BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA
El alquerque era un popular juego de mesa del que se conocen
tres variantes: alquerque de tres, de nueve y de doce, según la cantidad de
fichas con las que empieza cada jugador. El alquerque de tres es el juego
conocido actualmente como tres en raya. El alquerque de nueve , alquerque de IX
o juego de los molinos, pretendía hacer
molinos o líneas de tres fichas e ir capturando las fichas del rival. Por
último, el alquerque de doce se conoce hoy como alquerque a secas y su objetivo
es capturar todas las fichas del contrincante. Es un juego muy similar a las
damas.
Alquerque de IX
Fue encontrado en la plaza del Salvador de Cocentaina.
Presenta forma prismática de 36 cm de longitud, 34 cm de ancho y 15 cm de
grosor. Está realizado sobre piedra caliza. Presenta un tablero de juego de
forma rectangular, sobre el que se han grabado dos alquerques de IX. Cada uno
de ellos está formado por 3 cuadrados concéntricos con los lados paralelos
entre sí y unidos por una línea que atraviesa el centro de sus lados. Es de
época islámica, entre los siglos XIII-XV. (JOVER PERIS, 2015: 332).
Alquerque de XII de la Iglesia Vieja
En uno de los sillares de la Iglesia Vieja que se encontraba
en el patio adjunto al templo se ha hallado grafiado el juego del cinco en raya
o alquerque de 12. Estaba formado por un cuadrado que presenta su interior
dividido en 32 casillas triangulares producidas por el trazado de las líneas
paralelas a los lados y de sus diagonales que se cruzan perpendicularmente.
Las dimensiones del sillar de la Iglesia Vieja son: 59 cm
alto x 75 cm ancho x 10 cm fondo. El sillar fue limpiado por el MARQ en octubre
de 2011 y expuesto en la muestra Xixona clau del Regne.
Existen otros ejemplos como: la tinaja 16002-5 hallada en
Santa María de Alicante o en la iglesia de Sant Joan del Pla, en el Baix
Llobregat. Esta última grabada en una piedra hallada en las excavaciones de la
iglesia y datada en el siglo XIV. ( MENÉNDEZ FUEYOS, 2005:128)
El 5 en raya se juega con dos jugadores que disponen de 12
fichas cada uno. La partida comienza situando las piezas en las intersecciones,
a un lado y otro de la mesa, como si fueran las damas, dejando vacía la
intersección central. Posteriormente, se sortea quien empieza el juego y el
primero mueve una de sus piezas hacia la intersección adyacente vacía, o sea,
la central, única vacía hasta el momento. El juego continúa con el movimiento
de las fichas sobre las intersecciones en cualquier dirección buscando comerse
las fichas del contrario. Gana el juego quien primero consigue capturar todas
las fichas del contrario.
Este juego aparece desde la antigüedad, tanto en la versión
de 12, como 9, siendo muy común en época romana y en la edad media, donde lo
conocemos gracias al libro de Juegos de Alfonso X el Sabio.
Juguete
En la plaza de Sant Miquel de Cocentaina se halló un
fragmento de una escultura de terracota hecha a mano con un diámetro superior
de 8,5 cm y una altura de 7,5 cm. Pertenece al cuello de un equino con silla de
montar y la parte inferior del cuerpo de un jinete. Está decorada con líneas
entrecruzadas pintadas en hierro y manganeso. Está datado entre finales del
siglo XII y principios del siglo XIII. Estas piezas eran fabricadas para
celebrar la entrada del nuevo año o cualquier otra festividad importante.
Silbato
En la excavación de un solar de las calles Carniceros y
Balmis de Valencia se encontró un silbato de terracota. Su tamaño era de 5.80
cm de ancho, por 6,10 cm de alto y 2,40 cm de grosor. Se trata de una
representación zoomorfa de un ave pintada en rojo y manganeso. Se podría datar
en la edad media y de cultura cristiana.
Silbato del castillo de la Torre Grossa
En la excavación del castillo de la Torre Grossa de Xixona
el padre Belda encontró un objeto al que no dio importancia. Fue Rafael Azuar
(1985:95) quien en su trabajo descubrió que se trataba de un juguete, de un
silbato. Es la representación de la figura humana que viste toga, pero a la que
le falta la cabeza y los pies. Está realizado en terracota. Su tamaño es de 4,8
cm de alto por 3 cm de ancho. Debe de ser de época cristiana, posiblemente del
siglo XIV.
Terracota del castillo de la Torre Grossa
El padre Belda también encontró en el castillo de Xixona una
pequeña figurita de terracota que representa a un hombre togado al que le falta
la cabeza y los pies y que porta en la mano izquierda un libro y en la derecha
unas llaves. Su tamaño es de 6 cm de alto por 2,7 cm de ancho. Posiblemente se
trate de una representación de San Pedro. (Representaciones iconográficas de
San Pedro en Xixona las tenemos en el retablo que se conserva en la capilla de
la Comunión de la Iglesia Parroquial o en el panel cerámico devocional situado
en la fachada de una casa del final del carrer Trinquet). Se podría enmarcar en
el siglo XIV. (AZUAR RUIZ, R, 1985:95).
Dado
En la excavación del castillo el padre Belda halló dos dados
de hueso, que se podrían datar en el siglo XIII.
Objetos cotidianos de pequeño tamaño
En el castillo de Xixona el padre Belda encontró una
colección de objetos de pequeño tamaño que imitan piezas de uso cotidiano como:
Jarrita, orza y un jarrito. Estos objetos estarían datados en la época
almohade.
Jarrita de base convexa, panza globular y cuello cilíndrico
y ligeramente abierto. Está pintada en manganeso a bandas horizontales con
líneas de puntos. Su pasta es bizcochada de color blanco con pequeño
desengrasante mineral. Sus dimensiones son 8 cm de alto por 5,5 cm de diámetro.
(AZUAR RUIZ, R, 1985:56)
Jarrito de forma globular, base plana y cuello cilíndrico,
estrecho y ligeramente exvasado. Posee pitorro en su panza. Está vidriado en
blanco al exterior en
su totalidad. Su pasta es bizcochada de color blanco con
pequeño desengrasante mineral. Su tamaño es de 11’2 cm de alto por 5 cm. de
diámetro de la base y 4 cm de diámetro en la boca. (AZUAR RUIZ, R, 1985:61).
Orcita de repié anular, forma globular y cuello cilíndrico,
corto y recto, con labio ligeramente exvasado. Está vidriada al interior y al
exterior en color verde. Su pasta es bizcochada de color rojo con pequeño
desengrasante mineral. Su tamaño es de 8’5 cm., de alto y 4 cm. de diámetro en
la base y 5 cm. de diámetro en el cuello. (AZUAR RUIZ, R, 1985:70).
En el castillo del Río (Aspe) se halló una orcita de base
plana y cuerpo globular a la que le faltaba el cuello. Estaba decorada en
reflejo metálico y datada de la misma época que los ejemplares jijonencos,
entre finales del siglo XII y principios del siglo XIII.
Estos objetos podían adscribirse a juguetes, pero el
investigador J. Navarro (1986) advierte que alguno de ellos podrían ser
pequeños recipientes para contener perfumes o sustancias oleaginosas.
Estos objetos son una muestra de los juegos y juguetes que
utilizaron los niños durante la edad media.
Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com