Arxiu mensual: febrer de 2026

QUIÉN ES FRANCESC ALMELA I VIVES, EL ESCRITOR DEL AÑO DE LA ACADÈMIA VALENCIANA DE LA LLENGUA

AMPARO SORIA

La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) DEDICARÁ EL AÑO 2026 A LA FIGURA DE FRANCESC ALMELA I VIVES (Vinaròs, 1901-València, 1967), uno de los nombres fundamentales de la denominada “generación de 1930” y una personalidad decisiva en el resurgimiento de la literatura en valenciano durante el convulso siglo XX.

Con esta distinción, la institución reconoce a un autor que, en palabras de Àngel Calpe, presidente de la Comisión para elegir al Escritor del Año, “trató de tocar todos los géneros por la voluntad de contribuir de primera mano al resurgimiento de la literatura en lengua propia y de la cultura valenciana”, aunque es recordado sobre todo por su producción poética.

Además de la poesía, cultivó el teatro, el ensayo, la investigación histórica y la crítica cultural. Su obra poética se inició con ‘L’espill a trossos’ (1928) y continuó con ‘Joujou’ (1933), libros que destacan por un estilo claro y una ironía que lo alejaban del sentimentalismo de sus contemporáneos.

En el ámbito teatral intentó renovar la escena valenciana con obras como ‘L’Antigor’ (1931). También desarrolló una labor de traducción, como la versión al valenciano de ‘Lenin: escenes de la revolució russa’, de Josep Bolea, un trabajo que le acarreó problemas tras el final de la Guerra Civil.

Comprometido con la normalización lingüística, participó activamente en el acuerdo ortográfico de 1932 y contribuyó con sus escritos a consolidar un valenciano culto y con un estándar moderno.

De la creación literaria a la erudición

La Guerra Civil marcó un punto de inflexión en su trayectoria. Tras un proceso de depuración profesional, fue abandonando progresivamente la creación literaria para centrarse en la investigación y la erudición. En 1941 abrió la Librería Valenciana, que se convirtió en un referente para la bibliofilia y desde la que llegó a catalogar más de 22.000 referencias bibliográficas.

Durante esta etapa publicó estudios fundamentales para la historiografía local, como ‘El Llibre del Mustaçaf ‘(1948) o ‘Les riades del Túria’ (1957). Asimismo, dirigió revistas como ‘Valencia Atracción’ y la publicación ‘Bona Gent’. Su prestigio intelectual le valió el nombramiento como académico correspondiente de la Real Academia Española (1949), de la Academia de la Historia (1954) y de la de Bones Lletres de Barcelona, entre otras instituciones.

En su madurez RECIBIÓ RECONOCIMIENTOS DE GRAN RELEVANCIA INSTITUCIONAL, COMO EL NOMBRAMIENTO COMO CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE VALÈNCIA EN 1963 y el título de hijo adoptivo en 1966. No obstante, esta etapa también estuvo marcada por una evolución en su pensamiento cívico y lingüístico, manifestando una posición crítica frente a las tesis de Joan Fuster tras la publicación de ‘El País Valenciano’ en 1962.

El Año Almela i Vives

La AVL prepara un amplio programa de actividades para difundir su vida y obra. El Ayuntamiento de Vinaròs acogerá la inauguración de la exposición itinerante ‘Francesc Almela i Vives. Les paraules li obriren finestres al món’, comisariada por el académico Josep Palomero y Carlos Miguel Muñoz. La muestra recorrerá la Comunitat Valenciana y tendrá una exposición fija en València, en el Museu d’Etnologia, durante el último trimestre del año.

Además, la institución publicará una miscelánea de estudios en coedición con la Institució Alfons el Magnànim; un cómic sobre el autor dentro de la colección Gràfica, con guion de Palomero y Muñoz e ilustraciones de Daniel Olmo; y una guía didáctica electrónica de 60 páginas dirigida al alumnado de Secundaria y Bachillerato.

En colaboración con la Diputación de València, se reeditará su ‘Obra poética’, prologada por Josep Ballester. También verá la luz una selección de su epistolario -1.431 cartas fechadas entre 1927 y 1966- y se creará un portal específico sobre el autor en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Para la AVL, la figura de Almela i Vives “ejemplifica como pocas el tránsito de un intelectual valencianista a través del convulso siglo XX” y ofrece una oportunidad para revisitar un periodo decisivo de la vida cultural valenciana cuyas consecuencias aún perduran. Con este homenaje, la institución reivindica a un creador total que hizo de la literatura y la cultura valencianas el eje central de su compromiso intelectual.

Fuente: https://www.levante-emv.com

¿SABÍAS QUE ALFONSO X EL SABIO SUFRIÓ DE TERCIANAS EN REQUENA?

Hoy en Radio Requena, charlamos con FERNANDO MOYA, CRONISTA DE FUENTERROBLES y comisario de la fascinante exposición “Malum et remedium”, que ya puedes visitar en el Templo de Santa María.

? DE LA BOTICA AL MISTERIO: Fernando nos desvela cómo era la sanidad en la comarca desde el siglo XIII. No te pierdas la increíble recreación de una farmacia de 1545 o los remedios “mágicos” que usaban nuestros antepasados para espantar el mal.

?️ LECCIONES DEL PASADO: Tras la COVID-19, mirar estas epidemias antiguas nos ayuda a entender que, aunque la tecnología cambie, el miedo y la esperanza siempre han sido los mismos.

?️ Escucha la entrevista completa en iVoox y descubre por qué esta es una de las muestras más ambiciosas de la comarca Requena-Utiel.

INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN “MALUM ET REMEDIUM” EN REQUENA.

El próximo sábado 7 de febrero, a las 12:00 horas, se inaugurará en el Templo de Santa María la exposición “Malum et remedium: epidemias, medicina, botica y otros remedios mágico-populares en la Meseta de Requena-Utiel”, una muestra de gran valor histórico y cultural producida por la Concejalía de Cultura del M.I. Ayuntamiento de Requena.

La exposición, COMISARIADA POR FERNANDO MOYA MUÑOZ (CRONISTA OFICIAL DE FUENTERROBLES) y el Archivo Municipal de Requena, propone un completo recorrido por la historia de las epidemias en nuestra comarca, desde las tercianas que afectaron a Alfonso X en Requena en 1273, pasando por las pestes del siglo XVI, los cóleras del siglo XIX, la gripe de 1918, hasta llegar a la pandemia de la COVID-19. También se abordan otras enfermedades documentadas como el paludismo, la tos ferina, la difteria o la viruela.

Un espacio destacado está dedicado a los profesionales sanitarios que ejercieron en la comarca desde el siglo XVI, como médicos, cirujanos, boticarios, sangradores o parteras. Asimismo, la muestra incluye la recreación de una farmacia de Requena de 1545, con los elementos medicinales documentados de la época, y un apartado final dedicado a los remedios populares, religiosos y mágico-supersticiosos utilizados tradicionalmente en la Meseta de Requena-Utiel.

La exposición podrá visitarse hasta el 14 de junio de 2026, ofreciendo una oportunidad única para conocer, desde una perspectiva histórica y cultural, la relación de nuestra comarca con la enfermedad, la medicina y la sanación a lo largo de los siglos.

Fuente: https://www.facebook.com/hashtag/malumetremedium

UN ALTRE MENYS AMB QUI CONTAR. ESTUDI FOTOGRÀFIC ANTONIO VIDAL

BERNARDO DARÁS MAHIQUES, CRONISTA OFICIAL DE CARCAIXENT

El tancament de comerços tradicionals ― els de tota la vida―, a la nostra ciutat és el pa nostre de cada dia. Fa a penes uns mesos ho va fer un dels estudis fotogràfics més importants ― artísticament decorat ―, situat en el carrer de Sant Francesc d’Assís, núm. 12, i que va ser alçat l’any 1940 pel fotògraf Antonio Vidal Bellver (València, 1922-Carcaixent, 2004), fill d’Antonio Vidal Ayoldi, de València, i Concepción Bellver Ricart, de Silla (València).

Els seus clixés de Carcaixent (monuments, carrers, horts, panoràmiques del terme…) magníficament captats per la seua càmera foren utilitzats per a exposicions i una sèrie de postals, en blanc i negre i acolorides a mà, que foren editades per la impremta d’Humberto Cuenca Garcia, en la dècada dels anys cinquanta del passat segle.

Va contraure matrimoni l’any 1948 amb Concepción Bás Aparisi. L’any 1977 va adquirir de Jesús Jofre, baró de Casanova, l’antic cenobi agustinià de Santa Maria d’Aigües Vives i les terres de la rodalia i, realitzats els treballs de restauració, el va destinar a hostal-residència Monestir (* * *); però pocs anys després de funcionament i després d’una pública subhasta passà a ser propietat de Bancaixa.

La nissaga continuà amb els seus fills María Concepción Vidal Bás (Carcaixent, 1948-La Font de la Figuera, 2017), que juntament amb el seu marit José Luis Martínez Crespo (Carcaixent, 1944-La Font de la Figuera, 2017), es feren càrrec de l’estudi, i Juan Antonio Vidal Bás (Carcaixent, 1952-1996), que es dedicà, principalment, a la fotografia industrial.

Després es va fer càrrec la seua neta Susana Martínez Vidal, la que després de deu anys al capdavant a col·locat un cartell en el qual anuncia el tancament, i que no em resistisc a compartir. Diu així:

«Queridos amigos y clientes:

En esta carta quiero anunciar que, tras tres generaciones de servicio, el Estudio Fotográfico A. Vidal cerrara sus puertas. Esta decisión no ha sido fácil, pero siento que es el momento adecuado para concluir este capítulo.

A lo largo de los años, mi familia y yo hemos tenido el privilegio de capturar sus momentos más especiales: bodas, bautizos, aniversarios, graduaciones y tantos otros instantes que reflejan la belleza de la vida. Cada fotografía ha sido un testimonio de sus historias y un recordatorio de la confianza que han depositado en nosotros.

Mi abuelo Antonio Vidal Bellver fundó este negocio hace 84 años, en el año 1940, le sucedieron mis padres Concepción Vidal y José Luis Martínez y, tras su jubilación, cogí el relevo de este negocio durante estos diez últimos años. Nuestra misión siempre ha sido ofrecer un servicio de excelencia y crear un espacio donde el arte y la memoria se unan. Con el tiempo, el Estudio Fotográfico A. Vidal se convirtió en un lugar de encuentro para generaciones, un espacio donde clientes se volvieron amigos y donde crecimos junto a ustedes.

Quiero expresar mi más profundo agradecimiento por su apoyo incondicional, sus sonrisas y sus historias. Cada visita y cada palabra han dejado una huella imborrable en mi corazón.

Aunque este sea un adiós, no es un fin. Las historias que hemos contado y los momentos que hemos capturado vivirán por siempre en cada imagen y cada corazón. Me despido con la satisfacción de haber cumplido con mi labor y con la esperanza de que el legado de Estudio Fotográfico A. Vidal perdure en los recuerdos que ayudamos a crear.

Gracias por haberme permitido ser parte de sus vidas. Siempre los llevaré en mi corazón.

Con gratitud y cariño.»

En les imatges Antonio Vidal Bellver, en la seua joventut, i un repertori de les fabuloses imatges captades per ell, que van donar a conéixer per tot el món els encants del nostre volgut Carcaixent: els seus horts, els seus monuments, els seus carrers, els seus paisatges…

Fuente: https://www.facebook.com/bernardo.darasmahiques/posts/pfbid03VcAc4Ljtjy113iFM5Dd1uQLAKjABVLPrJswYDoMDbQ1CSYnGctEzSie5cKhQTxwl/

LA AUTORIZACIÓN DEL GOBIERNO CIVIL PARA LAS FIESTAS DE SAN BLAS DE 1926

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Las Fiestas de Moros y Cristianos de Sax, en las primeras décadas del siglo XX continúa con la tónica de la centuria anterior, y el Ayuntamiento de Sax sigue solicitando permiso al Gobernador Civil para celebrar dicha festividad. La actual problemática en el uso de la pólvora en las Fiestas, debido a la rigurosidad de las leyes, para evitar todo tipo de accidentes, tiene lejanos antecedentes en las autorizaciones que anualmente concedía el Gobierno Civil.

En 1926, los actos con arcabucería eran los siguientes: Día 2, Procesión de la Candelaria, Simulacro de Entrada y Bajada del Santo. Día 3: Subida del Santo y Simulacro de Guerrilla. Día 4: Bajada de los Nuevos Capitanes.

En la documentación del Archivo Municipal vemos que las autorizaciones del Gobierno Civil de Alicante incluyen la recomendación al Ayuntamiento para que adopte las medidas necesarias en el control de la pólvora y los fuegos artificiales,

 Hace cien años, el oficio de 2 de febrero de 1926 es mucho más explícito en las precauciones necesarias en el manejo de la pólvora para evitar accidentes, además de recriminar el retraso con el que se había cursado la solicitud de autorización de las fiestas:

  “Visto su oficio solicitando celebrar fiestas de moros y cristianos en esa población; con esta fecha he acordado conceder a V. la autorización que interesa, previniéndole que al hacerse las salvas de costumbre por las diferentes comparsas que integren los moros y cristianos y los simulacros de batallas, debería esa Alcaldía ordenarles que adopten las medidas de precaución oportunas a fin de evitar accidentes y desgracias al público que presencie los festejos, significándole para lo sucesivo que en toda clase de peticiones deben hacerlas con la antelación debida y no 24 horas antes como en el caso presente. Dios guarde a V. muchos años. Alicante, 2 Febrero 1926”.

También en 1926, como en el año anterior, el Ayuntamiento concedió una subvención de 500 pesetas “a la Mayordomía del Patrón S. Blas, por la asignación para dicha festividad en el presente año”.

Fuente: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid0367SwXu2p4PdrtPkzvZnAuGg69vxsyak2YfRnuWFV1YXJvk6m2cWzti3xfZQPpAd1l&id=100063582006807

PINOSO RECUPERA LA FUENTE DE LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO CON UNA RÉPLICA DE LA ORIGINAL DE 1826

Pinoso sigue celebrando su bicentenario y, dentro de los actos programados para ello, este pasado fin de semana se ha inaugurado en la plaza del Ayuntamiento una fuente hecha de mármol que está presidida por una escultura en bronce de una mujer con su cantera, recordando que el lugar en el que se ha colocado fue antaño el corazón del abastecimiento de agua y de la vida social de Pinoso.

La fuente es una réplica del primer surtidor público de agua que tuvo el municipio.

La iniciativa ha sido el resultado de un proceso de documentación iniciado desde el Archivo Municipal con el objetivo de recuperar el espíritu de la fuente original, que está construida con el mismo material que fue elaborada la original del año 1826: mármol Crema Marfil.

Silvia Verdú, alcaldesa de Pinoso, ha destacado que el proyecto es el resultado de un proceso de documentación iniciado desde el Archivo Municipal.

Por su parte, CÉSAR PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE PINOSO, que también es concejal de Patrimonio en la localidad de la comarca del Medio Vinalopó ha incidido en que “no inauguramos solo una fuente, inauguramos una memoria”.

La instalación de la nueva fuente se va a completar con la colocación de un código QR que permitirá conocer todos los detalles de su creación o el proceso de remodelación de la plaza, entre otras curiosidades.

Fuente: https://amp.ondacero.es

EN EL 125 ANIVERSARI D’’ENTRE NARANJOS’. EL MONUMENT A BLASCO IBÁÑEZ

AURELIANO J. LAIRÓN PLA, CRONISTA OFICIAL D’ALZIRA

El 5 de juny de 2000, fa poc ha fet vint-i-cinc anys, un grup d’alzirenys ens reuniem en el Círculo Alcireño i acordarem constituir-nos en comissió cívica per tal de preparar una sèrie d’actes per a commemorar el centenari de la publicació d’”Entre naranjos”, de Vicente Blasco Ibáñez, novel·la amb la qual l’escriptor va universalitzar per a sempre el nom de la nostra ciutat.

D’aquella comissió vam formar part un grup d’amics, ciutadans i ciutadanes d’Alzira, als qui ens unia l’estima pel nostre poble.

Pocs dies després de constituir-nos vam visitar a l’alcalde de la ciutat, Pedro C. Grande, a qui vam fer partícep de les nostres inquietuds i de qui vam obtindre el recolzament i la promesa de col·laboració, necessàries per a posar en marxa el nostre projecte. A la comissió es va sumar l’aleshores regidora de Cultura.

Per a fer realitat els nostres propòsits vam demanar també l’ajuda de particulars, entitats i institucions. La resposta va ser magnífica.

Entre els actes que vam dur a cap, dins d’un extens i variat programa, destacaren l’elaboració del cartell commemoratiu, obra de Ferran Boscà, el cicle de conferències al voltant de la novel·la i del seu autor en el qual van intervindre destacats especialistes, dos exposicions commemoratives, el cicle “Blasco Ibáñez y el cine”, la Trobada de centres d’ensenyament de la Ribera que porten el nom de l’escriptor, els concursos literàris per a escolars i el periodístic, una ruta guiada pels escenaris citats a la novel·la, l’emissió per Correus d’un matasegell, un concurs de fotografia, l’edició de diverses publicacions a càrrec de la Comissió del Centenari, de l’Ajuntament, de la Generalitat Valenciana i dels diaris valencians, l’emissió de programes especials per Onda Cero i Alzira Ràdio, la lectura continuada de l’obra en el Círculo Alcireño a càrrec d’importants personalitats del món de la cultura i la política, la presentació d’una nova reedició de la novel·la, la publicació d’un número extraordinari de “Arte y Libertad”, la inauguració en la Muntanyeta d’un panell ceràmic amb la reproducció d’un dels passatges més coneguts de l’obra i, com a cloenda, un concert de l’Orquestra Polifònica i l’Orfeó del Cercle Catòlic de Torrent que tingué lloc al Gran Teatre.

Però del que més satisfet ens sentim aquells que ens vam juntar fa un quart de segle, és, sens dubte, de l’erecció al cim de la Muntanyeta del Salvador, del monument que perpetuarà la vinculació de Blasco Ibáñez i la seua obra amb Alzira. S’alça ben a prop del que es va erigir el 1935, de l’alzireny Enrique Casterá que, lamentablement, van fer desaparéixer en finalitzar la Guerra Civil.

El pròxim 15 de desembre es compliran 25 anys de la inauguració d’eixe monument que, sent iniciativa de la Comissió del Centenari, va ser possible gràcies a la implicació personal de l’alcalde Pedro Grande. El bust en bronze del novel·lista, rèplica de l’original en marbre, de Victorino Gómez, adquirit en 1984 per l’Ajuntament, anava a coronar el monolit dissenyat per l’arquitecte municipal Alfredo Andrés.

Han transcorregut 25 anys i el monument seguix en peu recordant-nos els vincles amb la capital de la Ribera d’un escriptor genial que, malgrat escriure majoritàriament en castellà, estimà molt la seua terra i va ser un gran valencià.

Gràcies a Alzira i a tots els que ho van fer realitat. Confiem que dins de vint-i-cinc anys Blasco continúe romanent i albirant des de la Muntanyeta.

Fuente: https://www.levante-emv.com

ELDA PIERDE SUS MONTES

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Fruto de la conocida como “Desamortización de Madoz”, promulgada un 3 de mayo de 1855 por el entonces ministro de Hacienda, Pascual Madoz, del gobierno presidido por el general Espartero, todos los bienes de propios y comunales propiedad de los ayuntamientos españoles, entre los que se encontraban los montes, tierras y dehesas comunales, pasaron a ser considerados propiedad del Estado. Con posterioridad y de cara a su venta pública, los montes públicos fueron clasificados según el interés para su aprovechamiento, por la Real Orden de 17 de febrero de 1859.

En virtud de la Ley de 1 de mayo de 1855 y de la Real Orden de 1859, entre diciembre de 1860 y enero de 1861 fueron vendidos en pública subasta todos los montes de Elda, Petrer y Salinas, que habían conformado el antiguo condado de Elda.

Estos bienes que durante siglos habían sido propiedad de villas y ciudades habían permitido bien obtener ingresos a los ayuntamientos (bienes de propios), mediante su alquiler para la explotación; o bien atender a las necesidades de la población más pobre (bienes comunales), caso de suministro de leñas, caza, frutos silvestres, forrajes, etc.

En sucesivas subastas celebradas los días 28 y 29 de diciembre de 1860 y 2 de enero de 1861 diversos particulares adquirieron extensas propiedades montañosas del antiguo condado de Elda que, durante siglos, habían permitido el mantenimiento de los ayuntamientos y la subsistencia de los vecinos más pobres.

En el caso de Elda, fueron subastadas las sierras de Camara, de las Barrancadas y la Torreta-Lobera. Por su parte, los montes de Bolón y Bateig, dado su escaso interés agrícola y forestal, fueron reservados para el abastecimiento de leña y atocha por la población más desfavorecida. Aunque años más tarde también acabarían siendo enajenados.

Hoy, un 28 de diciembre pero de hace 165 años, y no como broma del día de los Santos Inocentes, la villa de Elda vio como su patrimonio público municipal era vendido en pública subasta, siendo adquirido por unos pocos potentados, ajenos y foráneos a la villa, para perjuicio del común de los eldenses. Habrá que esperar unos 120 años, para que a partir de la década de los años 80 del siglo XX, el ayuntamiento de Elda bajo el gobierno de Roberto García Blanes, inicie una política de adquisición de parcelas, recuperando parte de lo que durante siglos fue el patrimonio forestal de todos los eldenses.

Fuente: https://www.valledeelda.com

CAMPANA SOBRE CAMPANA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Mañana, domingo, a mediodía, es la cita musical que Ayuntamiento y Gremio de Campaneros han programado para celebrar los 600 años de vida que el Micalet nos viene regalando como campanario y símbolo de valencianía. Es momento, pues, de hablar de las campanas del Micalet, que han acompañado a los valencianos con sus toques. Desde la alegre celebración del nacimiento del que ha de ser rey hasta la triste hora de recordar a las víctimas de una tragedia como la inundación de 2024, «els campaners de la Seu» han acompañado a los vecinos a través de unos instrumentos de bronce, las campanas, que tienen historia y están protegidas como patrimonio cultural que son.

Del conjunto de campanas del Micalet, El Miquel, que da nombre a la torre, es la más antigua. La ubicada en los inicios (300 quintales, unas 16 toneladas) se rompió en 1458 y fue repuesta en 1465, con un tamaño y peso menor. Pero se volvió a romper en 1481. Las reposiciones se hacían instalando al pie de la torre un taller de fundición que quemaba toneladas de leña; cientos de obreros de varios oficios se movilizaban cada vez para la colosal tarea de fundir y subir la singular pieza. Pero en febrero de 1519, en el curso de una tormenta, un rayo dio en la casamata de madera de lo alto de la torre, incendiándola y tirando al suelo la enorme campana.

Hubo que empezar de nuevo y en 1521 se hizo una nueva, que fue subida de un modo ingenioso: con un ascensor montado a base de cuerdas y poleas. Para ello se puso en un lado de la torre tanto plomo como pesaba la campana, con lo que esta subió… Aunque el plomo tocó el suelo cuando a la campana le faltaban aun unos palmos para ganar su nivel de trabajo. Para ello, imaginen el espectáculo, fue preciso abrir una «piscina» en la calle, un agujero por donde los plomos descendieron unos palmos más y la campana pudo llegar hasta su emplazamiento final. Todo eso no impidió una nueva ruptura del Miquel, en 1532: por un exceso de uso: «fent alegries per una victoria que tingue Lemperador contra lo turch… en una ciutat que ha nom de Viena», dicen las crónicas.

Sanchis Sivera relata otros muchos incidentes: cuando Miquel cayó a la terraza, en 1625, tocando de noche. O cuando los fuegos artificiales por el natalicio del príncipe Felipe, en 1657, quemaron todo el entramado de madera y la campaña cayó… pero lentamente y sin gran desastre. En todo caso está allí arriba, sirviendo a la ciudad, desde 1539. Pesa 7.514 kilos y tiene un diámetro de 2’35 metros, solo superado por la María de la catedral de Pamplona y la gran campana agrietada de la catedral de Toledo que mide tres metros de diámetro.

El asno del mestre Baldomar en lo alto de la torre

La historia del maestro Pere Baldomar es, seguramente, la más famosa de las que envuelven los 600 años de vida del Micalet. Porque cuenta lo que unos desalmados hicieron, hacia 1462, con el hombre que había recibido el encargo de ampliar la Catedral uniendo su edificio con la torre del Micalet, que hasta ese momento se erguía exento y sin remate, como había quedado desde 1429.

Baldomar, lo dicen todos, era un santo varón, un hombre muy trabajador pero escaso de genio; de esos que parecen hechos para el abuso de los demás. Baldomar, para su trabajo, había instalado el taller a los pies de la torre, donde tenía también cobijo para dormir y mudarse. Y dicen los maledicentes que una mañana al levantarse, hizo lo primero que hacía, que era echar mano de sus lentes, para encontrarse con la desgraciada novedad de que los cristales estaban cubiertos de una pasta, de pésimo olor y peor tacto, que no podía ser otra cosa… que la peor cosa.

Se indignó. Protestó ante el juez del cabildo. Pero no logró que se averiguara qué picapedrero, o qué sacristán, había sido capaz de tamaña felonía. Y es que el cabildo, que desde el año anterior estaba en las manos del obispo Rodrigo Borja, futuro papa Alejandro VI y persona ya de gran influencia en la corte papal de Roma, donde era cardenal y vicecanciller. De modo que lo único que parecía preocuparles era invertir bien los recursos destinados a la obra de ampliación del templo, para la que había mucha prisa: menos quejas y más trabajar.

Baldomar calló y lo que vino después fue peor. Porque una mañana se oyeron gritos y rebuznos que provenían de la torre de la Catedral. ¡El dimoni, el dimoni!, decían a voz en cuello los sacristanes, que había encontrado en lo más alto un asno llegado nadie sabía de dónde; y rebuznos del pobre animal, que estaba más espantado que sus descubridores. Pero no, no era cosa del diablo como decían. Aquello era un asno de verdad, era el jumento del mestre Baldomar, que sus crueles burladores habían subido hasta la torre.

Lo que vino después no fue poca cosa: Baldomar protestó, pero el cabildo lo que le dijo es que desalojara el animal cuanto antes de la torre. Así es que se armó el espectáculo: marineros llegados del Grao con sogas y poleas se subieron hasta lo más alto, embridaron el jumento y lo descolgaron por la baranda, en el curso de una operación que reunió a cientos de vecinos en el dédalo de calles del pie de la torre. Todos, público, marineros en tierra y el propio Baldomar, tuvieron premio: porque en cuanto el burro se vio en las alturas se le aflojaron los esfínteres y, a unos cuarenta metros del suelo, empezó a mear una benéfica lluvia fina para todos los congregados.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

PATIR MÉS FAM QUE CARPANTA

ALFRED BERNABEU, CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT

Els anys de postguerra foren durs fins a convertir la simple supervivència en l’eix central de la vida de les classe més desfavorides. Per contra, en temps presents, l’obesitat és un dels principals problemes de salut pública

Confesse que soc un aficionat a la lectura. Un xiquet que devorava llibres d’aventures de Jules Verne, Emilio Salgari o Aleixandre Dumas; però vaig començar llegint tebeos -actualment anomenats còmics-. Amb la pagueta setmanal, m’encaminava al curiós quiosquet hexagonal de  “Ca Joaquinet” que estava situat quasi enmig de la plaça de Sant Domingo. Allí Pepe Llopis disposava d’un bon inventari de publicacions de l’editorial Bruguera, entre elles, “Tio Vivo” o “Pulgarcito”. En les seues pàgines apareixia un personatge que sempre intentava assaciar per tots els mitjans la fam que patia; es tractava de Carpanta.

La meua generació rep el sobrenom de “baby boomer” i, afortunadament, no va viure de manera personal la cara amarga de la postguerra. Els nostres pares i iaios, sí, i no desperdiciaven les sobres del plat. Un xiquet a finals dels seixanta-principis dels setanta, en temps del “desarrollisme” econòmic no va patir fam; les condicions de vida havien millorat. Carpanta, com a referent, quedava molt lluny; no funcionava.

Més tard, amb més coneixements històrics, he pogut constatar que el personatge reflectia les duríssimes circumstàncies imperants en la societat espanyola de postguerra. De manera còmica, José Escobar -autor també dels famosos germans Zipi i Zape- evitava la censura franquista, que estigué a punt de cancel·lar aquelles historietes. Ell va suavitzar els guions. A finals dels anys cinquanta Carpanta ja no manifestava que tenia fam; tenia molta gana o apetit perquè segons el règim “en la España de Franco nadie pasa hambre”. L’autor del personatge ja estava escarmentat, després de la guerra havia sigut empresonat i depurat del lloc de treball a Correus pels  ideals republicans. Per cert, el nom del personatge ha tingut fortuna, el Diccionari de la Reial Acadèmia Espanyola defineix carpanta com “hambre violenta”.

Els anys de postguerra foren durs fins a convertir la simple supervivència en l’eix central de la vida de les classe més desfavorides. Es va patir fam afavorint la virulència de malalties infeccioses en aquells cossos tan desnodrits. Menjars tan bàsics com la farina, arròs, llegums, oli, farina, abadejo… van estar sotmesos a racionament fins a 1952. La penúria obligava a buscar en el mercat negre -l’estraperlo- productes difícils de trobar com el sucre, els ous… altres aliments resultaven inabastables. El professor Antonio Calzado assenyalava que l’alcaldia d’Ontinyent mitjançant ban públic anunciava el 18 de març de 1941 que al mercat el peix blanc es vendria fins a les onze del matí “con receta médica”.

La necessitat alimentària va aguditzar l’ingeni: el llit del riu Clariano va ser ocupat i parcel·lat en improvisades hortetes on cultivar verdures. Una dieta vegetariana imposada a la força. El pa blanc elaborat amb blat va ser substituït pels anomenats bollos de panís, més eixuts i corretjonosos. El mateix bisbe Teodoro Úbeda recordava la seua infantesa i la ingesta dels bollos amb un rajolí d’oli que es feia més comestibles.

En la dura postguerra es va menjar pràcticament de tot per enganyar l’estomac: garrofes, guixes, verdures silvestres, caragols…  i, sobretot, molt de moniato, guisat, torrat i cru. Rafa Ferrero en el llibre “Tiempo de benimerines” recollia testimonis orals i ressaltava la monotonia de la dieta d’aquell període. Bona prova era una cançoneta burlesca que entonaven els festers: “Moniato pel matí, moniato per la vesprada, moniato per la nit”. Tot s’aprofitava. En setembre de 1941, l’ajuntament d’Ontinyent es veia obligat a prohibir la recollida de pebrassos com a únic mitjà per evitar que els afamats buscadors acabaren la collita abans de començar pròpiament la temporada.

Per contra, en temps presents, l’obesitat és un dels principals problemes de salut pública. La seua prevalença es tan elevada en la població occidental que l’Organització Mundial de la salut (OMS) l’ha declarada com un dels majors reptes del segle XXI. La reducció del sobrepés és un negoci  milionari per a les farmacèutiques i ha augmentat el consum de medicaments com “Ozempic”. No debades, la companyia que el comercialitza,  Novo Nordisk A/S, ha trobat una bona font d’ingressos. Altres persones prefereixen utilitzar mètodes més tradicionals, exercici físic i  reducció de la ingesta d’aliments com si estiguérem voluntàriament en temps de postguerra.

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