Arxiu mensual: setembre de 2025

TIEMPOS PASADOS: LA FIGURA DEL PREGONER

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

Hasta la introducción de los medios mecánicos en el periodismo y en otro tipo de escritura, la comunicación verbal era el medio más utilizado para la información en la mayoría de pueblos, costumbre prácticamente desaparecida. Sin embargo, queda todavía el recuerdo (al menos para esta zona nuestra) de una figura singular, el pregoner o algutzir (alguacil), vigente incluso después de la guerra civil. De él recordamos alguna cosa.

“Poc abans de sopar (8/9 de la nit) un empleat de l’ajuntament del poble algutzir i pregoner amb un cornetí penjat al muscle, recorria les principals places i carrers per donar les notícies d’interés pels veïns. Era el ban que comenzava donant les notícies oficials i, després, les comercials: «d’ordre del senyor alcalde, se fa saber que…» (seguia el text). També s’afegia algun text comercial o d’interés local (venda de sardina fresca, melons, etc)”.

“Normalment feia dos tocs quan l’asumpte era oficial i transmitia les ordres de l’alcalde. Després podia seguir amb alguna qüestió de regs al terme o de mercaderies per a vendre per un comerciant”.

Progrés

“Tenim enregistrat el darrer pregó de Borriol de 1970 fet per l’algutzir Carles Pallarés, el qual donà pas a la megafonia actual i, per tant, a la desaparició d’aquesta figura tan entranyable de donarles notícies de viva veu i presència de nombrós públic. Però, tempus fugit, deia el poeta, i els costums canvien. Ara ens queda el record i la nostàlgia d’altres temps. No obstant crec que encara en algun poblet segueixen escoltant al pregoner clàssic. El progrés d’apodera de la típica artesania, i així anem perdent coses que, malgrat la tecnologia, resten en la memòria dels més vells. Per altra banda, és el progrés: nous temps, coses noves».

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

LAS ORDENANZAS PARA EL RIEGO PÚBLICO DE LA VILLA DE SAX DE 1877

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

En las Relaciones Topográficas mandadas hacer por Felipe II en 1575, contestaron desde Sax que “es huerta pequeña y se riega con agua que viene desde el término de la ciudad de Villena, de junto a la casa de Nuestra Señora de las Virtudes, y se junta con otras fuentes que nacen en el término de esta villa, y toda ella junta riega la dicha huerta”. Y en el Archivo Municipal se conservan ordenanzas sobre el riego desde mediados del siglo XVI.

¿Qué fuentes eran esas y dónde están en la actualidad? Las ordenanzas para el riego público de la villa de Sax, aprobadas en 30 de julio de 1877, siendo alcalde de Sax D. Pascual Juan Díaz, en su artículo 1, lo explica muy bien, pues recoge la tradición secular de los regantes de Sax: “El riego público de las huertas de la villa de Sax lo componen las aguas que por títulos legales y de inmemorial posee y utiliza, las cuales son las que le sean necesarias del río Vinalopó, las de las fuentes Calientes, los manantiales de Laureano, Antolín y Cirujano, situados en el término de Sax, las sobrantes de la huerta de Villena, las sobrantes de los terrenos del marqués de Remisa y, en general, la de todos los arroyos, manantiales y fuentes que se halle en posesión la comunidad de regantes del expresado riego, salvo pacto y derechos adquiridos en contrario con arreglo a la legislación civil”.

Tras la aprobación de la Ley de Aguas de 1866, en 1876 se elaboró un proyecto de nuevas ordenanzas para el riego público de Sax, que se remitió al Gobierno Civil, desde respondieron el 22 de julio con un oficio, “manifestando que las encuentra algún tanto incompletas y con algunos defectos”. Por ejemplo, “no se expresa dónde está la presa del río, ni la situación de las fuentes y manantiales, ni la cantidad de agua en litros por segundo que se aprovecha de cada uno de dichas fuentes”. Por lo que acuerda la devolución del expediente al Ayuntamiento, “para que subsanen los defectos que se hacen notar, en las referidas ordenanzas”. Tras las correcciones pertinentes, un año después son aprobadas dichas ordenanzas.

Fuente: https://saxdigital.com

CASINOS: LA HEMEROTECA DE VALENCIA, MANANTIAL DE SABIDURÍA

JOSE SALVADOR MURGUI SORIANO, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Llega el mes de septiembre y necesitamos poner en marcha el motor de la investigación y del trabajo. Mi buen amigo y compañero MIGUEL APARICI, CRONISTA DE CORTES DE PALLAS y un servidor habíamos quedado en reunirnos la mañana del viernes 5 de septiembre en la Hemeroteca Municipal de Valencia.

Fruto de nuestras visitas semanales o quincenales, vamos recopilando información, plasmada en la prensa escrita, que puede ser interesante para nuestros tiempos dominados por la I.A., que poco o nada tiene que ver con esos históricos periódicos que nos recuerdan el acontecer diario del mundo y de nuestros pueblos en particular, reflejando la vida de otros tiempos.

Este año para escribir el articulo en el mes de abril, con que ilustran las paginas del  Llibret del Altar del Carrer de la Mar 2025, me documenté con textos que pude descubrir consultando “La Voz de Valencia” y el “Diario de Valencia” encontrando algunos apuntes dignos de ser tenidos en cuenta, por la elocuencia que nos ilustra la fiesta de Ssn Vicente y el momento vivido en el año 1925.

De ahí que nazca la gratitud a la Hemeroteca Municipal de Valencia y la entrega como regalo y depósito en su Archivo, un ejemplar de los publicados.

La Hemeroteca Municipal de Valencia para las personas que nos gusta investigar y que nos encontramos en ella, supone alimentarnos en un manantial de sabiduría que nos hace disfrutar cada vez que encontramos una noticia de nuestro pueblo, que por breve que sea, nos enriquece inmensamente.

Ambiente de silencio, de estudio, de pasar hojas, de compartir apuntes y de gozar con la historia.., eso sí, a las 11 horas, el mundo se para, es preciso visitar el Mercado de Castilla y en la Cafetería de Jaime, dejarnos seducir por el bocadillo “mel de romero” i el cremaet, que nos levanta la moral y las ganas de devorar los periódicos.

¡Gloria a la Hemeroteca Municipal de Valencia y a los buenos profesionales que nos atienden, siempre facilitando nuestro trabajo con eficiencia, delicadeza y simpatía.

Pronto volveremos los alumnos de la prensa y gracias amig@s por vuestra ayuda.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

40 AÑOS DE RECONOCIMIENTO PARA LA ENTRADA DE TOROS Y CABALLOS DE SEGORBE, EL ENCIERRO MÁS LAUREADO DE LA TAUROMAQUIA POPULAR ESPAÑOLA

RAFAEL MARTÍN ARTÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SEGORBE

Este lunes comienzan en Segorbe sus singulares entradas de toros y caballos. Bueno será recordar que en este año 2025 coinciden dos conmemoraciones que tienen como protagonista el citado encierro, posiblemente el más laureado en el mundo de la tauromaquia popular española.

Y es que se cumplen ahora 40 años desde que la Secretaría General de Turismo de Madrid concedió a la Entrada en 1985 el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Era la respuesta a la petición del Ayuntamiento, presidido por el socialista Miguel A. González con la decidida colaboración del entonces Centro de Iniciativas Turísticas. Se trataba de un reconocimiento nacional, aunque dicho apellido no se incluyó en la denominación y con posterioridad paso a ser competencia autonómica en 1987.

Veinte años más tarde, en 2005, la misma Secretaría General de Turismo reconocía el   singular encierro como Fiestas de Interés Turístico Internacional, el máximo reconocimiento turístico para un festejo y con la excepcionalidad de ser un festejo taurino, titulo del que sólo pueden presumir los Sanfermines de Pamplona y los Encierros de Cuellar (Segovia). Fue una petición del Ayuntamiento, presidido por el popular Rafael Calvo y con el acompañamiento de firma de otras numerosas entidades de la ciudad como había ocurrido anteriormente. Hace ahora 20 años.

Es de resaltar que Segorbe siempre había tenido una atención especial con la entrada ya que se trata de una de las imágenes que proyectan la ciudad al exterior con un festejo que se viene celebrando desde 1386 en que hay constancia de celebraciones taurinas en la capital del Palancia. Pero es con la llegada a la Democracia cuando el ayuntamiento presidido por el republicano Manuel Sender pone acento en la entrada y un ejemplo de ello en la construcción en 1981 del Monumento a la Entrada de Toros, una escultura en bronce del escultor de Navajas Manolo Rodríguez que preside la plaza del Obispo Haedo y que con el tiempo se ha convertido en uno de los elementos más fotografiados del patrimonio local.

A partir de ahí llegaron otros reconocimientos:

 Septiembre 1990. Canal-9 comienza las primeras emisiones diferidas del encierro

 Mayo 2004.- Correos edita 525.000 sellos con la imagen de la entrada.

 Febrero 2005.- Premio Archival de la Asociación para recuperación de Centros Históricos

 Octubre 2006. Premio Radio Castellón – Cadena Ser

 2006.- Premio Cadena COPE Castellón

 2006.- Premio Onda Cero

 2006. Reconocimiento Premio PYME

 2006.- Trofeo Club Taurino de Castellón

 2006.- Premio de la Asociación Cultural Gregal de Estudio Históricos.

 Diciembre 2008. Inauguración Centro de Interpretación de la Entrada de Toros

 Octubre 2010.- Premio Cossio para la Entrada de Toros

 Febrero 2011. El Consell declara la entrada Bien de Interés Cultural Inmaterial

 Marzo 2011. La entrada en los cinco millones de cupones de la ONCE

 Septiembre 2014 y 2015.- Por votación popular Antena 3 elije la entrada como la fiesta más relevante de la Comunidad Valenciana

 Octubre 2014.- Por votación Antena 3 elije la entrada como la segunda fiesta popular más relevante España 2014

 Agosto 2015.- El rejoneador Diego Ventura participa en una entrada de toros.

 Enero 2018.- Reconocimiento de la Federación Taurina Madrileña

 Febrero 2018.- II Premio Taurino ‘Va de bous’ de la Comunidad Valenciana

 Diciembre 2018.- III Trofeo Nacional a las Tradiciones Taurinas Populares de la              Unión de Federaciones Taurinas de Aficionados de España.

Son reconocimientos todos ellos importantes, pero sin duda el más importante con que cuenta la entrada viene de la presencia de esas 15.000 personas, seguramente más que menos, que cada día de la semana del 9 de Septiembre llenan la calle de Colón de Segorbe para vivir, disfrutar, temblar… de un encierro, brillante, espectacular, precioso, peligroso, vibrante… que llena, “el minuto más intensamente vivido entre los festejos populares de la Comunidad Valenciana”.

LA VIRGEN DE EL PUIG DE SANTA MARÍA COMO PATRONA DE LA CIUDAD DE VALENCIA Y SU REINO EN EL SIGLO XVII

JULIO BADENES, CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG

Nos podemos preguntar ¿ser patrona de la ciudad de Valencia y su reino fue una elección al azar o repentina o fue fruto de la decisión del rey Jaime I y sus descendientes y del mismo Pueblo Valenciano? El mismo siglo XVII nos muestra la respuesta, avalada por cuatro siglos de historia y tradición.

En el siglo XVII, los teólogos, historiadores, cronistas, etc., junto con el mismo Pueblo valenciano, tenían muy claro que la Virgen de El Puig era la auténtica patrona del territorio, el referente que les mostraba su origen histórico-cultural y el camino andado hasta entonces. Por ello, Jaime Prades, doctor en teología, en su Historia de la adoración y uso de las santas imágenes, y de la imagen de la Salud, de 1596, afirma que “a causa de las grandes mercedes y maravillosos favores que por intercesión de la Virgen [de El Puig] alcançaron los Reyes de Aragón […], fueron de principio todos los Valencianos muy devotos de nuestra Señora, reverenciando muy en particular a esta su santa imagen [de El Puig]” (Prades 1596: 315, 316).

En un momento en el que la religión va a ser el acicate que aúna e identifica a los valencianos y españoles frente a cualquier otro credo religioso, tras la expulsión de los moriscos valencianos en 1609, será el doctor Gabriel Verdú el que en la introducción a un documento tan importante para la ciudad de Valencia como es el Sermo de la Conquista de la molt insigne, noble, leal, coronada ciutat de Valencia, de 1666, afirma, sin ningún titubeo, que “les Catoliques armes de dit Serenissim Senyor Rey de gloriosa memoria, que desterraren de aquest tan delicios Parays de Valencia les horribles tenebres, errors, y barbara secta de Mahoma, y plantaren ab tota felicitat nostra sancta Fe, y ley de Iesu Christ Senyor, y redemptor nostre; ço es, la miraculosa invencio [hallazgo] de la preciosissima, y Angelical Imatge de nostra Senyora Santisima del Puig, primera Patrona desta insigne Ciutat, y Regne de Valencia”.

Es decir, que en el sermón predicado en la festividad más grande e identitaria de los valencianos, el 9 de Octubre de 1666, se reconoce, palmariamente, que la Virgen de El Puig es la “primera Patrona desta insigne Ciutat, y Regne de Valencia”. Después de 400 años, los valencianos y valencianas seguían uniendo, como un conjunto indisoluble, a Jaume I, la ciudad y reino de Valencia y la Virgen de El Puig como la patrona de su fundación y posterior evolución histórica.

Y, finalmente, Francisco Boyl, fraile mercedario y destacado predicador en la corte real de Madrid, en su obra, publicada en 1631, Nuestra Señora del Puche, patrona de la insigne ciudad y reino de Valencia describe y argumenta por qué la Virgen de El Puig fue proclamada patrona por el rey Jaume I. En primer lugar nos relata, con todo detalle, el hallazgo de la Virgen (Boyl 1631: 2v, 3r) y cómo este hecho supuso una inyección de valor para el ejército que dirigía Bernat Guillem de Entença, tío de Jaime I y alcaide del castillo de El Puig de Enesa. Y nos recuerda que la “milagrosa aparición y descubrimiento de la gloriosa imagen de Nuestra Señora, a quien se atribuyó el singular efeto d’esta vitoria”, es decir, de la batalla de El Puig, también llamada de Enesa, “fue origen de la conquista d’esta ciudad y reino” (Boyl 1631:1v). Y esta ayuda en “la conquista de Valencia como milagro de esta santa imagen la celebró el invicto rey don Jayme embiándole un rico presente de los despojos y ordenando que la invocasen como patrona de la ciudad y reyno” (Boyl 1631: 109r).

Boyl tiene mucho interés en dejar claro que la Virgen de El Puig de Santa María es la patrona tanto de la ciudad como del reino de Valencia, por ello no duda en señalarlo, sin tapujos, en el mismo título de su obra. Está anunciando, con ello, que no sólo la ciudad de Valencia está obligada, por historia y por tradición, a venerar a la Virgen de El Puig, sino que tal pío deber implicaba a todos los habitantes del territorio que comprendía el reino de Valencia. Esto, además, convertía al monasterio mercedario, que la amparaba, en el referente histórico, identitario y espiritual de todos los valencianos y valencianas.

Fuente: https://www.levante-emv.com

EL JUGUETE DE ORTIGUEIRA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Se inaugura hoy el Roig Arena y el estreno no puede ser ni más intimista ni más internacional a la vez: dedicar el primer día a Nino Bravo es aludir en voz baja a las ‘cosas de casa’ de los años setenta… mezcladas con esos constantes anhelos valencianos de pelear, siempre con armas desiguales, para ser entendidos, respetados, queridos y remunerados en el exterior. Por ejemplo, en las siempre huidizas Madrid y Barcelona.Juan Roig lo sabe. Juan Roig se forjó en aquellos tiempos. Y antes de que comience por su Arena el desfile de artistas que le son perfectamente desconocidos, ha hecho este guiño a la valenciana titulado ‘Bravo, Nino’, que sin duda va a llegar al corazón de los que están llamando a la puerta de los 80 tacos. Sin rodeos: los Beatles y los Rolling, Bruno Lomas y Nino Bravo.Toda esta catarata de sentimentalismo coincide con la llegada a casa de un libro, titulado ‘Mi juguete de cartón’, en el que el radiofonista y periodista Guillermo Ortigueira cuenta su vida en forma de novela. Lo hace sin ahorrar detalles y con una ejemplar falta de miedo a la hora de transmitir lo que fueron penurias. Penalidades, sí, de las auténticas, de las de los años cuarenta y cincuenta. De esas que los niños y los jóvenes de ahora no quieren creer, recostados en algodones de bienestar. Dificultades de un chaval, de formación autodidacta, que empezó a hacer pinitos teatrales en la Sociedad Coral el Micalet, hasta encontrar en la radio y el periodismo un encaje profesional que, siempre a través de un desparpajo vestido de calidad, ha venido a llenar la vida valenciana durante cuarenta años, desde 1970 hasta bien entrado el dos mil. Guillermo Ortigueira, en el imaginario valenciano, pasa por ser íntimo amigo, confidente y gran conocedor de la vida personal y familiar del cantante al que hoy dedica el Roig Arena su primer espectáculo. Sin embargo, en contra de lo que cabía esperar, Nino Bravo, al que Ortigueira ya dedicó otro libro, está aquí casi ausente. No tiene, quiero decir, la presencia e influencia del Club Nuevos Valores, del Patronato y la Casa de los Obreros, de Diverama, Mundo Joven y Radio Nacional, los tramos iniciales de la larga escalera de un profesional que estuvo veinte años en la SER, fue delegado de Pueblo, dirigió diez años Radio Minuto y llevó la comunicación externa de Nuevo Centro y la Diputación.’Mi juguete de cartón’, ese caballo adorable que el agua arrebató al protagonista de la novela, es un libro entrañable y sincero de Guillermo Ortigueira. Se lee con placer porque es muy fácil encontrar momentos, escenarios, vivencias de un tiempo compartido; y no solo en los medios de comunicación, sino en la vida valenciana de los últimos 50 años. Al menos por alusiones, vamos a encontrar en él a muchos personajes insinuados, desde Isabel Tortajada a Rafael Mauricio, y desde Juan Pardo a Manolo Tarancón. Pero tanto como las personas que desfilan, importa ese mosaico hasta configurar una ciudad en transformación.Cuántas veces, en la prensa y la radio valenciana, hemos pedido y exigido que Valencia tuviera un buen auditorio musical. Guillermo Ortigueira es un miembro destacable de ese coro inconformista que vio llegar el Palau, luego quedó admirado con Les Arts y ahora se va a rendir al relumbrón del Roig Arena. Y es que una ciudad de calidad se construye sumando gentes y empeños, más que dinero. Vidas y sueños.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “CALAMIDADES Y EFEMÉRIDES EN UTIEL DURANTE LOS SIGLOS XVII -XX” JOSÉ LUIS MARTÍNEZ – CASA DE CULTURA

Presentación del libro: “Calamidades y efemérides en Utiel durante los siglos XVII -XX” – Casa de Cultura

Jueves 11 de septiembre a las 19:00

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE UTIEL, presenta su último libro titulado Calamidades y efemérides en Utiel durante los siglos XVII-XX.

Un exhaustivo estudio de los diferentes episodios que han repercutido social y económicamente en nuestro municipio durante los últimos cuatro siglos.

Una monografía que, a buen seguro, está plagada de datos curiosos y documentos que sirven para dar luz y conocer mejor nuestra historia y las vicisitudes que atravesaron nuestros antepasados.

Organiza: Concejalía de Cultura M. I. Ayuntamiento de Utiel

Fuente: https://www.utiel.es

SOMOS PROPIETARIOS DEL CASTILLO

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Desde mediados del siglo XII -podríamos redondear a los 875 años-, un hisn andalusí, un castillo medieval guardián de la frontera valenciano-castellana, un palacio condal de traza tardo gótica y unas ruinas resumen de todo la anterior, han coronado la cumbre de un pequeño cabezo diapírico situado en la orilla izquierda del río Vinalopó. Punto clave por constituirse en el punto de vadeo del cauce y acceso al reino de Valencia desde Castilla, en el lugar de la toma de las aguas de la huerta andalusí, pues a sus pies nacía la “sequia mare” o la acequia mayor, conocida en Elda como Acequia de Abajo. Por esa conjunción de factores, en su ladera de mediodía se desarrolló una pequeña alquería, que quizás pudiera denominarse “Illa” Topónimo heredero de la población de la “Elo” clásica y tardoantigua, situada en el Monastil, y de la cual deriva directamente el nombre de Elda. Alquería transformada por los avatares de la conquista en villa y ésta, ya en los albores del siglo XX, en ciudad.

Durante más de 800 años la fortaleza, el castillo o el palacio, como queramos denominarlo, fue el símbolo del domino señorial sobre tierras, animales y personas. El fin del Antiguo Régimen, la legislación de las cortes de Cádiz y el empeño del ayuntamiento eldense puso fin, en 1841, a la presencia condal en la vida de los eldenses. Hecho que motivo que el palacio de los condes fuera subastado, vendido, trasmitida la propiedad, reutilizado y reciclado. Expoliado, abandonado, sin uso, y con los eldenses “a otra cosa”, las ruinas del castillo se convirtieron en un lugar olvidado, lleno de escombro y basuras; lugar idóneo de juego, cual parque temático, para todos los niños de las calles que le rodeaban.

Tras su adquisición en 1889 por el industrial Rafael Romero Utrilles, la propiedad del castillo cae en el olvido. Nadie atiende los requerimientos municipales para su mantenimiento ante el peligro de desprendimientos y peligro para las viviendas colindantes y vías públicas. Desde finales del siglo XIX el castillo es utilizado para múltiples fines. Pero nadie sabía quién era el propietario del mismo. Durante 70 años la propiedad del castillo será desconocida, incluso para los propios herederos de Rafael Romero.

Será en la década los años 60 del siglo XX, bajo el gobierno municipal de Antonio Porta (1959-1975) y al amparo de la creación en 1952 de la Asociación de Amigos de los Castillos a nivel nacional que pronto tuvo su correspondencia provincial, e incluso local (1969), cuando un grupo de eldenses preocupados por la cultura, la historia y los vestigios de nuestro pasado entre los que caben citar a Ernesto García Llobregat, Juan Madrona Ibáñez y Alberto Navarro Pastor, impelen al ayuntamiento eldense a hacerse con la propiedad del castillo. Iniciándose un proceso largo proceso legal y tramitación administrativa que culminará un 24 de agosto de 1964.

Así vemos como en agosto de 1961, Antonio Porta, como alcalde de Elda, certifica con documento legal que el castillo de Elda forma parte del patrimonio municipal “aproximadamente desde 1870”. Fecha incorrecta a la luz de la documentación, pero que viene a poner de manifiesto el interés del ayuntamiento en acreditar sus derechos de inmemorial sobre la propiedad del castillo.

Será tres años más tarde, cuando un tras el correspondiente procedimiento legal y acogiéndose al artículo 206 del texto consolidado de la Ley Hipotecaria (1946), el Ayuntamiento de Elda registrará a su nombre e inscribirá en el Registro de la Propiedad a su favor la plena posesión de la propiedad del castillo de Elda. Desde entonces, hace 61 años, los eldenses somos propietarios del castillo.

Con permiso del lector, las diversas y variadas actuaciones acometidas desde entonces, así como el proceso de recuperación del espacio desde 1991, lo dejamos para sucesivas crónicas.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Eso de que sólo el pueblo salva al pueblo estuvo muy bien. Fue lindo e incluso heroico. Pero aquellos chicos y chicas, tan espontáneos y decididos, lo que hicieron, muy principalmente, es ir echando a las alcantarillas un barro contaminado, mezclado con toda clase de detritus, que es el que ahora está seco, duro como una piedra, y obtura kilómetros de conducciones en las alcantarillas de la Zona Cero.

Paiporta, también Alfafar, lo reconocen y están tomando medidas preventivas. Otros pueblos se lo callan, asustados, porque ese es su problema menor. Pero el caso es que ni unos ni otros, nadie, se atreve a decir que lo de las caravanas de voluntarios escoba en ristre fue interesante desde el plano de la moral colectiva, pero fue un desastre práctico que ahora, entre otras secuelas, hace que las cloacas sean conducciones fósiles, arterias obturadas, peligrosas redes sin utilidad.

No, dejaros de historias. El pueblo no salva al pueblo, así como así. El lema tiene ribetes de anarcosindicalismo heroico; pero, pasado el instante fugaz de la foto, el titular, la canción y el poema, el pueblo lo que necesita es la aparición en el escenario del desastre de los buenos profesionales. Da igual si hablamos de riadas brutales en barrancos construidos de manera suicida que de colosales fuegos en sierras asilvestradas por el abandono: al pueblo lo salvan bomberos expertos y prudentes, brigadistas bien adiestrados, profesionales de protección civil y Cruz Roja, ingenieros de caminos y de montes… y con ellos, más allá de los escobones y los cubos, tan románticos, los camiones autobombas, los helicópteros, los bulldozers y los hidroaviones Canadair. La buena voluntad, como el heroísmo, son admirables; pero para casos serios, mejor si hay medios materiales abundantes, manejados por buenos profesionales… y dirigidos por políticos civilizados que en casos graves se olvidan del partido que los parió y colaboran como hermanos en un buen clima de coordinación.

¿Qué pasó en noviembre de 2024 con el barro? Pues lo mismo que en agosto de 2025 con los fuegos. Que la bestialidad de la catástrofe desbordó a todos y que ahora se ve lo que se ve: que la broza descuidada que rodea los pueblos los ha incendiado y que las alcantarillas son de piedra porque nadie organizó con profesionalidad el trabajo de aquella juventud voluntaria. Porque aquello fue emotivo, y se debe recordar; pero los chavales, al mando de un sargento de la UME hubieran hecho un ejercicio práctico.

¿Dudas? En los casos de duda suelo mirar a Alemania. Tras cinco o seis años de trabajo ya tienen protocolos nuevos para regular las relaciones Estado-autonomías en caso de emergencias. En cuanto a los ímpetus juveniles los van a canalizar, de momento voluntariamente, a través de la Bundeswehr. A 2.000 euros mensuales.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

LA FALACIA DE LOS AÑOS DE RETORNO

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

Dentro de poco estará aquí, de nuevo, el otoño y volverán a aparecer docenas de noticias en prensa sobre las riadas valencianas; este año con más razón.

Volverá a plantearse, seguramente, el tema de los plazos de retorno de nuestras endémicas catástrofes hidrológicas; sacando a relucir tramos cronológicos de cien años o más.

Así que regresaremos, nuevamente, a la ingenuidad de pensar que cualquier nuevo episodio de inundación terrorífica ha quedado postergado a la posteridad.

Pero sobre mi persona, que sólo cubre tres cuartos de siglo, pesan ya tres riadas sucesivas: la del 57, la del 82 y la del 24.

La de 1957, sobre la capital; en la ruta del río Turia. Tenía cuatro años de edad y quedé envuelto -en la alquería de mis padres- por las aguas y los lodos en el camino de El Valladar; de la pedanía de La Punta y frente al conocido Bar Martinot.

Durante la de 1982 me metí voluntariamente con los lodos y las aguas, al mando de cien soldados artilleros del acuartelamiento de Paterna, durante un mes; en la ruta del río Júcar por la Ribera.

Y en la del 2024 he vivido como espectador, desde Picassent, el ímpetu trágico del Barranco del Poyo y del río Magro; después de haber corrido la Pista de Silla momentos antes, en una ida y una vuelta, por gestiones en Valencia.

Así que el primer ‘retorno’ fue de 25 años y el segundo de 42. Alguien hace los cálculos mal.

La clave está en que se utiliza el valor tiempo sobre el mismo punto de emplazamiento. Que la realidad exige de una nueva fórmula de consideración: desde distintos puntos espaciales y no necesariamente muy distantes entre sí.

Riada por el norte (Turia), riada por el sur (Júcar) y riada por el centro (Poyo y Magro), en un espacio lineal en el que cada una de ellas ha estado separada por sólo unos pocos kilómetros. Cuyas fechas pueden agruparse, en un haz, a nivel del sufrimiento de la población valenciana, sus bienes y las estructuras.

Al llegar a la adolescencia, en mi afán excursionista de visitas a castillos, realicé una al de Corbera (de Alzira) y desde la cumbre contemplé horrorizado -por mi experiencia de ‘joven agricultor’- el trazado ya marcado y en construcción de la nueva autopista del Mediterráneo; pues ya se adivinaba, perfectamente, que en un futuro podría suponer un ‘regolfadero’ de las avenidas del Júcar.

Cuando modernizaron la carretera de Alicante por el interior y la convirtieron también en autovía, en mis viajes a Játiva me percaté del peligro que suponía elevar la medianera con un muro de hormigón que rondaba el metro de altura; algo que ha venido a cumplirse en la Pista de Silla (V-31), donde los que en su día no pensaron lo suficiente están dedicándose ahora a sustituirlo por bandas biondas sobre estacas metálicas.

Mi última angustia la tengo centrada en la más reciente auto ruta que une Sollana con Cullera (A-38), pasando por Sueca. Si era problemático el terraplén terrero y gravoso del ferrocarril de cercanías a Gandía, que había que volar para dejar a las riadas sucronenses derivarse sobre el hondón de La Albufera, ahora vamos a interceptar caudales con una inconsciencia estructural increíble.

No discurre dicha autovía al ras de los campos de arroz, cual aeropuerto de Gibraltar con sus viales de cruce, sino que va bastante elevada y sobre unos desaguaderos que nunca serán suficientes para el tránsito de los muchos objetos voluminosos que se arrastran y que taponan en las riadas. Además de que también muestra, por su mismo centro, el mencionado caballón de cemento divisor. Pero, por si fuera poco, se han plantado a ambos lados de la autopista ribereña sendas tupidas ‘empalizadas’ de recias arboledas choperas.

El colmo de los despropósitos ingenieriles, sin embargo, lo hallaremos al final costero de la Ribera Baja; si transitamos en coche desde Cullera a Favareta. Allí, el terraplén viario que se ha levantado perpendicular al curso de desagüe de una riada futura del Júcar alcanza un altura descomunal. Fiados de que los ‘grandes’ vanos dejados en el centro serán suficientes.

Volverán las riadas a las tierras valencianas y, en concreto, a las zonas más pobladas, industrializadas y comunicadas. No es que «no estamos preparados»…, es que nos hemos preparado muy mal.

En no demasiados años, la propia capital del Turia cerrará su retorno de los cien (2057) y aún no hemos levantado la presa de laminación de Vilamarxant y ya estamos pensando en sobrecargar al desaguador Plan Sur.

Ignoramos, incluso, que La Ribera tiene ahora más riesgos que antaño. Tous sigue siendo una presa de materiales y la posterior de Cortes de Pallás es una colmatada ‘espada de Damocles’, que se alarga kilómetros hasta Cofrentes; con miles de millones de litros siempre almacenados…

Fuente: https://www.lasprovincias.es