Arxiu diari: 7 de setembre de 2025

LA VIRGEN DE EL PUIG DE SANTA MARÍA COMO PATRONA DE LA CIUDAD DE VALENCIA Y SU REINO EN EL SIGLO XVII

JULIO BADENES, CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG

Nos podemos preguntar ¿ser patrona de la ciudad de Valencia y su reino fue una elección al azar o repentina o fue fruto de la decisión del rey Jaime I y sus descendientes y del mismo Pueblo Valenciano? El mismo siglo XVII nos muestra la respuesta, avalada por cuatro siglos de historia y tradición.

En el siglo XVII, los teólogos, historiadores, cronistas, etc., junto con el mismo Pueblo valenciano, tenían muy claro que la Virgen de El Puig era la auténtica patrona del territorio, el referente que les mostraba su origen histórico-cultural y el camino andado hasta entonces. Por ello, Jaime Prades, doctor en teología, en su Historia de la adoración y uso de las santas imágenes, y de la imagen de la Salud, de 1596, afirma que “a causa de las grandes mercedes y maravillosos favores que por intercesión de la Virgen [de El Puig] alcançaron los Reyes de Aragón […], fueron de principio todos los Valencianos muy devotos de nuestra Señora, reverenciando muy en particular a esta su santa imagen [de El Puig]” (Prades 1596: 315, 316).

En un momento en el que la religión va a ser el acicate que aúna e identifica a los valencianos y españoles frente a cualquier otro credo religioso, tras la expulsión de los moriscos valencianos en 1609, será el doctor Gabriel Verdú el que en la introducción a un documento tan importante para la ciudad de Valencia como es el Sermo de la Conquista de la molt insigne, noble, leal, coronada ciutat de Valencia, de 1666, afirma, sin ningún titubeo, que “les Catoliques armes de dit Serenissim Senyor Rey de gloriosa memoria, que desterraren de aquest tan delicios Parays de Valencia les horribles tenebres, errors, y barbara secta de Mahoma, y plantaren ab tota felicitat nostra sancta Fe, y ley de Iesu Christ Senyor, y redemptor nostre; ço es, la miraculosa invencio [hallazgo] de la preciosissima, y Angelical Imatge de nostra Senyora Santisima del Puig, primera Patrona desta insigne Ciutat, y Regne de Valencia”.

Es decir, que en el sermón predicado en la festividad más grande e identitaria de los valencianos, el 9 de Octubre de 1666, se reconoce, palmariamente, que la Virgen de El Puig es la “primera Patrona desta insigne Ciutat, y Regne de Valencia”. Después de 400 años, los valencianos y valencianas seguían uniendo, como un conjunto indisoluble, a Jaume I, la ciudad y reino de Valencia y la Virgen de El Puig como la patrona de su fundación y posterior evolución histórica.

Y, finalmente, Francisco Boyl, fraile mercedario y destacado predicador en la corte real de Madrid, en su obra, publicada en 1631, Nuestra Señora del Puche, patrona de la insigne ciudad y reino de Valencia describe y argumenta por qué la Virgen de El Puig fue proclamada patrona por el rey Jaume I. En primer lugar nos relata, con todo detalle, el hallazgo de la Virgen (Boyl 1631: 2v, 3r) y cómo este hecho supuso una inyección de valor para el ejército que dirigía Bernat Guillem de Entença, tío de Jaime I y alcaide del castillo de El Puig de Enesa. Y nos recuerda que la “milagrosa aparición y descubrimiento de la gloriosa imagen de Nuestra Señora, a quien se atribuyó el singular efeto d’esta vitoria”, es decir, de la batalla de El Puig, también llamada de Enesa, “fue origen de la conquista d’esta ciudad y reino” (Boyl 1631:1v). Y esta ayuda en “la conquista de Valencia como milagro de esta santa imagen la celebró el invicto rey don Jayme embiándole un rico presente de los despojos y ordenando que la invocasen como patrona de la ciudad y reyno” (Boyl 1631: 109r).

Boyl tiene mucho interés en dejar claro que la Virgen de El Puig de Santa María es la patrona tanto de la ciudad como del reino de Valencia, por ello no duda en señalarlo, sin tapujos, en el mismo título de su obra. Está anunciando, con ello, que no sólo la ciudad de Valencia está obligada, por historia y por tradición, a venerar a la Virgen de El Puig, sino que tal pío deber implicaba a todos los habitantes del territorio que comprendía el reino de Valencia. Esto, además, convertía al monasterio mercedario, que la amparaba, en el referente histórico, identitario y espiritual de todos los valencianos y valencianas.

Fuente: https://www.levante-emv.com