Arxiu mensual: juliol de 2019

VECINOS DE SILLA HACEN 40 TRATOS CON EL GALLET

ADA DASÍ

Desde la puesta en marcha del Gallet a finales del mes de noviembre, la moneda social de Silla, ya se han realizado más de 40 intercambios entre los que destacan armas para la práctica de artes marciales, un retrato artístico, servicios de ayuda para la tercera edad, asesoramiento para la organización de eventos, clases de repaso, una bicicleta o incluso un servicio de montaje de muebles.

La red cuenta ya con más de 220 miembros y con más de 110 ofertas a las cuales los usuarios pueden optar a través del Gallet. Una de estas monedas tiene una equivalencia virtual con un euro, aunque no se pueden convertir en valor de curso legal sino que se utiliza dentro de la plataforma para los intercambios. En la plataforma web, los usuarios pueden proponer ofertas y demandas, tanto de bienes como de servicios, de manera que todas las personas pueden adquirir aquellas en las que estén interesados.

Al registrarse, el usuario cuenta con un perfil personal donde se refleja el intercambio que cada uno puede proponer al resto de miembros de la red. Cada perfil de usuario dispone de un saldo inicial de 300 Gallet para empezar a operar y se puede acumular hasta un máximo de 600.

Para incentivar el uso de la nueva red social entre el vecindario, se han sorteado 60 tarjetas regalo de 50 euros para consumir en los comercios del municipio que también ha servido para fomentar las compras navideñas en los negocios locales. Los agraciados han comenzado a recoger su premio en la Nau Jove y han dejado sus testimonios para contar su experiencia al resto del vecindario.

Por otra parte, y también con el fin de potenciar esta plataforma, destacadas personalidades de Silla han querido apoyar esta iniciativa con vídeos difundidos a través de las redes sociales, como el CRONISTA OFICIAL, JOSÉ ANTICH; el presidente de la escuela municipal de la Danza de los Porrots, Abelardo Hernández, o el cantautor Agus Gamines, entre otros.

La puesta en marcha de esta iniciativa está teniendo una buena acogida, y otros municipios e incluso Valencia capital, ya se han interesado por sumarse a la plataforma de intercambios.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LA I EDICIÓN DE ‘SANTAPOLERS IMPORTANTS’ PREMIA LAS TRAYECTORIAS DE IVÁN PASTOR, MARÍA SEMPERE Y VICENTE LUNA

El pasado 28 de julio tuvo lugar la entrega de la I Edición de los premios ‘Santapolers Importants’ que otorga la Asociación Cultural de Santa Pola HobbyArt. El acto, que fue emotivo de principio a fin, comenzó con las palabras de Lola Lillo: “es un honor para mí presentar la Primera Edición de “Santapolers Importants”. Los Premios siempre son motivo de alegría para los que los reciben y también para quienes los otorgan. Enhorabuena. Que una Asociación Cultural cree unos Premios, dice mucho de un pueblo que sabe reconocer la valía de sus hijos, y les da el reconocimiento de “importantes” dentro de su gran diversidad”.

En esta primera edición han querido reconocer la trayectoria de tres emblemas de la villa marinera en tres ámbitos diferentes pero igual de importantes para la población santapolera como son el deporte, la cultura y la música. Lillo fue la encargada de explicar los motivos de la elección del Windsurf, y es que “uno de nuestros hijos santapoleros de renombre, como es Iván Pastor Lafuente, es regatista del Club Náutico de Santa Pola y gran cosechador de medallas internacionales”. Este deporte ha ido creciendo en la localidad en los últimos años, teniendo varios puntos de referencia en los que se puede practicar como son la Escuela de Windsurf Santa Pola, Surf Área y la Escuela de Vela del Club Náutico Santa Pola.

Iván Pastor, Windsurfista, se inició en la Escuela de Playa de Windsurf, de la mano de su padre Salvador Pastor, en Santa Pola. Poco a poco fue remontando su vuelo hasta llegar a lo más alto. Entre sus logros se encuentra que ha representado a España en cuatro Olimpiadas y espera realizarlo por quinta vez, ha ganado 10 campeonatos del mundo, ha sido bronce en el Campeonato de Europa, número uno en el ranking mundial en cinco ocasiones, y su último reto recae en los Juegos Olímpicos de Tokyo de 2020. Como el propio deportista afirma “no elegí el Windsurf como profesión, simplemente luché por conseguir mis sueños”.

Cultura

“La Cultura en Santa Pola siempre ha ido de la mano de la literatura, la pintura y la música principalmente. Pero ha sido a partir de la creación de la Casa de Cultura (y sus tres Bibliotecas Municipales), el Centro Cívico y Social, la oficina de Valencià, el Archivo Municipal y el Complejo Cultural del Castillo cuando se ha canalizado hacia una mayor proliferación de eventos, a lo largo de todo el año: Exposiciones, Ediciones de libros, Cursos, Representaciones teatrales, Museos, Asociaciones, Conciertos, etc. etc. Hoy día nuestro pueblo está bien dotado de una infraestructura a nivel cultural que, para muchos, colma las demandas de la población”, comentaba Óscar Ubassy, “sin tantos recursos a su alcance tuvo que comenzar MARÍA SEMPERE MONTIEL.(Cronista oficial de Santa Pola)  Pero gracias a su empeño en los estudios, a su familia y el ingenio natural que posee, ha creado una extensa obra literaria. Esperamos que algún día salga a la luz”, añadía.

MARÍA estudió en Santa Pola, Alicante, Valencia y Murcia, consiguiendo las Licenciaturas en Filosofía y en Psicología Clínica. Diplomada Superior en Criminología, posee el Título Superior de Valenciano. Ha ejercido seis años como Psicóloga Clínica y veintitrés años como docente de Filosofía, en Institutos de Enseñanza Secundaria. Once han sido los galardones y Premios otorgados a esta gran mujer, entre los más importantes está el Homenaje, en 2016, que le rindieron los CRONISTAS DEL REINO DE VALENCIA como primera mujer Cronista Homenajeada. Había sido nombrada CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE SANTA POLA en 1978, este año se cumplen 40 desde su nombramiento en Valencia. Ha desempeñado diversos cargos a nivel social, el que destacaríamos, porque fue más importante para ella, es el de Secretaria de la Junta del Museo de la Pesca y Acuario en la década de los años ochenta.

Música

El tercer galardón recayó sobre el músico Vicente Luna a quien definían de la siguiente manera: “Él, desde la lejanía, siempre recuerda sus Fiestas Patronales: Las veces que ha salido tocando en la Banda del pueblo. Ese pasacalles, en derroche musical, que se realiza antes del Desfile Multicolor. Las Bandas coloristas de Moros y Cristianos, la Dolçaina y el Tabalet recorriendo las calles… Todo lo llena de emoción”.

Vicente Luna comenzó sus estudios en la Escuela de Música de Santa Pola a los ocho años, a partir de ahí toda su vida ha girado en torno a las notas musicales que lanza con su tuba. En la actualidad es coordinador, director de orquesta y profesor de tuba en el Conservatorio de Música y Danza de Rungis así como en el Conservatorio Maurice Ravel de París, a la vez que es director asistente de Vincent Renaud en l’Orchestre d’Harmonie de Levallois. En paralelo a su actividad como instrumentista realiza estudios de Historia de la Música y Análisis en el Conservatorio Maurice Ravel de Paris con la musicóloga Hélène Cao.

Para la próxima edición realizarán una convocatoria para que se presenten todos los candidatos que crean que pueden optar a este premio, por lo que será un jurado el que decida quién, o quiénes, se lo merece.

Fuente: http://www.periodicosantapola.es

LA UJI, UNA HIJA MUY BRILLANTE

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

Leí la semana pasada en las páginas de este diario que la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha entrado por primera vez en el selectivo ránking de Times Higher Education (THE) Young University Rankings 2019, que recoge las 350 primeras instituciones de estudios superiores de todo el mundo con menos de 50 años de antigüedad. Sin duda alguna, al firmante de esta columna es una noticia que, como castellonense, le enorgullece y satisface en gran manera y más teniendo en cuenta que hace bastantes más de cuarenta años, se encontraba alimentando con devoción no exenta de afecto, a un recién nacido que iba a convertirse en el germen del hoy vigoroso claustro universitario local.

El entrañable periodo del Colegio Universitario de Castelló marcó estigma en todos quienes ejercimos la docencia en sus aulas y más en los que, como es el caso, ejercimos algún cargo administrativo de responsabilidad en la gestión.

Aquel centro adscrito a la Universidad de Valencia llegó a una provechosa adolescencia que se manifestó en el traslado de su sede desde el Seminario Mater Dei, al primitivo local de la carretera de Borriol, hoy en uso por el CEFIRE. En el segundo de los pabellones vecinos levantados (actualmente sede la Escuela de Idiomas), uno vivió sus últimos años de enseñanza universitaria, que concluyeron a fines de los 80. Pero enquimerando los recuerdos pretéritos, siempre aparece la imagen de aquel retoño de biberón que su desarrollo, ha concedido las más grandes satisfacciones. Es como ver triunfar a una hija muy, muy brillante en todas sus acciones.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

ORIHUELA CONMEMORARÁ EL CENTENARIO DEL FALLECIMIENTO DEL PINTOR JOAQUÍN AGRASOT

Los actos conmemorativos se inician con una exposición de la obra de Agrasot en el Palacio Sorzano de Tejada.

El Ayuntamiento de Orihuela, a través de su Concejalía de Cultura, organiza este año 2019 diversos actos en conmemoración del centenario del fallecimiento del pintor nacido en Orihuela Joaquín Agrasot y Juan (1836-1919).

El acto principal de los programados será la exposición “JOAQUIN AGRASOT, pintor oriolano”, que se abrirá al público el próximo 25 de enero, y que expondrá hasta sesenta y cuatro obras del autor hasta el 30 de abril, además de diversa documentación relacionada con el mismo. La exposición, así como su cartel anunciador y el logo creado para el evento en este año, han sido presentados esta mañana por el primer teniente de alcalde oriolano, Juan Ignacio López-Bas, sustituyendo a la concejala de Cultura y presidenta de la comisión constituida para la organización de los actos conmemorativos, Mar Ezcurra, quien se encuentra a punto de dar a luz y no ha podido por ello asistir a esta presentación pública. Al acto han acudido los comisarios Antonio Párraga Campos y Mª. Carmen Sánchez Mateos, así como Lourdes Martínez de Linares Ruiz, en representación de la entidad Caja Rural Central, que además ha financiado un busto en bronce del artista, realizado por Cristóbal Pérez García, que será parte de la exposición y posteriormente se ubicará definitivamente en una plaza pública de Orihuela. Igualmente forman parte de la comisión Mª. Carmen Martínez Murcia, por la Colección Pedrera Martínez, que cede el espacio del Palacio Sorzano de Tejada como sede de la exposición, y como secretaria Carmen Campillo, funcionaria municipal del área de Cultura.

La muestra cuenta con colaboraciones de primer nivel como Pedro Nuño de la Rosa y Amores, periodista y crítico de arte, o José Mª. Luzón Nogué, quien fue director del Museo del Prado, que han elaborado textos para el catálogo de la exposición. Por su parte, el investigador alicantino José Angel Albert Boronat ha realizado una genealogía del apellido del pintor Agrasot en el folleto del evento.

Entre las obras que se expondrán y que ya se encuentran en Orihuela están las cedidas por entidades como el Museo Carmen Thyssen, de Málaga, el MUBAG, de Alicante, el Museo de Bellas Artes de Valencia, así como obras del propio Ayuntamiento oriolano o procedentes de colecciones privadas como la del Patronato Histórico Artísitico de la Ciudad de Orihuela, la Colección Pedrera Martínez, o las de Javier Emperador Marcos, Manuel Román Ibáñez, Amelia García-Herrera Smerdou, y Carmen y Carlos Agrasot García-Herrera.

Para el edil López-Bas, se trata de “hacer justicia y se reconociese a este insigne pintor oriolano para fomentar los valores artísticos de nuestra ciudad y vincular más si cabe a Agrasot con Orihuela”. Desde el área de Cultura se propondrá para dar mayor realce a esta conmemoración la inclusión del logo del evento en toda la documentación pública administrativa municipal.

Desde el ayuntamiento López-Bas ha querido agradecer el trabajo de la comisión en este último año deseando que la figura de Joaquín Agrasot tenga en el público en general la acogida que se merece.

Por su parte, Antonio Párraga ha comentado que el cartel anunciador es un retrato de Agrasot propiedad de la familia del mismo, y que sirve de base al logo elaborado, siendo de destacar que estamos en todo caso ante una de las exposiciones más amplias que se hayan podido organizar sobre el artista.

Destacará en la exposición material documental referido al pintor en hechos relevantes de su vida, entre ellos su partida de bautismo, cedida por la parroquia de El Salvador, actas municipales o una carta manuscrita del propio pintor, cedida por el CRONISTA DE ORIHUELA LUIS ANTONIO GALIANO PÉREZ.

Fuente: https://www.elperiodic.com

JOAN JOSEP CARDONA, EXCRONISTA OFICIAL DE BENISSA: «ME HA RECOMPENSADO EL RECONOCIMIENTO Y EL CARIÑO DE LA GENTE»

JOSÉ LUIS LURI. Entrevista

Días atrás, Joan Josep Cardona Ivars (Benissa, 1944) presentaba ante el Ayuntamiento de Benissa su renuncia formal como Cronista Oficial de la Villa. Este simple acto administrativo puso punto final —que en sí es un punto y seguido ad libitum del ejecutante— a una larga labor de medio siglo en la digna e impagable tarea de documentar, reseñar y difundir los valores históricos, etnográficos y espirituales de su Benissa de cuna. Impagable e impagada tarea si no se contrapone a ella valor y calor por medio del reconocimiento de las instituciones y de todos los benisseros. Si algo supieron ellos de sus propias raíces humanas, si algo alcanzaron a conocer sobre las señas de identidad de su mismo pueblo, fue gracias al abnegado y dilatado trabajo de su cronista.

En esta extensa entrevista para La Marina Plaza, Joan Josep Cardona ofrece una visión de Benissa en el tiempo y comparte las vicisitudes y rasgos de su propio trabajo divulgador. Más allá de sus anales, el cronista cesante deja un sobresaliente legado documental y bibliográfico que, sin duda, abrirá paso obligado y rutas firmes a los afanes de los estudiosos e investigadores del futuro. De momento y por muchos años, ya cuentan estos con la asistencia presencial del mestre Cardona para las transmisiones inter vivos que se encarten. ¿Razón social?: en ese niu d’ocells (de pardals també) que constituye el pequeño gabinete de don Juan de Pla Molins, en alto y con vistas sobre La Perereta, la carretera y el Penyal. Razón encuentren todavía en ese chiscón de La Costa que sigue siendo un universo íntimo para el diálogo socrático, la tertulia literaria y el conciliábulo colegial. Piamos ahora para el siglo desde aquel nido:

¿Cómo se queda el cuerpo y el alma tras cincuenta años de labor como cronista de tu pueblo?

Mi primera sensación es la de tranquilidad. Te liberas de la responsabilidad del día a día, que es la de recoger todo lo que está ocurriendo en tu pueblo, sobre todo aquellas noticias que no tienen importancia para ser publicadas en prensa. Son cosas insignificantes que siempre tendrán valor para la gente sencilla que ama a Benissa. También cartas, pequeños documentos que pasan inadvertidos, pero que sirven para contextualizar el trabajo del historiador si este lo considera interesante. No son las crónicas de Montaner o de los cronistas antiguos, que dan detalles que a un observador actual le pasarían desapercibidos. Creo que la misión del cronista no morirá. La alegría es el descanso de la obligación; tú puedes seguir siendo cronista hasta que te mueras. Te queda la satisfacción del deber cumplido con honestidad, con amor, con rigor y respeto a la verdad.

¿De qué forma nació esta vocación tan personal?

Desde niño tuve la necesidad de escribir relatos y contar lo que sucedía. Siendo ya estudiante, publiqué un periódico de dos hojas de libreta. La figura de mi padre fue trascendental para mi formación. Además de padre era maestro. Tenía una academia en la que impartía latín, griego y religión, y posteriormente literatura. El rigor de mi padre, para con él y los demás, crea huella. En casa siempre ha habido biblioteca, bien donde vivo, que era la casa de mosén Francisco, en la que había una biblioteca decente pero eclesiástica, y la del pueblo, que era de mi padre, la propia de un docente. Con este cuerpo documental a mano surge pronto el interés y te aficionas a la lectura. Especialmente si tienes acceso a dietarios, algunos en distintas lenguas, entre ellas el hebreo. Posteriormente encontré buenos maestros, como el impagable testimonio de don Vicent Martínez Morellá o de don José Martínez Ortiz, personas que ahormaron mi afición, la canalizaron. Don Vicent venía y reunía a jóvenes de la comarca para que viéramos la universidad desde nuestro pueblo; nos ofrecía clases magistrales y nos introducía en una normativa a la hora de realizar nuestros trabajos. Así nacían los cronistas de pueblo, quienes sumaban a su formación un elemento autodidacta.

Entonces tú eras un joven en aquella España franquista que iniciaba tímidamente su apertura…

Mis primeros trabajos como cronista son pecados de juventud (risas). A veces he sentido la tentación de cambiarlos por cuestión de estilo. No los toquemos. Es lo que tú sentías en aquel momento. Con sus anacronismos e imperfecciones, tienen el encanto del candor juvenil. Su valor histórico está ahí, los datos. Tuve la suerte de encontrar el librito del Padre Manuel Fabregat, con defectos como historiador pero perfecto como cronista en el relato de la Benissa de su tiempo. Descubres un mundo nuevo. También contaba con las gacetillas que confeccionó el primer cronista de la villa, el maestro don Jordi Valor, que se publicaban en periódicos. Estuvo él unos tres o cuatro años en el puesto. Ya en 1968 o 69, los ayuntamientos recibieron una orden gubernativa para la creación de un consejo inter comarcal destinado a dar respuesta a la realidad turística que se avecinaba. Además de la preocupación por temas como el urbanismo o la sanidad, entre otras necesidades e infraestructuras, se buscaba diseñar unas líneas maestras que preparasen a la sociedad anquilosada de aquel tiempo. Este estudio precisaba de unas informaciones de tipo histórico y geográfico de las distintas localidades.

Y aquí entraste tú, supongo, en tus primeros pasos como estudioso local…

En aquel entonces, Joaquín Colomer Escoda, que era concejal de Cultura del ayuntamiento, buscaba a alguien para que se encargara de escribir esas reseñas. Yo, que era muy joven, empezaba a escribir algunas notas en el semanario La Marina o en Información de Alicante, Levante o Las Provincias de València y, por ello, recibí el encargo de confeccionar estos trabajitos sencillos, muy rudimentarios, pero que ilusionaron a todos y tuvieron continuación. De esta forma sustituí, encantado, al anterior cronista: la vanidad de un jovencito desconocido (risas). Entonces no había universitarios en Benissa y la figura del cronista se encontraba muy valorada. Ingresé en la ASOCIACIÓN DE CRONISTAS DEL REINO DE VALÈNCIA, una entidad romántica llena de gente sana y amable. Nos reunimos todavía cada dos años para presentar e intercambiar trabajos.

Algunas de las fuentes documentales de las que bebe un cronista siempre estarán ahí: bibliografía, archivística… pero ¿qué me dices del indispensable trabajo de campo, de la entrevista en la búsqueda del testimonio oral? Tú labor en este aspecto ha resultado ímproba.

Siempre he dicho a los jóvenes universitarios benisseros que el trabajo de campo es muy importante. En mi caso, he llegado a tiempo. El oraculo vivae vocis ofrece muchísima información que sin la entrevista desaparece. Si has tenido que trabajar con un sujeto dialectal que vivía en el campo, este te ha llevado a un yacimiento arqueológico desconocido que ha podido estudiar posteriormente el especialista. De la entrevista puede surgir una documentación que se te facilita, copiada o fotografiada, en papeles íntimos custodiados celosamente por las familias y que el cronista rescata. Este material proporciona un fondo de saber riquísimo que complementa a otras fuentes. Muchos de mis informantes han muerto y con ellos sus testimonios. Este trabajo de campo es laborioso y en ocasiones, además, el entrevistado no desea que su voz permanezca en una grabación porque se siente hurgado en su intimidad. Un trabajo que no podría haber realizado sin testimonios orales es el de la vida en la partida de Pinos. Realicé muchísimas entrevistas y las personas se entusiasmaron mucho. Mi trabajo puso en valor lo que ellas pensaban que no tenía valor ninguno: la realidad social de una gente de gran calidad humana, de una enorme sensibilidad. Pudimos demostrar que, a pesar de dos siglos en aislamiento físico, ellos habían sido benisseros superiores, gente abierta, gente que había viajado por el mundo, gente que había demostrado tener mucho más conocimientos que algunos que se consideraban el non plus ultra del pueblo.

¿Cuáles son las señas de identidad que arrastra Benissa como sociedad? ¿Cuál es su huella histórica a lo largo de los siglos? ¿Cómo son los benisseros?

Tengo una obra sin publicar que trata sobre este tema en profundidad: Temes d’Etnografia benissera. En este trabajo hago una reflexión de cómo es el benissero. No se puede entender nuestro carácter si no se tiene en cuenta el gran componente agrario. Existe todavía en nuestra gente la necesidad de sentirse ligada al terruño, a la caseta de camp, al bancalet. Tendríamos que remontarnos a la partición de nuestro término, ya en tiempos de Jaume I, para empezar a comprender el proceso. Fueron finalmente diez o doce familias las que detentaron todo el poder agrario a través del mayorazgo: tierras indivisibles hasta bien entrado el s. XX. Este terrateniente se siente un poco responsable de la situación social de un pueblo, el suyo, formado por algunos labradores y muchos jornaleros. Por ello, crean escuelas, hacen obras de beneficencia, dan jornales… Sería impensable la realidad urbana de Benissa si no hubiésemos contado con la preponderancia de unas familias que tenían acceso a estudios y formación superior, grupos caritativos de una religiosidad muy marcada. Sin ellos no se podría haber construido la iglesia antigua ni la moderna actual, nuevas calles y plazas; no se podría haber hablado de obras de arte ni de la construcción del convento. Estas familias se adelantaban y el pueblo las seguía. Incluso otras familias más modestas intentaban emularlas, dando educación a los hijos o tratando de adquirir un trozo de tierra para independizarse.

En Benissa ha existido siempre una clase labradora no muy amplia y relativamente acomodada y, posteriormente, una burguesía industrial importante…

Sí. Pero por todo lo explicado subsiste en Benissa un carácter conservador que, maticemos, no significa que sea de derechas, es el seny benissero del hombre trabajador y serio cuya hacienda le ha costado ahorro y esfuerzo. Este carácter permanece. Por ello, no somos emprendedores. Perdimos el tren en los años de la república, cuando nacieron las fábricas de muebles de los pequeños artesanos que habían reconvertido sus antiguos talleres. La guerra truncó una cierta transformación de la Benissa agraria a una pequeña Benissa industrial.

Fábricas entonces de pocos empleados…

Sí. La Ivars podía tener unos 120 o 130 empleados; 30 que tenía Martínez, y unos 10-12 que contaría Sala. Todo esto condicionó la forma de ser del benissero. En aquellos años la banda de música crece, se crean las sociedades de Benissa… Los trabajadores de la industria tienen más tiempo libre que los hombres del campo, tiempo para ilustrarse o para dedicarlo al ocio. La Guerra Civil desbarata todo aquello y volvemos a poner los ojos en la tierra, hasta que llega la debacle de la agricultura en los años 60. Este cambio produce una gran crisis y una fuerte emigración, y da paso a un fenómeno, el del turismo, que nos coge en mantillas y sin preparación. Pero el benissero, siempre, con los ojos puestos en la tierra. Nuestra tradición se mantiene agraria.

Más allá de tu labor como cronista, ¿cuál ha sido tu aportación a la sociedad benissera?

La juventud de mi generación se encontró una Benissa sin infraestructuras. Teníamos un cine de películas comerciales, una sociedad cultural que era un casino con una biblioteca ridícula, un centenar de libros prestados. La banda de música no tenía local estable, ni infraestructuras técnicas ni dirección. La propia Iglesia estaba anquilosada en el pasado y el convento apenas mantenía actividades en la intimidad. Todo estaba por hacer. Aquellas ganas de mi generación por hacer cosas, dentro de una efervescencia católica, se tradujo en una necesidad de «revolucionar el pueblo». Hicimos el campo de fútbol, formamos grupitos de teatro; accedíamos a la compra de libros por correo, revistas, poco a poco abríamos los ojos a una realidad que se nos había mantenido oculta. Sacamos adelante a la banda municipal, cuyos músicos estaban muy desmoralizados, conseguimos un local nuevo y remozamos su archivo. Abrimos la escuela de música con docentes profesionales de Lliria, Cullera o València… Conseguimos una cierta altura técnica para unos 120 alumnos. Hicimos contacto con La Cazuela de Alcoy, pero el tema teatral no prosperó. Creamos la Biblioteca Pública Municipal, que se ha mantenido desde entonces. Luego llegaría mi dedicación como responsable del Archivo Histórico Parroquial y mi apoyo a las actividades culturales locales a través del mecenazgo de la oficina de la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, de la cual yo era director. Estoy muy satisfecho de mi generación. Los ayuntamientos de los años 80 y parte de los 90 fueron excelentes ayuntamientos gracias a las ganas de la gente de mi generación.

El Calendari dels Brillants ha sido un hito en tu labor cultural y literaria.

El Calendari cumple treinta y cuatro años con el que viene. Su futuro está garantizado. Con tiempo hice una sucesión anticipada en la persona de Jovi Lozano, que es el abad coadjutor con derecho a sucesión (risas). Jovi está preparadísimo y es quien me ayudará hasta que mis fuerzas físicas o mentales fallen. La dirección está asegurada a través de un grupo de unos veinte colaboradores que forman el cuerpo de redacción, primeras firmas que pueden variar de un año a otro. El nivel es de gran prestigio. Comenzó modestamente, emulando esos almanaques del XIX, y con los años el ejemplar ha ido acumulando novedades. Pepe Ivars, el entrañable Tramuser, se volcó con las primeras viñetas; luego llegaron las aportaciones de Pep Cardona El Persa y Ramón Pérez Carrió con su portada. El Calendari mejora año a año y ha alcanzado un gran reconocimiento. Ofrece una visión de carácter global para un lector localista, dentro de un aroma agrario entrañable y nostálgico. Da noticia de todo lo que está pasando en el mundo, pero vivido desde la esfera comarcal. Publicamos 1.500 ejemplares gracias a la ayuda del MACMA, que es la entidad que lo administra.

¿Tiene sentido la figura de un cronista oficial en el siglo XXI?

Vivimos unos tiempos en que la noticia surge, cae y se entierra. Hace unos años, una noticia caía y se comentaba en el pueblo durante una semana. Corrían seis o siete a la vez y duraban algo más según su trascendencia. Hoy las noticias se multiplican. Hay voces que indican que, aunque caminemos hacia la robotización y la noticia al minuto, terminaremos sucumbiendo al humanismo: al gusto de hablarnos, al gusto de escribirnos. Se escribe hoy en los WhatsApp y en los correos informáticos. El mundo actual presenta nuevas propuestas, pero no olvidemos que estamos ante modas pasajeras. La ecología nos está abriendo los ojos, el contacto con la naturaleza, proveernos de nuestros propios productos. Todo esto son flashes que nos mandan mentes lúcidas y que nos hacen ver que no podemos ir hacia una deshumanización de la sociedad. Creo que caminamos hacia un respeto y cuidado del medio. Hay que ser optimistas y generosos. A las sociedades las mueven las minorías y hay que tener fe en ellas.

Qué importante la educación…

Sin duda. Hoy los universitarios cursan carreras cortas pero gozan de gran preparación. Igual dedican luego su vida profesional a otra cosa. Los conceptos políticos de derecha e izquierda han perdido también su sentido y hay que dar voz a las minorías sobre las grandes mayorías. Debemos acostumbrarnos a convivir en una sociedad plural y multicultural. Hay que perder el miedo a las nacionalidades, que son una herencia de genes culturales. Tengo una gran fe en la educación. En una educación permanente, constante, más allá de la académica que puede durar tres o cinco años.

Vas a seguir trabajando por la Cultura benissera. ¿Qué planes tienes en vista?

Cronista eres hasta que te mueres. Tengo ocho libros inéditos que quiero perfeccionar con lentitud y según apetencias, sin la angustia de la urgencia. Los jóvenes tienen todo el derecho del mundo a ocupar su universo creativo y cuando te pidan una colaboración hay que darla. Sigo esa máxima que dice: «No hay que ser amigo de los viejos ni de los niños; porque los viejos se te mueren y los niños al final te olvidan». Hay que seguir avanzando, piensa que Cervantes escribió El Quijote a los setenta. Aliento a la gente joven para que no caiga en desánimos y luche contra ese desinterés… no sé si ésta es la palabra.

La indiferencia…

Exacto. La indiferencia es un pecado superior al de la envidia. La envidia es creativa, pero la indiferencia frustra. A veces caemos en situaciones de desánimo cuando ves que tu trabajo desinteresado no encuentra el eco que a ti te merece. Se supera, claro. Bueno o malo, uno lo ha hecho todo con amor y con todas sus fuerzas. Gran parte de mi labor se basa en la continuidad y la perseverancia; no trabajando, como decimos aquí en Benissa, a estropaetes. Desde 1964 mantengo un diario donde recojo lo que me sucede día a día. Por ejemplo, esta entrevista. Esto es un ejercicio de perseverancia. He vivido mis trabajos como una obligación moral; como un Noé que iba metiendo los animalitos en su arca; vivencias, sucesos que si tú no los hubieses escrito se habrían perdido para siempre. Por ello recibo un agradecimiento humano en la calle, gente sencilla que se alegra de que seas cronista, de que les tengas en cuenta; de saber cosas suyas porque tú se las dices… Ese reconocimiento lo tengo a diario. Incluso de americanos a quienes documenté sus raíces benisseras y luego acompañé a presentarles a sus actuales familiares en el pueblo. Encuentros emocionantes. Estas cosas te alegran, te reconfortan, te producen una gran satisfacción personal.

Momentos muy especiales. Al final trabajas para la gente.

Desgraciadamente, ante estas cosas no existe el reconocimiento oficial. Aunque los ayuntamientos me han respetado, yo no he visto reflejo en ellos de mi labor. Uno tiene su corazoncito. La indiferencia… Siempre mi trabajo me lo he pagado yo de mi bolsillo. La asistencia a asambleas, págate el viaje, págate el hotel… La mayoría de mis libros me los he pagado yo para no ir mendigando ayudas oficiales como limosnas. Esto es humillante. La corporación municipal es la representante del pueblo. No debe pensar en sus apetencias o en sus gustos, sino en lo que el mismo pueblo demanda o pide. Ese refrendo humano y popular que yo siempre he tenido durante mi vida y ese agradecimiento, esa buena voluntad de la gente: «Si Joan Josep no ho sap, no ho sap ningú», yo no lo he visto en los ayuntamientos de mi pueblo salvo muy raras excepciones. Durante 50 años, esporádicamente. El trámite es mendigar y esto te agota. También he contemplado egos propagandísticos, auto propulsiones, el papanatismo oficial de creerse al final esa misión de vista corta, esa autocomplacencia, esa imagen de marketing que a lo mejor… en este caso sí, en este no… Tú ya me entiendes…

Fuente: https://lamarinaplaza.com

L’ALCORA SUMA CERÁMICA A LA REFOMA DE LA BÁSCULA

Visita. 8 El alcalde y el concejal de Obras comprobaron los primeros trabajos para impulsar la báscula municipal. – NOMDEDEU

JAVIER NOMDEDEU

L’Alcora inicia los trabajos destinados a poner en valor la báscula municipal. El Ayuntamiento invertirá 15.000 euros a este proyecto, llevado a cabo por una empresa local. El alcalde, Samuel Falomir, y el concejal del área, Robert Tena, visitaron ayer las obras y explicaron que en la actualidad están recubriendo toda la fachada con cerámica. Ambos destacaron la importancia de promocionar este material a través de las diferentes iniciativas públicas.

Otra de las intervenciones realizadas ha consistido en la ampliación de los ventanales. De esta manera, desde fuera podrá verse el interior del edificio, en el que desde el año 1973 se encuentra la báscula municipal. Además, podrá contemplarse mobiliario de la época y, según avanzó Tena, está prevista la incorporación de material informativo y fotografías antiguas. También habilitarán un rótulo en la fachada.

Como recuerda el CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD, JOSÉ MANUEL PUCHOL, la báscula municipal ha estado situada en diferentes ubicaciones. La primera fue la plaza del Convento, entre la fachada de la iglesia de San Francisco y el grupo de viviendas de la CAMP. Su espacio ocupaba parte del frontis de los dos edificios. El 30 de noviembre de 1951 aprobaron el contrato con el Grupo Azulejero para la instalación de dicho aparato, de hasta 20 toneladas.

Otro cambio

En abril de 1962, tras la concesión del antiguo convento franciscano a la Caja de Ahorros y Monte de Piedad para la construcción de viviendas, volvió a cambiarse. Su segunda localización fue el chaflán entre la carretera de Castellón y la de Onda.

En noviembre de ese mismo año autorizaron la adquisición de una nueva, de hasta 40 toneladas de capacidad. Y en enero de 1973 aprobaron la compra de una de hasta 100 toneladas, que es la que se conserva en la actualidad, en la carretera de Onda.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

À PUNT VIAJA CON ‘TERRES DE CINEMA’ AL CORAZÓN DE LOS PUEBLOS Y CIUDADES QUE HAN SIDO ESCENARIOS DE PELÍCULA

À Punt estrena este viernes a las 22.25 horas ‘Terres de cinema’, una serie documental de 13 capítulos en la que el espectador viajará a lo largo y ancho de la Comunitat Valenciana recalando en pueblos y ciudades que han sido escenarios de películas a lo largo de la historia del cine.

Fotograma de la serie documental Terres de cinema L’ANDANA AUDIOVISUAL

A través de la comparación de imágenes actuales con los fotogramas de los filmes, con el análisis de expertos y también con los testimonios de locales que participaron o fueron testigos de los rodajes, se configura un documental sobre la propia película en cuestión en el que destacan las historias personales que envolvieron los rodajes. El proyecto, producido por l’Andana Films, ha sido presentado este jueves en la Filmoteca de València por el director de la serie, Fran Ruvira; el subdirector de Contenidos y Programación de la televisión valenciana, Ernest Sorrentino, y por Áurea Ortiz, profesora de Historia del cine de la Universitat de València y parte del equipo de la Filmoteca. Ruvira ha explicado que no se trata estrictamente de una serie documental sobre cine , sino de “usar el cine para llegar a lugares y encontrar historias personales” relacionadas, conectando así con el elemento etnográfico, además de visibilizar el talento valenciano de autores y actores. La elección de las cintas se ha hecho atendiendo a criterios de equilibrio territorial, para llegar a las tres provincias, y también de géneros, temática y de autores, valencianos que eligieron su tierra como plató y no valencianos que vieron en la Comunitat el escenario buscado. “Tenemos espacios, recursos e historias que contar”, ha subrayado el director. El primer capítulo viajará hasta Peñíscola (Castellón), para recuperar Calabuch (1956), el clásico de Luis García Berlanga, en un homenaje al cineasta valenciano que comparará cómo estaba el municipio en aquella época, antes del ‘boom’ turístico, y ahora. Además de la reflexión de expertos en cine, el proyecto incluye la visión de los locales, que explican en butacas colocadas en plena playa sus vivencias y sus impresiones.

ARRANCA CON LA PEÑÍSCOLA DE BERLANGA

De hecho, en este primer episodio uno de los actores del filme, en el que participó siendo un niño, explica cómo fue el rodaje, y también ofrece su visión JUAN BAUTISTA SIMÓ, CRONISTA OFICIAL DE PEÑÍSCOLA. Esta es la entrega, ha bromeado su director, que menos imágenes de la película incluye por derechos de autor, que avanza que en el resto de capítulos se verán más fragmentos de las obras. Otras de las películas que se abordarán son ‘El Olivo’ (2016), de Icíar Bollaín, centrada en el Baix Maestrat; ‘La Bicicleta’ (2006) de Sigfrid Monleón o ‘El desentierro’ (2018), de Nacho Ruipérez. Se abordarán desde una perspectiva de narrativa televisiva, conscientes sus responsables de que no se emitirá en la Filmoteca, sino en televisión y en horario de prime time. Se está trabajando para conseguir los derechos de las cintas para emitirlas tras los documentales. Ernest Sorrentino ha destacado que se ha hecho “un trabajo magnífico, una auténtica heroicidad, con una factura más que digna y muy de tele pública”. Ha subrayado que se entremezclan el territorio, la cultura, la historia y las experiencias vitales de la gente, acercando así el cine “de una forma diferente”, con películas “que se han hecho en caso”. Ha recordado que una de las obligaciones de la radiotelevisión valenciana es “apostar por la ficción valenciana” y este es un ejemplo. “La Comunitat puede ser un plató maravilloso para contar historias”, ha insistido.

LA MEMORIA AUDIOVISUAL DEL PATRIMONIO

Por su parte, Áurea Ortiz ha destacado la importancia del cine a la hora de construir el imaginario colectivo, que echa en falta en el caso valenciano, y también del valor de este registro audiovisual para conservar la memoria del patrimonio, pudiendo rescatar en cualquier momento edificios que ya no están o paisajes que ya no pueden verse. “El cine crea un vínculo indestructible con nuestro entorno, deja una memoria”, ha destacado, para lamentar que en estos momentos Valencia no es un plató de gran importancia cinematográfica, “la gente no identifica Valencia a través del cine”.

Fuente: https://www.20minutos.es

NACE EL BARRIO DEL PROGRESO

Conjunto de casas de la calle Reyes Católicos que han conservando la tipología original.

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Corría un caluroso domingo 3 de julio de hoy hace 98 años. Todas las autoridades municipales, civiles y religiosas, así como otras destacadas personalidades  de la ciudad y otras venidas para la ocasión se dieron cita en la que hoy en confluencia de las calles Juan Carlos I con Manuel Maestre, para asistir a la colocación de la primera piedra de las casas promovidas por la Sociedad de Casas Baratas “El Progreso” y dar inicio así a la edificación de una nueva barriada obrera.

La sociedad “El Progreso” había sido fundada en julio de 1915 con la finalidad de construir un barrio con 550 viviendas sobre unos 132.500 m² de terrenos agrícolas que se situaban al Este del núcleo urbano, que hasta entonces alcanzaba hasta la plaza Sagasta y alrededores.

Los fundadores y pioneros de aquella iniciativa, que con posterioridad fue seguida por otras sociedades obreras, fueron un grupo de personas entre los que podemos encontrar a destacados nombres de la vida social, política y económica de la Elda de la década de los años veinte y treinta.

Como comentábamos, el acto de colocación de la primera piedra tuvo lugar el día 3 de julio de 1921, asistiendo el alcalde de Elda don Joaquín Coronel Rico; el cura-párroco de la iglesia Santa Ana, reverendo don José Lorenzo Rodríguez; los canónigos don Agustín Cavero Casáñez, deán de la catedral de Orihuela, y don José Coronel Rico, canónigo arcipreste de la catedral de Segorbe, distinguidos hijos de la ciudad; don José Francos Rodríguez, destacado diputado a Cortes muy vinculado a Elda, así como de concejales del ayuntamiento eldense, junto con asociados del Progreso, banda de música y una gran masa de gente que se unió al acto. Según nos relatan las crónicas, durante el recorrido desde el Ayuntamiento hasta el lugar de colocación de la primera piedra se fueron disparando cohetes.

Llegados a los solares y desde una tribuna levantada para tal fin, pronunciaron palabras alusivas al acto varias de las personalidades asistentes, y mientras la banda de música interpretaba un concierto, el Dr. D. Agustín Cavero Casáñez realizó el acto solemne de la colocación de la primera piedra de la barriada “El Progreso” en un hoyo abierto en el solar que hoy ocupa una conocida cadena nacional de óptica en la calle Juan Carlos I.

Al día siguiente, dieron comienzo las obras en la actual calle de Antonino Vera para la construcción de las primeras viviendas de la nueva barriada eldense. Tras la edificación de las viviendas, en la confluencia de la actual calle Antonino Vera con calle Petrer fue colocada una lápida conmemorativa de la fundación de la sociedad. Placa de la que en la actualidad se desconoce el paradero.

El ejemplo del Progreso fue seguido a los pocos meses con la constitución de la Sociedad de Casas Baratas “La Fraternidad”, en marzo de 1922, con la finalidad de edificar mil viviendas. Pero ese episodio de la historia de Elda, lo dejamos para dentro de unos meses.

Fuente: https://www.valledeelda.com

“75 ANIVERSARIO DE LA CASA CONSISTORIAL DE BIGASTRO. UNA CORPORACIÓN PARA LA HISTORIA”

PASCUAL SEGURA. CRONISTA OFICIAL DE BIGASTRO

La Historia tiene fechas colmadas de especial relevancia, y en la vida de nuestra Casa Consistorial, la del presente año 2019 es una de las que merece su consideración.

Han pasado unas semanas desde que tuviera lugar el acto de constitución de la nueva Corporación Municipal, y la toma de posesión de la alcaldesa, Teresa María Belmonte Sánchez. Un acto solemne en el que se pusieron de relevancia valores como el compromiso, el trabajo, la honestidad y la puesta en valor de la historia bigastrense, y es que los vecinos de Bigastro estamos de enhorabuena, pues el presente año nuestra Casa Consistorial celebra su 75 Aniversario (1944-2019).

Hasta los años 40, el Ayuntamiento de Bigastro tuvo su sede en el número doce de la plaza de la Constitución, espacio que hoy día ocupa un moderno edificio de viviendas y bajos comerciales. El mal estado de aquel antiguo edificio de 165 m2, que incluía la cárcel y patio descubierto, indujo a que el consistorio encargara en 1942 a los dos peritos albañiles Joaquín Moya Martínez y José Alcaina Esteban, un informe sobre el estado de los edificios municipales.

El informe, presentado en 1943, dictaminó el mal estado en el que se encontraban, y por ese motivo el alcalde, Manuel Fuentes Torres, tomó la decisión de subastar todas las propiedades municipales para hacer frente a la adquisición de un espacio que sirviera de nueva Casa Consistorial.

Gracias al dinero recaudado de las subastas, se adquirió por valor de 40.000 pesetas la vivienda del entonces secretario del Ayuntamiento de Bigastro, Juan Gálvez Gálvez, encargando el proyecto de adaptación de dicha vivienda al arquitecto Severiano Sánchez Ballesta, que aprobó la adquisición del inmueble afirmando que “la estructura del edificio, su estilo arquitectónico y la consistencia de sus muros y obra en general, aparecen bien proyectados”.

En agosto de ese mismo año de 1943, comenzaron unas obras que culminaron en diciembre y que adaptaron la vivienda del secretario a Casa Consistorial, con sus oficinas, juzgado, archivo, salón de plenos, etc. Seguidamente se instaló la cerradura de su entrada principal y ya en junio de 1944 se llevó a cabo la limpieza del transformado inmueble, para que los trabajadores pudiesen hacer uso de sus instalaciones.

Desde junio de 1944 hasta hoy han pasado 75 años. Una obra de adaptación de una antigua vivienda a la que siguieron obras de rehabilitación posteriores, que fueron completando su infraestructura actual.

En el transcurso de estos 75 años, Bigastro ha recorrido un camino de prosperidad, de mejoras de infraestructuras y servicios, avances sociales y culturales, etc. Un camino que prospera con una recién nombrada Corporación Municipal, que tiene en su Alcaldesa-Presidenta, Teresa María Belmonte Sánchez, y los concejales Antonio José Meseguer Cabañés, Alejandra Moya Celedonio, José Manuel Maíquez Moya, Nuria Andreu Mompeán, Manu Giménez Terrés, Teresa Moya Moya, Mª Carmen Medina Oltra, Raúl Martínez Campos, Olga Soto Pardo, Joaquín Sáez López, Nora Taj Lidón y Aurelio Murcia González, a los representantes municipales encargados de tutelar dicho aniversario.

Una Corporación Municipal para la Historia que tiene entre sus responsabilidades hacer de nuestra distinguida Casa Consistorial un instrumento de gestión y de soberanía popular entregado en cuerpo y alma a hacer de Bigastro un lugar para el progreso, la concordia y la paz, para el ocio, la cultura y el deporte. Un espacio para la integración de los vecinos que llegan de otras tierras, un espacio para la educación en valores, el encuentro y la solidaridad.

Fuente: https://lacronicaindependiente.com

BOUCHÉ, CRONISTA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

La semana pasada, la columna de esta misma contraportada firmada todos los miércoles por mi querido amigo de muchos años y colega de casi tantos HENRI BOUCHÉ (CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL), aparecía firmada debajo de su nombre, a modo de credencial, como cronista oficial de Castelló. Sin duda era un error de maquetación, puesto que la gacetilla que escribe este comentarista, se publica el día anterior y posiblemente los encargados de ajustar el texto debieron utilizar la misma caja para ubicar el del profesor Bouché que releva al mío, lo que explica que se conservara, por error, la función privativa que se nos adjudica a todos los que escribimos en la contraportada.

Por otra parte, este redactor no tiene noticias de que se le haya cesado del cargo de cronista de Castelló, que se le adjudicó hace 13 años pero, con todo, si así hubiera sido he de decir que no me hubiera molestado, en absoluto, que el dedicatario de tal nombramiento fuese el doctor BOUCHÉ, pues méritos no le faltan: CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL, antropólogo, humanista, profesor, director de la UNED, Rector de la VIU y autor de numerosas publicaciones sobre antropología, y cuyo nombre ya sonó, con justicia, en las quinielas previas el nombramiento del que suscribe. Pero al margen de ello, cabe significar el convencimiento de que, llevaría una labor en el menester tan ilusionada como la de este servidor y posiblemente más eficaz.

Así que si el error no fuera tal y pudiera ser una especie de tanteo, hecho con sagaz circunspección, para llevar a cabo el relevo, sepa la institución municipal, que no encontraría mejor sustituto.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com