
HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL
Hay cosas que, por ser de siempre, parece que tengan menos importancia. Las vemos en casa, en el campo o en la mesa y apenas reparamos en ellas hasta que alguien nos recuerda que forman parte de lo que somos. Algo así ocurre con las aceitunas partidas y la algarroba, dos productos bien conocidos en Borriol y que los próximos días 3 y 4 de octubre serán protagonistas de la VII Mostra de Borriol (olives trencades, garrofa i molt més!) y de la V Fira Gastronòmica Km 0, en la plaza de la Font.
Como anticipo, el pasado viernes se celebró el V Concurs Internacional d’Olives Trencades, con treinta participantes. Una buena cifra para una costumbre que durante generaciones se ha practicado en tantas casas sin más premio que el gusto de poner las aceitunas sobre la mesa. Enhorabuena a los ganadores y, también, a quienes mantienen viva la tradición.
La mostra reunirá productores, comercios, artesanos y asociaciones, con degustaciones, talleres y actividades en torno a nuestros productos, patrimonio y paisaje. Habrá ocasión de ver cómo se preparan las aceitunas partidas, probar dulces de harina de algarroba y recorrer, incluso, algunos de nuestros olivos y algarrobos singulares. También la algarroba encuentra hoy nuevos usos y vuelve a ocupar el lugar que merece. Recuperar una palabra, una receta, una variedad tradicional o la manera de preparar unas aceitunas es también conservar una parte de nuestra historia.
Estas iniciativas sirven para que quienes vienen de fuera conozcan algo de Borriol, pero quizá también para recordarnos a nosotros mismos lo que tenemos. Las tradiciones no se conservan solamente guardándolas: hay que practicarlas, transmitirlas y ponerlas sobre la mesa.
