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EL ARQUITECTO ALEJANDRO FERRANT VÁZQUEZ Y LA RESTAURACIÓN DEL “POCICO DE LA NIEVE” PARA MUSEO FESTERO EN LA DÉCADA DE 1970

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Finalizada la primera fase de restauración del Castillo de Sax (1966-1972), bajo la dirección del arquitecto Alejandro Ferrant Vázquez, ese mismo año 1972 comienzan las obras de acondicionamiento del “pocico de la nieve”, situado en la falda norte de la Peña que sustenta al Castillo de Sax.

La reforma acabó en 1976, con aportaciones del Ayuntamiento, Dirección General de Bellas Artes, Ministerio de Información y Turismo y Diputación Provincial, acoplando su estructura en buena parte a un enorme pozo utilizado para almacenar nieve, acondicionando en él cuatro plantas para Museo Festero.

La Revista de Fiestas de Moros y Cristianos de 1978 recoge un amplio reportaje gráfico del recién inaugurado Museo Festero. El programa de 1981, en la sección “De Cabildo a Cabildo”, reseña lo ocurrido el 28 de abril de 1980: “A la bajada del Castillo fue inaugurada una exposición de Trajes Festeros en el Museo de Fiestas situado en el “Pocico de la Nieve”, que en su reapertura y totalmente renovado le auguramos un brillante porvenir”.

El arquitecto artífice de la restauración fue Alejandro Ferrant Vázquez (Madrid, 1897-1976), nacido en una familia de artistas (músicos, pintores y escultores). Arquitecto desde 1922, después de pasar dos años trabajando para el protectorado español de Marruecos, en 1929 fue nombrado arquitecto conservador de monumentos de la 1ª Zona (Galicia, Asturias, Cantabria y el norte de Castilla).

Acabada la guerra civil, fue destinado a la zona de Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana, hasta su jubilación. Fue uno de los principales arquitectos conservadores restauradores españoles del siglo XX, desde 1929 hasta 1975 y, por lo tanto, alcanza todo el período de la Segunda República y los años de la dictadura del general Franco.

Formó durante toda su vida profesional un gran archivo de informes, memorias y fotografías que donó a la Biblioteca Valenciana para su custodia. En el Colegio de Arquitectos de Lérida se encuentran 24.285 fotografías realizadas entre 1932 y 1976.

Fuente: https://saxdigital.com

FALOMIR Y PERIZ RECIBEN AL CRONISTA OFICIAL JOSÉ M. PUCHOL PARA COORDINAR LA REALIZACIÓN DEL LIBRO DE FIESTAS

JAVIER NOMDEDEU

El alcalde Samuel Falomir y la Regidora de Fiestas Vanessa Periz, se reunieron con el CRONISTA OFICIAL DE L’ALCORA JOSÉ MANUEL PUCHOL, para que les informe de la elaboración del Libro de las Fiestas del Cristo 2023 que este año se desarrollarán del 18 de agosto al 3 de septiembre.

El primer edil ha ensalzado en su intervención la “impecable labor” de PUCHOL al frente de la edición, “un laborioso trabajo que, además, realiza de manera totalmente desinteresada”, ha manifestado.

Cabe destacar que el cronista lleva con esta las últimas 19 ediciones coordinando el libro de fiestas. En palabras de PUCHOL: “Es para mí un honor haber recibido, un año más, la confianza de la alcaldía y la regiduría de fiestas para tal interesante, culta y preciosa labor”.

Además, no hay que olvidar la faceta solidaria de esta iniciativa, pues la recaudación íntegra de su venta a través de donaciones de dos euros por ejemplar se destina a fines sociales, como se hizo el año pasado para Cáritas y Cruz Roja para apoyar la “magnífica y necesaria” labor que desempeñan

“Los alcorinos y alcorinas esperan con mucha ilusión tener el libro de fiestas entre las manos para poder disfrutar de su amplio, cuidado e interesante contenido”, ha indicado Periz, destacando que “somos muchas las personas que los coleccionamos, pues constituyen verdaderas joyas documentales, que reflejan y ensalzan la cultura, tradiciones e historia de nuestro pueblo”.

El libro de unas 160 páginas incluye: saludas, biografía del mantenedor o mantenedora de las fiestas, pregón, un destacado apartado dedicado a la Corte de Honor, mancerina poética, álbum fotográfico…, despedida de la Reina saliente, programación de actos, contenido costumbrista, secciones de opinión, poesía, historia, cerámica, cultura, religión, deporte, humor, los concursos de narrativa, albades y escaparates, etc., etc.

A destacar, la participación en el concurso de carteles de fiestas (se exponen todos en su interior), de los actos taurinos e información de interés, y numerosas colaboraciones literarias. Entre algunos de los colectivos que colaboran, la Agrupación Musical l’Alcalatén, L’Alcora Secret Society; la Rondalla l´Alcalatén, el Grup de Danses Font d’Aixart, A.C El Trapío y todos los colegios de la localidad.

“Se trata de un trabajo coral con un extraordinario resultado”, han concluido los intervinientes en la reunión.

Fuente: https://laplanaaldia.com

LA BIBLIOTECA HISTÓRICA HOMENAJEA A FELIPE MATEU Y LLOPIS CON LA EXPOSICIÓN ‘SALVAR EL PATRIMONIO, DEFENDER LA MEMORIA’

La Universitat de València presenta la exposición ‘Salvar el patrimonio, defender la memoria. Felipe Mateu y Llopis’, un proyecto organizado por el Vicerectorat d’Investigació y la Biblioteca Històrica con motivo de la conmemoración, este año, del 25º aniversario de la muerte de este insigne valenciano.

La iniciativa quiere recordar su esfuerzo en defensa del patrimonio y reivindicar la figura de un hombre merecedor de los honores reservados a los benefactores del patrimonio público. El recorrido por la trayectoria de este prestigioso historiador, que fue bibliotecario y numismático, hace evidente la especial deuda de gratitud que la cultura valenciana tiene con él.

Entre el 21 de junio y el 3 de septiembre, la sala Duque de Calabria del Centre Cultural La Nau albergará una selección de unas cuarenta piezas: libros, prensa, fotografías y documentos de archivo que subrayan la relevancia que Felipe Mateu tuvo en la vida social y cultural de Valencia.

En la inauguración, celebrada este miércoles, han intervenido el vicerrector de investigación, Carlos Hermenegildo Caudevilla; la directora de la Biblioteca Històrica, María Jesús García Mateu, y los comisarios de la exposición, MANUEL LANUSSE ALCOVER, CRONISTA DE CULLERA, y Mateu Rodrigo Lizondo, profesor honorario de la Universitat de València.

Felipe Mateu y Llopis (Valencia 1901 – Barcelona 1998) se dedicó a los estudios de historia de nuestro país y, en particular, a la investigación de la moneda propia del Reino, llegando a ser un numismático muy reconocido. Pero sobre todo, y muy especialmente, hay que agradecerle su papel en el capítulo del salvamento y la defensa de algunos de los principales archivos valencianos durante la Guerra Civil (1936-1939), que amenazaba con destruir en unos meses las fuentes documentales y artísticas de nuestra cultura.

Fue catedrático de universidad de Paleografía y Diplomática, cargo que ejerció en Oviedo (1943), Valencia (1943-1945) y, finalmente, Barcelona (1945-1971); miembro del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos (1930), destinado en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, en el Archivo del Reino de Valencia (1937-1938), y ya, con carácter definitivo, ocupó la dirección de la Biblioteca de Cataluña (1940-1973).

La muestra se divide en cuatro secciones: “Reseña biográfica”, “Defensa y rescate del patrimonio documental y bibliográfico durante la Guerra Civil”, “Presencia en la vida cultural valenciana” y “Publicaciones”.

La primera sección, “Reseña biográfica”, muestra algunos documentos de su vida profesional, como el expediente académico o los informes que emitió en calidad de Inspector de bibliotecas de la “Zona de Levante”.

La segunda sección, “Defensa y rescate del patrimonio documental y bibliográfico durante la Guerra Civil”, se centra en el papel esencial que desempeñó en las operaciones de salvamento, imbuido de un elevado sentido profesional y de conciencia valenciana. Durante la Guerra Civil, que inició como conservador de Numismática del Museo Arqueológico Nacional, actuó valientemente en la preservación del monetario de oro, en gran parte confiscado y perdido. Pero el episodio más relevante lo protagonizó cuando, trasladado al Archivo del Reino de Valencia, asumió el rescate de una ruina segura de archivos de enorme valor, como los de las catedrales de Valencia y de Segorbe, fondos varios de la de Toledo y de Cuenca, archivos y bibliotecas conventuales, fondos nobiliarios y de particulares, como los del canónigo Sanchis Sivera. Igualmente, se debe a su intervención la recuperación de algunas obras de arte significativas de la catedral de Valencia. Entre las piezas expuestas se incluyen dos obras del siglo XVI que Mateu y Llopis rescató de les fábricas antes de que fueran convertidas en pasta de papel.

La sección “Presencia en la vida cultural valenciana” ofrece una visión sobre su implicación en este ámbito. Se exponen documentos de archivo, como cartas e invitaciones, que lo relacionan con el Centro de Cultura Valenciana y con ilustres personalidades como Nicolau-Primitiu Gómez Serrano, Francesc Almela i Vives, Manuel Sanchis Guarner y Joan Fuster.

En la última sección, “Publicaciones”, se expone una selección de la obra de Felipe Mateu, fruto de una dilatada vida de actividad infatigable y erudita. Entre su fecunda producción, destaca una bibliografía sobre historia monetaria, así como estudios sobre la sigilografía, la archivística y la diplomática. Se muestran igualmente algunas obras de carácter valencianista, como El País Valencià (L’Estel, 1933), premiada por el Ayuntamiento de Valencia, y dos obras que sistematizan su trabajo: el repertorio Titula de Felipe Mateu y Llopis (Barcelona, 1984) y la compilación antológica Studia et scripta historica ac litteraria (Barcelona, 2003) de la Fundación Abat Oliba.

Con Salvar el patrimonio, defender la memoria, la Biblioteca Histórica de la Universitat de València sitúa en su justo y elevado valor la figura de Felipe Mateu y Llopis y le dedica un homenaje, uno de los muchos que aún se le deben, por su trabajo y dedicación en pro del patrimonio y de la cultura valencianos, en los momentos trágicos de la Guerra Civil. Felipe Mateu y Llopis murió en 1998, a la edad de noventa y seis años, en Barcelona. Su vida fue un modelo de fidelidad, sensibilidad y profesionalidad que merece el reconocimiento del mundo de la cultura y, en especial, de toda la sociedad valenciana.

Fuente: https://www.uv.es

ALGÍMIA D’ALFARA CREA UN POSTRE TÍPICO A PARTIR DE UNA LEYENDA

MARIÁN ROMERO

Algímia d’Alfara ha creado un postre típico a partir de una leyenda local sobre Sant Vicent Ferrer con el objetivo de atraer turistas.

La iniciativa surge después del éxito conseguido con el proyecto “Algímia en el Cor”, que presenta una de las ofertas de rutas turísticas de interior más interesante de la provincia de València, con la que la localidad está recuperando y poniendo en valor todo su patrimonio rural, antes abandonado y en desuso.

La llegada de turistas al pueblo por este motivo y la inquietud de estos por conocer las pastas típicas del destino, agudizaron el ingenio del departamento de Cultura, que se puso a trabajar para diseñar un postre típico y tradicional con algo de historia para dar respuesta a esta demanda, además de solucionar la falta de una pasta típica en el pueblo.

Precisamente, una de las historias más escuchadas en Algímia es la visita de Sant Vicent Ferrer. Cuenta la leyenda popular, aunque algunos aseguran que tiene parte de realidad, que una de las paradas que realizó el santo predicando el Evangelio fue en Algímia (1413). Exhausto de tanto caminar, se sentó en un piedra que, todavía hoy conserva la leyenda: “Aquí descansó Sant Vicent Ferrer”, en una zona muy próxima a un abrevadero, con tierras de cultivo. Uno de los agricultores de la zona, al verlo en tan mal estado le ofreció un dulce, un bocado que ha servido de inspiración a lo que hoy ya se conoce como “Vicentines”, una pasta en honor a este santo.

Ingredientes con arraigo

El postre está elaborado con un ingrediente muy presente en la zona, la almendra, más la naranja, el cultivo más extendido en el Camp de Morvedre. A esto se añade el chocolate, que compensa la intensidad del cítrico, en una cuidada receta a la que ha dado forma un conocido hornero de Castelló que no dudó en aceptar el reto, Joan Miravete Sebastián.

También añade la leyenda que el dulce que le dio el agricultor a Sant Vicent le dio tanta energía, que estuvo otros seis años mas predicando por el mundo. De ahí que “nuestro postre típico también sea consistente”, explica HELIOS BORJA (CRONISTA OFICIAL D’ALGIMIA D’ALFARA), el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Algímia, uno de los promotores de la idea.

BORJA añadía que “les Vicentines es un símbolo de hospitalidad, la que tuvo este agricultor con el santo y la que siempre ha acompañado a Sant Vicent Ferrer, del que existe un sermón sobre dar de comer al hambriento”, añadía el concejal.

Este postre fue presentado en sociedad a los vecinos y vecinos de Algímia d’Alfara, quienes destacaron su envoltorio, ya que a la caja se le adjuntaba un pergamino donde se explica la relación del dulce con Sant Vicente Ferrer, de ahí el nombre elegido para el mismo, Vicentines. Un postre con el que “queremos dotar de energía a todos los turistas que se acerquen a la localidad a hacer alguna de las rutas que hemos diseñado”, TERMINABA EL EDIL DE CULTURA.

Fuente: https://www.levante-emv.com

LA RIÁ

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Una nueva andadura comenzamos, al igual que dentro de la historia de Orihuela se han iniciado después de que las embravecidas aguas de ese lobo que, tantas veces se ha comido a la oveja, tal como sentenció el dominico Vicente Ferrer, en 1411, en su visita a la entonces villa de Oriola.

«La riá», arrastra tras de sí la fuerza que es capaz de aniquilar la rica huerta, que luego, siempre ha sabido reponerse comenzando una nueva etapa en la vida, regenerándose y volviendo a dar sus frutos.

«La riá» arrastra con energía datos y más datos, pero en este caso no son destructores, muy al contrario, generan la posibilidad de aportar a los demás hechos y personas que a lo largo de los siglos hicieron posible, de generación en generación, con la acumulación de pequeñas historias y tradiciones, la historia grande de Orihuela.

E, indudablemente «las riás», han tenido su protagonismo en ella. Recordamos aquellas míticas que eran bautizadas con el nombre del santo del día, tal como la acaecida en 1651 que la conocemos como de San Calixto, y casi poco más de cuarenta y cinco lustros después, en 1879, la de Santa Teresa, que tuvo una gran repercusión internacional, logrando ayudas económicas y publicaciones en diarios y semanarios de toda Europa, e incluso dejándonos el recuerdo del filántropo natural de Cabezuela de Cáceres, José María Muñoz y Bajo de Mengíbar, del que en la Plaza de Monserrate conservamos su estatua. Ya en el pasado siglo, la de San Andrés, en 1916, y treinta años después, aunque no santo a pesar de quedar incluido en el santoral del Palmar de Troya, en 1946, la de Franco, que motivó la visita del jefe del Estado para comprobar los daños sufridos.

A ella, en los años cuarenta siguieron otras, y otras en los ochenta, y ya en este siglo, la reciente ocurrida el pasado 18 de diciembre de 2016, que bien podría recordare en los anales de «las riás» como la de Nuestra Señora de la Esperanza. También, otras avenidas del río Segura han hecho historia, aunque no fueron bautizadas, tales como la sucedida en octubre de 1797, que hizo presa sobre la capilla de Loreto, destruyéndola en gran parte, arrastrando las aguas a la imagen de Nuestro Padre Jesús, que días después fue rescatada en el Molino de Cox, empezándose a partir de entonces a ser conocida dicha imagen como «El Ahogao».

En 1834, el río arruinaba la Casa de la Ciudad, dando lugar a que tuviera que ser demolida. Así, podríamos continuar y comprobaríamos que en Orihuela, además de estar acostumbrados a «las riás», se sabe actuar contra ellas. Un ejemplo de esto, lo encontramos en siglos pasados, cuando los huertanos al no disponer de otros medios, al ver las aguas crecer, se avisaban unos a otros por medio del sonido de grandes caracolas marinas, e incluso después con los nuevos medios de comunicación, la información recibida desde Murcia sobre el nivel que allí alcanzaban las aguas, se sabía y se sabe, sobre qué hora nos acecha el peligro.

Pero, también «la riá2 ha sido protagonista de alguna novela, como la que lleva ese título, de la que es autor el oriolano Abelardo L. Teruel (1878-1944), publicada en Alicante, en 1909, en la que se recogen tradiciones como la de arrojar el ramo de la Virgen de Monserrate a las aguas, arrastrando bardomeras y animales hinchados, para que el nivel decreciera.

Así, al igual que una «riá», pero positivamente, el impulso de las notas sobre la historia, las tradiciones, el arte, la literatura, entre otras disciplinas, se irán sucediendo, para aquellos que tengan curiosidad en seguir estas aguas.

Fuente: https://www.informacion.es

YA A LA VENTA UN NUEVO NÚMERO DEL SEMANARIO EL CARRER

Esta semana, como reportaje central del semanario les hablamos de la constitución de la nueva corporación municipal con la proclamación de Irene Navarro como alcaldesa de Petrer.

Además, en la sección “Som de Petrer, ofrecemos un reportaje de la CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE PETRER, MARI CARMEN RICO, titulado: “El cine Pax, el de los colores”. Asimismo, en otra de nuestras secciones habituales, “Diàlegs amb…”, la protagonista será la nueva presidenta de la Asociación “Tiempos de Mujer”, Rosa Francés Requena.

Junto a ello, en la sección “Este poble”, realizada por Amparo Blasco Gascó, esta semana les ofrecemos un reportaje sobre la caída en picado de las bodas religiosas en estas últimas décadas en favor de las ceremonias civiles y, junto a todo ello, las habituales secciones de “Opinió”, “Fotos Antigues”, “Noticies” o “Esports”, entre otras.

Corre ya a tu punto de venta habitual y no te quedes sin tu ejemplar semanal de El Carrer, un medio de comunicación que acompaña a los petrerenses desde hace más de 43 años.

Fuente: https://diarioelcarrer.com

TABERNAS, TIENDAS Y POSADAS EN SAX EN 1848

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

La documentación del Archivo Municipal de Sax nos muestra la situación de las posadas de Sax a mediados del siglo XIX.

En respuesta a un oficio de 1848 del Gobierno Civil de Alicante, desde el Ayuntamiento de Sax se contestó que había cuatro tabernas, tres tiendas y una posada:

​“Habiéndose recibió en este Gobierno Civil las licencias de Policía pertenecientes a Tabernas y géneros ultramarinos, Tiendas, Confiterías, Cafés, Posadas y Villar, espero de V. se servirá pedir las que corrrespondan a esa dentro del término de cinco días, pues así me lo previene el Sr. Gefe Civil de este Distrito y se lo digo en su orden.

​Dios guarde a V. m. a.

​Alcoy 26 Noviembre 1848

​​Francisco Giménez

Licencias: De tabernas, 4; Tiendas, 3; Posadas, 1”,

​Un informe de 1842 señala la existencia de “posadas en la plaza del Parador, capaces y cómodas”. Al hablar del comercio, dice que es “muy corto, pues se reduce a unos 15 vecinos dedicados al de grano y cardón, y tres en géneros de algodón y quincalla en pequeñas cantidades”. Las tres tiendas de géneros coinciden con las tres tiendas de 1848.

​La situación de las cuatro tabernas y tres tiendas no la conocemos, por no mostrarla los documentos de la época, lo que sí ocurre con las posadas, pues en el Catastro de 1840 figuran dos posadas.

​Una de ellas pertenecía a D. Joaquín Torreblanca, el mayor propietario de Sax en 1850, con una renta de 25.547 reales y una superficie de 273 hectáreas.

​“Una posada titulada del Pilar en la Plaza del Parador, que linda con casa de este interesado y Francisco Bernabé Ellín, valorada en 5.000 reales”.

​La otra posada era propiedad de D. Vicente Ocaña, de Villena:

​“Una posada en la calle ancha de esta población, titulada de San Pedro Apóstol, que linda con casa de este interesado, D. Joaquín Torreblanca, D. Gaspar Marco, dicha calle y Plaza del Parador, valorada en 15.500 reales”.

​El villenense Vicente Ocaña era un personaje notable en su ciudad en los años centrales del siglo XIX. En 1839 era Alcalde de Villena, capitán de la Milicia Nacional y administrador del portazgo y del pósito de la ciudad.

Fuente: https://saxdigital.com

CUARENTA AÑOS DE CASA DE CULTURA

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

La llegada de la democracia a los gobiernos municipales en abril de 1979 despertó una inusitada dinámica social participativa generadora de múltiples actividades culturales. Hecho que, en el caso de Elda, chocó con la cruda realidad de la ausencia de espacios públicos que permitieran acoger dichas actividades, así como que permitiera generar y promover otras nuevas. En este sentido, la Cultura fue uno de los pilares fundamentales sobre los que pivotó el proyecto transformador de la ciudad emprendido por los sucesivos equipos de gobierno de Roberto García Blanes (1979-1995).

Dar solución a la carencia de un espacio municipal, acorde con los tiempos y con las perspectivas del desarrollo democrático, que fuera generador de actividades y de programación cultural fue uno de los objetivos prioritarios de la primera legislatura democrática (1979-1983). Fue al final de la misma, cuando un 23 de abril de 1983, festividad canónica de San Jorge y Día de libro, se procedió a la inauguración de la tan anhelada Casa de la Cultura de Elda.

Ya en 1970 tenemos constancia de las primeras gestiones municipales para construir una Casa de la Cultura que acogiera a la Biblioteca Pública Municipal que desde su apertura un 10 de septiembre de 1952 ha sido albergado de forma provisional en la primera planta del colegio Padre Manjón. Iniciativa que no llegó a fraguar ante el desacuerdo entre la dirección general correspondiente y el Ayuntamiento. Trece años más tarde, aquel anhelo se hacía realidad. Un sábado 23 de abril, de hoy hace 40 años, en plena campaña electoral a las elecciones municipales y autonómicas del 8 de mayo de 1983, se inauguraba la Casa de la Cultura de Elda, bajo proyecto del arquitecto eldense José Luis Valero Nuevo y financiada por la recién estrenada Generalitat Valenciana (1982).

Con la presencia del equipo de gobierno presidido por el alcalde Roberto García Blanes, acompañado para la ocasión por Joan Lerma, presidente de la Generalitat Valenciana, y por Emilio Soler, director general de Cultura, se procedió a la inauguración del mejor espacio cultural que tuvo Elda hasta ese momento. Desde entonces y hasta el año 2007, la Casa de Cultura se convirtió en epicentro de la programación cultural, social y educativa de nuestra ciudad. En ella se albergó una moderna y nueva biblioteca municipal, una sala de lectura y de estudio, el Museo Arqueológico, cafetería y un auditorio o salón de actos en la planta sótano.

Durante 25 años la Casa de la Cultura vivió sus años de oro con una actividad cultural cuasi frenética. Sin embargo, cual profecía de José al faraón egipcio, a aquellos años de “vacas gordas” le sucedieron otros de “vacas flacas”. El traslado de la biblioteca a la nueva ubicación en el reformado edificio del colegio Padre Manjón (enero, 2007); el cambio de color político en el gobierno municipal (mayo, 2007); la crisis económica española (2008-2014) que obligó a la adopción de recortes presupuestarios para sanear la arcas municipales; la obsoleta museografía y falta de actividad del museo; la clausura del salón de actos por cuestiones de normativa de seguridad; y, especialmente el cambio generacional en el consumo de productos culturales, dejaron prácticamente abandonada la Casa de la Cultura. Desde entonces, y durante los últimos 16 años, ha sido un espacio cultural infrautilizado, marginado del circuito cultural mental de los eldenses, al que no se la ha sabido, querido o podido dar solución. Esperemos que en la nueva legislatura municipal (2023-2027) el equipo de gobierno tenga a la Cultura entre sus prioridades. Pues como ya dejara escrito Ronald Grätz, “la Cultura es un instrumento de transformación social”.

Fuente: https://www.valledeelda.com

LA ROMERIA DE SANT ESTEVE DE ONTINYENT YA ES DE INTERÉS TURÍSTICO LOCAL

A.NAVARRO

Ontinyent ha conseguido la declaración de Interés Turístico Local de la Comunitat Valenciana para la Romeria de Sant Esteve, al haberse notificado la resolución de la Generalitat Valenciana en la que se otorga este título honorífico. La consecución de esta declaración ha sido tramitada desde la concejalía de Turismo por Sayo Gandia, después de la petición de la misma realizada al alcalde Jorge Rodríguez por la asociación de Llumeners de Sant Esteve. El primer edil ha felicitado a los Llumeners de Sant Esteve y a su presidente José Mª Micó por la obtención de este título que reconoce “la importancia de esta tradición tan nuestra, y ayudará a protegerla y proyectarla como se merece”.

El informe para la declaración de la Romeria como Fiesta de Interés Turístico cita una serie de documentos donde se constata que las primeras referencias a la ermita datan del año 1666, y que los primeros datos documentales de la romería se encuentran en una fotografía del año 1904, según expone el informe del CRONISTA OFICIAL, ALFRED BERNABEU, remitido a la Generalitat, por lo que se trata de una fiesta consolidada hace más de 100 años con un grupo responsable de organizarla, los llumeners. Una fiesta “transversal y diversa”, en la que participa gente de todas las edades, donde los mas jóvenes protagonizan juegos populares como la carrera de sacos o la cucaña, mientras los mayores participan en el también centenario sorteo, para asistir todos después al espectáculo del cant d’albaes y otros bailes populares. El núcleo central de los actos “continúa siendo el mismo que hace cien años”, incluyendo a lo largo de un fin de semana (el primero del mes de junio) un desfile, encendida de hoguera, cacauà, romería, volteo de campanas, misa de campaña, almorzar bajo brazo, cucañas y carreras de sacos, entre otras actividades.

La resolución de la Generalitat para el otorgamiento de título honorífico de Fiesta de Interés Turístico Local de la Comunitat Valenciana a la Romeria de Sant Esteve de Ontinyent se acompañaba de la orden de inscripción de oficio de la declaración concedida en el Registro Especial de Fiestas, Itinerarios, Publicaciones y Obras Audiovisuales de Interés Turístico de la Comunidad Valenciana.

Sayo Gandia explicaba que “solicitamos a la Dirección General de Turismo la Declaración de Interés Turístico de la Romería, puesto que uno de los objetivos de nuestro Plan de Turismo es seguir sumando en esos reconocimientos que ponen en valor nuestras fiestas y nuestras tradiciones y por tanto se convierten también en un reclamo turístico más. A tal efecto comprobamos y justificamos que la romería cumple con los requisitos establecidos en la normativa autonómica (tradición popular, originalidad de la celebración, valor cultural, gastronómico, ludicofestivo y medioambiental, antigüedad, capacidad para la atracción de visitantes o repercusión pública y celebración periódica en fecha determinable), adjuntando así mismo un completo informe realizado por el CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD, ALFRED BERNABEU, al cual agradecemos su trabajo”.

Fuente: https://www.levante-emv.com