de 1973 a 1976 hemos formado un grupo consolidado junto a nuestros queridos
profesores: D. José Alonso, Aurelia
Argente, Isabel Tormo, Salvador Castells, Vicent Adriá, Inma Peiró, Chelo
Boquera, Ana Iborra, Paco Sanguesa, Rosa Cabrera, Alfredo Chilet; también
estaba Pilar Abella, Mª Carmen García, Paco Aliaga, José Luis Giménez…
No podemos olvidarnos de los que nos precedieron en la
verdad: D. Leandro, D. Ignacio, Maruja Díaz, María Ribas, José Inat, D.
Francisco Monsoriu… no se alguno caerá en el olvido, son tantos años… quizás
encuentre documentos que aporten más luz al momento,
Lo que puedo decir es que el tiempo ha sellado un amor tan
grande que lo albergamos en nuestro corazón, amor a ese glorioso instituto,
profesores y alumnos, inscrito en letras de oro en nuestra mente, porque verdaderamente
entre esas paredes vivimos los mejores años de nuestra vida.
Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com