Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

LA POLICÍA YA INVESTIGA LA DESAPARICIÓN DE 90 OBRAS DEL FONDO DEL CÍRCULO DE BELLAS ARTES

LAURA GARCÉS

El extravío de unas 90 obras de los fondos del extinto Círculo de Bellas Artes de Valencia se encuentra en manos de la Policía. La Conselleria de Cultura confirmó ayer a LAS PROVINCIAS que trabaja «en coordinación con la Unidad de Patrimonio de la Policía Autonómica para esclarecer los hechos».

No es esta la única decisión que ayer anunciaron que se ha adoptado desde el área del Consell que dirige Vicent Marzà. Este departamento aseguró que en la subasta «hará todo lo posible para que no se pierda este patrimonio». Las pujas, en sobre cerrado, estarán abiertas hasta el 31 de diciembre.

El anuncio del departamento autonómico aclaró que ha dado este paso de cara al esclarecimiento de lo ocurrido «pese a que nadie del Círculo de Bellas Artes se ha puesto en contacto con la Administración para denunciar la desaparición de cuadros».

Como informó LAS PROVINCIAS a principios de esta semana, se desconoce el paradero de unas 90 creaciones de los fondos de la institución de autores de los siglos XIX y XX, entre las que se encuentran obras de Pinazo, Rusiñol o Benlliure. El Círculo, que en 2007 inventarió su colección, tenía acreditadas en los fondos unas 200 obras de arte. Pero ahora, en la subasta que el juzgado número 4 de la mercantil realiza para obtener el dinero necesario para pagar la deuda que arrastró al ente a su disolución, apenas aparecen un centenar de pinturas, dibujos y esculturas.

El departamento autonómico no se pronunció sobre más aspectos de las gestiones que se están llevando a cabo recordando que se trata de «un asunto judicializado por el incumplimiento del convenio por parte del Círculo de Bellas Artes». A esta circunstancia añadieron que la conselleria «ha actuado en todo momento con lo que ha señalado la Agencia Tributaria Valenciana, que era que se solicitara al Círculo de Bellas Artes que inventariaran sus bienes».

El Círculo, que se extinguió en mayo del año pasado, en sus últimos años de existencia tuvo que afrontar duras dificultades económicas que desencadenaron el concurso de acreedores, que ahora ha llegado al momento de la subasta. La entidad cultural se disolvió ante su inviabilidad económica. Debía 1,8 millones de euros a la Generalitat. La Conselleria de Cultura le reclamaba la devolución del importe de las subvenciones concedidas para la adquisición y equipamiento del inmueble de la calle Cadirers, palacete que se había vendido para cancelar la hipoteca. Pero una cláusula de la ayuda pública señalaba que si se vendía, el importe de la subvención se tenía que devolver. De ahí que se les reclamaran los 1,8 millones.

En 2017 la entidad cultural dejó la sede de la calle Cadirers. Entonces la institución se trasladó a la calle Maldonado, a un inmueble donde no había espacio para poder guardar las obras. Esta circunstancia llevó a que los fondos quedaran depositados en un almacén.

La situación que se ha desencadenado en torno al extravío de las obras del Círculo ha despertado esta semana la reacción de entidades culturales como la Sociedad Valencia de Historia del Arte, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y el Consell Valencià de Cultura, institución de carácter consultivo y asesora en materia cultural de la Generalitat Valenciana. Los expertos, como informó LAS PROVINCIAS, reclamaron la intervención de Cultura a fin de estudiar qué ha podido suceder.

Desde el CVC remitieron una carta al conseller a principios de esta semana, tras conocerse que los cuadros salían a subasta a fin de interesarse por la situación. Además designaron a dos de sus miembros para estudiar la situación. Al tener noticia del extravío de piezas de la colección, según apuntó JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA), secretario de la institución consultiva, también se interesarán por analizar este extremo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

‘LOCOS POR LA MÚSICA’, UN ARTÍCULO DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA.

Un grupo de entusiastas aficionados refundó en 1939 la banda municipal de Alzira.

Las bandas de música son un conjunto de instrumentos de viento y percusión. Se dio este nombre antiguamente, no sólo al conjunto de instrumentos de viento, sino también cuando intervenía la cuerda. Las bandas actuales se dividen en civiles y militares; las primeras dependen en general de los municipios y diputaciones y las militares, en España, del Ejército, la Armada, Policía Nacional y Guardia Civil.

Las bandas civiles, que es el caso que nos ocupa, acostumbraban a constar de las familias completas de instrumentos de madera, metal y percusión, con la importante intervención de la familia de los saxofones y la agregación de violoncellos y contrabajos de cuerda; pero la constitución de las bandas ha variado según las localidades y los criterios de los maestros directores. Ha mejorado también el repertorio, que se nutre de transcripciones para el instrumental de cada una de estas instituciones.

En Alzira hubo en el pasado buenas bandas de música, como la que vamos ha recordar hoy en esta crónica. Uno de los músicos, Enrique Camarena, “forner de la Vila”, a los diez años, en 1937, tocaba la “caja”, gracias a las enseñanzas del maestro Luís Esteve Larraga, que había sido saxo barítono e impartía enseñanza de solfeo a los educandos de aquellos años. La academia de música estaba situada en el número 46 de la calle Mayor San Agustín. Pocos años después se trasladaría al ayuntamiento, a la última planta, donde se ubicaba el archivo y allí se impartía enseñanza de solfeo y canto, donde recibieron clase los alcireños Guillermo Palomar y Emilia Caerols, que después actuaría en los escenarios con el nombre de Emma Carol.

La banda de música, por aquellos días, finalizando la más “incivil de las guerras”, estaba dirigida por Euardo Quilez Ferrer, como venía haciéndolo desde 1931 y Luís Esteve. El finalizar la fratricida contienda fue disuelta. Poco tiempo pasaría, cuando en junio de 1939, muchos alcireños solicitaron plaza al ayuntamiento para formar nuevamente la banda municipal. El primer día de julio de 1940, llega a Alzira el recordado maestro Carlos Cosme Bergantiños, procedente de la vecina Carcaixent, donde había dirigido la banda, para hacerse cargo de la municipal de Alzira. Con él vinieron buenos músicos de la banda que dejaba: José Torres Talens, trombón; su sobrino Elietes, clarinete solista; Vicente Estors, trompeta solista; Batiste, de Simat, bajo: Juanito Lledó, oboe; y Manuel Cuello Sempere, percusión.

Los músicos alcireños que nombraremos a continuación, no eran profesionales; en cambio sí tenían mucha afición. Todos tenían su oficio y dedicaron muchas horas para bajo la dirección la buena batuda del “mestre”, formar una banda que hizo historia en la Ribera. Nuestro amigo Camarena, no interpretaba la caja, tocaba el clarinete: su anterior instrumento le fue confiado a Bernardo Olivier Ros, que era pulimentador de muebles. El bombo estaba a cargo de Agustín Coll Furió, afilador de sierras mecánicas. Los bajos estaban bien interpretados por Benjamín Bría Cañes, ebanista, y Carlos Ramón Chafra, industrial panadero de Sant Roc. De los bombardinos sólo recordamos a Antonio Doménech Ríos, mecánico. Una de las trompas estaba a cargo de Manuel Torres Enguix, tupinero de la fábrica de muebles Carreres. Los trombones los hacían sonar José Coll Furió, ebanista, y Ángel García, “Carruxa”, albañil y Carrió, de la misma profesión.

La cuerda de saxos estaba formada por José Fluixá, que manifestaba ser “periodista”, por escribir el “El Heraldo de Alzira”. Pepe Bría, saxo barítono y su hermano Santiago, que tenía a su cargo el saxo alto, ambos ebanistas, y Francisco Pastor Carrió. Uno de los fliscornos era interpretado por Higino León Enguix, también ebanísta del “carrer dels Negres”. Los trompetas eran Salvador Llínares Marimón, que trabajaba en PAPENSA y que años más tarde formaría parte del conjunto musical “Ritter”. Francisco Lombart Garrigues, albañil, José Villalba Moreno, relojero, e Ismael Orts Cortell, comerciante de ultramarinos.

Si Agustín Simó era muy bueno con la flauta, su hijo Octavio no se quedaba atrás; ambos fueron del ramo de la construcción. Ramón Torres Enguix, tan entusiasta de la música, también tocaba la flauta, fue hornero del horno de la plazoleta de Dolz. Por su parte, el flautín, era interpretado por Rafael Penadés, en aquella época estudiante de medicina y después ginecólogo en Carcaixent. Otros muy queridos músicos fueron los hermanos Ernesto y Eduardo Peris, que tanta estela dejaron en el pentagrama en Alzira. Intepretaban en la banda de Don Carlos Cosme, el saxo y el oboe y en cuanto a cuerda, el contrabajo.

Muchos músicos fueron los que interpretaron el clarinete. Enrique Sendra, José Alfonso Gramache, Alfonso López Morell, Salvador Pérez Gisbert, tornero del casa Gregorio Canet; Vicente Pérez Puig, zapatero remendón y su hermano Salvador. Alfredo Bartolomé, fabricante de muebles, Francisco Ruiz Roldán, técnico de artes gráficas en Cartonajes Suñer y Eduardo Badenes Gallach, zapatero en la calle Costa… y no nos olvidemos de Francisco Peris Vallés, “Rata”, masajista.

En el programa de las fiestas patronales de julio de 1944, editado por el ayuntamiento de Alzira, figura una fotografía, que acompañamos, de la banda dirigida por Carlos Cosme, en ella figuran todos los músicos recordados anteriormente.

De aquellos años, en el inicio de la década de 1940, recordamos el gran tablado a modo de tribuna, instalada en la proximidad del Retén de Policía Municipal en la plaza Mayor, donde los domingos, al mediodía en invierno y al anochecer en verano, la banda municipal de Alzira ofrecían maravillosos conciertos nuestros músicos, hoy desaparecidos, que tienen una inmejorable continuidad en la actual banda de la Sociedad Musical de Alzira.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

RESILIENCIA A PUÑADOS

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Me acaban de galardonar. Me han premiado con la Alta Distinción de la Generalidad. Y he recibido el premio, en el curso de una gran ceremonia, junto con todos los demás valencianos; y cuando digo todos, es todos, los cinco millones y pico: en el paquete van incluidos los festeros del colegio mayor Galileo, que no se lo merecen pero que se han beneficiado de una generosa amnistía con motivo de la fiesta del 9 de octubre. El alcalde lo explicó en su mensaje institucional: «Somos un pueblo que a lo largo de nuestra historia hemos demostrado fortaleza y resiliencia. Capacidad para recuperarnos». Me dejó tranquilo y hasta orgulloso. Me hubiera inquietado que en el discurso no le hubieran puesto esa palabra, «resiliencia», que queda redonda y moderna, da igual que sea pronunciada en castellano o en valenciano. Las palabras, vasijas de ideas, deben ser cuidadas, elegidas como trajes de entretiempo, como corbatas de temporada; y es preciso reconocer que al alcalde, ya que no usa corbata, le seleccionan bien los términos. Tomen nota de esto: resiliencia es una bella concha entre los restos de naufragio que está trayendo el temporal.

Está siendo un largo puente. Cuatro días para ver llegar despacio un otoño atravesado por la epidemia; libres pero encerrados, resistentes pero desconfiados y preocupados. Cuatro largos días dedicados a evocar a quienes se fueron pero siguen en el recuerdo: María José Grimaldo, que fue nuestra subdirectora, ha sido nombrada hija predilecta de la ciudad y la entrega del galardón dejó un perfume de nostalgia inolvidable. La vida sigue. Resiliencia, pues.

La memoria ofrece días viejos de fortaleza y recuperación: después de las riadas, durante la crisis económica, en los tiempos peores de la dictadura y en las circunstancias en las que la adversidad se superaba al ver llegar con fuerza la solidaridad. El premio, la Alta Distinción de la Generalidad concedido por el presidente Puig, es para todos; pero delante están, con todo merecimiento, los sanitarios y las fuerzas de seguridad, los militares, los maestros y los transportistas, los agricultores y los servicios de limpieza…

«Es lo que hay», dice la gente ahora, resignada ante las nuevas circunstancias de la vida. El término lo estamos usando tanto para lo menor -los engorros de la mascarilla- como para el desafío chulapo de un vicepresidente del Gobierno imputado que se niega a dimitir. «Es lo que hay». El Gobierno que estamos soportando, el tándem Sánchez-Iglesias, es la resignada cruz que nos ha tocado vivir. Y quizá cabe aplicar sobre ellos las virtudes de la fortaleza y la resiliencia, muy distintas de la resignación y el silencio.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

CASTELLÓ IMPULSA LA LITERATURA EN VALENCIANO

AGENDA DE ACTIVIDADES

La plaza Santa Clara se convierte en la Plaça del Llibre

Plaça del Llibre (Plaza Santa Clara)

Viernes, 16

11.00 horas. Charla universitaria. la creación y la traducción literaria. a cargo de Pau Sif y Lana Batasic.

plaza Santas Clara

12.00 horas. Presentación de ‘El camí i la mar i altres contes en paper’, de Jesús Bernat.

plaza Santa Clara

17.30 horas. Conversación . Traducciones ak catáln. ‘Atrapa la llebre’, de Lana Bastasic

plaza santa Clara

18.30 horas. PRESENTACIÓN DE ‘AMAT BELLÉS. PINTAR LA CRÒNICA I EL MITE’. DE ANTONIO GASCÓ. CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CASTELLÓ

19.30 horas. Acto del décimo aniversario de El Pont. ‘Estats d’excepció’. Obra colectiva de El Pont

plaza Santa Clara.

20.30 horas. Entrega de los Premios Platea de Tteatro Joven Vicent Martínez. Premios de la Asociación de Espectadores del Teatro en Castelló

plaza Santa Clara

Sábado, 17

en la plaza Santa Clara

12.00 horas. Conversa’, .’ La poesia de Joan Navarro y Salvador Jáfer, Dos estéticas consolidadas’. a cargo de Joan Navarro, Salvador Jàfer y Pasqual Mas

13.00 horas. Presentación de Mónica Ollra o el compromís’, de Tomas Escuder

13.30 horas Presentación de ‘Diari intim d’un editor’, de Ouyang Yu

17. 00 horas. Homenaje y recital en honor a isabel Clara Simó

18.00 horas. Presentación de ‘Vespres d’inventari’, de Josep Micó

19.00 Mesa redonda: ‘Poesia y antipoesia: las nuevas tendencias’ Con Juana Dolores Romero, Joan Dousa, Miquel Ángel Adrover y Aina Garcia-Carbó

20.00 horas. entrega de los Premios de Poesia Manel Garcia Grau

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

TERESA DE JESÚS Y LA INTENDENCIA MILITAR

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

El 15 de octubre, cada año, nos acordamos de la santa Teresa de Jesús y de su encuentro con Dios incluso a través de los pucheros.

Como valencianos, ¿qué podríamos mentar de ella? ¿Que hubo en Requena una llamada, tradicionalmente, ‘Casa de Santa Teresa’; donde pareciera que paró en algún viaje y que hoy es, rehabilitada, el Archivo Municipal?

¿Que no se marchó contenta de nuestras tierras, gracias al autoritarismo controlador de nuestro destacado arzobispo Juan de Ribera; santo, luego, como ella?.

¿Que nadie recordó a nuestra Baronesa de Cortes de Pallás, de principios del siglo XX, con ocasión del reciente Centenario de la fundadora de conventos; pese a ser la laboriosa autora de un libro con escogidas citas teresianas, para «meditación en cada día del año»?

¡Ah!, la Intendencia. Tan importante faceta en su obra y tan relegada en los espíritus aguerridos militares de otrora; cuando primaba la valiente Infantería y, en todo caso, prestigiosas sagas familiares en otras Armas y Cuerpos.

Qué belleza de patio renacentista en el palacio de Polentinos o de los Contreras, en la misma Ávila; para academia de cadetes intendentes. Y qué poco ‘agradecida’ divisa del sol y las palmas, por aquello de tener que moverse por la retaguardia de los frentes de batalla.

Menos mal que la OTAN y las Operaciones de Mantenimiento de la Paz han puesto en lugar, ahora prestigioso, al curso de experto en abastecimientos. Ya parece que el mucho «ardor guerrero» no impide comprender que: «Sin Logística, no hay victoria». Y eso que fuimos, contemporáneamente, los mejores… y los primeros en hacerlo bien; en el desembarco africano de Alhucemas, digo.

Los intendentes que, lógicamente, tienen a Santa Teresa por Patrona han escrito cientos y cientos de páginas heroicas sirviendo «todo, rápido y en cualquier lugar y momento». Y no sé si los jóvenes de hoy, sin servicio militar y que se surten de Amazon, caen en la cuenta.

El General Fernando de Lambarri sí lo hizo y corría 1973 cuando sacó, de la imprenta, sus tres volúmenes (¡más de 1.500 páginas!) con su ‘Galería Militar de Intendencia’.

Nosotros, valencianos, si nos atreviéramos a adentrarnos en los comprimidos datos archivísticos de sus páginas…, ¿qué encontraríamos que a nuestra antigua Tercera Región se refiriera?

Veamos unos pocos apuntes.

Que el Intendente de Ejército, de Valencia y Murcia, era -en 1808- nada menos que Francisco Xavier de Azpiroz; primer conde de Alpuente, tras la batalla carlista, y, luego, jefe de esta Capitanía.

Que los primeros Jefes del Grupo Regional de Intendencia número 3, desde el año 1904, fueron: Mejía de la Cerda, Zabaleta, Espallargas, Ferrer, Font, Álvarez, Herrero, Espantolero, Bauzás, Barranco, Roldán, Ortega, Sánchez Brasera, García Gutiérrez, Luño, González Alhambra, Castellary, Martín…; ostentando empleos que fueron desde el antiguo de Sub-Intendente a los de Coronel, Teniente Coronel y hasta el de Comandante.

Que en 1935 se entregó el Estandarte al Tercer Grupo Divisionario de Tropas de Intendencia, en una ceremonia que se realizó el 2 de junio en el Paseo de la Alameda de Valencia; siendo la madrina doña Emilia Calabuig, esposa del alcalde Gisbert. «Emoción profunda me embarga (dijo), al entregaros el Estandarte que como premio a vuestras virtudes militares la República os concede…».

Que entre las unidades de Intendencia que existían «a 15 de mayo de 1969», en la Capitanía General figuraba el Grupo Regional de Intendencia número 3 y dentro de la División de Infantería Motorizada ‘Maestrazgo’ y conformando su Agrupación Logística III, el Grupo de Intendencia de Valencia y el Grupo Logístico de la Brigada XXXI.

O el resumido historial de este Grupo de Intendencia valenciano. Con algunos, más llamativos, hitos como: el de su creación (1904), la organización de una Compañía Expedicionaria a Melilla (1921), la de otra a Ceuta (1924), el fusilamiento del Capitán Juan Felip Recadella en julio de 1936 (mandado detener por orden del Capitán General Martínez Monje, por participar en la preparación del Alzamiento Nacional como enlace con la guarnición de Zaragoza) y del Teniente Félix Soler Suay y el Alférez Epifanio Ardura Zaita, por ser partidarios de la causa Nacional.

Así como… su marcha a los Pirineos para ayudar a las fuerzas que combatían a los ‘maquis’ (1946), la participación en los Ejercicios Tácticos que tuvieron lugar en Requena (1955) o su destacada colaboración suministradora en las inundaciones de Valencia (1957), por la que recibiría la ‘Medalla de Gratitud’ de la ciudad.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL CASTELL PALAU COMTAL, JOIA DE L’ARQUITECTURA VALENCIANA

MATEU RODRIGO LIZONDO, CRONISTA OFICIAL D’ALBALAT DELS SORELLS.

El castell palau Comtal d’Albalat dels Sorells és una obra datada en el segon quart del segle XIV, durant el senyoriu de Pere March i el seu fill i hereu Jaume March, els quaIs són respectivament el besavi i l’avi del poeta i cavaller Ausiàs March (+1459). Pere March ocupà alts càrrecs del govern del rei Jaume II (1296-1327), conseller reial, tresorer i mestre racional de la Corona d’Aragó (la qual comprenia els regnes d’Aragó, de València i de Mallorca, el principat de Catalunya i l’illa de Sardenya). Pere va adquirir el senyoriu d’Albalat l’any 1331. Degué ser el constructor de la casa fortificada de govern del territori jurisdiccional. Abandonà la casa senyorial anterior, un edifici més modest situat en la placeta del carrer del Mig, la qual després serviria de seu del Consell medieval i de l’Ajuntament modern de la població.

El castell-palau ja existia en el moment de la venda del senyoriu per Jaume March a Berenguer de Codinachs, també alt càrrec de la monarquia, l’any 1352.El castell serà objecte de millores en el pati monumental i altres dependències en el curs del segle XV, de manera que esdevindrà un exemple molt notable de l’arquitectura gòtica valenciana, en l’estil que es coneix en la història de l’art com el gòtic civil català. És una construcció quadrada de planta regular, de 22 metres d’amplària i una 16 d’alçada, centrada per un pati dotat d’escala descoberta de pedra, dues galeries en els flancs est i oest, una de les quals porticada amb arcs de pedra sostinguts per columnes molt fines, i un pou. En els angles de la construcció, s’alcen quatre torres, també d’origen medieval. És original la del sud-est, mentre que les altres es varen arruïnar entorn de 1900 i foren reconstruïdes setanta anys després.

La casa és seu de l’ajuntament des de després de la guerra del 1936-39. L’edifici (en mal estat de conservació) i l’hort foren comprats pel municipi a la família propietària, descendent del comte d’Albalat dels Sorells, el 1955. En els anys 1970, es van practicar obres de rehabilitació per part de la Diputació de València, les quals van fer canvis indeguts sobre parts originals de l’edifici. Les campanyes de restauració posteriors, a càrrec de la Conselleria de Cultura, han servit per a recuperar alguns dels elements alterats, obres que encara no s’han pogut completar.

La intervenció actual, la qual no està acabada de forma definitiva, forma part del Pla Director del Palau Comtal, què defineix la restauració d’aquesta emblemàtica joia de l’arquitectura valenciana del segle XV. L’Ajuntament d’Albalat dels Sorells ha establit un calendari d’accions concretes pel que fa a la reconstrucció del Palau. Les actuals obres permetran restaurar la sala de plenaris i altres dependències del palau. Cal destacar la recuperació parcial o total de murs de base originals de tàpia valenciana, del s. XIV, datades en el segle XVII; el paviment antic, de taulelleria de flors, del s. XVIII; finestres d’arc d’ogiva de pedra; porta medieval tapiada; finestra coronella medieval (de dos arcs; dues petites finestres interiors obertes a la sala gran del castell; sostre d’embigat de fusta modern cobert amb llistons del mateix material. Substitueix un possible teginat antic, del qual resten les mènsules de pedra gòtiques que els sostenien i les bigues que el sostenien lateralment. També han estat redescobertes dues espitlleres medievals, per a ballesta, situades simètricament als costats de la finestra que obre al carrer. S’han trobat alguns grafits medievals de gran interés. L’un, en el mur est, presenta unes lletres en escriptura gòtica que no s’han pogut interpretar de moment. El segon, al mur que tanca pel sud, presenta dibuixos de dues figures: un marc i un altre dibuix més menut de difícil identificació, el qual pot ser la mateixa representació.

Tal volta, la descoberta més important dels treballs de restauració és: la troballa d’un semicercle amb ratlles en disposició radial, no interpretat; una mena d’estrela molt simple i unes ratlletes que semblen ser de comptes. La importància dels grafits se centra en el dibuix d’un marc: en heràldica, un marc d’or en camp de gules (un marc daurat sobre fons roig) és l’escut de la família March, els senyors d’Albalat en el període 1331-1352 i avantpassats directes del poeta Ausiàs March. Per tant, el dibuix mencionat proporciona un element de gran valor per a datar l’època de construcció del castell, la qual segons referències documentals se situa en el govern de Pere i Jaume March. Ara es confirma materialment, gràcies a l’arqueologia, que és del segon quart del segle XIV.

Fuente: https://www.levante-emv.com

EL LIBRO SOBRE ESPACIOS Y FIESTAS DE ONTINYENT CIERRA EL 775 ANIVERSARIO


Rodríguez y BERNABEU, en la presentación del volumen.

La presentación del libro Un passeig per Ontinyent puso final días atrás a los actos del 775 aniversario de Ontinyent como villa real que daban el 9 d’Octubre de 2019. Obra del CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD y columnista de Levante-EMV, ALFRED BERNABEU, con la colaboración de la Asociación Fotográfica de Ontinyent (AFO) en el apartado gráfico, el volumen permite un recorrido visual por las calles, paisajes y fiestas de la capital de la Vall.

El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, destacaba en la presentación, en el Sala Gomis, el interés para la ciudadanía y para los visitantes que posee un volumen «hecho por personas que aman Ontinyent, y que refleja el alma de Ontinyent, con lo que quedará constancia escrita de este 775 aniversario», resumió. BERNABEU, por su parte, lo definía como «un libro para dar a conocer el patrimonio cultural y paisajístico de Ontinyent, así como la gran evolución que ha registrado la ciudad en los últimos años. Es una obra coral que ha contado con la colaboración de muchas personas, pensado y llevado a cabo con toda la estima por Ontinyent», resumió el cronista oficial.

Al interés por los textos del autor del libro se une el que despiertan las imágenes que los acompañan, muchas de ellas inéditas y realizadas mayoritariamente por el colectivo AFO. El presidente de esta entidad, Luis Botella, destacaba la calidad del libro, «que debería estar en todas las casas de Ontinyent», dijo. La concejala de Fiestas, Ángeles Muñoz, ponía de relieve «el equilibrio perfecto conseguido entre texto y fotografía, que muestran perfectamente los tesoros que tenemos», destacó. Cabe recordar que una vez al mes, los sábados, Bernabeu publica en este diario la tribuna Des de la Balarma.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LES MURALLES D’ALGAR


Possibles restes de les muralles d’Algar.

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

La muralla es sol considerar com un mur tancat amb l’objecte de protegir i defensar algun lloc, generalment un poble o ciutat, tot i que, des de molt antic, han existit també muralles per protegir països o regions senceres com la Gran Muralla Xinesa o el Mur d’Adrià (antiga construcció defensiva de l’illa de Britània, construïda en els anys 122-123 d.C., per orde de l’emperador romà Adrià, per defensar el territori britano, al sud de la muralla, dels belicosos pictes, tribus de caledonis que habitaven al nord i al centre d’Escòcia, i el nom dels quals sembla que significa “ els pintats” o “els tatuats” .

                Les muralles solien consistir en obres de paleta amb pedres, ciment, maó,( blocs de forma rectangular d’argila cuita i endurida al sol o al foc) etc., encara que també existien de fusta.

                Les muralles només es podien creuar per les portes i torres, de manera que, quan estes estaven tancades, normalment a les nits o en cas de defensa, els llocs emmurallats eren de molt difícil accés.

                En més d’una ocasió hem sentit dir, sobre tot als nostres avis, que Algar era, fa segles, un poble emmurallat. Afortunadament, s’ha pogut trobar documentació històrica, sobretot a l’Arxiu Històric Municipal, que acredita l’existència de muralles i portals, circumstància que feia que, de vegades, per descomptat a les nits, el poble estiguera tancat.

                En primer lloc, cal esmentar la Crida de 13 de setembre de 1610, del Maestre General de l’Orde de la Mercé, Fr. Felip de Guimerà, Baró d’Algar i Escales, feta davant de Fernando Dolz, Notari públic de la ciutat i regne de València que, en referir-se asl portals del poble, diu així:

                Que ninguna persona de qualsevol estat y condició que sia, no gose ni sa trevixca despres que de nit estiguent tancats los Portals del dit Loch (Algar), entrar per les parets, ni per ningun terrat, ni portell, ni per cases dels particulars que tenen cases a les parets del Mur de dit Loch, fins que sien uberts los dits portals. Y que si algu voldrà entrar per les dites cases apres de tancats dits portals en hajen de donar avis al Justicia Gen. Asistent en dita Baronia sots pena de un mes de preso y de tres lliures aplicadores al acusador, així per qualsevol que entrara, com per lo que deixaren entrar per dites cases, si no es en cas de necesitat urgent.

                Cal dir que els dos portals als quals es fa referència eren el portal de València, a l’antic carrer de La Creu (actual carrer de València) i el portal de Sogorb a l’antic acrrer de Sogorb (actual carrer de José María Sanchiz).

                I, en segon lloc, cal esmentar el reglament que es conserva també a l’Arxiu Històric Municipal, relatiu a la manera de guardar les dues portes de la muralla del poble, segons el qual es lliuraven “ dos claus de ferro “ al Justícia, que era el que manava dels dotze consellers municipals, perquè les tinguera una setmana, al cap de la qual passaven a poder del conseller en cap, que les tenia una altra setmana, i així successivament els membres del Consell, donant voltes les claus durant totes les setmanes de l’any en què havien de governar.

El fet que Algar comptara amb muralles i amb una Casa-Palau o Casa-Castell, pot induir-nos a pensar que, en algun moment de la seua història, es tractava d’un lloc eminentment defensiu.

Sembla ser que les muralles es van conservar fins quasi el segle XIX en què, potser per l’augment de la població, va ser necessari lliurar al poble d’aquell cinturó i possibilitar el creixement del nucli urbà, de manera que es va procedir al enderrocament, al menys parcial, de les muralles i portals.

GABRIEL SEGURA EXPLICA CÓMO ELDA ENTRÓ A FORMAR PARTE DEL REINO DE VALENCIA

MARTA ORTEGA

La ciudad ha puesto esta mañana la mirada en sus raíces valencianas gracias a dos rutas denominadas “Elda en el Reino de Valencia”, guiadas por el CRONISTA DE LA CIUDAD GABRIEL SEGURA y organizadas por la Concejalía de Juventud.

El punto de partida ha sido la Plaza de la Constitución, donde SEGURA se ha remontado a 1238, momento en el que Jaime I conquistó Valencia y posteriormente, en abril de 1244 Elda pasó a manos de su yerno Alfonso X de Castilla, conocido como “el Sabio”, tras el Tratado de Almizra para incorporar esta villa al reino cristiano. No fue hasta 1296 cuando un nieto de Jaime I, Jaime II, conquistó Murcia y el Reino de Valencia.

Desde entonces, ha dicho SEGURA, la ciudad ha borrado todo rastro andalusí, que está enterrado. Respecto al habla en la ciudad, EL CRONISTA ha explicado  que hasta 1609 el 90% la población hablaba árabe vulgar y algo de valenciano y castellano. Después  se habló el valenciano y en el siglo XVII cambió la situación idiomática sin presiones externas, ya que por el comercio los eldenses pasaron a hablar castellano, algo que ocurrió en otros puntos de la provincia como Sax u Orihuela.

En estas rutas se ha puesto el foco en el pasado valenciano de la ciudad, como atestiguan los nombres en valenciano que hasta hace unos siglos tenían las calles y plazas de Elda, como la Plaza de Dalt –actual Plaza del Sagrado Corazón de Jesús-, la de Baix –de la Constitución- o las calles  de los Gils –de los Giles-, Nou de Dalt –Nueva- o de l’Hostal –Antonio Maura-. SEGURA ha llevado a los eldenses a conocer las verdaderas “cuatro esquinas”, situadas en el cruce entre las calles La Purísima y Francisco Laliga.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL CASTILLO DE JAIME I EN EL PUIG PENDIENTE DE UNA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA

El 9 d’Octubre del 2020 también pasará a la historia. Lejos de grandes celebraciones, la situación sanitaria hace que este año no haya actos. Un 9 d’Octubre diferente y desapercibido, casi tanto por el castillo de El Puig con el que Jaime I consiguió conquistar la ciudad de València.

La última excavación fue hace más de 12 años, una tímida actuación que consiguió sacar a la luz parte de la muralla y sobre todo evitar el derrumbamiento de la misma. Con un plan director sobre la mesa, el Castillo de El Puig espera paciente sacar a la luz su verdadero potencial escondido en la montaña.

Según explica el historiador y CRONISTA DEL PUIG, JULIO BADENES, “el castillo de El Puig se merece mucho más. Es el monumento más importante en la conquista a la ciudad de València, lo explica Jaime I en su crónica: sin el castillo del Puig la conquista a Valencia no es posible”.

Y es que la montaña de la Patà, donde descansan los restos del castillo, ha sido a lo largo de su historia un lugar clave y estratégico para numerosas conquistas. Su elevación y proximidad con el mar y la ciudad de València ha hecho que el castillo fuera deseado por musulmanes y cristianos durante épocas para, desde ahí, comenzar su estrategia bélica.

Del esplendor de aquella época poco queda. Actualmente, los restos del castillo dejan a la luz parte de la muralla perimetral y una torre, y bajo la arena y los sedimentos de centenares de años: un patrimonio por descubrir. BADENES explica que “queda mucho por sacar a la luz. La zona ha sido siempre habitada en diferentes épocas. Se han llegado a encontrar hasta elementos de la época de bronce por las inmediciaciones”

Ayudas

Según el historiador, “el castillo no puede seguir estando como está. Es un elemento primordial de nuestra historia y se merece una excavación integral que sacaría a la luz la historia del pueblo valenciano durante diferentes épocas”.

Para poder desarrollar esa excavación hace falta según EL HISTORIADOR “ayudas europeas, autonómicas y municipales, es necesario que las administraciones se involucren y conseguir financiación para poder darle al castillo el valor que le corresponde”.

BADENES agradece la colaboración de la concejala de patrimonio del Ayuntamiento, Tonica Martí, y asegura que próximamente tendrá lugar la presentación de un libro sobre la línea defensiva en la zona “pero hace falta conseguir subvenciones para poder poner en marcha el plan director sobre el castillo”.

En la búsqueda de la financiación necesaria el historiador y cronista tiene pensado llamar también a la puerta de la Mancomunitat de l’Horta Nord.

Futuro museo

JULIO BADENES afirma que también “sería necesario impulsar el museo del castillo con todas las piezas que se han ido encontrando hasta la actualidad”.

En este 9 d’Octubre diferente, el HISTORIADOR Y CRONISTA DE EL PUIG afirma que “el día de los valencianos debe ser sobre todo un momento para reflexionar sobre lo que somos y a dónde queremos ir. El castillo nos demuestra nuestro carácter multicultural y agrícola. Debemos para reflexionar sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio recordar de donde venimos”.

Fuente: https://www.elmeridiano.es