DE LA AGRICULTURA AL CALZADO: ELDA SUFRIÓ UNA RIADA EN 1884 QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE SU HISTORIA

JUANMA SÁNCHEZ

La historia económica de Elda cambió el 18 de septiembre de 1884. Aquel día, una riada de grandes dimensiones arrasó buena parte de las infraestructuras agrícolas y molineras del municipio, hasta entonces una población de poco más de 4.000 habitantes cuya actividad dependía principalmente del campo. ASÍ LO HA EXPLICADO EL CRONISTA OFICIAL DE ELDA, GABRIEL SEGURA, EN HOY POR HOY ELDA VINALOPÓ.

Antes de la catástrofe, la localidad vivía del cultivo de cereales, olivos y viñedos, además de una importante actividad vinculada a los molinos harineros, de papel de estraza y de esparto situados junto al río Vinalopó. Junto a estos sectores comenzaba a desarrollarse una pequeña industria zapatera formada por alrededor de doce talleres ubicados en viviendas y locales del casco urbano.

El único sector que resistió

La riada destruyó acequias, azudes, bancales y molinos, y llegó a llevarse el puente de la estación, construido pocos años antes. La agricultura quedó gravemente dañada y la molinería desapareció prácticamente por completo. El único sector que logró salir intacto fue el del calzado, al encontrarse sus talleres dentro de la población y alejados de las zonas más afectadas por el agua.

A partir de ese momento, la actividad zapatera inició un rápido crecimiento. Segura señala que en 1896 surgió la primera fábrica, la de Silvestre Navarro; en 1897 apareció una segunda y, al finalizar el siglo XIX, Elda ya contaba con seis fábricas. En apenas doce años, la ciudad comenzó a sentar las bases de la industria que acabaría convirtiéndola en uno de los principales referentes nacionales del calzado.

Fuente: https://cadenaser.com