Arxiu mensual: gener de 2015

SE HA PRESENTADO LA NUEVA OBRA DE Mª AMPARO OLIVARES, ‘SUCRO. LA CIUDAD PERDIDA’

La novela nos muestra los entresijos de la política en la antigua Roma en el marco de la desaparecida Sucro.

SONY DSC

Foto: Hayack (El Seis Doble)

“Sucro. La ciudad perdida”, la nueva novela de Mª Amparo Olivares, se presentó en la Casa de la Cultura de Alzira ayer por la noche. Acompañando a la autora en la mesa se encontraban Carlos Correal, concejal de Cultura; AURELIANO LAIRÓN (Cronista oficial de Alzira), archivero municipal, y Rosa Sanmartín, editora de Alupa editorial.

La novela “Sucro. La ciudad perdida”, nos muestra a través de sus distintos personajes los entresijos de la política en la antigua Roma y las luchas de poder por mantener unos privilegios ya caducos.

Si algo sorprende de esta novela es la vida cotidiana en Sucro, sus gentes, sus costumbres y todo aquello que envolvía la cotidianeidad de los íberos, en una ciudad ahora ya desaparecida.

Fuente: http://www.elseisdoble.com

PIELES Y PELLEJOS

PIELES Y PELLEJOS

Reproducción de “Grabado religioso popular en la provincia de Alicante”.

ANTONIO LUIS GALIANO CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Está de moda hablar de algunos tipos de pieles. Sin ir más lejos, cuando nos referimos al mapa de España se le dice cotidianamente como ‘la piel de toro’, que para satisfacer el deseo de algunos se intenta desmembrar. Ocurre con ello algo parecido a lo que sucede en la novela ‘La piel de Zapa’ de Honoré de Balzac. En ella, el joven protagonista tras recibir un trozo de cuero mágico, al ir desgajándole fragmentos va recibiendo como respuesta los deseos que pretendía lograr. Pero, sin darse cuenta que conforme el cuero iba menguando, se consumía su valiosa energía vital. Esto es lo que podría ocurrir, si algunos fueran separando trozos de aquella añeja piel de toro hispánica, pues, indudablemente, perdería su justa y enérgica unidad lograda hace muchos siglos.

También encontramos otras pieles, éstas de cordero, con las que se disfrazan algunos lobos como aquél de la fábula de Esopo, en la que la moraleja encaja de manera aplastante en la actualidad: «según hagamos el engaño, así recibiremos el daño». Y si de pieles se trata, que no de pellejos, que no son otra cosa que aquellas separadas del cuerpo, deberíamos recordar la novela llevada al cine con el título ‘El perfume’, en la que hizo una interpretación magistral Dustin Hoffman, y en la que el personaje de Jean Baptiste Grenoville, perfumista, intenta mediante el asesinato de doce mujeres, a través de la fragancia de su piel y mediante procedimientos químicos, lograr una armonía perfecta en un perfume. Dicho personaje, con anterioridad al citado oficio de perfumista había sido aprendiz en una fábrica de curtidos, trabajo éste casi desaparecido del mundo artesanal y que por medio del cual, con una serie de procesos manuales la piel quedaba transformada en un cuerpo no putrescible para ser después manipulada por otros artesanos con objeto de fabricar arneses, calzados, bolsas y odres, entre otros objetos de uso diario.

as pieles en este caso eran o son de toro, macho cabrío, vaca o buey, y que tras ser remojadas con agua y restregadas a fin de eliminar los restos de carne, se ablandan los pelos con orina o bien dejadas a secar durante tiempo para que se pudran. Una vez eliminado el pelo, la piel se reblandecía machacándola con estiércol o bien mojándola utilizando una solución a base de sesos de animales, siendo muy apreciadas las heces caninas o la palomina o excrementos de palomas. Hasta aquí el proceso del curtido que veía así cumplida una primera fase, a la que seguía la tarea de los zurradores, antes de pasarla a otros artesanos. Con el zurrado se las teñía y se dejaban lustrosas.

Este oficio de zurradores, en los albores del siglo XVII en Orihuela, era denominado como ‘assaonadors’, y el 1 de junio de 1605, varios oficiales residentes en la ciudad, llamados Françes Pinuela, Ginés Pinuela, Martí Farrandes y María Ferrándes, solicitaron al Consejo por tener facultad para hacerlo, que les autorizase la fundación del citado oficio. Así mismo, demandaban anuencia para formar los capítulos con los que regirse y poder fabricar un pendón para asistir a las procesiones y otros actos públicos de la ciudad. Por otro lado, así, podrían constituir su cofradía, que interpretamos como gremial, poniéndola bajo la advocación de San Bartolomé Apóstol. El Consejo, una vez autorizado todo ello, mandó hacer público dichos estatutos por medio del trompeta y corredor público Miguel Oller, el cual cumplió su cometido el día 6 de junio de 1605.

En los citados capítulos se ordenaba que en dicho oficio debía efectuarse examen para reconocer las cualidades de los oficiales que desearan incorporarse, debiendo abonar a la caja y cofradía, dos libras diez sueldos, si era oriundo de Orihuela, y si era forastero cinco. Por otro lado, si era francés debía pagar diez libras. Asimismo, aquellos oficiales que procedieran de otra localidad, no podrían ejercer su trabajo si antes no eran examinados. Por otro lado, hasta que estuviera terminado el pendón de la cofradía, los oficiales tenían la obligación de entregar todos los sábados, un real y si venía a trabajar desde otros lugares a casa de un maestro, daría de entrada un real y cada sábado seis dineros hasta concluirse el citado pendón. Por último, era incompatible ejercer otro trabajo a la vez, y el pendón debía de estar terminado para la festividad del Corpus Christi del año siguiente. En dicho año de 1605 fueron nombrados como examinadores Françes y Ginés Pinuela, y como clavario, Martí Ferrándes.

De esta forma, un oficio artesanal como era el de ‘assaonador’ oriolano nos demostraba de qué forma se regulaba su trabajo y se incorporaba al ambiente festivo en la sociedad foral. Otro asunto es lo de aquellos que hoy, tiñen y dan lustre a su piel, después de haberla ablandado con sus inmundicias, para luego fraccionar la piel o enmascararse con ella, ocultando sus verdaderas intenciones.

Fuente: http://www.laverdad.es

TORRE VIEJA, NOCHE VIEJA

TORRE VIEJA

LAS ERAS FRANCISCO SALA ANIORTE CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Llamar Nochevieja a la última noche del año, incluyendo las primeras horas de un nuevo año es algo que, por obvio, no hace falta explicar. Pero por qué del topónimo Torrevieja a una ciudad moderna que inició su andadura como poblado a finales del siglo XVIII, quizás sí.

Joseph Montesinos Pérez de Orumbella, profesor de la Universidad de Orihuela y canónigo de la Catedral de esa ciudad, en su ‘Compendio Histórico Oriolano’, escribió a principios del siglo XIX: «Esta Torre (con cierta razón llamada Vieja se halla fundada de inmemorial; pues por los años de 1369 gobernando Aragón Dn. Pedro IV el Ceremonioso, consta ya su fundación; y en la Chronica de los Reyes Catholicos Dn. Fernando II y Dña. Isabel su esposa, se halla memoria de ella en el nombre de vieja en los años de 1495 de los que se refiere tan grande antigüedad».

En 1568, y debido a la intensidad de los ataques de piratas berberiscos sobre toda la costa mediterránea española, el rey Felipe II encargó a Vespasiano Gonzaga la inspección y proyecto de construcción y reconstrucción de las fortificaciones del sureste y los puertos africanos de Orán y Mazalquivir. Muchas las defensas tenían antecedentes medievales y hasta romanos, ya que se dijo que la Torre Vieja estaba construida sobre cuatro arcos romanos. En este viaje, Vespasiano fue acompañado del prestigioso ingeniero militar Juan Bautista Antonelli, determinando, entre otras, la construcción de la torre junto a la albufera de Orihuela, que, seguramente por su ruinoso aspecto, en 1610 ya era denominada Torre Vieja.

Distaba una legua de la de Cabo Cerver y estaba situada en un terreno bajo, cercano al nivel del mar, en lo que hoy es el edificio construido en el número 7 de la calle Patricio Pérez, distando unos 70 pasos de la orilla y cercana la Era de la Sal y su muelle, construidos muy posteriormente. Disponía de un aljibe, destruido al proceder a la excavación de los aparcamientos de la plaza de Miguel Hernández, hace muy pocos años.

En 1636, fue atacada por corsarios berberiscos y apresados sus guardas. En el año 1787 la Torre Vieja fue visitada por el ingeniero militar de la plaza de Alicante, Pedro Navas, y, según el informe descriptivo, su obra estaba en buen estado para su defensa, disponiendo de una culebrina montada de bronce reforzada del calibre cuatro, un cañón, cuatro cuñas, una plomada, un cubichete, seis espeques, dos cucharas, dos atacadores, dos lanadas, un sacatrapos, un guardafuego de madera, un chifle de asta, dos agujas, cinco mazos de mecha, una medida de media libra, cuatro libras de pólvora, cuatro fusiles y ochenta y ocho balas de cañón.

Su guarnición consistía en tres torreros a pie, con el salario de 30 pesos anuales, y con la condición de pasar informes y redactar memoriales, y estar en la torre uno cada noche. Los torreros eran Vicente Torregrosa Conesa, Bernardo Pérez Andreu y Juan Sala Mirete, abuelo de mi tatarabuelo.

A finales del XVIII se consideraba muy útil la situación de esta torre para la defensa de la bahía, a la que venían numerosos buques a cargar sal, considerando el ingeniero militar suficiente esa dotación para tiempos de paz.

En el año 1832, ante inoperatividad de la Torre Vieja, los últimos soldados torreros que habían guarnecido la torre trabajaron para la Real Hacienda en las salinas en el resguardo y vigilancia, evitando el robo de la sal y el comercio ilícito del contrabando.

En el año 1844, amenazando ruina y siendo peligroso el paso por sus alrededores por posibles desprendimientos, las piedras de la Torre Vieja fueron aprovechadas para la ampliación del templo parroquial anterior al actual.

Y volviendo a la Nochevieja, como es llamada en España la víspera de Año Nuevo, fin de año, es la última noche del año en el calendario gregoriano, comprendiendo desde 31 de diciembre hasta el 1 de enero (día de Año Nuevo). Desde que se cambió al calendario Gregoriano en el año 1582 se suele celebrar esta festividad, aunque ha ido evolucionando en sus costumbres y supersticiones. A veces el cambio de año era acogido con temor y acritud, pero desde principios del siglo XIX, la Nochevieja se solía celebrar con unos rituales alegres y jocosos.

La tradición de Nochevieja más extendida es la de las doce uvas y está documentada esta costumbre, al menos desde el 31 de diciembre de 1896, en el semanario satírico ‘Gedeón’ que comenta: «Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante», lo cual quiere decir que al menos en ese año así se hizo. Se potenció esta usanza en Elche, en 1909, año cuando unos vitivinicultores de la comarca del Bajo Vinalopó la promocionaron para dar salida a un excedente de cosecha. Los agricultores, al no saber qué hacer, decidieron repartirla gratis entre la ciudadanía ‘inventando’ que su consumo en Nochevieja traería fortuna.

En Torrevieja se tenía en Nochevieja antiguamente por costumbre jugar a los ‘añicos’, que consistía en sortear a los jóvenes participantes formando parejas de distinto sexo, determinando posteriormente a qué edad se casarían. A veces el juego se acompañaba de unos versos que el chico le dedicaba a su pareja.

A mediados del XIX, sobre todo al constituirse en 1867 el Casino ‘Numancia’, empezaron a celebrarse bailes de sociedad, costumbre que luego tuvo su continuación en la Sociedad Cultural Casino de Torrevieja y donde todavía al día hoy celebra la Nochevieja año tras año.

Como final y despedida del año 2014, recordar el popular dicho de «Torrevieja no están vieja, Guadamar no guarda ná, y Santa Pola no es santa porque en el cielo no está». Os deseo una feliz Nochevieja y un próspero y venturoso 2015. Volvemos el año que viene.

Fuente: http://www.laverdad.es

EDUCACIÓN Y RESPETO

6665_Murguiweb

JOSÉ SALVADOR MURGUI CRONISTA DE CASINOS

Aristóteles decía “Los jóvenes de hoy no tienen control y están siempre de mal humor. Han perdido el respeto a los mayores, no saben lo que es la educación y carecen de toda moral.” Platón abundaba en ello: “¿Qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? Faltan al respeto a sus mayores, desobedecen a sus padres. Desdeñan la ley. Se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral está decayendo. ¿Qué va a ser de ellos?”. Incluso podemos ir 4.800 años atrás en el tiempo y leerlas siguientes inscripciones de una tablilla asiria: “En estos últimos tiempos, nuestra tierra está degenerando. Hay señales de que el mundo está llegado rápidamente a su fin. El cohecho y la corrupción son comunes”.

Lamentablemente la historia del mundo nos narra estas actuaciones antiguas y tan llenas de vida en nuestros días. Ayer mismo hablaba de la muerte súbita, de la resaca post fiestas, y hoy nos encontramos con una tragedia que azotando París, resuena en todos los puntos del mundo. Y ahora vienen los días de luto, las medidas (siempre tomadas a tiempo) las lamentaciones, la tristeza, las exclamaciones nacidas de nuestras bocas y maltrechos corazones cuando con frialdad vemos esos disparos espantosos “pobres” “pobres”… ¿Qué hay de nuevo en este historia que hoy nos acongoja y perturba? No hay nada nuevo, salvo una constante olvidada: al no tener educación perdemos el respeto.

“Si con una buena educación y un natural recto [el hombre] llega a ser de ordinario el más divino y el más dulce de los seres, cuando le falta una educación buena y bien llevada se convierte en el ser más salvaje de todos los seres que produce la tierra” (Las Leyes, 766 a).

Es hora de plantearnos seriamente donde estamos: ¿Qué nos está pasando? ¿Quién guía nuestros impulsos?, y principalmente ¿Cuál es el sentido de nuestra vida y la espiritualidad del alma? que según la filosofía de Platón, esta alma, la nuestra que es inmaterial y simple no tiene partes, pero si tiene facultades: racional, impulsiva y pasional.

Que contradicción pasar de lo racional a lo impulsivo o a lo pasional. En definitiva, va todo unido, todo ligado al respeto, y sobre todo a la pérdida de la educación cuando dejamos de respetar.

Hoy es un día triste, día de aprendizaje de lo que jamás debemos ni practicar ni olvidar que no se hace, pero sobre todo es un día para plantearnos con extremo rigor, que el mundo en el que nos ha tocado vivir, no está marcado por ese pasodoble que lleva por título “Camino de rosas”.

Hoy el camino está ensangrentado por la falta de respeto, y en medio de tanta desesperación, solo cabe un momento para el silencio, mirar dónde estamos y poner todos juntos un punto de inflexión donde empezar, y ese punto arranca examinándonos de nuestra educación y el respeto que somos capaces de generar. No a ningún tipo de violencia, no a ninguna agresión. No a la muerte sin piedad. Solo Dios es quien nos ha de juzgar en el momento supremo, siendo Dios de vivos y muertos.

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

LA IGLESIA DE BENIFAIÓ YA TIENE SU GUÍA

FRANCESC BELTRAN, CRONISTA OFICIAL de la localidad, realiza una aproximación histórica al templo de San Pedro Apóstol.

DOCU_LP

Interior de la iglesia de San Pedro Apóstol de Benifaió. :: lp

MANUEL GARCÍA

Los vecinos de la localidad de Benifaió, y en general los aficionados al arte, ya tienen la ocasión de conocer algo mejor la historia del templo de San Pedro Apóstol. Y esto se da después de que el CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO, FRANCESC BELTRAN, haya escrito una aproximación histórica y una guía del actual templo que se construyó entre los años 1770 y 1783 sobre los restos de una iglesia anterior. Además, se realiza una aproximación histórica y se recuerda la primitiva iglesia gótica.

Tras la realización de una descripción del edificio, que está situado en la plaza Mayor, BELTRAN analiza la forma de la iglesia y sus principales características. El templo, buen ejemplo de estilo neoclásico con algún elemento barroco, según explica, incluye, entre otras capillas laterales, un recuerdo a Pascual Piles Ferrando, vecino de la localidad que durante algunos años fue general de la Orden de San Juan Dios.

BELTRAN destaca también los elementos que conserva el archivo, entre los que destaca un índice de defunciones de 1645 a 1895, otro de matrimonios de entre 1890 y 1895 y varios Quinqe libri a partir del año 1837.

A lo largo de todo el texto, publicado por el ayuntamiento y la parroquia, Beltran recuerda los elementos patrimoniales que se perdieron en el templo a raíz de la guerra Civil, con algunas fotografías que se han podido recuperar a lo largo del tiempo.

BELTRAN recuerda que, a partir del 15 de agosto de 1770, cuando se puso la primera piedra del actual templo, toda la población participó en la construcción y en las aportaciones económicas necesarias. Así, se contrató al mejor pintor valenciano de la época, Vicente López Portaña, quien pintó lienzos en las capillas.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

UN MUSEO EN LA PALMA DE LA MANO

El Museo del Calzado de Elda realiza el primer circuito para miembros de la ONCE en el día de la celebración de Santa Lucía, patrona de los invidentes.

UN MUSEO EN LA PALMA DE LA MANO

En la visita se mostraron los comienzos del sector zapatero. ERNESTO SÁNCHEZ

MARTA ORTEGA

Los asistentes pudieron tocar los diferentes materiales y objetos de la galería durante el recorrido.

Tarugos, telas, maquinaria. Cerca de 50 miembros de la ONCE de toda la comarca acudieron ayer al Museo del Calzado de Elda para descubrir los entresijos del sector zapatero de una forma distinta, de una forma táctil. Realizaron una visita que muy pocos han podido hacer: tocando, sintiendo, conociendo las exposiciones a través del tacto. El recorrido tuvo una duración de aproximadamente dos horas en las que los asistentes pudieron descubrir algunos de los materiales e instrumentos que se han utilizado a lo largo de la historia zapatera.

El Museo del Calzado ha impulsado esta nueva iniciativa para abrir así sus puertas a un colectivo amplío, el de los invidentes, para que no se pierdan detalle de la visita y puedan conocerlo de una forma más cercana y directa. Esta visita tuvo lugar como parte de la celebración del día de Santa Lucía. Tras este recorrido por la fabricación del calzado, el colectivo continuó la celebración de la patrona de los invidentes con diferentes actividades.

El recorrido

Durante la visita, los miembros del colectivo pudieron visitar las cuatro salas de la exposición en las que se puede encontrar: la historia del calzado de Elda, la biblioteca y archivo del museo, las curiosidades del zapato a lo largo de la historia, así como una exposición de moda del siglo XX o diferentes premios y zapatos de películas o de artistas reconocidos internacionalmente. E, incluso, el zapato más grande y el más pequeño del mundo recogidos en el Libro Guiness de los Récords.

Los asistentes se mostraron contentos durante la visita y alabaron esta nueva forma de dar a conocer la galería del zapato, y aseguraron que «es una visita muy interesante, por conocer los inicios del calzado de forma táctil».

El director del Museo, GABRIEL SEGURA (Cronista oficial de Elda), se mostró contento con el resultado de esta iniciativa y destacó el numeroso público que había asistido a conocer el sector zapatero desde sus comienzos, así como la interactividad que mostraron los participantes durante todo el recorrido por las múltiples preguntas que realizaron tanto sobre los materiales como la producción y evolución de la realización del zapato en la zona.

SEGURA afirmó: «Que estén tocando la materia prima, la madera, todo el material hace que comprendan muy bien cual es el proceso de la creación de un zapato». El director del museo destacó que con esta nueva fórmula «no solo se hace más accesible la visita de invidentes a esta galería, sino a todo le mundo, desde niños hasta personas mayores».

Con esta primera toma de contacto se ha puesto en marcha una línea de colaboración con ONCE con la que, todos los grupos que vengan a la provincia de Alicante durante 2015 «pasen a conocer de forma táctil el calzado», destacó a este medio SEGURA.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com

LA PLAÇA DE NADAL, ÈXIT AL FINAL…DOS DIES DE MOLTA GENT. AHIR, TEATRE; HUI, ASSOCIACIONS

LA PLAÇA DE NADAL

PER MIGUEL VIVES SIGNES CRONISTA OFIICIAL DE GATA DE GORGOS

Este matí moltes associacions de Gata han estat presents a la plaça de Nadal, han fet tallers, han fet passacarrer de dolçaines el grup “El Montgó”, concert i ball amb la rondalla i el grup de danses La Llata, la Banda de Música, l’associació benèfica parroquial “Caritas”, Marina d’Art, la AMPA Santíssim Crist, FPA, la Regidoria d’Esports, TAPIS, els Juniors.

L’últim acte es farà aquesta vesprada, amb la degustació del “roscón de Reis” fet per panaderies del poble, esperant l’arribada dels visirs reials, que anunciaran l’acte de demà dilluns, el MISTERI DELS REIS i la cavalcada de repartiment de regals i paquets.

A l’hora de fer un balanç de si ha valgut la pena o no posar la “carpa”, la Plaça de Nadal, li deixe la paraula al president dels comerciants, Vicent Fornés, que diu:

“Gaudim dels darrers dies de la Plaça d Nadal, una experiencia pionera al nostre poble i que gracies al esforç de molts, s’han replegat un grapat de vivencies quasi sempre positives. Molta gent ha estat col.laborador davant d’aquest projecte i pensem que al proper any serán molts més els que ens afegim. Aplaudir al M.I. Ajuntament i donarlos la enhorabona…i ens queda el plat fort. REIS 2015.”

Fuente: http://cronistadegata.blogia.com

EL BELÉN DE CANET D’EN BERENGUER

6665_Murguiweb

Salvador Murgui.

JOSÉ SALVADOR MURGUI ES CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

A horas de celebrar la Epifanía, o fiesta de la “Manifestación” o más conocida por todos como el día o la fiesta de los Reyes Magos, invitado por el buen amigo Ramón Fernández, me he acercado a la playera ciudad de Canet de Berenguer, para ver el monumental Belén que año tras año presenta nuestro mencionado Ramón.

No solo me ha sorprendido la maravilla que he contemplado, unBeléncon todos los misterios que encierra la Navidad, con un sinfín de figuras internacionales que representan a TODOS LOS PERSONAJES, actividades, oficios, animales, cultivos, aspectos geográficos, vegetación, y todos los detalles que nos podamos imaginar desde los nidos de palomas colgados en las rocas, hasta la lavandera o el carnicero (con sus embutidos, cuchillos…), atendiendo sus tareas a diario.

El Belén nos muestra desde que nace el sol hasta que anochece, y nos acerca por todas las escenas bíblicas detalladas con motivo del Adviento y Navidad. Una preciosidad. Pero eso no es todo, eso solo es el principio del fin, porque si Ramón Fernández desde el dos de noviembre no estuviera diseñando, construyendo, creando y ejecutando la obra de arte que desde mucho tiempo anida en su mente no sería posible ejecutarla con precisión tan absoluta.

Muchos belenes adornan iglesias, casas, escaparates comerciales, plazas de ciudades… pero el Belén de Canet es diferente. Merece la pena aunque solo falten dos días para laEpifanía, acudir a esta fresca y turística ciudad a contemplar y disfrutar del trabajo generoso que Ramón regala a su pueblo y a quienes lo visitan.

Para mí ha sido una tarde diferente, una tarde especial. Una tarde de reencuentro con la Navidad, con la fiesta de los Reyes, con esos niños ilusionados y esos padres que no tienen más remedio que acompañar a sus hijos a que disfruten de la fiesta de la Navidad. Ha sido el momento de volver a reencontrarse con la infancia, ha sido el momento de descubrir el arte discreto y sencillo de los hombres altruistas que trabajan por el pueblo, ha sido la tarde de volver a gozar de la Navidad.

Y lo que más me ha gustado, como no hay Clavarios para hacer la fiesta este año, Ramón con una bolsa damascadaroja, con las iniciales de María (M), iba vendiendo lotería para recaudar fondos para la fiesta.

Eso es amor por su pueblo, eso es amor por las tradiciones, eso es sentircomo su pueblo vive dentro de él. Sin hombres así ¿Qué harían nuestros pueblos? Pues gracias a hombres como Ramón, perviven las tradiciones, se mantienen las fiestas y la cultura, y se escribe desde el más grande de los anonimatos la historia. Aquí no hay ni trampa ni cartón… aquí impera el trabajo bien hecho, la honradez, la inversión del tiempo en hacer cosas grandes y sobre todo la higiene mental de pensar en positivo para hacer el bien.

No podía Ramón atendernos el lunes, es la Cabalgata de Reyes y por supuesto, también la organiza el… Reyes, Pajes, Carroza… pero nada compensa su tesón y su esfuerzo más que la alegría que derrocha atendiendo a todos y disfrutando con su pueblo. Ramón solo nos falta que nos toque la lotería… te lo mereces tú y tu pueblo. Porque siempre estés al pie del cañón y derrochando vitalidad te escribo estas letras de sincera felicitación.

Gracias por todo lo que nos has enseñado.

Feliz EPIFANIA, Canet; FELIZ AMIGO DE TODOS: RAMÓN.

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

PETRER ACOGE UNA EXPOSICIÓN SOBRE LA HISTORIA DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ALICANTE

PETRER ACOGE UNA EXPOSICIÓN SOBRE LA HISTORIA DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ALICANTE

El concejal de Cultura, José Miguel Payá, ha informado que el pasado viernes 12 a las 19.30 h en el Horno Cultural, tuvo lugar la inauguración de la exposición temática ‘El archivo de la Diputación. Memoria de su história’ en la que se recogen dos siglos de historia de la provincia de Alicante a través del fondo documental del archivo de la Diputación y el papel de ésta, en el desarrollo y vertebración de la provincia. Payá ha señalado que “es una exposición itinerante que la Diputación está haciendo llegar a los municipios alicantinos, para conocer mejor la historia que se constata en sus propios archivos”.

Además, el edil ha comentado que “complementaremos esta exposición con archivos propios de Petrer en los que habrá paneles y textos explicativos sobre nuestro municipio y que se encuentran en nuestro propio archivo municipal”.

Por su parte, LA CRONISTA OFICIAL DE PETRER, MARI CARMEN RICO, ha recordado que “es la segunda vez que la Diputación nos hace llegar una exposición de este tipo, ya que la anterior fue sobre el servicio militar en Alicante”.

Fuente: http://www.elperiodic.com

NÁUFRAGOS Y HÉROES

SALA ANIORTE

FRANCISCO SALA ANIORTE CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

El 21 de enero de 1841 naufragó en la costa de África, cerca de Cabo Falcón, el falucho ‘Purísima Concepción’, patroneado por Manuel Puigcerver, que había salido de Torrevieja para Orán. De las veinte personas que iban a bordo perecieron doce, entre marineros, mujeres y niños. Las ocho que se salvaron llegaron a Orán en el más deplorable estado; pero tuvieron el consuelo de encontrar una hospitalidad afectuosa: La administración civil francesa que les prodigó socorros. Se abrió una suscripción en su favor, y el general Lamocière, comandante de la división de Orán, puso a disposición del subdirector de la provincia la cantidad de 796 francos con 95 céntimos para repartir a los desgraciados, remesando el subdirector español al vicecónsul de aquella ciudad 338 francos con 75 céntimos. Tres de estos desgraciados regresaron al poco tiempo a España.

El 29 de abril de 1843, a las ocho de la mañana, naufragó frente a la población del Palo (Málaga) un pailebote que procedía de Torrevieja, con siete hombres de tripulación y cinco pasajeros. Llevaba cargamento de cáñamo, alpargatas, esteras de junco, pleita y otros efectos.

La causa de este naufragio parece que fue el mal estado del buque que empezó a hacer agua, lo que se advirtió hasta que voleó de costado. En esa triste y desesperada situación, y sin auxilio alguno para salvarse, todos pensaron salir nadando a la playa de la que se hallaban como a una distancia de una legua y de no haber sido por la serenidad y valor de Francisco Alonso, marinero de la tripulación, habrían perecido. Viendo este joven el peligro que corrían todos de una muerte segura e inevitable, con una navaja, única herramienta que tenía, pues todas las pertenencias del buque estaban llenas de agua, cortó los cabos que sostenían la lancha, botándola en el mar.

Desgraciadamente cayó boca abajo, y solo a fuerza de trabajo lograron volverla, achicando el agua con los sombreros, pudiendo entrar en ella todos los náufragos, y por medio de dos remos llegaron a tierra, salvando al paso la vida de uno de ellos que se había lanzado al agua con el único auxilio de sus brazos.

Al poco de saberse en la ciudad de Málaga tan triste acontecimiento, marchó a El Palo Joaquín Manchón, pariente de uno de los desgraciados, recogiéndolos a todos y conduciéndolos a su casa, donde permanecieron alimentados y vestidos a su costa, excepto uno de ellos que fue conducido al hospital por estar herido.

Los alcaldes primero y segundo, la sanidad, el escribano de marina y una compañía de la tropa también fueron al punto de la catástrofe, quedando todos los náufragos altamente satisfechos y agradecidos de la actividad y buenas disposiciones adoptadas por los ediles, que se retiraron dejando la tropa para impedir cualquier exceso que pudiera ocurrir en las pocas pertenencias del barco que fueran arrastradas a la orilla.

Hechos de este tipo eran relativamente frecuentes y la heroicidad destacada y muchas veces premiada. En marzo de 1848 la reina Isabel II premio con una merecida condecoración al contramaestre francés Blanc Barthelemy, del puerto de Cherchel -ciudad costera situada a unos 90 kilómetros al oeste de Argel-, por salvar a los tripulantes de una embarcación de Torrevieja patroneada por Francisco Carcaño, hijo de uno de los marineros genoveses venidos desde Gibraltar a Torrevieja a comienzos del siglo XIX.

El parte oficial del suceso dice lo que sigue: «Ministerio de Marina. Excmo. Sr: Al señor ministro de Estado digo con esta fecha lo siguiente: Excmo. Sr: Esterada S. M. del servicio prestado por el contramaestre francés del puerto de Cherchel, Blanc Barthelemy. Que con el mayor valor y abnegación acudió al salvamento de 55 españoles que componían la tripulación y pasajeros del falucho español ‘La Victoria’, su patrón y propietario José Carcaño, de la matrícula de Torrevieja, naufragado en la entrada de aquel puerto el 18 de noviembre último [1847], logrando llevarlos a tierra, se ha dignado, de conformidad con el parecer de la suprimida Junta Directiva y Consultiva de la Armada, concederle por recompensa la Cruz de Distinción de Marina de Diadema Real.

Lo que digo a V. E. de Real Orden, en consecuencia de su comunicación del 21 de diciembre del año próximo pasado, acompañándole la cédula é insignias de dicha gracia, á fin de que sirva darles la dirección conveniente para que lleguen a poder del interesado.

De igual Real Orden le traslado á V. E. para su conocimiento, y como resultado del oficio del secretario de la mencionada junta suprimida de 4 de febrero último, núm. 219; añadiendo a V. E. que advirtiéndose que al opinar aquella corporación que se conceda á Blanc Barthelemy la Cruz de Distinción de Marina, se refiere el artículo 1º de un reglamento, que, aunque no lo expresa, parece ser el proyectado en el año de 1833, el cual, no obstante de hallarse impreso en el tomo 9º de las Reales Ordenes de Generalidad para Gobierno de la Armada, ni llegó á circularse, ni está mandado observar, según así se declaró por Real Orden de 11 de noviembre de 1844, quiere S. M. que en lo sucesivo se tenga presente para calificar el derecho de los que aspiren á la expresada Cruz de Distinción, que, como está declarada en citada Real Orden, no hay otro reglamento vigente para dicha condecoración que el establecido por la Real Orden de 8 de enero de 1817.

Dios guarde á V. S. muchos años. Madrid, 22 de marzo de 1848. Mariano Roca de Togores. Señor subdirector general de la Armada».

Las clases segunda y cuarta se destinaban a premiar los méritos en grado heroico. Las marinos particulares podían obtenerla, pero con la cinta con los colores dispuestos análogamente a los de la bandera mercante (canto amarillo-rojo-amarillo-rojo-canto amarillo). La Diadema Real continuó tal y como se creó hasta su sustitución en 1866 por la Orden del Mérito Naval.

Fuente: http://www.laverdad.es